| El devenir de la
geografía en el Perú. Ccente Pineda, Elmer Alberto; La
Torre Ruiz, Fabricio Máximo |
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CAPITULO II
LA GEOGRAFÍA EN EL PERÚ COLONIAL
(Continuación)
4. LA
ILUSTRACIÓN DURANTE EL SIGLO XVIII |

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4.1. Impulso y colapso de
la Ilustración en España
Al impulso de la nueva dinastía Borbónica, España durante el siglo XVIII desarrolla un
gran esfuerzo para incorporarse al desarrollo científico del occidente europeo.
Figura N° 2.3. Mapamundi
del Reino de los Incas según Huaman Poma de Ayala

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Fuente: Nueva Crónica. Huaman
Poma, Ilustraciones.
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Asumiendo el Despotismo Ilustrado en boga
durante el siglo XVIII en Europa, el reformismo borbónico logró revitalizar la
potencialidad de España en Europa y América, dirigió al Estado Español por la vía de
un racionalismo contrario a la tradición histórica de España. La Ilustración introdujo
en España una reforma educativa y social con el fin de poner al país en el mismo nivel
alcanzado por otras naciones en lo científico, técnico y económico, además de un
espíritu de crítica de la obra de la Iglesia Católica.
Cuatro generaciones de intelectuales impulsaron y representaron esta
corriente: Feijoo, Flores, Capomanes y Jovellanos respectivamente. Sin embargo la nueva
corriente no alcanzó al vulgo, fue aceptada por una minoría de aristócratas, hidalgos,
clérigos intelectuales y universitarios.(18)
La ilustración alcanzó su mayor auge en España durante el reinado de Carlos III
(1759-1788), inició su decadencia con Carlos IV (1788-1808). La crisis de la ilustración
en España, puede explicarse como consecuencia de la debacle económica, el impacto de la
Revolución Francesa y la "menguada categoría humana" de Carlos IV.
El espíritu revolucionario que se incubó en el desastroso reinado de Carlos IV estalló
en el motín de Aranjuez (17-3-1808), se inició un periodo de catástrofe que acabó con
lo alcanzado durante el periodo de la ilustración. La guerra y la primacía de las
corrientes tradicionalistas sobre las corrientes renovadoras (ilustrados) fueron su causa.
En América, el Virreynato del Perú fue seccionado para una mejor administración. De la
parte norte del virreynato sometido a endémicos ataques de piratas y corsarios sobre todo
en la costa antillana, surgirá el Virreynato de Nueva Granada en 1739.
En el sur, con el objeto de combatir la peligrosa expansión lusitana y eliminar el
ruinoso contrabando que tanto daño causaba a la economía colonial, se conformará el
Virreynato de Buenos Aires. (1776).
Los cambios relativos a la cultura y educación colonial, fueron sentidas en América
española durante la segunda mitad del siglo XVIII, gracias a las políticas implementadas
desde Felipe V, pero sobre todo desde Carlos III.
4.2. Traslado de la Ilustración
al Perú del siglo XVIII
La política de Carlos III generó una serie de cambios y transformaciones en la
metrópoli, muchas de ellas trasladas al Nuevo Mundo especialmente en la educación. La
expulsión de los Jesuitas ocurrida en 1767, permitió la aparición del Covictorio de San
Carlos (1771) y un conato de reforma en la Pontificia Universidad de San Marcos.
Nuevos personajes en la cultura peruana insurgen al amparo de las autoridades virreynales,
destacando José Baquíjano y Carrillo, líder de los ilustrados criollos, Toribio
Rodríguez de Mendoza, Hipólito Unanue, Vicente Morales Duares.
La Universidad de San Marcos del siglo XVIII, dominada por la escolástica, recibió
también aires de renovación, en 1723 aceptó la teoría de la circulación de la sangre
descubierta casi cien años antes (1628) por el médico inglés William Harvey; luego del
informe del polígrafo Don Pedro Peralta Barnuevo donde declara que dicha teoría "no
contenía cosa alguna contra las buenas costumbres ni contra los principios de la
verdadera filosofía". (Citado por Felipe Barreda: Ob. Cit. Pág. 209).
Debido al estado de atraso en que se encontraba la universidad, no sorprende que el mas
notable representante de la cultura científica del Perú de la primera mitad del siglo
XVIII -Don José Eusebio Llano y Zapata- no haya sido alumno de colegio ni universidad
alguna.
4.3. La Obra de José Eusebio
Llano y Zapata
Como pocos, Llano y Zapata destacó como enciclopedista y gozó siendo joven aún del
reconocimiento de sus contemporáneos, fue un gran investigador cuya sabiduría abarcaba
ciencias físicas, medicina, literatura y ciencias naturales, fue un incansable observador
de la naturaleza siguiendo el modelo de Descartes.
Dominada la educación colonial por la escolástica, Llano y Zapata no fue producto
universitario, se educó autodidácticamente siguiendo las pautas de
Descartes de quien se consideró discípulo, su trabajo representa según Emilio Choy,
"las aspiraciones de una clase que poseía cierta audacia intelectual".(19)
De su obra máxima "Memorias Histórico-Físicas, crítico apologética de la
América meridional" se conoce un solo tomo, sin embargo es considerado el mas
importante enciclopedista peruano del siglo XVIII. Su pensamiento preclaro fue plasmado en
sus obras: "Diario del Grande Terremoto que sintió Lima el 28 de Octubre de
1746", "Observación diaria-crítica-histórica-meteorológica",
"verdadero modo de conservar la salud", "Panegírico al Itmo. Señor
Morcillo Obispo del Cuzco" entre otros, siendo "Memorias
Histórico-físico-crítico-apologéticos de la América Meridional" su obra más
importante.
Según el Dr. Barreda Laos "Memorias" consta de cuatro tomos el primero de ellos
dirigido al estudio de la mineralogía, el segundo al conocimiento de la vegetación, el
tercero dedicado al estudio de los animales, el cuarto de carácter descriptivo se ocupa
de los cuatro grandes ríos que recorren Sudamérica. Tan solo el primero de ellos se
conserva en la Biblioteca nacional de Madrid, existiendo una copia en la Biblioteca de
Lima.
Para Gerardo Dianderas, la obra del ilustre limeño tiene un indiscutible mérito puesto
que en ella se "revela como un gran naturalista y eminente
geógrafo, de ideas de demasiado liberales para su tiempo que le crearon dificultades en
España".(20)
El método utilizado por tan ilustre personaje, rompió con el dogmatismo imperante, se
propuso estudiar por si mismo la naturaleza, siguiendo los consejos de Cusa, Gassendi
Descartes, llevó a cabo observaciones y experiencias en sus diversos viajes por América,
de ese modo pudo desarrollar su obra.
Alejado de la filosofía escolástica, perseguía como maestro reformas en la educación.
Su crítica a la enseñanza tradicional y al paripatetismo, la expresa en carta al
marquéz de Villa-Orellana; en 1758 desde Cádiz:
"Todas son abstracciones y disputas
bien inútiles. No se da un paso que no sea en esta parte pérdida de tiempo, malogro de
la juventud y ruina de los ingenios. Tropiezos casi inevitables y que siempre han de salir
al encuentro a todos los que se mezclan en cuestiones que ni en lo físico ni en lo moral
traen algún provecho al espíritu de los hombres, antes vuelven inútiles todas las
operaciones de la inteligencia, haciéndolas caer en la insensatez, furor o manía, si no
es ya en un pirronismo confirmado. Desearía que conocieran esto todos los maestros:
desterrarían entonces de sus escuelas tantas inutilidades, sofisterias e impertinencias
en que hasta ahora los tiene envueltos la observancia del peripato. Todas ellas no son
otra cosa que unos trampantojos de las aulas con que, por lo común, se engañan bobos y
descaminan los incautos".
Eusebio Llano y Zapata: Carta al Marquez de
Villa-Orellana 1758 Citado por Emilo Choy: Ob. Cit. Pág. 65, 66.
Llano y Zapata fue un
reformista que propuso un rompimiento con la escolástica, enfocando las ciencias
naturales de modo científico, el resultado de su esfuerzo fue inútil en su tiempo, pero
el legado de su obra resulta valioso.
Sin probabilidad de éxito en sus reformas proyectadas, sin acceso a las cátedras de
colegios y universidades, el esfuerzo de Llano y Zapata fue ineficaz, limitándose a
escritos de carácter privado donde expresaba su pensamiento.
4.4. El Convictorio de San Carlos
y la Reforma de la Educación Colonial
En la segunda mitad del siglo XVIII, la ilustración promovida desde la
Península se dejó sentir claramente en las colonias, especialmente después de la salida
de los jesuitas.
El vacío dejado por la congregación jesuítica obligó el cierre de los colegios San
Martín y San Felipe, dando origen a la creación del Convictorio de San Carlos (1771),
centro de estudios que daría cobijo a las nuevas corrientes científicas alentadas por la
ilustración.
Siendo Virrey del Perú Dn. Manuel Amat y Juniet, animado por la protección a las
ciencias y letras que dispensaba Carlos III, se constituyó el Convictorio carolino, donde
se inició estudios de Aritmética, Algebra y Geometría, además de filosofía moderna;
las doctrinas de Newton fueron escuchadas con admiración en el colegio y fuera de él.
Inicialmente el Convictorio adelantó muy poco bajo la dirección de sus primeros rectores
Lazo y Arquellada.
4.5. La Obra de Toribio
Rodríguez de Mendoza
En 1785, gracias a la influencia de Fray Diego Cisneros, el Virrey Teodoro Croix, nombró
rector del Convictorio al ilustre chachapoyano Toribio Rodríguez de Mendoza, quien inicia
una profunda reforma del plan de estudios del Convictorio, en su propuesta señala con
claridad la orientación filosófica que tomará al centro de estudios, dentro de la cual
se hallaba nociones de Geografía del Perú.
Cuestiona el atraso de América en materia de filosofía, denunciando el sofisma del
peripatetismo colmado de ideas abstractas y confusas alejadas de la
realidad, que alimentaban el fanatismo en las aulas. Propone levantar el veto a las ideas
de Gassendo, Descartes y Newton, incidiendo en los estudios de física y matemáticas
considerados dentro del área de filosofía.(21)
El éxito de los reformadores no fue duradero, vientos de libertad recorrían al
continente, y la Corona española en manos del neo absolutismo de Fernando VII, intenta
controlar los espacios de reflexión y crítica donde anida el germen libertario. Con el
neoabsolutismo de Fernando VII se impone en el Perú el retorno de la Santa Inquisición
en tiempos del Virrey Abascal, con el Santo Oficio recrudece la censura de libros y se
reprime los centros de educación con las "visitas" a los planteles, mientras se
separa los maestros liberales de las cátedras.
4.6. La Geografía en la Obra de
Hipólito Unanue
A fines del siglo XVIII las ciencias naturales reciben el impulso dispensado por las
políticas liberales de Carlos III, la protección real permite la aparición de Hipólito
Unanue Pabón (1755), peruano nacido en Arica como el mas notable maestro de Historia
natural de la colonia verdadero padre de la ciencia en el Perú.
El trabajo de Unanue representa un profundo cambio en la visión de la naturaleza,
aprovechando los nuevos métodos de observación especialmente el de Linneo para el
estudio de la zoología y botánica. Unanue ensaya la clasificación científica
aplicándola a las plantas del Perú, agrupándolas en órdenes, clases o familias, que
subdivide en géneros, especies e individuos, para luego analizar la aplicación e
importancia de estas en la vida humana.
Es evidente la concepción geográfica de Unanue en su obra "Observaciones sobre el
clima de Lima y sus influencias en los seres organizados en especial al hombre"
(1806) la misma que comprende la descripción del clima, las influencias del clima en el
reino vegetal, en los animales y en el hombre, las enfermedades que el clima ocasiona y
las medidas preventivas para evitarlas; los métodos curativos; termina recorriendo el
año médico de 1799 (Tomado de: Felipe Barreda: Ob. Cit. Pág. 247).
La obra arriba mencionada fue un valioso aporte para la ciencia de la época, le valió el
reconocimiento de científicos de todo el mundo como Tadeo Haencke,
Northen Flitch, Alexander Von Humboldt, Ruiz y Pabón; figurando su nombre en las
sociedades científicas de Filadelfia, Baviera, Nueva York y Madrid. Constituye un hito
dentro de la historia médica del Perú, siendo reconocida como una "pequeña
enciclopedia de geografía y patología médica".(22)
Unanue expresa también su interés y conocimiento de la ciencia
geográfica colocándola dentro de las ciencias naturales, proponiendo a su vez la
creación del "Colegio de Ciencias Naturales" donde se formarían los médicos.(23)
Comprometido con la reforma de los estudios universitarios, propuso un proyecto donde
predominaba la dirección científica, dando preferencia al estudio de las ciencias naturales y las matemáticas, "variaba el carácter de la enseñanza
médica; creaba la cátedra de Geografía del Perú, estudio hasta entonces
desconocido". El plan propuesto por Unanue, que modernizaba los estudios superiores,
fue aceptado por real cédula del 9 de Mayo de 1815, suprimiéndose la cátedra de
filosofía peripatetica y creándose en su lugar una de Física experimental y otra de
Química.(24)
Destacado ilustrado, Unanue fue un colaborador infatigable del Mercurio Peruano donde
escribió bajo el pseudónimo de Aristio. Sus artículos plenos de observaciones y datos
valiosos, fueron el vehículo para exponer su concepción del Perú y su geografía.
Entre sus mas importantes escritos figuran: "Geografía Física del Perú"
(1792) "Preludio a un examen de geografía" (1791) "Peregrinación por los
ríos Marañón y Ucayali" (1791) "Conclusión de la descripción científica de
las plantas del Perú" (1791) "Disertación sobre el aspecto, cultivo, comercio
y virtudes de la famosa planta del Perú nombrada Coca" (1794), etc.
El estudio de la geografía del Perú llevó a Unanue a la convicción de las inmensas
posibilidades del país. Su apreciación se apoyaba en la localización del territorio
entre el ecuador y el trópico de capricornio en la parte central de la costa occidental
del continente sudamericano, la comunicación interoceánica que facilitan los ríos que
fluyen hacia ambas vertientes; la variedad de climas, razas y productos que hacían del
Perú un país privilegiado.
Perú reunía, según Unanue las "producciones" de Europa,
Africa y Asia.(25) Contaba además con
frutos únicos en el mundo, producto de la flora que lo hacía "acaso el país mas
pingüe en vegetales de toda la tierra". La Amazonía fue valorada por el sabio
peruano como una gran reserva cuya explotación y comercialización de sus productos
traería utilidades incalculables al país.
Consciente que el mercado donde colocar la producción nacional era Europa, Unanue se
preocupó por el rescate y valoración de los productos peruanos ante los ojos de los
europeos, desde el Mercurio conjuntamente con otros ilustrados denunciaron las ventajas de
los frutos del nuevo mundo.
Según Unanue, los prejuicios europeos cederían al demostrarse que
"el tabaco no era mas funesto al género humano que las balas y la pólvora; que las
pepitas de cacao no eran cagarruta de carnero, que curar con cascarilla no era pecado
mortal; que los indios no eran irracionales, ni los europeos se degeneraban al venir a
América".(26)
El advenimiento de la República, encontró en la población criolla la convicción de que
el Perú serían un destino privilegiado para inmigración europea, basada esta
expectativa en la labor de difusión de las bondades del país llevada a cabo por
Hipólito Unanue y los ilustrados contemporáneos suyos.
4.7. Balance de la Geografía
Colonial
España como Roma, asumió una actitud profundamente pragmática frente al conocimiento;
para ellos todo saber debía tener un carácter utilitario. La geografía parte del
conocimiento al fin, no escapó a este enfoque. En el imperio hispano la geografía fue un
eficaz auxilio del gobierno monárquico.
Las requisiciones extendidas por los Reyes hispanos a los descubridores y conquistadores
del nuevo continente, siempre tuvieron que ver con datos geográficos; ejemplo de ello son
las cartas de los Reyes Católicos a Cristóbal Colón, las Ordenanzas Reales exigiendo a
los funcionarios coloniales las relaciones geográficas de los territorios por ellos
administrados y la creación del cargo público de Cosmógrafo Mayor.
Dionisio Alcedo autor de "Aviso Histórico, Político, Geográfico con las noticias
más particulares del Perú, tierra firme, Chile y nuevo Reino de Granada" publicado
en Madrid en 1793, reconoce el valor político de la geografía como medio eficaz para
conservar y gobernar los reinos "donde no alcanzan la vista y
presencia de sus monarcas suplen por ellas demarcaciones geográficas y las relaciones
históricas que a semejanza de las lunas de los telescopios hacen presentes los objetos
mas distantes".(27)
La Casa de Contratación de Sevilla, cumplió aquella misión de recopilar y procesar la
información geográfica de las colonias, de su matriz salieron estudios y cartas
geográficas que atendieron la demanda de la monarquía a la par que pincelaban la
realidad de América.
Desde la administración pública el encargo geográfico recayó en el Cosmógrafo Mayor del Reino, cargo desempeñado inicialmente por Juan López de
Velasco autor de "Geografía y descripción de las Indias" (1574).(28)
En el Perú el cargo de Cosmógrafo Mayor del Reino estuvo íntimamente ligado con la
enseñanza de las matemáticas, estudios que se iniciaron durante el gobierno del Virrey
Luis Henríquez de Guzmán Conde Alva Liste (1657), siendo el primer catedrático de esta
materia y cosmógrafo mayor el Dr. Francisco Ruiz Lozano.
La geografía utilitaria durante la colonia, estuvo contenida en los informes de los
Corregidores, por la naturaleza de su actividad consignaban datos económicos, político,
etc. producto de sus extensos recorridos por el territorio, toda esta información
georeferenciada a nivel de circunscripción (ciudad, pueblo, cacicazgo, etc.), constituyen
información básica para el gobierno colonial.
El sentido informativo de las Crónicas; cuyo valor geográfico es innegable, estaba
dirigido a las autoridades de la Península, del mismo modo que las Relaciones
geográficas que se escribieron en América por mandato Real (1572, 1577 y 1578) sirvieron
para el diseño de las políticas aplicadas al nuevo mundo. De aquellas Relaciones
surgieron obras que comprendían la geografía americana y del país, es el caso de
"Relaciones Geográficas de Indias" de Marco Jiménez de la Espada,
"Historia General" de Gonzalo Fernández de Ovideo, "Geografía y
descripción universal de las Indias" de Juan López de Velasco, considerando además
entre este género "Nueva Crónica y Buen Gobierno" del cronista indio Felipe
Huamán Poma de Ayala, producto de largos recorridos por el país que aportan a la
geografía humana de su tiempo.
Desde mediados del siglo XVII se sumó a aquella forma de geografía otra que cultivaron
los Cosmógrafos, estos funcionarios tuvieron la tarea de redactar los calendarios anuales
por orden del virrey, además se hacían cargo de las localizaciones geográficas
(latitud, longitud) de ciudades, puertos, etc., valiéndose de cálculos astronómicos,
exigiéndoseles inclusive predicciones astrológicas.
Destaca la obra de los cosmógrafos Francisco Ruiz Lozano (1607-1677) limeño, fundador de
la cátedra de matemáticas en el Perú; Juan Ramón Koening (1623-1709) belga, sucesor de
Francisco Ruiz, autor de la "Carta geográfica de la Provincia de Río de la Plata,
Tucumán y Paraguay con parte de los continentes de Chile, Perú, Santa Cruz y
Brasil" que comprende territorio situado entre los 17° y los 40° grados de latitud
sur. Fue autor del plano de amurallamiento de la ciudad de Lima, solicitado por el virrey
Duque de la Palata.
Pedro Peralta Barnuevo, polígrafo matemático, astrónomo publicó diversos almanaques
calculados al meridiano de Lima, y algunos cálculos astronómicos sobre eclipses.
El cosmógrafo de mayor aporte a la geografía descriptiva fue el médico matemático
Cosme Bueno, quien compuso "Descripción del Perú" trabajo requerido por los
virreyes cuya concepción se debería a Juan Ramón Koening quien no logró llevarlo a
cabo. En general Cosmógrafos y Corregidores fueron gestores de una geografía pragmática
cada cual con una visión propia frente al hecho geográfico que perfilan una geografía
astronómica y física (cosmógrafos) y otra humana de corte político y económico,
(tomado de: Pablo Macera-Felipe Marquéz: Ob. Cit. Pág. 4).
El siglo XVIII, pleno de actividad científica, promovido por la política del despotismo
ilustrado, sirvió para impulsar la geografía en América. Las grandes expediciones al
nuevo continente llevadas a cabo durante este siglo, mostraron la imagen del Perú, se
cuenta entre estas la de Louis Feullée (1709), cuyo resultado fue: "Journal de
Observations Phisiques, Mathematiques de Amerique Meridionale". La expedición de
Amadeo Francisco Frézier (1716) de la que resultó "Relation du Voyage de la mer du
Sud aux costes du Chile et du Pérou"; la expedición de la Academia de Ciencias de
París (1735) que trajo al Perú ilustres personajes como Luis Godín, Pedro Bouguer,
Carlos María de la Condamine, Jorge Juan y Antonio de Ulloa. Dicha expedición llegó con
la finalidad de medir la longitud del arco del meridiano de un grado sobre el ecuador, el
mismo que al ser comparado con igual medida realizada cerca de los polos (Finlandia),
permitiría determinar la forma de la tierra y resolver así la controversia entre Newton
y Cassini, señalando el primero que la tierra era achatada en los polos, mientras el
segundo que era alargada.
De quienes llegaron con esa expedición se conoce que Luis Godín radicó definitivamente
en el Perú, desempeñando la cátedra de matemáticas y el cargo de Cosmógrafo Mayor,
mientras que de la Condamine expedicionaba en el Amazonas entrando por el Marañón y
cruzando el Pongo de Manseriche, a la vez que estudiaba la geografía, geología,
botánica, etnología de la Amazonía trazando uno de los primeros y mejores mapas del
gran río.
También el paso de la expedición Malaspina (1789) última gran expedición española del
siglo XVIII.
Finalmente la labor de exploración de Requena, en la parte norte de la cuenca del
Amazonas, sobre el yapurá, Maynas, Quijos y otros, estudios que son publicados en el
Mercurio Peruano. (Gerardo Dianderas: "La geografía en el Perú desde la época de
los Incas". Pág. 7, 8, 9).
La intensa actividad científica del siglo XVIII permitió a la geografía asomar con
perfil propio.
La geografía del siglo XVIII compendiaba la tradición matemático astronómica de los
cosmógrafos, la geografía humana ligada a la administración pública de los
funcionarios coloniales, las relaciones de viaje y las descripciones de los misioneros.
Como señala Macera y Márquez, aquellos diversos modos de entender la geografía
permitieron personalizarla, distinguir sus métodos y objetivos, colocándola al nivel de
otras ciencias. "Al finalizar la dominación española en el Perú la geografía
había superado ya entre nosotros las etapas de indecisión en que para
justificar su existencia se le definió como un apéndice de la historia".(29)
___________________________________
(18)
Jaime Vinces Vives: "Aproximación a la Historia de
España". Pág. 133. Edit. Salvat. 1970. |
 |
(19)
Emilio Choy: "El pensamiento Burgues y la Colonia".
Antropología e Historia - Tomo III. Pág. 65. |
 |
(20)
Gerardo Dianderas: Ob. Cit. Pág. 7,8. |
 |
(21)
Toribio Rodríguez de Mendoza: "Plan de estudios para el
Convictorio de San Carlos". Presentado por Rubén Vargas Ugarte: "El Real
Convictorio Carolino y sus dos luminarias". Pág. 72. Edit. Milla Batres 1970. |
 |
(22)
Juan B. Lastres: "Historia de la medicina peruana" Tomo
V. Volumen III. Pág. 67. Lima 1951. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. |
 |
(23)
Daniel Valcárcel: "Historia de la Educación Colonial".
Tomo II. Pág. 66. |
 |
(24)
Felipe Barreda Laos: Ob. Cit. Pág. 247. |
 |
(25)
Hipólito Unanue: "Geografía Física del Perú". Pág.
11, citado por Jorge Cañizares: La Utopía de Unanue. Pág. 96. |
 |
(26)
Hipólito Unanue: "Disertación sobre el aspecto, cultivo
comercio y virtudes de la famosa planta del Perú nombrada coca". Mercurio Peruano
pág. 32, citado por: Jorge Cañizares Ob. Cit. Pág. 98. |
 |
(27)
Citado por Pablo Macera D., Felipe Márquez A.:
"Informaciones geográficas del Perú Colonial". Pág. 4. |
 |
(28)
Elías Trabulse: "Ciencia y Tecnología en el Nuevo
Mundo". Pág. 12. |
 |
(29)
Pablo Macera-Felipe Márquez: Ob. Cit. Pág. 7. |
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