| Folia Dermatológica
Peruana
Vol.
12 Nº. 3 Diciembre del 2001 |
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Revisión de Temas
VASCULITIS
Luis Vidal(1), Lucía Seminario(2)
Las vasculitis son un conjunto
heterogéneo de entidades clínicas que comparten en común la afección inflamatoria de
vasos sanguíneos de distinto calibre, con expresión clínica e histológica muy variada(1,2).
Se han planteado diferentes formas de clasificar a estas entidades, de las cuales
presentamos la del Consenso establecido en 1993 en Chapel Hill(3) (TABLA I) y
una modificación de ésta, realizada en 1997 por sus principales autores (TABLA II)(4).
Las vasculitis pueden ser primarias o
secundarias, la mayoría de formas primarias producen cuadros bien definidos; mientras que
las formas secundarias están asociadas a alguna enfermedad subyacente(5,6,7).
El desarrollo de las vasculitis es complejo e intervienen factores ambientales,
autoinmunes y genéricos; por esta razón su patogenia está en continua revisión y
actualización. Se han identificado diferentes mecanismos como parte de la patogenia de
las vasculitis: daño vascular por depósito de complejos inmunes circulantes, daño
vascular mediado por auto-anticuerpos como: anticuerpos anti-células endoteliales (AECA),
anticuerpos contra el citoplasma de los neutrófilos (ANCA) y anticuerpos contra la
membrana basal.
Tabla I
Clasificación de las Vasculitis: Consenso establecido en Chappel-Hill, 1993 |
Vasculitis de grandes vasos
Arteritis de células gigantes
Arteritis de Takayasu |
Vasculitis de Medianos Vasos
Poliarteritis nodosa
Enfermedad de Kawasaki |
Vasculitis de Pequeños Vasos
Granulomatosis de Wegener
Síndrome de Churg-Strauss
Poliangeítis de Henoch-Schönlein
Crioglobulinemia esencial
Angeítis leucocitoclásica cutánea |
Tabla II
Principales tipos de vasculitis no infecciosas
Modificación de Jennette JC y Falk RJ |
Vasculitis de Grandes Vasos
- Arteritis de células Gigantes
- Arteritis de Takayasu |
Vasculitis de Medianos Vasos
- Poliarteritis nodosa
- Enfermedad de Kawasaki
- Vasculitis primaria del sistema nervioso central |
| Vasculitis de Pequeños Vasos |
- Vasculitis de pequeños vasos asociada a
ANCA
Granulomatosis de Wegener
Síndrome de Churg-Strauss
Poliangeítis microscópica
Vasculitis asociada a ANCA inducida por drogas |
- Vasculitis de pequeños vasos asociada a
Complejos Inmunes
Púrpura de Henoch Schönlein
Crioglobulinemia esencial
Vasculitis lúpica
Vasculitis reumatoidea
Vasculitis por síndrome de Sjögre
Vasculitis urticarial hipocomplementémica
Enfermedad de Behcet
Síndrome de Goodpasture
Vasculitis por enfermedad del suero
Vasculitis asociada a complejos inmunes inducida por drogas
Vasculitis asociada a complejos inmunes inducida por infección |
- Vasculitis de pequeños vasos
paraneoplásica
Vasculitis por neoplasia linfoproliferativa
Vasculitis inducida por neoplasia mieloproliferativa |
| - Vasculitis por enfermedad inflamatoria
intestinal |
El papel central de los complejos inmunes
en la patogenia de algunas vasculitis y glomerulonefritis se demostró hace varias
décadas atrás(8). Los complejos inmunes circulantes al fijarse a la pared
vascular activan al complemento, el cual a través de la liberación de anafilotoxinas y
factores quimiotácticos, atrae y activa a neutrófilos polimorfonucleares (PMN), los
cuales son responsables de la injuria tisular(8,9). La formación y depósito
de complejos inmunes, interviene en la patogenia de la púrpura de Henoch-Schönlein,
crioglobulinemia esencial y poliarteritis nodosa asociada al virus de la hepatitis B(10).
Tabla III
Factores Precipitantes o Asociados al Desarrollo de las Vasculitis |
1. Agentes exógenos
Virus: Citomegalovirus, virus de la hepatitis B y C, virus de la varicela, VIH
Vacunas
Drogas: penicilinas, sulfas, aspirina, allopurinol, hidantoínas, hidantoínas, tiazidas,
etc.
Neoplasias: linfoma, leucemia, mieloma múltiple. |
| 2. Complejos inmunes |
| 3. Autoanticuerpos |
4.Factores genéticos
Genes que determinan expresión de citoquinas
Genes que determinan la expresión de enzimas e inhibidores enizimáticos |
Los AECA han sido
implicados en la patogenia de la enfermedad de Kawasaki, pollangeitis microscópica y
algunas formas de vasculitis secundaria (lupus eritematoso sistémico, miopatías
inflamatorias). El rol patogénico de los ANCA(10,11,13) en el diagnóstico de
algunas formas de vasculitis, en particular en la granulomatosis de Wegener ha sido
claramente establecido. Sin embargo, no existe un mecanismo único que explique la
etiopatogenia global de las vasculitis o de la expresión clínica de estos síndromes;
más aún, en la mayoría de formas de vasculitis están involucrados mecanismos
diferentes y variados.
Los factores predisponentes o asociados
al desarrollo de las vasculitis se resumen en la Tabla III(9,14). En mitad de
los casos no se va a poder establecer una etiología y se consideran
idiopáticos.
Cuadro clínico
La naturaleza heterogénea y
multisistémica de las vasculitis hace que el cuadro clínico no sea uniforme. Sin
embargo, en la mayoría de pacientes, el cuadro clínico tiende a seguir un patrón que
ayuda a establecer el diagnóstico(5,6,7,16,17,18). El enfoque clínico de las
vasculitis debe hacerse de manera sistémica. El primer paso es saber cuando se debe
plantear el diagnóstico de alguna forma de vasculitis, para lo cual es recomendable,
conocer las formas de presentación de estas entidades. Luego, se identifica el tamaño
del vaso afectado (pequeño, mediano o grande), para lo cual una buena guía es la
evaluación cuidadosa de las lesiones dérmicas(19) (Gráfico 1). Una
vez identificado el tamaño del vaso predominantemente afectado, la naturaleza del
compromiso sistémico nos debe sugerir el diagnóstico específico de la vasculitis que
afecta al paciente.
Generalmente, el cuadro clínico de las
formas primarias de vasculitis va a tomar una de las siguientes formas de presentación:
compromiso dérmico predominante, compromiso multisistémico, compromiso predominante de
un órgano o sistema, manifestaciones generales y constitucionales predominantes o patrón
mixto.
El compromiso dérmico es más frecuente
en las vasculitis que afectan vasos pequeños, en las cuales las lesiones tienden a ser
numerosas y poco severas(22). Contrariamente, en las vasculitis que afectan a
vasos de calibre mediano o grande, las lesiones dérmicas tienden a ser menos numerosas,
pero más severas(10).
En la mayoría de casos, la combinación
de manifestaciones sistémicas va a permitir llegar a un diagnóstico nosológico preciso.
El compromiso del sistema nervioso
central es característico de las vasculitis que afectan a vasos de gran calibre como la
arteritis de Takayasu, arteritis de células gigantes y vasculitis aislada del sistema
nervioso central. Amaurosis fugaz, diplopía, neuropatía craneal y ceguera se presentan
comúnmente en la arteritis de células gigantes.
El compromiso del sistema nervioso
periférico, en especial en forma de mononeuritis múltiple, se presenta en la
poliarteritis nodosa, el síndrome de Churg-Strauss, la granulomatosis de Wegener y en
otras vasculitis que afectan a vasos de pequeño o mediano calibre.
La afección renal se presenta en la
púrpura de Heno-chSchönlein, poliarteritis nodosa y en la granulomatosis de
Wegener.
GRÁFICO 1
LESIONES DÉRMICAS EN VASCULITIS |
 |
En algunas formas de vasculitis el
compromiso pulmonar es característico y nos permite plantear un diagnóstico específico.
Infiltrados pulmonares transitorios y migratorios, conjuntamente con asma y eosinofilia
son característicos del síndrome de Churg-Strauss. Infiltrados y nódulos pulmonares de
tamaño variable se presentan en la granulomatosis de Wegener.
En la púrpura de Henoch-Schönlein y en
la poliarteritis nodosa, la afección de vasos mesentéricos puede provocar
manifestaciones de isquemia y necrosis como dolor abdominal, diarreas, intususcepción,
abdomen agudo y necrosis de pared intestinal. Compromiso del macizo facial, sinusitis,
otitis, úlceras orofaringeas o nasales y daño o perforación del septo nasal son
característicos en la granulomatosis de Wegener. Úlceras orales y genitales se presentan
en el síndrome de Behcet.
Entre las manifestaciones
cardiovasculares, la hipertensión arterial por afección de las arterias renales ocurre
en arteritis de Takayasu, poliarleritis nodosa y granulomatosis de Wegener. La ausencia de
pulsos es característica de la enfermedad de Takayasu. El infarto miocárdico se ha
reportado en diferentes formas de vasculitis, especialmente en poliarteritis nodosa
juvenil. La miocardifis se presenta en la enfermedad de Kawasaki y menos frecuentemente
enotrasvasculitis de vaso mediano o grande.
Vasculitis que afectan a vasos de gran calibre
Este grupo de vasculitis incluye a la
arteritis de células gigantes (arteritis temporal) y a la arteritis de Takayasu. Ambas
presentan cambios histológicos de tipo granulomatoso crónico y esclerosante(3,10).
La arteritis de Takayasu o
"Enfermedad sin pulso", afecta mayormente a niños y mujeres jóvenes, los que
son diagnosticados entre los 10 y 20 años de edad. Al inicio de la enfermedad pueden
presentarse manifestaciones generales, como debilidad, fiebre, fatiga, pérdida de peso,
artralgias, artritis y eritema nodoso. El estadio tardío se caracteriza por fenómenos
obstructivos vasculares, que se manifiestan como ausencia de pulsos, diferencia de
presión arterial entre ambos brazos, claudicación intermitente, soplos arteriales e
hipertensión arterial(10,20,21).
La angiografía o la anglo-resonancia,
son los instrumentos de elección para establecer el diagnóstico y hacer el seguimiento
de esta enfermedad. El tratamiento se realiza con corticoides, las dosis recomendadas son
de 40 - 60 mg/d de prednisona. Metotrexate y otros citostáticos son una buena
alternativa.
La arteritis de células gigantes (arteritis
temporal) es considerada una emergencia oftalmológica. Sus manifestaciones clínicas,
resultado de la disminución del lumen arterial e isquemia, son cefalea, claudicación
mandibular, disfunción de la lengua, otalgia, sordera, amaurosis fugaz, diplopia, ptosis
y sensibilidad a la palpación de la arteria temporal, entre otras(10,20,21).
Una proporción importante de estos pacientes presenta polimialgia reumática como única
manifestación o asociada a las manifestaciones de isquemia vascular. La polimialgia
reumática es un síndrome caracterizado por dolor difuso en porciones proximales de las
extremidades, rigidez matutina y elevación de reactantes de fase aguda.
Se recomienda el término de arteritis de
células gigantes para esta vasculitis, ya que no todos los pacientes tienen compromiso de
la arteria temporal y porque existen otras vasculitis que pueden causar inflamación de la
arteria temporal, como la poliarteritis nodosa, poliangeitis microscópica y la
granulomatosis de Wegener(3).
Para lograr un diagnóstico preciso de
estas vasculitis, es importante descartar enfermedades como ateroesclerosis y displasia
fibromuscular arterial, ya que producen un cuadro clínico similar(22). El
diagnóstico se basa en identificar los cambios histológicos en la arteria afectada, el
procedimiento de elección es la biopsia de arteria temporal (uni o bilateral), pero se
puede obtener tejido de cualquier otro vaso afectado. El tratamiento debe de iniciarse
aún en ausencia de confirmación histológica, si es que existe la sospecha clínica, con
prednisona a dosis de 40 a 60 mg/d. Los citostáticos son una alternativa para el manejo.
Vasculitis que afectan a vasos de mediano calibre
En contraste con las vasculitis que
afectan vasos de gran calibre, que son arteritis granulomatosas crónicas con fibrosis
vascular, las vasculitis de vasos de mediano calibre, se presentan como arteritis
necrotizante. Debido a la inflamación crónica de la pared vascular pueden evolucionar a
fibrosis arterial. Este grupo incluye a la poliarteritis nodosa (PAN) y a la enfermedad de
Kawasaki. Los pacientes con PAN, generalmente son hombres de mediana edad, que se
presentan con arteriogramas que muestran aneurismas u oclusiones de las principales
arterias viscerales. Los síntomas constitucionales son frecuentes y se asocian a
neuropatía periférica -en particular en forma de mononeuritis múltiple-, dolor
abdominal y/o sangrado gastrointestinal. Es posible identificar un cuadro de "angina
intestinal - caracterizado por dolor abdominal 2 ó 3 horas luego de la ingesta de
alimentos. En los pacientes con PAN, también puede presentarse, nódulos subcutáneos
eritematosos, púrpura palpable, compromiso testicular y poliarteritis asimétrica. El
compromiso renal ocurre en el 70% a 80% de los casos y es por compromiso vascular directo
con isquemia glomerular secundaria(10,20). El compromiso coronario tiende a
presentarse en pacientes jóvenes.
El diagnóstico se establece mediante
identificación histológica de la vasculitis necrotizante y el procedimiento de elección
es la biopsia de nervio sural; o mediante la identificación de los aneurismas saculares y
otros cambios arteriopáticos en el estudio angiográfico, en particular en el tronco
mesentérico y arteria renal.
En el manejo del paciente con PAN se
utilizan dosis altas de predrasona (12 mg/k/d) y ciclofósfamida. Se debe de identificar
al subgrupo de pacientes con PAN asociada a la presencia del antígeno de la hepatitis B,
en el que el tratamiento recomendado parece ser plasmaféresis y agentes antivirales.
La enfermedad de Kawasaki se
diferencia de la PAN por la presencia del síndrome del nódulo linfático mucocutáneo,
que incluye cambios en la mucosa oral, como eritema de la orofaringe, lengua de frambuesa,
sequedad, fisuras o eritema de los labios; cambios cutáneos como eritema, edema indurado,
descamación de las extremidades distales y linfadenornegalia no supurada. Esta vasculitis
tiene predilección por las arterias coronarias, por lo que puede causar un inflirto al
miocardio o producir aneurismas. Frecuentemente, afecta a niños menores de 5 años(20,23).
El tratamiento se hace con aspirina, y el
empleo temprano de g-globulina EV ha demostrado reducir las
anormalidades coronarias.
Vasculitis que afectan a vasos de pequeño calibre
Es el grupo más numeroso de
vasculitis, ya que incluye vasculitis con compromiso tanto de vaso pequeño como mediano(3).
Según esta definición, lo que permite clasificar al enfermo, es el compromiso de los
vasos pequeños (capilares, vénulas y arteriolas), que siempre estará presente en estas
vasculitis. Dentro de este grupo aparecen las vasculitis asociadas a ANCA, las asociadas a
depósitos de complejos inmunes, las paraneoplásicas y las asociadas a enfermedad
inflamatoria intestinal(4). En la Tabla IV se observan elementos de laboratorio
útiles en la diferenciación de algunas de éstas vasculitis(4). En este
grupo, las entidades más representativas son: poliangeítis microscópica, granulomatosis
de Wegener, síndrome de Churg-Strauss, púrpura de Henoch-Schönlein, angeítis cutánea
leucocitoclástica y vasculitis crioglobulinémica.
Las manifestaciones clínicas más
frecuentes de la poliangeítis microscópica incluyen mialgias y debilidad muscular,
causadas por la arteritis en los músculos esqueléticos; dolor abdominal y sangrado
gastrointestinal, por la vasculitis intestinal; neuropatía periférica, causada por
arteritis epineural; hematuria y proteinuria debido a la glomerulonefritis; infiltrados
pulmonares y hemoptisis debido a la capilaritis alveolar; y púrpura palpable debido a la
venulitis dérmica(4).
En la granulomatosis de Wegener, la
triada clásica es el compromiso de vías respiratorias altas, compromiso de vías
respiratorias bajas y compromiso renal. Sin embargo, son comunes las formas de compromiso
predominantemente de un órgano. Se puede observar sinusitis, úlceras nasales, otitis,
proptosis y en estadios avanzados destrucción del cartílago nasal, así como estenosis
subglótica. El compromiso pulmonar se presenta en forma de nódulos pulmonares múltiples
o infiltrados intersticiales difusos. Es frecuente la presencia de compromiso renal, que
puede variar desde una forma de glomerulonefritis focal y segmentaria hasta una
insuficiencia renal rápidamente progresiva. Hemoptisis, púrpura palpable, nódulos
cutáneos, mono o polineuropatía, keratoconjuntivitis son también parte del cuadro
clínico en estos pacientes(10,20,23,24).
El diagnóstico se puede establecer
mediante estudio histológico. Sin embargo, la utilidad de los ANCA en esta entidad ha
sido claramente establecida.
Los ANCA tienen diferente especificidad,
pero están dirigidos contra dos antígenos en particular, la mieloperoxidasa, en cuyo
caso el patrón de tinción es perinuclear (pANCA) o contra la proteinasa 3, produciendo
un patrón de tinción citoplasmático (cANCA). Ambos tienen especificidades distintas,
los pANCA se observan en el síndrome de Churg-Strauss, poliangeítis microscópica,
púrpura de Henoch-Schörilein, glomerulonefritis rápidamente progresiva y en la
enfermedad inflamatoria intestinal. Los cANCA en cambio, son específicos para la
granulomatosis de Wegener. Confirman el diagnóstico y sirven para el seguimiento de los
pacientes.
El tratamiento de la granulomatosis de
Wegener depende de la naturaleza y severidad del compromiso sistémico. Formas leves y
limitadas pueden responder con prednisona a dosis de 1 a 2 mg/k/d; formas extensas o
severas de enfermedad, en particular cuando existe compromiso renal, requieren de
ciclofósfamida. El uso de antibióticos como el sulfametoxitrimetropin no tiene un rol
definido en el manejo de la enfermedad activa, pero administrado profilácticamente puede
reducir el número y severidad de las recidivas.
El síndrome de Churg-Strauss se
caracteriza por la presencia de asma, cosinofilia, y vasculitis. Los pacientes presentan
como antecedente asina y/o atopía. Clásicamente presentan compromiso pulmonar, en forma
de infiltrados pulmonares transitorios y migratorios y compromiso sistémico caracterizado
por mono o polineuropatía, rinitis, sinusitis, sangrado intestinal y dolor abdominal, y
nódulos cutáneos o púrpura(4,10,20,25).
El diagnóstico se establece por la
vasculitis asociada con la presencia de infiltrado eosinofílico extenso y granulomas
necrotizantes extravasculares. En el manejo, prednisona a dosis de 1-2 mg/k/d o
citostáticos como ciclofosfainida se deben de administrar de acuerdo a la extensión y
severidad de la enfermedad.
La púrpura de Henoch-Schönlein, es
una vasculitis por depósito de complejos inmunes de tipo Ig-A. Afecta a niños y
jóvenes, con un pico de edad entre los 4 y 11. Se presenta como púrpura no
trombocitopénica y las lesiones cutáneas dominan el cuadro clínico. También se pueden
presentar artralgias o artritis, dolor abdominal o hemorragia gastrointestinal. El
compromiso renal ocurre en el 50% de los, pacientes y se manifiesta por hematuria y
alteraciones del sedimento urinario(4,10,20,26).
El diagnóstico se basa en el cuadro
clínico, pero puede ser confirmado por una biopsia de las lesiones dérmicas. Al igual
que en la angeítis leucocitoclástica cutánea, generalmente es posible identificar el
antígeno que originó el cuadro clínico (fármacos como sulfas, penicilina, aspirina o
picaduras de insecto). En las formas limitadas a piel, puede bastar con retirar el
antígeno y observar; sin embargo se debe administrar corticoides si existe evidencia de
compromiso sistémico.
La criogiobulinemia afecta principalmente
a adultos de 50 años de edad. El cuadro clínico incluye hematuria y proteinuria,
artralgias, mialgias, púrpura palpable y neuropatía periférica, al igual que en otras
vasculitis de vaso de pequeño calibre. Sin embargo, en la mayoría de pacientes se puede
encontrar serología positiva para el virus de la hepatitis C, hipocomplementemia y
Fenómeno de Raynaud(4,20,27).
La angeítis leucocitociástica cutánea
se reconoce por estar confinada a la piel y presentar compromiso sistémico escaso(4).
La lesión característica es la angeítis leucocitoclástica que compromete a las
vénulas postcapilares de la dermis. Esta lesión es idéntica a la de las otras
vasculitis de vasos de pequeño calibre, por lo que es un diagnóstico de exclusión. En
un porcentaje regular de estos pacientes la causa es medicanientosa (sulfas, penicilina,
aspirina etc.). Generalmente, esta vasculitis aparece 7 a 21 días después de iniciado el
tratamiento y se resuelve espontáneamente en semanas o meses(4). El manejo con
esteroides es sólo en los casos recurrentes o cuando existe evidencia de compromiso
sistémico.
En el presente artículo, hemos revisado
de manera abreviada, el enfoque racional y parte del espectro clínico de las vasculitis.
Consideramos que es importante que estas entidades formen parte de nuestro diagnóstico
diferencial durante la práctica clínica diaria.
(1) Docente del Departamento de Medicina
de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Jefe del Servicio de Reumatología del
Hospital de Apoyo María Auxiliadora vidal@lim.boehringer-ingelheim.com
(2)Alumna de 6°año de Medicina de
la Universidad Peruana Cayetano Heredia avidal@esan.com.pe
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