El devenir del tiempo ha hecho que tan honroso cargo de Director, recaiga sobre mi persona. Es una gran responsabilidad y un gran reto, pero lo he aceptado luego de insomnes noches de meditación, porque tengo el ejemplo y las enseñanzas de quienes me antecedieron y porque además he comprometido el entusiasmo y la profesionalidad de un polifacético grupo de trabajo con el que nos hemos fijado un rumbo hacia la consecución de los objetivos esperados. La Revista saldrá diferente y no decimos igual o mejor que las anteriores, simplemente decimos diferente, porque así la idealizamos con discretos quebrantamientos de la concepción clásica y conservadora del formato, mas no de lo sustancial de su contenido. El esfuerzo no es unitario ni unilateral, el esfuerzo es múltiple de quienes conformamos el plantel editor y de muchos amigos y consocios que en el anonimato nos apoyan moralmente y con sus sugerencias. También está de por medio el valioso aporte económico de entidades cuyos directivos, sumándose a nuestro entusiasmo y con fe en nuestro empeño, han demostrado una especial amistad y deferencia a la Sociedad Peruana de Obstetricia y Ginecología. Por ello, cuando en un descuido del
tiempo y en un aparte de los diarios avatares médicos des vuelta a las páginas de la
Revista, recibirás el mensaje de muchos colegas que te conversan sus experiencias y al
mismo tiempo, recibirás nuestra formal invitación para participar en sus páginas con
tus aportes científicos, comentarios y críticas a nuestra labor o la de los autores de
trabajos y sugerencias para optimizar las próximas ediciones. El director |