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Liderazgo, Pastoral Administrativa
y Erosión Post Moderna
Para cualquier mediano espectador de la
escena cotidiana de las grandes ciudades latinoamericanas no le es extraño la frondosa
industria editorial de libros de administración de empresas, planeamiento estratégico,
liderazgo de excelencia, calidad total, control de la calidad, optimización de la
gerencia, gerencia de calidad, excelencia empresarial, etc., que circulan diariamente por
sus principales ciudades. Desde hace veinte años aproximadamente pero con mayor e
inusitada intensidad en los últimos diez años han invadido con creciente presencia
las calles, las librerías, los puestos públicos, las universidades, las plazas, los
institutos de capacitación de mando medio, los liceos, las academias y la mayoría de los
espacios de difusión de material de lectura de los barrios urbanos. Su presencia no se
agota tan sólo en los barrios de sectores A, sino que incluye también a sectores B y C.
Y su presencia no se circunscribe solamente a las grandes ciudades; sino a ciudades de
dimensión intermedia y provinciales* .
Su impacto de distribución es inaudito.
Su venta abarca desde las librerías más encumbradas y en los barrios más privilegiados,
hasta la distribución más pedestre de la venta comercial ambulatoria en semáforos de
las principales avenidas y calles más transitadas. Y este paisaje no es exclusivo del
caso nacional, se
repite incesantemente en todas las
grandes capitales y ciudades de la región latinoamericana. Desde ciudad de México,
pasando por Caracas, Quito, Buenos Aires, Santiago, Bogota, Medellín o Chiclayo.
Es una verdadera pastoral en el sentido
más amplio y secularizado del término. Pastoral en el sentido triple de convertirse
tanto en una rutilante campaña que muy bien podría estar destinada a lograr un
ablandamiento y nueva sensibilización de la cultura popular masiva, como de difundir un
mensaje reiterante y repetitivo siempre cortado por el mismo objetivo, y al final, como la
difusión de una nueva espectativa de vida que se puede conseguir y lograr siguiendo
determinados "pasos" y emprender la determinada ruta que sus autores
recomiendan.
Pastoral en el sentido de presentarse
más allá de la lectura explícita de sus textos y adentrándonos en lo implicante de sus
propuestas, como "la nueva salvación" del hombre común y corriente. La
salvación que desde la cotidianeidad repetitiva y monótona del hombre "ajustado por
el presupuesto", o del hombre "sin atributos", como decía tan
acertadamente Mussil al principio del siglo, puede hacernos remontar al terreno expecticio
de integrarnos al espacio sublimante de un nuevo círculo tanto en lo económico, como en
el de la sensualización del poder.
Y, en efecto, si se siguieran sus
propuestas de actividades y sus lineamientos de acción, el itinerario que nos señalan y
el destino al que nos conducirían, quedarían marcados por el acceso a una nueva
economía, como también a una nueva "moral" de las relaciones cotidianas. Una
nueva ética, y al final una nueva práctica, rediseñaría nuestras acciones. Y la nueva
ética que nos enseñan se convierte, por obra y gracia de la magia del difundido mercado
cotidiano y de las ansias de cambio de los demandantes de ese tipo de literatura, en una
completa y perfecta versión "teológica" a la cual, adscribirse y ejecutarla es
sinónimo de triunfo y recompensa, por lo menos en la indeleble tinta negra de sus textos.
Y es que, como al final de cuentas esta
literatura parte de la administración de empresas, de su gestión y gerencia, y en la
medida que la actividad empresarial y las unidades de las cuales se compone se han
convertido en el sentido hegemónico del mundo industrial temprano como del tardo
industrial de las zonas planetarias emergentes, sus propuestas terminan entroncándose con
una nueva forma de poder, de nueva ética de control. Pero no de cualquier control, no del
clásico control sobre la naturaleza; sino de una nueva ética de control sobre los
demás. Por eso, además de proponerse como una alternativa para mejorar la economía
individual, también es una propuesta de cómo acercarnos a lo que hace más de
cuatrocientos años atrás Maquiavelo denominaba "las ansias de poder y gloria que
gobiernan el corazón de los individuos".
La prolífica literatura que desde la
administración salta a la gerencia y desde la gerencia al liderazgo, la excelencia, la
calidad, los grupos de control, el planeamiento, la optimización, y así en una
interminable linea de continuidad ininterumpida nos termina colocando de lleno en el poder
y su sensualización. La meta final deviene en cómo controlar a los otros, cómo ejercer
control eficiente y de "calidad" en la empresa, y la empresa, siendo hegemónica
como unidad de producción, es el centro del espacio social en que se mueve la humanidad
actual. Ejercer control ahí, es situarse en el control del poder de la unidad económica
que a todos nos afecta. Ciertamente, existe el otro poder, el del Estado, el del
"profesionalismo político", el de las mediaciones entre sociedad y Estado y su
institucionalización como partido, congreso, altos funcionarios públicos. Pero ese poder
en la literatura de administración y su secuela editorialista queda al margen, no
interesa, y por eso mismo, la ética del control de la gerencia que nos proponen es más
sensual, quizas que el otro poder, el macro. Y lo es porque el que nos proponen es micro,
directo, casi personalizado. Se trata de cómo ejercer poder en el control gerencial del
cara a cara, del día a día. Poder en la interacción cotidiana.
Es por eso que el camino señalado y
diseñado como perfecta teleología al futuro se llegará indefectiblemente si se
siguen sus preceptos no sólo implica la satisfacción de la adquisición de bienes,
eso es lo menos importante pero no por eso lo menos soslayable, implica la dirección de
personas y por consiguiente la gratificación y satisfacción que da la dirección de los
demás. Lograr, así, cristalizar las ansias humanas de lo que Fukuyama propone como el
motor de la historia, el reconocimiento de uno sobre los demás, y -además- la
gratificación del sistema en su conjunto por los bienes que pudieran conseguirse con la
mejora económica. La nueva pastoral de la administración anclando en lo más profundo de
la reminiscencia histórica saca a luz un nuevo escenario de futuro al que se puede
llegar; pero no desde atrás de la historia, o desde la ruptura con la misma, sino desde
el presente cotidiano, el de todos los días.
Así, sus propuestas y la dirección del
camino que nos perfilan van en un doble sentido sociológico. De lo micro a lo macro, del
individuo reconductualizado a la nueva sociedad de hombres y ciudadanos recapacitados;
como de lo macro a lo micro, desde una nueva conducta social reinteriorizada con nuevos
patrones valorativos que se introyectan en miles de hombres quienes, aunque atomizados
como colección social, serán la basamenta de una nueva sociedad de acuerdo a la nueva
ética propalada.
Pero esta "nueva literatura",
la nueva teología de salvación del hombre común y corriente de fin de siglo, no se
presenta desde las bases del fundamentalismo mágico-sacralicio, sino que, totalmente al
contrario, se presenta desde las bases modernas y contemporáneas de la ciencia que, desde
el renacimiento y pasando por la ilustración y el racionalismo, atiborra al hombre
moderno. Así, si desde el Novum Organum de Francis Bacon, padre fundador de la ciencia
moderna, el "caso experimental" debe ser la base de la inducción, de la
generalización de las leyes naturales "a las cuales debemos obedecer", aquí
también el caso prolífico, multiple y polifacético nos invade y nos hace decir: esto no
es esoterismo, esto es ciencia. ¿Acaso no se tiene una "casuística" a la mano
que legitima las generalizaciones sobre un universo de multiples experiencias? Y es por
eso que los libros de la nueva pastoral administrativa se escriben en un equilibrio cuasi
perfecto entre generalidad y particularidad. Casi todo párrafo empieza por una
generalización y a continuación se desparraman una serie de datos que prueban lo
primero. El método no es desdeñable, después de todo lo sigue el periodismo, tanto el
académico como el cotidiano. Y es la receta para que lo siga cualquiera de los autores de
libros que buscan traspasar los espacios de la academia y convertirse en textos de
divulgación. Léase bien y probablemente se encontrará ahí parte de la llave del éxito
de libros como los de Fukuyama que siguen ese método de exposición casi al pie de la
letra, sólo por referirnos a alguien que desde la academia se ha colocado en el
periodismo best-séller. La pastoral, como toda divulgación para ganar los corazones de
las mayorías debe vestirse con las prendas del momento histórico y agiornarse con el
humor de la época.
Ciertamente, estamos hablando de
literatura best-séller y como tal no de literatura clásicamente académica. Sin embargo,
estos linderos han quedado desdibujados tanto por las nuevas mentalidades epistemológicas
de la epoca actual, como por la nueva construcción de escenarios sociales que la propia
nueva producción editorial va creando. La embargante presencia de la literatura best
séller tiene la virtud de ser no sólo el efecto en un nivel de segundo orden de la
literatura académica; sino tambien la causa de las modificaciones que va sufriendo la
propia literatura académica. Causa y efecto, efecto y causa se retrotraen, se mezclan y
alimentan recíprocamente. Profesores de universidades tanto en cursos de pre y postgrado
recomiendan su lectura, como que también sus más distinguidos autores pertenecen a
prestigiadas universidades de reconocidos países altamente desarrollados. Además, casi
siempre la legitimidad de la autoría viene precedida por el hecho de que el autor ha sido
consultor de alguna prestigiada multinacional de relevante éxito en el trasnacionalizado
mundo comercial de la globalización.
* El presente es un ensayo de
sociología sobre un tema libre, tal como se verá, que concita gran impacto en audiencias
populares y académicas. No hemos insertado, intencionalmente, citas autorales a pie de
página ni citas bibliográficas finales para hacerlo más expeditivo y menos pesado; pero
cualquier lector sabrá dilucidar las referencias teóricas y las fuentes editoriales de
los autores nombrados. |
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