El olvido está lleno de memoria. Juventud, universitaria y violencia política en el Perú: la matanza de estudiantes de La Cantuta. Sandoval López, Pablo G.

 


ANEXO 1

 

CAPTURA Y EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL DE UN PROFESOR Y DIEZ ALUMNOS DE LA UNIVERSIDAD ENRIQUE GUZMÁN Y VALLE LA CANTUTA


1. El 17 de julio de 1992, aproximadamente a las 11.30 p.m., miembros del Ejército, entre oficiales, suboficiales de Inteligencia y personal de tropa, incursionaron en la Universidad Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta, con la finalidad de capturar a un profesor y diez alumnos, acusándolos de ser los autores del atentado con coche bomba en el jirón Tarata de Miraflores. Después de su ubicación y detención en presencia de varios testigos, fueron sacados de la UNE y posteriormente ejecutados. La operación se preparó de acuerdo a los detalles siguientes:


a) Servicio de Inteligencia Nacional

El asesor de seguridad y jefe real del SIN, cap(r) Vladimiro Montesinos Torres, hombre de confianza del Presidente de la República, coordina con el general Juan Rivero Lazo, jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINCOTE), y dispone la ejecución del plan operativo "secuestro, manifestándole que los asuntos de detalles los ultime con el general Luis Pérez Documet. Todo esto como una forma de contrarrestar la semana de terror desatada en Lima por las huestes del SL entre el 3 y el 12 de julio del 92.

b) Comandancia General del Ejército

El general Nicolás Hermoza Ríos, Comandante General del Ejército, recibe la información del jefe de la DINTE y da su aprobación, recomendando no cometer errores durante la ejecución para evitar consecuencias negativas para la imagen de la institución, citando como ejemplo el caso de Barrios Altos.

c) División de Fuerzas Especiales

El jefe de esta división es el general de brigada Luis Pérez Documet. Este convocó al comandante de Infantería Carlos Miranda Balarezo, jefe del BIP N 39 - La Pólvora, quien en esos momentos tenía el control de La Cantuta, y también al comandante de infantería Manuel Guzmán Calderón, jefe del Batallón de Comandos N 19. El concepto de la operación militar básicamente consistía en una supuesta acción de rastrillaje en que se aprovecharía la presencia de la base militar que ocupa la UNE desde el mes de mayo de 1991. Esto permitiría el ingreso de una patrulla de comandos, al mando del comandante Guzmán Calderón y de un equipo de secuestro y ejecución de agentes de Inteligencia del Ejército, al mando del mayor de ingeniería Luis Martín Rivas. Efectivamente la operación se llevó a cabo de esa manera siendo testigos de la misma varios estudiantes, profesores y personal administrativo de la UNE. El comandante Guzmán Calderón capturó a diez personas y las entregó al mayor Martín Rivas quién las embarcó en varios vehículos del SIE y la DINTE, procediendo a abandonar dicho centro de estudios.

d) Dirección de Inteligencia del Ejército

El general de Brigada Juan Rivero Lazo convoca al coronel de caballería Federico Navarro Pérez, jefe del Departamento de Operaciones Especiales, cuyas oficinas quedan en la sección B-2 de la DINTE, y al mayor Martín Rivas, Jefe de los Equipos de Trabajos Especiales, para ultimar los detalles de la operación a realizar. Al igual que el Comandante General del Ejército, el jefe de la DINTE recomienda al mayor Martín Rivas que evite suceda lo ocurrido en el "trabajo" de Barrios Altos.

1. El 17 de julio de 1992, a las 20.00 hrs. Aproximadamente se presenta a la UNE - La Cantuta, el mayor EP Berteli Carazas, S-3 del BIP 39, como quien hace una ronda de inspección, y alerta al teniente de la BAC (Base de Acción Cívica) instalada en dicho recinto, sobre un trabajo que se iba a realizar a partir de la medianoche, y por lo tanto se quedaba a acompañarlo hasta el término del rastrillaje.

2. A las 24.00 hrs. Aproximadamente, llegó el comandante EP. Guzmán Calderón al mando de su unidad (BIC N 19), y veinte minutos después hizo su aparición el mayor Martín Rivas al mando de su equipo de secuestro y ejecución conformado por agentes del Servicio de Inteligencia del Ejército. El comandante Guzmán Calderón se dirigió al pabellón donde estaban hospedados todos los universitarios y profesores de la UNE, y se procedió al registro y ubicación de los supuestos terroristas. Esta acción duró aproximadamente tres h oras.

3. El 18 de julio, a las 04.10 aproximadamente, después de detener al profesor y diez alumnos, el comandante Guzmán entregó a los capturados al mayor Martín Rivas, quien los hace embarcar en varios vehículos, entre autos y camionetas tipo Cherokee, para luego proceder a abandonar la Universidad. Debido a que el tiempo apremiaba, toman la Carretera Central con dirección a Lima y en plena marcha ordena a los integrantes de su equipo a ejecutar a todos los capturados. Inicialmente, se coordinó para enterrarlos en un lugar seguro, pero como el tiempo les jugó una mala pasada y la luz del alba estaba cerca, cuando se encontraron a la altura de Huachipa, proceden a enterrarlos en las chacras que quedan al pie de la carretera Ramiro Prialé. Luego se dirigen a sus domicilios, para posteriormente dar cuenta a su comando.

4. El 18 de julio a las 10.00 hrs. Aproximadamente, el mayor Martín Rivas da cuenta del resultado de la operación al coronel Navarro Pérez y éste informa al jefe de la DINTE. Este, al enterarse que el trabajo no se cumplió como estaba previsto, inmediatamente se comunica con el Comandante General del Ejército, el cual manifiesta su inconformidad y nerviosamente increpa al general Rivero, disponiendo que esa misma noche se traslade los cadáveres a un lugar más seguro para evitar que sean encontrados por campesinos del lugar, ocasionando un escándalo.

5. El 19 de julio a las 01.30 hrs. Aproximadamente, el mayor Martín Rivas y su equipo de trabajo se dirigen a la carretera Ramiro Prialé y proceden al traslado de los cadáveres a un lugar más seguro. Debido a que este hecho ha sido denunciado ante diversos organismos de Derechos Humanos nacionales e internacionales, inclusive en el Informe de DD.HH.-92', hecho por el Departamento de Estado de EE.UU. no se descarta la posibilidad de que los cadáveres hayan sido desintegrados para evitar su posible ubicación.

6. El 13 de marzo de 1993, en el programa Fuego Cruzado del Canal 9 de TV, se trató el tema de DD.HH.; en dicho programa estuvieron presentes varios familiares de los universitarios detenidos en la UNE La Cantuta, entre ellos estaba la esposa del profesor desaparecido. Todos ellos manifestaron que el general Hermoza Ríos les había comunicado que no debían preocuparse por los detenidos y que ya se había dispuesto que el Comando Conjunto agilizara las investigaciones para determinar la situación en que se encontraban.


(Documento firmado por el COMACA, entregado al congresista Henry Pease el 2 de abril de 1993. Fuente: De la tierra broto la verdad. Crimen e impunidad en el caso La Cantuta, Aprodeh, Lima, setiembre, págs. 70-72).    



ANEXO 2

 

DENUNCIA DEL GENERAL RODOLFO ROBLES

"El crimen de La Cantuta en el que fueron victimados un profesor y nueve alumnos de esta Universidad, ha sido cometido por un destacamento especial de inteligencia que opera bajo las órdenes directas del asesor presidencial y virtualmente jefe del SIN, Vladimiro Montesinos, y cuyo accionar se coordina con el Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) y con la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor General del Ejército, pero que es aprobado y conocido siempre por el Comandante General del Ejército.


- Este destacamento estuvo comandado por el Mayor de Ing. Martín Rivas, Santiago Enrique (NA:108521200) quien laboró en la DINTE en 1992 y en el SIE en 1993.

- También estuvo el Mayor de Ingeniería Pichilingúe Guevara, Carlos Eliseo (NA:109829200), en DINTE en 1992 y en el SIE en 1993.

- Esa noche el cerco lo realizó la DIFE bajo el mando del general Pérez Documet, Luis (a) "Tuto" y la irrupción o acción de "golpear" lo realizó el BIC-19 bajo el mando del Teniente coronel de Infantería Guzmán Calderón, tres años jefe de esa unidad (algo inusual) y comprometido en problemas de narcotráfico.

- También participaron el Técnico de 3ª. Sosa Dávila (a) "El chato" (DINTE 1992, SIE 1993); el Suboficial ramos y otro personal auxiliar (técnicos y suboficiales de Inteligencia) que se juntaban en ese destacamento cuando ordenaba una "operación especial" el ex capitán Vladimiro Montesinos o, muchas veces, cuando ellos querían justificar sus increíbles presupuestos en dólares que se les asignaba al SIN y que dieron como resultado, por ejemplo, la matanza de Barrios Altos (jirón Huanta), la de los ingenieros de Huaral y cuando hacían un "trabajito aparte" alquilándose como sicarios en "ajustes de cuenta" entre narcotraficantes y otros delincuentes.

- El mayor Martín Rivas comandó también el destacamento que en años anteriores asesinó al abogado Febres en la entrada al túnel de La Herradura-Chorrillos.

- Si bien estos destacamentos son los ejecutantes, no escapan las responsabilidades del planeamiento, conducción o control a otros niveles como la DINTE, general Juan Rivero Lazo y el jefe de las Operaciones Especiales, coronel Navarro Pérez, Federico Augusto (NA:105322100), en DINTE en 1992.

Al conocer en el presente año, estos hechos repugnantes, por informaciones de absoluta credibilidad por parte de oficiales y personal auxiliar del Sistema de Inteligencia, que con gran preocupación veían el descontrol de esta maquinaria de coacción, chantaje y aniquilamiento, formada por una banda de hampones uniformados que sirven a los intereses de dos individuos, inescrupulosos (Montesinos, Hemoza) y que están desprestigiando a nuestro Ejército, así como al contemplar la actitud valiente y admirable de congresistas del CCD de la oposición, como el Sr. Henry Pease, el Sr. Róger Cáceres y algunos otros más, a quienes no tengo el honor de conocerlos personalmente, pero a quienes respeto y presento mis saludos por su valentía y honestidad, sentimientos que estoy seguro comparte la parte sana de nuestro Ejército, es decir, la mayoría, decidí hablar con el general de brigada José Picón Alcalde, presidente del juzgado militar donde habían sido denunciados "los que resultan responsables" de acuerdo a las conclusiones de las investigaciones efectuadas por el Inspector General del Ejército, general de división Víctor García González. Tenía la convicción que al hablar con el general Picón Alcalde, compañero de promoción mío de la Escuela Militar de Chorrillos con quien hemos servido juntos en alguna oportunidad y quien me hizo padrino de confirmación de uno de sus hijos, es decir, éramos compadres y amigos, podría yo contribuir al esclarecimiento de este crimen, a la sanción de los criminales, de los cómplices y de los encubridores, cautelando a la vez el prestigio del Ejército. Mi contribución debía ser anónima ya que la responsabilidad de la investigación y el juzgamiento es del general Picón Alcalde.

Me reuní con el general de brigada, el 17 de abril de 1993 y le hablé de su gran responsabilidad con el Ejército y con el país, a lo que él me contestó: "Mira compadre, la Inspectoría General del Ejército ha llegado a la conclusión de que el Ejército ni ninguno de sus miembros tienen participación alguna en este caso...Así que yo voy a hacerla larga hasta que la gente se olvide de este asunto", que la denuncia oficial se debía a un documento apócrifo, anónimo, sin valor, etc., y que ya había recibido instrucciones precisas del general Hermoza para evitar que se desprestigie más el Ejército. Ante mi insistencia que no tome este caso tan a la ligera y que asuma su responsabilidad ante la historia, me prometió que si yo le entregaba algunos nombres por donde iniciar su investigación y mejor aún si le entregaba algunos documentos escritos, él profundizaría la investigación. El lunes 26 de abril de 1993, de 21 a 22 horas, lo visite en su casa y le hice una narración de lo que me había enterado y de los nombres que indico en el párrafo 1".


(Texto distribuido a la prensa el 6 de mayo de 1993 por la esposa del general Rodolfo Robles Espinoza).



ANEXO 3

 



NUNCA MAS. A NUEVE AÑOS DEL CRIMEN CANTUTA NO SE OLVIDA.
Etnografía y notas de "campo" del conversatorio y acto artístico en memoria de los estudiantes de La Cantuta, Lima, 19 de julio del 2001, hall de Derecho, UNMSM.

"Más temprano que tarde sin reposo retornarán los libros, las canciones que quemaron las manos asesinas, renacerá mi pueblo de su ruina y pagarán su culpa los traidores...".



Con esta cita de Pablo Milanés, el grupo Integración Estudiantil y la organización de derechos humanos APRODEH procedieron a convocar a la comunidad sanmarquina a la jornada cultural "Nunca más. A nueve años del crimen, Cantuta no se olvida", a realizarse allende al lugar donde, años atrás, la efigie de un imponente Che Guevara movilizara las sensibilidades y los sueños utópicos de toda una generación. La estatua ya no existe, sería dinamitada en una intervención policial el año de 1988, y, salvo una pancarta (Generación Patriota. La sangre derramada jamás será olvidada -foto del che en típico gesto adusto- Presente. Cantuta consecuente), no hay otra referencia alusiva en ninguna otra parte, tal vez por evitar la identificación con la subversión, tal vez porque hasta el Che Guevara de antes no represente lo mismo para la nueva y heterogénea generación de sanmarquinos.

Una gruesa banderola azul atraviesa de lado a lado la entrada al hall de Derecho:

"Nunca más - rezan las enormes letras blancas, que parafrasean al mausoleo existente en la Universidad de la Cantuta - Compañeros mártires de la Cantuta -continúa el texto, esta vez en amarillo- Presente!!!, - culmina la banderola, con letras rojas y exaltadas (véase foto 1).

Es jueves 19 de julio, el día transcurre con la aparente rutina de siempre pero, a su vez, se respira un clima distinto, tal vez la calma que precede a una movilización. Es impreciso definirlo, dado que no es precisamente el activismo proselitista el que se despliega en este evento.

En la facultad de Ciencias Sociales, ubicada a espaldas de la facultad de Derecho, el Colectivo Amauta también manifestó su punto de vista, mediante diversos actos performativos: desde una instalación de tres cajas vacías que llevaban inscritas la siguiente leyenda:

"En cajas como estas fueron devueltos los restos de los nueve estudiantes de La Cantuta" (foto 2) hasta el empapelamiento de todas las paredes con siluetas de hombres de lo que parecían ser estudiantes (foto 3 y 4: hasta aquí la apelación es similar a la figura que se usó por el grupo Democracia Ya durante las movilizaciones contra Fujimori); siluetas en blanco que interpelaban de forma gráfica la violencia desplegada por el Estado, las fuerzas armadas y los grupos subversivos (todas las siluetas aparecen con puntos rojos que representan perforaciones de bala efectuadas en pecho, cabeza y/o extremidades): una apelación al sentido de ausencia, silencio y la memoria de los diversos hechos violentos que han ocurrido desde hace 20 años en nuestro país, pues todas las figuras contienen inscritos los diversos lugares y fechas donde fueron encontrados los restos de personas asesinadas en sucesivas y clandestinas masacres de campesinos y obreros, de mujeres, niñas y niños. En la facultad de Derecho, en cambio, no hubo una directa apelación gráfica a este tipo de reivindicación: visualmente, el caso Cantuta predomina como eje y motivo del evento.

Así, al interior del hall predomina una banderola roja con el siguiente lema:

"Cantuta no se olvida. No más impunidad. Integración Estudiantil".

Esta banderola preside la ceremonia, y su ubicación clausura la puerta que colinda con la salida hacia la facultad de Ciencias Económicas (foto 5). Bajo esta banderola se instaló una mesa para los ponentes invitados, y alrededor de 40 sillas y dos o tres carpetas para los concurrentes. Alrededor, las paredes se hallan cubiertas de lemas y alegorías al tema (foto 6), desde apelaciones de tipo emotivo e interpelativo:


· Si nos recuerdan por nuestros principios

por nuestra lucha por la verdad

por nuestro amor a la vida...

Nunca moriremos. Cantuta no se olvida...


· Historia de una barbarie: Esta es una de las pizarras que se presentaron el día anterior en el evento organizado en la Universidad de La Cantuta, y que historiza el proceso de investigación del caso, mediante recortes periodísticos del diario La República, así como mediante la exposición de diversas fotos de la Universidad de La Cantuta, y del mausoleo a sus mártires (fotos 7 y 8).


· Dibujos y murales, como un cuadro formado por flores de cantuta con las fotos de los estudiantes, titulado "Cantuta no se olvida.." y una roja flor de cantuta emergiendo entre ellos (foto 9); así como cintas rojas con los nombres de los asesinados, la ultima cinta enfatiza: presentes (foto 10).

O aún de tipo vindicativo, en contra de la amnistía y de la impunidad:


· A los mártires de La Cantuta.

Este homenaje es un grito de afirmación

en lucha por la vida y la justicia.

No más impunidad.

· Vida, verdad y justicia. Contra la impunidad.

· Comisión de la verdad. No a la impunidad.


Hasta demandas de corte radical:

· La Cantuta. Hasta cuando tanta impunidad. ¡Ni olvido ni perdón. Sanción a los culpables!. En homenaje a los compañeros muertos en el transcurso de esta lucha en contra de este sistema explotador y en busca de reivindicaciones sociales... ¡Viva la lucha del pueblo! UNFV. (Todo el cartel es una alegoría a la masacre. A un extremo un militar de uniforme verde porta un fusil AKM -de facciones similares a Fujimori, con un cuadro negro que cubre sus ojos- En el centro y dominando la escena dos estudiantes, desnudos y con claras muestras de haber sido golpeados, sangran sobre huesos y montones de tierra removida. Cerca del militar hay dos manos que surgen de los escombros)

· ¿Por qué no jugamos a los hermanitos? Uds. hacen de hermanos trabajadores y yo de hermano empresario. Entonces yo los exploto y Uds. protestan y yo llamo a mi hermano militar, los despido y los meto presos y los desaparezco, y encima los llamo subversivos traidores a la patria. (Un dibujo de tres muchachos conversando, de pie. El mejor vestido de ellos es el que hace la proposición. Los otros lo observan, huraños, foto 11)

Es así como alrededor de las seis de la tarde, tras un intenso trajinar en torno a las pancartas, afiches, fotos y recortes periodísticos diversos (foto 12), -y mientras, se escucha de fondo un cassette de Martina Portocarrero- se dio inicio a la actividad programada para las 5:30 pm. Reflexiones del caso "La Cantuta", que contaría con la presencia de:


¨ Dr. Víctor Cubas Villanueva (ex-fiscal del caso Cantuta /profesor UNMSM).

¨ Sr. Yehude Simon (ex preso inocente).

¨ Sr. Heriberto Benites (abogado de DDHH y actual congresista).

¨ Sra. Raída Condor (familiar de estudiante víctima).


Y organizado con motivo de transcurrir otro aniversario de la masacre del 18 de julio de 1992, el crimen de La Cantuta. A esta hora el hall se halla parcialmente lleno de estudiantes y adultos diversos, al parecer familiares de los agraviados. Todas las sillas están ocupadas y el ambiente aún es parco, dado que mucha gente se desplaza de forma intermitente, y otros esperan que se inicie la sesión, mientras observan o conversan indistintamente. La música se mezcla con el barullo de las voces (foto 13). Finalmente, una estudiante procede a hablar a través del micro:

- "Muy buenas noches, compañeros estudiantes. Nos encontramos una vez más aquí, les doy la bienvenida a nombre de la agrupación Integración Estudiantil. Nosotros, compañeros, hemos pedido hacer este pequeño evento, este pequeño homenaje, por que consideramos que debemos luchar contra la amnesia colectiva que lamentablemente, y en estos últimos tiempos, parece que es característica de nuestro pueblo. (...) En estos últimos años hemos luchado contra lo que es un régimen dictatorial, pero, ahora creo que debemos empezar la lucha encarnizada contra la indiferencia y contra la amnesia colectiva, compañeros. Recordemos pues, y pidamos justicia por todas aquellas desapariciones forzadas, por todos aquellos asesinatos y por todas aquellas violaciones a los derechos humanos que han ocurrido en los últimos veinte años: en los últimos diez, gracias pues a la dictadura montesinista con su Comando Colina, y en la década del APRA, obviamente todos recordamos al comando Rodrigo Franco y a todas aquellas muertes sin causa y sin motivo que se sucedieron. Agradezco nuevamente por su presencia pues, y esperamos que este pequeño mensaje que brindamos se quede en cada una de sus mentes, y recordemos, y luchemos, y nos organicemos porque este tipo de actos, este tipo de crímenes nunca más vuelvan a suceder. Ahora le doy paso al compañero que va a moderar el conversatorio".

- "Bueno, ante todo muy buenas noches a todos los presentes, tanto estudiantes como familiares. Nuestro más sentido pésame, que no sería tanto pésame, puesto que los compañeros, de alguna manera, con su ejemplo nos dieron o nos ahondaron en la necesidad, definitivamente, de seguir firmes en nuestras ideas, de seguir en nuestras críticas ante tales hechos o cuestiones que definitivamente, como estudiantes, nos hacen dar una cuestión crítica, una cuestión de alternativa ante determinadas situaciones. Tal es el contexto pues, que nos envuelve en la ya mencionada matanza de la Cantuta, o también la matanza de Barrios altos, ello producto necesariamente de una amnesia colectiva, producto de los medios de comunicación, producto de los regímenes dictatoriales que básicamente se basan en el hecho de transtorno, en el hecho de alienación a todos los miembros componentes de la sociedad, especialmente los más pobres, los más excluidos. Es pensando en estas necesidades que nosotros hemos hecho este evento conjuntamente, para darles un ámbito de lo que se trata, el ámbito de los derechos humanos, el ámbito de respeto a la vida, a la persona, a la dignidad humana (...). Desde ya agradeciéndoles su presencia, el motivo en sí gira en torno a lo que es la reivindicación de los derechos humanos, que definitivamente, a lo que los familiares, que muchos de nosotros tal vez no lo hemos pasado, que nos sentimos identificados, que nos sentimos representados por la causa que es la defensa de la vida, que es la defensa de los derechos humanos, así que hemos invitado a familiares y también a grandes personajes presentes, que de alguna manera han tenido una gran participación en cuanto a estos temas(...).Recibamos con un fuerte aplauso" (foto 14).

Observamos como Integración Estudiantil, luego de explayarse sobre la necesidad de luchar contra la indiferencia y la amnesia colectiva, pide guardar orden y silencio para proceder al evento específico, mientras a su vez apela a una demanda ampliada de ciudadanía y derechos humanos como el verdadero eje del evento, demanda que no queda muy clara en las diversas imágenes expuestas en la jornada, no es muy explícita visualmente, como sí lo fue en Ciencias Sociales.

Tras la exposición de Yehude Simon, el moderador agrega:

-    "ellos no han muerto, sino que han pasado como ejemplos, han pasado como vidas... y demás palabras que les podamos decir, definitivamente han pasado a la eternidad, ellos no han muerto, y siguen presentes ahora y siempre, y esto es un homenaje, como dice en la pizarra, es un grito de afirmación y lucha por la vida y la justicia, que esa es una necesidad que todos debemos aspirar, tanto universitarios, trabajadores, madres de familia, empezando por una buena educación dándoles una buena alternativa a la vida, y es en esa manera que nosotros organizamos en este evento, y definitivamente los compañeros están presentes ahora y siempre, y han pasado a la eternidad, y los seguirán siendo mientras haya justicia, mientras haya algo por que luchar, por una sociedad más justa y por una vida mejor".
   
A continuación, el fiscal Víctor Cubas inicia su exposición tomando lista de los muertos, e invocando al publico a responder presente, como una forma de demostrar que los compañeros estaban presentes efectivamente en el evento:


-    Marcelino Máximo Rosales Cárdenas.

- ¡Presente!.

- Bertila Lozano Torres.

- ¡Presente!.

- Richard Armando Amaro Cóndor.

- ¡Presente!.

- Dora Oyague Fierro.

- ¡Presente!.

- Felipe Flores Chipana.

- ¡Presente!.

- Luis Enrique Ortiz Perea.

- ¡Presente!.

- Robert Teodoro Espinoza.

- ¡Presente!.

- Heráclides Pablo Meza.

- ¡Presente!.

- Hugo Muñoz Sánchez.

- ¡Presente!.

- Juan Gabriel Mariños Figueroa.

- ¡Presente!.


Tras su exposición, Cubas concluye de forma categórica:

-"A los estudiantes asesinados en la Cantuta jamás se demostró que fuesen terroristas, ese fue un acto vil y sanguinario hecho por los mercenarios del gobierno. Por eso es más doloroso. Y por eso es que la comunidad nacional e internacional se levantó y eso es lo que permitió que pudiésemos investigar. Ahora, el ejemplo que dieron ellos, hay que seguirlo. Y termino diciendo que, nosotros tenemos que repetirnos, una y mil veces, ni olvido ni perdón. ¡Qué fácil es ahora! Formamos una Comisión de la Verdad para la reconciliación y para que haya perdón. Qué fácil. Eso es luchar por la impunidad, y en el Perú debemos luchar conjuntamente por desterrar la impunidad. Y como se ha dicho, acá, debe haber una Comisión de la Verdad para el esclarecimiento, la reconciliación, pero una efectiva sanción para quienes violaron derechos humanos y para quienes lucraron con la corrupción. Muchas gracias" (aplausos).

Prosigue el estudiante moderador:

- "No más torturas ni asesinatos, no hay dictaduras ni libres, y en especial los compañeros mártires de la Cantuta, les aseguro que dirían la siguiente frase, y espero que la escuchen bien: Se nos recuerda por nuestros principios, por nuestra lucha por la verdad y por la justicia, y es a la que nos debemos. Y ésta es ejemplo, y a éste valor y a ésta fuerza que todos debemos asumir, como estudiantes, como conocedores de una realidad crítica, como conocedores de una alteración que vaya más allá de las aulas universitarias, que definitivamente varios de los combativos seguramente lo hubieran hecho y lo están haciendo desde donde estén, definitivamente la lucha por una sociedad más justa. Y de una sociedad más democrática, que no ponga simplemente por la elecciones, y de una sociedad más justa que no ponga simplemente un Palacio de Justicia, un simple Juzgado procesal. Definitivamente, la lucha que dejamos es la lucha por la vida, por la justicia, y por el pueblo"

A continuación, es el turno de Heriberto Benítez, abogado del caso La Cantuta, quien distingue tres autores del delito: autores materiales (ejecutores), intelectuales (planificación y apoyo logístico) y, principalmente, encubridores:

- "los que después que se enteraron que esto se produjo, intentaron sustraer de la investigación penal a estas personas responsables de estos delitos, aquellos que en el ámbito militar, que en el ámbito político, que en el ámbito parlamentario y en el ámbito judicial hicieron todo lo posible para que no se llegara a investigar, para que no se llegara a identificar a los responsables, para que no se le sancione. Toda esa complicidad, toda esa red mafiosa de personajes que se lavan la mano con fe y alegría para salir adelante, todo esos jueces, parlamentarios, todo esos tribunales militares, todo esos generalotes que se encargaron de amenazar a los fiscales, de sancionar a los abogados, de denunciarlos falsamente, de recluirlos en un calabozo en la carceleta de Palacio de Justicia, amenazándolo con meterlos a un penal en horas de la madrugada, todos esos responsables tienen que asumir su responsabilidad y estar en el banquillo de los acusados". Y prosigue:

- "Y esto, no significa venganza, esto significa un acto de justicia que tiene que realizarse en el Perú porque esto se merecen, nosotros (aplausos espontáneos) lo que ustedes tienen que ser conscientes y solidarios con los compañeros de la universidad la Cantuta, lo que vivió La Cantuta en parte lo vivieron alumnos de la universidad de San Marcos, alumnos de la Universidad del Callao, alumnos de la Universidad de Ingeniería, alumnos de la universidad que por el solo hecho de protestar, por reclamar sus derechos, por solidarizarse con esta gente que sufría, eran destruidos de esta manera, eran asesinados, otros eran desaparecidos y otros encarcelados a pesar de ser inocentes".

Concluye con la afirmación de la necesidad de identificar a los responsables y de sancionar a los culpables, por lo que su crítica sobre los miembros de la Comisión de la Verdad gira en torno al riesgo de que derive en comisión de la impunidad bajo la figura de la reconciliación nacional, que encubre las políticas de punto final.

"Sobre este punto de la Comisión, habría que destacar que, si bien al inicio se siguió con el orden programado, hubo alteraciones en el orden de los testimonios. Así. Raída Condor (la madre más involucrada, junto con Gisela Ortiz en la búsqueda de los desaparecidos) se expresó de forma emotiva y corta, tras la presentación del grupo de música ayacuchana. Fue el testimonio más conmovedor. También habló de forma particularmente exaltada Flores Muñoz, hermano del profesor asesinado, quien no figuraba en la programación, y que hizo una denuncia dirigida al imperativo de investigar las ejecuciones clandestinas de campesinos, así como el proceso de los presos políticos injustamente encarcelados. Con estas exposiciones las críticas a la Comisión de la Verdad giraron en torno a la falta de representatividad que se percibía en tanto que ningún familiar ni persona afectada directamente con las masacres y las violaciones de derechos humanos era miembro de esta comisión, y en cambio destacaba la presencia de personas con antepasados políticos de izquierda u oficialista, por lo que la desconfianza con los probables resultados se exasperaba por momentos.

Podemos observar entonces que hay una demanda de justicia pero que también hay una profunda desconfianza sobre la forma en que se llevará a cabo tal intermediación, cuestión que se hará mucho mas aguda a medida que la discusión de los ponentes gire en torno al papel de la Comisión de la Verdad en el esclarecimiento y la fiscalización de tales hechos.

Entonces, si bien a nivel discursivo existe la conciencia de apelar a la memoria de todas las violaciones de derechos humanos, el conflicto aparece en la disconformidad con los integrantes de la Comisión de la Verdad, particularmente frente a Beatriz Alva Hart (ex congresista fujimorista). Así, los testimonios revelan diversos momentos de esta lucha por la memoria, que en el caso específico de La Cantuta representó una lucha durante nueve años, y un intento de resignificar el hecho en el marco de la transición democrática, y del imperativo de conformar una Comisión de la Verdad que represente de forma legítima las demandas de familiares y estudiantes en la búsqueda y sanción de los autores de tal matanza.

A estas alturas del relato etnográfico, cabe destacar que durante el acto hubo un creciente malestar generado por el hecho de tener que apelar constantemente a la conciencia y a la indiferencia de diversos estudiantes que, por la ubicación poco adecuada del evento (un hall donde necesariamente la gente se desplaza de forma continua y en horas de clase) parecían por momento opacar los discursos con el bullicio de su trajinar. Sin embargo, hubo momentos en que el silencio llego a ser total, como durante las primeras exposiciones (Simón, Cubas, Benítez), particularmente con la descarnada exposición del proceso de la investigación efectuada por Víctor Cubas.

Concluida la ronda oficial de intervenciones (aún faltaba Raída Condor), se procedió a dar inicio al acto cultural, tras la siguiente declaración del estudiante moderador:

- "Todos tenemos una misión, mientras exista la vida, una lucha por la justicia, por la verdad, los compañeros mártires de Chicago estarán presentes, y es, en ese motivo les rogamos, ponernos a todos de pie y dar unos vivas por los compañeros que siempre seguirán eternos, firmes, y presentes.


- ¡Compañeros mártires de La Cantuta!

- ¡Presente!

- ¡Compañeros mártires de la Cantuta!

- ¡Presente!

- ¡Con su ejemplo!

- ¡Venceremos!

- ¡Con su ejemplo!

- ¡Venceremos!

- ¡Ahora!

- ¡Y siempre!

- ¡Ahora!

- ¡Y siempre!"

Seguidamente, en las exposiciones culturales (trova, música andina) participaron estudiantes sanmarquinos, de la Cantuta y de Villarreal, así como Delfina Paredes y Jaime Guadalupe, quienes declamaron a Vallejo y Scorza, respectivamente, y manifestaron su identificación con el dolor de los familiares. Fueron significativas (en tanto se vinculan con nuestra observación anterior) las palabras del alumno Eduardo García, un estudiante de La Cantuta que también recitó en el evento:

- "Lamentablemente, la indiferencia es grande en diferentes universidades. Ayer, hicimos (un acto) en La Cantuta, y también la indiferencia se observó en los diarios. Mientras nosotros estábamos haciendo el acto cultural, otros pasaban libremente, sin ni siquiera mirar lo que hacíamos"

Tras la presentación de la música ayacuchana (con temas como "Maiz", "El hombre", "Dos palomitas" y "Flor de retama"), una miembra de Integración Estudiantil recrimina nuevamente el bullicio externo porque

"esto no es una celebración sino un homenaje. Para recién empezar a despertar, para recién empezar a tener un poco de conciencia".

Es en este momento que pide a Raída Cóndor que se exprese, tras manifestarle su plena identificación por su "amor a la verdad", tras lo cual se desata una serie de aplausos. Raída Cóndor expresa lo siguiente:

"En la lucha, encontré, al doctor Cubas Villanueva, la señora Delfina Paredes. Hay muchas personas que debo de agradecer. Dentro de este dolor conocí a mucha gente que nos ha apoyado y han podido estar con nosotros. Yo pensaba que estaba sola, que buscaba un hijo, pero no. Gente que como Delfina, gente que me conoce, soy una mujer muy humilde, que en definitiva, y la mujer, vive y vive la vida, pareciera que yo nomás fuera la madre que tenía un hijo en la universidad, pero no. Definitivamente. Pero me desperté cuando lo desaparecen a mi hijo, Armando. Y dentro de todo esto, esta la mano de Dios, que no nos ha dejado, y siempre está con nosotros (...) Agradezco a todos ustedes, por estar con nosotros, por recordar a los mártires de la Cantuta, y que no se olviden, yo voy a seguir luchando mientras que pueda, mientras que Dios me de vida, para que una madre no sufra, no busque a su hijo como lo hice. Si les contara mi vida desde aquél 18 de julio, no les terminaría de contar. No les puedo decir. Yo levanté muertos, buscando a mi hijo. Subía a un edificio de 20 pisos, y me lo bajaba corriendo, buscando a Armando ¿Dónde estás? (foto 15, se emociona, el tono de voz se quiebra. La alumna que la presento la abraza en señal de solidaridad y de compartir su dolor. Le siguen aplausos)

- Gracias por estar con nosotros, gracias muchachos (aplausos).

- ¡Compañeros mártires de la Cantuta!

- ¡Presente!

- ¡Compañeros mártires de la Cantuta!

- ¡Presente!

- ¡Ahora!

- ¡y siempre!

- ¡Ahora!

- ¡y siempre!


El moderador de Integración Estudiantil proclama:

- "Quiero decirles, a aquellos que nos querían engañar, a aquellos que nos querían vender mentiras, que supo decirles, con su amor de madre, que no, y que supo reprobarlos con la cara la verdad".

Continua la trova y Walter Humala manifiesta:

" la trova, no es solamente una actitud, como un oficio más. Es un oficio de compromiso. Y espero que después de escuchar las palabras tan conmovedoras de quienes en realidad sienten en carne propia lo que ha ocurrido, para muchas otras ni les interese, a ellos quiere dedicarles este tema".

Finalmente se anuncia y hace su ingreso el grupo de zampoñas Taqui Marka:

- "Reciban el saludo fraterno y solidario de nuestra institución. compañeros y compañeras, a enfrentar, la amarga realidad, y así, luchar, cada vez más, para que esto no vuelva a suceder. Con su muerte, nos fue unida la verdad y un rayo de esperanza para aquellas personas que buscan una sociedad justa y solidaria. Y no dejar que a diestra y siniestra que perduren hoy los de la década pasada, y aquel que dice transigir el sentir de nuestro pueblo, venir a representar a él. Entonces, compañeros, vengo a decir que, cuando un justo muere, nunca muere. No solo por uno más, sino muchos, muchos más. Por eso, ellos serán siempre llama incendiaria en el seno de él, que denunciará actos de barbarie cometidos por un gobierno representante de minorías que sólo busca, postrar en la miseria e ignorancia a las grandes mayorías, actos como en el Callao, Accomarca, Uchuraccay, Barrios Altos y La Cantuta quedaran registrados en la historia, como actos genocidas de amedentramiento para evitar la justa reivindicación de las mayorías. Por eso, la lucha debe continuar, debe continuar en aras de buscar una verdadera democracia. Así, la muerte de nuestros mártires no será una inmolación en el vacío pues ellos estarán siempre en el recuerdo vivo de todos. Eso es todo compañeros" (aplausos).

- ¡Compañeros de La Cantuta!

- ¡presente!

- ¡Ahora y siempre!

- ¡Presente!

- ¡Viva la cultura y el arte popular!

- ¡Viva!

- ¡Viva la cultura y el arte popular!

- ¡Viva!


(Se hace una invocación en quechua: el grito de guerra de la agrupación tTqui Marka).


-    ¡... taqui marka!

- ¡carajo!


(Foto 16 y 17. Se finaliza con las zampoñas y se forma una rueda en el hall con alumnos diversos).


El homenaje culminó cerca de las diez de la noche, con el grupo de zampoñas, que recordaba aquellos años en que muchas de las identidades radicales de San Marcos y la Cantuta danzaban al ritmo de las zampoñas, las antaras y las quenas. Sonidos que aun parecen permanecer en algunas mentes de estudiantes.

 



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