Revista de Gastroenterología del Perú - Volumen 20, Nº3 2000


REVISIÓN DE REVISTAS

Dr. Samuel Muñoz M.

ÚLCERAS PÉPTICAS HELICOBACTER PYLORI NEGATIVO: FRECUENCIA E IMPLICACIONES PARA SU MANEJO
Helicobacter pylori-negative peptic ulcers: frequency and implications for management 
Freston JW
J Gastroenterol 2000; 35: 29-32.

La infección por Helicobacter pylori (Hp) está reconocida a nivel mundial como la causa mas común tanto de la úlcera duodenal (UD) como de la úlcera gástrica (UG). Es generalmente aceptado que la infección está presente hasta en un 95% y 85% de los pacientes con UD y UG respectivamente. No obstante, la infección por Hp puede no ser la responsable del origen de la úlcera.

Progresivamente se reconoce que diferentes causas de la úlcera péptica pueden coexistir en un determinado paciente, originando una confusión de la causa exacta de la úlcera. Así, en los pacientes con úlcera péptica e infectados con Hp quienes también están consumiendo drogas antinflamatorias no esteroideas (AINES), no es posible establecer la causa de la úlcera, Por otra parte, recientes estudios en los Estados Unidos en pacientes con UD e infectados con Hp, quienes fueron tratados con varios regímenes para probar su eficiencia en la erradicación de Hp y prevenir la recurrencia de la úlcera, encontraron que aproximadamente 20% de los pacientes padecieron una recurrencia de la úlcera a pesar de la erradicación, pero fue inicialmente atribuido a Hp. Por consiguiente, una quinta parte de los pacientes con úlceras pueden ser falsamente atribuidas a la infección por Hp. Cuando dicha cifra es adicionada a la de pacientes con úlceras quienes fueron Hp negativos durante la presentación inicial, al menos 20% en otros recientes estudios de EE. UU., resulta evidente que la proporción de pacientes con úlceras péptica Hp-negativo es más extensa respecto a la proporción inicialmente pensada. Esta proporción se encuentra probablemente incrementándose con la declinación de la incidencia de la infección por Hp. Entre las posibles explicaciones para la úlcera péptica Hp negativo están los test Hp falsos negativos, el uso tanto de AINES como de aspirina, la UD idiopática, el estado hipersecretor y Helicobacter heilmanni, una bacteria gram negativa productora de ureasa que infecta la mucosa gástrica humana y que ha sido satisfactoriamente erradicada con regímenes típicos anti-Hp.
Se concluye en la necesidad de establecer causas alternativas importantes en el origen de las úlceras pépticas, aún en poblaciones de alta prevalencia de infección por Hp. Los test Hp resultan necesarios en todos los pacientes con úlceras tanto en la presentación inicial como en la recaída. Así mismo. la verdadera prevalencia de úlcera péptica Hp-negativo en cualquier país no puede ser estimado con seguridad sin establecer la tasa de recurrencias de úlceras Hp-negativos en pacientes quienes estuvieron previamente infectados y adicionándolo al número de pacientes con úlceras Hp-negativo durante la presentación inicial.

Dra. María Yeren M.


HEMORRAGIA DIGESTIVA BAJA POSTPOLIPECTOMÍA: ANÁLISIS DESCRIPTIVO.
Postpolypectomy lower GI bleeding: descriptive analysis. 
Sorbi D, Norton I, Balm R, Zinsmeister A, et al.
Gastrointest Endosc 2000; 51: 690-6.

Aunque la polipectomía colonoscópica es generalmente inocua, la hemorragia postpolipectomía (HPP) puede ocurrir en más del 6.1% de pacientes; la mayoría dentro de los 7 días postpolipectomía. El propósito de este estudio fue determinar los factores que pueden predecir la HPP clínicamente significativa y evaluar la presentación y el resultado final. Fue un estudio de cohorte de 83 pacientes con hemorragia digestiva baja postpolipectomía (contactados a partir de una base de datos del Equipo de Sangrado Gastrointestinal, entre Abril-89 y Nov.-96). Los datos incluían edad (promedio 73 años), sexo (mujeres 2:1), antecedentes (cardiovasculares 71%, osteomusculares 43%, hematológicos 14%, y renal 6%), medicaciones (3 días antes procedimiento aspirina, AINES, warfarina y corticoides); y el día previo Heparina IV, SC y dipiridamol, características del pólipo y técnicas de polipectomía. La evaluación final incluía cese del sangrado, transfusiones requeridas, recurrencia del sangrado, duración de la estadía intrahospitalaria y muerte.
Fueron analizados un total de 274 casos de polipectomía de los cuales un 70% eran pólipos menores de 10 mm de diámetro, casos distribuidos en colon ascendente 21% y colon sigmoides 19%. Los puntos de sangrado postpolipectomía fueron identificados por estigmas como: mancha pigmentada, protuberancia pigmentada, vaso visible, coágulo adherido fresco, y sangrado activo (rezumante o micropulsatil). Con pólipos agrupados por tamaño en <5 mm, 5-10 mm, 1120 mm, >20 mm. La técnica de polipectomía comprendía el uso de pinza o asa para remover el pólipo en su totalidad o por la técnica de "fragmentación" (piecemeal) con o sin cauterio monopolar, o inyección submucosa de solución salina o adrenalina al 1:10,000. La mayoría de los pólipos fueron extraídos por biopsia caliente (coagulación) en el 56% y por resección con asa en el 31% de los casos. La terapia endoscópica involucraba la aplicación de probeta caliente entre 15-30J, o el cauterio multipolar con probeta BICAP a 12-18W con múltiples cursos de corta duración (3-7"). Otra hemostasis endoscópica se logró con inyecciones de adrenalina 1:10,000 con aguja de escleroterapia. La terapia quirúrgica incluía resección segmentaria o colectomía subtotal. También se realizó angiografía con "coils" y "gelfoam". La recurrencia del sangrado fue definido como una caída de hemoglobina de 19/ dl en 24h asociado a aparición de hematoquezia. De los pacientes que presentaron HPP, el 57% se mantuvieron hemodinámicamente estables. Y presentaron más frecuentemente pólipos sésiles de más de 2 cm. Fueron 80 (94%) pacientes los que recibieron terapia endoscópica con técnica de inyección de adrenalina combinada con coagulación y el método de coagulación solo en el 4% de los casos. Uno necesito embolización y 2 requirieron hernicolectomía. La colonoscopía reveló la fuente de sangrado en 65 de un total de 84 pacientes, en el resto no se pudo identificar. En aquellos en los que se logró identificar el sitio más común fue el ciego 32%. La mayor proporción de resangrado se presentó con aquellos pólipos considerados grandes (>19 mm) y sésiles, y en los que la resección no fue precedida de inyección de solución salina o adrenalina. No hubo diferencia significativa en la evolución final de los pacientes tratados en la unidad de cuidados intensivos frente a aquellos tratados en medicina general.
Los autores concluyen que la HPP parece tener una presentación y un final previsible. Los resultados mostraron que la HPP se desarrolla más frecuentemente en personas ancianas dentro de un promedio de 5 días después de la polipectomía. El final es generalmente excelente donde sólo la mitad de los pacientes requirieron transfusión sanguínea y no se presentó mortalidad directa. Debe prestarse mayor atención al remover grandes pólipos sésiles (>20 mm) y pólipos localizados en el colon derecho. La experiencia más importante demostró que el rnonitoreo en la UCI no afecta el pronóstico y no es absolutamente necesario a menos que sea indicado por condiciones o complicaciones serias.

Dra. Moría Villanueva C.


DETECCIÓN DE CÁNCER PANCREÁTICO CON COLANGIOPANCREATOGRAFÍA, RESONANCIA MAGNÉTICA Y COLANGIOPANCREATOGRAFÍA RETROGRADA: UN ESTUDIO PROSPECTIVO CONTROLADO 
Pancreatic cancer detection with magnetic resonance cholangiopancreatography and endoscopy retrograde cholangiopancretography: a prospective controlled study 
Adamek HE, Albert J, Breer H, Weitz M, et al.
Lancet 2000; 356: 190-3.

El diagnóstico de cáncer pancreático (CP) y pancreatitis crónica (PC) es difícil, ya que ambas enfermedades pueden tener síntomas clínicos inespecíficos. Sobre la base de criterios de Imagenología: US percutanea endoscópica, colangiopancreatografia retrograda endoscópica (CPRE), tomografía computarizada (TAC) y técnicas moleculares, la PC algunas veces es problemática diferenciar de CP. Las ventajas de un diagnóstico precoz son obvias. Las colangiopancreatografia resonancia magnética (CP-RM) es un procedimiento de imagen por resonancia magnética, en el cual los conductos pancreáticos y biliares son visualizados sin necesidad de material de contraste. Entre Febrero-96 a Enero-98, 141 pacientes con sospecha de tumor pancreático, son seleccionados 124 pacientes (76H, 48M, promedio de edad 55 años, rango 19-80 años) con completa información de CPRE y CP-RM. Hubo variedad de síntomas clínicos en 71 (57%) pacientes; 20 (14%) presentaron ictericia y dolor leve; 19(13%) con resultados anormales de laboratorio y en 31 (25%) con hallazgos anormales por US. Las imágenes de CP-RM fueron interpretadas por un radiólogo y gastroenterólogo que desconocían el diagnóstico clínico de pacientes. El diagnóstico preciso estuvo sustentado por evidencia histológica de examen de biopsia (cirugía y biopsia de aguja fina) o seguimiento por al menos 12 meses, 13 de los 124 pacientes tuvieron conducto pancreático y conducto biliar común normal. Los resultados de CPRE y CP-RM de imágenes interpretadas coincidieron en 12 (92%) pacientes, 37 pacientes tuvieron carcinoma pancreático, 28 tumores localizados en cabeza pancreática, 5 en cuerpo y 4 en la cola. Con el uso de CP-RM el tracto biliar, el conducto pancreático principal, así como los tumores fueron completamente determinados en 31 (84%) pacientes. El diagnóstico correcto se realizó en 26(70%) de casos por CPRE. Sin embargo en 5 pacientes ambos métodos fueron falsos negativos. 17(14%) tuvieron otras neoplasias pancreáticas (9 tumor ampular, 6 neoplasia quística, 2 tumor neuroendocrino y 13 (10%) conductos pancreáticos normales. La sensibilidad de la CP-RM con respecto al diagnóstico de CP fue 84% y su especificidad 97%. Los valores correspondientes a CPRE fueron 70% y 94% respectivamente. Ninguna complicación hubo con la CP-RM, con CPRE 5 casos de pancreatitis leve, 2 fiebre transitoria. El promedio de morbilidad para CPRE fue de 7%. Los autores concluyen que la CP-RM es tan sensible como la CPRE para la detección de carcinoma pancreático. Sin embargo es posible afirmar que la CP-RM puede evitar la exploración inapropiada de conducto pancreático y biliar en casos de sospecha de carcinomas pancreáticos, donde terapia endoscópica (drenaje biliar paliativo) no es definitiva.

Dr. Percy Loayza J.


TRATAMIENTO DE LOS TUMORES NEUROENDOCRINOS GASTROENTEROPANCREÁTICOS CON OCTREOTIDE DE ACCIÓN PROLONGADA
Treatment of gastroenteropancreatic neuroendocrine tumours with octreotide long acting 
Tomossetti P, Migliori M, Corinaldesi L 
Aliment Pharmacol Ther 2000; 14: 557-60.

El tratamiento de los tumores neuroendocrinos gastroenteropancreáticos (TNE-GEP) ha mejorado consistentemente en años recientes. En adición a la cirugía, se han desarrollado varias opciones médicas para el control y el mejoramiento de la calidad de vida de los pacientes, siendo el octreotide, un análogo de la somatostatina endógeno, una de las más importantes de estas opciones debido a su fuerte inhibición tanto de la secreción como de acción periférica de las hormonas y aminas producidas por los TNE-GEP. Debido a su corta duración (6-8 horas), el octreotide necesita ser administrado 2 a 3 veces por día, la cual resulta en un gran inconveniente en su administración a largo plazo. Recientemente, se ha desarrollado un análogo de octreotide con una acción terapéutica al menos de 28 días. El deseo del estudio fue evaluar la eficacia, la seguridad y la tolerabilidad del octreotide de larga acción en pacientes con TNE-GEP.

Se estudiaron un total de 16 pacientes (8 varones, 8 mujeres, edad promedio de 57 años, rango de 39-82 años). Diez pacientes tuvieron tumores carcinoides (9 en el íleon, 1 en el páncreas), 3 tuvieron tumores pancreáticos no funcionantes, 2 pacientes con síndrome Zollinger-Ellison asociado a neoplasia endocrina múltiple tipo-1 (MEN-1) y carcinoide gástrico y 1 paciente con glucagonoma. En todos los casos el diagnóstico fue confirmado histológicamente. Ocho de los 10 pacientes con tumores carcinoides, 2 de los 3 pacientes con tumores pancreáticos no funcionantes y el único con glucagonoma tuvieron cirugía de¡ tumor primario. Todos los pacientes, excepto 2, tuvieron metástasis hepática múltiple. A todos los pacientes se le administró, IM octreotride de larga acción a una dosis de 20 mg cada 28 días por un promedio de 10.7 meses (rango de 6 a 15 meses). Los síntomas fueron monitorizados semanalmente durante el primer mes y luego mensualmente hasta el final de¡ estudio.
En los pacientes con tumores carcinoides, el octreotide de larga acción normalizó los movimientos intestinales en 9 de 10 casos y los episodios de flushing desaparecieron en 7 de 8 casos. En los restantes 6 pacientes los síntomas también llegaron ha desaparecer. En los pacientes con tumor carcinoide, el 5 hidroxyindolacetico disminuyó significativamente. En los 2 pacientes con síndrome de Zollinger - Ellison/MEN-1 y en el paciente con glucagonoma tanto la gastrina sérica como el glucagón plasmático disminuyeron considerablemente. El tamaño del tumor permanecí¿) inalterable en 14 de los 16 pacientes y se incrementó en los 2 pacientes restantes. No se observaron reacciones adversas.
Se concluye que el octreotide de larga acción parece tener una buena eficacia terapéutica, tolerabilidad y seguridad en el tratamiento de los TNE-GEP.

Dr. Santiago Mestanza V.


ESPECTRO CLÍNICO ENDOSCÓPICO Y HISTOLÓGICO DE LESIONES EN EL COLON PRODUCIDAS POR DROGAS ANTINFLAMATORIAS NO ESTEROIDEAS
Clinical, Endoscopic, and Histologic Spectrum of Nonsteroidal Anti-inflammatory Drug-Induced Lesions in the Colon
Puspok A, Kiener HP, Oberhuber G.
Dis Colon Rectum 2000; 43: 685-91.

Desde 1970, la relación entre el uso de AINES y la formación de ulceras gástricas y duodenales ha sido comúnmente reportado, siendo accesibles al estudio por GFC-alta. Recientemente se ha incrementado los reportes sobre daños de AINES en yeyuno, íleon y colón. En contraste a esófago, estomago y duodeno, las lesiones en el intestino delgado pueden ser fácilmente demostradas por radiología, la cual es menos precisa que la endoscopía o enteroscopía. El colon puede ser fácilmente investigado por endoscopía convencional; las lesiones por AINES no son bien conocidas, probablemente debido que se les considera que ocurren muy raramente. Los pacientes que reciben AINES tienen un riesgo 5 veces mayor de desarrollar enfermedad colónica, cuando es comparado con la población general. Durante el período 1977-99 en la Clínica Médica de la Universidad de Viena; 11 pacientes fueron diagnosticados de colitis por AINES. 2H/9M. El promedio de edad fue de 74 (rango 44-86) años. El lapso de tiempo desde inicio de síntomas a diagnostico fue 1.8 (rango 0-11.5) años. Las drogas utilizadas fueron: diclofenaco de liberación lenta (75-2000 mg/ día) en 8 casos; mephenamine (1500 mg/día) en 1 caso; acetametacin (90 mg/día) de liberación lenta en 1 caso, 1 AINES no especificado. Todos los pacientes excepto 1 tomaban las drogas por más de 6 meses antes de inicio de síntomas. 2 pacientes adicionalmente recibían aspirina en bajas dosis (50-100 mg/día). Las indicaciones para terapia fueron: poliartritis crónica primaria en 3 pacientes, dolor traumático en 1 paciente, el resto por dolor articular degenerativo o enfermedad vertebral. El hallazgo clínico fundamental fue diarrea con o sin sangre, dolor abdominal y meteorismo. 1 paciente asintomático. El coprocultivo negativo en todos los casos. 3 pacientes presentaron inicio con diarrea sanguinolenta, con marcadores inflamatorios elevados en el suero y leucocitos. El resto de pacientes presentaron diarrea crónica, con sangrado continuo en 3 casos y ocasional en 4 casos. 8 pacientes tuvieron anemia hipocrómica, requiriendo transfusiones al menos por una ocasión. La endoscopía muestra ulceras planas en la totalidad del colon. siendo más severas en el colon derecho en los 3 casos con inicio agudo de diarrea. En 4 casos observaron estenosis concéntrica "tipo diafragma" todas localizadas en colon derecho. Las endoscopias restantes muestran erosiones no especificas y fue normal en 1 caso. El estudio histológico revela hallazgos similares a colitis isquémica, adicionalmente en 2 casos colitis colagenosa. Diclofenaco fue la droga más comúnmente utilizada, El tiempo promedio de inicio de síntomas y diagnóstico fue de 1.8 (rango 0-11.5) años.
Los autores concluyen que la colitis por AINES es una enfermedad clínicamente significativa, puede presentarse con diarrea, anemia y dolor abdominal no específico. El hallazgo endoscópico de estenosis concéntrica, esencialmente en colon derecho es casi diagnóstica; sin embargo la endoscopía puede también mostrar ulceraciones o erosiones no especificas o puede ser normal. La histología es semejante a la colitis isquémica y es útil en el diagnóstico diferencial. La historia clínica cuidadosa, junto con hallazgos endoscópicos y histológicos, lleva a diagnóstico de enfermedad.

Dr. Benjamín Olivera B.


FRACASO DIAGNÓSTICO DE ENDOSCOPIA EN HEMORRAGIA GASTROINTESTINAL ALTA AGUDA
Diagnostic failures in endoscopy for acute upper gastrointestinal haemorrhage 
Chung YFA, Wong WK, Soo KC 
Br J Surg 2000; 87: 614-7.

La esofagogastroduodenoscopía (EGD) tiene gran precisión en el diagnóstico y manejo de la hemorragia digestiva alta (HDA) y conducta terapéutica endoscópica subsecuente, ha reemplazado a los exámenes con bario y es la investigación de primera línea en el manejo de HDA. Sin embargo, hay problemas diagnósticos asociados a la endoscopía, no solamente por personal en aprendizaje sino también por endoscopistas experimentados. Durante el período de 1995-98; 1701 EGD fueron realizadas, 638(37.5%) por HDA aguda. Hubo 9(1.4%) con falla diagnostica que requirieron repetir procedimiento. La úlcera péptica fue la causa más común de HDA-aguda (56.9%). Hubo cuatro lugares específicos del tracto gastrointestinal alto en los cuales las lesiones sangrantes no fueron observadas y requirieron repetir EGD: 3 lesiones en fondo gástrico, 3 en región cardial/curvatura menor alta, 2 pacientes con úlceras de estoma, inmediatamente por debajo de anastomosis de gastroyeyunostomía que tuvieron resección gástrica Billroth II, 1 paciente tuvo úlcera duodenal en la unión de 1° y 2° porción de duodeno (D1-D2). La causa más común inadvertida de sangrado fue la lesión de Dieulafoy's en la parte proximal de estómago, siendo necesario lavado gástrico vigoroso y posición en decúbito lateral derecho, 93 pacientes (14.6%) tuvieron EGD normal o sin diagnóstico de HDA. Posterior investigación y seguimiento de pacientes revelaron que el sangrado puede estar localizado en otras partes de tracto gastrointestinal. Ninguno de esos pacientes tuvieron sangrado digestivo alto dentro del campo visual de la EGD.
Los autores concluyen que con la EGD fue posible un diagnóstico preciso en 98.6% de pacientes que presentaron HDA aguda. La falla en el diagnóstico se relaciona a dos hechos: dificultad de examinar completamente zona de ubicación de lesión, y falla en reconocer lesiones sangrantes raras (Dieulafoy's). Los endoscopistas requieren un alto índice de sospecha durante EGD dificultosa por HDA-aguda.

Dr. Luis Castillo M.


PATRONES TOPOGRÁFICOS DE METAPLASIA INTESTINAL Y CÁNCER GÁSTRICO
Topographic Pattern of Intestinal Metaplasia and Gastric Cancer
Cassaro M, Ruege M, Gutiérrez O, Leandro G, et al. 
Am J Gastroenterol 2000; 95: 1431-38.

El cáncer gástrico (CG) permanece como la segunda causa de mortalidad por cáncer en el mundo. El Helicobacter pylori (Hp) es considerado como carcinógeno Clase 1 desde 1994 por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer. El adenocarcinoma gástrico tipo-glandular se desarrolla después de décadas de infección por Hp. Sin embargo un período largo de incubación es necesario para establecer el fenotipo y alteraciones genotípicas que resultan en neoplasia. Durante este período de latencia, la mucosa gástrica tiene cambios fenotípicos progresivos, desde la gastritis crónica activa, gastritis atrófica, metaplasia intestinal (MI) y displasia gástrica, las cuales han sido bien definidas colectivamente como lesiones gástricas precancerosas. Cada una de estas alteraciones morfológicas están asociadas con un incrementado riesgo de cáncer. La actualización de Houston del Sistema de Sydney de la clasificación de gastritis, enfatiza la distribución multifocal de la gastritis atrofica asociada a Hp, y la frecuente asociación de pérdida glandular con intestinalización de la mucosa gástrica, las características de patrones topográficos de lesiones atróficas y metaplasicas, reiterando la localización temprana de cambios atróficometaplásicos en la incisura angularis y su progresiva extensión hacia antro y mucosa oxíntica. La MI es clasificada en diferentes subtipos de acuerdo a características histológicas y histoquímicas. La más usada es la de Jass y Felipe, se basa en la similitud del epitelio metaplásico con el intestino delgado (completa, o "intestino delgado") o con el epitelio colónico (incompleta o "colónica") y el contenido de mucinas sulfatadas en células absortivas (ninguna en la completa, pero abundante en tipo incompleta). Estudios múltiples sugieren una gran asociación de CG con la MI incompleta. Un total de 68 pacientes colombianos con adenocarcinoma gástrico, 54 tipo glandular y 14 tipo sólido, 28 varones, 40 mujeres, promedio de edad 48.6 ± 14.4 años (rango 24-98 años). Como controles, 67 pacientes con dispepsia no ulcerosa (391-1, 28M, promedio de edad 42.3 ± 11.5 años, rango 1976 años). Un protocolo de biopsias gástricas estandarizadas se realizó en ambos grupos de pacientes. Usando pinza jumbo, en 12 zonas: 5 de antro, 6 de cuerpo y 1 de cardias, en adición al menos 2 biopsias de lesión neoplásica. Se usaron coloración hematoxilina / eosina, argéntica, azul alcian. Se determina presencia o ausencia de Hp. Según hallazgos fueron chategorizados en: 1) ausencia de MI: no hubo intestinalización en ninguna biopsia; 2) MI focal: presente en 1-3 biopsias; 3) MI multifocal: presente en 4-6 biopsias; 4) MI extensa en más de 6 biopsias diferentes. La infección por Hp fue detectada histológicamente en 62 de 68 pacientes con cáncer (92%) y en 54 de 67 controles (80.6%). Entre los 54 pacientes con cáncer tipo glandular la prevalencia de infección fue 96.3% y de 71.4% en el tipo difuso (p<0.05); 6 pacientes con cáncer, 4 tipo sólido, 2 tipo glandular, fueron Hp-negativos. La MI estuvo en 26 de los 67(39%) pacientes control, y en 59 de los 68 pacientes con CG (87%). La MI focal fue detectada en 16 controles (24%) y en 14 pacientes con cáncer (21%). De los 68 pacientes con cáncer, 32 (47%) tuvieron MI-multifocal; el mismo patrón fue detectado en 10 pacientes control (15%). MI-difusa nunca fue detectada en la ausencia de CG, pero coexiste en adenocarcinoma gástrico en 13 casos (19%). Del total de pacientes 135;30 tuvieron MI local, 28 de estos sujetos (93%) tuvieron MI-completa, y 2 MI-incompleta. Entre los 42 pacientes con MI-multifocal, 11(39.4%) tuvieron tipo completa y 31(60.6) el tipo incompleta; 13 casos con MI difusa, 11(84%) MI-completa y 2(16%) tipo incompleta. Se precisaron 4 tipos de intestinalización 1) FOCAL: en 14 pacientes con cáncer y 16 controles, áreas de curvatura menor justamente proximal y distal a la incisura angularis, y el área de curvatura mayor próxima a píloro, fueron más comúnmente afectadas 2) ANTRO-PREDOMINANTE: en 7 pacientes con CG y 6 controles. Compromete el antro (curvatura mayor y menor) desde la incisura angularis hasta el piloro 3) MAGENSTRAbE: en 25 pacientes con CG y 4 controles. Se extiende a lo largo de la curvatura menor desde el cardias a el píloro, también a curvatura mayor en área prepilórica 4) PATRÓN DIFUSO: en 13 pacientes con CG. Se extiende por toda mucosa gástrica excepto en áreas fúndicas. De los 67 pacientes control, 26 tuvieron MI, 22(85%) tipo completa y 4 (15%) tipo incompleta. La MI-I fue significativa mente asociada a la presencia de cáncer. En 59 pacientes con CG con lesiones metaplásicas, el fenotipo incompleto fue detectado en 41 pacientes (70%) y en 18 (30%) tipo completo. El patrón de Magenstrabe estuvo asociado con riesgo 6 veces mayor de adenocarcinoma, mientras que el patrón difuso con un incremento 12 veces de riesgo de CG. 9 de los 68(18%) de CG, no coexisten en lesiones metaplásicas, todos en patrón histológico sólido, y 3 restringidos al área cardial. El adenocarcinoma glandular fue más común en pacientes con MI coexistente. En todos, 7 1% de los pacientes con MI-focal o antro-predominante y 92% de aquellos con patrón Magenstrape o difuso, tienen fenotipo glandular, Un cáncer en cada uno de estos patrones fue localizado en el cardias.
Los autores concluyen que en una población con alto riesgo para CG, la extensión de la MI se correlaciona con la extensión de fenotipo incompleto y está significativamente asociada con un riesgo incrementado de cáncer. Ambos la extensión y localización de MI a lo largo de curvatura menor (desde la zona cardial a región prepilórica) identifica a los pacientes con alto riesgo de cáncer.

Dr. Samuel Muñoz M.