PRESENTACIÓN
INUSUAL DE DESPLAZAMIENTO
DE ABOMASO A LA IZQUIERDA
Alfredo Delgado C.1
Algunos factores relacionados con el avance
genético y manejo de la alimentación para la alta producción, han llevado a la
presentación de patologías propias de la especie y ligados al incremento en el
rendimiento lechero en los últimos años. Así, ganado vacuno lechero de alta producción
sufre una serie de enfermedades metabólicas y trastornos digestivos, siendo una de ellas
el desplazamiento de abomaso a la izquierda (DAI) (Radostits et al., 1998, Smith, 1996).
Epidemiológicamente la mayor presentación de casos de DAI está circunscrita a las
primeras semanas postparto y excepcionalmente puede ocurrir en la fase tardía de la
gestación y otros momentos de la lactación (Rebhun, 1999). Doll (1991) reportó casos de
DAI en vacas secas, toros y terneros.
Al parecer los primeros casos de DAI fueron observados esporádicamente en Europa a partir
de 1879 (Saake, citado por Rosenberger 1970) y desde 1948 en Estados Unidos (Moore et al.,
1954). Los primeros casos descritos corresponden a Begg y Ford en Inglaterra en 1950. En
el Perú se reporta por primera vez en 1960 (Andresen y Terry, 1960). El periodo de
transición entre 3 semanas antes del parto y 4 semanas después del parto es el periodo
de mayor riesgo para el desarrollo del desplazamiento del abomaso (NRC, 2001).
Aproximadamente el 90% de los casos se presentan dentro de las primeras 6 semanas después
del parto (Radostits et al., 2000). Pinsent en 1991 reportó un 64.3% de casos presentados
durante la primera semana postparto y un 11% entre la primera y cuarta semana (Breukink,
1991). Robertson (1966) reportó un incremento de un 3% a un 30% de casos desde 1960 a
1963 y Hesselholt et al., (1981) describieron un 16% en 1967 y un 24.3% en 1977. Breukink
(1991), en un estudio sobre 267,844 lactaciones encontró una incidencia del 1.16% sobre
ganaderías afectadas y de un 0.35% sobre el total de ganaderías. Igualmente Varden
trabajó con 2,400 vacas durante un periodo de 10 años encontrando un incremento de un
0.2% a un 0.4% por año (Jiménez et al., 1993).
Durante la gestación avanzada el útero reduce el volumen del rumen y empuja al abomaso
hacia adelante y ligeramente hacia la izquierda. El NRC (2001) recoge 3 factores que
contribuyen al desplazamiento: 1 - incapacidad del rumen para recuperar su volumen luego
de la involución del útero; 2 - estiramiento del omento que sujeta al abomaso; 3 -
atonía del abomaso que impide que los gases formados en éste puedan ser expulsados al
rumen, como ocurre normalmente. La progresiva declinación de la calcemia desde antes del
parto y su persistencia en niveles subclínicos hasta 10 días después del parto, reducen
la motilidad y la fuerza de las contracciones del abomaso.
La reducción de la relación forraje/concentrado durante el período de transición y el
insuficiente aporte de fibra efectiva producen cambios en la fisiología digestiva del
rumen que favorecen la acumulación de ácidos grasos volátiles (AGV) en el abomaso y el
desplazamiento de éste. Situación que se agrava si el consumo de materia seca (MS)
durante el periodo de transición es muy bajo.
El parto y la falta de adaptación del rumen a las raciones altas en granos dificulta la
absorción de acidos grasos volátiles (AGV) lo cual lleva a niveles insuficientes de los
precursores de la glucosa (Liebich et al., 1987), además estos AGV pasarán al abomaso,
disminuyendo la motilidad y aumento de gas en su interior (Svendsen, 1969). El alto
contenido de granos y la disminución de fibra bruta a menos del 16% esta asociado a
mayores tasas de incidencia de DAI (Jiménez et al., 1993). Las enfermedades metabólicas
como la cetosis, hígado graso, hipocalcemia, metritis y retención de placenta,
predisponen o llevan a la presentación del DAI ( Jubb et al., 1990).
El inusual número de casos de probable DAI llevó a investigar con mayor detenimiento
este problema, ya que desde 1993 y 1994, se han estado diagnosticando y tratando casos
esporádicos de DAI. Se quiere discutir la casuística de DAI y establecer los factores de
riesgo para esta patología, y así llamar la atención de la comunidad ganadera y
veterinaria con la finalidad de que cada establecimiento pueda establecer los lineamientos
de prevención de esta importante patología en la ganadería lechera.
El sistemático examen clínico de vacas enfermas efectuado en el pasado por diversos
profesionales competentes, fue consistentemente negativo a DAI en la cuenca lechera de
Lima, salvo casos aislados. Llama pues la atención que en las postrimerías del siglo
pasado y en lo que va del presente, se haya elevado significativamente la casuística de
este problema en varios establos de la cuenca lechera de Lima. El presente trabajo
presenta la casuística encontrada a partir de 1999 en varios establos de la cuenca.
Sobre una población total de 1,850 vacas en 5 establos, se detectaron 75 animales
sospechosos de DAI (depresión de sensorio, taquicardia, deshidratación, heces de poco
volumen y con moco). Mediante el examen clínico usual (auscultación/percusión del
flanco izquierdo), se llegó al diagnóstico clínico de desplazamiento en 55 vacas,
confirmadas por la laparotomía exploratoria por el flanco izquierdo. Todas estas vacas
estaban recién paridas (entre 1 y 55 días en lactación).
Los resultados del estudio se presentan en el Cuadro 1; con una ocurrencia de casos de DAI
mucho más alta que lo observado en los últimos años en la cuenca lechera de Lima. De
los resultados indicados en el Cuadro 1, se establece que en el establo 1 se tiene el
mayor número de casos y estos diagnosticados todos el 2001, en donde manejan raciones muy
altas en grano y que no tienen la contrapartida de forraje en base seca. Así para vacas
secas la relación es de 50:50 y para vacas de reciente parto esta relación sube a 35:65;
además la longitud del forraje inicialmente se encontraba entre ½ a ¾ de pulgada, para
luego incrementarse a 2 pulgadas, pero pese a ello la ocurrencia de casos no se ha
detenido. Probablemente otro factor que contribuye a la mayor presentación de casos en el
establo 1 tenga que ver con un balance energético negativo acentuado; de otra manera no
se explica la razón por la que vacas de primer parto presenten casos de DAI,
acentuándose en los meses de invierno en donde el consumo de forraje se ha incrementado.
El establo 2 es un caso bastante especial, puesto que se tenía una relación
forraje/concentrado de 30:70, en donde había signos de acidosis, pero la longitud del
forraje era de 7 cm, lo que probablemente haya llevado a una menor incidencia de casos de
DAI. El establo 3 es de un manejo de la alimentación similar al 1, por lo menos en lo que
respecta a la formulación de la ración, relación forraje concentrado y nivel de granos
en el alimento. El establo 4 también maneja niveles altos de grano pero con una longitud
de fibra que supera los 8 cm. Aquí probablemente haya habido sobre ingestión de
concentrado en determinado momento al igual que en el 5. De los estudiados, tres (1, 3 y
4) son establos que se encuentran entre los 10 mejores en producción lechera, y dos (1 y
3) reciben asesoramiento en nutrición del mismo profesional. Así mismo, de los
estudiados, cuatro (1, 2, 4 y 5) reciben asesoramiento veterinario del mismo profesional.
El primer caso reportado de esta patología en nuestro medio, ocurre en un establo con
buen manejo de la alimentación y constituyó un hallazgo al realizar una laparotomía
exploratoria, reportada por Andresen y Terry (1960). Posteriormente ocurre un caso en
1962, reaparece en 1971, y el mayor número de casos se reportaron entre 1994 y 1995, en
un establo de 70 vacas con lineamientos de manejo parecidos a los llevados en EE UU. Se
diagnosticaron 6 casos de desplazamiento de abomaso en 2 años. Posteriormente y en el
curso de los últimos dos años se diagnostican 2, 4 y 2 casos de DAI en establos de 700,
400 y 150 vacas respectivamente (Comunicación personal: Andresen, Delgado y
Jordán).
Probablemente esta tasa tan baja de presentación en años anteriores a 1999, se haya
debido a la administración de forraje de buena calidad y un concentrado bajo en granos.
En todo caso, los niveles de producción o la exigencia para la misma no era como lo es
ahora. Llama la atención la casuística de los 90, puesto que este si fue un caso de
niveles altos de grano o la inadecuada administración de forraje. Por otro lado la
alimenta ción de las vacas en los últimos 5 años podría decirse que es similar, sin
embargo la casuística de DAI, no es de la magnitud que se presenta en el presente
estudio, incluyendo los errores de diagnóstico en campo que seguramente existieron.
Entonces existen situaciones que favorecen la mayor presentación de casos de DAI en
establos de la cuenca lechera de Lima, y estas involucran necesariamente el manejo de la
alimentación en el periodo de seca tardío o preparto, y en la alimentación de vacas en
lactación, las que señalan a dos aspectos fundamentales, una relación
forraje/concentrado distorsionada y un tamaño o longitud de forraje muy corto, lo que
lleva a la alteración de la fisiología del rumen, lo que a su vez se traduce en atonia
del abomaso con el consiguiente desplazamiento al lado izquierdo.
Los hatos que presentaron DAI en el periodo de 1960 a 1998 eran de ganadería estabulada
de alta producción. Probablemente no tuvieron una casuística muy elevada debido al
sistema de alimentación empleado, con un alto consumo de forraje durante todo el ciclo de
lactancia de las vacas. En la mayoría de los establos el forraje predominante era chala
con choclo lechoso (20-22% de MS) o pastoso (23-25% de MS), pero en algunos predominaba el
consumo de panca seca (> 85% MS). El consumo de concentrado por las vacas secas ha sido
siempre bastante bajo.
Cuadro 1.
Presentación del desplazamiento de abomaso a la izquierda por estado y por meses de
verano e invierno de la cuenca lechera de Lima. |

|
En los últimos años se ha
ido incrementando el consumo de maíz y de afrecho en muchos establos, con distorsiones en
la relación forraje:concentrado durante el periodo de seca, e insuficiente aporte de FDN
de forraje.
Bibliografía
________________________________________________________________________________________________________
1Facultad
de Medicina Veterinaria - UNMSM.
|