Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina Interna - Vol.4 Nº 2 - 1991

EDITORIAL

LAS PUBLICACIONES MEDICAS PERUANAS

Recientemente ha llegado, a nuestra mesa directiva, un ejemplar del libro Reumatología que ha sido elaborado por destacados colegas que forman parte de la Sociedad Peruana de Reumatología y queremos decir que es muy gratificante saber del denodado esfuerzo realizado por dichos colegas por llenar un enorme vacío en lo que respecta a publicaciones médicas.

Esta carencia de adecuados textos médicos, manuales o de consulta, viene desde los inicios de la medicina moderna en nuestro país, es decir desde mediados del siglo pasado. Son pocos, proporcionalmente, los libros sobre materias médicas que han escrito nuestros profesores, y profesionales de la salud en general. Definitivamente que somos un país con mucha tradición oral a lo que se suma una buena dosis de dependencia cultural. No es justo que nuestros estudiantes, y nosotros también, hayan estudiado la tuberculosis, malaria, brucelosis, fiebre tifoidea, etc. y otros tantos problemas tan nuestros en libros extranjeros, especialmente de habla anglosajona. Nuestros maestros han omitido plasmar en el papel sus experiencias acumuladas a lo largo de muchos años, salvo notables excepciones. De las copias a mimeógrafo en papel obra que se entregaba en el curso de las clases, o se adquiría a médicos precios, se pasó a las fotocopias de los cuadernos de aquellos que tenían los mejores, completos y nítidos apuntes de las clases. A éstos se sumó el llamado "libro pirata", que es reproducción rústica y no autorizada de las traducciones de los textos de mayor uso, cuyo consumo nadie ha objetado por su necesidad y por lo barato.

Reumatología, pues, viene a juntarse al libro de Patología de Pelayo Correa, sobre patología sudamericana y donde colaboraron algunos profesores nacionales, al Texto de Cirugía del doctor Raúl Romero Torres, al libro de Patología Broncopulmonar del fallecido doctor Gerardo Boisset, por citar algunos y a los que sumaremos otros más recientes como Introducción a la Parasitología Médica del Perú de los doctores Alejandro Elliot e Irma Cáceres, el texto de Gastroenterología por miembros de la Sociedad Peruana de Gastroenterología, El cólera de los doctores César A. Cabezas y Leandro Huayanay F., etc., o los que se apresta a lanzar el colegio Médico del Perú reiniciando la serie sobre temas de Educación Médica Continua.

La mayor parte de la experiencia médica nacional se encuentra en unas cuantas revistas nacionales. Las antiguas como La Gaceta Médica, El Monitor Médico y La Crónica Médica fenecieron y se han constituido en verdaderas fuentes históricas de nuestro pasado médico. Un curso similar tuvieron Los Anales de la Facultad de Medicina de San Marcos y La Revista Médica Peruana, aunque ha reaparecido un último y único número de ambas. Una contribución muy importante ha sido, y sigue siendo aún, la labor difusora de las revistas de los hospitales militares y de la Sanidad de las Fuerzas Policiales aunque tienen un ámbito muy restringido. Probablemente las revistas nacionales actuales de mayor constancia y calidad de su contenido son la Revista de la Sociedad Peruana de Neurología y Psiquiatría, la Revista de la Sociedad Peruana de Gastroenterología y la revista Diagnóstico de la Fundación Hipólito Unanue. En esta línea está la reaparecida Acta Médica Peruana del colegio Médico del Perú y la recientemente creada Revista Médica Herediana. Se extraña aquellas publicaciones de antaño que versaban sobre diversos temas culturales realizados por médicos aunque no sobre temas médicos precisamente, por lo que Acta Herediana viene a ser un rara avis. Que nos disculpen los realizadores de muchas otras revistas, boletines, actas, etc., muchas aun vigentes, por la omisión para referirnos a ellas pues lejos de pretender una antología sólo intentamos pergeñar el problema.

Las publicaciones médicas tienen ciertas características en común. La persistencia de estas características hace que ellas dejen de publicarse en el caso de las revistas y similares. En primer lugar citaremos el tiraje corto, ya que por lo general es de mil ejemplares, cifra cortísima en el momento actual en que contamos con veinticinco mil médicos a nivel nacional. En segundo lugar tenemos la falta de continuidad; es decir, muchas publicaciones dejaron de salir luego del segundo o tercer número, y aún del primero. La principal excusa de estas situaciones suele ser de orden económico. Pero, a la economía debemos agregarle la apatía. Sí, la apatía de unos y de otros. De unos que no investigan, y si lo hacen no publican. Muchos se contentan con el llamado "abstracto " (del inglés abstract), en vez de decir resumen o sumario, que se publica en los libros de resúmenes de los congresos pero que realmente son incompletos a la vez que no tienen verdadero valor curricular. Y, de otros que, muchas veces, teniendo las facilidades para llevar a cabo una publicación no lo hacen. Tanto unos como otros prefieren consumir literatura extranjera que muchas veces no tiene nada que ver con nuestra realidad.

Este boletín remozado, al igual que el número anterior, es un esfuerzo de la Junta Directiva actual y, con modestia, pretendemos contribuir en dar a conocer algunas experiencias, manifestaciones e inquietudes de nuestros asociados y colaboradores. Somos conscientes de algunos errores que, prometemos, iremos corrigiendo en los números sucesivos.

Y, tenemos la esperanza que este editorial no será Partida de Nacimiento y de Defunción, al mismo tiempo, de nuestro boletín. Debemos hacer público nuestro reconocimiento a la Industria Farmacéutica, a nuestros auspiciadores en esta oportunidad, por su valiosa colaboración.

Los esperamos y quisiéramos terminar estas líneas con un antiguo proverbio chino: "No maldigas la oscuridad, enciende una vela".



Oscar G. Pamo Reyna
Médico Asistente, Departamento de Medicina del Hospital Loayza de Lima. Profesor Asociado de la Universidad Peruana Cayetano Heredia