CONTROL DE LA
REPRODUCCIÓN EN CARNÍVOROS DE ZOOLÓGICO
Cristina Gobello1 y Yanina
Corrada1
RESUMEN
Las mejoras en los programas reproductivos y las condiciones de vida en los zoológicos
han ocasionado un exceso de animales en relación a las posibilidades de espacio y
mantención. Además, se hace necesario evitar el inbreeding que se produce en grupos
poblacionales cerrados y también preservar las interacciones sociales manteniendo
agrupados los animales. Todas estas razones han provocado una aumentada necesidad de
métodos de control de la reproducción en animales de zoológico. Muchos de los métodos
disponibles en la actualidad para el control de la reproducción en carnívoros de
zoológico han sido extensamente probados en los domésticos; no obstante, algunos
aspectos diferenciales de la fisiología reproductiva como la estacionalidad y las
características de ovulación deben ser considerados previo a la aplicación de
resultados en especies silvestres. El objetivo de esta revisión es describir brevemente
los principales métodos de control de la reproducción (prevención de los ciclos e
interrupción de la gestación) existentes en la actualidad en los carnívoros.
Palabras clave: carnívoro, prevención de estros, interrupción de la gestación,
zoológico
SUMMARY
Improved living conditions and reproduction techniques in captive animals have increased
the longevity and fecundity rates, thus contraception has become very important in zoos.
Reproduction control is needed to prevent crowding in the available space, inbreeding, and
also to allow normal social interactions among groups of animals. Much of what is known of
carnivores reproduction control has been studied in detail in the domestic dog and cat;
howerer, due to some physiological differences (e.g. seasonality, ovulation
characteristics), results from domestic dogs and cats should be taken with caution before
applying in wild carnivores. The aim of this review is to briefly describe the main
contraceptive methods available for carnivores.
Key words: carnivore, estrous prevention, pregnancy termination, zoo
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El control
de reproducción es, actualmente, uno de los temas más intensamente estudiados en
biología reproductiva. El control de la actividad reproductiva tiene aplicación directa
en el hombre, en los caninos y felinos domésticos, y también en los animales de
zoológico.
Las mejoras en los programas repro-ductivos y en las condiciones de vida en general de los
zoológicos han provocado un aumento en la fertilidad y longevidad de muchas especies.
Este hecho ocasiona, muchas veces, un exceso de animales en relación a las posibilidades
edilicias y de mantención en los zoológicos (AZA, 2001). Además del problema de la
sobrepoblación, el control de la reproducción se hace necesario para evitar el
inbreeding y la excesiva representatividad de algunas familias que se producen en grupos
poblacionales cerrados como el de los zoológicos.
Todas estas razones han provocado una mayor demanda de métodos efectivos de control de la
reproducción en animales de zoológico, incluso para el caso de representantes de
especies en peligro de extinción. Debido a las escasez de reportes científicos, en la
actualidad, todo manejo contraceptivo en animales silvestres se considera experimental
(AZA, 2001). Mucho de lo disponible para el control de la reproducción en caninos y
felinos de zoológico ha sido extensamente probado en los domésticos, constituyendo estos
últimos un excelente modelo experimental para estudios pilotos. No obstante, algunos
aspectos diferenciales de la fisiología reproductiva deben ser considerados previo a la
aplicación de resultados a especies silvestres. Por ejemplo, el perro doméstico ha
perdido en gran medida la estacionalidad reproductiva que conservan los silvestres.
Contrariamente, algunos felinos silvestres, dependiendo de la zona donde vivan, pueden
ciclar durante todo el año. La duración de cada una de las fases y subfases del ciclo
estral pueden también variar en los distintos caninos y felinos. La incidencia exacta de
ovulación espontánea no se conoce y podría variar en los distintos felinos silvestres
(Lasley, 1986; Seager y Demorest, 1986). El objetivo de esta revisión es describir
brevemente los principales métodos de control de la reproducción existentes en la
actualidad para los carnívoros. Muchos de estos métodos han sido descritos únicamente
en los domésticos, pero indudablemente servirán como marco de referencia para su uso en
casos de zoológico o bien para iniciar estudios experimentales en los silvestres.
La castración en el control de la reproducción de la hembra
(ovariectomía/ovariohisterectomía), es indudablemente la mejor opción para el control
permanente de la reproducción en aquellas que no se desean reproducir en el futuro. El
momento indicado para realizar la intervención es fuera de la estación reproductiva o
bien en anestro, a modo de evitar la congestión propia de la fase folicular del ciclo,
así como de prevenir la posible aparición de episodios de pseudopreñez postcastración
(Gobello et al., 2001b). En los felinos, los periodos de interestro dentro de una
estación reproductiva surgen como una segunda opción para realizar la
intervención.
En el macho la vasectomía bilateral a diferencia de la orquiectomía (castración) brinda
la posibilidad de controlar la reproducción manteniendo los caracteres sexuales
secundarios. Una desventaja de esta intervención en los felinos, es que los servicios
infértiles pueden favorecer la aparición de uteropatías-progesterona dependientes en
las hembras. Por otro lado, se debe tener presente que la desaparición de los
espermatozoides en el eyaculado no es inmediata y puede tomar varios meses (AZA,
2001).
Los progestágenos son las hormonas tradicionalmente usadas para el control temporal de
los ciclos estrales tanto en los carnívoros domésticos como en los silvestres. Su
administración produce una retroalimentación negativa en el eje
hipotálamo-hipófisis-ovárico que interrumpe la liberación de gonadotrofinas necesarias
para la aparición de los ciclos y la ovulación (Royal y Tainturier, 1973).
El acetato de melengestrol en forma de implantes es uno de los progestágenos y vía de
administración más usados en animales de zoológico. Este progestágeno no debe
indicarse por periodos mayores de 2 años (con un máximo total 4 años en periodos
alternados), luego de los cuales debe removerse para permitir una preñez. Los implantes
consisten en 20% de la droga en una matriz de silastix que se administra en forma
subcutánea en la región interescapular. La aplicación se debe hacer un mes antes de la
estación reproductiva (AZA, 2001).
El acetato de medroxiprogesterona es una progestina de larga acción que se metaboliza
lentamente en el hígado. Se usa a razón de 3-5 mg/kg IM durante el anestro. En la gata
doméstica este progestágeno se indica en dosis de 25 a 100 mg totales (Harris y Wolchuk,
1963). En felinos silvestres la dosis debe ser administrada según el peso corporal y la
estación reproductiva (hasta cada 2 meses durante la estación reproductiva, AZA, 2001).
Otros progestágenos de primera generación, aunque menos estudiados y no disponibles en
todos los países, son el acetato de clormalidona, de delmadinona, y de levonoregestrel, y
los de segunda generación como la proligesterona (Royal y Tainturier, 1973; Evans y
Sutton, 1989).
Es importante tener en cuenta los posibles efectos colaterales de los progestágenos que
consisten entre otros en obesidad, cambios de conducta (disminución de la agresión),
supresión adrenal, agrandamiento y neopla- sias mamarias, pseudopreñez, piometra,
anestro definitivo, e hiperplasia mamaria fibroadenomatosa en los felinos. En términos
generales, la administración de progestágenos orales permite el uso de compuestos de
corta duración y por lo tanto la disminución y el manejo de estos efectos colaterales.
No obstante, esta opción resulta casi impracticable en animales de zoológico.
El mibolerone es un andrógeno sintético usado para prevenir los ciclos estrales en los
caninos con un mecanismo de acción similar al de los progestágenos. Sin embargo, los
efectos secundarios de este compuesto como el cierre prematuro de las placas epifisiarias,
la hipertrofia del clítoris, vaginitis y agresividad, y su ausencia en el mercado
veterinario de muchos países hacen que este producto no sea actualmente usado (Evans y
Sutton, 1989).
Los agonistas de la hormona liberadora de las gonadotrofinas (GnRH) como el acetato de
leuprolide o de deslorelina, han demostrado suprimir el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal
cuando son administrados a altas dosis por períodos prolongados en caninos y felinos (Mc
Rae et al., 1985; Munson et al., 2001; Trigg et al., 2001; Vickery et al., 1989; Wright et
al., 2001). La aplicación se debe hacer unos 2 meses antes de la estación reproductiva
tanto para el macho como para la hembra. Al inicio de los tratamientos se puede producir
un estro ovulatorio en las hembras y estimulación de la espermatogénesis en el macho.
Luego de este periodo inicial de estimulación, las hembras entran en anestro y los machos
suprimen la producción espermática y de testosterona (AZA, 2001; Trigg et al., 2001;
Wright et al., 2001). El costo elevado de estos compuestos limita su aplicación práctica
rutinaria.
La inmunoesterilización consiste en la inducción de anticuerpos contra las hormonas
endógenas o tejidos reproductivos; por ejemplo contra la zona pelúcida de los ovocitos,
la GnRH, o la hormona luteinizante (Shivers et al., 1981). La inmunización con proteína
de la zona pelúcida de ovocitos porcinos (PZP) previenen la unión de los espermatozoides
a los óvulos, evitando así la fertilización. En los caninos y felinos la
inmunoesterilización se encuentra todavía en estudio y en los primeros parece provocar
esterilización definitiva. Los datos disponibles para los felinos son aún muy escasos
(Mahi-Brown et al., 1985; AZA, 2001).
Cuando por alguna razón fallan los métodos anteriores se hace necesaria la práctica de
una interrupción farmacológica de la gestación no deseada. Los estrógenos retardan el
transporte de los óvulos y espermatozoides en los oviductos provocando el envejecimiento
de los mismos, y cierran la unión de las trompas de Fallopio con cuernos uterinos,
previniendo que los huevos entren al útero con la consecuente degeneración de los
mismos. También, estas hormonas alteran la fisiología del endometrio tornándolo
refractario a la implantación (Bowen et al., 1985; Kennelly, 1969).
Estos efectos colaterales relacionados con los estrógenos en los caninos y felinos
domésticos pueden ser severos, lo que hace que su uso en animales destinados a la
reproducción deba ser muy restringido. Estos efectos consisten en la prolongación de los
signos de estro, quistes ováricos, infecciones uterinas, y una potencial aplasia medular
irreversible idiosincrática que cursa con anemia y trombocitopenia aplásica (Legendre
1976; Bowen et al., 1985). En los domésticos, los caninos han demostrado ser más
susceptibles a estos efectos tóxicos que los felinos y es de suponer que en los
silvestres se conserva esta relación (Legendre, 1976; Bowen et al., 1985). Por lo
anteriormente expuesto, los estrógenos no resultan aconsejables para este fin debido a la
gran cantidad de efectos colaterales y tóxicos que presentan.
La administración de prostaglandinas F2á combinadas o no con agonistas dopaminérgicos
(Onclin y Vertesgen, 1999; Gobello et al., 2001a) y de antiprogestágenos (Fieni et al.,
1997), que han demostrado su eficacia para la interrupción en los domésticos, se
vislumbran como una opción para la interrupción de la gestación en animales de
zoológico.
Bibliografía
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1. Cátedra de Reproducción
Animal. Instituto de Teriogenología, Área de pequeños Animales. Facultad de Ciencias
Veterinarias, UNLP. 60 y 118. La Plata (1900), Argentina. CC296.
E_mail: cgobello@fcv.unlp.edu.ar
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