Revista de Sociología - Volumen 11 - 1999 - Número 12


Custodio Arias Nieto


    

 

Durante la violencia que se inició en 1980, y cuyo escenario principal fue el campo, en el contexto de la crisis económica, según Trivelli, uno de los pocos temas estudiados fue el campesinado, principalmente desde la economía, lo cual fue materia de discusión en los SEPIAS de esa década; pero donde la discusión sobre la pobreza estuvo casi ausente.

En los años noventa, en un contexto político y económico diferente, se intensificó el estudio de la pobreza: "En general la mayor cantidad de estudios sobre pobreza, desde diferentes entradas, se pueden dividir en dos grandes grupos: las cuantificaciones, perfiles y caracterizaciones de los pobres y la pobreza, basados casi de manera exclusiva en la información contenida en las encuestas de niveles de vida; y los estudios conteniendo evaluaciones sobre el impacto de las políticas de ajuste estructural sobre grupos y/o segmentos determinados de pobladores rurales, muchos de ellos compuestos mayoritariamente por pobres".

Trivelli afirma que aproximadamente un 30% de los trabajos sobre pobreza publicados en los años noventa "son cuantificaciones y descripciones de los pobres y la pobreza". Después de hacer un breve recuento acerca de los principales trabajos sobre pobreza rural en los años noventa, la autora sugirió que "hay que rescatar que se han retomado dos grandes discusiones luego de 20 a 30 años: la distribución del ingreso y los derechos ciudadanos de los pobres, especialmente de los pobres rurales". Antes de terminar esta parte de su trabajo, señaló que los métodos de cuantificación de la pobreza más utilizados son la pobreza por ingresos, –tal vez el más difundido– y el método de las necesidades básicas insatisfechas. Otros menos utilizados, como el índice de pobreza de capacidad, propuesta por el PNUD y el método de pobreza por capacidades o pobreza humana, utilizada por Sen, completarían el cuadro de los métodos más conocidos y utilizados para medir la pobreza rural.

Trivelli realizó una rápida revisión de las políticas públicas esbozadas para enfrentar la pobreza, donde encuentra una división de tareas entre las políticas macro y las sociales pero subrayando que existe un divorcio entre políticas globales y la lucha contra la pobreza. Su trabajo concluye proponiendo una agenda de investigación sobre la pobreza rural:

1. Causas y determinantes de la pobreza, desde distintas perspectivas. Discusión de las teorías sobre las causas de la pobreza.

2. Descentralización de capacidades: gasto público y capacidades de decisión.

3. Impacto en el ejercicio de los derechos ciudadanos de la pobreza.

4. Posibilidades de impulsar estrategias de desarrollo rural en el actual contexto y su impacto sobre la pobreza rural.

5. Rol del desarrollo de centros urbanos intermedios en el desarrollo rural.

6. Economía política de la lucha contra la pobreza

7. Políticas macro y sectoriales viables en el actual contexto que tengan impacto positivo en la pobreza

8. Sostenibilidad de las políticas sociales y los programas de lucha contra la pobreza.

9. Impactos de la pobreza rural sobre los recursos naturales y el medio ambiente.

10. Nuevos grupos de poder en las zonas rurales y su relación con la pobreza y con las actuales políticas públicas de lucha contra la pobreza.

Esta propuesta, si fuera implementada, ayudaría no sólo a la comprensión del problemas de la pobreza; sino, sobre todo, al diseño de políticas que apunten a su solución en el largo plazo.

La tercera ponencia balance, "Diversidad Biológica y Mercados" de Antonio Brack Egg, fue organizada en tres partes. En la primera, el autor propuso los conceptos claves, a partir de la biodiversidad o diversidad biológica, "que engloba a todos los seres vivos de la tierra". En la segunda parte presentó el potencial en biodiversidad del Perú, subrayando sus ventajas comparativas a nivel global. El autor concluyó señalando que "la diversidad biológica es uno de los recursos más importantes del país por la presencia de ecosistemas productivos, especies de usos conocidos y variabilidad genética. Además, ofrece crecientes ventajas comparativas para el país en el marco de las nuevas tendencias mundiales". Finalmente, Brack planteó que "la concepción del marco agrario del Perú debe ser ampliado y definitivamente considerar las nuevas potencialidades dentro de los mercados emergentes, que serían de gran desarrollo en el próximo siglo".

Las mesas especiales

Resulta difícil por el número de mesas y, por supuesto, del número de temas tratados a lo largo del evento, referirse a todas ellas. Debemos destacar, a nuestro criterio, las ponencias de Efraín Gonzales de Olarte: "Ajuste estructural y regiones", las presentadas sobre el fenómeno de El Niño, y el trabajo de Nelson Manrique: "Agro y región en la sociedad de la información".

 

De los avances y las carencias del SEPIA VIII

Después de más de década y media del desarrollo de los SEPIAS, resulta alentador que los investigadores provenientes de las diversas disciplinas que trabajan, investigando los problemas de la sociedad rural y el agro, ofrezcan ponencias que contribuyen al esclarecimento de problemas actuales de nuestra sociedad rural. En el caso del SEPIA VIII, particularmente las ponencias sobre la pobreza rural y la biodiversidad biológica y mercados, rebasan los marcos estrictamente coyunturales y agrarios. En ese plano, creemos que el evento cumplió con su cometido y, al igual que los otros SEPIAS, ya tiene una agenda para el SEPIA IX, que se llevará a cabo en Puno en el año 2001.

 

(Custodio Arias Nieto)


Anterior  |  Regresar al indice 

Arriba