SEROPREVALENCIA. DEL VIRUS ARTERITIS EQUINA EN POBLACION DE EQUINOS EN RIESGO DEL PERU1 Tatiana Rodríguez2 y Hermelinda Rivera3
Abstract A serological study for detecting neutralizing antibodies against equine viral arteritis (EVA) in 360 equine serum samples from different location of Peru was conducted in 1996. The serum samples were taken from adult females and males of the equine breeds: thoroughbreds (n=110), standardbreds (n=200) and peruvian paso fino (n=50). The study was designed to detect equal or up to 3% of prevalence of equine viral arteritis by virus neutralization test using as antigen the modified virus of the Bucyrus strain. All sera were heat inactivated at 62ºC for 30 minutes previously to the test. There were no seroreactors to EVA, suggesting that the virus has less than 3% of prevalence or it was absent in the surveyed equine population. Key words: equine, virus-neutralization, equine virus arteritis, antibodies. Palabras claves: equino, virus -neutralización, virus arteritis equino, anticuerpos.
El Perú cuenta con 1 062,462 de equinos, de los cuales el 52% mayormente criollos, se encuentran en la sierra y selva y son utilizados como animales de carga o trabajo, el otro 48% en su mayoría anima les de raza pura se encuentran en la costa dedicados a actividades deportivas o de exhibición como son los caballos de paso peruano, de salto, de carrera y equitación, etc. (INEI, 1994). A pesar de la importancia de esta especie animal, existen escasos reportes sobre prevalencias de enfermedades bacterianas o virales que pudieran estar afectando su producción especialmente en los equinos de la costa, los cuales están más expuestos a agentes exóticos que los animales de la sierra y selva, por estar en contacto con equinos procedentes de países donde enfermedades como la Arteritis Viral Equina (AVE) son prevalentes. La enfermedad de la AVE es producida por el virus del mismo nombre. Este agente conjuntamente con el virus causante del Síndrome Respiratorio y Reproductivo porcino (PRRS) pertenecen al género Arterivirus aún no clasificados, pero que recientes estudios moleculares indican que deben constituir una nueva familia: Arteriviridae con su único género, arterivirus (Maulenberg, et al., 1993, De Vries, et al., 1995). El virus es altamente citolítico y tiene especial predilección por las células epiteliales de los endotellos capilares y macrófagos produciendo una panvasculitis y alteración del sistema inmune. En las yeguas gestantes el virus también puede producir miometritis, placentitis e invadir al feto ocasionado el aborto (Fukunaga, 1994). Uno de los aspectos relevantes de este agente viral es que aproximadamente el 30 % de los potros sementales luego de una infección primaria pueden convertirse en portadores. En estos animales el virus persiste en el tejido y glándulas accesorias del tracto genital (Wood, et al., 1995). El establecimiento de la persistencia viral parece estar mediado por los niveles de testosterona pues los andrógenos tienen la función de mantener las barreras físicas, células T-supresoras y sustancias inmunosupresoras en el tracto reproductivo, mecanismos que son utilizados por ciertos virus como la AVE para persistir en el animal por largos períodos sin ser destruidos por el sistema inmune (McCollum, et al., 1994). El virus es de forma icosaedral de 50 a 70 nin de diámetro, su genoma está constituido por una molécula de ARN protegido por una cubierta proteica y una envoltura externa. El virión posee 4 proteínas estructurales: la N que constituye el capside, la M, GS y GL asociadas a la envoltura viral. La GL es la glicoproteína de mayor importancia inmunológica por inducir la formación de los anticuerpos neutralizantes en el animal expuesto (Balasuriya, et al., 1995). El virus fue aislado por primera vez durante un brote de aborto en Ohio, USA en 1953 (Chirnside, 1992), actualmente tiene distribución mundial. La enfermedad produce pérdidas económicas no sólo desde el punto de vista clínico, sino también, por las restricciones en el comercio internacional. En el Perú la AVE es considerada enfermedad exótica debido a la no-disponibilidad de datos sobre su presentación clínica. Por otro lado, el tránsito internacional de los equinos por deporte o exhibición es común entre el Perú y otros países del mundo donde la enfermedad ha sido reportada. Existen varios ejemplos de la introducción de agentes patógenos como el virus de la diarrea viral bovina, artritis-encefalitis viral caprina, etc., a través de la importación de animales. El objetivo del presente estudio fue determinar la seroprevalencia de AVE en equinos principalmente de la costa como vigilancia epidemiológica permanente de enfermedades no reportadas en el país. Se trabajaron 360 sueros de equinos de diferentes razas y actividades: de carrera (n=110), de salto (n=11), de paseo (n=43) de paso peruano (n=50) y 146 sin referencia sobre raza ni actividad. Las muestras en su mayoría fueron obtenidas a través del Laboratorio del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) y muchas fueron de equinos con historia de haber salido al exterior o haber estado en contacto con animales importados. El tamaño muestral fue calculado según el método de Prevalencia Límite (Alhbom, 1990) tomando como referencia el 3% de prevalencia obtenido por Timoney y MeCollum (1987, USA) por no existir datos en el país con un nivel de confianza del 95%. Los sueros fueron trabajados mediante la prueba de virus neutralización inactivandolos previamente a 62º C por 30 y luego enfrentados a 100 D150CC/0.05 ul de la cepa vacunal Bueyrus modificada y utilizando la línea celular Vero como sistema indicador de acuerdo a la técnica descrita por Fukunaga, et al., (1994). Un aspecto importante con relación a la prueba de virus neutralización es la inactivación de los sueros a 62º C por 30 minutos en lugar de 56º C, cuando se utiliza como antígeno la cepa Bucyrus modificada para evitar reacciones inespecíficas de naturaleza desconocida (Fukunaga, et al., 1994). No se detectaron anticuerpos neutralizantes en el 100%, de las muestras. La ausencia de seroreactores al virus de la AVE en 360 sueros de equinos de diversas procedencias y actividades indican que el virus no estuvo presente en la población muestreada o que tiene una prevalencia menor a 3%. Similares resultados negativos fueron también obtenidos en 50 equinos criollos procedentes de Huancayo (Junín) indicando que los animales de la sierra central podrían estar también libres de la infección (Rivera H., comunicación personal). Los Estados Unidos tuvo una epizootia de AVE en 1984 y desde entonces el virus es prevalente en la población equina aunque está siendo controlado a través de la inmunización. Durante 1995 el Perú importó equinos de USA, Francia, Argentina, Chile y Ecuador, y el 55% del total de equinos importados fueron procedentes de USA. Probablemente, las estrictas medidas sanitarias a que son sometidos los equinos a ser exportados de USA, disminuyen los riesgos de la introducción del virus al Perú. Aun cuando la FAO (1984) reporta evidencias del AVE en Argentina y Bolivia, al parecer la enfermedad no está muy difundida en América Latina y probablemente los riesgos de contagio son mínimos para los equinos peruanos que salen a competir.
Agradecimiento Los autores agradecen al personal del Laboratorio del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) Minisierio de Agricultura por proporcionarnos las muestras de suero.
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