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Cacajao calvus ucayalii, con distribución restringida en la margen derecha de los ríos Ucayali y Amazonas (Hershkovitz, 1987; Aquino, 1988) al igual que otros primates considerados de tamaño grande está sujeto a continua caza. Este primate, cuya masa muscular inferior a los 4kg es consumida por los campesinos como "carne de monte" en sustitución a los mamíferos de tamaño grande, que son comercializados para obtener mayores beneficios económicos. Entre los primates, es también una de las pocas especies de cuya ecología, comportamiento y densidad poblacional se conoce muy poco. Los escasos reportes como el de Bartecki y Heymann (1987); Aquino (1988); Heymann (1989, 1990); Puertas y Bodmer (1993) y Heymann y Aquino (1994), son resultados de encuentros circunstanciales ocurridos durante la conducción de otros estudios de la fauna y no de estudios con metodología y área definida.
Motivado por la escasa información, desde junio de 1993 a agosto de 1994 se realizaron intensas exploraciones hacia el interior del bosque para contactar con grupos o subgrupos, los que fueron sometidos a un seguimiento sigiloso con el propósito de acumular mayor información eto?ecológica. Un avance de los resultados obtenidos se presenta en este documento.
ÁREA DE ESTUDIO
Los estudios se ejecutaron en el río Blanco, comprensión del área de influencia de la Reserva Comunal
Tamshiyacu - Tahuayo, situado al sureste de Iquitos ( 4° 23' S y 72° 55' O), y en Agua Negra y Carolina en la cuenca del río Yavarí, situado al este de Iquitos (4° 30' S y 71° 43' O)
(fig. 1). En las áreas, de acuerdo a la terminología descrita por Encarnación (1985, 1993) el bosque primario corresponde a los denominados bosque de altura y bosque de bajial. En estos bosques, la altura de los árboles fluctúa entre 20 a 35 m, con algunos emergentes que superan los 40 m. En términos generales, en ambas existen numerosas trochas y senderos para la extracción de miel de abeja, colecta de frutos silvestres y principalmente la caza. Esta última es frecuente e incluye a los primates de tamaño grande y mediano entre los que afecta a C. calvus ucayalii.
El primer paso para la búsqueda de estos primates fue la apertura de transectos paralelos y perpendiculares en más de 70 km, cuyas longitudes fluctuaron desde 2,0 a 8,8 km. Éstos, sumados a las trochas antiguas de los cazadores, hicieron un total aproximado de 110 km. Por los transectos y trochas se hicieron caminatas a una velocidad pausada de 1,5 km/hora, con detenciones o paradas de dos a tres minutos para en silencio percibir las vocalizaciones y ruidos ocasionados por los saltos o caída de restos de frutos y ramas o bejucos secos. También fue tomada en cuenta la presencia de frutos y sus restos al pie del árbol, con mayor detalle cuando se trataba de inmaduros. Otras veces fue posible localizar el grupo por la dirección en que se hallaban dispersos los restos de frutos recién comidos. En algunos casos también fue posible mediante la detección de las vocalizaciones de Lagothrix lagotricha, con quien frecuentemente permanece en asociación. El grupo localizado era fijada su posición aproximada y convencional para graficarla en un croquis con la finalidad de demarcar posteriormente el área domiciliar.
Desde el primer contacto ocurrido en julio de 1994, a intervalos de 10 minutos fueron registradas las actividades realizadas y los tipos de bosques y formaciones vegetales por donde se movilizaban. El tiempo de contacto varió desde escasos 35 minutos a 480 minutos; sin embargo, en dos oportunidades se mantuvo el contacto desde que abandonaron sus árboles de dormir hasta su instalación en nuevos árboles al anochecer, cuyo tiempo de actividad de los animales y de observación fueron de 735 minutos entre
julio-agosto y 742 minutos en febrero. Para la tipificación del bosque he recurrido a la clave establecida por Encarnación (1985, 1993). En cuanto a las actividades, tres fueron las categorías básicas establecidas: a) locomoción, cuando los animales se movilizaban entre los árboles; b) alimentación, cuando activamente se hallaban comiendo, y c) descanso, cuando permanecían estacionarios, que incluye el reposo, despioje y juegos pero excluye el tiempo de sueño.
Para la estratificación del bosque se tomó en cuenta la heterogeneidad florística y altura de la vegetación, habiendo establecido cinco categorías: a) sotobosque, compuesto por plantas herbáceas y arbustos de fuste inferior a 10 cm de DAP, con ramas y hojas que alcanzan hasta 7 m de altura; b) estrato inferior, compuesto por árboles dispersos, delgados y copas pequeñas que alcanzan hasta 15 m de altura; c) estrato medio compuesto por árboles rectos, delgados, copas poco amplias y hasta 25 m de altura; d) estrato superior, compuesto por el follaje de las ramas de árboles que oscilan entre 25 m hasta 35 m de altura, con escasos bejucos, epifitas y trepadoras; y e) árboles emergentes, conformados por árboles superiores a los 36 m de altura.
Cuando Cacajao permanecía con otros primates se tuvo especial cuidado en anotar el tiempo de duración de esta asociación. La colecta de frutos comidos fueron simultáneos al registro de patrón de actividades. Los restos de frutos caídos en el piso fueron examinados para determinar la parte comida, luego colocados en bolsa plástica. En el campamento, cada bolsa fue rotulada con una numeración correlativa que correspondía a un registro cronológico anotado en la libreta de campo, luego preservado en alcohol absoluto. Las muestras fueron identificadas por comparación con el material de referencia del Herbarium Amazonense de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana y de la Estación Experimental del C. I. IVITA con sede en lquitos, complementada con las claves y descripciones hechas por Spichiger et. al. (1989, 1990).
Finalmente, registros sobre caza de primates y una visión global sobre la cosecha de frutos silvestres que constituyen parte de su dieta permiten un análisis sobre el impacto que vienen ocasionando a las poblaciones de este primate.
Fig 2.
Uso del bosque
Durante los 5 708 minutos de observación, C. c. ucayalii hizo uso de cuatro formaciones vegetales en el bosque de altura y de uno en el bosque de bajial. En la quebrada Blanco, los contactos ocurrieron únicamente en el bosque de altura, permaneciendo, mayor tiempo en el bosque de terraza en comparación a las otras formaciones vegetales. Esta tendencia fue debido a la existencia de una mayor extensión de este tipo de bosque compuesto por una vegetación heterogénea, cuyos árboles en algunos casos superaban los 30 m de altura. En este bosque predominaron las asociaciones de Parahancornia sp., Pouteria spp., Eschweilera spp. y Jessenia sp., cuyos frutos constituyen importantes recursos alimenticios para este primate.
En la cuenca del río Yavarí, la mayoría de los contactos ocurrieron en el bosque de bajial, permaneciendo mayor tiempo en el "aguajal" que en los bosques de terraza y colina. La relativa preferencia por este tipo de bosque para sus actividades es estacional y está relacionada con el factor alimenticio. Desde marzo a julio, estos primates permanecen mayor tiempo en el bosque de bajial, debido a la mayor producción de frutos, entre ellos de Mauritia flexuosa, que de acuerdo con mis registros y el de Bodmer (com. pers.), durante este período es el principal componente alimenticio para C. c. ucayalii y otros primates. En lo que resta del año, mayormente permanecen en el bosque de altura, que es muy similar al de la quebrada Blanco, donde encuentran frutos durante todo el año, notándose un ligero incremento entre julio y agosto.
Los registros también indican que los bosques de altura con sus diferentes tipos de bosques y formaciones vegetales constituyen el óptimo hábitat para C. c. ucayalii (fig. 2), coincidiendo así con las sostenidas por Bartecki, y Heymann (1987) Aquino (1988) y Heymann (1990), pero contrasta con Fontaine (1977), quien más bien cita como hábitat exclusivo, los bosques pantanosos de aguas negras. Asimismo, contrasta con el hábitat de C. c. calvus, que según Ayres (1986a) son los bosques de varzea.
Uso de los estratos
C. calvus ucayalii, durante sus actividades generalmente hizo uso de los estratos medio y superior. El uso del estrato inferior fue esporádico, y ocurrieron en las siguientes circunstancias: a) cuando se movilizaron por los "varillales", vegetación no muy característica para esta cuenca y conformada por una vegetación heliófila, muy densa, con árboles, delgados y rectos, con troncos de más de 3 cm de DAP y hasta
10 - 20 m de altura, b) cuando avistaron a sus depredadores voladores como Arpyja arpija u otras aves de tamaño grande c) cuando se alimentaron de frutos de Hevea brasiliensis, Micrandra spruceana, Calycorectes sp. y Jessenia bataua, cuyos árboles se caracterizaron por su baja altura, y d) cuando se suscitaban juegos de persecución, que usualmente ocurrieron entre los juveniles e infantes de locomoción propia. El uso de los árboles emergentes fue igualmente esporádico y lo hicieron únicamente para el descanso y la alimentación.
Tamaño de grupo
De junio de 1993 a agosto de 1994 hubo 23 encuentros. De ellos, 19 ocurrieron en la quebrada Blanco, y cuatro en la cuenca del río Yavarí (cuadro 1). En la quebrada Blanco, por la ubicación casi focalizada de estos animales en el área de estudio de aproximadamente 10 000 has, presumo que la mayoría de estos encuentros correspondían a uno o dos grupos con excepción del contactado en febrero de 1994 compuesto por aproximadamente 120 individuos, que sería el resultado de la unión de dos o tres grupos conformantes de una manada o gran parte de ella, si consideramos que Aquino (1988), encontró una manada con aproximadamente 200 individuos en el río Orosa y el recientemente contactado en marzo de 1995 en la quebrada Corrientes, afluente derecho de la quebrada Blanco con aproximadamente 150 a 170 individuos.
El tamaño de los grupos por cada encuentro fluctuó en la mayoría de las veces entre 30 a 50 individuos y en menor proporción entre 52 a 75 individuos, aun cuando en dos oportunidades se encontraron subgrupos con 7 y 12 individuos, respectivamente. El subgrupo de menor tamaño estuvo integrado por tres machos adultos y cuatro juveniles de sexo no identificado, mientras que en el otro, por el tamaño corporal de los individuos, se trataban de adultos y subadultos, entre los que había dos machos adultos. En los demás, los tamaños fueron estimados en base a conteos repetidos, cuya exactitud no fue posible determinar por el desplazamiento disperso del grupo, más aún cuando superaban los 60 individuos.
Los tamaños estimados coinciden o son cercanos a los reportados por Bartecki y Heymann (1987), Aquino (1988), Heymann (1990) y Bodmer (com. pers.). Tamaños similares fueron registrados por Ayres (1986b) y Ayres y John (1987) para C. c. calvus, lo que permite deducir que en esta especie, la formación de grupos y subgrupos parece frecuente, y estaría en función de ciertos factores, entre los que podríamos citar: a) tamaño y composición de la manada, b) tamaño del área domiciliar, c) disponibilidad dc recursos alimenticios, d) disponibilidad de árboles para el descanso o sueño y e) frecuente asociación con otras especies de primates.
Cada grupo estuvo compuesto por adultos de ambos sexos, subadultos, juveniles con edades que fluctuaron entre 1,5 a 2 años, infantes con locomoción propia con menos de un año de edad y uno que otro infante sin locomoción propia, que eran trasladados por la madre, algunas veces en la región abdominal y otras en la espalda. En ninguno de los grupos fue posible establecer una adecuada proporción entre adultos e inmaduros por lo difícil del conteo, aun cuando en ocasiones el grupo cuando ocurría el encuentro parecía contener una mayor proporción de inmaduros.
Cuadro 1.
Registro de contactos con Grupos de Cacajao calvus ucayalii en
las àreas de estudio.
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| Año/Mes |
Lugar de contacto |
Tamaño estimado |
| 1993: |
Julio
Julio
Julio
Julio
Agosto
Agosto
Octubre
Octubre |
Tunchìo, Qda.
Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Palmichal, Qda. Blanco
Palmichal, Qda. Blanco
Palmichal, Qda. Blanco |
40 - 50
48 - 52
48 - 52
70 - 75
60 - 70
60 - 70
60 - 65
60 - 65 |
| 1994: |
Febrero
Febrero
Febrero
Marzo
Marzo
Marzo
Marzo
Junio
Junio
Junio
Julio
Julio
Julio
Julio |
Palmichal, Qda.
Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Palmichal, Qda. Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Cuchara, Qda. Blanco
Tunchìo, Qda. Blanco
Tunchìo, Qda. Blanco
Palmichal, Qda. Blanco
Agua negra, rìo Yavarì
Agua negra, rìo Yavarì
Agua negra, rìo Yavarì
Carolina, rìo Yavarì - Mirì |
35 - 40
37 - 45
100 - 120
30 - 35
37 - 45
8*
25 - 30
12*
40 - 50
60 - 60
30 - 35
25 - 35
45 - 50
50 - 60 |
Patrón de actividades
Los análisis preliminares muestran que C. c. ucayalii empleó mayor tiempo en locomoción
(fig. 3), el mismo que podría estar relacionado con la disponibilidad del recurso alimenticio. En efecto, en los bosques de altura, caracterizados por su alta diversidad de especies de plantas, hubo una constante pero baja producción de frutos a lo largo de todo el año, de modo que para satisfacer sus necesidades alimenticias tuvieron que movilizarse constantemente, más aún cuando el tamaño de los grupos fue relativamente grande. Durante el seguimiento fue posible diferenciar hasta tres tipos de locomoción: a) locomoción lenta, generalmente en territorio con abundancia de frutos comibles, caracterizada por el desplazamiento leve e interrumpido por breves descansos de alguno de sus miembros; b) locomoción normal, cuando los animales se desplazaban entre árboles del bosque con relativa escasez o sin frutos, y c) locomoción rápida, en dos circunstancias, una al avistar a los "observadores" o depredadores y otra cuando al atardecer se hallaban aún lejos de árboles apropiados para pernoctar.
El tiempo de alimentación desde que arribaron al árbol o árboles con frutos hasta su retirada varió desde escasos tres minutos a 35 minutos. La variación del tiempo estuvo igualmente en función a la disponibilidad y abundancia de los recursos y al tamaño de los grupos. Generalmente, permanecieron mayor tiempo alimentándose cuando se encontraban en árboles de Pouteria spp., Eschweilera spp. y Mauritia flexuosa, especies que se caracterizaron por su abundante producción de frutos.
El tiempo de descanso varió desde 5 a 135 minutos. El descanso en la mayoría de los casos lo hicieron en las copas de tres o más árboles superiores a los 25 m de altura. Durante el descanso, la mayoría de los individuos adultos permanecían solitarios y silenciosos con el cuerpo flácido entre las ramas en posición ventro?cubital y con las extremidades suspendidas, mientras que una que otra pareja de adultos aprovechaba de este tiempo para el despioje, cuya iniciativa en las oportunidades que se observaron partió de la hembra. Durante el descanso algunos infantes con locomoción propia propiciaban juegos de persecución por lo que descendían incluso a menos de 5 m con relación al piso del bosque; otras veces se les veían balanceándose en una especie de acrobacia, sujetados únicamente por sus extremidades posteriores. En oportunidades, el descanso fue interrumpido por fuertes vocalizaciones de alarma y simultáneamente movilizaciones rápidas de arriba hacia abajo, aparentemente se trataba de un simulacro de ataque de sus depredadores voladores (águilas y gavilanes), para luego proceder nuevamente al descanso silencioso y apacible.
Árboles de dormir
En cuatro oportunidades mantuvimos el contacto hasta cuando hicieron su ingreso a sus respectivos árboles de dormir. En febrero y marzo la hora de ingreso ocurrió entre las 18:21 h a 18:23 h, respectivamente; mientras que entre Julio y agosto lo hicieron entre las 18:00 h a 18:03 h, respectivamente (hora local). Por otro lado, los primeros movimientos y vocalizaciones antes del retiro de sus respectivos árboles de dormir ocurrió a las 05:36 h en febrero y a las 05:40 h, en julio, habiendo abandonado el primer animal en cada caso a las 05:44 h y 05:47 h, respectivamente. Estos registros son similares a los reportados por Ayres (1986b) para C. c. calvus, quien, además sostiene que esta diferencia estacional no es mayor que 20 minutos durante el año. El número de árboles utilizados para el sueño probablemente estuvo en función del tamaño del grupo, que varió desde tres cuando el grupo estaba integrado por 48 individuos hasta ocho cuando el tamaño del grupo superó los 75 individuos. Cada uno de estos árboles estuvieron distanciados desde 20m hasta 150 m entre uno y otro árbol. La altura de los árboles fluctuó desde aproximadamente 25 m hasta los 32 m. Algunos de los árboles utilizados correspondieron a Pouteria sp. y Eschweilera sp.
Asociaciones interespecíficas
En las áreas de estudio, compartiendo los mismos tipos de bosques con C. c. ucayalii, habitan otras 13 especies (Puertas y Bodrner, 1993). De ellas, Lagothrix lagotricha, Cebus albifrons y Saimiri sciureus fueron halladas conformando grupos mixtos con Cacajao. En 9 de los 23 encuentros, C c. ucayalii estuvo asociado con las especies citadas formando grupos mixtos de dos, tres y hasta de cuatro especies. Mayor tiempo permaneció con L. lagotricha, y menor con S. sciureus
(fig. 4). Durante la locomoción, C. c. ucayalii, también estuvo próximo a grupos de Saguinus mystax, S. fuscicollis, Callicebus cupreus, C. caligatus, Pithecia monachus y Cebus apella. Cuando parecían inminentes los encuentros, Saguinus spp. y Callicebus spp. optaron por ocupar el estrato inferior y el sotobosque. En el caso de las otras dos especies, después de una ligera entremezcla, continuaron por rumbos distintos.
En mayo de 1995, durante el censo de mamíferos en la quebrada Lopunillo, comprensión de la Reserva Comunal Tamshiyacu?Tahuayo, observé por primera y única vez a C. calvus ucayalii formando un grupo mixto con cuatro ejemplares de Ateles paniscus. Desafortunadamente, el contacto duró escasos minutos y terminó cuando en circunstancias inesperadas un cazador mató a una hembra adulta de A. paniscus, produciéndose la separación de los grupos y huida por rumbos diferentes.
En dos oportunidades fue observada la formación de grupos mixtos o asociaciones, primero con L. lagotricha y luego con S. sciureus. En ambos casos, las especies citadas se aproximaron paulatinamente a C. c. ucayalii, entremezclándose mientras continuaban movilizándose hasta encabezar el grupo mixto. Sin embargo, el cambio de rumbo de la manada mixta, algunas veces en un giro de 180 grados, siempre fue por "orden" de algunos de los componentes adultos de Cacajao que no necesariamente permanecía en la vanguardia, quienes mediante vocalizaciones repetidas de larga distancia comunicaban al resto del grupo el cambio de rumbo. En ocasiones, la separación de grupos ocurrió bajo estas circunstancias o cuando al atardecer emprendían a sus respectivos árboles de dormir.
A pesar de que existe una marcada competición por las plantas alimenticias entre estas especies, particularmente con Cebus spp., la finalidad de estas asociaciones aún no son muy claras. Una de ellas sería para protegerse de sus depredadores y también quizá para facilitar la búsqueda de frutos. De lo que sí queda muy claro es que, S. sciureus obtiene ventaja de esta asociación, pues consigue con mayor facilidad los insectos para alimentarse cuando son espantados por las fuertes sacudidas de las ramas durante los saltos de los individuos de C. calvus ucayalii.
Plantas útiles en la alimentación
Desde el inicio de los estudios, fueron colectadas muestras de frutos pertenecientes aproximadamente a 50 especies, agrupadas en más de 20 familias, cuyas partes fueron comidas en estado maduro e inmaduro. Entre las familias que aportaron con el mayor número de especies útiles para C. calvus ucayalii figuran las Sapotáceas Leguminosas y Apocynáceas, que en conjunto representaron el 38,0 % del total. Entre las especies, por su mayor frecuencia de consumo y mayor periodo de fructificación destacaron Vantanea spp., Mauritia flexuosa, Eschweilera spp., Irianthera spp. y Pouteria spp.
Ocasionalmente C. c. ucayalii se alimentó de yemas y hojas tiernas de plantas epifitas, principalmente de las familias Cyclantaceae y Bromeliaceae. También fue observado mordisqueando flores de plantas trepadoras, sin la seguridad de que hubieran sido ingeridas.
Función en el ecosistema
Los registros preliminares indican que la dieta de C. calvus ucayalii está constituido principalmente por frutos, de los que aproximadamente 60 % son semillas (maduras e inmaduras) y el resto mesocarpio y arilo. Con esta conducta aparentemente depredativa, estos primates contribuyen al mantenimiento del equilibrio ecológico actuando como controlador biológico de determinadas especies de plantas sin valor comercial, pero que tienen por característica una alta producción de semillas y elevada tasa germinativa de frutos. Entre estas especies podemos citar a Eschweilera spp., Iryanthera spp. y Paullinia spp., de cuyas semillas hasta donde se pudo observar también se alimentaron algunas especies de loros (Amazona spp.).
Por otro lado, C. calvus ucayalii ha demostrado ser un gran dispersador de semillas grandes. Esta función fue observada en reiteradas oportunidades durante el seguimiento, y lo hacían transportando entre sus manos y boca hasta tres frutos, de cuyo mesocarpio se alimentaron durante la locomoción, para luego soltar las semillas, en algunos casos a más de 150 m de distancia con relación al árbol. Entre las especies beneficiadas se encuentra el aguaje (Mauritia flexuosa), de cuyo mesocarpio también se alimentaron estos primates. Éste podría haber sido uno de los mecanismos de formación de los "aguajales de altura".
Factores que afectan las poblaciones
Como toda fauna arborícola, las poblaciones de C. c. ucayalii responden a la integridad del bosque donde ellos habitan. Desafortunadamente, los requerimientos de tierras para el cultivo están fomentando deforestaciones aceleradas, afectando drásticamente sus hábitats. Otro factor que contribuye al decrecimiento es la caza para uso de subsistencia.
La acelerada e intensa deforestación para la agricultura y ganadería tradicional están destruyendo los árboles que sirven de sustento a C. calvus ucayalii y a otros primates de tamaño grande, ya sea en forma directa a través de sus frutos, flores, yemas y hojas tiernas o indirecta como sustratos de insectos, lacértidos, aves y otros. La deforestación selectiva de árboles maderables también decrece el hábitat por eliminación de las plantas alimenticias. A esto hay que agregar la cosecha de frutos mediante la tumba de árboles que constituyen importantes componentes de su dieta alimenticia, entre los que destacan Mauritia flexuosa, Couma macrocarpa y Rhigospira sp., que por analogía también tienen gran aceptación en los mercados por los inmigrantes ribereños asentados en el cinturón de las grandes ciudades como Iquitos, Requena y Contamana, entre otros, cuya sobrecosecha es notoria, habiendo originado en algunos casos la extinción local. Estas prácticas tradicionales deberían evitarse en cualquier tipo de bosque donde habitan estos primates. Inventarios y evaluaciones previas de la diversidad de la fauna y flora que habitan determinadas áreas
boscosas permitirán la aplicación del manejo sostenible de esos recursos y constituir una mejor alternativa de la utilización del bosque en vez de la ganadería, sustitutos de cultivos y extracción de madera.
Por otra parte, la urgencia de dinero en los asentamientos rurales por obtener alimentos, vestimentas y medicinas obligan y promueven la caza para propósitos comerciales de carne de monte, pieles, cráneos y otros ornamentos en clara contraposición a las leyes y regulaciones restrictivas sobre tipificación de especies que podrían ser cazadas, actividad que en estos últimos años se ha incrementado debido a la agobiante crisis económica. Así, las especies de primates, entre ellas C. c. ucayalii cuyo peso vivo fluctúa entre 4 a 5 kg es utilizado como proteína animal en sustituto a los animales de tamaño grande (ungulados y roedores grandes) que tienen un alto precio en los mercados. Si asumimos que el tamaño de una manada fluctúa entre 130 a 150 animales y cuya área domiciliar aproximada es de 40 000 ha, para la RCTT se estima una población entre 650 a 750 individuos, distribuidos entre 5 a 7 manadas.
Por otro lado, los registros también indican un estimado anual entre 60 a 70 individuos cazados, lo que en buena cuenta significa un 9 a 10 % de la población afectada. El porcentaje aparentemente es bajo, pero debemos considerar que estos primates al igual que otros denominados de larga vida adquieren la madurez sexual recién a partir del cuarto año de vida y el parto no es anual como ocurre en otros mamíferos de vida corta.
Alternativas para la conservación
El paso fundamental para contrarrestar la caza es la ejecución de una campaña de concientización de las autoridades y de la ciudadanía en general. Por lo tanto, la primera acción debe estar orientada al control estricto sobre la prohibición del expendio de "carne de monte" en los mercados. El éxito de su cumplimiento depende, en todo caso, de trabajos coordinados que corresponde realizar a instituciones como el Instituto Nacional de Recursos Naturales, Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana, Policía Forestal y la Municipalidad.
Paralelo a la acción anterior, es indispensable la difusión permanente a través de los diferentes medios de comunicación, acerca de la importancia y el rol que cumplen estos animales en el ecosistema amazónico. Asimismo, debe implementarse cursillos y talleres en las zonas rurales sobre educación ambiental con énfasis a la flora y fauna silvestre.
Otra de las acciones debe consistir en apoyar a los pequeños centros poblados con programas de crianza de animales domésticos.
Estos programas tienen que estar bajo la asesoría de especialistas, de otro modo no tendría éxito.
La cuarta acción y la más importante, es el de implementar programas sobre manejo de la fauna y flora silvestre en las diferentes cuencas con participación de las comunidades rurales. En el programa de manejo de fauna, después de una evaluación, deben contemplarse aspectos relacionados a cuotas de caza, proporción de sexos, edad, entre otros y periodo de veda. En el programa de manejo de la flora, previa evaluación sobre cosecha y comercialización, es preciso intensificar la agroforestería y el enriquecimiento del bosque con especies nativas de gran aceptación en los mercados.
El autor agradece a la Srta. Suzi Leonard del Detroit Zoo, Gesellschaft fur Primatologie de Gottingen y Gesellschaft fur Arten und Populationschutz de Munich, quienes con su valioso aporte económico hicieron posible la ejecución de este estudio. También mi agradecimiento al Dr. R. Bodmer del Tropical Conservation and Development Program de la Universidad de Florida por su aporte logístico.
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(*) Trabajo ganador del III Concurso Mejor Artículo Científico "Alma Mater 1996"; Área Ciencias.
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