MICOTOXICOSIS1
Oscar R. Perusia2 y Roberto Rodríguez A.3
. GENERALIDADES
. TIPOS DE HONGOS
. EFECTOS DE LAS MICOTOXINAS
. TRICHOTECENOS
. ESLAFRAMINA
. RAMARIA-FLAVO-BRUNESCENS. MAL
DE LOS EUCALIPTOS (BO-CO-PA)
. FUSARIUM MONILIFORME (LEUCOEN- CEFALOMALACIA EQUINA)
. ESPORIDESMINA (ECZEMA FACIAL)
Las micotoxicosis son enfermedades
que se presentan en animales y el hombre, producidas por micotoxinas, elementos tóxicos
elaborados por distintos tipos de hongos que crecen en plantas, henos, silos, granos,
subproductos y otros alimentos almacenados.
Son características generales de las micotoxicosis:
El veterinario interviene con frecuencia sin que
identifique rápidamente la causa del problema.
Los trastornos no son transmisibles entre
animales.
No dan resultados los tratamientos con
antibióticos y la enfermedad es poco antigénica.
Los brotes de micotoxicosis de pastos son
estacionales y están asociados con características climáticas especiales.
La enfermedad está relacionada con un alimento
en particular.
El examen cuidadoso del alimento sospechoso
puede revelar signos de desarrollo fúngico.
No son tóxicos acumulativos.
a) Hongos de campo:
Fusarium
F. moniliforme
F. roseum
F. tricinctum
F. nivale
Alternaria sp.
Helminthosporium sp.
Cladosporium sp.
Penicilium
P. oxalicum
P. Funiculosum
P. oylopium
P. variables
P. oydrinum
b) Hongos de almacenaje:
Aspergillus
A. flavus
A. parasiticus
Penicillium
c) Hongos del deterioro avanzado:
Chaetomiun sp.
Aspergillus
A. clavatus
A. fumigatus
Scopulariopsis sp.
Rhizopus sp.
Mucor sp.
Absidia sp.
Los hongos de los alimentos almacenados necesitan de las siguientes condiciones:
Substrato fácilmente utilizable
(carbohidratos).
Humedad en los granos (10-18%) y humedad
relativa ambiente del 70% o más.
Adecuada temperatura. Esta varía con el hongo
(Ej.: Aspergillus flavus puede elaborar toxinas entre 12 y 47ºC, y algunos Fusarium
pueden producirla a temperaturas de congelación, pudiendo ser entonces
meso-termo-psicrófilos).
Suficiente 02 (no indispensable) y CO2
La acidez es un elemento negativo para el
desarrollo micótico y formación de esporas. Es necesario un pH alcalino.
El tiempo de almacenamiento es importante ya que
a mayor tiempo se tiene mayor posibilidad de condiciones adversas o favorables para su
desarrollo.
Puntos calientes en la masa de alimentos
producidos por el desarrollo de microorganismos.
Los insectos alteran los granos y abren el
camino para el desarrollo fúngico.
En general hay una detoxificación de las
micotoxinas por los microorganismos ruminales. A menudo este proceso altera la
hidrosolubilidad y la polaridad de las micotoxinas los cuales van a influir sobre la
depuración intestinal. Este metabolismo ruminal puede potencialmente aumentar o disminuir
la toxicidad para el hospedador.
Son claras las diferencias biológicas entre el rumen bovino y el rumen ovino. A modo de
ejemplo sabemos que las bacterias y los protozoarios ruminales de ovejas son capaces de
degradar las aflatoxinas B1 y G1 y la toxina T-2, con una marcada disminución de las
actividades metabólicas de la microflora y microfauna endorrumial, pero consiguiendo la
detoxificación de las micotoxinas mencionadas.
Las micotoxinas pueden causar
efectos agudos y crónicos en una gran variedad de especies animales en sus distintos
órganos, aparatos y/o sistemas. Dichos efectos los resumimos así:
Hepatotoxinas: producen
degeneración
grasa, hemorragia y necrosis del parénquima hepático.
En algunos casos hay tamaño anormal del hepatocito y su núcleo (megalocitosis: pérdida
de la relación tamaño del citoplasma-tamaño del núcleo).
Hiperplasia de conductos biliares puede
ocurrir en algunas micotoxinas y pueden inducir al hepatoma.
En las toxicosis agudas hay ictericia, anemia hemolítica y elevación de los niveles
plasmáticos de las enzimas hepáticas; fotosensibilización secundaria.
En las toxicosis crónicas hay hipoproteinemia, hipoprotrombinemia, fibrosis hepática y
cirrosis. Puede haber fotosensibilización secundaria (rara).
Nefrotoxinas: el ácido oxálico y otros agentes
nefrotóxicos pueden ser producto de Aspergillus y Penicillium. Producen daños tubulares
y ocasionan signos y lesiones características de nefrosis tóxica tubular.
Cambios en médula ósea, eritrocitos y
endotelio vascular. Los signos clínicos vistos incluyen hemorragias difusas, hematomas,
debilitamiento, anemia, leucopenia y aumento de la susceptibilidad a las infecciones.
También aquí se incluyen los alcaloides del Claviceps purpurea y los de la Festuca que
provocan gangrena de las extremidades.
Irritación directa: efectos dermonecróticos
con ulceración y necrosis oral. Las hemorragias gastroentéricas son signos
característicos. Muchas de estas toxinas son producidas por Fusarium.
Disturbios reproductivos y endocrinos: se
produce un hiperestrogenismo, preferentemente en la hembra porcina y descenso de la
fertilidad y la libido en el macho de la misma especie. Hipo o agalactia, abortos, partos
prematuros, etc. Se puede reproducir la enfermedad con la aplicación de estrógenos.
Función respiratoria: por la acción del hongo
Fusarium solani se produce en las batatas dañadas la transformación de una de sus
sustancias en la toxina Ipomerona, la cual ha sido asociada a la formación de membrana
hialina y producción de adenomatosis pulmonar.
Sistema nervioso central: efectos agudos de
"tembladeras" han producido los hongos Penicillium y Claviceps a través de sus
toxinas que afectan el sistema nervioso central; las mismas contienen ácido lisérgico
(LSD).
Otros casos de toxinas que actúan sobre el sistema nervioso central producen
hiperexcitabilidad, incoordinación y/o temblores.
En equinos la intoxicación con granos parasitados con Fusarium produce
leucoencefalomalacia, lesión destructiva que cursa con somnolencia y muerte.
Sistema inmunitario: hay aflatoxinas y
rubratoxinas que disminuyen la eficacia del sistema inmunitario, produciendo así gran
susceptibilidad a las enfermedades infecciosas.
Teratogénesis: Aflatoxina, Ochratoxina y
citochalosina B.
Es importante hacer un análisis detallado y
meticuloso de los alimentos sospechosos. Los efectos tóxicos con bajos niveles de
contaminación puede tardar varias semanas en aparecer.
El curso de la enfermedad y el tipo de lesiones
puede estar relacionado con la clase de micotoxinas y la predisposición de cada animal.
La muestra a analizar debe ser representativa ya
que sólo una parte del alimento puede estar contaminado.
Los alimentos enmohecidos por lo general son
parcialmente rechazados por los animales y, esta disminución de la ingesta, también
contribuye a la pérdida de peso que ocurre en algunos casos de mico-toxicosis.
El calor en exceso, cambios químicos (acidez) y
la luz solar son los elementos que pueden alterar la estructura y actividad de dichos
hongos.
El laboratorio es sumamente dependiente de una
muestra representativa bien conservada y de una exacta y detallada historia clínica.
El número de toxinas existentes son mayores que
las pruebas rutinariamente empleadas.
La presencia de hongos en el alimento no
necesariamente indica presencia de micotoxinas, ya que la producción de éstas depende de
la temperatura, humedad, tipo de substrato, cantidad de alimento contaminado, etc.
Algunos componentes naturales de alimentos y
forrajes pueden producir resultados falsos positivos en el análisis químico del
laboratorio.
Las mezclas alimenticias (raciones, pellet) son
complejas y dificultan el análisis.
Ensayos biológicos de los alimentos problemas
sobre grandes especies (bovinos, equinos) no son aplicables por ser muy costosos, aunque
la utilización de especies menores similares es adecuada. Efectos crónicos (a los 2 ó 3
meses) pueden ocurrir y son muy difíciles de diagnosticar.
Un método químico muy empleado para la
detección de micotoxinas es la cromatografía en capa fina. Para llevar a cabo esta
prueba primero se debe realizar una extracción química del alimento problema. Para la
mayoría de las toxinas se debe observar la cromatografía en capa fina con luz
ultravioleta, las cuales reflejan distintas fluorescencia según cual micotoxina se trate.
Posteriormente sobre la misma placa se realizan pruebas confirmatorias para asegurar el
diagnóstico.
Las aflatoxinas son un grupo de
metabolitos tóxicos producidos por Aspergillus flavus, Aspergillus parasiticus y
Penicillium puberulum. Las mismas se hallan contaminando los granos almacenados, sobre
todo cuando éstos están en área de excesiva humedad durante un largo tiempo. Los granos
más frecuentemente contaminados son el sorgo, maíz, algodón y maní.
Otros substratos donde han sido aislados estas micotoxinas son el arroz, mijo, soja,
girasol, sésamo, olivo, nueces, almendras, avellanas, legumbres, café, cocoa, leche,
pescados, subproductos derivados de ellos (harina, expeller, afrecho, afrechillos), trigo.
En nuestra zona han sido detectadas en fardos y rollos de alfalfa y en malta de
cervecería.
Estas micotoxinas se caracterizan por ser: mutagénicas, teratogénicas, carcinogénicas e
inmunodepresoras. El Cuadro 1 nos muestra los niveles tóxicos de aflatoxinas en algunas
especies (Wodan, 1968)
Los efectos tóxicos de las aflatoxinas dependen de las dosis y del tiempo de ingestión.
También la especie y la edad son importantes. Está establecida la dosis letal 50 (DL 50)
en la intoxicación aguda para patos y perros que es, aproximadamente, 1 mg/kg.
En general las aves son más sensibles a las aflatoxinas que los mamíferos. El orden de
susceptibilidad en aves es patos, pavos, pollitos y pollos; y en mamíferos es perros,
cerditos, cerdas, terneros, cerdos de engorde, bovinos adultos, ovejas; también los
caballos son sensibles.
La DL 50 en el cerdo varía de 0.3-0.6 mg/kg de aflatoxina B1 por vía oral en una sola
toma. Interesante es que la DL 50 para el conejo es semejante a la anterior.
Dosis de 4 mg/kg en bovinos producen la muerte en 15 horas por insuficiencia hepática
aguda.
No hay explicación exacta de la gran resistencia en ovejas (500 mg/kg), pero se piensa
que los microorganismos ruminales de esta especie modificarían las aflatoxinas
haciéndoles perder gran parte de su toxicidad.
Se admiten los siguientes niveles en los respectivos productos (F.D.A.):
- Comida para aves 20-200 p.p.b.
- Comida para bovinos 20 p.p.b.
- Leche entera para consumo 0.5 p.p.b.
Patogenia
Las aflatoxinas actualmente reconocidas son B1, B2, G1, G2, M1, M2, B2a, G2a y P1. Las
letras B y G refieren a que dichas toxinas tienen fluorescencia azul (B: Blue) o verde (G:
Green) en la cromatografía en capa fina irradiándolas con luz ultravioleta. La letra M
indica leche (Milk), refiriendo al lugar de eliminación de esta toxina.
Químicamente las aflatoxinas son derivados difuranocumarínicos. Son estables al calor
por lo que se las puede encontrar en alimentos completamente procesados.
La más común en la contaminación natural es la B1. Las aflatoxinas suprimen el mensaje
de síntesis del RNA. También como efecto adicional, inhibe la síntesis de DNA.
En forma esquemática, las aflatoxinas interfieren en el metabolismo de:
a) Síntesis de las proteínas y ácidos nucleicos: la acción ejercida sobre las primeras
es debida a la modificación que ocurre tanto en el ADN patrón y RNA polimerasa en la
fase de translación. Ello determina que se inhiba la síntesis proteica a nivel del
hepatocito con su cortejo patológico habitual.
Referido a los ácido nucleicos existen dos tipos de interacción: no covalente, débil y
reversible; el otro, en cambio, es covalente, irreversible y requiere ser activado
metabólicamente por un sistema enzimático. Muchos de los efectos carcinogénicos y
mutagénicos de las aflatoxinas y otros estructuralmente similares, han sido relacionados
con micotoxinas activadas metabólicamente.
La unión covalente en el enlace C2-C3 (el cual es insaturado) es lo que determina que las
aflatoxinas B1 y G1 sean más activas que las B2 y G2. Es precisamente en este punto donde
sucede la activación de las aflatoxinas B1 y G1 por un sistema enzimático de tipo
oxidativo, llevado a cabo en el sistema retículo endoplasmático de los hepatocitos,
catalizando la formación de 2,3 epóxido de aflatoxina B1.
Este epóxido formado puede unirse con los ácidos nucleicos y proteínas haciéndolos
biológicamente inactivos. La guanina del DNA es el blanco principal atacado por las
aflatoxinas activadas. Esta unión covalente induce mutaciones que a la larga terminan en
neoplasias.
b) Hidratos de carbono: las aflatoxinas disminuyen los niveles de glucógeno hepático
debido a la inhibición de enzimas biosintéticas como la glucógeno-sintetitasa; además
producen un aumento de la actividad de las enzimas metabólicas de los precursores del
glucógeno, como por ejemplo la NADP que reduce la enzima 6-fosfato deshidrogenasa.
c) Lípidos: las aflatoxinas causan un aumento citosólico de los niveles NADPE,
necesarios para la síntesis de ácidos grasos, pero al inhibir el transporte de
triglicéridos, causan el "hígado graso", como así también afectan el
transporte de fosfolípidos y colesterol. A nivel de las mitocondrias la aflatoxina B1
inhibe el transporte de electrones entre citocromo b-citocromo c. También lo hace a nivel
de la citocromo oxidasa. Además impide que se complete la fosforilación oxidativa.
El daño en la síntesis proteica y la disminución de facilidad del organismo para
movilizar las grasas está relacionada aparentemente con la lesión hepática (necrosis y
cambios grasos) que presentan los animales afectados de aflatoxicosis en forma precoz.
En el interior de los hepatocitos, las aflatoxinas se unen a macromoléculas tales como
DNA, puntos endoplasmáticos para fijación de esteroides, y diversas enzimas.
El primer cambio producido por la aflatoxina B1 es la modificación de la estructura del
nucleolo del hepatocito (por lo menos en la rata); la lesión en éste es compatible con
la unión observada de las aflatoxinas al DNA nuclear. Entre los cambios
ultraestructurales posteriores se incluyen la disgregación y reducción en el número de
ribosomas, la proliferación del retículo endoplasmático liso, la pérdida del
glucógeno y la degeneración de las mitocondrias.
Las Aflatoxinas también reducen la resistencia orgánica a ciertas enfermedades
infecciosas. Está demostrado que alimentos con 0.25-0.50 ppm reducen en pollos la
resistencia a algunas bacterias, protozoarios y hongos (Salmonella, coccidios,
candidiasis). Hay reducción de la resistencia de los pavos (vacunados) a Pasteurella
multocida con un no aparente descenso de sus anticuerpos; pero la exposición a la
aflatoxina debe ser simultánea o anterior a la vacunación. Este efecto inmunológico de
las aflatoxinas parece ser una depresión humoral no específica y en parte produce una
alteración en los anticuerpos tisulares.
En el cobayo las aflatoxinas producen un aumento de las gamma-globulinas y un descenso de
las Alfa-2-globulinas, y un descenso de la concentración total de las proteínas. En
ratas y cerdos las aflatoxinas inducen al carcinoma hepático y al hepatoma. También hay
otras micotoxinas tumorígenas y cancerígenas. Por trabajos
experimentales se determinó que las aflatoxinas incrementan los requerimientos de
vitamina D en pollos.
Las aflatoxinas atraviesan la barrera placentaria provocando cirrosis hepática; esto se
ha comprobado en terneros nacidos de vacas que consumían durante su gestación silo de
maíz contaminado. También, las aflatoxinas producen cambios en la coagulación
sanguínea por alteraciones de la protrombina, Factor VII y X, y posiblemente también el
Factor IX.
Las aflatoxinas ingeridas son transformadas en conjugados hidrosolubles por la flora
ruminal del bovino, evitando así su degradación. Estos conjugados son luego hidrolizados
a nivel del cuajar, regenerando las toxinas originales, absorbiéndose en el intestino
delgado y siendo transportados al hígado por una albúmina plasmática donde se
metabolizan.
Los metabolitos pueden ser conjugados hidrosolubles o formas liposolubles y son excretados
en algunos casos por la bilis y se produce un ciclo entero-hepático de
excreción-absorción de algunos metabolitos.
Las aflatoxinas son eliminadas por la leche, orina y materia fecal. Su eliminación
completa puede precisar de varios días, no obstante que estas micotoxinas no se almacenan
en ningún tejido en particular.
Signología Clínica
Aguda: puede sobrevenir la muerte sin signos clínicos después de una situación de
estrés (partos, viajes, etc.). Otras veces se presenta anafagia, depresión, ataxia,
disnea, anemia, epistasis y melena. Ocasionalmente, se pueden presentar convulsiones. Esto
se ha visto en terneros donde el cuadro clínico nervioso se presentó con ceguera,
ambulación en círculos, caídas frecuentes, contracturas espasmódicas de las orejas y
odontoforesis. En vacas se produjo aborto.
Subaguda: estos animales presentan ictericia, hipoprotrombinemia, hematomas
(principalmente subserosos y subcutáneos), enteritis hemorrágicas con prolapso rectal y
ascitis. Puede sobrevenir fotosensibilización secundaria. La fotosensibilización en
bovinos puede llegar a dominar el cuadro signológico con alteración en ojos, ollares y
punta de la lengua.
Crónica: esta forma posiblemente es la que más importancia tiene en la economía de los
animales de granja. El comienzo de la aflatoxicosis crónica es insidiosa. Puede haber
reducción del consumo de alimentos, disminución de la producción láctea, pelo áspero,
anemia, abdomen abultado, ictericia leve y eventualmente depresión y anafagia.
En este estado de la enfermedad es muy difícil su diagnóstico. Animales con dietas
deficientes en proteínas pueden ser más severamente afectados. Alimentación continuada
con bajos niveles de aflatoxinas pueden causar desarrollo de hepatomas benignos, carcinoma
de conductos biliares y carcinoma hepatocelular.
Otros signos de aflatoxicosis crónica es la susceptibilidad aumentada a varias
enfermedades infecciosas. La aflatoxina M se elimina por la leche y puede provocar la
enfermedad en los terneros lactantes. Esto también representa un peligro para la salud
pública, pues se han detectado concentraciones en leche de 0.33 mg/L. También se han
observado lesiones características de cirrosis hepática en terneros recién nacidos y se
debe al paso de la toxina a través de la placenta. En cerdos la forma crónica produce
menor conversión alimenticia. Los signos en esta especie son bastantes indefinidos. Puede
haber diarrea, ictericia, ascitis y depresión inmunitaria. Los perros son muy sensibles a
las aflatoxinas y el hígado es el órgano más atacado. La toxicosis crónica produce
disminución del apetito y heces blandas. A medida que avanza la enfermedad hay evidencias
de insuficiencia hepática.
Las ovejas son muy resistentes a las aflatoxinas y necesitan recibir 2 ppm durante años
para desarrollar carcinomas y tumores nasales. Pollos y particularmente pollitos pueden
intoxicarse recibiendo 1-1.5 ppm de aflatoxinas B1. Los efectos en pollos son similares a
los ocurridos en mamíferos con fibrosis hepática y proliferación de conductos biliares.
También en las aves pueden aumentar notablemente el tiempo de protrombina y el tiempo de
coagulación.
También hemos visto en casos de campo referido al ganado porcino dos brotes muy
significativos:
Grano de maíz partido, severamente
contaminado por Aspergillus fumigatus fue ingerido por 6 cerdas en engorde (>150
kg.p.v.). La muerte ocurrió en menos de 12 horas postingestión de todas ellas con clara
signología respiratoria (disnea mixta, de tipo inspiratoria y espiratoria; arrojamiento
sero-espumoso por nariz; decúbito lateral abandonado y permanente). A la necropsia se
observaba un evidente edema intersticial pulmonar con leve enfisema alveolar (trastorno
también descripto en bovinos).
Malta de cervecería contaminada con Aspergillus
clavatus fue ofrecida para su ingestión a vacas lecheras, las que "rechazaron"
el alimento. Por esta razón fue ofrecida a una piara en engorde (>80 kg.p.v.). Luego
de 24 horas postingestión los cerdos demostraron una signología muy llamativa: caminar
en círculos, parestesia en forma de prurito idiopático, paresia del tren posterior,
caídas, hiperestesia al tacto, polaquiuria, anafagia, constipación y muerte
brusca.
A la necropsia se constató degeneración grasa de hígado e inflamación de las mucosas
gástricas y del intestino delgado (trastornos también descriptos en bovinos por este
hongo).
Los hongos del género Aspergillus son capaces de formar, también, micotoxinas
tremorgénicas, por ejemplo, A. clavatus: Cytochalisin E, Trytoquivaline, Tryptoquivalone,
Nortryptoquivaline, deoxitrytoquivaline, deoxinortryptoquivaline, nortrytoquivalone,
deoxinortryptoquivalone, Patulina, y A. flavus: aflatrem y aflavinina.
Pruebas complementarias de diagnóstico
Los animales afectados están anémicos y tienen bajos valores de proteínas séricas. Hay
aumento de la transaminasa glutámico oxalacética, fosfatasa alcalina, láctico
deshidrogenasa, deshidrogenasa glutámica, gamma-glutamil transpeptidasa, elevación del
índice ictérico, descenso del tiempo de excreción de la bromosulftaleína, elevación
de bilirrubina directa e indirecta, disminución de la deshidrogenasa isocítrica. Todo
ésto evidencia enfermedad aguda o crónica del hígado.
En bovinos afectados se han observado alteraciones urinarias como proteinuria, cetonuria,
glucosuria y hematuria. Así también anemia microcítica y relativa neutrofilia (30-40%).
Lesiones
Los cambios patológicos incluyen ictericia, petequias y equimosis difusas,
gastroenteritis hemorrágica o catarral, edema de mesenterio. También se observan
hemorragias subcutáneas y subserosas.
Hígado: macroscópicamente se observa necrosis hemorrágica focal y cambios grasos. En la
forma aguda hay hepatomegalia. En la crónica, cirrosis con hígado pálido y duro,
ascitis, hidrotórax y edema de la pared de la vesícula biliar.
Las alteraciones microscópicas están centradas en el hígado: Necrosis hemorrágica
hepática. Cambios grasos son comunes en casos agudos. Hiperplasia de los conductos
biliares con mínima necrosis de hepatocitos es característica en la subaguda o crónica
(cuadro muy semejante al producido por alcaloides pirrolizidínicos).
Una lesión constante para el caso de la aflatoxina B1 es la proliferación de los
pequeños conductillos biliares hacia la periferia del lobulillo hepático. En casos
prolongados hay extensas fibrosis interlobular y esto puede progresar hasta cirrosis.
Los riñones de los bovinos afectados de aflatoxicosis son amarillentos, con su grasa
perirrenal muy blanda (degeneración nutricional de la grasa). En los casos de
aflatoxicosis equina comunicados (S. Angsubhakorn et al.,1981) se menciona cambios
degenerativos difusos en las fibras miocárdicas y malacia focal en hemisferios
cerebrales; también aumento del colesterol plasmático.
Diagnóstico
Una historia de contaminación por hongos de los alimentos puede ser una valiosa ayuda.
Muchas veces bajos niveles de contaminación micótica no son observados. En el caso de la
aflatoxina M, si la ingestión es reciente se la puede detectar en orina y leche.
Bioanálisis del alimentos con patitos o análisis químicos de los mismos se utilizan
para determinar la presencia de aflatoxinas.
La presentación de fluorescencia azul o verde-azulado del alimento bajo luz ultravioleta
es presuntivo pero no confirmatorio de aflatoxinas.
Diagnóstico diferencial
Seneciosis: tener en cuenta historia clínica.
Intoxicación por Cu: hemoglobinuria y hematuria.
Leptospirosis: hemoglobinuria.
Dicumarina: Signos y lesiones hemorragíparas más intensas.
Salmonelosis aguda en terneros: cultivos a partir de bilis.
Síndrome por muerte brusca: lesiones especí-ficas.
Tratamiento
No hay tratamiento específico. Se deben administrar dietas bajas en grasas y ricas en
proteínas. Agentes lipotrópicos. Evitar el estrés.
Según trabajos experimentales en cabras pretratadas con cisteína, metionina y tiosulfato
de sodio (solos o combinados) resistieron bastante bien las descargas de aflatoxinas.
Según trabajos experimentales en conejos, la administración de oxitetraciclina en dieta
con aflatoxinas tendría una acción hepatoprotectora a través de un mecanismo de
competencia.
Hay técnicas comerciales para detoxicar los granos contaminados a través de su
tratamiento con amoníaco.
ZEARALENONA (Vulvovaginitis porcina)
La toxina producida por Fusarium graminearum, roseum y otros, es denominada Zearalenona o
F-2, de actividad estrogénica, causando en cerdas y otras especies, aumento de la
actividad y del peso uterino. Al actuar sobre la glucosa de los granos determina la
formación de una beta lactona del ácido resorcílico, con marcada afinidad para los
receptores celulares estrogénicos (igual hecho ocurre con D.D.T., H.P.T.E., clordane,
etc.). Entonces se puede afirmar que actúa con una clara afinidad estrogénica por su
comportamiento físico-químico, pero no biológico. En las cerdas produce una enfermedad
conocida como vulvo vaginitis porcina.
Este hongo puede crecer en granos almacenados durante largo tiempo, principalmente en el
maíz. También hay casos comunicados con granos de avena, sorgo, cebada y trigo. Este
hongo también se desarrolla en la hojarasca.
En reiteradas oportunidades se ha constatado su presencia, aunque en proporciones
vestigiales, en fardos y rollos de alfalfa. Para la producción de toxina se necesita
humedad en el grano superior al 25%, un período inicial de temperatura elevada, seguido
por una temperatura baja constante o intermitente.
Patogenia
Es conocida que la actividad de las hormonas esteroideas es medida por la unión no
covalente de éstas al receptor específico que poseen las células en su interior. Esta
unión (zearelenona + receptor) es transportada a los núcleos celulares en donde
interactúan con receptores reservados para la cromatina e inducir la transcripción
selectiva del ARN. Esta hipótesis es la base para las demás interpretaciones de la
acción de la zearalenona. La unión de la zearalenona a los receptores específicos de
estrógenos, está relacionado a la estructura química de éstos.
Esta unión permite la formación de derivados (6'cetonas y 6' hidroxil) que compiten con
los receptores del 17 betaestradiol; en otras palabras, existe una inhibición competitiva
entre la zearalenona y el 17-betaestradiol por los receptores específicos, estos
receptores se hallan localizados en los núcleos de las células uterinas y hepáticas.
Esto determina una acción mimética de la micotoxina con respecto a los estrógenos
dentro del organismo animal.
Signología clínica
Afecta más frecuentemente al ganado porcino, particularmente a hembras de 6 a 7 meses de
edad. Los signos se notan luego de 3 a 6 días postingestión del grano contaminado.
En cerdas, el cuadro típico de la vulvovaginitis incluye una clara tumefacción de la
vulva, aumento del tamaño de las glándulas mamarias y crecimiento y aumento del tamaño
del útero. La lesión básica es la ingurgitación de la mucosa genital. Algunas veces
está abierto al cervix y entonces se puede observar la existencia de un exudado catarral
por los labios vulvares; metrorragias copiosas.
En muchos casos la vagina sufre un prolapso parcial (>30%) y en algunos también es
dable observar prolapso de recto (> 10%). Esta especie es particularmente susceptible
al prolapso de este último órgano por la falta de tejido de sostén adecuado para el
mismo en la región pélvica. Algunas veces se manifiesta con estros persistentes.
En cerdas preñadas puede ocurrir la reabsorción de los fetos y entrada ulterior en celo.
Pueden llegar a parir una lechigada escasa pero normal o bien con algunos lechones
muertos; otras veces el número de animales paridos es normal pero todos muertos; en otros
casos existen malformaciones fetales, "patas abiertas", paresia de los miembros
posteriores; alta mortalidad neonatal.
Algunas veces la tasa de mortalidad puede ser elevada debida a cistitis secundaria,
síndrome urémico y septicemia. Esta micotoxina se elimina por la leche siendo capaz de
producir fenómenos de feminización en lechones machos (con cambios degenerativos en los
tubos seminíferos) e hiperestrogenismo en lechones hembras (igual fenómeno es descrito
en vacas y ovejas lactantes).
En cerdos machos se puede observar aumento del tamaño del prepucio e incremento de la
irrigación de los pezones y las glándulas mamarias primitivas.
En vaquillonas alimentadas con altas cantidades de esta micotoxina se presenta pérdida de
peso, exudado vaginal, ninfomanía, hipertrofia uterina con hiperplasia endometrial,
desarrollo mamario exuberante, falta de concepción, muertes embrionarias y abortos.
Lesiones
Las lesiones están confinadas al aparato reproductor. Edema e hiperplasia del útero con
el endometrio engrosado y atrofia de ovario. Hay hiperplasia de los conductos de la
glándula mamaria. También hay metaplasia escamosa del cérvix.
Pruebas complementarias de diagnóstico
Se puede utilizar bioanálisis (alimentación en ratas) y método químico para detectar
la zearalenona F-2 en alimentos.
Diagnóstico diferencial
Fitoestrógenos (Flavonas o isoflavonas) naturales. Plantas atacadas por hongos o virus
forman más fito-estrógenos.
Tratamiento
Supresión de la ingesta. Sintomático.
Los trichotecenos son toxinas
producidas por muchas especies de Fusarium especialmente Fusarium tricintum, siendo la
más conocida de ellas la toxina T-2. Esta micotoxina ha sido aislada de granos de maíz,
trigo, cebada, arroz, avena y subproductos de ellos, pastos en pie y heno.
Otras micotoxinas reconocidas son:
DON (desoxinivalenol o vomitoxina) en trigo,
maíz, cebada, centeno y sub productos de ellos. También en el arroz, papa y diversos
alimentos.
NIV (nivalenol) junto con la DON en trigo,
cebada, centeno, avena, arroz y varios subproductos derivados.
DAS (diacetoxiescirpenol) en maíz, trigo,
cebada, avena, mijo, arroz y subproductos de ellos.
Dichas toxinas son estables por largo tiempo en
almacenamiento, no destruyéndose por los procedimientos normales de cocción.
Estos son hongos muy comunes en los granos y pastos, que bajo determinadas condiciones
elaboran sus toxinas. Así muchos trichotecenos son producidos a temperatura altas o
bajas; Fusaritoxina T-2 puede ser producida a 8-15ºC y en algunos casos se puede producir
a temperatura bajo OºC.
El crecimiento miceliar óptimo se tiene entre 20 a 24ºC para F. moniliforme y entre 25 a
30ºC para F. solani.
Para incrementar la producción al máximo de sus micotoxinas es necesario oscuridad
total. El grado de esporulación máxima se realiza a los 8ºC.
El Fusarium es un contaminante común de pastos en pie y almacenados. El trichoteceno T-2
o fusariotoxina T-2 causa toxicosis en aves, bovinos y porcinos. Varios géneros de hongos
imperfectos son productores de estas micotoxinas; entre ellos figuran los géneros
Trichoderma, Trichotecium, Fusarium, Stachibotrys, Gliocadium, Myrothecium, Nigrospora,
Epicoccum, Alternaria, Penicillium, Caphalos porium y Calonectria.
La DL 50 en porcinos y ratas de T-2 es aproximadamente 4 mg/kg. Dietas con niveles de 16
ppm de T-2 causa retardo del crecimiento en pollos parrilleros y producción de lesiones
en cavidad oral con aumento del tiempo de protrombina. Ratas albinas son severamente
afectadas con dietas de 5-15 ppm.
Vacas lecheras bajo alimentación de campo con pastos que contienen 2 ppm de T-2 sufren
toxicosis subaguda o crónica con un 20% de muertes. Los bovinos son los más sensibles a
la micotoxina T-2 y dosis de 0.1 mg/kg son letales después de 65 días. Aunque no son
completos los datos de esta micotoxicosis, en su forma crónica se ha visto que no tienen
efectos carcinógenos en animales de experimentación.
También son micotoxinas producidas por Fusarium el Factor Emético (deoxynivalenol) y el
diacetoxycirpenol. (D.A.S.). La primera provoca vómitos y la segunda diarrea,
dermatonecrosis y hemorragias.
Patogenia
Su acción tóxica es producida por varios mecanismos:
a) Tienen acción sobre la síntesis proteica, actuando en forma directa sobre la fase de
transcripción y translación. Esta inhibición de la síntesis proteica se produce a
través de una potente acción inhibitoria de la peptil-transferasa que impide la
incorporación de los aminoácidos al comienzo de la cadena polipeptídica.
b) Acción citotóxica ejerciéndola, principal-mente, en aquellos tejidos de rápido
crecimiento y con un muy rápido recambio, como por ejemplo médula ósea, epitelio
intestinal, gónadas y tejidos linfático.
La toxina T-2 actúa sobre las células linfoideas a nivel del ADN (ésto ocurre en menor
proporción en las células hepáticas puesto que ellas tienen en su interior la
glutation-transferasa, la cual es capaz de catalizar la conjugación de los
trichotecenos); por otra parte, la proliferación de lisosomas aumenta la actividad de las
enzimas hidrolíticas (ADNasas) en las células linfoides, aumentándose la sensibilidad
de éstas a la micotoxina, por lo tanto actúan como agentes inmunosupresores.
c) Son teratógenas y embriotóxicas y en los animales de laboratorio, inmunosupresoras.
Los efectos patológicos son similares en muchas especies.
Hay alteración dérmica con inflamación y necrosis. Comúnmente hay alteraciones
digestivas como vómitos, ulceración, necrosis oral y diarrea sanguinolenta. Hay también
un efecto radiomético con granulacitopenia, anemia y descenso de las proteínas
inmunitarias.
| Cuadro 3. Patología comparativa de
animales alimentados con alimentos contamindos con aflatoxinas (Wogan 1966) |

|
Signología clínica
Los signos son variables pero predominan sobre el tracto digestivo, el sistema vascular y
de coagulación.
En la forma aguda presentan gran depresión e intensos vómitos. Esto puede progresar a
diarreas, en muchos casos sanguinolentas. Los efectos necróticos epiteliales de la T-2
son salivación, estomatitis, úlceras y necrosis de boca y esófago.
La elevación del tiempo de protrombina se traduce con hemorragias como hematemesis,
melenas, hematomas subcutáneos e intraarticulares. Fiebre, anemia e incremento de las
enfermedades infecciosas son el resultado de los efectos radiomiméticos de la T-2.
Lesiones
Las lesiones del contacto directo de la toxina con la boca y el esófago son inflamación,
exudación y necrosis. Se forman úlceras orales, sobre todo en las aves. Hay también
gastritis, enteritis, contenido intestinal sanguinolento y hemorragias de la subserosa
intestinal. Puede haber hemorragias en varios órganos incluidos pulmón, corazón, vejiga
urinaria, riñones, subcutáneo y articulaciones.
Pruebas complementarias de diagnóstico
- Tiempo de protrombina aumentado.
- Aumento del ácido láctico en sangre.
- Disminución del tiempo de excreción de la bromo sulftaleína.
- Aumento de la láctico deshidrogenasa.
- Aumento de triglicéridos totales y colesterolemia.
- Aumento de actividad de aspartico
- Aminotransferasa, Alanina-amino-transferasa.
- Aumento de fosfatasa-alcalina.
El diagnóstico exacto se hace por cromatografía.
El bioanálisis también es muy sensible con pequeñas cantidades de toxina T-2 (0.05 ug).
Así el Test para los trichotecenos consiste en lo siguiente.
Se hace la extracción química de la toxina
sobre el alimento sospechoso.
Se depila el dorso de un conejo, cobayo o rata.
Con una micropipeta se depositan 10 ug de la
muestra extraída en un lugar del dorso previamente marcado.
Esta operación se debe repetir a las 24 hs.
Diagnóstico diferencial
Bovinos:
-Dicamarol: signología y lesiones hemorra-gíparas más intensas.
- Diarrea viral bovina: Típicas lesiones erosivas circunscriptas a aparato digestivo.
- Intoxicación por helechos (Pteridium aquilinun): restringida a la región geográfica
de éstos.
- Salmonellosis aguda en terneros.
Porcinos:
-Dicumarol y anticoagulantes similares.
- Salmonellosis aguda.
Lesiones orales en pollos:
- Candidiasis
- New Castle
- Viruela
Tratamiento
Sintomático. Transfusiones y vitamina K. Antibióticos.
| OCHRATOXINA A - CITRININA Y ÁCIDO
OXÁLICO |

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La ochratoxina A y citrinina son
producidas por Aspergilus ochraceus y Penicillium viridicatum respectivamente. Crecen en
granos y alimentos comerciales y la Ochratoxina A también puede estar en leguminosas.
Entre los substratos más corrientemente afectados, podemos citar: maíz, cebada, centeno,
trigo, avena, arroz, soja, legumbres y productos elaborados con estas materias primas. En
nuestra región ha sido detectada en rollos y fardos de alfalfa en cantidades vestigiales
o importantes (hasta 1.000 microgramos por kg de alimento problema).
La Ocratoxina A a concentraciones moderadas es nefrotóxica, pero a altas concentraciones,
es también, hepatóxica. La primera afecta especialmente a porcinos y ratas. Muchos casos
de estas nefrotoxinas fueron registrados en Dinamarca, Suecia, USA e Irlanda.
La citrinina afecta a porcinos, equinos y ovinos. También se han descripto casos en
bovinos con ambas toxinas y en pollos. El hongo Fusarium niger produce ácido oxálico en
henos y granos afectando básicamente a porcinos.
Patogenia
La ocratoxina A es capaz de actuar mediante:
Alteración de las actividades fundamentales de
las mitocondrias, particularmente del tubo contorneado proximal del riñón, lo cual es
capaz de desencadenar cambios ultraestructurales y fisiopatológicos, desembocando en
severas y mortales nefropatías.
Inhibición de la glucógenolisis hepática lo
cual acarrea acumulación de glucógeno. También a través de su acción sobre las
mitocondrias del hepatocito.
Inhibición de la respuesta inmune humoral y
celular.
Es teratogénica y mutagénica y, posiblemente
embriotóxica.
En forma análoga a las aflatoxinas, la ocratoxina
A tiene un efecto inhibitorio sobre la síntesis proteica, actuando en la fase de
translación. Este se puede ver en las células renales principalmente, mientras que en
caso de las aflatoxinas se observa a nivel hepático.
La ocratoxina A actúa sobre la enzima fosfoenolpiruvatocarboxiquinasa a nivel renal,
degradando el mRNA codificado; de igual manera la ocratoxina A inhibe en forma competitiva
a la fenil-alanil-tRNA sintetitasa, impidiendo la formación de la fenil-alanil-tRNA
(compuesto vital para todos los organismos vivientes en la síntesis proteica a nivel
celular).
Sobre el metabolismo de los hidratos de carbono la ocratoxina A se tiene:
- Efecto inhibidor en la formación de glucógeno hepático.
- Inhibición a nivel renal de la fosfoenol-piruvatocarboxiquinasa, produciendo una
disminución de la gluconeogénesis.
Sobre el metabolismo de los lípidos su acción es semejante a las aflatoxinas. También
actúa en el estado III de la cadena respiratoria (fosforilación), mediante un mecanismo
competitivo de la ocratoxina A por la captación del ácido dicarbónico, para el
funcionamiento mitocondrial.
Es bien sabido que la ocratoxina A es nefrotóxica y muy poco hepatotóxica puesto que el
riñón posee un mayor número de linfocitos que el hígado, siendo éstos considerados
más sensibles a la micotoxina en relación a la inhibición de la síntesis proteica.
Además el hepatocito tiene la capacidad de metabolizar a la Ocratoxina A, convirtiéndola
en compuestos menos tóxicos.
Signología clínica
Altos niveles de ochratoxina A y citrinina son primariamente nefrotóxicas. Clínicamente
cursa con diarrea, polidipsia y poliurea para terminar con anuria.
La ochratoxina A es eliminada por heces y orina. En esta última, las concentraciones son
máximas a las 6-8 hs. después de la ingesta y descienden luego de 72 hs. También
podemos agregar que el hongo Fusarium niger produce ácido oxálico en fardos y granos
produciendo en porcinos signos semejantes a los descritos.
Lesiones
Riñones amarillos-grisáceos, con o sin edema perrirenal. Puede ocurrir descamación de
las células tubulares que cursa con proteinuria.
Los cambios incluyen rápida degeneración hialina, principalmente en los túbulos
contorneados proximales. Puede llegar a presentarse un edema perirrenal.
También hay deshidratación, edema generalizado, enteritis, necrosis y atrofia del
epitelio tubular, fibrosis intersticial, esclerosis y fibrosis glomerular. Hay inhibición
de la glucógenolisis hepática y también puede llegar a necrosis y degeneración del
mismo órgano. Algunas limitadas experiencias indican que la ochratoxina A puede ser
embriotóxica, provocando abortos en vacas lecheras.
Pruebas complementarias de diagnóstico
- Someter a cromatografía el alimento sospechoso.
- La uremia se halla elevada en los enfermos (normal 20-40 mgr/100ml).
- También está elevada la creatinina (normal 1-2 mgr/100 ml).
Diagnóstico diferencial
- Intoxicación por Yuyo colorado (Amaranthus quitensis).
- Vegetales que contienen oxalatos.
- Bloqueos urinarios por otras causas.
La Eslaframina o "Factor de
Salivación" es una toxina producida por el hongo Rhizotocnia leguminícola, que
crece en los tallos y hojas del trébol, sobre todo el rojo (Trifolium pratense), en pie y
henificado, en forma de manchitas negras. El mismo necesita para su desarrollo humedad
ambiente elevada y temperatura entre 25-29 ºC.
Su principio tóxico, la eslaframina, es un indol-alcaloide, que es convertible por la
acción enzimática de las células hepáticas en un compuesto activo, similar
farmacoló-gicamente a la acetilcolina. Esta molécula activa (indol sustituido) ejerce
efectos "histaminérgicos":
a) directos, o
b) liberador de histamina.
Su singular signología clínica está determinada por la existencia de receptores
colinérgicos en las glándulas salivales y los músculos lisos del rumen del bovino.
Signología Clínica
Ha sido descrita en bovinos. Presentan salivación abundante como primer signo, sobreviene
también lagrimeo, anafagia, diarrea, poliuria; pueden producirse tumefacciones de
párpados y otras zonas de la cara. Produce espasmo de la musculatura lisa del esófago y,
consecuentemente, timpanismo gaseoso, no grave.
Los signos aparecen 5 ó 6 horas después de ingerido el alimento problema, desapareciendo
unas 24 h más tarde.
En cobayos los signos aparecen rápidamente, 30 minutos después de administrada la
toxina; posiblemente su sistema enzimático hepático la active más rápidamente. En el
leucograma se encontró un aumento marcado de eosinófilos (15-30%).
Lesiones
No han sido descritas.
Diagnóstico
Diagnóstico diferencial
- Intoxicación por compuesto órganos-fosforados:signos parasimpaticomiméticos.
- Aftosa: vesículas en boca, ubre y espacio interdigital.
- BO-CO-PA: lesiones gangrenosas en extremidades.
Tratamiento
Atropina y antihistamínicos. Aplicación farmacológica: se la utiliza actualmente en los
novillos de feed-lot en dosis de 10, 15 ó 20 microgramos/kg.p.v., en dietas con más del
60% de concentrados como un estimulante de salivación.
Nota: Trifolium sp. nos puede ocasionar:
- babeo (eslaframina)
- Hiperestrogenismo (fitoestrógenos).
- Meteorismo, particularmente espumoso.
- Ácido cianihídrico en bajas proporciones.
Concepto
Esta intoxicación produce un síndrome nervioso denominado en la Argentina
"Tembleque" o "Chucho", caracterizado por producir trastornos de la
locomoción y mioclonías.
Etiología
El Claviceps paspalis es un hongo que parasita los vegetales del género Paspalum, entre
ellos el Paspalum notatum (Gramillón, Gramilla dulce o Pasto miel), Paspalum dilatatum
(Pasto de Dallas en EEUU) y Paspalum distichum (sp. africana).
La esclerotia de Cl. paspalis es mucho más pequeña que la del Cl. purpurea; el tamaño
es semejante a la semilla del Pasto miel (2-4 mm), es esférico, duro y oscuro. Tiene
también al igual que el Cl. purpurea un ciclo asexual durante el cual segrega su
"miel" y los insectos favorecen la dispersión a otras flores. Tiene también un
ciclo sexual dentro de la esclerotia. Esta pasa el invierno en el suelo esperando la
floración de Paspalum.
El ciclo es el siguiente: La esclerotia pasa todo el invierno en la superficie de la
tierra y a fines de noviembre o principio de diciembre germina en el suelo y fructifica
dando peritecios que encierran esporos sexuados (ascosporos); éstos son llevados por el
viento o insectos (escarabajos) hasta las flores. Los esporos germinan en las flores dando
un micelio filamentoso que fructifica a su vez en esporos asexuados (conidios), se forma
la "miel" y los insectos diseminan los conidios.
De los conidios germina un micelio filamentoso que en determinados momentos forman los
órganos de resistencia o esclerotios. Hay veces que la esclerotia está contaminada en su
superficie con hongos del género Fusarium dándole los mismos un color rosado naranja. El
Claviceps paspalis contiene como agente tóxico un alcaloide, el LSD y derivados químicos
de éste.
A estas micotoxinas tremorgénicas se las ha denominado: paspalis y paspalitrenos. Las
altas temperaturas y humedad favorecen el desarrollo del hongo. El LSD (alfa oxietilamida)
lo contiene la esclerotia y en mayor cantidad, cuando está el hongo en estado de micelio
con toda su "miel".
Especies afectadas
El bovino es la especie más afectada. Más resistentes pero también sensibles son los
ovinos y equinos.
Patogenia
Las manifestaciones clínicas dependen de los índoles y de los derivados del LSD, los
cuales estimulan el S.N.C. al interferir la función neurotransmisora en el encéfalo,
particularmente cerebelo.
La serotonina es el transmisor más afectado por su semejanza en la estructura química
con los estimulantes tipo indol, aunque otras aminas (dopamina, norepinefrina) pueden
también verse afectadas en el desequilibrio central. Algunas de estas micotoxinas
disminuyen selectivamente los niveles encefálicos del GABA.
Signología Clínica
El tiempo de ingestión para la presentación clínica depende de la carga de Claviceps
paspalis que posee el Paspalum, pero por lo general tardan 10-15 días en aparecer los
signos. La morbilidad es de un 5-35%. La mortalidad es ínfima y sólo se produce por
accidentes secundarios debido a la signología nerviosa (fracturas, caídas en bebederos,
timpanismo gaseoso por decúbitos laterales prolongados, etc).
Los signos comienzan con movimientos pendulares de la cabeza, leves temblores de los
músculos del cuello, tronco y extremidades. Acercándose a los animales se observa
hiperexcitabilidad al ruido (hiperacusia) y movimiento, pero no al contacto, caracterizada
por orejas erguidas y aumento de los temblores. Incluso cuando la signología es muy leve
los temblores sólo aparecen al excitar al animal.
Animales más afectados presentan marcha rígida, con sus miembros separados y al
excitarlos corren en forma característica, cayendo a raíz de la rigidez de sus miembros,
quedando los posteriores extendidos hacia atrás. Hay entonces astasia y ataxia cerebelosa
con dismetría, hipermetría, etc.. En la marcha los miembros anteriores se elevan más de
lo normal manteniéndose en extensión haciendo el "paso de ganso". En el
decúbito los animales presentan convulsiones tónicas con sus miembros rígidos y con
movimientos de pedaleo y natatorios. Dejando tranquilo a los animales a los pocos minutos
se levantan persistiendo los temblores.
Algunas veces aparecen leves períodos diarreicos, salivación, nistagmus y lagrimeo en el
transcurso de la enfermedad. El apetito no se modifica.
Lesiones
Lo único más o menos constante es el aumento de la cantidad del líquido
cefalo-rraquídeo.
Diagnóstico diferencial
- Tétano: hipertonicidad muscular continua. Signos más graves.
- Tetania hipomagnesémica: convulsiones tónico-clónices graves.
- Intoxicación por compuestos organofosfo rados: signos parasimpaticomiméticos.
- Tembladeras por otras micotoxinas.
Tratamiento
En casos muy severos se pueden utilizar los derivados de las promacinas como
tranquilizantes, pero a la sola retirada de los animales del pasto problema, sobreviene la
recuperación en pocos días.
Concepto
Es una enfermedad que puede manifestarse con gangrena seca de las extremidades y
estimulación a nivel central del sistema nervioso.
Etiología
El ergotismo como enfermedad del hombre y de los animales es conocido desde hace siglos.
Es producido por un hongo, Claviceps purpurea, que contiene alcaloides causantes de la
intoxicación.
Dichos alcaloides se denominan ergoalcaloides por prevenir del ergot, nombre común con
que se denominan las esclerotias del hongo. Los ergoalcaloides tienen como
características una estructura tetracíclica llamada ergolina, derivada del indol. De
esta estructura general provienen los dos grandes grupos de ergoalcaloides: los derivados
del LSD y los derivados de la clavina.
Es de tener en cuenta que la actividad biológica está relacionada con la presencia del
LSD en la molécula del ergoalcaloide, aunque éste no se encuentre nunca libre en grandes
cantidades. Los tres grupos de alcaloides se denominan: ergotoxina, ergotamina y
ergonovina.
Los derivados del LSD pueden sufrir un cambio en la ubicación del tomo de H del Carbono 8
de la molécula por diversas causas, cambio que recibe el nombre de epimerización. Es
decir que normalmente el átomo de H del C.8 que se ubica hacia atrás del plano de la
molécula, pasaría adelante, produciendo el llamado epímero de la molécula que se
denomina con el sufijo "imina" en vez de "ina". Ej:
Ergotamina->Epimerización->Ergotaminina.La epimerización produce la pérdida casi
total de la actividad biológica de estos alcaloides.
La mayor actividad del Claviceps purpurea se debe a los derivados del LSD.
Cereales que parasita
Centeno, de allí su denominación "cornezuelo de centeno", pero también puede
parasitar trigo, avena, cebada, moha, pasto ovillo, Ray grass, mijo. La enfermedad no solo
se da en pastoreo sino en animales alimentados con raciones compuestas por granos
contaminados.
Especies susceptibles
La enfermedad se puede presentar en cualquier especie, pero es en bovinos donde aparece
con más frecuencia.
Ciclo de Claviceps purpurea
En la época de floración de las gramíneas susceptibles germinan las esclerotias que han
permanecido durante el invierno en el suelo. Esta germinación produce estromas oscuros en
las cuales se produce el ciclo sexual del hongo. Allí se forman peritecios que contienen
ascos en forma de cilindros alargados que contienen ascosporas, las cuales son expulsadas
al exterior y pueden llegar a las flores de los huéspedes donde invaden el ovario,
destruyendo sus tejidos. Estos son reemplazados por un micelio que produce una secreción
siruposa mezclada con conidias originadas también en el micelio.
Los insectos son atraídos por esta secreción y se transforman en agentes de dispersión
a otras flores sanas. El micelio continúa su desarrollo transformándose en un esclerotio
duro de color rosado o purpúrea oscuro, de forma curvada que puede medir de 0.5 hasta 3
cm de longitud y que ocupa el lugar donde se hubiera desarrollado el grano.
Patogenia
Estos alcaloides ingeridos en grandes cantidades son estimulantes del sistema nervioso
central. Son las ergotoxinas las que predominan en esta acción. Absorbido en pequeñas
cantidades durante un período prudencial, sobre todo la ergotamina, produce
vasoconstricción de las arteriolas y lesión del endotelio capilar con la consecuencia de
gangrena seca.
La ergonovina es la causante del efecto oxitócico de los alcaloides, pero en la práctica
este efecto se ve poco. Posiblemente se deba a que la ergonovina se produce en poca
cantidad o se epimeriza fácilmente.
Signología Clínica
Ergotismo agudo o convulsivo: afecta
principalmente a carnívoros, caballos, ovejas y en menor frecuencia a bovinos.
En ovinos se han observado que los animales inician violentas corridas, muy rápidas,
dando saltos hasta caer extenuados, con los miembros rígidos y con opistótono.
En bovinos comienza con temblores musculares, vértigo, incoordinación, envaramiento e
hipersensibilidad, seguido de períodos de depresión.
Los signos aparecen 24 h después de ingerir el tóxico.
Ergotismo crónico o gangrenoso:
En bovinos: se manifiesta este síndrome 10-30 días después de comenzado a ingerir el
tóxico. La acción de estos alcaloides afecta principalmente las extremidades de cola,
oreja y miembros, especialmente los posteriores. En éstas hay aumento leve de la
temperatura, y alopecia. Lo primero en llamar la atención son las rengueras. Al principio
hay inflamación con enrojecimiento y tumefacción de las partes afectadas luego
sobreviene frialdad, sequedad, insensibilidad y color azulado de la zona que luego se
esfacela (necrosis por gangrena seca). La lesión por lo general nunca supera la línea
metatarsiana o metacarpiana.
En cerdos: se produce necrosis de la punta de las orejas y cola pero lo más interesante y
grave es la hipogalactia en cerdas lactantes, con muertes secundaria de cerditos
lactantes, nacimiento de crías pequeñas y/o muertas; y gran mortalidad neonatal. Si
algunos de los lechones sobreviven, sufren posteriormente gangrena de los bordes de los
pabellones auriculares y punta de la cola.
En ovinos además de las lesiones en miembros, cola y orejas se producen úlceras y
necrosis en lengua, faringe, rumen, abomaso e intestino delgado.
Lesiones
Las ya descritas.
Diagnóstico diferencial
- La forma aguda es difícil diferenciarla de otros episodios convulsivos; debemos
confirmar la presencia de la esclerotia para hacer el diagnóstico.
- En la forma crónica puede darse algo semejante en las zonas frías o de nieve (gangrena
por congelación).
- Pie de Festuca: relacionada con la ingesta de festuca.
- BO-CO-PA (Enfermedad de los eucaliptos): presencia del hongo Clavaria en bosques de
eucaliptos.
- Enfermedad de Deg-Nala: relacionada a la paja de arroz.
- Infecciones podales crónicas: lesiones limitadas a pezuñas y espacio interdigital.
- Laminitis: afección aguda.
- Selenosis crónica: deformaciones exage-radas de pezuñas.
- Leptospirosis y salmonelosis crónicas: ambas pueden llegar a provocar lesiones
gangrenosas muy semejantes.
- Fotosensibilización: afecta piel blanca.
Tratamiento
Consiste en retirar los animales de la ingestión del tóxico. La forma aguda cede en 48 h
al igual que la crónica siempre y cuando no se haya instalado la gangrena.
FESTUCA ARUNDINACEA (Festuca alta)
La primera referencia con respecto a la toxicidad de la Festuca proviene de Nueva Zelanda
en 1949 donde se reprodujo la enfermedad en bovinos y ovinos a lo que se la llamó
"pie de festuca" o "renguera de la festuca". En nuestro país es en el
INTA de Balcarce en 1972 donde se describieron por primera vez casos de esta
intoxicación.
Etiología
Se ha trabajado en la Festuca buscando alcaloides del grupo de los ergoalcaloides pero no
se los había detectado en un principio. Se encontró un alcaloide denominado lolina, del
grupo pirrolizidínico pero que no tenía acción hepatotóxica como, por ejemplo, los
alcaloides del senecio.
Se encontró también otro alcaloide diazofenantrénico denominado perlolina que tiene la
particularidad de inhibir la digestibilidad de la celulosa "in vitro" y,
también, "in vivo" por destrucción de parte de la flora ruminal, factor éste
importante si se tiene en cuenta la pérdida de peso que sufren algunas veces los animales
que pastan en Festuca. También se encontró en la misma, muchas especies de hongos:
Stemphylum, Claviceps purpurea, Fusarium tricintum, Aspergillus terreus y sus toxinas,
Acremonium coenophialum y sus toxinas.
Fueron descubiertos posteriormente en la Festuca hongos sistémicos como Balansia epichae
y elementos tóxicos denominados tetraenos; Epichoe styplina.
En la actualidad se utiliza la cantidad detectada de ergovalina como una medida de la
contaminación endofítica de la semilla de festuca.
Especies afectadas
Bovinos, ovinos y equinos. No se han producidos efectos tóxicos en porcinos que han
permanecido largo tiempo en Festuca tóxica para bovinos.
Signología clínica
Después de un período que puede ir de 6-14 días (hubo casos en que se necesitó 6 meses
de ingestión) aparecen los mismos signos del ergotismo crónico (Ver Claviceps purpurea).
Esta enfermedad llamada "pie de Festuca" o "cojera por Festuca" afecta
particularmente a la extremidad distal de los 4 miembros, algo por encima de la
articulación del menudillo.
Es más frecuente en el bípedo posterior, especialmente el miembro derecho. Puede
afectar, también, la punta de la cola y extremo de las orejas.
Histológicamente es posible constatar la reducción de la luz de las arteriolas de
pequeño calibre por el aumento en el espesor de la pared del vaso sanguíneo a causa de
la hipertrofia muscular de tipo concéntrica, con ulterior reducción de la luz vascular
(orejas, punta de la cola, partes distales de los miembros, riñón, etc.) En esta
enfermedad es importante la disminución de peso que sufren los animales. Hay un
incorrecto aprovechamiento endorrumial de la celulosa (perlolina?), como así también una
falta adecuada del aprovechamiento de Cu, lo cual no puede ser mitigado por su mayor
ingestión "per os".
A condiciones toxicológicas iguales, la enfermedad aparece más fácilmente en invierno.
La mortalidad es aproximadamente de un 10% aunque puede ser mayor. La recuperación es
rápida si se retiran los animales del tóxico.
Además de este síndrome clásico puede aparecer otro conjunto de signos correspondientes
a distermia, caracterizada por una alta temperatura corporal que obliga a los animales a
su permanencia en sombras, lagunas y barro.
El pelo es largo (hipertricosis), hirsuto y se presenta bastante erecto
("asoleado"). Esto es bastante característico. Además, hay disminución
notable de peso, de la producción de leche y bajos tenores de prolactina en sangre.
Sialorrea y disnea
Este síndrome es más frecuente en verano. Ocurre una vaso-constricción general que
impide la eliminación de calor por piel; esta disipación calórica se agravaría por la
erección de pelos (fenómeno posiblemente reflejo por la vasoconstricción).
El organismo respondería a esta primera retención del calor con aumento de la frecuencia
respiratoria, aumento de la temperatura corporal y ritmo cardíaco normal o inferior al
normal. A excepción del ritmo cardíaco los demás signos son semejantes al estrés
calórico. Histopatológicamente se puede constatar la lesión descrita precedentemente,
pero en este caso afecta a las arterias de mediano calibre (riñón, piel, pulmón).
Se ha determinado en los animales afectados una gran cantidad de metabolitos
DOPAminérgicos y SEROTOminérgicos en los tejidos de la hipófisis; y metabolitos del
5-hidroxi-triptofano en los tejidos de la epífisis (o pineal) relacionando estos cambios
detectados en el cerebro con producción animal disminuida y niveles de prolactina en
suero sanguíneo disminuidos.
Yeguas preñadas alimentadas con Festuca sufren involución de la glándula mamaria y
partos distócicos, muerte perinatal y abortos. Esto debido a que la placenta sufre una
alteración en su constitución histológica aumentando notablemente su grosor y
resistencia (semejante a cuero) de allí que la misma impide el nacimiento del potrillo
por su inelasticidad y dureza. También los partos son incompletos ("no largan el
potrillo") y cuando los mismo nacen las yeguas no lo suelen "tomar".
Menores niveles de prolactina en sangre (agalactia). También hay yeguas con
incoordinación del tren posterior.
Profilaxis
Dejar pastorear el potrero problema sólo por 1-2 semanas. Luego retirarlos durante unos
10-15 días. Rotación contínua con alta carga animal.
Toques medicamentosos: dosis orales de metoclopramida (antagonista de la dopamina)
aumentó los niveles séricos de la prolactina en novillos pastoreando Festuca con
infestación micótica endofítica.
Se deduce que procesos dopaminérgicos pueden estar involucrados en la intoxicación por
festuca. En cambio, en ovejas afectadas por el síndrome "asoleamiento" se
redujeron sus signos clínicos con cimetidina, un bloqueador de las funciones oxidativas.
Diagnóstico diferencial
- Ergotismo: relacionado con el hongo Claviceps purpurea.
- BO-CO-PA: relacionado con el hongo Clavaria en bosques de eucaliptos.
- Intoxicación crónica por As: grietas y fisuras en piel (actualmente poco frecuente)
- Aftosa: vesículas en boca, pezones y espacios interdigitales.
Es una enfermedad
gangrenosa que afecta bovinos y ovinos. Fue comunicada en Brasil, Uruguay y Argentina.
La enfermedad es producida por la ingestión de macrohongos del género Clavaria
(Ramaria-flavo-brunescens) que crecen en la sombra de los Eucaliptos (mal de los
eucaliptos). Se sospecha que los macrohongos Clavaria serían colonizados por microhongos
productores de ergotoxinas. El macrohongo tiene forma de coliflor, y puede alcanzar 8-10
cm de alto por 6-8 cm de ancho. Es de color amarillo-ocre. Tiene una vida media de 5-10
días dependiendo de las condiciones climáticas ambientales, cuando envejece se va
secando y tomando un color marrón. Según trabajos experimentales la administración
diaria de 20 gr/kg de peso de hongos durante 18 días produce la muerte y dosis de 36
gr/kg puede causar muerte con una sola dosis en un bovino adulto.
Signología clínica
Hay estomatitis y sialorrea hasta llegar a disfagia. Las úlceras están en el dorso de la
lengua, encías y labios (preferentemente en la comisura). Todas estas lesiones provocan
una marcada anorexia y rápida pérdida de peso. También sobrevienen costras en morro y
ollares.
Hay conjuntivitis y hasta hemorragias en la cámara anterior y posterior del ojo con
ceguera. Pueden llegar a la queratitis.
Se produce necrosis de la punta de la cola con la caída de sus pelos. A los 7-8 días
(según la cantidad ingerida) se produce el desprendimiento de cuernos y más tarde de
pezuñas lo que va precedido de claudicaciones.
Lesiones
Además de las mencionadas en boca, cola y pezuñas se presentan abomaso congestivo y con
úlceras pequeñas. Los pulmones pueden presentarse congestivos de aspecto marmolado y
enfisematoso. Los cobayos son interesantes para reproducir la enfermedad ya que ocurren
las úlceras en boca.
Concepto
La ingesta de granos de maíz enmohecido por Fusarium moniliforme (F. verticiloides)
provoca en caballos una enfermedad con signos nerviosos denominada leucoencefalomalacia.
Etiología
Bajo adecuada condiciones de temperatura y humedad, crece sobre los granos de maíz (en
planta o almacenada). El mismo produce una toxina con acción dañina sobre la sustancia
blanca del cerebro. También se describen casos donde junto con las alteraciones nerviosas
ocurre daño hepático e ictericia. El "bicho taladrador del maíz", con los
daños que provoca sobre éste, ayudaría al desarrollo del hongo.
Son los caballos y mulos la especies donde se produce la enfermedad; también son
sensibles los conejos.
Signología clínica
Pueden producirse muertes bruscas, pero por lo general va precedida de los siguientes
signos: Aparente ceguera, con corridas de los animales en el potrero. Parálisis facial
con caída del labio, protusión lingual y, no siempre, parálisis faringea con disfagia.
Algunas veces gran somnoliencia e indiferencia al medio. Otras veces los animales se
presentan hipersensibles, realizando rotaciones en círculos, con temblores musculares de
los muslos, ataxia y pueden caer en decúbito lateral con movimientos de pedaleo y
natatorio. Al último sobreviene depresión.
Se describen algunos casos en que a los signos nerviosos lo acompañan un síndrome
hepatotóxico con ictericia, edema subcutáneo y patológicamente cirrosis hepática.
Lesiones
Macroscópicas: hay áreas focales de leucoencefalomalacia que se sitúan frecuentemente
en los polos frontales de los hemisferios cerebrales.
Hay cavitaciones de unos pocos cm de diámetro hasta de gran tamaño, con sus bordes
irregulares y áreas de reblandecimiento. Numerosas hemorragias rodean a las lesiones de
encefalomalacia.
Médula espinal: poliomalacia.
Microscópicas: hay desintegración marcada de la sustancia blanca del cerebro,
desapareciendo los elementos tisulares y quedando residuos celulares en las cavitaciones
vacías. Estas cavitaciones están rodeadas por edema y hemorragias. Estas mismas lesiones
se observan en la sustancias gris medular.
Los vasos sanguíneos vecinos a la lesión tienen infiltraciones perivasculares,
consistentes en eosinófilos y células plasmáticas.
Diagnóstico diferencial
- Leucoencefalomalacia con lesión nigropalidal (Cordy) (cerebro-globo pálido-substancia
negra). Se presentan en equinos alimentados con Cardo estrellado o abrepuño (Centaura
solstitialis).
También hay descritos casos de intoxicaciones por Helechos (Pteridium aquilinum) el que
produciría una carencia secundaria de vitamina B1, con su consiguiente encefalomalacia.
- Encefalomielitis equina, forma letárgica.
- Botulismo.
- Rabia paresiante.
Tratamiento
Las lesiones son irreversibles por lo tanto no existe tratamiento específico.
Es una toxina producida
por Fusarium solani, hongo que parasita las batatas. Afecta a los bovinos.
Dicho hongo produce la transformación de una sustancia de las batatas que termina en
ipomerona, sustancia que tiene toxicidad pulmonar produciendo edema pulmonar, membrana
hialina, neumonitis, etc.
Concepto
Se caracteriza esta intoxicación por producir una alteración en el sistema de
coagulación (hemostasia) con la consecuencia de hemorragias generalizadas internas y
externas, determinando un síndrome purpúrico.
Etiología
El trébol blanco o dulce (Melillotus alba) y en menor cantidad el trébol amarillo
(Melillotus officinalis) poseen como constituyente normal una sustancia denominada
cumarina o cumarol. La misma bajo la acción de ciertos hongos que desarrollan por efecto
de la humedad se transforma en dicumarina o dicumarol, sustancia con acción
anticoagulante y altamente tóxica; tal es así que un derivado de la misma, la warfarina,
se utiliza como rodenticida.
Esta transformación de cumarina en dicumarina tiene lugar en el trébol henificado
húmedo, ya que esta condición predispone al ataque de mohos de los géneros: Mucor,
Penicillium, Fusarium y Aspergillus (todos requieren O2 para el desarrollo); por esta
razón se la considera una micotoxina. En el trébol en planta puede producirse una
ínfima transformación que no llega a producir alteraciones en el animal. Las diversas
variedades del trébol blanco difieren en su contenido en cumarina, así la variedad
cumino posee poca y la ártica es muy rica en el mismo.
La frecuencia de esta enfermedad está en aumento en nuestro país debido al auge que ha
tenido el trébol en los últimos años, sobre todo en las zonas marginales donde se lo
henifica en forma de "rollos" de gran tamaño lo que favorece el desarrollo
fúngico. También es difícil obtener heno bien seco de este vegetal debido a la
suculencia de sus hojas y tallos.
Especies susceptibles
La enfermedad se da más frecuentemente en bovinos y dentro de éstos en los jóvenes.
Además de ser sensibles, es la especie que más en contacto está con este tipo de
forraje. También son sensibles los ovinos, porcinos y conejos (como animales de
experimentación). Los equinos son bastante resistentes.
Patogenia
La dicumarina realiza su acción tóxica impidiendo la formación de protrombina o Factor
II en el hígado; esta acción se debe a su competencia con la vitamina K la cual
interviene en la síntesis de la protrombina. La falta de ésta, hace que no se realice
normalmente la coagulación sanguínea, además, se produce una depresión de los factores
VII, IX y X, disminuye la capacidad conglomerante de las plaquetas y ocasiona dilatación
de los capilares con aumento de su permeabilidad. Todo ésto hace que ante cualquier
traumatismo por simple que sea, se produzcan hemorragias que en algunos casos llegan a ser
fatales.
Esta micotoxina se elimina por la leche y posee la capacidad de atravesar la placenta. Los
terneros recién nacidos provenientes de una madre con una gestación normal adolecen de
una hipoprotrombinemia natural y transitoria clínicamente no manifiesta. Esta
circunstancia normal es agravada en estos casos particulares de micotoxicosis.
La interferencia en la síntesis de los factores de coagulación resulta de la
acumulación de un metabolito natural inhibidor de la vit. K (una naftoquinona -vit.K- 2,3
epóxido). Normalmente este epóxido es reducido a vit. K, pero en presencia de dicumarol,
este inhibe la reductasa y por ende su reducción.
| Vit K Dependiente |
Vit K No Dependiente |
II
VII
IX
X
|
I
V
|
Siguiente
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1 Del Cuaderno
de Divulgación Técnica Nº 4: Plantas Tóxicas y Micotoxinas (Perusia O.R. y Rodríguez
Armesto R.) 3º Edición 2/97.
2 Profesor Asociado de la Cátedra Enfermedades de los Rumiantes.
3 Director del Hospital de Grandes Animales
Facultad de Ciencias Veterinarias-Universidad Nacional del Litoral-Esperanza-Provincia de
Santa Fe-República Argentina.
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