Boletín 9-Museo de Arqueología y Antropología: 1999

 

Tras las Huellas del pasado

La Dra. Ruth Shady cuenta su experiencia

como Directora del Museo

 

El año 1991, creo que fue en setiembre, el Consejo de Facultad me nombró directora del Museo. Aquel entonces pude hacer muy poco, porque el Museo dependía de la Facultad de Ciencias Sociales y ésta no tenía claro, dentro de su programa de trabajo, qué hacer con una institución como el Museo. No había considerado presupuesto para el desarrollo de la institución. Era tan limitado el recurso económico que no podíamos trabajar. Cuando llegué solamente encontré a un arqueólogo, que se encargaba de cuidar el Museo. No había ningún trabajo técnico, no se hacían inventarios, no había un chequeo periódico del fondo museográfico. Encontré los depósitos en total abandono, llenos de tierra, polvo y alimañas. En décadas no se había limpiado, por ejemplo, el depósito llamado McNeish o el que almacenaba las colecciones de investigadores. A eso se sumaba el edificio, que se encontraba en muy malas condiciones. Insistí con la Facultad en solicitar apoyo pero todo intento fue infructuoso. Ante estas dificultades, tuve que alejarme. No renuncié. Había gestionado una beca de investigación y consideré que podía ser más provechoso dedicarme a ella que permanecer en el Museo, donde no había condiciones para sacar adelante la institución.

 

El segundo período

A fines de 1997, el Dr. Manuel Paredes Manrique, el actual Rector de la Universidad, me propuso el cargo de director del Museo. Cuando llegué a esta institución encontré a la misma arqueóloga encargada de guardar las colecciones, más un grupo de estudiantes, todos ellos habían estado haciendo el traslado de las piezas a nuevos ambientes para que el local, donde funcionaba el Museo, pudiera ser restaurado. En cierta medida, las condiciones eran las mismas en que yo había dejado la institución el año 92, porque no se hacía ningún trabajo técnico. Únicamente en ese traslado se procuró acondicionar algunos ambientes de los Patios de Derecho y Ciencias, donde ahora están los depósitos. Pero aquellos, correspondientes a los materiales de investigadores y la colección McNeish, continuaban tal como los había visto en 1991. Había roedores muertos, tierra, un gran desorden. Nadie sabía lo que se encontraba allí.

En ese estado de cosas, presentamos al Rector el programa de trabajo del Museo. Por aquel entonces, las condiciones, en cuanto a la administración, habían cambiado, pues el Museo ya no pertenecía a la Facultad, sino que había vuelto a depender de la Administración Central y formaba parte del Centro Cultural. Esto permitió al Rector, que comprendió el significado y alcances del trabajo científico y técnico del Museo, conceder el presupuesto que ha permitido avanzar en la consecución de los fines institucionales. Hemos podido adquirir estantes, deshumedecedores, mesas, computadoras, y demás materiales, que son indispensables para el buen desempeño del Museo. Los inventarios se han concluido. Los depósitos han

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Trabajos en la Plataforma oeste de la Huaca San Marcos.

sido trasladados y ordenados, ahora se sabe lo que se tiene en el almacen de investigadores. Estamos a la espera que se termine la restauración del local del Museo para que éste pueda cumplir a cabalidad con las funciones que le corresponden.

 

El Museo de arqueología y antropología de la universidad nacional Mayor de san marcos

Este Museo fue fundado en el año 1919, por el Dr. Julio C. Tello. Es el primer museo peruano y, a diferencia de otros, desde su fundación fue dedicado a la investigación. El Dr. Tello tuvo muy clara esta finalidad y, en consecuencia, designó a un grupo, dedicado a la investigación y enfatizó este campo. Actividad priorizada por él prácticamente hasta que murió en 1947.

Desde el Museo se realizaron una serie de expediciones arqueológicas y se formó el equipo que colaboró con Tello en sus campañas de investigación; éste contribuyó a la conformación del "Archivo Tello", que fuera legado a la Universidad por su gestor y que, lamentablemente, en todas estas décadas no ha sido lo suficientemente procesado por los investigadores. A partir del Museo el Dr. Tello buscó avanzar en el conocimiento de la historia prehispánica, tarea que fuera continuada por el Dr. Lumbreras; y es en esa dirección que nosotros estamos trabajando a través del programa de investigaciones en Caral, de las excavaciones en la Huaca San Marcos y de las publicaciones del "Archivo Tello". Creo que el mayor aporte de este Museo universitario es haber contribuido al desarrollo de la investigación arqueológica en el país. Pero ese conocimiento no se ha quedado únicamente en el claustro sino que el Museo ha buscado difundirlo entre la sociedad y contribuir a su transformación. Es por esto que publicamos nuestros boletines mensuales, la revista "Arqueología y Sociedad", libros, folletos y todo aquello que pueda contribuir a la difusión de los resultados de las investigaciones.

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Trabajo de excavación en el sector "C" de la Ciudad Sagrada de Caral - Supe .

 

Los Museos: Perspectivas

Creo que los museos, como instituciones tutelares del patrimonio cultural nacional, tienen un rol fundamental en el desarrollo del país. Por ejemplo, los museos de sitio, que van a estar en contacto directo con las poblaciones. A través de estas instituciones menores, no por la importancia sino por su tamaño y área de influencia, se pueden transmitir los resultados de la investigación a la población de un modo más directo, recurriendo a conferencias, exposiciones y publicaciones. Esto se podrá realizar en la medida que haya apoyo de los gobiernos locales y del gobierno central. Con un presupuesto adecuado se pueden hacer muchas cosas; sin recursos económicos los museos que existen no pueden cumplir con sus funciones. Ahora estoy optimista porque se ha puesto atención al turismo, que si bien no es la finalidad única ni la más conveniente a ser considerada cuando se organiza una institución, sí es un medio que puede dotar de recursos a los museos. Con ellos, los museos cumplirían con la tarea de poner en valor los monumentos de una localidad, investigarlos adecuadamente y estar en condiciones de transmitir un conocimiento acorde con los fines que se proponen, dar a conocer a la población su historia y sustentar los diversos aspectos de su tradición cultural. Contribuiría, así, a mejorar la autoestima social.

Por otro lado, los museos universitarios serían aquellas instituciones dedicadas a producir conocimiento, a asesorar a los museos de sitio y a los museos de las diversas regiones. Los museos universitarios pueden ser un medio de mucha importancia para garantizar la idoneidad de los conocimientos. Ellos podrían coordinar con esa gran cantidad de arqueólogos, que trabaja en los museos locales, a través de la organización de simposios, conferencias y otra clase de eventos que permitan la discusión necesaria para el avance de la disciplina y así tener una mejor comprensión del proceso cultural peruano como una totalidad. Creo que ese puede ser el papel de los museos universitarios.

 


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