La mucosa ocular como expresión de enfermedad sistémica Sandro Tucto Bautísta Las relaciones entre el ojo y la piel son muy cercanas: 1. La piel, las membranas mucosas y el epitelio corneal derivan de ancestros comunes, el ectodermo y mesodermo. 2. Por la yuxtaposición del párpado y la córnea, cuando se afecta el borde del párpado, por continuidad se puede afectar la córnea. 3. En ciertas enfermedades las reacciones sistémicas y autoinmunes van a afectar ambas estructuras oculares: La piel y la conjuntiva. Anatómicamente recordamos que las glándulas de Meibomio y otras glándulas modificadas van a producir secreciones aceitosas. Las glándulas lacrimales principales y accesorias van a producir secreciones acuosas. En toda la superficie del epitelio conjuntiva las células de Goblet o en copa van a producir secreciones mucosas. Todas estas secreciones van a constituir la película lagrimal que va a lubricar la superficie ocular y se compone de tres capas: La más externa o lipídica, constituida de cera y colesterol, retarda la evaporación de la capa acuosa. La capa media con componentes acuosos es transportadora de sales inorgánicas, glucosa, urea, proteínas, inmunoglobulinas y enzimas antimicrobianas. La capa interna o mucinosa reduce la tensión superficial entre el epitelio y la película lagrimal y facilita su diseminación. Todas estas estructuras glandulares y sus funciones secretantes van a cumplir un rol fisiológico que mantiene saludable a la superficie ocular, permitiendo una buena agudeza visual, mejora la refracción, es vehículo de nutrición para las células superficiales y brinda protección enzimática por sus componentes antibióticos y antimicóticos. Las reacciones inflamatorias causadas por enfermedades sistémicas afectan a los componentes y por consiguiente alteran su funcionalidad, pudiendo comprometer cualquier parte del ojo o sus anexos. En esta exposición se enfatizará en las propiedades compartidas entre las piel y el ojo en enfermedades sistémicas más comunes, posibles de observar y aquellas que por ser más riesgosas puedan afectar la visión. Se revisará los cuadros clínicos. su evolución y complicaciones |