AMENAZAS PARA LA
SALUD HUMANA
Nélida Huamán López*
En un balance sobre la situación de
Salud en el Planeta OMS señala que en los últimos veinte años se han identificado mas
de 30 nuevas enfermedades y a esto se suma el rebrote y propagación de Enfermedades
Transmisibles que se consideran controlables, todo como producto de la Globalización y de
la insuficiencia de Programas de Saneamiento.
En nuestro medio la carencia de un adecuado sistema de vigilancia y control de las
enfermedades, agravan la situación, tanto como la amenaza creciente de la resistencia a
los antibióticos, situación desencadenada por el inadecuado uso y por el abuso en la
utilización de los diferentes antibióticos, los mismos que se expenden libremente en las
farmacias y boticas sin que exista la indicación (receta) médica respectiva; más aún
muchos de estos fármacos se expenden en plazas y mercados.
La resistencia antibiótica de patógenos respiratorios es ahora mas frecuente en las
infecciones adquiridas en la comunidad, situación preocupante más aún si el manejo de
pacientes con enfermedades agudas de las vías aéreas es a menudo empírico,
adicionalmente las respuestas a los antibióticos obtenidos in vitro pueden diferir
ampliamente de las respuestas vistas en el huésped, donde los antibióticos trabajan
conjuntamente con las células y la respuesta inmune. Por tanto debe llevarnos a
reflexión la necesidad del uso racional y adecuado de los antibióticos.
La resistencia bacteriana a los antibióticos y el elevado costo de los mismos lleva al
frecuente abandono de las terapias por parte del paciente agravándose su situación de
salud, alterando el patrón epidemiológico, con ausentismo laboral y escolar evidentes;
por otro lado la producción de los fármacos ha disminuido por el elevado costo inherente
a las investigaciones y a los derechos de licencia, sin embargo el progreso que permite el
crecimiento de las megápolis y por consiguiente su interrelación con otros países,
incrementa los viajes internacionales, los que podrían ser vehículos de traslado de
virus, bacterias etc. Siendo por ello necesario se implemente una adecuada política de
saneamiento.
El uso indiscriminado de antibióticos no solo lleva a la generación de resistencia
bacteriana sino a la necesidad de un retratamiento y evaluación continua de nuestros
diagnósticos clínicos; así como a la revisión de los efectos adversos que producen, a
fin de evitar grandes Yatrogenias. Es evidente que el uso innecesario de antibióticos no
solo afecta la economía del paciente sino que incrementa el porcentaje de riesgo de morbi
- mortalidad por efectos adversos a los medicamentos.
Es común observar que se emplea antibióticos en casos de bacteriuria asintomática en
ancianos sin factores de riesgo, situación injustificable mas aun si se prescriben altas
dosis de Aminoglucósidos en dosis fraccionadas. La bacteriuria asintomática es común en
los pacientes ancianos y raramente justifica dar un tratamiento antibiótico.
Otra amenaza para la salud es la manipulación y elaboración inadecuada de alimentos, los
mismos que aumentan el riesgo a contraer enfermedades y a provocar cambios ambientales,
por todo ello es pertinente dar un mayor apoyo a la investigación de nuevas técnicas de
vigilancia y control, de producción de nuevos antibióticos, vacunas, etc.
* Profesor Principal - FAC - Medicina
UNMSM
* Master en Medicina Humana
* Especialista en Geriatría.
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