| Boletín de la Sociedad Peruana de
Medicina Interna - Vol. 10 Nº 2 - 1997 |
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La educación del paciente
diabético: evaluación de un
programa de salud integral
José Calderón Moncloa*
RESUMEN
Se revisaron las historias clínicas de 11 pacientes que asistían regularmente al
Capítulo de Diabetes del Programa de Salud Integral del Adulto, del Hospital 11 de
Tarapoto (Perú), recopilando los resultados de sus glicemias post-prandiales. Se
encontró que en los pacientes que asistían regularmente al Programa (charlas, talleres,
etc.), el promedio de glicemia fue de 171.58 mg; en cambio, cuando dejaron de asistir a
estas actividades el promedio fue de 259.94%. El presente reporte indica que la educación
periódica de los diabéticos les incentiva a mantener un mejor control de su anormalidad
metabólica.
SUMMARY
We reviewed the clinical histories of 11 patients that assisted regularly to the Diabetes
Chapter of the Program of Adult's Integral Health of Hospital 11 of Tarapoto (Peru); we
recopilated the results of their post-prandials glicemies. We founded that in the patients
that assisted regularly to the program (talks, workshops, etc.), the average glicemy was
171.58 mg; on the other hand, when they didn't go anymore to the program the average was
259.94%. This report indicates that the periodical education of diabetics, encourage them
to keep a best control of his metabolic anormality.
* Jefe del Departamento de Medicina.
Presidente del Comité Hospitalario del Programa de Salud Integral del Adulto (PROSIA).
Hospital II, Tarapoto (San Martín-Perú).
INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus es un transtorno del metabolismo originado por una producción
insuficiente o deficiente de insulina, o por una alteración cuantitativa o cualitativa de
los receptores a ésta (1).
"La educación (del diabético) no es parte del tratamiento, es el tratamiento de la
diabetes" (E. Joslin).
El paciente diabético (y sus familiares) tienen la obligación de conocer bien los
aspectos básicos de la enfermedad que sufre. También debe saber reconocer todos los
signos de peligro de su enfermedad, tales como la presencia de temblor, sudoración fría,
etc. (que podrían indicar hipoglicemia), o de poliuria, polidipsia, lengua seca, etc.
(que podrían indicar hiperglicemia). También deberían saber el tratamiento de estas
alteraciones.
Asimismo debe aprender a tener un estilo de vida sano, con ejercicios físicos en forma
regular, una alimentación balanceada y nutritiva, evitando las exageraciones que puedan
llevar a una deficiencia de vitaminas, proteínas, o exceso de peso, etc. (2).
El personal profesional que trabaja con diabéticos debe motivar constantemente al
paciente para lograr todo lo antes mencionado.
Con esta finalidad, nuestro programa dicta una o dos charlas mensuales a los pacientes y a
sus familiares, reuniéndolos en el auditorio del Hospital II Tarapoto. Para lograr una
mejor aceptación del programa, les ofrecemos control por su médico tan pronto lleguen al
consultorio, sin mayores esperas. Cuando se les termina el medicamento se les entrega su
nueva receta y sus medicamentos en cantidad suficiente hasta su próxima cita.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se revisaron las historias clínicas de 11 pacientes diabéticos pertenecientes al
Capítulo de Diabetes del Programa de Salud Integral del Adulto (PROSIA). Casi todos
habían asistido regularmente a las charlas y controles, durante los meses de enero a
abril, y entre agosto y setiembre de 1995.
Se anotaron todos los resultados de glicemia de los meses mencionados y se llevaron a cabo
pruebas estadísticas para comparar los resultados de este reporte.
RESULTADOS
El promedio de glicemia post-prandial fue de 171.58 mg durante los meses de enero a abril
de 1995 y de 259.94 mg. entre agosto y setiembre.
CUADRO 1
GLICEMIA COMPARATIVA DURANTE LAS CHARLAS Y SIN CHARLAS-GLICEMIA POST-PRANDIALES A 2 HORAS
(mg) |
| ENERO A ABRIL |
AGOSTO A SETIEMBRE |
| 1. 120-190-174-176-136-147-192-200 |
277 |
| 2. 168-120-85 |
217 |
| 3. 276-95 |
288-240 |
| 4. 173-370-150 |
104-97 |
| 5. 158 |
168 |
| 6. 141-244 |
418 |
| 7. 133 |
300 |
| 8. 266 |
229-418 |
| 9. 79 |
102 |
| 10. 177 |
381-184-469 |
| 11. 150 |
281-246 |
| Suma total = 4118*24 muestras=171.58 mg
4419*17=259.94 |

DISCUSIÓN
En la actualidad se acepta y reconoce plenamente la necesidad de la educación del
paciente que sufre de diabetes mellitus, tan importante como su control frecuente (2).
Los profesionales de la salud que están involucrados en el cuidado integral de una
enfermedad crónica y devastadora como es la diabetes mellitus (ya sea la
insulino-dependiente o la insulino-independiente) tienen la obligación de buscar que sus
pacientes reciban -y cumplan- una educación básica sobre esta enfermedad. El reciente
estudio DCCT (3) ha demostrado que el paciente que recibe un tratamiento más agresivo
(que incluso implica recibir 4 inyecciones de insulina al día) tiene un futuro mejor -en
lo que respecta a su salud en general- y un menor numero de complicaciones, en particular;
en comparación con los que reciben un tratamiento conservador y obsoleto. Estos
tratamientos modernos (e intensivos) dan por descontada la noción de que el paciente
está bien instruido sobre su enfermedad y constantemente informado de los progresos que
se publican y que redundarán en el mejor control de ésta.
El hecho de tener reunido a un grupo de pacientes con una enfermedad crónica,
intercambiando experiencias y eventualmente alentándose entre sí, aumenta la motivación
respecto al tratamiento y las recomendaciones del equipo médico.
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Es importante la realización de charlas tanto para la prevención primaria y secundaria
de la diabetes mellitus, como para mejorar los resultados de la terapia moderna -en
equipo- de la enfermedad.
Se deben llevar a cabo reuniones con grupos de pacientes y sus familiares, para lograr no
solamente una buena instrucción sobre la enfermedad, sino también buscando lograr un
intercambio de experiencias entre ellos, para mejorar el cumplimiento global del
tratamiento.
En el presente reporte, nosotros demostramos que el incentivar y agrupar a los pacientes
en charlas instructivas, y de una manera periódica, les motiva y hace que mantengan un
mejor control de su anormalidad metabólica. En los meses en que asistieron regularmente a
las charlas educativas sobre diabetes, tuvieron glicemias post-prandiales que fueron
significativamente menos anormales que las registradas en los períodos en que no
cumplían con asistir a dichas charlas.
Nuestro moderno aporte corrobora en parte lo afirmado por el doctor E. Joslin: "La
educación del diabético no es parte del tratamiento de la diabetes, es el tratamiento de
la diabetes".
REFERENCIAS
1. Guyton AC. Textbook of Medical Physiology, capitulo 78. 8th ed. De. WB Saunders Company
Phyladelphia 1991; 864.
2. Manual para el tratamiento de la diabetes mellitus no insulino dependiente IPSS.
PROSIA, del grupo de la Región Europea de la Federación Internacional de Diabetes.
3. The diabetes control and complications trial research group. The effect of intensive
treatment of diabetes on the development and progression of long-term complications in
insulin-dependent diabetes mellitus. N Engl J Med 1993; 329: 997-986.
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