Uno de los objetivos de un
programa de manejo reproductivo en un establecimiento ganadero esta orientado a obtener
óptimos parámetros reproductivos, entre ellos una reducción del intervalo entre partos,
buscando obtener una máxima eficiencia para garantizar el retorno económico. La
búsqueda de elevados índices de producción asociados con una alta eficiencia
reproductiva, deben ser las metas fijadas por los productores para mejorar su
productividad y un satisfactorio retorno económico. Sin embargo, existen factores que
dificultan la posibilidad de alcanzar las metas fijadas, entre los que podemos considerar
las deficiencias del nivel nutricional y las diferencias de manejo de los animales en cada
uno de los establecimientos (Arthur et al., 1996).
La Inseminación Artificial (IA) ha demostrado ampliamente su gran aporte para el
mejoramiento genético en la ganadería lechera y nadie puede negar el gran impacto de
esta técnica en la mejora de los índices de producción lechera en diferentes partes del
mundo. Sin embargo, aún subsisten algunos factores que atentan contra una mejor
eficiencia de la técnica y entre las que se pueden mencionar las dificultades y
deficiencias en la detección de celos.
El avance en el conocimiento de la fisiología reproductiva de los bovinos, especialmente
en lo referente a las características del desarrollo folicular ha contribuido al
desarrollo de protocolos de IA a tiempo fijo, por lo que el objetivo de esta presentación
es señalar algunos conceptos relacionados con los protocolos de IA a tiempo fijo y sus
posibilidades de aplicabilidad en nuestras condiciones.
Las posibilidades de
contar con nuevas técnicas como el análisis hormonal y la ecografía transrectal de
tiempo real han contribuido a mejorar el conocimiento sobre los eventos relacionados con
la dinámica folícular ovárica en los bovinos, así como la posibilidad de manipular la
función folícular ovárica mediante la aplicación de hormonas exógenas. La respuesta
ovárica a la aplicación de hormonas depende del estado fisiológico de los ovarios en el
momento del tratamiento.
Conceptos sobre dinámica folicular
Mediante el uso de la ultrasonografía ha sido posible confirmar que los folículos
bovinos se desarrollan en ondas y que en cada ciclo estral se producen 2 ó 3 ondas
folículares. Estas ondas foliculares consisten en que un grupo de folículos antrales
inician un crecimiento hasta los 4 mm y a partir de allí se produce una selección de un
folículo dominante, que continua con su crecimiento, mientras que los demás folículos
se convierten en subordinados e inician un proceso de atresia. La emergencia de la primera
onda folícular, sea en ciclos de 2 ó 3 ondas, ocurre inmediatamente después de la
ovulación, mientras que la segunda onda ocurre entre los días 9 ó 10 en ciclos de 2
ondas y en los días 8 ó 9 en lo ciclos de 3 ondas, con una tercera onda emergiendo en
los días 15 y 16 (Ginther et al., 1989).
Endocrinología del desarrollo folicular
Las hormonas hipofisiarias folículo estimulante (FSH) y luteinizante (LH), son las
responsables de la emergencia de las ondas foliculares y la selección de un folículo
dominante (Ginther et al., 1996). Elevaciones de la concentración plasmática de FSH son
responsables de la emergencia de una onda folícular, la que posteriormente es suprimida
por productos de los folículos en crecimiento (Adams et al., 1992. El folículo que
primero adquiere receptores para LH llega a adquirir la condición de "folículo
dominante" mientras que los restantes se convierten en "folículos
subordinados" y van a sufrir atresia.
La secreción de progesterona por el cuerpo lúteo suprime la acción de la LH y como
consecuencia, hace que el folículo dominante cese en sus funciones metabólicas y que
regresione; sin embargo, cuando ocurre la regresión del cuerpo lúteo, permite un
incremento de la frecuencia de pulsos de LH y unido a altas concentraciones de estradiol
facilita la ovulación.
Uno de los tratamientos
más comunes de sincronización de celos es mediante el uso de la prostaglandina (PGF).
Una de las desventajas es la falta de efectividad en la inducción de la luteolisis en los
primeros 5 ó 6 días y la variabilidad en la distribución de presentación de celo en un
periodo hasta de 5 días, debida al estado folicular al momento del tratamiento.
Existen otros métodos para sincronizar la presentación de celos y ellos están referidos
a sincronizar el desarrollo de las ondas foliculares. La ablación del folículo dominante
es un método confiable para sincronizar el crecimiento folicular y la ovulación pero
esta técnica no es práctica a nivel de campo.
La disponibilidad comercial de la Hormona Liberadora de las Gonadotropinas (GnRH) en los
años 70, permitió su utilización como tratamiento para los quistes foliculares (Drost y
Thatcher, 1992). Así mismo, esta hormona también es utilizada al momento del servicio
como una alternativa para asegurar la ovulación.
Un esquema de sincronización de la ovulación utilizando GnRH para la IA a tiempo fijo
llamado "Ovsynch" fue desarrollado por Pursley et al. (1995). La administración
de una GnRH a una vaca con un folículo dominante en crecimiento induce la ovulación de
éste con la emergencia de una nueva onda folícular aproximadamente 2 días mas tarde
(Macmillam y Thatcher, 1991). El tratamiento con PGF 6 o 7 días después de la GnRH
resulta en la ovulación del nuevo folículo dominante, especialmente cuando una segunda
inyección de GnRH fue aplicada a las 48 horas después de la PGF (Wiltbank, 1997),
realizando una IA a tiempo fijo entre las 16 - 18 horas después de la última aplicación
de GnRH.
El protocolo "Ovsynch" ha sido más eficaz en vacas lecheras en lactancia que en
vaquillas, siendo aun desconocida la causa de estas diferencias pero la ovulación en
respuesta a la primera aplicación de GnRH ocurió en el 85% de las vacas y en solo el 54%
de las vaquillas (Pursley et al., 1995). Sin embargo, este protocolo de sincronización ha
sido ampliamente usado en diversos establecimientos ganaderos de EEUU.
Existen otros protocolos desarrollados recientemente para la sincronización de celo y
ovulación para la inseminación a tiempo fijo.Un experimento con la aplicación de CIDR-B
por 7 días y MGA oral por 6 días como grupos de sincronización y 3 tratamientos con
aplicación de: a) Benzoato de Estradiol (2mg) + Progesterona (50 mg) y Benzoato de
Estradiol (1 mg) 24 horas después de la remoción del progestágeno; b) 100 ug GnRH al
inicio y 100 ug GnRH al momento de IA y c) 12.5 mg LH al inicio y 12.5 mg LH al momento de
la IA, determinó diferencias en la presentación de celo pero no en los porcentajes de
preñez (Mapletoft et al., 2001).
La necesidad de reducir
las deficiencias en la detección de celo han llevado a diseñar protocolos de
Inseminación a Tiempo Fijo y aún cuando pueden existir variabilidad de resultados, es
claro que se puede contar con una alternativa para contribuir a disminuir las deficiencias
reproductivas. En nuestras condiciones, si bien los costos de administración de
protocolos de IA a tiempo fijo pueden parecer elevados, las deficiencias en la detección
de celos es un problema importante y que puede afectar la productividad de un
establecimiento.
Sin embargo, hay que señalar que una de las grandes deficiencias de los programas de
sincronización es la inadecuada atención al manejo de los animales. Los protocolos de
sincronización son complementarios a un buen manejo pero no lo reemplazan por lo que debe
considerarse el estado nutricional de los animales al momento del servicio y un periodo de
descanso postparto mayor a los 50 días.
Bibliografìa
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1 Laboratorio de Reproducción, Facultad
de Medicina Veterinaria - UNMSM. Email: whuanca2002@yahoo.com