MANEJO
DE TERNERAJE
Alfredo Delgado C.1
Sin duda la crianza de terneras para reemplazo
constituye uno de los mayores retos en la ganadería moderna. De tiempos inmemoriales
sabemos que la base de una buena ganadería está en la crianza adecuada de las terneras
de reemplazo, y ni que decir de la reducción de la mortalidad de terneros, que hoy en
día debía ser parte de la historia, todavía es un problema latente en muchas
explotaciones pecuarias. Por lo menos, la mortalidad debida a diarreas ha disminuido
significativamente, quedando aun lo concerniente a problemas respiratorios, en donde la
participación de los virus complica el panorama.
El reto de criar terneras está en el logro de animales que vayan a ser servidas por
primera vez a los 14 meses, con una talla por encima de 125 cm y un peso por encima de 350
Kg para ganado Holstein. La mayoría de los ganaderos lo están logrando con el ajuste de
raciones y los programas preventivos empleados en el manejo rutinario de sus terneras. Una
ternera nacida y bien criada es sinónimo de una vaca dentro de 2 años y hacia esto se
debe orientar cualquier programa de crianza de animales para reemplazo.
El advenimiento de nuevas formas de alimentación y la administración de aditivos viene a
ser un refinamiento de viejos modales de crianza. Sin embargo, también es cierto que
muchas cosas no han cambiado en los últimos 20 años, como lo concerniente a la
transferencia de la inmunidad pasiva. El manejo del calostro de hace 20 años sigue
jugando un rol de gran importancia en la defensa y la buena nutrición del ternero recién
nacido.
La administración clásica de sólo pasto seco, en las primeras semanas de vida va
cayendo en desuso, no porque el sistema sea malo, sino más bien porque a menor costo se
logran los mismos resultados. Esto se logra empleando chala verde pero con una formula de
alimento concentrado de mejor calidad, con niveles altos de energía y proteína. La
adición de promotores de desarrollo resulta un avance en la alimentación de las
terneras.
El calostro, llamado comúnmente corta, es un elemento que en los últimos años se está
manejando mejor, y prueba de ello es que cada vez se observa menos casos de diarrea de
curso mortal. También se ha mejorado en cuanto a calidad, particularmente con el ingreso
de las vacunas a base de antígenos polivalentes que se aplica en la vaca seca, ya que
estos generan respuesta de una base más amplia, y por tanto la gama de anticuerpos es
mayor, siendo un arma de defensa más eficaz. Adicionalmente a esto, es posible potenciar
la actividad protectora del calostro con concentrados de anticuerpos policlonales.
Los problemas respiratorios siguen siendo uno de los principales problemas sanitarios de
terneros en un establo. Particularmente, la participación viral complica la respuesta a
tratamientos estándares o clásicos a base de antibióticos, por lo tanto las medidas
preventivas siguen siendo la mejor arma de lucha contra las enfermedades respiratorias. Es
innegable que el calostro sigue siendo un arma de lucha eficaz, pero también es cierto
que en el tracto respiratorio este rol protectivo es de menor eficacia que en el tracto
digestivo.
El calostro, para que cumpla a cabalidad con sus atributos, es necesario que sea
administrado adecuadamente, vale decir en el tiempo correcto (no más allá de las dos
horas de nacido), a la temperatura adecuada (lo más cercano a la temperatura corporal) y
en volumen adecuado (5% del peso corporal). El calostro inmediatamente después de ser
administrado entrará en contacto con las vellosidades intestinales y si no está a la
temperatura adecuada retrasará su labor de protección, puesto que la velocidad de
ingreso del calostro y de las bacterias productoras de la enfermedad es la misma.
La forma de administración ha merecido la atención de mucha gente, por ello es que cada
día mas ganaderos prefieren la administración en biberones, al haberse determinado que
la succión desde el biberón garantiza el pasaje del calostro directo al abomaso y
consecuentemente a los intestinos. Una alternativa al biberón lo constituye la sonda
gástrica en donde el pasaje de calostro al abomaso es directo, mas limpio, mas rápido y
en un volumen adecuado, pero su uso no es muy popular probablemente por la dificultad en
la técnica de aplicación y los riesgos que representa cuando no está bien aplicado.
La leche viene a ser el segundo elemento considerado tan antiguo "como andar a
pie", y por lo menos experiencias recientes demuestran que la leche entera de vaca es
el mejor alimento para la ternera, que administrado adecuadamente y con las advertencias
hechas para calostro, cumple una excelente función en la alimentación de la ternera. Un
aspecto interesante puede ser el volumen a ser administrado y existen programas diversos,
desde aquellos en donde la ternera recibe 4 litros diarios por 30 días, hasta los que
consideran que la ternera debe tomar leche hasta los 100 días. Por lo menos, de mi
experiencia puedo decir que una ternera tenida con leche hasta 60 días con volúmenes
variables, pero que en lo sustancial se encuentren en un promedio de 4 litros/día, y con
el apoyo de un alimento balanceado adecuado, es la mejor manera de criar animales sanos.
El uso de sustitutos de leche, que no es otra cosa que leche en polvo en diferentes
formas, tiene cierta popularidad, especialmente porque rebaja costos, y en un mundo en
donde cada vez se cuestiona más los costos, tienen cabida. Visto el tenor nutricional de
las diferentes marcas de sustitutos de leche, debe ser una buena alternativa de
alimentación de la ternera. Pareciera que su ingreso al mercado nacional iba a ser
agresivo, pero se ha visto limitado, quizás por el esfuerzo adicional que conlleva su
manejo y por los problemas que puede generar si no es usado en forma adecuada.
Los aditivos para la leche como los acidificantes, representan un avance en la
alimentación y nutrición. De acuerdo a la información que sirve de soporte técnico a
estos productos, es posible obtener mejores índices de conversión alimenticia y menos
problemas sanitarios, por tanto esto redunda en el logro de una ternera de mayor peso
corporal y más sana al destete.
El alojamiento en cunas individuales sigue siendo el mejor sistema de crianza, y para
nuestra realidad la crianza en cuna de madera de 1.50 m x 1.0 m, que pueda ser movida con
facilidad, brinda las ventajas de mantener sano al ternero durante la primera etapa de la
vida. La colocación de cama de paja u otro material en muchos casos es más parte del
problema que de la solución ya que se moja o su cambio no es oportuno; así mismo, la
colocación de cortinas cortavientos y especialmente rodeando las cunas, brinda un
ambiente propicio para la formación de amoniaco, que de por sí es parte de los problemas
respiratorios.
En cuanto a alojamiento en general, existe un problema que resulta ser limitante y es el
espacio. Muchos establecimientos se encuentran rodeados por áreas urbanas o semi urbanas
que ya no permiten la expansión del establo y el ganadero empieza por sacrificar áreas
de terreno en animales de recría. El ingenio humano lleva a alojar terneros en cunas con
piso de parrilla, de suerte que las deyecciones caigan al piso y puedan ser limpiadas con
mayor facilidad. Este sistema es una adaptación de la recría en porcinos, que en muchos
casos resulta exitosa, pero que evidentemente tiene que ver con la frecuencia que se
realice la limpieza.
Dentro de las enfermedades más comunes es necesario tocar las diarreas que en el caso de
terneros puede llevar a la muerte, porque cursa con una deshidratación severa y acidosis.
Los terneros de unas horas de nacido son mas sensibles a la diarrea, porque son pacientes
muy dependientes, por tanto casi siempre requieren de ayuda. La deshidratación, acidosis
y desequilibrio electrolítico es rápido, pues los procesos diarreicos son de curso
agudo, sin embargo responden bien a la terapia de fluidos y a la terapia con
antimicrobianos. La mayoría corresponde a infecciones por E. coli, especialmente si la
diarrea se presenta dentro de las primeras 12 horas, pero suelen haber casos de infección
mixta.
La hiponatremia, acidosis, deshidratación y malestar o depresión del sensorio,
caracterizan a una diarrea infecciosa y la diferencian de las de origen dietético. Una
forma de determinar la gravedad de la enfermedad es por evaluación de la deshidratación,
observando la exicosis de la piel, hipotermia, recumbencia, sequedad de la cornea, y
pérdida de reflejo de succión. Una vez presentado el cuadro es necesario tomar algunas
medidas en el individuo, pero mucho mas importante es tomarlas en forma integral. Puede
ser por evaluación del medio ambiente, edad o grupo etáreo afectado, determinación del
tipo y causa de la diarrea, evaluación de la intensidad del proceso patológico,
determinación de la necesidad de terapia. E. coli muchas veces no requiere
antibioterapia. Los virus no son afectados por antimicrobianos, de modo que sólo se tiene
que controlar la infección secundaria. La terapia fluida es determinante porque es
necesario controlar la deshidratación y la acidosis.
Otro problema frecuente y de connotación económica importante vienen a ser los procesos
neumónicos. Actualmente esta bien caracterizado el aspecto combinado de bacterias y
virus. El hecho de tener el factor virus como agente etiológico lo hace invulnerable a
los esquemas de tratamiento estándar para procesos respiratorios, puesto que la
antibioterapia llega a controlar a las bacterias que tienen una participación importante
en el proceso, pero los virus siguen causando el problema.
En los últimos años se ha tomado bastante importancia en lo que se denomina el complejo
respiratorio de los terneros, y es así que aparte de mejorar la transferencia de la
inmunidad pasiva, el confort de los animales, la higiene en la alimentación, la
ventilación adecuada de las instalaciones donde se alojan los terneros, se viene entrando
en el uso de vacunas en terneros de días de nacido con la esperanza de inducir a una
rápida respuesta del sistema inmunológico del ternero. Por el momento, en nuestro medio
algunos establos emplean vacunas a base de virus inactivado. Los resultados son
cuestionables aún debido a que paralelamente no se toman las medidas del caso para
prevenir las neumonías, especialmente en lo concerniente a manejo de la higiene y la
ventilación de las zonas de alojamiento.
Se puede concluir que animales con buen plano nutricional soportan bien las inclemencias
del tiempo y la tasa de neumonías es baja cuando se cuida este aspecto.
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