Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol. 13 Nº3 - 2000

 


MUCORMICOSIS: DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO


José Portugal Vivanco1, Ebert Torres2 Juis Pachas Mendoza3  Carlos Minauro Veliz4 JMaría Faverio5

1. Jefe del Servicio de Neumología del Hospital Central FAP
2. Jefe del Servicio de Patología del Hospital Central FAP
3. Médico Asistente del Servicio de Neumología del Hospital Central FAP
4. Médico Asistente del servicio de Neumología del Hospital Central FAP
5. Médico Residente III año de Neumología del Hospital Central FAP


RESUMEN

Reportamos 1 caso de una patología infrecuentemente diagnosticada, en un varón de 57 años de edad, diabético, procedente de Iquitos, que inicia con una enfermedad de 1 mes de evolución caracterizada por tos productiva y esputo hemoptoico, fiebre, edema de miembros inferiores e ictericia de piel y mucosas, además de pérdida de 10 kilos de peso. Recibió tratamiento antibiótico diverso sin resultados favorables. Paciente mal estado general. Rx Tórax una consolidación cavitada de tercio medio de hemitórax derecho. Velocidad sedimentación 51 mm/h. Glucosa 118. BK esputo (?).

Cultivo de hongos negativo. Prueba función respiratoria: severo defecto restrictivo. Rx senos paranasales: opacidad circunscrita en seno maxilar derecho. Broncofibroscopía: traquea desviada a la derecha y signos inflamatorios crónicos del Lóbulo superior derecho. Biopsia transbronquial informada por patología como Mucormicosis. Tratamiento Anfotericina más cirugía. Pronóstico malo.


SUMMARY

We report 1 case of a pathology infrequently diagnosed, in a 57 year?old male, diabetic, coming from Iquitos that begins with an illness of 1 month of evolution characterized by productive cough and I sputum, hemoptysis, fever, edema of inferior members and skin jaundice and mucous, besides loss of 10 kilos of weight. He received diverse antibiotic treatment without favorable results. Patient not well general state. x?ray a consolidation cavitation of 1/3 middles of right side. Speed sedimentation 51 mm/h. Glucose 118. Mycobacterium tuberculosis sputum (?). negative Cultivation of mushrooms. It proves breathing function: severe restrictive defect. x?ray sinuses: opacity bounded in breast maxillary right. Fiber bronchoscopy: windpipe deviated to the right and chronic inflammatory signs of the right superior Lobe. Biopsy transbronchial informed by pathology like Mucormicosis. Treatment Anfotericina more surgery. Reserved prognosis.


INTRODUCCIÓN

Mucormicosis es el nombre común dado a varias diferentes enfermedades causadas por hongos de la orden de los Mucorales. Muchas diferentes especies han sido implicadas como agentes de síndromes clínicos similares.

Los Mucoraceos son hongos que se encuentran en todas partes y son comunes habitantes de materia en descomposición. Por ejemplo, Rhizopus sp. Frecuentemente puede ser recuperado de pan mohoso. Por su rápido crecimiento y prolífica capacidad de formar esporas, inhalación de conidias debe ser una experiencia cotidiana. La presencia de esporas Mucorales en cinta adhesiva no estéril se demostró fue la fuente de mucormicosis cutánea primaria. Aun cuando estos hongos crecen en muchos nichos ecológicos, la infrecuencia de enfermedad debida a estos organismos da fe de su baja potencial virulencia en el huésped humano. En contraste a la amplia distribución de este hongo, la enfermedad en humanos esta limitada, en muchos casos a población con severo inmunocompromiso, diabetes mellitus o trauma. Aun así, mucormicosis se desarrolla raramente en algunos de estos grupos de pacientes.

Comúnmente el hongo entra al cuerpo a través del tracto respiratorio. Las esporas son presumiblemente depositadas en la fosa nasal y pueden ser inhaladas dentro del alvéolo pulmonar. En el caso de mucormicosis cutánea primaria, las esporas son introducidas directamente dentro de la piel lesionada. Ellos entonces proliferan y pueden invadir mas ampliamente desde la localización inicial cutánea-subcutánea.

Para causar enfermedad las esporas deben sobreponerse a la inmunidad natural del huésped y mecanismos inmunes específicos humorales y mediados por células. La mayor parte de nuestra comprensión de la patogénesis de mucormicosis es derivada de los modelos de infección en ratas y conejos. Animales normales inoculados con Rhizopus no enferman. Sin embargo, la inhalación de esporas mucorales por animales con diabetes mellitus o aquellos que reciben corticoides resultan en muerte secundaria a mucormicosis pulmonar rápidamente progresiva, muchas veces con diseminación hematógena mas allá de los pulmones.

El evento inicial en la proliferación celular del hongo es la germinación de esporas. En el pulmón normal, esporas de Rhizopus oryzae son incapaces de germinar. Los macrófagos broncoalveolares recolectados de un ratón normal fácilmente ingiere esporas de Rhizopus e inhiben su germinación. Sin embargo, las esporas permanecen viables y pueden crecer si son retirados de los fagolisosomas. En los pulmones de ratones con diabetes inducida por estreptozotocina y en ratones tratados con esteroides, la germinación de esporas ocurre fácilmente. Los macrófagos broncoalveolares recuperados de estos ratones no poseen la capacidad normal para inhibir la germinación de esporas.

Los neutrófilos son componentes prominentes de la respuesta del huésped a los Mucorales. El reclutamiento de neutrófilos dentro de áreas de infección es acompañada por factores quimiotácticos derivados del hongo y derivados del suero. La activación de la vía alternativa del complemento es la fuente de la quimiotaxis inducida por el suero.

Los mecanismos responsables por la incrementada susceptibilidad a mucormicosis en diferentes grupos de pacientes no son claros. Los metabolitos oxidativos generados por la ruptura del fagocito respiratorio (radical O2, peróxido de Hidrógeno, ácido hipoclórico) han demostrado ser fungicidas para hifas de R. Oryzae. En que medida la diabetes y los esteroides interfieren con la capacidad de este hongo para extraer estos productos tóxicos del fagocito o la actividad de los metabolitos oxidativos es desconocida. Las defensinas, proteínas catiónicas obtenidas de células fagocíticas de mamíferos, también tienen significativa capacidad para eliminar esporas e hifas de R. Oryzae. La relativa importancia de mecanismos fungicidas oxidativos y no oxidativos en estado normal y en situaciones de inmunosupresión o diabetes aun permanecen en el misterio.

Hiperglicemia o acidosis per se no es suficiente para permitir la replicación fúngica dentro del macrófago alveolar, aunque acidosis sin hiperglicemia han sido asociadas con mucormicosis invasiva de humanos en ocasiones. El suero humano normal puede inhibir el crecimiento de Rhizopus. En contraste, suero obtenido de pacientes con cetocidosis diabética no es inhibitorio y puede realmente incrementar el crecimiento del hongo mientras que ni anticuerpos, ni complementos son responsables por la inhibición del crecimiento de los Mucorales, la interacción entre transferrina y moléculas de hierro y esporas de hongos han sido descritas y pueden ser importantes en determinar la velocidad de replicación del hongo en la célula. De este modo, el reciente reconocimiento de la elevada susceptibilidad de pacientes con insuficiencia renal quienes están recibiendo deferoxamina a focalizado la atención en la importancia del hierro en la fisiología del crecimiento normal de estos organismos. En una combinación de estudios in vitro e in vigo en animales Boclaus y col. han demostrado que en la presencia de feroxamina y suero, el crecimiento de Rhizopus esta aumentada mas que el Aspergillus, mientras que el crecimiento de Candida Alvicans no esta afectada.

El análisis de los datos pertinentes no permite aun el desarrollo de un concepto unificante de la patogénesis de la mucormicosis. Es claro sin embargo, que los defectos de macrófago y neutrófilo, presentes en animales diabéticos y tratados con esteroides, son importantes en permitir la replicación de los Mucorales. Además, las poblaciones inmunológicamente sanas pueden suprimir el crecimiento de los Mucorales y especialmente en los pulmones con gran eficiencia. Finalmente la relativa escasez de casos de mucormicosis en pacientes con SIDA atestigua de la importancia de los neutrófilos. Sin embargo, casos de mucormicosis que ocurren en pacientes con SIDA están siendo mas reconocidos y pueden ser secundarios a efectos cuantitativos y cualitativos de neutrófilos vistos en estos pacientes en tanto se incrementa su longevidad. Dos de los casos reportados describen pacientes con compromiso renal y otros 2 son casos de mucormicosis cutánea. Una vez que el hongo comienza a crecer, las hifas invaden el tejido y tienen una especial afinidad por los vasos sanguíneos. Penetración directa y crecimiento a través de los vasos sanguíneos explican la propensión para trombosis y necrosis tisular, dos marcas mayores de la histopatología de la mucormicosis. Porqué los vasos sanguíneos son un primer blanco para el crecimiento del hongo es desconocido.

Las manifestaciones de mucormicosis pueden ser arbitrariamente divididas en al menos seis entidades separadas, basadas en la presentación clínica y en el compromiso de un sitio corporal particular:
1.? Rinocerebrál.
2.? Pulmonar.
3.? Cutánea.
4.Gastrointestinal.
5.? SNC.
6.? Miscelánea.

En general la predilección por uno de estos tipos de presentación difiere por cada una de las condiciones subyacentes o predisponentes. Por ejemplo, pacientes con diabetes la mayor parte de veces desarrollan mucormicosis rinocerebral, pacientes neutropénicos leucémicos desarrollan mucormicosis rinocerebral o pulmonar y aquellos con malnutrición calórica proteica muchas veces presentaran enfermedad gastrointestinal. Enfermedad diseminada, resultante de la progresión de una de las localizaciones anatómicas primarias es particularmente penosa en pacientes con severo déficit inmunológico, tales como aquellos con transplante de médula ósea o leucemia aguda.

La Mucormicosis Rinocerebral es muchas veces encontrada en pacientes con diabetes mellitus, particularmente en la presencia de acidosis y en pacientes con leucemia quienes han sido neutropénicos por largos periodos de tiempo y quienes han estado recibiendo drogas antibacterianas de amplio espectro. Reportes ocasionales de esta forma de mucormicosis en pacientes con transplante de órganos han aparecido. Pacientes con cetoacidosis y estado mental alterado deben mejorar su estado de conciencia en tanto la anormalidad metabólica es corregida. La persistencia de cambios en el estado mental mas allá de las usuales 24?48 horas después que una terapia apropiada ha comenzado y las anormalidades metabólicas se están resolviendo debe alertar a los médicos en la posibilidad que mucormicosis cerebral pueda ser responsable de la condición del paciente.

Los pacientes con esta forma de mucormicosis virtualmente siempre se quejan de dolor facial y/o cefalea. Fiebre y grados variables de celulitis orbital ocurren. Con la invasión de la órbita, puede desarrollarse perdida de la función muscular extraocular y proctosis se vuelve evidente. Marcada hinchazón de la conjuntiva también ocurre en tanto la enfermedad progresa. Perdida de la visión puede ser debida a trombosis de la arteria retiniana presumibiemente secundaria a invasión directa por elementos fúngicos. El desarrollo de disfunción de nervios craneanos especialmente de los nervios V y VII, ocurre con la progresión de la enfermedad, se manifiestan por ptosis y dilatación pupilar, y representa un serio evento pronóstico. Abceso cerebral como una complicación de la mucormicosis que compromete la nariz y ojos también ocurre. Trombosis del seno cavernoso y la arteria carótida interna son complicaciones adicionales que reflejan el tropismo vascular del hongo. En estadio terminal de la enfermedad los pacientes pueden perder la conciencia. El resultado final de tal progresión es la muerte.

Los estudios de laboratorio son inespecíficos, pero evidencia sugestiva de la presencia de enfermedad puede ser encontrada en radiografía de los senos. Radiografía de los senos y órbitas pueden revelar engrosamiento de la mucosa sinusoidal, con o sin niveles aire-líquido. La erosión del hueso a través de las paredes de los senos o dentro de la órbita puede ser encontrada en tanto la enfermedad progresa.. La destrucción del hueso en esta región es muchas veces revelada por TAC. Anormalidades de los tejidos blandos comprometidos pueden ser visualizados por TAC y de ese modo servir de guía de intervención quirúrgica potencial. Cambios similares han sido demostrados por Resonancia Magnética.


El más recientemente reconocido factor de riesgo para desarrollar mucormicosis es el de pacientes que reciben deferoxamina, usualmente para terapia de quelación en insuficiencia renal y hemodiálisis. En marzo del 91, 59 pacientes dializados con mucormicosis fueron reportados en un Registro Central. Cuarentiséis (78%) estuvieron recibiendo deferoxamina. La mayoría de estos pacientes murió debido a agresiva infección con Rhizopus sp. Esta asociación también ocurre con Cunninghamella.

Finalmente, una presentación crónica o secuelas tardías pueden ser observadas después de un terapia exitosa. Es así que todos los sobrevivientes de infección aguda deben ser monitoreados por signos de infección residual indolente.

La Mucormicosis Pulmonar, mayoría de pacientes con esta forma de mucormicosis están seriamente inmunocomprometidos por virtud de una absoluta falta de neutrófilos circulantes, secundaria a quimioterapia por cáncer, usualmente leucemia, y han estado recibiendo antibióticos de amplio espectro por fiebre no remitente. Otros síntomas que fiebre y tal vez disnea no son usuales. Con la continua necrosis tisular, hemoptisis puede aparecer, y puede resultar una hemorragia pulmonar fatal si un gran vaso es erosionado. Una radiografía de tórax demuestra evidencia de infiltración o formación cavitaria, usualmente comprometiendo un segmento anatómico pero típicamente progresando a múltiples áreas contiguas en el mismo pulmón. La enfermedad comienza con compromiso pulmonar unilateral la mayoría de la veces pero puede diseminarse mas ampliamente en tanto el paciente empeora. Pacientes en unidades de cuidados intensivos por periodos prolongados están muchas veces inmunosuprimidos como resultado de malnutrición y uso de drogas (incluyendo corticoides) y pueden estar hipoglicémicos como resultado de hiperalimentación parenteral e intolerancia a la glucosa. Así, no sorprende encontrar neumonía nosocomial por mucormicosis en tales pacientes.

Escasos reportes pueden ser encontrados de mucormicosis pulmonar con presentación atípica; como un nódulo solitario en un diabético; en un paciente con ninguna condición predisponente; como una neumonía cavitaria en un paciente sin ninguna condición predisponente; como múltiples aneurismas micóticos de la arteria pulmonar, como obstrucción bronquial: como seudoaneurisma de la arteria pulmonar; aún en un paciente con radiografía de tórax normal. Pacientes con diabetes mellitus pueden también desarrollar mucormicosis pulmonar con un menos fulminante, curso mas subagudo que el típicamente visto en pacientes con neutropenia.

La característica esencial para el diagnóstico de la enfermedad causada por los mucorales es invasión vascular y necrosis tisular; escaras y costras negras deben ser agresivamente buscadas. La presencia de una costra negra no debe ser despreciada como solo sangre seca. Puede reflejar necrosis tisular y puede ser un signo importante de infección profunda. De modo similar, lesiones necróticas negras de la mucosa nasal o paladar duro reflejan mucormicosis invasiva. El diagnóstico depende de la demostración del organismo en el tejido de un espécimen de biopsia. Hifas del hongo pueden ser vistas en preparaciones de hidróxido de potasio en muestras de biopsia. El tejido fijado puede ser teñido con hematoxilina-eosina e hifas fúngicas pueden ser vistas con este método rutinario de teñido. Metenamina plata de Gwott o ácido peryódico de Schiff (PAS) pueden demarcar elementos fúngicos adecuadamente.

Típicamente el hongo aparece como hifas anchas (10 a 20 um de diámetro) no septadas con ramas que surgen en ángulos rectos. Raramente septos pueden ser vistos. La apariencia de hifas mucorales en tejidos se diferencia de la de Aspergillus, Fusarium o Pseudollescheria sp. En que estos últimos organismos son delgados, mas regularmente formados con mas frecuente ramificación ren ángulo agudo. Estas hifas son también septadas. La identificación del genero y especie requerirá cultivo de tejido y evaluación de la morfología del crecimiento del hongo. Por oscuras razones, los agentes de mucormicosis son difíciles de aislar desde tejidos infectados y raramente aparecen en hemocultivos.

El tejido afectado es infiltrado con neutrofilos. Una vasculitis inflamatoria que compromete arterias y venas es la regia. Necrosis tisular como resultado de invasión a vasos sanguíneos es prominente. Trombosis y hemorragia son también comunes. En casos mas crónicos, infiltración de células mononucleares es observada y ocasionalmente células gigantes pueden ser vistas si la infección esta presente por un periodo de tiempo suficiente.

Han sido identificados antígenos que pueden ser útiles como reactantes para uso en test serológicos. Sin embargo, el serodiagnóstico de mucormicosis permanece en investigación y no puede aun ser recomendado para uso rutinario.

Las manifestaciones clínicas son muy similares a la aspergilosis; tal como la Rx tórax, la cual, usualmente, muestra múltiples y grandes infiltrados pulmonares extendiéndose hasta la pleura, asemejándose a una embolia con infarto pulmonar. el diagnóstico requiere identificar invasión amplia, con hongos no septados en el material histopatólogico o por cultivo. No hay test inmunológicos disponibles. los cultivos de sangre y esputo son raramente positivos.

En el diagnóstico diferencial: Hay varias otras enfermedades infecciosas que producen manifestaciones de necrosis tisular e infarto secundario a invasión directa de la vasculatura. la infección con Aspergillus es la mas confundida con la forma de mucormicosis rinocerebral o pulmonar. El único y definitivo método de diferenciación entre estas dos posibilidades es por el examen del tejido o los resultados del cultivo de un muestra de biopsia. Ciertos tumores orbitales agresivos pueden producir algunos de los hallazgos de mucormicosis rinoceebral, pero el rápido desarrollo de mucormicosis, la presencia de fiebre, y la evidencia de necrosis van a favor de un origen fúngico. Trombosis del seno cavernoso que es debida a extensión de lesiones estafilocócicas de la cara pueden recordar mucormicosis rinocerebral, pero no hay lesiones en la nariz o senos paranasales. Mucormicosis pulmonar puede ser confundida con embolia pulmonar, aunque la progresiva extensión de la lesión por el hongo distingue a las dos. En raras ocasiones pacientes con leucemia aguda han desarrollado lesiones en la piel idénticas a las de eritema gangrenoso, que más comúnmente es debida a Psudomona aeruginosa. Hemocultivos son usualmente positivos en esta última entidad.

Como con cualquier infección oportunista, la primera maniobra terapéutica debe ser corregir enfermedad de fondo. Una agresiva corrección de hiperglicemia y acidemia debe ser iniciada en lo posible dosis de drogas inmunosupresoras, incluyendo esteroides deben ser disminuidas y las drogas suspendidas. El resultado final de la mucormicosis depende, en gran parte, del pronóstico de la enfermedad de fondo.

La terapia stándar para mucormicosis invasiva es el tratamiento con anfotericin B. Ya que el hongo es relativamente refractario al tratamiento médico, dosis mayores que las usuales de anfotericin B han sido recomendadas. las dosis típicas van de 1.0 a 1.5 mg./kg por día en la mayoría de pacientes. Una vez que el paciente ha sido estabilizado, anfotericin B en día alterno puede ser considerado. Altas dosis de anfotericin B pueden ser administrado como formulas liposómicas, y varios reportes han descrito resultados exitosos de pacientes con mucormicosis rino cerebral que fueron tratados con diferentes preparaciones liposómicas de anfotericin B el rol final de anfotericin B liposómica en el tratamiento de mucormicosis aguarda mas evidencias de la eficacia y seguridad de estas formulas comparadas con las preparaciones estándar de anfotericin B.

La mucormicosis- es una enfermedad por hongos que no ha sido afectada por el advenimiento de derivados azoles nuevos, oralmente administrados. De los azoles actualmente aprobados (ketoconazol, itraconazol y fluconazol), ninguno parece ser activo contra algunos de los agentes de mucormicosis, a pesar de un único caso reportado de cura de mucormicosis rinocerebral con ketoconazol y raros reportes de repuesta a fluconazol. SCH4 2427, un triazol no muy estudiado se encontró tan efectivo como anfotericin B en el tratamiento de ratones experimental infectados con R. Oryzae. Este estudio sugiere que triazoles de amplio espectro pueden ofrecer algunas alternativas a anfotericin B en el futuro. Sin embargo, la anfotericin B aun permanece como la única terapia aprobada efectiva. La adición de otros agentes tales como la rifampicina a anfotericin B en un intento de obtener sinergismo antifúngico es controversial y no puede ser recomendado como una terapia estándar. Asimismo, la interpretación de una prueba de susceptibilidad in vitro a una droga es problemática y ayuda poco a la formulación de planes de tratamiento en los pacientes.

Reportes han aparecido en la literatura de pacientes con mucormicosís que se han recuperado solo con terapia antifúngica, pero, estos son claramente la excepción, y agresiva debridación quirúrgica del tejido necrótico es aconsejable. Algunos pacientes pueden recuperase con cirugía mínimamente desfigurante. Estos pacientes son probablemente la minoría y un abordaje médico-quirúrgico bien coordinado optimizará el éxito. Repetidas operaciones pueden ser requeridas para el retiro satisfactorio de tejido necrótico de continua aparición. Siempre que el paciente sobreviva al episodio agudo, mayor cirugía reconstructiva puede también ser necesaria. Oxígeno terapia adjunta ha sido considerada beneficiosa en un pequeño número de pacientes. Debido a la naturaleza no controlada de la observación y la ausencia de una racionalidad para tratar un hongo aeróbico obligatorio con oxígeno, esta forma de terapia no puede ser rutinariamente recomendada.

En pacientes con compromiso cutáneo primario, debrídarniento local y administración tópica de anfotericin B son satisfactorias. Sin embargo, con cualquier evidencia de progresión de la enfermedad dentro del tejido subcutáneo y muscular, o el desarrollo de síntomas y signos distantes del foco de infección, anfotericin B sistémicamente administrado es aconsejable. la duración de la terapia antifúngica depende de la respuesta de la infección al tratamiento y el éxito en la resolución de las condiciones de fondo predisponentes.

Es casi imposible determinar con precisión la efectividad de algún abordaje terapéutico para mucormucosis. La enfermedad es bastante rara para garantizar un estudio comparativo apropiadamente controlado, y los casos aparecen en la literatura solo si (a terapia es efectiva. Estos reportes sesgados hacen difícil una generalización de hallazgos en la literatura publicada cuando intentamos proporcionar la mejor terapia a un paciente dado. Un modo de reconciliar diferencias es valorar la extensión de la infección en el momento de( diagnóstico; la temprana detección puede permitir una menor invasión y destrucción tisular, y por tanto menos necesidad de extensa remoción de tejido desvitalizado porque hay pocos hongos en el tejido. De este modo, cuanto mas temprano el diagnostico de mucormicosis es hecho, mejor será el pronostico. Al momento ningún método es preferible sobre otro y el tratamiento debe ser individualizado.

Es evidente que dos factores determinan el resultado en todos los pacientes: el diagnóstico precoz y la resolución de problemas predisponentes. la mortalidad global ha estado en cerca del 50%, aunque mas recientes estudios han declarado que hasta el 85% de los pacientes pueden ser exitosamente tratados. los resultados en el tratamiento de mucormucosis pulmonar han sido bastante pobres, probablemente porque el diagnóstico de esta forma de mucormicosis es bastante difícil. En el momento que la enfermedad es sospechada y el diagnóstico es hecho, ya ha ocurrido una extensa destrucción tisular, el paso de la enfermedad es tan rápido, y la condición general del paciente es tan pobre que la terapia médica tiene mínimo efecto y la opción quirúrgica no es posible. Ocasionalmente, la cirugía ha sido de mucha ayuda.

No hay un método reconocido para la prevención de una infección sistémica por Mucorales. En pacientes con severa neutropenia, tales como aquellos con transplantes de médula ósea o leucemia, la provisión de cuidados en ambientes equipados con filtros de partículas aéreas de alta eficiencia han demostrado reducir el riesgo de aspergilosis y mucormucosis. Sin embargo, debido al alto costo de este método y a una falta de efecto en el resultado final, la mayoría de centros no usan tales filtros en los cuidados de rutina de tales pacientes.

El término se refiere a las infecciones causadas por hongos de la clase Zygomycetes. Estos son microorganismos que se encuentran en el suelo en todas partes y que consisten en hifas o mohos. La infección se adquiere por inhalación de esporas respirables. El tipo más frecuente de infección que complica a la neutropenia prolongada es la mucormicosis pulmonar, semejante desde el punto de vista clínico a la aspergilosis invasora. Además de la nuetropenia, factores de riesgo adicionales son acidosis e hiperglucemia. Por tanto, los diabéticos mal controlados tienen un riesgo especial de infección por ese microorganismo, pero no por otros hongos invasores. El tratamiento de quelación con deferoxamina es otro factor manifiesto de riesgo de mucormicosis.

La mucormicosis rinocerebral es un síndrome clínico definido. La infección se inicia en la nariz y se extiende hacia los senos paranasales y, a continuación, hacia el paladar y la región periorbitaria, con paso finalmente a lo largo del seno cavernoso hacia el cerebro. La trombosis de los vasos sanguíneos produce necrosis isquémica. Un signo de necrosis es una escara negra sobre mucosa nasal, paladar o alrededor del ojo. En la mayoría de los pacientes se observan proptosis y celulitis periorbitaria. los diabéticos mal controlados que adquieren murcormicosis suelen experimentar la forma rinocerebral, pero en ocasiones tienen infección pulmonar. Los enfermos con neutropenía prolongada que adquieren mucormicosis suelen tener la forma pulmonar de la infección, pero en ocasiones experimentan infección rinocerebral. Los indicios clínicos de la mucormicosis pulmonar son los mismos que los de la aspergilosis invasora. Quizá es más frecuente la afección endobronquial que se observa durante la broncospia fibróptica, pero no es diferente a lo que se observa en caso de aspergilosis.

ESTRATEGIA DIAGNÓSTICA: La mucormicosis pulmonar suele diagnosticarse desde el punto de vista histopatológico. La sospecha clínica suele ser aspergilosis invasora (por lo menos cinco veces más frecuente en pacientes con neutropenia prolongada). Las muestras clínicas obtenidas durante la investigación diagnóstica ponen de manifiesto hifas aseptadas anchas (10 a 20 u) con ramificaciones rechonchas y en ángulo recto en vez de las hifas septadas de 8 a 10 u de Aspergillus con sus ramificaciones digitiformeds a 45 grados. La forma rinocerebral de la mucormicosis se diagnostica como síndrome clínico, y se confirma mediante muestras de biopsia tisular. En contraste con Aspergillus, los microorganismos del grupo mucor son difíciles de cultivar en el laboratorio. Por este motivo, el aislamiento micológico del microorganismo desempeña una función menor en el diagnóstico. La confirmación mediante cultivo es de utilidad cuando es positiva, pero no debe esperarse. No se cuenta con pruebas serodiagnósticas.

ESTRATEGIA TERAPÉUTICA: la mucormicosis es incluso más difícil de tratar que la aspergilosis invasora. La mayoría de sobrevivientes se han tratado con Anfotericina B, han experimentado recuperación del funcionamiento de la médula ósea, y se han sometido a extirpación enérgica del tejido necrótico. En pacientes clínicamente adecuados (con mejoría de los estados clínico e inmunitario, buena reserva pulmonar y enfermedad pulmonar localizada) deberá prestarse consideración firme a la resección quirúrgica de las tumoraciones o los nódulos pulmonares causados por la infección por Mucor. Se ha informado de terapéutica con oxígeno hiperbárico como medida adjunta para el tratamiento de la mucormicosis.

FIGURA 1.
Radiografía de senos paranasales con opacidad de seno maxila derecho.

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CASO CLÍNICO


HISTORIA CLÍNICA


I. FILIACIÓN: R.A.R, varón, 57 años, natural y procedente de Iquitos, ocupación empresario (fábrica de ladrillos, desde hace 3 años). Fecha de Ingreso: 17?01?2000.

II. ANTECEDENTES:

•        Hepatitis alcohólica hace 17 años.
•        HTA, diagnosticado 15 días antes; tto. Captopril 25 mg/d.
•        DM, diagnosticado 15 días antes; tto. Dietético.
• Padre: DM.
• Tabaco: No
• Alcohol: Whisky 2v/sem. X aprox. 30 años.
•     Contacto TBC: No
• Viajes: Desde hace 3 años, de Iquitos a Nauta.
? Medicación: Ativan, Captopril.

III. ENFERMEDAD ACTUAL: T.E.: Aprox. 1 mes. El.: Insidioso. Curso: Progresivo.

Desde hace aproximadamente 1 mes presenta tos, al inicio seca, posteriormente productiva, y en una oportunidad esputo hemoptoico; 3 días antes de su ingreso presenta expectoración verdosa. Dos semanas antes de su ingreso presenta alza térmica (38.8 ? 38.5°C), que sede con Paracetamol, y se acompaña de sudoración profusa en las noches; edema de miembros inferiores hasta la rodilla; tinte "amarillento" de piel y mucosas; hiporexia. Durante este mes baja ponderal de aprox. 10 kg. Motivo por el cual es visto por médico particular, indicándole Rimactan, Rocephin, y Velocef sin mejoría; así mismo le toman Rx. de tórax (masa pulmonar), Bioquímica (glicemia de 260 mg/dl), P.A.: 180/90 mmHg., y es derivado a Lima.

Aproximadamente 3 meses antes de iniciar su enfermedad, el paciente presenta poliuria, polidipsia y baja ponderal.

IV. EXAMEN FÍSICO: T°: 37.41C FR.: 20x'
FC.:88x' PA.:120/80mmHg

AMEG.,AMEN.,AMEH.,DDA., con O2 suplementario por cánula binasal.
Piel: Palidez marcada, avones en región sacra y flancos. TCSC.: disminuido, edema en MMII ++/+++. Tórax: W aumentadas en 1/3 medio de HTD, MV disminuido en 1/3 medio de HTD, pectoriloquia en 1/3 medio de HTD. Resto del examen aparentemente normal.

FIGURA 2.
Tomografía axial computarizada de tórax muestra imagen irregular y heterogénea, con cavidades, en el lóbulo superior derecho.

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FIGURA 3.
Espécimen quirúrgico que corresponde a lóbulo superior derecho del pulmón que muestra una gran lesión con necrosis tisular, multicavitaria.

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V. EXAMENES AUXILIARES:
18-01-00 AGA(FiO2 0.21) pH 7.4, pCO2 31.9, pO2 91.4, HCO3 23.7, SaO2 91.9%.
17-01-00 L 10000, A 3, S 83, E 1, M 1, L 12, Hb 13.0g/di, Hto 39% TP 16", INH 1.45, TTPK 53".
17-01-00 G:161mg/di, U:22, Cr: 0.76, TGO:37, Bt:2.3 , Bd:1.08, Na:124.3.
18-01-00 Ex orina: Leucocitos 4?7 x c libres, glucosa 1 +.
18-01-00 L 10900, S 82, E 7, M 2, L 9, Hb 12.4g/di, Hto 38%, VSG 51 mm/h, plaquetas 290000, TP 12" (INR 1.1), TTPK 30".
18-01-00 G:118, U:18, Cr:0.73, Ac.U.:3.2, GGT116U7L, TGO:46, TGP:44, F Alc.:55, DHL: 151, Colest.:152, TG:84.

18-01-00 Hb glicosilada 7.6%. Glucosa 118mg%.
18-01-00 Marcadores virales para hepatitis (HbsAg, HAV-IgM, HCV)negativos.
19-01-00 BK esputo: negativo.
19-01-00 Ecografía Abdominal: Hígado de tamaño disminuido con morfología conservada. Se aprecia alteración difusa de ecogenicidad tisular hepática en relación con trastorno hepatocelular. Vía biliar de calibre normal: 3mm a nivel de colédoco proximal. Vesícula biliar de tamaño, paredes y contenido normales. Páncreas y riñones normales, Bazo aumentado de tamaño, 141 mm en su diámetro longitudinal.
20-01-00 Gammagrafía ósea: No se aprecian lesiones de tipo osteoblástico que sugieran compromiso de tipo metastásico.
20-01-00 Esputo: Cultivo para hongos: Candida albicans.
31-01-00 Ac antiHIV1-2 No reactivo.
20-01-00 BFC: Cuerdas vocales y tráquea desviadas a la derecha. ABD.: signos inflamatorios crónicos, disminución de la luz bronquial del segmento anterior del LSD.
20-01-00 Anatomía Patológica: Biopsia transbronquial: Mucormicosis.
PFR: FVC 3.54 (85%) 25.8%. FEV1 3.09 (93%) 24.2%. FEV1% 87% (110%). PEFR 6.74 (85%) 44.8%.
Rx Senos Paranasales: Opacidad circunscrita en cavidad de seno maxilar derecho como (foco micótico).
* Se acompaña fotos de Rx tórax, TAC de tórac, y senos paranasales.

01-02-00 Punción de seno maxilar derecho: Se evacúa material purulent maloliente, aprox. 10 cc

FIGURA 4.
La coloración con metenamina plata demarca los elementos fúngicos adecuadamente. El hongo aparece como hifas anchas septadas con ramas que surgen en ángulos rectos.

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VI. TRATAMIENTO:

Médico: ? Anfotericin B 50rng /Dextrosa 5% 500cc EV
interdiario (26?01?00 hasta la fecha)

? Fluconazol 50 rng V.OJ día (25?01 ?00 hasta la fecha) Quirúrgico: Lobectomía Superior Derecha (03?02?00). Limpieza quirúrgica de seno paranasal derecho.


BIBLIOGRAFIA:


• Mayo Clinic. Pulmonary Diseases
• Mandele?Douglas. Infections Diseases
• Pennington. Respiratory infections, Diagnosis and Management
• Ronald B. george., Richard W. Light, Michael A. Matthay. Chest Medicine 3era. edición.
• Scott E Davis. Neumonía Micótica. Clínicas médicas de Norteamérica 1997; 5: 1092?1094.