La cesárea es una intervención quirúrgica cuyo propósito es extraer artificialmente al feto a través de la vía abdominal, incidiendo en el útero. Se ha escrito que esta operación se remonta a muchos siglos atrás. En Roma antigua era una obligación efectuarla en la mujer embarazada una vez muerta. Se ha dicho que Julio César nació a través de esa intervención, pero es un hecho difícil de aceptar, puesto que su madre vivió muchos años después de que él naciera. La primera cesárea en el Perú fue realizada en la Maternidad de Lima por el Dr. Camilo Segura el año 1861, en una paciente fallecida durante el parto. El 31 de Mayo de 1931 en la Maternidad de Lima el Dr. Alberto Barton practicó una cesárea obteniendo un recién nacido vivo. La madre falleció a las pocas horas. En 1926 el Dr. Ricardo Palma realizó la primera cesárea en Chiclayo. Entre los años 1927 y 1936 el Dr. Manuel Jesús Castañeda efectuó la primera cesárea en Arequipa y en 1931 el Dr. Callo Zeballos hizo lo mismo en el Cuzco. La primera cesárea segmentaria en el Perú fue practicada en el Hospital Maternidad de Lima por el Dr. Víctor Bazul Fonseca en 1937. Ese mismo año es practicada en el Hospital de Bellavista Callao por el Dr. Froilán Villamón. En 1939 ocurrió un hecho importante,
cuando en la Maternidad de Lima se efectuó cesárea a Lima Medina, una niña de 5 y medio
años de edad, obteniéndose un recién nacido vivo de 2700 gramos.
La cesárea apareció como un procedimiento para preservar la vida de la madre y del niño. Se afirma siempre que la mortalidad perinatal había mejorado con la práctica de la intervención; sin embargo pasaremos a examinar lo siguiente: De 1965 a 1980 la frecuencia de cesárea se incrementa desde menos de 5% a más de 15% en los Estados Unidos. Recíprocamente la tasa de mortalidad perinatal descendió en los E.U desde 33% nv en 1965 a 21% nv en 1975. * Sin embrago en Dublin (Irlanda) la tasa
de cesáreas ha permanecido mas o menos igual, 4.2% en 1965 y 4.5% en 1980, pero la
mortalidad perinatal descendió desde 42.1 por mil en 1980. Esto se puede apreciar en las
primeras figuras.
* En el hospital María Auxiliadora, en el año 1989, con una frecuencia de cesáreas de 20.2% registramos una tasa de mortalidad perinatal de 32.8% nv; en 1990 con una tasa de cesárea de 16.2% tuvimos un tasa de mortalidad perinatal de 29% nv; en 1991 con una tasa de cesárea de 14.7% registramos una tasa de mortalidad perinatal de 28.5% nv y en 1992 con una frecuencia de cesárea de 16.1% tuvimos una mortalidad perinatal de 32.5% nv. Claramente se advierte que no existe relación entre ambas tasas.
De la misma investigación epidemiológica sobre la cesárea en países de América Latina hecha por Belitzky obtenemos una falta de relación entre las tasas de mortalidad materna y frecuencia de cesáreas. De los datos obtenidos por nosotros en la elaboración de esta monografía hemos podido comprobar que no se puede exhibir una relación directa entre la mayor frecuencia de cesárea y unas menor tasa de mortalidad materna en los hospitales del Perú.
De acuerdo a la consulta
bibliográfica puede advertirse que es distinta la frecuencia de cesárea efectuada en los
diferentes establecimientos de salud del Perú. Lo que si está claro es que conforme han
pasado los años, la frecuencia de la separación han ido en aumento. La mayor o menor
frecuencia de cesárea en los hospitales podemos atribuirlas al tipo de población que se
asiste, a la prevalencia de patología, a los procedimientos propios de cada
establecimiento de salud y a la calidad de sus profesionales. En el cuadro 1 resumimos
estos datos. Si hacemos una proyección hacia los próximos años en los distintos
hospitales del Perú resulta preocupante lo que puede suceder con la frecuencia de la
operación, hecho muy parecido al que se viene dando en otros países (ver fig.).
Esta claro que conforme van pasando los años, la frecuencia de la cesárea iterativa viene siendo mayor, tal vez por haberse atendido a la sentencia de Craigin, quien en 1916 propuso "una vez cesárea, siempre cesárea". En el cuadro 2 hemos tratado de resumir
la frecuencia con la que ocurre la cesárea según indicación en algunos hospitales del
Perú.
En todo caso, las principales indicaciones se concentran en la cesárea anterior, la desproporción céfalo-pélvica, el sufrimiento fetal y las malas presentaciones (podálica y otras).
Resulta obvio entender que la operación cesárea está vinculada a un mayor número de complicaciones, por cuanto muchas veces se práctica para resolver problemas inherentes al niño. Si embargo llama la atención en un reciente reporte del Hospital Elgardo Rebagliatti que las complicaciones neonatales serían mis frecuentes en aquellos casos resueltos a través de cesáreas electiva (no de urgencia) que en lo niños nacidos de parto vaginal. El el cuadro 3 resumimos a las
complicaciones perinatales encontradas en algunos hospitales del Perú.
Como en el ítem anterior, es evidente
que la operación cesárea está vinculada con un mayor número de complicaciones
postoperatorias y muerte materna, conforme se expresa en el cuadro 4.
Los expertos afirman que la frecuencia aceptable de cesáreas en la población general de gestantes está alrededor del 10% de los nacimientos y si nos referimos a gestantes de riesgo, la frecuencia estaría alrredor del 17%. Sin embargo cada establecimiento y cada, país debe de situarse en su propia realidad. Creemos también que es posible ajustar el número de cesáreas a lo realmente necesario, por lo cual proponemos lo siguiente: * Auditoría de las cesáreas primarias * Intentar parto vagina¡ en la cesareada anterior, siempre y cuando no haya indicación obstétrica para repetir la cesárea. * Definir operacional mente las cesáreas electivas, sobre todo en embarazos de pretérmino. * Revisar cuidadosamente la indicación de parto vagina¡ en la presentación podálica, * Dejar de lado las "indicaciones sociales" de la cesárea o la necesidad de hacer bloqueo tubario transcesárea. * Solicitar segunda opinión antes de efectuar la cesárea * Aplicar el partograma con curvas de alerta en el control del parto. * Revisar periódicamente la frecuencia y la indicación de cesárea. * Reducir honorarios profesionales para
la cesárea .
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