 |
Taller
de Poesía de San Marcos |
Presentación
Desde 1970, cada viernes, en la
Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, un grupo de jóvenes,
siempre renovado, se reúne con algunos profesores para dar vida al Taller de Poesía.
Ahora esa actividad es tan natural que forma parte de la vida académica de la Facultad,
pero pocos de los que concurren a esas citas semanales tienen noticia de que el Taller
surgió en medio de grandes dificultades, la principal de todas, una de aspecto conceptual
que puede resumirse en la frase "la Universidad estudia a los poetas, pero no
propicia su actividad", creada en la década del setenta por una porción no
desdeñable de profesores.
Sin embargo la creación poética supo abrirse paso, pudo abrir una grieta entre tenaces
opositores y ganó un espacio en el ambiente académico que ahora nadie le discute y que
es sólo preludio de una atención mayor que seguramente recibirá en el futuro dentro de
la carrera de Escritura Literaria que el próximo milenio tendrá probablemente muchos
alumnos.
La discusión es ésta ¿Se puede o no se puede enseñar a escribir poesía?. Quienes
participamos por muchos años en la vida del Taller creemos honradamente que si se puede
ayudar a los jóvenes a iniciarse en los secretos de la creación, que hay técnicas que
se pueden trasmitir en el aula y que, en todo caso, la labor de estímulo juega un papel
muy importante para los poetas que comienzan. Pero más allá de los puntos de vista
diversos que se pueden esgrimir en éste o en otro caso, el hecho de que cientos de
jóvenes en cerca de treinta años hayan pasado por el Taller de Poesía de San Marcos y
tengan un juicio positivo de lo que ahí ocurre, es motivo suficiente para continuar en la
labor.
Presentamos ahora un manojo de poetas y poemas de quienes concurren actualmente al Taller
de Poesía y que son sanmarquinos de distintas especialidades que aman la poesía que
hacen y la difunden con fervor.
Marco Martos, Hildebrando Pérez
Lima, Diciembre de 1999.
Exordio
Cuenta Jesús Martín Barbero* que en una ocasión los directivos del radio Sutatenza, la
famosa red colombiana de emisoras de "acción cultural popular", hicieron una
encuesta entre campesinos encabezada por una pregunta obvia: ¿qué programa es el que
oyen más a diario?. La respuesta mayoritaria fue: "el rezo del rosario". Los
directivos desconcertados no podían explicarse que entre tantos programas educativos y
prácticos de información agrícola, de entretenimiento, etc, fuera el rezo del rosario
el que gozara de mayor audiencia. Y, convencidos de que la respuesta se debía a fallas de
la encuesta o de los entrevistados, decidieron rehacerla y hacerla de nuevo a los
campesinos. A la segunda encuesta la respuesta fue la misma: el programa preferido de los
campesinos era el rezo del rosario. Uno de los encuestadores fue entonces a preguntarle
directamente a los campesinos el porqué de esa preferencia y la respuesta fue: "
porque es el único programa en el que podemos contestar a los de Bogotá, en el rezo del
rosario ellos dicen una parte del ave maría y nosotros la otra, es el único programa en
el que no hablan ellos solos".
Esta cita larga ha sido hecha como introito, para intentar explicar la subsistencia del
Taller de Poesía entre los cursos de especialidad de literatura en la Facultad de Letras
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; inaugurado en 1970, es una dela pocas
materia en que los alumnos toman la palabra de manera sistemática y uno de los pocos
cursos de la Facultad que atrae a especialistas de otras disciplinas. Nos enorgullecemos
de tener entre nosotros, no solamente a alumnos de la facultad de Letras, de otras
especialidades como filosofía, arte, comunicación social, bibliotecología,
lingüística, sino a alumnos o profesores de otras áreas como derecho, física,
odontología, El Taller dura tanto porque responde a una necesidad básica del ser humano:
comunicarse, porque naturalmente el emisor se transforma en receptor en medio de un
discurso luminoso de palabras que son la quintaesencia del lenguaje humano y al que
llamamos poesía.
El Taller, tal como está organizado, es la punta de un iceberg, que en los próximos
años tendrá un desarrollo explosivo: la necesidad de que la universidad canalice la
potencia expresiva de sus estudiantes y profesores en el campo literario. Lo que fue
solamente una discusión un poco en el aire en los años 70, si la universidad podía o no
formar escritores, ahora se ha transformado en una certeza. si puede **. Lo que
conversamos ahora, y será seguramente materia de un seminario interno en el 2001, es la
manera de darle a esta inquietud. ¿Debemos crear un diploma o una
maestría en escritura literaria? ¿ O nos contentamos con seguir como hasta ahora con dos
cursos electivos de Taller de poesía o Taller de Narración? ¿Existen otros caminos?
¿Cuáles son?. sea como fuere, por primera vez en estos últimos cuarenta años. puede
verse cercana la posibilidad que soñó Manuel Beltroy de que un alumno tenga la
posibilidad de graduarse con un libro de creación, de cuento, poesía o teatro. Puede
adelantarse también que en todo caso, la vigencia de calidad tendrá que ser alta y que
los miembros de los jurados de los graduandos tendrán que ser personas que conozcan la
tradición y que al mismo tiempo aprecien la innovación.
Ahora, por segunda vez en menos de una año. el Taller de Poesía de la Universidad de San
Marcos entrega a la colectividad un grupo de poemas de algunos de sus miembros. Figuran en
esta ocasión 28 poetas: Carlos Bayona, José Cabrera, Silvana Carrillo, Félix Dextre,
Janet Díaz, Gabriel Espinoza, Carlos Estela, Julio Fabián, Sheila Gendrau, Renato
Gómez, Raúl Guillén, Yuri Gutiérrez, Lenka Menéndez, Paola Moquillaza, Jorge Morales,
Clemente Orbegozo, Jhonny Osco, Gerson Paredes, Percy Ramírez, Miguel Reyes, Rosario
Rivas Tarazona, Antonio de Saavedra, Edgar Saavedra, Roberto Sánchez Piérola, David de
Soto, Claudia Vargas, Elio Vélez, a lo largo del año 2000, han concurrido a las sesiones
del Taller en la facultad, se han presentado en distinto escenarios como la Feria del
Pacífico, locales de Barranco, Miraflores, callao, los cono norte y sur de Lima, como
miembros del Taller, llevando por toda la gran Lima el nombre de San Marcos. No se trata,
de ninguna manera, de un grupo bisoño que hace sus primeras armas literarias. Se trata de
jóvenes cuajados en estas lides, algunos de los cuales como José Cabrera, Julio Fabián
, Gerson Paredes, Antonio de Saavedra, Renato Gómez, Elio Vélez, o han publicado libros
que han sido recibidos por la crítica local o dirigen revistas de poesía o habían
realizado exigentes traducciones de excelentes poetas.
San Marcos siempre ha sido cuna o encrucijada donde se encuentran grandes líridas. Con
orgullo podemos decir que han sido sanmarquinos, César Vallejo, Martín Adán, Enrique
Peña, José Gálvez, Emilio Adolfo Westphalen, Mario Florián, Vicente Azar, Javier
Sologuren, Blanca Varela, Francisco Bendezú, Carlos Germán Belli, Washington Delgado,
Leopoldo Chariarse, Antonio Cisneros, Rodolfo Hinostroza, Luis Hernández, Juan Ojeda,
Carlos Henderson, Ricardo Silva Santisteban, Armando Rojas, Carmen Ollé, Enrique
Verástegui. el grupo actual del taller de Poesía continúa un hermoso camino y abre
nuevas rutas en la senda de la palabra.
Marco Martos Carrera
Lima, 8 de diciembre de 2000*
Exordio
La existencia de talleres literarios en instituciones académicas es tan natural en el
Perú desde que en 1970 se fundaron en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que no
se nos ocurre pensar de manera diferente, pero en otras partes del mundo, la polémica no
cesa. En una ocasión un reputado profesor europeo me dijo: "nosotros estudiamos a
los poetas en las universidades, pero no los dejamos entrar en ellas". La frase era
metafórica, pero encierra el prejuicio de que nadie puede enseñar a otro a escribir,
como si la literatura estuviera al margen de todas las demás actividades humanas y fuera
exclusivamente un asunto de vocación o de aprendizaje solitario. Lo que más llama la
atención es que muchos de los que sostienen estos puntos de vista son los propios
escritores y críticos literarios, que sin embargo no pueden sostener en una discusión
seria. Los talleres literarios se crearon en San Marcos en 1970. Probablemente sea el
Taller de Poesía el más persistente de todos y el más deseoso de mostrar sus frutos.
Nuestros esfuerzos son conocidos en otras Universidades y en recintos públicos como las
ferias de libros. Hemos publicado pequeños opúsculos, ocupado números enteros de la
revista "Haraui" que dirigía Francisco Carrillo y, desde hace tres años,
gracias a la invalorable colaboración de antiguos miembros del Taller que hoy son
profesores en Facultades diversas, el odontólogo Gerson Paredes y el físico Julio
Fabián, publicamos al finalizar las actividades académicas, un pequeño libro con
nuestros trabajos. A menudo se habla en San Marcos de la necesidad de colaboración entre
las facultades. A través del Taller de Poesía nosotros llegamos a toda la Universidad y
cumplimos también una labor de proyección social puesto que acogemos a poetas de allende
los muros de San Marcos. Pero no nos contentamos con lo que hacemos. Lentamente, estamos
dando los pasos necesarios para que en el año 2003 se cree en nuestra universidad la
maestría en escritura creativa, con dos menciones por ahora: en poesía y en narrativa.
Marco Martos
Lima, 8 de diciembre de 2001.
|