Folia Dermatológica Peruana.
     Vol. 13 • Nº 3 • diciembre  de 2002

 

Reporte de casos clínicos


HALLAZGO DE LEUCEMIA/LINFOMA A CÉLULAS T EN UNA PACIENTE CON
PLACAS ERITEMATOSAS DISEMINADAS

 

Maria Terán1, Víctor Delgado2, Jorge De la Cruz3



INTRODUCCIÓN

Presentamos el caso de una paciente con un cuadro de linfadenopatía asintomática, al que se agregan, posteriormente, placas eritematodescamativas diseminadas en la piel que resultaron ser infiltrados linfocíticos T y, además, un infiltrado leucemoide atípico en sangre periférica y médula ósea con una rápida evolución tórpida de pocas semanas de duración. El cuadro clínico patológico de un síndrome linfoproliferativo de células T de evolución agresiva, nos lleva a plantear los siguientes diagnósticos diferenciales: leucemia/linfoma de células T del adulto; micosis fungoide (tipo síndrome de Sézary), y leucemia linfocítica aguda con infiltración cutánea.

El tipo de manifestaciones cutáneas, que fueron la causa principal de la consulta, junto con los hallazgos sugestivos de un proceso leucémico/linfoproliferativo, nos debe llevar, en particular al dermatólogo, a actuar con rapidez. El estudio de este tipo de pacientes debe incluir, además del análisis hematológico, histopatológico e inmunohistoquímico, la serología para HTLV-1 por ser un agente muy relacionado con este tipo de cuadros en nuestro país.

PRESENTACIÓN DE CASO

Se recibe una interconsulta referente a una mujer de 53 años de edad, hospitalizada en el Servicio de Medicina de nuestro hospital, por presentar un rash pruriginoso de 8 meses de evolución que se había generalizado, y que no respondía a tratamientos ambulatorios con antihistamínicos sistémicos ni a corticoides tópicos y sistémicos. Un año antes había notado unos nódulos asintomáticos localizados en el cuello y en la región inguinal, a los cuales no les dió importancia.

La paciente trabajaba en una fábrica de chompas de lana/alpaca, tenía antecedentes de sinusitis a repetición y tonsilectomía en la niñez. No había recibido transfusiones de sangre.

Al examen, se vió a una paciente lúcida, en regular estado general, que presentaba múltiples pápulas y placas eritematodescamativas en cara, tronco y extremidades asociadas a prurito intenso.

En la cara se evidenciaban múltiples pápulas eritematosas descamativas con tendencia a confluir; otras pápulas con centro vesiculoso duro en la región perioral, además de liquenificación e inyección conjuntival. A nivel del tronco y extremidades, presentaba pápulas y placas confluentes que formaban lesiones figuradas de centro bruno escamoso y bordes eritematosos, dejando piel aparentemente sana entre ellas.

Se evidenciaron, además, varios ganglios linfáticos aumentados de volumen y consistencia en las cadenas cervical e inguinal, de aproximadamente 2 centímetros de diámetro, móviles, no dolorosos.

Exámenes auxiliares.-

  • Hemograma: Leuc=19,000/mm Hto=28% Hb=9,7gr% A=0% S=20% E=1% L=76% B=0% M=3% Plaquetas=223,000/mm Reticulocitos= 0,7%

  • VSG=25 mm/hr

  • Glicemia: 108 mg% Urea:37 mg% Creatinina: 1,14 mg% F.A= 389 U/L (65-300 U/L) TGO=27 U/L TGP=18 U/L BT=1,47mg/dl BD=0,48mg/dl PT=6,13gr/dl Alb=4,32gr/dl Glob=1,81gr/dl.

  • Biopsia de piel: Hiperqueratosis, espongiosis y vesiculación intraepidérmica con focos de exocitosis moderada. A nivel de la dermis presencia de infiltrado linfocitario en parches, con epidermotropismo.

  • Biopsia ganglionar: Infiltrado linfomononuclear compacto difuso.

  • Serologia: IgG para CMV > 250 AU/ml (positivo >= 15 AU/ml).

  • VDRL: no reactivo.

  • Frotis sangre periférica: leucocitosis con marcada linfocitosis (80%), con un 4-5% de linfocitos atípicos con citoplasma azulado vacuolado. Serie roja y plaquetas normales.

  • Mielograma: celularidad en todos sus estadíos evolutivos de maduración normoblástica, con linfocitos pequeños reactivos y células plasmáticas. Conclusión: M.O. reactiva.

  • Rx.torax: fibrosis residual parahiliar.

  • Ecografía abdominal: litiasis vesicular. Hígado, páncreas, bazo y riñones de tamaño y ecogenicidad conservados. No adenopatías. No líquido libre.

  • Inmunohistoquímica: Piel con positividad para CD3 y negatividad para CD20 en los linfocitos de la dermis y epidermotrópicos. Ganglio linfático: escasos linfocitos CD3+, negatividad a CD20.

No se realizó prueba para detección de anticuerpos contra HTLV-1.

EVOLUCIÓN

Dos semanas después, la paciente presenta ictericia e insuficiencia respiratoria. Los leucocitos en sangre periférica ascendieron a 90,000/cc con linfocitosis de 80% (varios con núcleos cerebriformes) y la médula ósea mostró blastos linfoides 80%. La bilirrubina total fue de 10,3 mg/dl con BD de 3,7 mg/dl. El PCR (Proteína C Reactiva), fue de 63 mg/L (VN<5), DHL de 1,943. El dosaje de anti-ANA, DNA, ENA-6, histona estaba dentro de límites normales. La radiografía de tórax mostró múltiples infiltrados parenquimales algodonosos.

La paciente falleció con pancitopenia y sepsis.

DISCUSIÓN Y COMENTARIOS

Presentamos a una paciente que inicia su enfermedad con un cuadro de linfadenopatía asintomática, al que se agregan posteriormente infiltrados linfocíticos T en la piel e infiltrado leucemoide atípico en sangre periférica y médula ósea, con una rápida evolución tórpida. La ausencia de monoclonalidad T y B a nivel ganglionar, demostrada con la inmunomarcación, descarta los linfomas ganglionares primarios. El cuadro, en su conjunto, hace pensar en un sindrome linfoproliferativo de células T de evolución agresiva.

Se plantean los siguientes diagnósticos diferenciales:

- Leucemia/linfoma de Células T del Adulto;

- Micosis fungoide (tipo sindrome de Sézary), y

- Leucemia linfocítica aguda con infiltración cutánea.

En las leucemias/linfomas causadas por HTLV-1, los hallazgos físicos predominantes son compromiso de ganglios linfáticos, de médula ósea, infiltración leucémica de la piel en más de la mitad de los casos, manifestaciones leucémicas en sangre periférica, hepatoesplenomegalia y una evolución agresiva de la enfermedad [1,2,5,7]. También se ha descrito infección por Strongyloides stercoralis refractaria al tratamiento [6]. El tiempo de sobrevida medio es de seis meses y la respuesta a la quimioterapia es generalmente pobre. El HTLV-1 también puede intervenir en las leucemias/linfomas de células T de evolución más crónica, siendo estos procesos malignos anatomopatológicamente o clínicamente indistinguibles de la leucemia linfocítica crónica de células T y las micosis fungoides/sindrome de Sézary. Es por ello importante el estudio de los anticuerpos anti-HTLV-1 en todo paciente con este cuadro clínico.

En contraste con el anterior diagnóstico, en los pacientes con micosis fungoide las lesiones cutáneas predominan durante el establecimiento de la enfermedad, la evolución es larga (años) y el pronóstico es relativamente bueno [1,7].

Las leucemias linfocíticas agudas ocurren predominantemente en la población pediátrica [4]; se relacionan con mutaciones cromosómicas y tienen manifestaciones de insuficiencia de la médula ósea de pocos meses de evolución, como anemia, hemorragia e infecciones. La hepatoesplenomegalia es frecuente.

Durante la estancia hospitalaria del enfermo, el caso fue considerado como una Leucemia Linfocítica Aguda; el dosaje de la serología para HTLV-1 fue pospuesto, por lo que no se realizó. Cabe resaltar que, casos como éste, en un área geográfica de alta prevalencia de infección por HTLV-1 como nuestro país, merecen un estudio de anticuerpos para este virus, ya que el cuadro clínico-patológico es compatible con una Leucemia/linfoma de Células T Adulto por HTLV-1.

En cuanto al hallazgo de títulos altos de IgG anti-citomegalovirus (CMV) en nuestra paciente, se explicaría por una reactivación de la infección por CMV, dada la inmunosupresión subyacente. Ya que la infección primaria por CMV ocurre en edades tempranas, el paciente evoluciona a un estado de infección latente. Así, una alteración de las células T del huésped por un cuadro como el que presentó la enferma, desencadena una reactivación del CMV, que causaría una serie de sindromes, incluyendo una mayor hiporreactividad de los linfocitos T y sobreinfección por agentes oportunistas.

Presentamos este caso por sus manifestaciones cutáneas floridas, que fueron la causa principal de la consulta, y que, en conjunto con los hallazgos sugestivos de un proceso leucémico/linfoproliferativo lleva, especialmente al dermatólogo, a actuar con rapidez. El estudio de este tipo de pacientes debe incluir, además del análisis hematológico, histopatológico e inmunohistoquímico, la serología para HTLV-1, por ser un agente relacionado a este tipo de cuadros.



Fotografías

Bibliografía

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1. Médico asistente del Servicio de Dermatología del Hospital de Emergencias Grau EsSalud.
2. Médico Patólogo del Servicio de Patología Hospital Guillermo Almenara Irigoyen EsSalud.
3. Médico Patólogo del Hospital de Emergencias Grau EsSalud

Correspondencia: mariadermat@hotmail.com

 


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