La casuística clínica
bovina en rodeos lecheros suele ser de lo más variada e interesante, razón por la cual
el clínico debe estar correctamente preparado para detectar los casos simples y los que
no lo son. El presente trabajo se basa en lo ocurrido durante el ejercicio de la clínica
rural durante el lapso de 6 años, periodo durante el cual ocurrieron 4,140 casos
(Perusia,1989).
La región geográfica corresponde a la localidad de Humboldt, ubicada entre los paralelos
30 y 32, Provincia de Santa Fe, República Argentina. Dicha zona esta en el centro de una
de las cuencas lecheras más importantes de Sudamérica, y los tambos allí ubicados son
por lo general pequeños, con 50 a 200 vacas totales, sobre superficies que oscilan entre
50 y 150 Ha y producciones que van desde 150 a 300 Kg de grasa butirosa por Ha. Los casos
clínicos están clasificados por diagnóstico individual o de rodeo, y por aparato o
sistema afectado, determinándose la prevalencia de los mismos.
Por el tipo de trabajo "reproduccionista" que realizamos muchos clínicos es que
el número de las afecciones ubicadas en el aparato reproductor (1,961) ocupan el 47% de
los casos. Estas no están descritas en este trabajo; el resto de las afecciones (2,178)
corresponden a una gran variedad de diagnósticos, característica esto, de los rodeos
lecheros. La frecuencia y número de estos casos se muestra en el Cuadro 1.
Esta clasificación fue realizada con fines didácticos y es muy dinámica en razón de
que muchos diagnósticos pueden caer indistintamente en otro sistema o aparato.
Este aparato ocupa el 30%
de los casos con un variado número de diagnósticos.
Retículoperitonitis traumática. Afección de gran prevalencia en los rodeos
lecheros. Es de destacar para su diagnóstico la hipogalactia brusca, posición
antiálgica de falsa xifosis, quejidos espontáneos o provocados, fiebre y la positividad
a las pruebas complementarias de diagnóstico. La terapéutica quirúrgica presenta un 96%
de eficiencia (Perusia, 1985a).
Sumamente graves son las variadas complicaciones que pueden surgir, la más frecuente es
la pericarditis traumática, cuyo pronóstico es grave y prácticamente no presenta
chances al tratamiento.
Los abscesos endoabdominales pueden ser una complicación crónica, de signos
semejantes a la retículoperitonitis crónica y de diagnóstico tedioso y complicado al
que finalmente se llega mediante la laparatomía exploratoria. La localización más
frecuente es en ventral de retículo y la resolución se logra con una incisión a través
del interior de la pared reticular.
Como complicación excepcional se puede mencionar la rotura de la arteria gastroepiploica
izquierda que provoca la muerte por hemorragia endoabdominal aguda.
Cuadro 1. Casos clínicos en ganado
vacuno en la localidad de Humbold, Santa Fe, Argentina
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Las endoparasitosis
gastrointestinales ocupan un lugar importante en la patología de los terneros, sobre
todo la gastroenteritis verminosa a la cual debemos tener presente preferentemente en
otoño, sobre todo cuando las condiciones de elevada temperatura y humedad la favorecen,
momento en que la carga larvaria de los pastos puede ser tan alta que 30 días después de
la medicación antiparasitaria nos podemos encontrar nuevamente con los cuadros clínicos,
o presentarse éstos en terneros tan jóvenes como de 30-35 días de vida.
La Actinobacilosis producida por Actinobacilus lignieresis ha tenido una notable
difusión en nuestra zona a partir del uso del heno en "rollos". Se presenta
tanto en su forma lingual (glositis) como en su forma ganglionar (adenitis) o también
combinada. La prevalencia es muy alta en animales de recría y alta en adultos. El
tratamiento clásico basado en yoduros y antibióticos de amplio espectro es efectivo si
se toma en sus comienzos. Es muy difícil controlar su diseminación en un
establecimiento, razón por la cual, el aislamiento de los primeros casos es una medida
beneficiosa, junto con la desinfección de bebederos y la eliminación del rodeo de los
enfermos crónicos.
Las úlceras abomasales son frecuentes en terneros jóvenes. Algunas veces cursan
con signos gastrointestinales vagos como bruxismo, cólicos leves y episodios diarreicos,
otras veces son causa de muerte cuando se produce su perforación provocando shock con
hemorragia aguda o peritonitis aguda difusa. En la etiopatogenia de las mismas el estrés
provocado por la crianza artificial tiene importancia relevante. En vacas adultas la
leucosis abomasal suele ser la causa de las mismas.
Indigestiones ruminales primarias. Dentro de éstas, tenemos que destacar a la
indigestión con acidosis. La misma puede cursar en una forma aguda, consecuencia por lo
general de un accidente alimentario, y también en una forma subaguda o crónica por la
administración de granos, ya sea en demasía, sin acostumbramiento previo, en dieta
única o finamente molidos. Esto va a tener como primera manifestación altos índices de
claudicaciones por laminitis aguda. Seguramente al introducirnos a este rodeo percibiremos
un intenso olor a "suero lácteo" producido por la materia fecal de dichas
vacas, la que tiene un color amarillento característico.
Síndrome de Hoflund. Las distintas variantes de este síndrome se presenta en las
afecciones de los estómagos de los bóvidos. Tanto los Hoflund anteriores con su
característica desviación abdominal izquierda (en forma de L) como los Hoflund
posteriores que presentan un típico abdomen agrandado en ventrolateral derecho. Son
patologías crónicas que se desarrollan gradualmente y de difícil solución.
Últimamente, a través de distintas cirugías abdominales se ha avanzado mucho en la
resolución de estas patologías.
Timpanismo espumoso, grave enfermedad que seguramente es la que mayores daños
económicos causa en los tambos de avanzada, no sólo por las muertes e inutilización de
vacas que provoca sino también por el descenso de producción láctea que se produce en
las épocas peligrosas debido a la reducción de las franjas de pastoreo por temor al
"empaste".
La profilaxis de esta enfermedad esta íntimamente ligada al manejo, ya sea mediante la
adecuada disposición de las franjas de pastoreo, el premarchitado del pasto, el
suministro de fibra en abundancia y la correcta administración de drogas
"antiespuma" en la ración diaria, las cuales presentan un margen de costo
beneficio interesante.
Obstrucciones físicas del abomaso. Cada vez con mas frecuencia se están
diagnosticando estas alteraciones. Así tenemos la desviación abomasal izquierda con su
clásica área de proyección abdominal izquierda, la cual presenta un típico ruido
hidrovisceral a la percusión. La desviación abomasal derecha presenta a la percusión
abdominal derecha ruido hidrovisceral y también se puede palpar por tacto rectal. Si
dicha desviación es con torsión, además de los signos mencionados se comprobará
materia fecal oscura con mucho moco semejante al barro. Es una enfermedad grave que si no
se diagnostica tempranamente para su rápida intervención quirúrgica seguramente
terminará con la muerte del animal.
Papiloma reticular. Dichos papilomas pedunculados crecen en el retículo, en la
periferia del cardias, actuando en forma intermitente como tapón del mismo,
manifestándose con timpanismo postprandial (Perusia, 1985b). Son de fácil extirpación
quirúrgica mediante una laparatomía retrocostal izquierda baja.
Enteropatías mecánicas como vólvulos, torsiones e invaginaciones son de fácil
diagnóstico por los cólicos que producen en un comienzo. Posteriormente se presenta el
signo del brazo positivo. Por lo general se puede palpar esta alteración por tacto
rectal. Su resolución quirúrgica se logra mediante una laparatomía alta o mediana
derecha (Perusia, 1989).
Diarrea viral bovina (DVB) en su forma digestiva se manifiesta con una prevalencia
clínica baja a pesar de que serológicamente se la ha detectado en muchos animales. Esto
es propio de la epizootiología de la enfermedad. Se puede destacar signológicamente la
diarrea y patológicamente las lesiones erosivas y generalizadas en el aparato digestivo
comenzando por boca, esófago, rumen y abomaso. Para su profilaxis existen en el mercado
vacunas que manejadas adecuadamente producen excelentes resultados.
Síndrome diarrea en terneros. Este síndrome es común en terneros jóvenes, en
sistemas de crianza artificial. Frente a este síndrome es importante el diagnóstico
etiológico para poder encarar acertadamente la profilaxis.
En los casos graves el tratamiento tiene que apuntar a la deshidratación que es la
alteración más grave del síndrome. Se puede tratar con hidratación oral o intravenosa,
según la gravedad del caso, y las soluciones sepueden preparar económicamente en forma
magistral con agua destilada o agua potable de buena calidad, y con el agregado de las
sales adecuadas en sus correspondientes diluciones (Grande et al.,1988).
Hallamos dentro de los principales agentes infecciosos a Rotavirus, E. coli, Salmonellas y
Criptosporidios. Es importante recordar el lugar que tienen en la etiología de las
diarreas de los lactantes el manejo, la alimentación y la calidad de los sustitutos
lácteos y alimentos balanceados.
Enterotoxemia. Esta clostridiosis provocada por las toxinas del Clostridium welchi
tipo D es importante causa de muerte súbita en bovinos. Para su diagnóstico son de tener
en cuenta la excesiva cantidad de liquido color amarillo "paja" en abdomen,
tórax y pericardio, la enteritis hemorrágica segmentaria y la glucosuria. La vacuna
basada en toxoides y bacterinas tienen un rápido efecto profiláctico sobre el grupo en
riesgo.
Los diagnósticos sobre el aparato
locomotor ocupan el 16% de los casos.
Las afecciones podales son las que en mayor proporción se presentan, y así encontramos
dermatitis digital, dermatitis interdigital, necrosis de talones, flemón coronario,
úlcera plantar, pododermatitis purulenta circunscrita o difusa, con o sin doble suela,
laminitis aguda y crónica, callo interdigital, necrosis del flexor profundo, osteitis y
fractura de la tercera falange, artritis y deformaciones de pezuñas.
En muchas de ellas debemos actuar mediante un correcto despezuñado, eliminación de
tejidos necróticos (previa anestesia), aplicación de Lotagen puro, sulfato de cobre u
oxitetraciclina en polvo (según los casos), algodón y vendaje. En algunas patologías es
necesario un tratamiento antibiótico y/o antinflamatorio por vía parenteral. También es
interesante para la buena evolución de ciertas patologías la aplicación de tacos
ortopédicos en el dedo sano.
Las parálisis de los miembros posteriores por compresiones nerviosas son comunes como
consecuencia de partos dificultosos y otros traumatismos. Así podemos encontrar
parálisis del nervio tibial, peroneo, ciático y obturador. En todas estas alteraciones
es importante para el diagnóstico, colgar el animal con el aparato de Bagshaw para
observar las posiciones que adoptan los miembros y poder realizar una correcta
semiología.
En miembros anteriores son comunes las neuritis del supraescapular y radial como
consecuencia del traumatismo contra el cepo de la manga y también por los decúbitos
laterales prolongados. Otra lesión común en miembro posterior son las fracturas de femur
y luxación de la articulación coxofemoral. Para el diagnóstico de las mismas es
importante la colocación del animal en decúbito lateral y con un ayudante proceder a la
realización de movimientos forzados del miembro en cuestión. Se percibe la crepitación
de la fractura o la articulación luxada según se trate de una u otra afección.
Los desgarros musculares ya sean de aductores, cuadriceps, semimembranoso y/o
semitendinoso pueden ser consecuencias de resbalones, caídas, astasia por hipocalcemia u
otros traumatismos. Aquí hay imposibilidad para mantenerse en pie. Realizado el
diagnóstico se debe ordenar su sacrificio ya que no hay posibilidades de recuperación.
Las artritis son afecciones comunes (príncipalmente) en terneros. Por lo general no
presentan dificultad diagnóstica. El tratamiento de las mismas mediante el transplante de
líquido sinovial es bueno en un porcentaje importante de los casos. Dicho líquido puede
ser obtenido de otra articulación del mismo animal o de otro bovino y ser aplicado
inmediatamente previa extracción de un volumen semejante de la articulación afectada
(Grande et al.,1988). También tenemos algunos tratamientos exitosos con líquido sinovial
recolectado de matadero y conservado en congelación. También dicho tratamiento fue
utilizado con éxito en animales con hidroartrosis de tarso.
Enfermedad del músculo blanco (EMB). Esta patología es más frecuente en rodeos
de carnes que en los lecheros, no obstante se han presentado algunos casos. Siempre
corresponden a animales de 6-12 meses de edad, sometidos a algún estrés de manejo como
viajes, destetes, vacunaciones, etc. Los signos clínicos pueden ir desde envaramiento,
rotura de gastronemios, decúbito y muerte. Las lesiones corresponden a haces musculares
con degeneración de Zenker ("músculo de pescado") que se hacen evidentes
preferentemente en las grandes masas musculares del muslo, en el psoas y se pueden
encontrar también en diafragma, lengua y corazón.
Como afección poco común de este grupo esta la paresia espástica posterior, alteración
congénita que puede presentarse temprano o tardíamente, caracterizada por una
sobrextensión del tarso debido a una espasticidad de los músculos del muslo,
principalmente las gastronemios. Su tratamiento es quirúrgico. Esta enfermedad es motivo
de tener en cuenta en la selección genética para futuros reproductores.
Ocupan un lugar importante en la
clínica bovina (10%), y dentro de ellas la hipocalcemia puerperal es de aparición
frecuente. Esta enfermedad no presenta dificultad diagnóstica en su forma clásica y
tiene una respuesta espectacular a las sales de calcio por vía intravenosa. La enfermedad
puede aparecer también en una forma "atípica" donde lo único evidente es la
imposibilidad para levantarse y la respuesta positiva a las sales de calcio que en este
caso puede llegar a demorarse 6 a 15 horas. Es de destacar que con alimentación sobre la
base de alfalfa se ha aumentado notablemente la prevalencia de esta enfermedad en
detrimento de la tetania hipomagnesémica que ha pasado a ser un caso raro o curioso en la
zona.
El síndrome de vaca caída también tiene importancia en este grupo. Recordemos que
denominamos con este nombre a todo bovino caído sin un diagnóstico etiológico claro;
entonces se hace sumamente necesario, en estos casos, aplicar un método semiológico
ordenado, claro y completo. Por lo tanto en la medida que haya mayor eficiencia
diagnóstica disminuirán los diagnósticos de "síndrome de vaca caída"
(Perusia, 1990).
La cetosis en su forma consuntiva o nerviosa esta apareciendo con más frecuencia en
razón del mejoramiento productivo de nuestras vacas. La forma consuntiva puede presentar
mayor dificultad diagnóstica, pero la asociación de los signos clínicos de apetito
caprichoso, hipogalactia y gran pérdida de peso con la positividad de cuerpos cetónicos
en orina van a ser muy indicativos para el diagnóstico final.
Se presentaron algunos casos de mioglobinuria paralítica en bovinos. Es de aparición
brusca, con caídas, sudoración intensa e hipertermia, las masas musculares posteriores
están tumefactas y en orina se puede descubrir mioglobina. Algunos casos evolucionaron
favorablemente con fisioterapia, meglumina de flumixin, vitamina E y selenio.
Estas afecciones ocupan un 9% de la
casuística. La fotosensibilización primaria o secundaria es de presentación frecuente
en los rodeos lecheros. La misma no presenta dificultad diagnóstica topográfica, pero
sí etiológica. Es importante diferenciar si se trata de una u otra forma, ya que en la
forma secundaria o hepatógena además de tener un pronóstico reservado va a requerir de
un tratamiento más completo.
Podemos destacar dentro de las etiologías de la forma primaria a Ami majus (Viznaguilla),
Ami viznaga (Viznaga); y en las formas secundarias a Echiunplatagineum (Flor morada),
Lantana camara (Lantana), Senecio sp., Raphanus sativus (Nabón), Solidago chilensis (Vara
amarilla) y micotoxinas como la sporidesmina contenida en los esporos de Pithomices
chartarum, los cuales se pueden visualizar fácilmente con microscopía en un preparado de
los vegetales muertos de la cama de la pradera sospechosa.
La dermatofilosis producida por Dermatophilus congolensis es una afección frecuente en
animales jóvenes y que aparece preferentemente en épocas lluviosas. Se puede presentar
con diferentes formas de alteración dérmica como depilaciones circulares en todo el
cuerpo, depilaciones en las zonas dorsales y de las extremidades de los miembros, también
con suaves depilaciones de orejas y zonas de la cara, además son evidentes pequeñas
elevaciones dérmicas que al traccionar de sus pelos salen aglomerados en forma de pincel.
Su tratamiento con antibióticos sobre la base de penicilina-estreptomicina o
tetraciclinas presenta buena respuesta.
Enfermedad "Z" (Calvicie de los terneros) Esta enfermedad de etiología
desconocida fue denominada por el Dr. Roberto Rodríguez como un "Síndrome
caquectizante idiopático con dermatopatía hiperqueratósica " que afecta a terneros
Holando Argentino, a los que lleva inexorablemente a la muerte. Sus principales
manifestaciones clínicas corresponden a sialorrea funcional (al comienzo) y úlceras en
lengua, carrillos, paladar duro y comisura bucal (al final).
Las lesiones de piel son llamativas con alopecía bilateral, apruriginosas y simétricas
en zonas pigmentadas y despigmentadas; luego sobreviene descamación, apergaminamiento,
costras secas y luego sangrantes (paquidermia). Los lugares de asentamiento de las
lesiones son alrededor de ojos, zona submandibular, base de orejas y dorso de nariz,
distal de miembros (más intensamente en zonas de apoyo), flanco y ventral de abdomen,
alopecia areata en torno de pezones. El 70% de los animales no presentan cuernos y las
pezuñas poseen seños y crecimiento desparejo. Hay envaramiento, caquexia progresiva y
muerte. Histopatológicamente predomina la hiperqueratosis y en algunos casos también hay
paraqueratosis.
Se presupone con muchos fundamentos que es una enfermedad hereditaria, congénita,
recesiva, simple y autosómica, razón por la cual los padres de dichos terneros deben
eliminarse del programa reproductivo (Rodríguez et al., 1989).
Tiña, micosis cutánea de prevalencia baja en nuestros rebaños cuya importancia en
realidad es estética y suele evolucionar favorablemente por sí sola cuando se le cambian
las condiciones ambientales al Trichofitum, o cuando aumentan las defensas del huésped.
No obstante, se puede instaurar un tratamiento con la aplicación de una solución de
Formol al 10% en dosis de 1 ml/10 Kg por vía intravenosa (Renner).
La sarna sarcóptica ya casi no está presente en los rodeos lecheros pero en los últimos
años hubo un avance importante de la sarna chorióptica, que se presenta con dermatitis
de poca importancia en los pliegues anocaudales.
En las infestaciones por piojos es de hacer notar las respuestas productivas luego de la
aplicación de los piojicidas por el sistema "Pour on". Esta respuesta en
producción de leche es del 5-10% lo que hace interesante la administración estratégica
de dichos tratamientos. Esto también es válido para la infestación por la "mosca
de los cuernos".
En crianzas de terneros alimentados con sustitutos lácteos se pueden encontrar terneros
con alopecias y dermatitis por déficit de vitamina "C". Hay predominancia de
caspa, no suelen ser cruentas y responden favorablemente al tratamiento con esta vitamina
(Rodríguez et al., 1992).
Esporádicamente ocurren enfermedades congénitas que se manifiestan en el recién nacido
con alteraciones de piel. Así tenemos la epiteloquénesis imperfecta clásica, enfermedad
que presenta ausencia de piel en extremidades de miembros y también en la mucosa oral;
ictiosis congénita que nos presenta un ternero con escamas dérmicas y fisuras profundas
en toda la superficie corporal. Ambas enfermedades son mortales y producidas por un gen
recesivo de penetrancia incompleta. También se han observado casos de hipotricosis
congénita en terneros que fueron afectados durante su gestación por el virus de la DVB.
Las enfermedades de la ubre ocupan
un 9 % de la casuística. No se mencionará aquí la importancia económica de los planes
de control de mastitis, ampliamente conocidos por todos y solo presentaré algunas
enfermedades puntuales cuyo diagnóstico diferencial es importante en la clínica
buiátrica lechera. Las mastitis sobreagudas por Estafilococos aureus y por E. coli
frecuentes en el periparto nos pueden presentar una vaca caída con una toxemia tal, que
dicho cuadro puede ser confundido con hipocalcemia puerperal. La mastitis sobreaguda por
E. coli presenta al comienzo una leve reacción tisular glandular para hacerse intensa
unas horas después y la secreción es semejante a la "orina de yegua". La
afección a Estafilococos presenta intensa reacción tisular glandular con gangrena
húmeda en el cuarto afectado y secreción con coágulos purulentos. Ambas formas de
mastitis tienen un pronóstico grave y su tratamiento además de la antibioterapia
específica exige de corticoides y rehidratación parenteral.
Los Estafilococos aureus también pueden hacer su aparición en las vacas de tambo a
través del impétigo de ubre, enfermedad dérmica de la piel de la ubre que se manifiesta
con forúnculos y pústulas, de las que se pueden aislar el microorganismo. Son muy
dolorosas y elevan los niveles de mastitis clínica y subclínica de dichos rodeos. El
tratamiento con pulverizaciones (tipo spray) con yodo povidona al 10% realizadas previas
al ordeñe produce buenos resultados. Es de destacar que las vaquillonas ingresadas al
tambo son las más susceptibles a sufrir la enfermedad.
También podemos observar papilomas del pezón. Son proliferaciones filiformes,
fungiformes o planiformes. A excepción de los primeros (filiformes) todos caen
fácilmente luego de un tratamiento inmunoestimulante con levamisol.
La seudoviruela puede aparecer en el rodeo afectando los pezones, preferentemente
de vaquillonas. Las lesiones son pápulas de una característica forma circular y debemos
diferenciarla de la aftosa y de la mamilitis herpética.
Las obstrucciones y heridas traumáticas de pezones son casos muy comunes en las vacas
lecheras, la mayoría de ellas tienen solución quirúrgica si se toman tempranamente. Es
de destacar en estas cirugías que se debe trabajar con mucha asepsia, utilizar para la
sutura hilos finos (00 o 000), de buena calidad (lino, dexon, therilene, etc.), y los
mismas no deben permanecer más de 8-10 días ya que se pueden producir reacciones
inflamatorias purulentas con la consecuente abertura de la herida. Indispensable es la
aplicación de un antibiótico intramamario (5 millones de penicilina-estreptomicina) para
suprimir el ordeñe del cuarto afectado durante los 9-10 días posteriores.
Es importante mencionar aquí el tratamiento de la úlcera del extremo del pezón,
patología de muy difícil resolución y que por lo general termina con una mastitis, El
éxito se obtiene fácilmente con la utilización de las cánulas semipermanentes, las
cuales se dejan colocadas el tiempo necesario para la cicatrización, la cual se puede
acelerar con una topicación inicial de Lotagen puro y luego con la aplicación diaria de
pomadas cicatrizantes. Esta medida permite el ordeñe diario y la resolución de la herida
sin la obliteración del esfínter.
Corresponden a esta categoría el
9% de los casos.
Los casos no ocupan el porcentaje
que se presupone tendrían, ya que su prevalencia es del 4%. Aquí intervienen pocos casos
de sinusitis frontal postdescorne, edema agudo de pulmón por lo general de origen
postvacunal y la hernia diafragmática, pero la mayoría de los diagnósticos están
ocupados por rinitis, traqueitis, bronquitis y neumonitis o combinaciones de ellas,
preferentemente sobre terneros.
Es importante detectar la etiología para encarar planes profilácticos serios que nos
permitan controlar la enfermedad. Debemos recordar las principales etiologías
diagnosticadas en la zona como IBR, PI3, Pasteurellas y Haemofilus somnus, éste último
también con su manifestación nerviosa como se verá en el correspondiente
apartado.
Es importante destacar la gran importancia que tienen las medidas de manejo para el
control de dichas enfermedades. También se debe mencionar la aparición cada vez más
frecuente de brotes de bronconeumonías parasitarias por Dictiocaulus.
Estas etiologías ocupan al igual
que las del aparato respiratorio un 4%, pero presentan una gama muy variada de
diagnósticos. Gran parte de ellas corresponden a intoxicaciones por vegetales (Perusia,
1989) y de ellas se presentará principalmente las lesiones postmortem ya que suele ser
donde se presentan los mayores problemas diagnósticos. La Bacharis coridifolia
(Romerillo, Mio-mio) produce lesiones que principalmente se manifiestan con una notable
congestión en retículo, en ventral de rumen y abomaso.
Cestrum parqui (Duraznillo negro). Necrosis centrolobulillar hepática que se manifiesta
macroscópicamente con un hígado en "nuez moscada".
Amaranthus quitensis (Yuyo colorado). Este vegetal es un tóxico ocasional que produce una
insuficiencia renal subaguda que cursa con un síndrome urémico. Las lesiones
características son ascitis, hidrotorax, edema perirrenal y un "gran riñón
blanco" que microscópicamente presenta una nefrosis tubular tóxica.
Senecio sp. con las distintas especies que hay en la zona son causantes de hepatitis
tóxica crónica que se manifiesta con cuadros de diarrea, signos nerviosos,
fotosensibilización y muertes por "goteo". Característicos de esta
intoxicación son los edemas del mesenterio, de la mucosa abomasal, y las lesiones a nivel
de hígado que pueden ir desde muy leves hasta presentar un hígado cirrótico, pequeño,
claro y en el que histopatológicamente se van a destacar la fibrosis, la proliferación
de conductillos biliares y la megalocitosis.
En esta sección es importante mencionar las micotoxicosis ya que las mismas están
participando cada vez más en las etiologías de las intoxicaciones.
Aflatoxinas presentes en distintos substratos como granos, sus subproductos y henos. Son
causantes de cuadros clínicos de lo más variados, ya sean gastroentéricos, hepáticos,
nerviosos, dérmicos fotosensibles, disminución de la producción, etc. De todos los
órganos lesionados debemos rescatar el hígado, el cual puede tener casi toda la gama de
lesiones posibles, entre ellas podemos destacar microscópicamente la necrosis
centrolobulillar con megalocitosis.
La dicumarina presente en el heno de Melilotus alba provoca un síndrome hemorragípero
básica-mente hipoprotrombinémico que cursa con hemorragias en las partes mas variadas
del cuerpo. En terneros son comunes los hematomas en miembros con claudicaciones. Este
signo puede ser confundido con mancha, razón por la cual es importante una semiología
minuciosa para no cometer dicho error.
Son frecuentes las muertes de los recién nacidos cuando las madres son alimentadas con
henos contaminados. En razón de que los adultos son más resistentes que los jóvenes no
suelen presentar signos, excepto pequeños hematomas en zonas de traumatismos como ser
costillares (por el roce de los bretes de ordeñe) y tarsos (por el "maneado").
En los recién nacidos se observan hematomas umbilicales, musculares, abdominales, etc. El
tratamiento es sobre la base de vitamina K y transfusiones sanguíneas (Perusia,
1992).
Como de poca frecuencia e importancia dentro de las micotoxicosis debemos mencionar la
Eslafranina, micotoxina producida por el hongo Rizothocnia lequminícola que coloniza los
tréboles en forma de pequeñas colonias negras de 1-2 mm de diámetro. Provoca sobre los
bovinos salivación intensa ("Factor de babeo") que cede al retirar los animales
del pastoreo problema. Lo importante es diferenciar esta enfermedad de aftosa e
intoxicación por compuestos organosfosforados.
La intoxicación por compuestos organo-fosforados y carbamatos frecuentemente causada por
accidentes o errores de dosificación, presentan cuadros de toxicidad aguda con cifras
importantes de muertes. Aquí es de resaltar el intenso ptialismo, la miosis y los signos
nerviosos de hiperexcitación muy semejantes a la tetania hipomagnesémica.
La forma subaguda a crónica se presenta con todo el cortejo de signos muscarínicos y
así tenemos ptialismo, miosis, epíforas, bradicardia, diarreas y cólicos suaves. Es
interesante en estos casos la diferenciación con cuadros parasitarios (por la diarrea)
con los cuales incluso puede coexistir y complicar el diagnóstico. El tratamiento es en
base de atropina en dosis de 0.25-0.50 mg/kg y si fuera posible reactivadores enzimáticos
del tipo de las oximas (Contrathion).
Este aparato al cual frecuentemente
no le prestamos mucha atención ocupa casi el mismo porcentaje en la casuística que las
intoxicaciones y las enfermedades del aparato respiratorio (3%).
Las queratitis y/o conjuntivitis se presentan en número importante, ya sea infecciosa o
de otro origen, a pesar de que la forma infectocontagiosa a Moraxella sp. no es un
problema grave en la zona en estos últimos años y sólo se constituye en brotes
aislados.
Le siguen en importancia los tumores del tercer párpado, afección fácilmente extirpable
quirúrgicamente sin técnicas especiales.
Los papilomas corneales son de aparición esporádica y para su eliminación se debe
realizar la anestesia de Peterson. Para su extirpación se utiliza un trozo de "hoja
de afeitar" tomada con una pequeña pinza de tal modo que quede al descubierto 1 mm
del filo. Con ésto se elimina el papiloma y luego se raspa la córnea para eliminar todos
los restos de tejidos tumorales, por último se coloca antibioterapia local y se puede
obliterar o no el ojo con una sutura palpebral.
Como casos curiosos hay cataratas congénitas o seniles, uveitis, derrames en la cámara
anterior del ojo, macroftalmia, microftalmia y exoftalmia bilateral congénita. Si la
exoftalmia bilateral ocurre en adultos es una importante manifestación clínica de la
leucosis bovina enzoótica.
Este, como el resto de
aparatos o sistemas que faltan describir ocupan una pequeña proporción de la
casuística.
La pericarditis traumática se halla enca-bezando este grupo. Esta grave enfermedad sigue
estando presente en nuestros rodeos. Al ser ésta una complicación de las
retículo-peritonitis traumáticas irán disminuyendo los casos a medida que el clínico
adquiera mayor eficiencia diagnóstica.
Las miocarditis también están presente, las mismas pueden ser de origen aftoso,
leucóticas, por carencia de cobre, carencia de selenio y vitamina E o idiopáticas, por
lo general son causa de muerte súbita.
Las endocarditis verrugosas son también causa de insuficiencia cardíaca y pueden
diagnosticarse asociando este síndrome a los soplos y fiebre que producen.
Gangrena seca por salmonellosis es una alteración circulatoria que se diagnosticó en
terneros de crianzas artificiales. La patogenia de esta enfermedad resulta de una
trombosis vascular diseminada que afecta especialmente pequeños capilares dérmicos (e
incluso glomerulares). El resultado final es una gangrena seca de extremidades,
simétrica, que toma miembros, cola y/u orejas.
Salmonellosis
septicémica. Se presenta clínica y patológicamente con manifestación hepática. Esta
grave enfermedad afecta terneros, preferentemente de crianzas artificiales, los cuales
cursan con o sin diarrea intensa.
La materia fecal presenta un color amarillo huevo, con mucho moco y después de emitida se
cubre superficialmente de una capa de color gris verdoso. Hay signos de insuficiencia
hepática aguda. La evolución puede ser de 20 horas hasta varios días.
Las lesiones son ictericia, ascitis, gran cantidad de petequias, preferentemente en todas
las serosas. El hígado esta agrandado y con lesiones de degeneración grasa; sobre su
superficie se pueden observar escasos y pequeñísimos puntos blanquecinos que
corresponden a focos de necrosis y nódulos paratifoideos.
También hay gran variedad de lesiones hepáticas producidas por distintos tóxicos ya
mencionados en el correspondiente apartado. Se destacan las micotoxinas y algunas plantas
tóxicas.
La degeneración grasa intensa del hígado se presenta algunas veces como consecuencia de
la cetosis de la gestación en casos muy especiales, preferentemente en vacas con preñez
avanzada que fueron privadas de alimentos durante 3 a 5 días. Se presenta una vaca caída
con signos de insuficiencia hepática aguda e incluso con signología nerviosa. El
pronóstico es grave.
La telangectasia hepática es una afección de este órgano, de patogenia no muy clara,
que en caso de ser intensa puede predisponer al mismo a una rotura con muerte por
hemorragia endoabdominal aguda.
En este grupo es la anaplasmosis
quien está presente en mayores porcentajes. En nuestra zona ocurre en determinadas áreas
y a su vez en determinados establecimientos. Es de destacar dentro de su signología
clínica la intensa palidez observable fácilmente en ubre, subictericia, fiebre, anemia,
depresión, anorexia y coprostasia. Lesiones importantes son la esplenomegalia y la bilis
espesa y oscura.
Leptospirosis es una enfermedad existente en nuestra zona. Además de los daños
reproductivos que produce como subfertilidad y abortos, provoca enfermedad hepato-renal
aguda en terneros con alta tasa de mortalidad. Son lesiones características la ictericia,
hígado color ocre, hematuria y nefritis hemoglobinúrica intensa.
La leucosis bovina enzoótica, enfermedad tumoral que ha hecho verdaderos estragos
en ciertos establecimientos. Parece estar limitada a áreas pequeñas y dentro de éstas,
a limitados establecimientos. Hay una correlación entre esta enfermedad y el nivel
genético para producir leche. Las lesiones tumorales pueden ubicarse en distintos
órganos pero los más frecuentemente afectados suelen ser abomaso, médula espinal y
corazón, especialmente aurícula derecha.
Las lesiones medulares
ocupan un lugar importante en este grupo. Pueden ser traumáticas (contusiones),
infecciosas (abscesos o tumores), o desmielinizantes como ocurre en la carencia de cobre,
preferentemente en cabritos. Cualquiera sea la causa tendremos parálisis aguda o
progresiva; flácida o espástica según sean tomadas las astas medulares ventrales a
dorsales; temporaria o permanente según haya menor o mayor daño anatómico; la
parálisis siempre es posterior al segmento medular afectado y puede ser hemipléjica,
parapléjica o tetrapléjica.
Dentro de las alteraciones encefálicas funcionales o anatómicas debemos mencionar la
ataxia cerebelosa congénita en terneros por afección intrauterina con del virus de la
DVB. Los animales presentan al nacer el clásico síndrome cerebeloso con ataxia, astasia
y dismetría. El cerebelo está muy poco desarrollado.
Listeriosis encefalitis infecciosa producida por Listeria monocitogenes. Se
caracteriza clínicamente por producir rotación en círculos, presión cefálica sobre
objetos duros, parálisis unilateral de ciertos músculos de la cara y de la lengua.
Histopatológicamente son característicos los microabscesos cerebrales.
Tétano, alteración funcional grave del sistema nervioso central, producida por la
toxina del Clostridium tetani. Es una enfermedad esporádica de los bovinos de fácil
reconocimiento diagnóstico y de difícil solución terapéutica. Características son las
convulsiones tónicas, hipertonicidad muscular, prognatismo del tercer párpado y
timpanismo.
Meningoencefalitis-tromboembólica-septicémica (MEMIST) o "Enfermedad del
sueño", alteración provocada por Haemofilus somnus. Cursa con animales totalmente
deprimidos, en decúbito y somnolientos. Interesante para el diagnóstico son las típicas
lesiones tromboembólicas en encéfalo, como así también el aumento proteico en los
líquidos cefalorraquídeo y articulares, que pueden visualizarse de color amarillo
intenso con flóculos de fibrina.
Esta bacteria de politropismo celular puede afectar también el aparato respiratorio dando
cuadros de bronconeumonías y es en esta forma como puede manifestarse más oscuramente en
terneros de crianzas colectivas.
Síndrome de la base cerebral. Ocurre en bovinos. Se tiene signos clínicos oscuros
de parálisis del maxilar inferior y dificultad ambulatoria leve que cursa con una
evolución de 7 a 14 días. En la necropsia se puede encontrar el tumor y/o absceso
ubicado en la hipófisis o su zona periférica.
Por último un cuadro curioso de hidrocefalia con meningocele, afección congénita
en la cual sólo cabría mencionar que la misma suele dificultar los partos y para
resolverlos se debe incidir la tumefacción dentro de útero para luego de su vaciado
producir la extracción del ternero, ésto teniendo en cuenta que el mismo va a nacer
muerto o con pocas posibilidades de sobrevivencia.
La garrapata de oreja
Otobius megnini, ectoparasitosis que con frecuencia encontramos en nuestros rodeos,
afectando preferentemente a terneros, los cuales además del retardo del crecimiento que
les provoca, es causa frecuente de otitis purulenta. Para su profilaxis es interesante el
sistema de aplicación periódica de decametrinas por el sistema "Pour on"
dentro del pabellón auricular, además de las medidas conocidas de saneamiento
ambiental.
Bibliografía
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1Médico
Veterinario, Profesor Asociado en la Cátedra de Enfermedades de los Rumiantes, Fac. Cs.
Veterinarias, Esperanza, Argentina