| Boletín de la Sociedad Peruana de
Medicina Interna - Vol.14 Nº 2 - 2001 |
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La enseñanza de la ética en el pregrado
Edgar Vera-Béjar
En épocas como la actual, en la que en algunas de las instituciones prestadoras de
servicios de salud tienden a olvidar a la persona humana en la relación médico-paciente,
es necesario actualizar la discusión de si es o no necesaria la enseñanza de la ética
médica en el pregrado, y si es necesaria, ¿cómo hacerlo?. Indudablemente no sería
suficiente que el estudiante apruebe, a veces memorísticamente, un Curso de Ética que
por sí solo no siempre lleva a la interiorización de principios éticos que garanticen
conductas morales.
En una adecuada relación paciente-médico, el paciente elige al médico para su
atención, y su autonomía concede al médico el asesorar y dirigir su estudio y
tratamiento. La conducta del médico en esta relación debiera ser lo esencial en la
currícula universitaria de Medicina, de tal forma que el perfil del profesional egresado
consistiría en estar capacitado para actuar apropiadamente, esto es, moralmente, al
atender la salud de una persona, población, país, o la salud de toda la humanidad,
además de un cuerpo de conocimientos que la capacitan técnica e intelectualmente en
medicina.
En la primera parte de ésta comunicación consideraremos cómo es necesario que para ese
actuar apropiadamente, la currícula universitaria debe tener como eje y como fin lo
concerniente a la actitud y la conducta del futuro profesional, y en la segunda parte si
hay alguna efectiva de hacerlo en el pregrado en medicina.
LA ACTUACIÓN APROPIADA
Desde el primer día, desde el primer contacto con la Facultad de Medicina, y en cada uno
de sus actos hasta egresar de la Facultad, el futuro médico tiene que ubicar sus acciones
en el contexto de la ética y los valores morales como un aspecto de la filosofía de
vida, y, sobre todo, de su vida.
Durante los primeros años de estudio, que corresponden a ciencias básicas, profesores de
filosofía con experiencia en el área de medicina proporcionarían al estudiante los
elementos acerca de: 1) cómo la humanidad ha venido obteniendo conocimiento en la
ciencia, en la lógica, y en la ética; 2) cómo la filosofía , como reflexión sobre la
totalidad de las cosas a través de sus causas últimas o primeras tiene mediante la
razón un todo coherente y divisa un panorama que abarca desde la astronomía hasta el
genoma humano; y 3) cómo la ética, siendo parte de la filosofía, aborda la conducta
humana, buscando establecer los parámetros que permitan definir lo correcto y lo
erróneo, lo justo y lo injusto; o, para usar los términos tradicionales, la bondad o
maldad de los actos humanos.
Antes que el estudiante se ponga en contacto con un paciente o una comunidad debería
tener ese conocimiento que habría de impartírselo en una asignatura de Elementos
Básicos de Filosofía, Lógica, y Ética. Finalizada ésta, la acción educativa tendría
que haber logrado en el futuro profesional una actitud responsable frente a su misión: la
salud física, mental y social de las personas y de la humanidad.
Tanto al estudiar cuanto al hablar, o al considerar cada problema observado en un paciente
o en una población, esa actitud no puede ser otra que la de razonar científicamente,
basándose en evidencias, y la de proceder de acuerdo con ese conocimiento científico,
con responsabilidad.
En el pregrado, proceder con responsabilidad sería desarrollar el hábito del
autoaprendizaje dirigido por los profesores, hecho oportunamente cada día de acuerdo a la
programación, en forma de lectura y razonamiento crítico, y con el hábito de no sólo
hacer lo que debemos hacer, en forma mediocre o por obligación adquirida o elegida, sino
de hacerlo bien, óptimamente.
¿Cómo enseñar Ética Médica en el pregrado?
Creando o profundizando en el estudiante los hábitos de actuar con sentido de
responsabilidad, y de emplear el método científico.
Desde el primer contacto del estudiante con la Facultad de Medicina, el estudiante
tendría que encontrar ejemplos de orden, previsión, afabilidad, actitud seria de
servicio, puntualidad, cumplimiento, y de dirigirse hacia y respetar un ideal. Docentes y
no docentes tendríamos que estar convencidos de que tendríamos que actuar en
consecuencia; enseñamos con lo que decimos, pero enseñamos más con lo que hacemos, y
mucho más con lo que somos.
En ciencias básicas, incluidas la filosofía, la teoría del conocimiento, la lógica, y
la Ética, el meollo sería la evaluación y calificación y orientación diaria, no
examen, de lo estudiado el día anterior. En cada clase algunos estudiantes serían
sujetos de esta acción educativa, y las subsiguientes clases otros de forma tal que en la
última clase hayan sido evaluados, calificados y orientados todos y cada uno de los
estudiantes de la asignatura. Esta acción educativa justificadamente sería lo principal
de cada clase pues su objetivo sería el de inducir el hábito del estudio diario y del
razonamiento crítico, al mismo tiempo que se induce el hábito de hacer las cosas
oportunamente, y de hacerlas bien, en primer lugar aquellas que son una obligación
prioritaria para el estudiante: las vinculadas con el estudiar.
El contenido de conocimientos de cada clase sería lo segundo en importancia en la acción
educativa en cada clase, y la exposición del profesor alcanzaría a los estudiantes lo
fundamental y principal del tópico, orientándolos hacia su estudio. En la clase
siguiente, al evaluar a los estudiantes el profesor terminaría de redondear el objetivo
acerca de los conocimientos de esa clase.
Antes de que el estudiante se ponga en contacto con un paciente o una comunidad, la
Facultad de Medicina tiene que estar segura (paso de ciencias básicas a clínicas) que el
futuro profesional ha ubicado su accionar en el contexto de la ética como un aspecto de
la filosofía y de su vida, que cultiva el hábito del estudio crítico y del
autoaprendizaje, y que en sus labores universitarias vienen actuando con responsabilidad.
Y lo que es igualmente importante: La Facultad de Medicina tiene que prever y organizar
ese contacto en forma tal que lo actuado por el estudiante y la Facultad en ese y futuros
contactos ocurran planificadamente, con los recursos necesarios indispensables, con los
procedimientos técnicos apropiados y actualizados, con un objetivo claro; y con el
respeto a la autonomía y dignidad de la persona o comunidad como un fin en si mismos, y
no como un medio para la enseñanza o el aprendizaje, finalizando satisfactoriamente para
el paciente o la comunidad, para el profesor, para el estudiante, y para la Facultad.
CÓMO LOGRAR LA ACTUACIÓN APROPIADA
En el área clínica contamos con la visita médica a los pacientes hospitalizados. Nos
ocupamos de ella en esta última sección, mostrando cómo puede ser el más valioso
elemento para la enseñanza de la ética médica en el pregrado.
En la Facultad de Medicina de nuestra Universidad, con ocasión de la realización del IV
Seminario Curricular finalizado en Enero de 1995, la visita médica hospitalaria fue
mencionada desde como una óptima experiencia de aprendizaje hasta como
un método arcaico de siglos pasados.
En el aspecto educativo, será una óptima experiencia de aprendizaje si se realiza con
una programación previa, si se ejecuta con objetivos educacionales bien precisados, si se
utilizan técnicas didácticas seleccionadas; y si la participación del estudiante de
pregrado es activa.
Así conceptuada, los actos y procedimientos que: preceden dicha visita (estudio de
cada uno de los problemas de salud del paciente, elaboración escrita de la evolución
correspondiente a las recientes 24 horas, examen físico del paciente y criterio médico
actual; toma de muestras de líquidos biológicos de acuerdo a las técnicas más
recomendadas; interconsultas y medicación del día anterior); los que concurren con
ella (presencia y acción del médico tratante, médicos Residentes, Internos,
estudiantes de los años quinto, cuarto y tercero de Medicina, enfermera y estudiantes de
enfermería, farmacia, nutrición; evaluación del paciente, su dolencia, las evidencias
de enfermedad, su diagnóstico, elección crítica de exámenes auxiliares no invasivos o
invasivos desde el punto de vista científico y del paciente, elección de opciones
terapéuticas, selección de tópicos a ser tratados en privado entre el paciente y el
médico tratante; análisis crítico de los criterios y acciones tomadas acerca del
paciente en las recientes 24 horas; programación para las próximas 24 horas); y los
actos que suceden en dicha visita (elaborar interconsultas, recetas, pedidos de
exámenes auxiliares, indicaciones por escrito, epicrisis, citas a controles posteriores,
diagnósticos de alta de acuerdo a la Clasificación Internacional de Enfermedades) son el
marco ideal para la enseñanza y el aprendizaje de la ética y la tecnología médicas en
base a planteamiento y resolución de problemas, estrategia educativa (1) que tiene
valiosas ventajas en medicina. En esa magnitud, esos objetivos educacionales no pueden ser
cubiertos en Emergencia o en consultorios externos, donde los objetivos serían
principalmente cognoscitivos y tecnológicos.
Si, por el contrario, la visita médica hospitalaria se realiza sin las características
de respeto hacia el paciente y aplicación analítica del conocimiento, entonces los
estudiantes de pregrado, incluidos los Internos, serán simples espectadores, y esta
experiencia será para ellos no sólo insuficiente y no fructífera, sino sumamente
peligrosa, resultando su formación en el área clínica silvestre, distorsionada, fútil,
rutinaria.
En este contexto, son dos los objetivos específicos educacionales de la visita médica
hospitalaria a los pacientes hospitalizados: crear y establecer en el estudiante el
sentido de responsabilidad en su actitud y en sus actos, y el hábito de emplear para cada
decisión el método científico. Ambos son los objetivos más difíciles de obtener en el
proceso educativo en el pregrado pero son las principales cualidades que debe tener el
médico. Un ejemplo hace gráfica ésta afirmación: Al estar atendiendo en Emergencia un
Interno a un paciente con taquiarritmia, no recuerda con exactitud la dosis de
deslanócido C que se debe utilizar cuando la causa de una taquiarritmia es una
fibrilación auricular, que es la causa más frecuente de taquiarritmia. Su sentido de
responsabilidad le llevará de inmediato a buscar el auxilio de un libro o de otro
médico, y su razonar científicamente le exigirá, con los auxilios necesarios, tener en
cuenta todas las causas de taquiarritmia y realizar el diagnóstico diferencial para
establecer en este paciente la causa de la taquiarritmia. Todo ello antes de dar un
diagnóstico y antes de cualquier prescripción medicamentosa. Como se ve no fue
indispensable que el Interno tuviera en mente la dosificación del deslanócido C como uno
de los elementos del tratamiento, pero si era indispensable su sentido de responsabilidad
y el hábito de emplear el método científico.
Para que el estudiante de medicina participe en una visita médica universitaria de este
tipo, debe cumplir el prerrequisito de haber aprobado asignaturas con suficiente contenido
fisiopatológico y semiológico, y después de haber aprobado los años de estudios de
ciencias básicas.
Los objetivos y técnicas educacionales, habilidades y experiencias de aprendizaje de la
enseñanza de la Ética Médica en el Pregrado serían los que se registran en la Tabla 1.
Cada minuto de esta Visita Médica Universitaria constituye para el estudiante un
entrenamiento tanto en el método científico, en sus aspectos teóricos y prácticos
aplicados a la atención de cada paciente en particular, como en el sentido de
responsabilidad como aspecto moral de cada uno de sus actos y razonamientos.
| Tabla 1. Objetivos y
técnicas educacionales, habilidades y experiencias de aprendizaje de la Etica Médica en
el pregrado |
| Objetivo educacional |
Contenido |
Habilidad didáctica |
Técnica de
aprendizaje |
Experiencia |
- Técnico
- Método científico
|
Teórico
Práctico
|
Psíquica
Psíquica
|
Estudio individual (orientado supervisado)
Medicina basada en evidencias
|
Estudio individual
Visita médica hospitalaria
Trabajo práctico |
- Moral
Sentido de responsabilidad |
Abstracto
|
Psíquica
|
Discusiones grupales
|
Visita médica hospitalaria
Trabajo en grupo |
 |
Ficha de evaluación |

Para esto será necesario que la Facultad de Medicina establezca, como la principal
experiencia de aprendizaje en el área clínica, el Externado en vez de la Tutoría
Clínica de los Años IV y V del actual Programa, teniendo en cuenta esos dos objetivos
generales principales: el hábito de emplear el método científico (preparación técnica
teórica y práctica), y el desarrollo o adquisición del sentido de responsabilidad
(moral). Además, será necesario que la calificación o nota obtenida por el estudiante
en esta actividad tenga mayor peso específico que el actual, y que los tutores estén
actualizados en ética y en Medicina Basadas en Evidencias.
La relación estudiante profesor problema en las clases teóricas, en los
exámenes, en las clases prácticas, en emergencia o consultorios externos es, por la
naturaleza de esas actividades, breve y casi impersonal. Contrastando con ellas, la Visita
Médica Universitaria en el marco del Externado y del Internado es una experiencia más
completa, pues con ella la relación problema alumno-docente es más personal y extensa en
el tiempo, de pacientes y problemas concretos a resolver óptimamente. Al delegarles a los
estudiantes de IV y V Años responsabilidades básicas, que han de estar supervisadas y
evaluadas en la labor asistencial, el aprendizaje es más eficaz y fructífero, pues forma
parte activa de la relación médico-paciente y de un equipo de trabajo, y cuando pasen el
VI Año (Internado) llegarán a él con un nivel mejor que el actual.
A continuación se enumera los objetivos generales y específicos de la Visita Médica
Universitaria Hospitalaria, y se presenta una Ficha de Evaluación del alumno en esta
actividad.
OBJETIVOS GENERALES DE LA VISITA MEDICA UNIVERSITARIA HOSPITALARIA EN EL PREGRADO
1. Obtener en los estudiantes una habitual acción intelectual enfocada en cada paciente
en particular, en el marco de la Medicina Basada en Evidencias y la lectura crítica de la
literatura médica actualizada.
2. Como con el desarrollo científico y tecnológico contemporáneo cada vez es menos
posible enseñar al estudiante de pregrado todos los conocimientos, habilidades y
destrezas que pueda necesitar para su ejercicio profesional, conseguir en él el hábito
del aprendizaje diario autodirigido, y supervisado. Qué y cómo deben aprender son
igualmente importantes.
3. Inducir en los estudiantes el empleo del método científico como principal y
permanente instrumento de diagnóstico y conducción terapéutica, de prevención y
promoción de salud.
4. Dar prioridad a la Semiología, por ser esta materia aquella a través de la cual el
estudiante adquiere conocimientos y habilidades para el examen, el diagnóstico y la
conducción terapéutica de las personas sanas o enfermas. En este contexto, la
Semiología es la principal arma del médico para atender al paciente con método
científico. Los otros conocimientos, por ejemplo algunos referentes a diagnóstico y
tratamiento, son rápidamente cambiantes y pueden ser adquiridos sólo con la lectura y el
estudio personal continuado.
5. Inducir a los estudiantes el sentido de responsabilidad personal y de grupo o equipo de
trabajo, haciendo los comentarios pertinentes en cada una de las actividades psicomotoras
o afectivas, en relación a los problemas hallados en cada paciente en particular.
6. Delegar a los alumnos de Medicina II y III, Pediatría II y III, Cirugía II y III, y
Ginecología-Obstetricia II, los niveles de responsabilidad inicial o intermedia
supervisada en la atención personal de pacientes hospitalizados: confección de historia
clínica, evoluciones, plan de estudio y de tratamiento, toma de muestras de líquidos
biológicos, participación en la realización de exámenes auxiliares e interconsultas,
revisión bibliográfica acerca de la patología de los pacientes a su cargo, análisis
crítico y reevaluación constante acerca de lo actuado. Para esto es necesario que cada
grupo de estudiantes asignado a un profesor tutor médico de hospital tenga en
promedio cinco estudiantes, durante un período no menor a ocho semanas, y con una jornada
diaria, para esta Tutoría, desde las 07:00 a.m. hasta las 11:00 a.m.
OBJETIVOS ESPECIFICOS DE LA VISITA MEDICA UNIVERSITARIA HOSPITALARIA EN EL
PREGRADO
1. Emplear el método científico
Al finalizar esta experiencia de aprendizaje, el estudiante debe ser
capaz de, y estar habituado a:
a. Realizar cada día la lectura crítica, el estudio autodirigido, acerca de cada uno de
los pacientes que le han sido asignados por su tutor, en lo referente a síntomas, signos,
síndromes, mecanismos fisiopatológicos involucrados, diagnóstico de enfermedades,
tratamiento, pronóstico y prevención. Estos conocimientos no se intuyen ni se deducen.
b. Reconocer todos y cada uno de los síntomas, signos, síndromes y mecanismos
fisiopatológicos involucrados en los pacientes que le han sido encomendados, así como
las probables enfermedades causales.
c. Elegir los exámenes auxiliares más sensibles, los más específicos y los de mayor
poder predictivo para el diagnóstico de todos los procesos patológicos de cada uno de
sus pacientes, con conocimiento del fundamento de cada examen auxiliar, de cómo se
realiza, y de la interpretación de los resultados.
d. Escoger los agentes de tratamiento, prevención, y promoción de salud para la
particular situación de cada uno de sus pacientes.
e. Discutir constante y activamente con su equipo de trabajo sobre los problemas
referentes a sus pacientes; es decir, trabajar dialogando, sobre todo en lo referente al
análisis crítico y reevaluación de lo actuado.
f. Afirmar sólo aquello que ha sido obtenido en forma metódica, ordenada, reflexiva y
verificable.
2. Razonar y actuar con sentido de responsabilidad
Al finalizar esta experiencia de aprendizaje al estudiante debe ser
capaz de, y estar habituado a:
En relación a la Historia Clínica y a las Evoluciones
a. Confeccionarlas en forma oportuna y con calidad total a todos los pacientes que han
ingresado antes de las 07:00 a.m. a las camas a su cargo. De esta manera podrá plantear
la situación y los problemas de cada uno de esos pacientes en la Visita Médica a las
08:00 a.m.
Los datos de anamnesis y de examen físico registrados en esta historia son
todos los existentes acerca del paciente; constituyen la historia clínica definitiva del
paciente hasta ese momento. El trabajo médico para el paciente estará basado en esa
historia.
b. Redactarlas con letra legible para que puedan ser contrastadas y verificadas,
corregidas o ampliadas, por el Interno, el Médico Residente, o el Médico Tutor de su
equipo de trabajo.
c. Afirmar sólo aquello que ha sido obtenido en forma metódica, ordenada, reflexiva y
verificable. Negar sólo aquello que ha sido establecido sin lugar a dudas.
d. Confeccionar historias clínicas y evoluciones completas, exactas y veraces.
No debe faltar ningún dato positivo existente en el paciente, ni estar
referido como existente algún dato que en realidad no existe, y cada uno de ellos ha de
estar redactado en forma exacta, minuciosa y completa de acuerdo a las consideraciones
semiológicas y teóricas correspondientes. Cada evolución comienza con los signos
vitales.
e. Suscribir con sus nombres y apellidos todas y cada una de las evoluciones e historias
clínicas que redacta, con la correspondiente fecha y hora de realización.
f. Mantener los folders de historia clínica de sus pacientes en buen estado de
conservación; las hojas deberán seguir el orden establecido en el hospital, estar
limpias y cada una de ellas identificada con el nombre, número de cama y número de la
historia clínica del paciente.
En relación al paciente a su cargo
a. Actuar, hablarle e informarle, respetando su dignidad como persona y como fin, nunca
como un medio para otro fin ha de preservarse su libertad, autonomía y su integridad
física y psicológica, teniendo en cuenta que la mayoría de los pacientes se tornan
dependientes de su médico.
b. Estudiar diariamente acerca de los problemas de salud de cada paciente a su cargo:
semiológicos, fisiopatológicos, nosológicos, familiares, sociales, de diagnóstico
diferencial, tratamiento, pronóstico, prevención, y promoción de salud.
c. Consultar cualquier duda a los miembros con más experiencia de su equipo de trabajo,
los cuales comparten con el alumno responsabilidad creciente de acuerdo a sus cargos.
d. Cada día examinar, evaluar y redactar en la historia clínica la evolución de los
pacientes a su cargo, antes de la visita médica de las 08:00 a.m., considerando la
evolución de los síntomas y signos; exámenes auxiliares obtenidos, demorados o
pospuestos; medicamentos administrados u omitidos, y sus efectos beneficiosos o adversos.
Esta evolución debe tener los datos pertinentes que permitan establecer su mejoría o
empeoramiento, así como el estado de los diagnósticos definitivos, probables o posibles.
e. Plantear y replantear durante la visita médica las consideraciones éticas en las
decisiones médicas acerca de sus pacientes.
f. Tomar muestras idóneas de líquidos biológicos, bajo la supervisión de enfermera,
Interno, Médico Residente, o Médico Asistente o Tutor.
g. Participar en la realización de los exámenes auxiliares e interconsultas atendidas a
sus pacientes.
EVALUACIÓN DIARIA DE LAS ACTITUDES DE EXTERNOS E INTERNOS DURANTE LA VISITA
MÉDICA UNIVERSITARIA HOSPITALARIA
Como en todo proceso de enseñanza-aprendizaje, durante la visita médica tiene que haber
una evaluación permanente de los alumnos de pregrado, incluidos Internos, pues aprenden
mejor cuando son apropiadamente evaluados. Además, la naturaleza del trabajo médico con
personas dolientes, y con participación de estudiantes, así lo exige. Cada día se puede
evaluar minuciosamente a cuando menos un alumno, en presencia de todo el equipo o grupo
médico de trabajo, a propósito de la atención de uno o más de los pacientes a cargo de
ese alumno, haciendo notar los aciertos y desaciertos, correlacionados generalmente con
éxitos o fracasos. Quizás lo más importante es confrontar actitudes irresponsables y
conductas con incumplimientos, inexactitudes, ocultamientos, omisiones o mentiras,
contrastándolas con conductas que conllevan verdad, transparencia, honestidad,
responsabilidad.
Aunque hay que reconocer que medir actitudes es muy complejo y difícil, estamos empleando
como instrumento inicial la siguiente Ficha de Evaluación de Actitudes. En cada una de
esas actividades va inmerso el sentido de responsabilidad como principal componente a ser
evaluado tanto en la atención que el estudiante brinda a pacientes, cuanto en la
adquisición de conocimientos, que es parte de aquélla. Para calificar algunas de las
actitudes hay que aplicar, además de la escala vigesimal, una escala visual cualitativa
equivalente.
Desde luego, los fracasos expresados como calificación de regular, deficiente, malo, o
pésimo, son responsabilidad tanto del estudiante como del profesor o del sistema
educativo. Pero si estos dos últimos son apropiados, es solamente responsabilidad del
estudiante. Este fracaso debiera ser suficiente para repetir cuantas veces sea necesario
el V ó el VI Años. Sin embargo, no sería aceptable que esa repetición de año sea por
un número ilimitado de años. De aquí deriva la necesidad de comenzar a evaluar la
vocación de servicio en el proceso de selección o examen de ingreso a la Facultad de
Medicina.
Con anterioridad al año 2000, el marco mundial que refuerza el aspecto bioético de la
medicina ha sido comandado por acontecimientos tan relevantes como la Conferencia Mundial
de Alma Ata de 1978 sobre Atención Primaria de Salud que adoptó el programa mundial de
Salud para Todos en el Año 2000; las Conferencias Mundiales de la Federación Mundial de
Educación Médica de 1988 y 1993 en Edimburgo(2), la Medicina Basada en la
Evidencia(3)y desde luego la Bioética(4,5).
Ya en el año 2000, percibimos que la mayoría de Facultades de Medicina del país no
estamos respondiendo aún a los retos del nuevo siglo; algunos de ellos son: la tendencia
de la medicina a convertirse en una empresa comercial, al mismo tiempo que los avances en
tecnología biomédica están reduciendo el aspecto humanitario de la relación
médico-paciente; la tendencia cada vez mayor hacia la consulta externa o ambulatoria con
un tiempo limitado para cada paciente. La respuesta de los médicos tiene que ser la de
convertirse o mantenerse como el agente más eficaz en una atención médica de calidad
total, y en establecer el orden de la escala de valores donde realiza su labor. La
reciente acción del Colegio Médico con sus Cursos de Ética es una acción apropiada
pero no suficiente. Para ello, la ética médica debe ser parte del plan de estudios de la
Facultad de Medicina en el pregrado, y abarcar no sólo el aula, sino desarrollarse
principalmente a la cabecera del enfermo y en la comunidad. Sólo así se logrará la
internalización de los principios éticos en el estudiante, lo que garantizará:
a. Su competencia intelectual, ya que el desarrollo de su sentido de responsabilidad lo
obligará a cumplir con su deber prioritario: la adquisición de conocimientos y lo
obligará a aplicar rigurosamente el método científico el diagnóstico y tratamiento de
las enfermedades, así como a mantenerse actualizado en su área de conocimiento.
b. Su competencia moral, garantizando un trato respetuoso y amable, de manera que logre
dar al paciente serenidad y la certeza de que la enfermedad no ha menoscabado su dignidad
humana.
Este tipo de conducta corresponde al médico ideal, que desde Hipócrates hasta nuestros
días debe buscar el alivio del sufrimiento humano. Igualmente, corresponde al principio
ético universal de absoluto respeto a la persona humana, que se resume en la máxima
kantiana Actúa en forma tal que siempre trates a la humanidad, tanto en tu persona
como en la de cualquier otro, nunca simplemente como medio, sino siempre al mismo tiempo
como un fin y que, pese al creciente escepticismo axiológico de los últimos
tiempos, conserva plena vigencia como ideal humano.
Referidas a este tópico, se mencionan en las referencias bibliográficas algunas de las
recientes publicaciones en nuestro país.
OBSERVACIONES
En español destacan las publicaciones de Gregorio Marañón y de Pedro Laín Estralgo. En
Inglés la literatura médica reciente sobre bioética exuberante.
AGRADECIMIENTO
A la Dra. Teresa Arrieta de Guzmán, Profesora de la Facultad de Filosofía, por su
asesoría.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Tradicional al Aprendizaje Basado en Problemas: Un Reporte de una Reforma Curricular
completa. Universidad Sherbrooke, Québec, Canadá, 1991.
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Educación Médica. La Profesión Médica en Evolución. Edimburgo, 8-12 de agosto de
1993.
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11. Kant I. 1964. Groundwork of the Metaphisic of Morals. New York:
Harper Torchbooks, pp. 66 s. (Citado en: Teresa Arrieta de Guzmán. Ética y Utopía en el
Mundo Occidental. Arequipa : EDIUNSA, 1996, p. 48).
12. Boletín Oficial Sanitaria Panamericana 1990, 108: 565.
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