USO DE UN PROTOCOLO
ESTANDARIZADO EN 14 PAÍSES PARA IDENTIFICAR FACTORES QUE AFECTAN LA EFICIENCIA DE LOS
SERVICIOS DE INSEMINACIÓN ARTIFICIAL EN GANADO BOVINO A TRAVÉS DE ANÁLISIS DE
PROGESTERONA1
Mario García P.2, W.J. Goodger, T. Bennett3 y
B.M.A.O. Perera4
. RESUMEN
. INTRODUCCIÓN
. MATERIALES Y MÉTODOS
. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
. CONCLUSIONES
RESUMEN
El propósito del estudio fue cuantificar los principales factores limitantes que afectan
los servicios de inseminación artificial (IA) en ganado bovino criado en países en
desarrollo, a fin de recomendar estrategias para la mejora del porcentaje de concepción y
el número de usuarios de la técnica de IA. Se utilizó una metodología de trabajo
estandarizada en 14 países por un periodo de 5 años (1995-1999). Los países
participantes fueron: Bangladesh, China, Indonesia, Myanmar, Pakistán, Sri Lanka y
Vietnam en Asia; y Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba, Perú, Uruguay y Venezuela en
América Latina. Se programó hacer un seguimiento a un mínimo de 500 vacas de primer
servicio postparto en cada país participante. Se recolectó información concerniente a
las fincas, inseminadores, semen utilizado, vacas inseminadas, características de la
expresión de celo y aspectos relacionados a la IA. Se tomaron 3 muestras de leche (o
sangre en caso de vaquillas y ganado de carne) por cada inseminación realizada para medir
progesterona por el método de radioinmunoensayo. Las muestras fueron colectadas en el
día del servicio (día 0) y a los 10-12 y 22-24 días posteriores al servicio. La
información de campo y de laboratorio se registró en el programa de cómputo AIDA
(Artificial Insemination Database Application). El estudio permitió determinar el estado
de los servicios de IA en los países participantes y pudo mostrar importantes diferencias
entre sistemas de producción de Asia y América Latina. El promedio ± d.e. del intervalo
entre el parto y el primer servicio para 7,992 observaciones fue de 120.0 ± 82.1 días
(mediana = 95 días) con grandes diferencias entre países (P <0.05). El porcentaje
global de concepción al primer servicio fue de 40.9% (n = 8,196), siendo los Servicios de
IA más eficientes el de Vietnam (62.1%), Chile (61.9%) y Myanmar (58.9%). El intervalo
entre el primer y el segundo servicio fue 44.6 ± 44.4 días (n = 1,959). La combinación
de niveles de progesterona en leche con información clínica pudo demostrar que el 17.3%
de los servicios se realizó en vacas que no estaban ciclando (el 10.4% estaba en anestro,
y el 4.7% estaba gestando). La mayor incidencia de problemas se observó en predios
ganaderos de Cuba, Costa Rica, Indonesia y Venezuela. Información de laboratorio mostró
que el 27.4% de las vacas inseminadas no llegó a concebir y los celos subsiguientes no
fueron observados, lo que ocasionó que su estado de no-preñez fuera identificado en el
momento del diagnóstico de gestación, usualmente realizado entre los 80-120 días del
servicio. Adicionalmente se encontró que un 10.1% de animales perdieron el embrión entre
los 15 y 60 días del servicio. Los resultados indicaron que cerca de la mitad de los
servicios estuvieron asociados con deficiencias en el manejo reproductivo de los rebaños,
ocasionando mermas importantes en la eficiencia de los Servicios de IA.
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Establos lecheros y
algunas ganaderías de doble propósito (leche y carne) utilizan en forma rutinaria la
técnica de inseminación artificial (IA) para el cruzamiento y el mejoramiento genético
de sus animales. Sin embargo, se tiene un gran número de factores biológicos,
gerenciales y socio-económicos que afectan la calidad y la eficiencia de la técnica, que
en alguna forma limita la participación de nuevos usuarios. Por otro lado, acciones
encaminadas a mejorar la eficiencia de la IA tienen que basarse en el conocimiento
adecuado de las condiciones prevalecientes en el medio y las limitaciones locales.
La recolección sistemática y detallada de información concerniente al sistema de
producción, características de los predios ganaderos, comportamiento animal, uso de la
técnica de la IA, y de la expresión de celo puede permitir la identificación de los
factores limitantes que afectan la eficiencia del comportamiento reproductivo de los
rebaños. Además de eso, la medición de los niveles de progesterona en muestras de leche
(o sangre en caso de vaquillas o vacas de carne) por el método del radioinmunoensayo
(RIA) puede contribuir con valiosa información para evaluar el estado reproductivo
durante y después de la IA, y determinar los factores que se encuentran afectando su
eficiencia. El RIA es además una herramienta de importancia para monitorear las
respuestas a intervenciones técnicas destinadas a aliviar las deficiencias encontradas en
los servicios de IA (García 1997; Williams y Mcleod, 1992; Williams y Esslemont, 1993.
Los resultados de estas intervenciones pueden quedar reflejadas en una mejora de la
eficiencia en la detección de celo, una mejora en el momento oportuno para realizar la
IA, y un mayor porcentaje de concepción. Un beneficio adicional podría ser la
identificación de animales con problemas patológicos tales como situaciones de anestro
después de los 60 días del parto.
El presente trabajo muestra una síntesis de la metodología utilizada y los resultados
obtenidos bajo el Proyecto Coordinado de Investigación FAO/OIEA intitulado "Uso del
RIA y Técnicas Afines para Identificar Formas de Mejorar los Programas de Inseminación
Artificial en Ganado Bovino Criado bajo Condiciones de Trópico y Subtrópico", el
cual fue implementado en 14 países en desarrollo en un periodo de 4 años. El objetivo de
este trabajo fue de recopilar información relevante de cada uno de los proyectos
nacionales a fin de identificar problemas comunes, y resaltar las ventajas y el potencial
de la metodología utilizada (entre ellas, la técnica del RIA, datos clínicos,
formularios de entrada de datos y una base de datos) para la mejora de la eficiencia de
los sistemas de IA en países en desarrollo. Por otro lado, es importante enfatizar que
este trabajo no tuvo por finalidad comparar la eficiencia de los servicios de IA ni
resaltar diferencias entre países, sino que reflejan el estado de la IA en las
localidades donde se hicieron los muestreos. Los autores son respetuosos de los derechos
de los investigadores de cada país sobre la información científica obtenida en el
desarrollo de este proyecto, y solicitan al lector a referirse a los trabajos individuales
publicados en el documento de trabajo para los detalles pertinentes 3.
a) Selección y apoyo
técnico a las instituciones participantes
La descripción completa del proyecto incluyendo el propósito, metas, metodología de
trabajo y los requerimientos para participar fue publicada en el animal production and
Health Newsletter, Joint FAO/IAEA (1994) y distribuidos a nivel mundial a través de
varios mecanismos incluyendo las oficinas de la FAO y del PNUD en los países en
desarrollo. Se recibieron cerca de 30 propuestas, mayormente de instituciones de Asia y
América Latina. La selección de las instituciones participantes se hizo con base a
capacidad técnica, vínculos apropiados con servicios de IA, y disponibilidad y
experiencia en medición de progesterona por RIA. Las instituciones seleccionadas y que
les fueron asignadas contratos de investigación fueron de: Bangladesh (BGD), China (CPR),
Indonesia (INS), Myanmar (MYA), Pakistán (PAK), Sri Lanka (SRL), y Vietnam (VIE) en Asia
(n = 7), y de Argentina (ARG), Chile (CHI), Costa Rica (COS), Cuba (CUB), Perú (PER),
Uruguay (URU), y Venezuela (VEN) en América Latina (n = 7).
El Investigador Principal de cada contrato de investigación participó en 3 reuniones de
coordinación. La primera se llevó a cabo en Noviembre de 1995 en Viena, Austria para
estandarizar los planes de trabajo y coordinar actividades clave, así como un
entrenamiento en el uso de AIDA (Artificial Insemination Database Application), paquete de
cómputo desarrollado específicamente para este proyecto (García, 1996). La segunda
reunión se realizó en Melbourne, Australia en febrero de 1997 para revisar los
resultados preliminares y definir las intervenciones técnicas. La tercera reunión fue en
Uppsala, Suecia en Mayo de 1999 para presentar los resultados finales y preparar los
trabajos para su publicación. El proyecto contó además con la participación de
expertos internacionales en los campos de la reproducción animal, inseminación
artificial, evaluación de semen, y radioinmunoensayo, que proveyeron de apoyo técnico a
los investigadores participantes durante las reuniones y por contacto electrónico durante
el desarrollo del proyecto.
Algunos de los autores de este documento visitaron en diversas oportunidades las
localidades durante el desarrollo de los trabajos. Copias de los archivos electrónicos de
las bases de datos fueron recibidas por el autor para su revisión y asesoramiento
técnico de los interesados.
b) Recolección de la información
Las actividades de campo se desarrollaron mayormente durante 1996 y 1997, aunque en
algunas localidades se continuaron durante 1998. El trabajo de laboratorio se concluyó en
Mayo de 1999.
Se recolectó información concerniente a las fincas, inseminadores, semen utilizado,
toros, vacas inseminadas, características de la expresión de celo observadas por los
ganaderos y los inseminadores, y aspectos relacionados a la IA. Se preparó cinco
formularios para la toma de información (finca, inseminador, lote de semen, vaca,
inseminación). Estos formularios, que fueron traducidos a los idiomas y dialectos
locales, fueron diseñados en tal forma que la información se tomaba marcando opciones en
listas, dejando una mínima parte para ser escrita. Todos los formularios se asemejaban a
la disposición de los campos de la base de datos en la pantalla para facilitar su
digitación. El listado de variables registradas, copias de los formularios, y
explicación detallada de los mismos se encuentra en García 1996. Se esperaba que el
trabajo abarcara un mínimo de 500 vacas por país. Sin embargo, ARG, CUB, MYA y PAK no
llegaron a cubrir esta meta. Las fincas fueron seleccionadas con el criterio de ser
representativas del sistema de producción del medio. Fincas élite o aquellas con niveles
productivos o reproductivos muy superiores al promedio no fueron consideradas. Los
inseminadores no fueron informados de los objetivos reales de este estudio a fin de evitar
sesgos en los resultados debidos a cambios en sus actitudes y rendimientos.
c) Muestreo de leche (y sangre) y análisis de laboratorio
Se recolectaron tres muestras, iniciándose el proceso en el primer servicio postparto (o
de su vida reproductiva en caso de ser vaquilla). La primera se tomó en el día del
servicio (día 0), la segunda entre los días 10-12 postservicio, y la tercera entre los
días 22-24 postservicio. La tercera muestra se colectaba únicamente si el animal no era
observado en celo dentro del tiempo esperado. Este esquema de muestreo fue repetido en
servicios subsecuentes en algunos países.
Una muestra típica de leche consistió en 5-20 ml de leche recolectada de cualquier
cuarto mamario sano. La leche se colectaba en viales de vidrio o plástico que contenían
azida de sodio como preservante, se guardaban en refrigeración (+4°C) por 3-7 días en
que se separaba la porción grasa por centrifugación (2000 g/15 min). Las muestras de
sangre (5-10 ml) fueron usualmente obtenidas por punción de la vena yugular en
vacutainers heparinizados, y el plasma se obtuvo por centrifugación dentro de las 4 horas
de la colección. Las muestras de leche desgrasada y de plasma se guardaron a -20ºC hasta
su análisis.
La concentración de progesterona en las muestras de leche o plasma se midieron utilizando
el kit de RIA FAO/IAEA (Plaizier, 1993), el cual está basado en una técnica de RIA de
fase sólida que emplea 125I-progesterona como marcador.
d) Almacenamiento de la información y análisis estadístico
Una base de datos ad hoc con repaldo en Microsoft Access 2.0 y con sus propios archivos de
ejecución fue desarrollada para el ingreso de la información de campo y de laboratorio.
Este software intitulado "AIDA" (Artificial Insemination Database
Application" esta compuesto de hojas de entrada de datos para fincas, inseminadores,
lotes de semen, vacas inseminadas, servicios, y valores de progesterona. La aplicación
contiene facilidades para la verificación de la información y un gran número de
informes preestablecidos con análisis estadísticos simples para el cálculo del
comportamiento reproductivo y la interpretación de los valores de progesterona. AIDA
también contiene rutinas para la exportación de una amplia variedad de datasets que
permiten agrupar datos crudos y calculados bajo un formato de Excel 3.0.
Los análisis estadísticos utilizados en este estudio están descritos en GAIDA (Guide
for AIDA Data Analysis). (Goodger et al., 1998)
Características de las
fincas y los servicios de IA
a) Fincas
Las instituciones participantes de los países asiáticos, con excepción de CPR,
trabajaron con predios pequeños (1-2 vacas) aunque se llegó incluir algunos predios de
10-20 vacas. La información de INS y SRL incluyó dos tipos de fincas (predios pequeños
y ganaderías grandes), de modo que el análisis de realizó por separado. El tipo
predominante de ganado fue el de tipo lechero, seguido de ganado de doble propósito
(Cuadro 1), y en el caso de INS fue ganado de carne. El ordeño fue hecho mayoritariamente
a mano 1-2 veces al día, utilizando al ternero para el apoyo de la "bajada de la
leche". Registros a nivel de finca eran inexistentes o limitados a tarjetas
individuales.
Los estudios en países latinoamericanos se hicieron en fincas grandes con poblaciones que
variaron entre 20 a 1,500 vacas, principalmente de tipo Holstein. El ganado se mantuvo en
corrales (CHI, COS, CUB, PER) o en potreros (ARG, URU, VEN). Se hizo ordeño mecánico dos
veces al día sin la presencia del ternero (Cuadro 1). El uso de
registros electrónicos y registros en fichas individuales fue una práctica común.
b) Unidades de Inseminación Artificial
Los ganaderos utilizaron diversos mecanismos para contactar a las unidades de
inseminación. En el caso de fincas en América Latina, los inseminadores tenían que
cubrir grandes distancias con excepción de aquellas que tenían sus propios técnicos
(CHI, VEN), en tanto que en Asia, las fincas se encontraban entre 1 a 7 km de las unidades
de IA (Cuadro 1). Los inseminadores se desplazaban en bicicletas, motos o automóviles.
El tiempo que transcurrió entre el momento en que se realizó la inseminación con
relación al momento en que se detectó el celo no tuvo un patrón definido. Todos los
servicios en PAK y CUB y la mayoría de los servicios en CHI y URU se realizaron en las
mañanas (Cuadro 1), mientras que en otras localidades se observó una distribución
similar entre los servicios de la mañana y la tarde. El intervalo entre la detección del
celo y la inseminación fue registrado en 7 países, encontrándose intervalos demasiado
amplios (BGD 17.6 h, SRL 20.9 h y VIE 22.4 h). El diagnóstico de preñez por palpación
rectal se hizo entre los 80 a 120 días del servicio sin retorno (Cuadro 1).
c) Técnicos inseminadores
El número de inseminadores por estudio varió entre 2 a 19 (promedio: 8.3 y mediana: 7).
Los inseminadores de países asiáticos fueron mayormente empleados de centrales de IA
dependientes del estado, en tanto que en América Latina eran empleados de las mismas
fincas o de cooperativas privadas.
Se encontró una gran variabilidad en el nivel educativo así como en el número promedio
de inseminaciones mensuales por inseminador (Cuadro 2).
d) Semen y toros
El semen utilizado fue producido localmente con excepción de PER y COS que utilizó semen
importado. Semen congelado como pellet fue utilizado en forma parcial en CPR y VIE y
exclusiva en CUB, y en la forma de pajillas en los demás países. Semen refrigerado fue
utilizado en forma limitada en BGD y SRL. Una observación interesante fue encontrar que
los servicios de IA en Asia utilizan pajillas de 0.25 ml mientras que en América Latina
se utilizan pajillas de 0.5 ml (Cuadro 2). La descongelación del semen se hizo
principalmente en agua tibia.
El número de toros cuyo semen se utilizó en los estudios varió entre 7 a 68 por país
(promedio 29.9, mediana 25, Cuadro 2). La calidad del semen, en los casos que fue
evaluado, estuvo usualmente dentro de los estándares esperados, con excepción de PAK,
donde la motilidad y viabilidad de los espermatozoides fue bastante baja debido al manejo
y almacenamiento inapropiado en las unidades de IA.
e) Vacas inseminadas
La edad al primer servicio postparto en la población bajo estudio fue de 5.6 ± 2.3 años
(Cuadro 3, promedio ± d.e., n = 5,476) con un número de partos de 2.8 ± 1.7 (n =
5,953), sin que se haya encontrado diferencias estadísticas significativas entre países.
Esta homogeneidad entre edad al primer parto y número de parto facilitó las evaluaciones
de otras variables.
La necesidad de prestar asistencia veterinaria en el parto fue notoria en ARG (16.7%), CHI
(30.2%) y URU (11.5%). Colocar vacas próximas al parto en corrales de observación
continuada las 24 horas, y realizar la intervención veterinaria en casos que el parto
demore más de 1 a 2 horas es una práctica común en estos países. Una alta incidencia
de retención de placenta fue observada en VIE (9.9%).
En el estudio realizado en CUB se observó una pobre condición corporal y baja
producción de leche (1.9 y 4.8 kg, respectivamente) en vacas Holstein de crianza
intensiva debido a la falta de concentrados y escasez de forrajes en el país. El peso
corporal en el día del servicio varió grandemente entre países debido principalmente a
la variedad de razas y regímenes nutricionales. El mayor peso corporal se observó en PER
(591 kg), CHI (546 kg) y URU (536 kg), y los más bajos en BGD (211 kg), el cual reflejaba
el tamaño pequeño de los animales locales (Cuadro 3).
f) Expresión de celo e IA
La ocurrencia de descarga mucosa en la zona vulvar fue el signo de celo más utilizado
como signo de celo en los países asiáticos con sistemas de manejo tipo 'tie-stall'.
Signos como que la vaca monta a otra o que se deja montar fueron importantes en fincas que
tenían varias vacas (Cuadro 3). Por otro lado, en fincas latinoamericanas, la vaca que se
deja montar fue el signo representativo por excelencia de la vaca en celo, de modo que
otro tipo de sintomatología fue raramente aceptada. Sincronización de celo fue utilizada
en algunos animales de INS y en la mayor parte de los animales de CUB.
Los inseminadores reportaron mayoritariamente que la vulva se encontraba edematosa en el
momento del servicio. El nivel de dificultad en el pasaje de la pipeta (fácil, difícil,
imposible) fue reportada como difícil en > 10% de los servicios en BGD, CHI, IND
(finca estatal) y VIE (Cuadro 3).
Comportamiento Reproductivo
El Cuadro 4 muestra el comportamiento reproductivo de las vacas inseminadas en los 14
países. La diferencia en el número de observaciones entre el intervalo al primer
servicio (n = 7,991) y el porcentaje de concepción al primer servicio (n = 8,196) fue
debido por un lado a la ausencia de las fechas de parto en los registros y por otro lado,
a la dificultad de hacer los diagnósticos de preñez en algunos países. CPR tuvo la
mayor cantidad de observaciones (2,018 vacas) y PAK tuvo la menor cantidad (110 vacas).
El promedio global del intervalo entre el parto al primer servicio fue de 121.5 ± 82.1
días (mediana = 95 días) con grandes diferencias entre países. Los intervalos más
cortos ocurrieron en PER, CHI y ARG, debido probablemente a la mejor calidad genética de
los animales, mayor nivel de alimentación y manejo, y mejores condiciones
medio-ambientales para la crianza de ganado Holstein. El largo intervalo observado en CUB
puede ser atribuido al deficiente plano nutricional que se encontraban los animales debido
a los problemas económicos que se encontraban el país durante la ejecución del estudio.
Este intervalo fue más largo en la mayoría de los países asiáticos, especialmente
cuando se trabajó con ganado nativo en BGD y PAK (cerca de 200 días) y con ganado de
carne en INS (cerca de 270 días).
El promedio global del intervalo entre el parto a la concepción fue únicamente de 16
días más que el intervalo entre el parto al primer servicio. Esta diferencia entre los
promedios tiene que ser tomada con cautela ya que el promedio del intervalo a la
concepción esta dado por menos del 50% de la población inseminada. Muchas vacas no
llegaron a quedar gestantes y fueron descartadas de las fincas, y otras quedaron gestantes
pero en servicios posteriores y que no fueron parte del presente estudio.
El promedio del porcentaje de concepción al primer servicio (CPS) fue de 40.9%. El
porcentaje de concepción de todos los servicios no fue calculado para el propósito de
este análisis debido a que no se hizo el seguimiento reproductivo a una elevada porción
de animales que retornaron en celo. El mayor CPS ocurrió en VIE (62.1%), CHI (61.9%) y
MYA (58.9%) mientras que los obtenidos en CUB, INS, PAK, y PER fueron los más bajos. Las
razones atribuibles al bajo comportamiento reproductivo de CUB fueron previamente
descritos y solo habría que añadir que se hizo sincronización de celo en vacas con
pobre condición corporal. En PAK fue debido al deficiente manejo y almacenamiento de las
pajillas de semen en las unidades de IA, mientras que los animales del PER estuvieron bajo
los efectos del estrés de calor ocasionados por el fenómeno de "El Niño" que
causó problemas de muerte embrionaria temprana y anestro subsecuente (Armstrong, 1994).
En el caso de INS (en ambos tipos de fincas) se pudo demostrar, como se verá más
adelante, una alta proporción de animales inseminados durante la fase luteal.
Las diferencias en CPS debidas a tamaño de finca, condición corporal en la IA, facilidad
del pasaje de la pipeta, años de experiencia del inseminador, grado de edema vulvar en el
momento del servicio, y el origen del semen pudieron ser evaluadas en países que
disponían de un número balanceado entre grupos. Las fincas de VIE y MYA con 1-2 vacas o
con 5-20 vacas no difirieron en CPS, mientras que fincas grandes (>300 vacas) en COS y
VEN en COS y VEN mostraron tasas de concepción inferiores (14.8 y 22.2%, respectivamente)
en comparación con fincas pequeñas (20-300 vacas, 44.4 y 53.3%, respectivamente) (P
<0.05). Las diferencias en CHI entre fincas de tamaño medio (47%) y fincas grandes
(56.0%) no fueron significativas. La condición corporal en el día de la IA fue un factor
importante cuando se combinó la información de los estudios
realizados en BGD, CHI, SRL y VEN ( Figura 1, n = 1,494). Las vacas con un valor de 1.0-2.4
(en una escala de 1-5) tuvieron un CPS inferior (33.1%, P <0.05) que vacas con una CC
de 2.5-3.5 (40.0%) y >3.5 (40.4%).
Información combinada de BGD, SRL, VIE, ARG, CHI, COS y CUB (n = 2,330) mostró
diferencias en CPS (P <0.05) entre servicios llevados a cabo por inseminadores con <
7 años de experiencia (24.9%) y aquellos con 7.1-12.0 años (44.2%) y > 12 años
(43.5%). El grado de edema vulvar en el momento de la IA (ninguno, ligero, marcado) no
mostró una relación de importancia con el CPS (n = 1,519, P >0.05), en tanto que el
semen local vs semen importado tuvieron un comportamiento similar en SRL y URU, pero más
bajo en BGD (38.9 vs. 57.5%, respectivamente, P <0.05).
El intervalo entre el primer y segundo servicio en 1,959 observaciones fue de 44.6 ± 44.4
días. Esto es el equivalente a la ocurrencia de un celo no observado entre los dos
servicios. Serios problemas de detección de celo fueron observados en COS y CPR donde
este intervalo fue de > 57 días.
Problemas identificados en los Servicios de IA
Básicamente, la muestra tomada en el día del servicio fue usada para verificar si el
animal fue inseminado durante la fase luteal (es decir, en el momento inapropiado, alta
concentración de progesterona); el juego de dos muestras (muestra en el día del servicio
y muestra a mitad de ciclo) fue usado para verificar si el animal estaba ciclando y si
había ovulado; y el juego de tres muestras más ediagnóstico de preñez (la tercera
muestra colectada en el día 22-24 del servicio) fue utilizado para verificar si el animal
había concebido, perdido el embrión, o si se había inseminado estando gestante o en
fase de aciclia. La presentación de niveles más frecuentes de
progesterona y su interpretación se indican en el Cuadro 5.
Dos deficiencias de importancia fueron identificadas en los Servicios de IA a través del análisis de progesterona en muestras colectadas en más de 8,500
inseminaciones (Cuadro 6).
Inseminaciones en momentos inapropiados se realizaron en el 17.3% de los casos, denotando
serios errores en detección de celo a nivel de finca. Estos servicios se hicieron en
vacas que no estaban ciclando (10.4%) y en vacas con presencia de cuerpo lúteo (CL)
activo (6.9%), estando preñadas la mayoría de estas vacas. Inseminaciones en vacas que
no estaban ciclando fueron más frecuentes en CUB, INS (en ambos tipos de fincas), COS y
VEN (Cuadro VII). Servicios realizados en vacas con CL activo se realizaron mayormente en
fincas estatales de INS (17.8%), fincas pequeñas de SRL (13.2%) y en URU (11.8%).
La segunda mayor deficiencia estuvo relacionada con la detección de celo postservicio y
el manejo del rebaño, el cual afectó al 37.5% de las inseminaciones (Cuadro 6). En este
caso, el 10.1% de los animales inseminados sufrieron muerte embrionaria (entre 16-60 días
postservicio) pero no fueron identificadas hasta que se realizó el diagnóstico de
preñez, usualmente 80-120 días después del servicio. Otro grupo que representó el
27.4% de los animales inseminados falló en concebir pero los celos subsiguientes no
fueron observados y permanecieron es ese estado hasta que se realizó el diagnóstico de
preñez. Fincas de CPR y URU tuvieron la mayor frecuencia de muertes embrionarias (17%),
mientras que fincas de CUB, PER y INS tuvieron las mayores frecuencias de vacas con celos
no observados después de inseminaciones no exitosas (68.9, 45.3, y cerca de 40%,
respectivamente).
Funcionalidad y limitaciones de la es trategia de tres muestras
El juego de 3 muestras de leche (o sangre) recolectadas en los días 0, 10-12, y 22-24 de
la inseminación artificial, junto con el resultado del diagnóstico de preñez por
recto-palpación demostró ser una estrategia de mucha utilidad para la evaluación de la
eficiencia del manejo reproductivo a nivel de finca y de los resultados del Servicio de
IA. Sin embargo, es importante señalar que el sistema de trabajo requiere de gran número
de animales para que la interpretación de los resultados pueda ser consistente. El
número de animales dependerá, entre otros factores, del tipo de finca, de la
variabilidad genética de la población, del número de variables a ser considerado en el
análisis, y la eficiencia en la recolección de muestras.
La toma de la primera muestra no requiere de mayor trabajo y puede ser hecha por el propio
inseminador. Las otras dos muestras requieren que alguien visite las fincas, o sea tomada
por el propio ganadero (fincas pequeñas) o empleados de las fincas (fincas grandes) en el
día exacto y en los animales debidos. De ser tomada por personal de las fincas, se
requiere tener un mecanismo apropiado para remitir las muestras al laboratorio. Una
segunda limitación estriba en que un 18.4% de los juegos de 3 muestras de este estudio
(n=6,483) tuvieron por lo menos una muestra con valores intermedios de progesterona (>
a <3 nmoL), y por lo tanto el set quedó invalidado para realizar una interpretación
adecuada. Buenas prácticas de laboratorio en el uso del RIA pueden reducir estos
inconvenientes aunque otros factores como el mal manejo de las muestras pueden contribuir
a magnificar este problema.
El uso de la metodología
estandarizada entre países y la estrategia de combinar información de campo con valores
de progesterona, aunado a los formularios para el manejo de la información de campo y la
base de datos, permitió la generación de información única en su género sobre el
comportamiento reproductivo del bovino y los sistemas de IA en países en desarrollo. Esto
resultó en un adecuado vínculo entre instituciones de investigación y centrales de IA,
y permitió la identificación de los principales factores que limitan la eficiencia de la
IA en las localidades estudiadas en los 14 países asiáticos y de América Latina que
participaron en el estudio.
El estudio mostró que cerca de la mitad de los servicios estuvieron relacionados a una
deficiencia, mayormente asociada a error humano, y que afectaron severamente el
comportamiento reproductivo de los establecimientos pecuarios y por lo tanto, la calidad
del servicio de IA. Esfuerzos futuros deben estar abocados en aliviar la intensidad de los
problemas encontrados, y los cuales se incluyen los siguientes: educar a los ganaderos en
detección de celo, y en prácticas de manejo y nutrición animal; mejorar el conocimiento
y habilidades de los inseminadores en la práctica de la IA; ampliar la investigación en
mortalidad embrionaria, amamantamiento, métodos de inducción o sincronización de celo;
mejorar el manejo, almacenamiento y control de calidad del semen; y mejorar el sistema de
registro, evaluación y seguimiento de las inseminaciones.
Estudios similares serían de gran utilidad en otros países en desarrollo para mejorar la
eficiencia de sus servicios de IA.
Agradecimientos
Los autores expresan su sincero agradecimiento a los siguientes investigadores e
instituciones por su importante contribución al éxito de este programa de
investigación: María-Elena Mongiardino (INTA-Castelar, Argentina), Mohammed Shamsuddin
(Bangladesh Agricultural University, Bangladesh), Nestor Sepúlveda (Universidad de la
Frontera, Chile), Cai Zhenghua (Chinese Academy of Agricultural Sciences, China), Sandra
Estrada (Universidad Nacional, Costa Rica), Rodolfo Pedroso (CIMA, Cuba), A. Latief Toleng
(Hasanuddin University, Indonesia), U Than Hla (Ministry of Livestock Breeding and
Fisheries, Myanmar), Mohamed Anzar (National Agricultural Research Council, Pakistán),
Luisa Echevarría (Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú), Harischandra
Abeygunawardena (University of Peradeniya, Sri Lanka), Daniel Cavestany (INIA, Uruguay),
Eleazar Soto-Belloso (Universidad del Zulia, Venezuela), Chung Anh Dzung (Institute of
Agricultural Sciences of South Vietnam, Vietnam).
Los autores agradecen además a los Drs. Carlos Galina (UNAM, México), Lee Fitzpatrick
(James Cook University, Australia), David Galloway (University of Melbourne, Australia) y
Mats Forsberg (Swedish University of Agricultural Sciences, Suecia) por su asesoría y
apoyo técnico durante el desarrollo del programa.
Bibliografía
________________________________________________________________________________________________________
1 Trabajo
traducido por el autor y publicado originalmente como: García, M., W. Goodger, T.
Bennett, B.M.A.O. Perera. 2001. Use of a standardized protocol to identify factors
affecting the efficiency of artificial insemination services for cattle through
progesterone measurement in fourteen countries. En: Proceedings of the Final Research
Coordination Meeting of the FAO/OAEA Coordinated Research Programme on "Use of RIA
and Related Techniques to Identify Ways of Improving Artificial Insemination Programmes
for Cattle Reared under Tropical and Sub-tropical Conditions", IAEA, Viena, 2001
2 Centro de Investigación IVITA,Universidad Nacional Mayor de San
Marcos,
Facultad de Veterinaria y Zootecnia, Universidad Peruana Cayetano Heredia, Lima.
3 Universidad de Wisconsin-Madison,Wisconsin, USA
4 Sección de Producción y Salud Animal, Organismo Internacional de Energía
Atómica, Viena, Austria
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