|
Detalles
:
En marzo del 2002, el Ministerio de Educación del Perú decide, por primera vez en la historia de la Republica, aplicar 28 pruebas especializadas de calificación automática a 95.219 docentes de educación básica. Ello con el fin de instaurar un sistema de otorgamiento para los nombramientos en los cargos públicos en función de las calificaciones y merecimientos personales de los candidatos, con independencia de su afiliación política, militancia, afinidad familiar, amiguismo o confesionalismo.
Luis Piscoya Hermosa nos entrega un estudio en el que procesa la información recogida en las pruebas de suficiencia profesional y nos hace ver que la aplicación de estas―para cubrir 30 mil vacantes en el magisterio nacional―tuvo consecuencias que afectaron severamente el statu quo.
|