Durante la violencia que se inició en
1980, y cuyo escenario principal fue el campo, en el contexto de la crisis económica,
según Trivelli, uno de los pocos temas estudiados fue el campesinado, principalmente
desde la economía, lo cual fue materia de discusión en los SEPIAS de esa década; pero
donde la discusión sobre la pobreza estuvo casi ausente.
En los años noventa, en un contexto
político y económico diferente, se intensificó el estudio de la pobreza: "En
general la mayor cantidad de estudios sobre pobreza, desde diferentes entradas, se pueden
dividir en dos grandes grupos: las cuantificaciones, perfiles y caracterizaciones de los
pobres y la pobreza, basados casi de manera exclusiva en la información contenida en las
encuestas de niveles de vida; y los estudios conteniendo evaluaciones sobre el impacto de
las políticas de ajuste estructural sobre grupos y/o segmentos determinados de pobladores
rurales, muchos de ellos compuestos mayoritariamente por pobres".
Trivelli afirma que aproximadamente un
30% de los trabajos sobre pobreza publicados en los años noventa "son
cuantificaciones y descripciones de los pobres y la pobreza". Después de hacer un
breve recuento acerca de los principales trabajos sobre pobreza rural en los años
noventa, la autora sugirió que "hay que rescatar que se han retomado dos grandes
discusiones luego de 20 a 30 años: la distribución del ingreso y los derechos ciudadanos
de los pobres, especialmente de los pobres rurales". Antes de terminar esta parte de
su trabajo, señaló que los métodos de cuantificación de la pobreza más utilizados son
la pobreza por ingresos, tal vez el más difundido y el método de las
necesidades básicas insatisfechas. Otros menos utilizados, como el índice de pobreza de
capacidad, propuesta por el PNUD y el método de pobreza por capacidades o pobreza humana,
utilizada por Sen, completarían el cuadro de los métodos más conocidos y utilizados
para medir la pobreza rural.
Trivelli realizó una rápida revisión
de las políticas públicas esbozadas para enfrentar la pobreza, donde encuentra una
división de tareas entre las políticas macro y las sociales pero subrayando que existe
un divorcio entre políticas globales y la lucha contra la pobreza. Su trabajo concluye
proponiendo una agenda de investigación sobre la pobreza rural:
1. Causas y determinantes de la pobreza,
desde distintas perspectivas. Discusión de las teorías sobre las causas de la pobreza.
2. Descentralización de capacidades:
gasto público y capacidades de decisión.
3. Impacto en el ejercicio de los
derechos ciudadanos de la pobreza.
4. Posibilidades de impulsar estrategias
de desarrollo rural en el actual contexto y su impacto sobre la pobreza rural.
5. Rol del desarrollo de centros urbanos
intermedios en el desarrollo rural.
6. Economía política de la lucha contra
la pobreza
7. Políticas macro y sectoriales viables
en el actual contexto que tengan impacto positivo en la pobreza
8. Sostenibilidad de las políticas
sociales y los programas de lucha contra la pobreza.
9. Impactos de la pobreza rural sobre los
recursos naturales y el medio ambiente.
10. Nuevos grupos de poder en las zonas
rurales y su relación con la pobreza y con las actuales políticas públicas de lucha
contra la pobreza.
Esta propuesta, si fuera implementada,
ayudaría no sólo a la comprensión del problemas de la pobreza; sino, sobre todo, al
diseño de políticas que apunten a su solución en el largo plazo.
La tercera ponencia balance,
"Diversidad Biológica y Mercados" de Antonio Brack Egg, fue organizada en tres
partes. En la primera, el autor propuso los conceptos claves, a partir de la biodiversidad
o diversidad biológica, "que engloba a todos los seres vivos de la tierra". En
la segunda parte presentó el potencial en biodiversidad del Perú, subrayando sus
ventajas comparativas a nivel global. El autor concluyó señalando que "la
diversidad biológica es uno de los recursos más importantes del país por la presencia
de ecosistemas productivos, especies de usos conocidos y variabilidad genética. Además,
ofrece crecientes ventajas comparativas para el país en el marco de las nuevas tendencias
mundiales". Finalmente, Brack planteó que "la concepción del marco agrario del
Perú debe ser ampliado y definitivamente considerar las nuevas potencialidades dentro de
los mercados emergentes, que serían de gran desarrollo en el próximo siglo".
Las mesas especiales
Resulta difícil por el número de mesas
y, por supuesto, del número de temas tratados a lo largo del evento, referirse a todas
ellas. Debemos destacar, a nuestro criterio, las ponencias de Efraín Gonzales de Olarte:
"Ajuste estructural y regiones", las presentadas sobre el fenómeno de El Niño,
y el trabajo de Nelson Manrique: "Agro y región en la sociedad de la
información".
De los avances y las carencias del
SEPIA VIII
Después de más de década y media del
desarrollo de los SEPIAS, resulta alentador que los investigadores provenientes de las
diversas disciplinas que trabajan, investigando los problemas de la sociedad rural y el
agro, ofrezcan ponencias que contribuyen al esclarecimento de problemas actuales de
nuestra sociedad rural. En el caso del SEPIA VIII, particularmente las ponencias sobre la
pobreza rural y la biodiversidad biológica y mercados, rebasan los marcos estrictamente
coyunturales y agrarios. En ese plano, creemos que el evento cumplió con su cometido y,
al igual que los otros SEPIAS, ya tiene una agenda para el SEPIA IX, que se llevará a
cabo en Puno en el año 2001.
(Custodio Arias Nieto) |