DERMATOLOGÍA PERUANA - EDICIÓN ESPECIAL - SETIEMBRE 2000

 

Dermatosis del área perianal

Carlos E. Sordo Veramatus

La dermatosis del área perianal es una entidad que engloba diferentes patologías que se localizan en dicha área. Se caracteriza por producir sintomatología de acuerdo a la etiología de la enfermedad y un cuadro inflamatorio del ano y la piel adyacente, el cual muchas veces se acompaña de prurito.

Al inicio puede existir sólo el prurito como signo predominante y constituir el motivo principal de la consulta denominándose a esto dermatitis perianal.

La dermatitis perianal es una entidad de distribución universal que afecta a todas las edades pero preferentemente a adultos. En el siglo XVI fue reconocida y asociada a falta de higiene. Por sus características de ardor y escozor se le denominó el Fuego de San Antonio.

Inicialmente se produce una irritación de la piel sensible perianal, sin causa aparente, lo que se traduce en prurito. Esto condiciona el rascado y el daño de la piel lo que se traduce en un proceso inflamatorio y mayor prurito instaurándose el círculo vicioso. Además la piel dañada es susceptible de ser infectada por bacterias. hongos u otros agentes infecciosos los que genera mayor inflamación y nuevamente prurito.

Existen factores predisponentes como el mantener permanentemente mojada la zona, exceso de sudoración, nalgas prominentes, fisuras, empleo de ropas no porosas y medicamentos tópicos alergizantes o corticoides, además de factores sicológicos y de pobre higiene los que favorecen la irritación local.

Los niños se ven afectados por el empleo de ropas inadecuadas o por mantenerse mojados, también por infecciones parasitarias como los oxiuros. En la etapa adulta temprana se presentan los procesos hemorroidales, abscesos perianales, fístulas o fisuras anales los que mantienen húmeda la zona agravando el cuadro.

En el caso de las mujeres el empleo de ropa interior de nylon, pantys o jeanes apretados favorecen el cuadro. En la época del parto se puede producir daño por la dilatación anal. En la etapa premenopáusica se asocia prurito vaginal y leucorrea.

Existen trastornos digestivos como el estreñimiento (constipación crónica por intolerancia a la leche de vaca en niños) o la diarrea, que producen irritación local ya sea por presión y/o laceración. Algunos alimentos los desencadenan o producen per sé dicha irritación (ají).

También se menciona la poca tonicidad del esfínter anal ya sea por la edad o por relaciones sexuales anales (heterosexuales, homosexuales, abuso infantil) lo que contribuiría a mantener la zona húmeda y contaminada con restos fecales produciendo una irritación crónica cuando no la transmisión de otras enfermedades.

La presencia de otra patología subyacente de diferente localización constituye muchas veces un factor predisponente como son las reacciones eczematosas, dermatitis de contacto a cosméticos, infecciones micóticas o psoriasis. También entidades dermatológicas o sistémicas que condicionan prurito generalizado.

Existen 10 recomendaciones para los pacientes con dermatitis perianal.

1. Mantener el   área  anal  limpia  lavándola mañana y noche y después  de cada  defecación
    empleando bidé, batea o ducha manual.

2.      Limpiar suavemente sin friccionar. Utilizar paños de algodón y abundante agua, no dejar restos de jabón o evitar su uso.

3.     Lavarse frecuentemente. Si no se puede lavar en un ambiente adecuado, utilizar un papel tisú suave sin fragancia.

4.  Después de lavarse, secarse bien por presión y sin friccionar con tela suave o aire caliente.

5.      No utilizar ropa interior de nylon ni muy apretada que impida la libre circulación de aire o que presione los glúteos entre sí favoreciendo la fricción.

6.      No utilizar talco ordinario o de bebés perfumados. Se puede utilizar secantes o algodón recambiable.

7.  Tratar las fisuras si existen.

8. No aplicarse cremas o ungüentos no indicados por el especialista.

9.  Evitar la diarrea y comer alimentos con fibra.

10. Evitar el trauma. No rascarse ni utilizar jabones irritantes.

El estrés es un factor muy importante y difícil de manejar que condiciona el inicio o agravamiento de la enfermedad.

Agentes farmacológicos complejos o polivalentes deben de ser evitados. especialmente sustancias potencialmente alergizantes como los perfumes o algunos anestésicos tópicos (utilizados como terapia o en los procedimientos proctológicos), lanolina, antibióticos y el empleo de corticoides en forma prolongada lo que favorece la infección micótica oportunista y la atrofia cutánea.

La dermatitis perianal es una entidad recurrente y que debe ser tratada en todos sus aspectos en forma cuidadosa y apropiada.

Enfermedades y agentes infecciosos que pueden localizarse en la región perianal.

1.      Enfermedades de transmisión sexual.
a. Sífilis, gonorrea, donovanosis.
b. Herpes simple, condilomas acuminados, condilomas gigantes o tumor de Buschke-Löweristein en el anciano, moluscos contagiosos.
c. Sida: úlcera crónica necrobiótica perianal.
d. Chlamydia tracomatis (proctitis).

2.  Enfermedades virales: Herpes zoster.

3.  Enfermedades micóticas: Candidiasis, tiñas.

4.      Enfermedades parasitarias:

     a.      Entamoeba histolytica, Giardia lamblia, Shígella sonnei y S. flexnei, amebiasis (gsay bowel syndrome, cuni lingüis): diarreas.
b.  Enterovius vermicularis, larva migrans.

5.  Enfermedades bacterianas. Clostridium difficile, Carripylobacter yeyuni. Abscesos ano _ rectales, fístulas anales y anorectales, furunculosis. Dermatitis febril perianal estrepto _ cócica, dermatitis perianal estafilocócica.

6.  Anomalías del ano y recto. Trastornos del esfínter anal.

7.  Hemorroides.

8.  Tumoraciones benignas: Quiste del rafe medio, quiste dermoide o pilonidal, pólipos.

9.     Tumoraciones malignas: Enfermedad de Paget extramamaria, enfermedad de Boweri pigmen
tada,
Ca epidermoide perianal.

10. Complicaciones postquirúrgicas. Ca, otras.

11. Dermatitis de contacto: Buf bexamaco, anestésicos locales, lubricantes, laca de uñas der_
     matitis del pañal. jabones, detergentes, tintes de ropa.

12. Dermatitis por corticoides tópicos.

13.   Erupción fija a drogas e hipermelanosis perianal. Son muchas las drogas involucradas en los cuadros de EFD. En la mayoría de los casos producen hiperpigmentación. En otros originan cambios cutáneos similares a otras entidades, uno de ellos es la hipermelanosis perianal. Los medicamentos involucrados son: cotrimoxazol (el más frecuente), tetraciclina, metamizol, fenilbutazona, paracetamol, ASA, ácido mefenámico, metronidazol, tinidazol, clormezanona, amoxicilina, ampicilina, eritromicina, belladona, griseofulvina, fenobarbital, diclofenaco sódico, indometacina, ibuprofeno, diflunisol, pamoato de pirantel, clindamicina, alopurinol, orfenadrina, albendazol.

14.  Miscelánea: Enfermedad de Crohn, acrodermatitis enteropática, hidrosadenitis supurativa (junto con acné conglobata, foliculitis disecante del cuero cabelludo y sinus pilonidal configuran la tetrada de oclusión folicular), liquen escleroatrófico, psoriasis perianal, psoriasis guttata y dermatitis estreptocócica. eczema seborreico, síndrome de Behcet, vitiligo.

15.  Dermatosis psicosomáticas: Dermatosis artefactas, factisias o pantomimias. Delirios de parasitosis, obsesiones (dermatosis sine dermatosis, Armijo, 1987), prurito anal (molesta mayormente al dormir), desórdenes psicógenos de las glándulas sudoríparas (hiperhidrosis psicógena, de localización variada).

 


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