| Ginecología y Obstetricia
- Vol. 43 Nº 1 Abril 1997 |
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ARTICULOS ORIGINALES
Atención humanizada del aborto incompleto: Tres técnicas de
manejo ambulatorio, reducción de costos y panificación familiar postaborto.
LUIS TÁVARA
Resumen
OBJETIVO :Precisar
diferencias clínicas entre tres procedimientos de evacuación uterina para el manejo
ambulatorio del aborto incompleto, precisar indicadores de calidad y costo de recursos
humanos y materiales, y determinar la frecuencia de aceptabilidad para uso de
anticonceptivos ofertados en postaborto inmediato. DISEÑO: Se hizo un estudio prospectivo
involucrando 759 pacientes calificadas de tener un aborto incompleto no complicado
atendidas en el Departamento de Ginecoobstetricia del Hospital María Auxiliadora
separadas al azar para recibir tratamiento con legrado uterino instrumental o aspiración
manual o eléctrica. De este modo 348 pacientes integraron el grupo de legrado uterino,
211 el grupo de aspiración manual endouterina y 200 el grupo de aspiración eléctrica.
Se registró la existencia de complicaciones. A todas se les ofreció consejería y
anticoncepción. Al alta se citó a la paciente a los 30 días y si no regresó se hizo
entrevista en domicilio. RESULTADOS: En los tres predominó el uso de analgesia +
sedación para efectuar el procedimiento. EI sangrado fue significativamente mayor en el
grupo del legrado y el dolor fue mayor en los procedimientos de aspiración. Las pacientes
de legrado tuvieron 7,31% de complicaciones, las de aspiración manual 2,78% y las de
aspiración eléctrica 5,37% (P:NS). La eficacia del procedimiento de aspiración manual
fue del 100%, del legrado 99,19% y de la aspiración eléctrica 98,21%. La duración
promedio de la estancia hospitalaria fue 6 horas para la aspiración manual, 6 horas 37
minutos para el legrado y 6 horas 54 minutos para la aspiración eléctrica. El costo
promedio fue: 12,77 dólares americanos para el legrado, 12,45 para aspiración manual y
12,41 para la aspiración eléctrica. El 99,5% de las pacientes recibió consejería, y de
ellas 578 (76,2) escogieron algún método anticonceptivo: medroxiprogesterona 33,2%, DIU
18,7% y píldora 15,7%. A nivel de entrevista domiciliaria se comprobó que de las que
recibieron píldora el 60% las continuaban usando, entre las medroxiprogesterona el 61% y
entre las DIU el 89%. CONCLUSIONES: Clínicamente el procedimiento de aspiración manual
es más ventajoso. El periodo postaborto es un buen momento para la administración de
anticonceptivos.
Palabras clave:
Aborto, aborto incompleto, legrado uterino, aspiración manual, aspiración eléctrica,
costos.
Summary
OBJECTIVES: To precise
clinical differences of three uterine evacuation procedures for incomplete abortion,
quality and costs of human and material resources, and acceptability of immediate
postabortion contraception. DESIGN: Prospective study of 759 patients with uncomplicated
incomplete abortion attended at Maria Auxiliadora Hospital Gynecology and Obstetrics
Department randomly assigned to either dilatation and curettage (D&C, 348 patients) or
manual (211) or electrical (200) suction. Clinical findings, and post op complications
were registered. Contraceptive counseling was offered. If patient did not return for
evaluation within 30 days, she was visited at home. RESULTS: Either analgesia or sedation
was use during the procedure, bleeding was higher with D&C and pain was more frequent
with suction. No significant differences were found with either method in regards to
complications, efficacy of procedure, hospital stay, costs, or contraception counseling.
Five hundred and seventy eight (78,2%) patients chose a contraceptive method and
continuers were 601% with pills, 66,1% with medroxiprogesterone, and 89% with IUD.
CONCLUSIONS: Manual aspiration. The incomplete abortion is clinically advantageous. The
postabortion period is a good moment to administer contraceptives.
Key words:
Abortion, incomplete abortion dilatation and curettage, manual suction, electrical
suction, costs.
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| Ginecol Obstet.
(Perú) 1999; 43 (1): 17-26. |
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Introducción
La mortalidad materna
cobra un significado de tragedia en los países subdesarrollados. Es doloroso reconocer
que el aborto representa entre el 30 y 50% de las causas de defunción materna en América
Latina1. Pero se debe considerar además que una mayor proporción de mujeres padece
posteriormente incapacidades en su vida sexual y reproductiva, como consecuencia del
aborto.2,3
En el Perú, el aborto
representa la segunda causa de muerte materna4, y a pesar de no conocerse exactamente su
incidencia, se tiene evidencias que más de un tercio de los embarazos terminan como
aborto5.
La atención del aborto
significa la realización de un gasto que deben enfrentar las personas y los
establecimientos de salud, gasto que muchas veces es difícil calcular. Las instituciones
consumen recursos dentro del sistema de salud y algunas de ellas gastan entre 50 y 60% de
sus presupuestos de ginecoobstetricia en el tratamiento de este problema médico7 y muy
pocos son los trabajos que publican los costos de la prestación del servicio para el
manejo del aborto8,9.
A nivel nacional e
internacional se ha publicado trabajos que asignan ventajas técnicas y económicas a la
atención ambulatoria prestada con aspiración manual endouterina7,10-13.
Por otro lado es
frecuente encontrar un divorcio entre los servicios de planificación familiar (PF) y los
servicios de atención del aborto, o simplemente no existen servicios de PF que puedan ser
accesibles a las pacientes que concurren por presentar un aborto incompleto.
Esta falta de
integración para la atención de la Salud reproductiva contribuye innecesariamente a un
alto consumo de, recursos y a servicios de pobre calidad.17,18.
Siendo el periodo
postaborto una oportunidad crítica para que el equipo de salud ayude a las mujeres a
solucionar los problemas que contribuyen al embarazo no deseado, resulta importante
acercarse a ellas a través de la consejería para poner a su disposición conocimientos
suficientes sobre la metodología anticonceptiva existente, permitiéndoles adoptar una
decisión informada, ya que luego de la atención de un aborto incompleto sin
complicaciones, prácticamente todos los anticonceptivos son utilizables19-21.
No son muchas las
publicaciones acerca de PF postaborto. Mati22 publicó en 1993 un estudio en el
que encontró efectos favorables de la consejería en la prevención del embarazo no
deseado y, como consecuencia, la reducción del aborto repetido.
Tradicionalmente los
médicos hemos recibido formación para llevar a cabo el legrado uterino instrumental
(LUI), y es tal vez el método mayormente utilizado en los países del tercer mundo para
evacuar el útero11,12,23.
La aspiración eléctrica
(AE) y la aspiración manual endouterina (AMEU) tienen sus antecedentes varias décadas
atrás11,23 y hoy en día se han extendido en todo el mundo. La AMEU se usa en
mas de 100 países11.
En el Hospital María
Auxiliadora, desde hace 7 años hemos acumulado tina importante experiencia en el manejo
ambulatorio del aborto incompleto no complicado con el uso del LUI6. En el
presente trabajo examinaremos comparativamente las ventajas que tiene el manejo del aborto
incompleto no complicado a través de tres tecnologías fáciles de implementar, como son
el LUI y los métodos de aspiración manual y eléctrica. Igualmente estudiaremos las
condiciones de calidad del servicio y los costos, así como la oferta y la administración
de métodos anticonceptivos postaborto.
Material y métodos
El presente es un resumen
de tres trabajos de investigación llevados a cabo prospectivamente en el Departamento de
Ginecoobstetricia del Hospital María Auxiliadora (HAMA), desde el 1.º de noviembre de
1994 al 11 de abril de 1996.
Se diseñó una ficha
para recojo de datos y se capacitó al personal médico en las técnicas de evacuación
uterina a través de aspiración eléctrica utilizando el aparato de Berkeley. Uno de
nuestros médicos, que había sido entrenado en ORIÉNTAME (Bogota-Colombia) fue el
encargado de la capacitación entre nosotros. Igualmente se capacitó al personal médico,
obstetrices y personal de enfermería en las técnicas de descontaminación y
desinfección intensiva del material y equipo, así como en consejería y ofertas de
anticonceptivos.
Además, con la ayuda de
ESAR, una de nuestras obstetrices pudo capacitarse también en ORIÉNTAME en los aspectos
de consejería.
Desde el 1.º de
noviembre de 1994 al 31 de diciembre de 1995 se incorporó un total de 759 pacientes con
aborto incompleto no complicado que acudieron en búsqueda de tratamiento a la emergencia
del HAMA. Cada caso fue seguido en una ficha.
Definición
Llamamos aborto
incompleto no complicado a aquel aborto que ocurre hasta las 12 semanas de edad
gestacional, sin sangrado excesivo, sin fiebre, ni compromiso del estado general, sin
shock y sin signos evidentes de manipulación.
Criterios de
exclusión
Pacientes con más de
12 semanas de edad gestacional
Sangrado excesivo,
mayor de 300 ml.
Presencia de fiebre.
Anemia severa.
Signos peritoneales.
Ictericia.
Hemograma patológico
Evidencia clínica de
manipulación intencional
Registro y
preparación de pacientes
Una vez atendida la
paciente en emergencia, luego de hacer una anamnesis y examen clínico general, previa
limpieza perineal y evacuación de la vejiga, se hizo examen pélvico. Efectuado el
diagnóstico de aborto incompleto no complicado se indicó aplicar una solución
isotónica intravenosa y rutinariamente se solicitó exámenes de laboratorio: grupo
sanguíneo y Rh, hemoglobina-hematócrito y hemograma.
Si los exámenes no
mostraron complicación alguna, la paciente fue enviada a la sala de evacuación uterina,
dispuesta para este fin al ingreso del Centro Obstétrico.
Llegada la paciente al
centro obstétrico, al azar se le incluyó en el grupo de LUI o de AMEU/AE (simple ciego).
De las 759 pacientes involucradas, 348 fueron asignadas al grupo de LUI, 211 a AMEU y 200
a AE.
En la sala de evacuación
uterina se colocó a la paciente en posición ginecológica y para el control del dolor se
administró analgesia mas sedación o anestesia local:
Analgesia-sedación:
Meperidina EV 50 mg con o sin diazepan EV 10 mg.
Anestesia local: En
este caso se usó lidocaína al 1% sin epinefrina, por vía paracervical
Se aseguró la
evacuación vesical y se realizó el examen pélvico bimanual; si hubo restos visibles,
fueron extraídos con pinzas de anillo.
Se aplicó valvas
vaginales, se tomó el labio anterior del cuello uterino con pinzas de tirábala, se hizo
la histerometría y se extrajo los restos con pinzas de anillo. Enseguida se procedió al
curetaje romo y cortante.
Se aplicó el espéculo
vaginal, se traccionó el cuello uterino con pinzas de tirábala, se introdujo la cánula
de plástico tipo Karman la que más se ajustaba al canal cervical para evitar la pérdida
de vacío), con la cual se hizo la histerometría. Se conectó la cánula a la manguera
que va hacia la máquina y se procedió a realizar el vacío hasta 500-600 mm Hg. En pocos
minutos se terminó el procedimiento.
Se aplica el espéculo
vaginal, luego se aplica una cánula de plástico que se inserta a través del cuello
uterino abierto y se conecta a la jeringa de Karman de plástico de 60 ml de capacidad, la
que produce vacío hasta 600 mm de mercurio. El vacío es transferido a la cavidad uterina
a través de la cánula y el procedimiento es realizado rápidamente.
Instrumental.
Jeringa de Karman de 60 ml de capacidad, que puede ser de una o dos válvulas. Las
cánulas son flexibles y de diferente calibre (de 4 a 10 y 12 mm de diámetro externo). La
aplicación de las cánulas a la jeringa se facilita con adaptadores de plástico que son
de diferente color. Todo este material fue donado por IPAS.
Descontaminación,
limpieza y desinfección de material. Para ello se utilizó inmersión en solución de
hipodorito de sodio al 0,5% durante 10 minutos, limpieza prolija y luego desinfección
intensiva mediante inmersión del materia en glutaraldehido al 2% (Cidex) durante 20
minutos.
Aspectos técnicos.-
Colocada la paciente en posición ginecológica, se practicó asepsia y antisepsia de
vulva y periné; se confirmó la evacuación vesical y se realizó examen pélvico. Se
aplicó analgesia o anestesia paracervical. Se seleccionó la cánula de plástico que se
adaptó exactamente al diámetro del cuello uterino abierto. Con la misma cánula se
conformó la histerometría y se la dejó colocada en el interior de la cavidad uterina,
observando la técnica de no tocar. Se tomó la jeringa, se cerró la válvula y se
produjo manualmente el vacío, tirando del émbolo. La jeringa fue aplicada cuidadosamente
en la cánula, se abrió la válvula y el vacío entonces fue hacia la cánula y la
cavidad uterina. Con movimientos giratorios de la jeringa se facilitó la evacuación del
Otero en pocos minutos.
Terminada la aspiración,
que se pudo verificar por la presencia dentro de la cánula de secreción espumosa rosada
o la presencia del "grito uterino", se retiró la jeringa con la cánula y se
vació el contenido. El aspirado se revisó cuidadosamente para confirmar la presencia de
restos. La jeringa y todo el material fueron colocados en solución de hipoclorito de
sodio al 0,5%.
Todos los procedimientos
de evacuación uterina fueron realizados por los médicos titulares y principalmente por
los médicos residentes.
El cirujano calculó la
pérdida de sangre en ml y midió la intensidad del dolor a través de una escala
milimetrada de 0 a 100, Para que marcara la propia paciente.
Realizado cualquiera de
los tres procedimientos, la paciente fue movilizada a un ambiente adjunto a la sala de
evacuación uterina y se la vigiló durante por lo menos dos horas. Terminada la
observación, y si sus signos vitales fueron normales, se le envió de alta con
indicaciones de regresar a control en 30 días, haciendo énfasis que si existe algún
síntoma, como sangrado excesivo, dolor o fiebre, retorne antes.
Mientras las pacientes
permanecieron en la sala de espera de Emergencia, las Internas de Obstetricia de guardia,
aprovecharon el tiempo para entrevistar a cada una de ellas, hacer una explicación
suscinta sobre el procedimiento de evacuación y sobre la importancia de iniciar pronto el
uso de algún método anticonceptivo disponible.
En la sala de evacuación
uterina, el medico tratante y la obstetriz de turno reforzaron la información iniciada y
una vez tornada la decisión por la propia paciente se le administró el método escogido.
Cuando la decisión fue
anticoncepción quirúrgica, se prefirió referir el caso a la consulta externa a fin de
consolidar la decisión y proceder con más seguridad al acto quirúrgico. Si la decisión
fue el uso del DIU, fue aplicado inmediatamente después de terminada la evacuación la T
Cu 380, por el mismo médico siguiendo una técnica similar que en los casos de intervalo.
Los otros métodos fueron administrados en el ambiente de recuperación postaborto, antes
de proceder al alta.
En consultorio
externo. Al alta, todas las pacientes fueron citadas a control a los 30 días. Sin
embargo se previó la posibilidad de poca concurrencia a la cita, por lo que se diseñó
el siguiente paso.
Visita domiciliaria.
Entre enero y abril de 1996 se llevó a cabo el seguimiento de 306 mujeres que habían
recibido anticonceptivos. Para ello se diseñó un formulario de entrevista, se capacitó
en el uso del mismo a un grupo de obstetrices entrevistadoras y se sometió a prueba el
formulario de visita. Con la ayuda técnica y financiera de INPPARES pudimos completar el
recojo de datos.
Durante el procedimiento,
en el periodo que sucedió a la intervención o en los días subsiguientes, al momento de
la visita de control se tuvo el cuidado de detectar algunas complicaciones posibles, como
perforación uterina, sangrado excesivo, trauma cervical, infección pélvica, dolor,
embolia o evacuación incompleta del útero. Asimismo, al final del trabajo, con la visita
domiciliaria efectuada a 306 pacientes, se registró también las complicaciones.
| Tabla 1.
HAMA. Atención ambulatoria del aborto incompleto. Métodos de evacuación |
| Legrado uterino instrumental (LUI) |
348 |
| Aspiración manual endouterina (AMEAU) |
211 |
| Aspiración eléctrica (AE) |
200 |
| Total (*) |
75 |
| (*) 65 adolescentes: 8,56% |
En la Unidad de Cómputo
de INPPARES, cada caso fue introducido en una base de datos, utilizando el programa
Fox-Pro V-2,6. Los datos fueron procesa dos en Sps V-2,0 y son presentados en tablas y
gráficos. Para comparar medias se aplicó t de student, en el caso de proporciones se
aplicó chi cuadrado. Se consideró significancia estadística cuando p<0,05.
Se efectuó entre octubre
y noviembre de 1995, e 45 pacientes, 15 de cada método de evacuación. Par esto se
utilizó rigurosamente la "Guía para evaluar e uso de recursos para el tratamiento
del aborto incompleto" desarrollada por IPAS.25 Este documento fue
permanentemente consultado y adaptado a la necesidades locales, introduciendo algunas
pequeñas modificaciones.
En la evaluación se
utilizó: Entrevistas con el personal hospitalario que proporciona el servicio y con
la pacientes que recibieron el tratamiento; la observación cronometrada directa de las
pacientes en todas las etapas de su atención desde la admisión hasta el egreso
(pre-procedimiento, procedimiento, post-procedimiento) y finalmente el cálculo y
documentación de todos los costos y recursos usados en el tratamiento.
Se seleccionó 14
personas: La obstetriz jefa y 13 estudiantes del último año de Obstetricia
(internas) de la Universidad San Martín de Porres, las que fueron capacitadas en el uso
de formularios y recojo de datos.
El investigador se
entrevistó con la jefa de Personal, la jefa del Area del Remuneraciones, el jefe de
Contabilidad, el jefe de Logística y el personal de farmacia para obtener los costos.
Para efectos del cálculo
no se consideró el equipo depreciable, Así, por ejemplo, en la atención mediante LUI no
se consideró los costos de valvas, histerómetro, pinzas de limpieza y de tracción,
curetas, esterilizador; en la atención mediante AMEU no se consideró el costo de
espéculo, pinzas para tracción y limpieza; en la AE no se consideró el costo del
espéculo, pinzas de tracción y limpieza ni la máquina de aspiración.
| Tabla 2. Característica
de la población |
| |
Métodos
de evacuación |
| Variable |
LUI |
AMEU |
AE |
| Edad en años
(X± DS) |
28,55 ± 7,22 |
28,35 ± 7,35 |
28,49 ± 7,23 |
| -Rango (años) |
(14-45) |
(14-45) |
(16-45) |
| -Adolescen.(%) |
26 (7,47) |
21 (9,95) |
18 (9,0) |
| Paridad (x±DS) |
2,03 ± 2,09 |
1,87 ± 1,95 |
1,89 ± 1,90 |
| Abortos previos (x±DS) |
0,69 ± 0,92 |
0,58 ± 0,84 |
0,64 ±0,86 |
Edad gest. sem.
(x± DS) |
9,62 ± 2,17 |
9,75 ± 1,98 |
9,79 ± 1,98 |
| Hematócrito previo (x ± DS) |
34,04 ± 4,64 |
34,00 ± 4,85 |
34,48 ± 4,11 |
| Histerometria cm. (x ± DS) |
9,03 ± 1,18 |
9,22 ± 1,30 |
9,30 ± 1,19 |
Sin embargo, en la AMEU y
AE se incluyó el costo de jeringas de Karman y cánulas, no obstante haberse conseguido
como donación de IPAS. A cada jeringa se le consideró un uso de 50 veces y a cada
cánula de 20 veces, a pesar que eventualmente fueron usadas con más frecuencia.
Resultados
Se acumuló un total de
759 pacientes diagnosticada de aborto incompleto no complicado, de las cuales 34 fueron
tratadas con LUI, 211 con AMEU y 200 con AE (Tabla 1). Puede observarse que menos del 10%
de los casos corresponde a adolescentes.
Se examinó las variables
que aparecen en la Tabla y según podemos ver los 3 grupos son semejantes y por tanto,
comparables.
| Tabla 3.
Administración de analgesia y anestesia |
| |
Método
de evacuación |
| |
LUI |
AMEU |
AE |
| Medicación |
N° |
(%) |
N° |
(%) |
N° |
(%) |
| Analgesia y sedación |
345 |
(99,2) |
201 |
(95,3) |
194 |
(97,0) |
| Anestesia para cervical |
0 |
(0,0) |
4 |
(1,9) |
2 |
(1,0) |
| Ninguna |
3 |
(0,8) |
6 |
(2,8) |
4 |
(2,0) |
| Total |
348 |
(100) |
211 |
(100) |
200 |
(100) |
Fig.
1.Cantidad de sangrado según método: Media ± ES |

|
En todos los
procedimientos se prefirió la utilización de analgesia y sedación, y fue mínimo el uso
de anestesia paracervical (Tabla 3). En el 13% de pacientes no se utilizó medicación
pant el control del dolor, sobre todo en los casos de la aspiración.
Es evidente que los
métodos de aspiración uterina estuvieron ligados a una menor pérdida de sangre, siendo
mas notorio lo referente a AMEU. La Figura 1 revela objetivamente una diferencia entre el
sangrado en el LUI y los procedimientos de aspiración. Curiosamente, la intensidad del
dolor experimentado por las pacientes fue en promedio mayor en los procedimientos de
aspiración que en el LUI. Esto se puede ver en la Figura 2.
Las complicaciones que
pudieron haberse presentado fueron cuidadosamente examinadas durante el procedimiento o
mientras la paciente permaneció en el ambiente de recuperación, en los días
subsiguientes en que acudió a su control o en la entrevista durante la visita
domiciliaria.
Fig
2. Cantidad de sangrado según método: Media ± ES |

|
| Tabla 4.
Complicaciones del procedimiento |
| Complicación |
LUI (%)* |
AMEU (%) |
AE (%) |
| Infección pélvica |
4 (3,25) |
1 (1,39) |
1 (1,79) |
| Dolor pélvico |
4 (3,25) |
1 (1,39) |
1 (1,79) |
| Evacuación incompleta |
1 (0,81) |
0 |
1 (1,79) |
| Total |
9 de 123 (7,31) |
2 de 72 (2,78) |
3 de 56 (5,37) |
P:NS
* Hubo 1 caso de embarazo ectópico en el grupo de LUI que fue considerado error
diagnóstico. |
Tabla 4, obtenida de 75
pacientes que acudieron a control (38 LUI, 23 AMEU y 14 AE) y 176 que fueron entrevistadas
en sus domicilios (85 LUI, 49 AMEU y 42 AE), muestra un total de 9 complicaciones (7,31%)
para el LUI, 2 (2,78%) para la AMEU y 3 (5,37%) para la AE. Aunque existen diferencias
numéricas a predominio del LUI, sin embargo no son estadísticamente significativas. Es
notorio que la evacuación incompleta se presentó una vez en el LUI y una vez en la AE,
no habiendo ocurrido en el grupo de AMEU. No se comunicó perforación uterina, trauma del
cérvix, embolia, sangrado excesivo, ni muerte materna en alguno de los grupos. Es
interesante anotar que en el grupo de LUI hubo un caso que, posteriormente al
procedimiento, resultó embarazo ectópico; fue considerado como un error diagnóstico.
| Tabla 5 .
Duración neta de cada procedimiento |
| LUI (X)
:
8,20 minutos |
| AMEU (X)
: 7,33
minutos |
| AE (X)
:
5,47 minutos |
| Fig.3 Duración promedio de
la estancia |
|
Fig. 4.
Costo total promedio por paciente. |
 |
|
 |
En la Figura 3 puede
observarse que el tiempo promedio más breve para la atención ambulatoria del aborto
corresponde a la AMEU (6 horas). La Figura 4 nos presenta que el costo total promedio es
menor en el grupo de aspiración, tanto AMEU como AE, siendo el rubro de medicamentos y
suministros el de mayor costo en los 3 procedimientos.
En la Figura 5 veremos
que, en promedio, el tiempo de espera para cada paciente esta en la fase del pre
procedimiento.
En la Tabla 5
apreciaremos que la duración neta para la ejecución del procedimiento, en promedio, es
menor para la AE, seguida de la AMEU y del LUI.
| Tabla 6.
Métodos anticonceptivos administrados. |
| |
Método
de evacuación |
| |
LUI* |
AMEU** |
AE*** |
Total |
| Método |
N° |
% |
N° |
% |
N° |
% |
N° |
% |
| Medroxiprog. |
112 |
32,2 |
68 |
32,2 |
72 |
36,0 |
252 |
33,2 |
| DIU |
62 |
17,8 |
40 |
19,0 |
40 |
20,0 |
142 |
18,7 |
| Píldora |
49 |
14,1 |
39 |
18,5 |
31 |
15,5 |
119 |
15,7 |
| Condón |
17 |
4,9 |
15 |
7,2 |
11 |
5,5 |
43 |
5,7 |
| Norplant |
11 |
3,2 |
4 |
1,5 |
1 |
0,5 |
16 |
2,1 |
| Espermicida |
3 |
0,8 |
3 |
1,4 |
0 |
0,0 |
6 |
0,8 |
| Total |
254 |
73,0 |
169 |
80,1 |
155 |
77,5 |
578 |
76,2 |
* Se derivó 16 pacientes para AQV.
** 4 para AQV y
*** 8 para AQV |
Entre las 759 pacientes
captadas hasta el 31 de diciembre de 1995, 755 (99,5%) recibieron consejería en
anticoncepción. No se la dio únicamente a 4 de ellas.
Según la Tabla 6, 578
pacientes (76,2%) recibieron alguno de los métodos anticonceptivos ofertados, siendo los
de mayor predilección la medroxiprogesterona (33,2%), el DIU (18,7%) y la píldora
(15,7%). La distribución de estos tres métodos es semejante en los tres grupos
estudiados; sin embargo, existe una tendencia mayor a aceptar metodología anticonceptiva
entre las pacientes que fueron tratadas con aspiración.
| Fig.
5. Duración promedio de la estancia por paciente según fases. |
|
Fig.
6. Continuidad de métodos de anticoncepción post-aborto. |
 |
|
 |
De las 759 pacientes,
sólo 75 (10%) asistieron a su control en el consultorio externo. Entre las que no
asistieron a control, se hizo 306 visitas 6 ó más meses después del alta. Sólo se pudo
encontrar 176 mujeres; en los otros casos, la dirección era equivocada o inexistente, la
paciente se había mudado de casa, no quería ser entrevistada o simplemente no fue
encontrada en su domicilio, a pesar de reiterarse la visita. Entre las 176 mujeres
entrevistadas, 78 habían salido al alta con medroxiprogesterona, 49 con DIU y 38 con
píldora. Es notorio que de las 176 mujeres entrevistadas, 111 (63,1%) no habían usado
anticonceptivos hasta que presentaron el aborto motivo del tratamiento.
En la Figura 6 se resume
la tasa de continuidad de los anticonceptivos después de 6 ó más meses de haberlos
iniciado en el postaborto. Se ve claramente que el DIU es el método que permite una mayor
continuidad. Entre las 57 mujeres que habían discontinuado el uso del método
anticonceptivo al momento de la visita, 14 se encontraban embarazadas, lo que representa
un 24,56%.
Discusión
En forma prospectiva se
ha pretendido examinar las diferencias clínicas entre tres métodos de evacuación
uterina aplicados a 759 pacientes que concurrieron al HAMA por presentar aborto incompleto
no complicado.
Para la ejecución de
estos procedimientos ambulatorios, desde 1989 venimos utilizando la analgesia y sedación,
con buenos resultados. En este trabajo sólo se utilizó en 6 oportunidades anestesia
paracervical, 4 en casos de AMEU y 2 en casos de AE. Sin embargo, en la literatura
consultada se ha publicado el uso frecuente de anestesia local en los casos de evacuación
uterina con aspiración manual.11,26 La anestesia general no fue usada y, por
lo demás, se ha descrito que este tipo de medicación está asociado con mayor número de
complicaciones operatorias.11 En 13 pacientes no usamos medicación para el
control del dolor, sobre todo en los casos de AMEU y AE.
En promedio, los casos de
LUI tuvieron una mayor pérdida de sangre, lo cual es estadísticamente significativo. La
literatura consultada confirma esta ventaja del AMEU sobre el LUI11,12,27
Contrariamente a lo
encontrado en la literatura, el dolor medio, a través de escala milimetrada que marcó la
misma paciente, fue significativamente mayor en los casos de aspiración que en el grupo
de LUI 11,12,26,28,29. Esta diferencia la atribuimos a que en el grupo de
aspiración fue mayor el número de pacientes en que no se usó medicación para el
control del dolor o en que se empleó anestesia paracervical; y de otro lado es posible
que sea un problema de destreza, que esperamos pronto sea superado. Sin embargo la
intensidad del dolor experimentado por los tres grupos de mujeres estuvo en la categoría
de leve, a juzgar porque la escala milimetrada fue marcada en promedio por debajo de 30.
La eficacia del método
ha sido definida como la evacuación completa del útero, siendo por tanto la incompleta
una indicación para reevacuar. Entre. las pacientes que atendimos hubo 1 caso del grupo
de LUI que requirió reevacuación (eficacia de 99,19%). En el grupo de AMEU, la eficacia
fue de 100%, mientras que la eficacia en la AE fue 98,21%. Si bien es cierto existe
diferencia numérica, esta no es significativa. La literatura muestra eficacia entre 97 y
100% para la AMEU y menor para el LUI, lo que confirma nuestros datos.11,12,27
Peretz30 en Israel comunicó 98% de eficacia para la AE.
De las 759 pacientes,
sólo regresaron a su control postoperatorio un total de 75 (10%). Por ello fue necesario
complementar el registro de complicaciones durante la entrevista personal en la visita
domiciliaria.
En la literatura se
encuentra que el LUI da mayor número de complicaciones que los métodos de aspiración.
Así, Kiza12 en Nairobi comunica 5,4% de complicaciones mayores en la AMEU y 6%
en LUI; Mahomed27 encuentra 1,9% de complicaciones mayores para AMEU y 3,7%
para el LUI; y Hart29 en Australia indica que la AE tiene significativamente
menos complicaciones que el LUI tradicional.
En este estudio
encontramos en total 7,31% de complicaciones para el LUI, sólo 2,78% para AMEU y 5,37%
para AE. Estas diferencias no son estadísticamente significativas, pero sin embargo
muestran una tendencia a favor del método de aspiración manual endouterina y ello
sustenta las recomendaciones sobre su uso31.
En una comunicación
previa10 establecimos con bastante aproximación que la atención con LUI del
aborto incompleto no complicado mediante hospitalización promedio de dos días significó
un costo de 110,10 dólares americanos para el HAMA y un gasto de 22,29 para la usuaria.
Sin embargo cuando estos mismos casos fueron resueltos ambulatoriamente en el HAMA, el
costo del Hospital se redujo a 3,49 dólares y el gasto de cada paciente en promedio fue
12,51 dólares. Fue una de las razones por las cuales se estableció como rutina la
atención del aborto incompleto no complicado utilizando el LUI ambulatorio, que se ha
mantenido hasta la fecha en una proporción de 70% sobre el total de abortos que
demandaron atención6.
Se ha comunicado en otros
países y en el Perú que el uso de la AMEU disminuye el consumo de recursos del sistema
de salud y mejora la calidad del tratamiento del aborto. Esto ha determinado que el LUI
sea reemplazado por la aspiración manual endouterina en muchos países7,11,13,32,33.
Ahora que conocemos las
cifras de tiempo asignados a los 3 procedimientos de evacuación uterina en forma
ambulatoria, podemos afirmar que la AMEU significa en promedio media hora menos cuando se
le compara con LUI y casi una hora menos cuando se compara con AE.
Cuando se desagrega el
tiempo de la estancia hospitalaria, coincidimos con Guzmán33, que es la fase
de pre procedimiento la que más demora. Según nuestra observación se debe a 3
problemas: dificultades que la mujer tiene para el pago en caja de los costos de
atención, análisis y medicamentos; tiempo de espera para que lleguen los resultados de
los análisis de rutina; y tiempo de espera para el transporte de la paciente a la sala de
evacuación.
El costo total promedio
de la atención en los tres procedimientos es bajo. Cuando comparamos con el estudio
publicado por nosotros en 199310, veremos que los costos para el LUI tienen muy
estrechas diferencias. Los procedimientos de aspiración resultan discretamente más
baratos; igualmente estos procedimientos tienen una duración neta menor que el LUI, lo
que confirma hallazgos de otras publicaciones7,11,13,27,32.
A pesar de las múltiples
experiencias que se vienen desarrollando en el mundo con el uso de AMEU y la AE para la
atención del aborto incompleto, el LUI en la actualidad continúa siendo el principal
método para la evacuación uterina utilizado en muchos países en desarrollo, incluido el
Perú20.
Los efectos de la
consejería en el manejo de estas pacientes justifica en 76,2% de aceptación de
metodología anticonceptiva. Esto demuestra que el periodo critico del postaborto es
propicio para iniciar una terapia anticonceptiva. 15,17,21,22
La aceptación de terapia
anticonceptiva por estas mujeres fue superior que en las puérperas del hospital34,
pero en ambos grupos la tasa de continuidad fue parecida. Debe destacarse que entre las
pacientes, el 63,1% no había usado anteriormente anticonceptivos, siendo ésta la primera
vez que podían hacerlo, lo que confirma el momento apropiado del postaborto para iniciar
planificación familiar.
La aceptación de la
terapia anticonceptiva en el postaborto se ve favorecida por una buena consejería. La
anticoncepción complementa el manejo ambulatorio del aborto incompleto y permite romper
el circulo de un nuevo embarazo no deseado, un nuevo aborto, complicaciones y muerte
materna.
Comentario final
De la presente
comunicación se desprende que es posible una atención mas expedita y mis completa de las
mujeres que presentan aborto incompleto no complicado y que con frecuencia concurren a la
emergencia de los centros asistenciales.
En líneas generales, la
atención ambulatoria del aborto incompleto es factible sin recurrir a tecnología
compleja sin hacer indispensable la utilización de un quirófano. De este modo la
atención es más rápida y menos costosa Además, podemos afirmar, con argumentos, que la
atención se ve mejorada con el uso de los métodos de aspiración endouterina,
principalmente la aspiración manual. Recomendamos por ello la incorporación de la AMEU a
los servicios que realizan la atención del aborto incompleto.
La presentación del
servicio no sería completa si no acompañamos la consejería y la administración de
métodos anticonceptivos seguros, con el propósito de romper el ciclo de un nuevo
embarazo no deseado y la ocurrencia de un nuevo aborto, con los consiguientes riesgos que
ello significa. Se ha podido mostrar en esta publicación la conveniencia de no caer en
las oportunidades perdidas, al no proporcionar la metodología anticonceptiva solicitada.
Esperamos que la anticoncepción postaborto cumpla sus fines y en un futuro próximo
podarnos asistir a una reducción de la tasa de aborto, reducción del aborto séptico y,
como consecuencia, reducción de muertes maternas. Todo esto justificara con creces este
manejo mas humano del aborto incompleto que estamos proponiendo.
Ver Bibliografía
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