FRECUENCIA. DE LARVAS
DIPHYLLOBOTHRIIDAE Y LARVAS
Cielo Llerena Z.1, Amanda Chávez V.2 y Eva Casas A.2
Introducción Se ha reportado que ciertos peces de consumo humano son portadores paraténicos o de transporte de ciertas formas larvarias parasitarias que tienen su desarrollo en el medio marino, pero que han sido descritas como patógenos potenciales para el humano, toda vez que se consuman pescados crudos (platos como "cebiche", "sushi", "sashimi"), ahumados o sometidos a cocción insuficiente y que alberguen la larva infectante (Atías, 1991). Tal es el caso de las enfermedades conocidas como difilobotriasis y anisakiasis, cuya forma larvaria denominada plerocercoide desarrolla a la forma adulta en el primer caso, y que para el segundo caso ocasiona parasitismo sin desarrollo de la forma adulta (Acha y Szyfres, 1989). El presente estudio se realizó durante el periodo de julio a setiembre de 1999 con el objetivo de determinar la frecuencia de larvas de las familias Diphyllobothriidae y Anisakidae en los peces de la costa peruana. Materiales y métodos El estudio se realizó en 400 peces marinos de consumo humano, evaluándose 100 especimenes por cada especie: Scomber japonicus (caballa), Cynoscion analis (cachema), Paralonchurusperuanus (coco) y Scianea deliciosa (loma) procedentes del terminal pesquero de Ventanilla-Callao. El reconocimiento de las características de los peces se basó en las descritas por Chirichigno (1998). Las vísceras de los peces fueron examinadas in situ mediante un corte en la cavidad abdominal. Posteriormente se evaluaron los órganos por separado, y se observó el peritoneo parietal que recubre la cavidad celómica y la vejiga natatoria, realizándose cortes paralelos y delgados en los músculos hipoaxiales en búsqueda de quistes o formas larvarias de parásitos. Las larvas halladas fueron lavadas en suero fisiológico y fijadas en alcohol al 70%, para después ser medidas con regla milimétrica y/o ocular micrométrico. La identificación se hizo en base a características morfológicas descritas por Tantaleán (1972). Resultados El Cuadro 1 muestra la frecuencia porcentual de larvas de las familias Diphyllobothriidae, larvas Anisakidae y otras familias de parásitos halladas en las cuatro especies de peces muestreados. La única larva plerocercoide Diphyllobothriidae fue hallada en la especie loma. Larvas infectivas de la familia Anisakidae sólo fueron halladas en caballa. La larva plerocercoide Diphyllobothriidae fue hallada en un quiste de color blanco de 1. 1 mm x 1.2 mm en la superficie de los intestinos. Las medidas de la larva fueron 120mm de longitud x 52.5 mm de ancho. Las larvas Anisakidae fueron halladas en la superficie de los intestinos además de la zona cercana al ano, en su mayoría en quistes de 2.0 min x 3.1 mm y en algunos casos se encontraron libres en la superficie de las vísceras. Las medidas de las larvas variaron entre 14.1 a 38.0 mm de longitud x 46.5 a 52.5mm de ancho.
Formas larvarias M acantocéfalo Corynosoma obtuscens, fueron halladas en las cuatro especies muestreadas. Otro céstode como Tentacularia coryphaenae, fue hallado en caballa, y Nybefilinia sp se pudo encontrar en loma y cachema. Estas formas larvarias halladas fueron encontradas en la superficie del estómago y de los intestinos. Discusión La presencia de formas larvarias de parásitos se ve influenciada por diversos factores que pueden ser cambios en la ecología marina como temperatura (muy ligada al crecimiento y desarrollo), humedad, luz, abundancia o disminución de hospederos intermediarios, hábitos alimenticios e inclusive tamaño del pez hospedero paraténico, el cual, a mayor tamaño, alberga mayor cantidad de larvas en sus músculos y vísceras (Atías, 1991). Se sabe que la alimentación de los peces es uno de los factores que influye en la presentación de larvas parasitarias en los peces hospederos paraténicos, así tenemos que la loma suele vivir en los fondos arenosos en las cercanías de las playas, donde se alimenta de pequeños crustáceos y organismos relacionados con el fondo marino, pero también incluye en su dieta pequeños peces que pueden contener la forma larvaria plerocercoide Diphyllobothriidae. La caballa, basa su alimentación principalmente en el consumo de anchoveta, y pequeños crustáceos, razón por la cual posiblemente sea la especie más infectada de larvas parásitas de las cuatros especies estudiadas en este trabajo. La cachema, consume una dieta mixta prefiriendo los organismos del fondo marino, y es pocas veces carnívoro, es decir, tiene menos posibilidad de consumir hospederos intermediarios de larvas parásitas. La especie coco consume organismos del fondo marino, con patrones de comportamiento aún desconocidos. Esta especie tiene una presentación predominante de ectoparásitos y la ausencia casi total de formas larvarias de helimintos transmisibles como Diphyllobothriidae, Anisakidae, acantocéfalos, que son parásitos comunes de los peces marinos (MARPE, 1998; Luque y Oliva, 1993). En el presente estudio se obtuvo una frecuencia del 1% para larvas Diphyllobothriidae de un total de 100 lomas, sin poder encontrar en las demás especies muestreadas. En estudios similares realizados en 1972 con peces provenientes del teriiiinal del Callao y del área de Chimbote, se halló una frecuencia de 6.5% para loma y 0.5% para coco (Tantaleán, 1975). Otro estudio realizado durante los meses de abril a junio de 1997 se obtuvo 4.29% de larvas Diphyllobothriidae en jurel (Pérez, 1995). Asimismo se obtuvo una frecuencia del 23% para larvas anisakidae de un total de 100 caballas, no encontrándose dicha forma larvaria en el resto de las especies sometidas a muestreo. En trabajos similares, con peces procedentes del terminal pesquero del Callao, se obtuvo una frecuencia de 48.6% en 22 jureles, 16% en 180 cocos, 1.5% en 381 lomas (Tantaleán, 1972), mientras que en 1997 se obtuvo una frecuencia de 8.5% de 70 jureles, 47. 1 % de 70 bonitos y 20% de 70 lisas (Pérez, 1998). Las formas larvarias del acantocéfalo Corynosoma obtuscens halladas en nuestro estudio en el 55, 3, 16 y 2 de especímenes de loma, caballa, coco y cachema, respectivamente, han sido descritas parasitando en su forma adulta a mamíferos marinos y a perros del departamento de Ica (Rojas et al., 1997), mientras que las larvas de céstodes como Tentacularia coryphaenae y Nybefinia sp. que fueron halladas en diversos porcentajes, han sido descritas parasitando tiburones y rayas (Tantaleán y Huiza, 1994). La presencia de estas formas larvarias se debe probablemente al hábito alimenticio de las especies de peces muestreados, como es el de consumir pequeños crustáceos. De las cuatro especies estudiadas, la caballa constituye la especie más parasitada, seguida de la loma, en la que se encontraron diferentes tipos de formas larvarias en diversos porcentajes. La forma larvaria de Corytiosoma obtuscens fue hallada en las cuatro especies de peces marinos muestreados, constituyendo un riesgo para mamíferos terrestres que consumen estos peces infectados. Recomendaciones - Realizar campañas de difusión a la población acerca de la enfermedad y el riesgo potencial que significa consumir pescado crudo o mal cocido infectado con estos tipos de larvas. Asimismo, recomendar el consumo de pescado fresco, rápidamente eviscerado. - Revisar el pescado al realizar su compra, observando si existen residuos de vísceras que puedan presentar los quistes, que son fácilmente visibles.
_________________________________________ 1Práctica privada
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