PLENO JURISDICCIONAL DE DERECHO LABORAL DE AREQUIPA

 

Señor Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la República,

Señores Vocales Supremos,

Señor Presidente de la Corte Superior de Justicia de Arequipa,

Señoras y Señores:

Desde esta blanca y contestataria ciudad de Arequipa, saludo la presencia y valioso aporte de ustedes que, con su calidad y experiencia han aceptado esta convocatoria nacional de efectiva descentralización para el éxito del Pleno Jurisdiccional Laboral de 1998.

El desarrollo positivo de este evento no hubiera sido posible sin el interés jurisdiccional sobre la materia laboral demostrada por todos y cada uno de ustedes.

Las propuestas sobre la temática formulada en el Pleno, así como aspectos puntuales del quehacer jurídico y laboral, comprometen el agradecimiento de la Secretaría Ejecutiva y de la Comisión Ejecutiva del Poder Judicial.

El debate debidamente planteado por ustedes y las horas de polémica jurídica suscitadas en el Pleno, ameritan que las conclusiones a las que han arribado, gracias a vuestro esfuerzo intelectual, tengan que ser defendidas y se conviertan en directrices, sentando Jurisprudencia en materia laboral.

Los convoco y exhorto para que sean ustedes tenaces defensores y celosos veladores de los planteamientos a los que se han llegado en este Pleno.

Vuestra experiencia y sabiduría ha permitido que avancemos en materia jurisdiccional laboral, siendo ustedes visionarios del Tercer Milenio. Su aporte permitirá que logremos sustantivos avances, no sólo para nuestro país, sino a través de la legislación comparada, para el engrandecimiento de nuestra aldea global.

La propuesta de mejoramiento de disposiciones procesales como el Recurso de Casación, planteado por los Vocales Supremos de la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la República, aquí presentes, compromete nuestro agradecimiento, puesto que la disposición de ustedes para el trabajo, señores Magistrados, es meritoria desde todo punto de vista.

Hoy nos acoge esta venerable, ilustre y más que centenaria Corte Superior de Justicia de Arequipa, creada el 1º de febrero de 1825, a escasos cuatro años del nacimiento de la Patria. Es desde esta ágora del derecho peruano donde tantos probos Magistrados, a través del tiempo, han aportado cotidiana y anónimamente su concurso para una recta Administración de Justicia y decirle al Perú que estamos trabajando con esfuerzo y dedicación.

Existe un clamor ciudadano por Reformar la Justicia, eliminar la corrupción y acelerar los procesos judiciales. La Comisión Ejecutiva del Poder Judicial ha recogido ese clamor, porque esas lacras no apoyarán el desarrollo Nacional, sino que lo frenarán.

Así como ustedes dentro del Proceso de Reforma nos dan su aporte, también nosotros venimos trabajando intensamente en el marco normativo que consolide los avances de la modernización, tales como la Ley Orgánica del Poder Judicial, la Reforma de los Códigos Procesales, la revisión del escalafón, capacitación y evaluación técnica de los Magistrados.

Entre otros, anuncio desde esta blanca ciudad, que con sus guardianes el Misti y el Sabancaya, protegen nuestros preceptos, que se implementarán Módulos Básicos de Justicia en Acobamba, Andahuaylas, Paucarpata, Vista Alegre, Nazca, Rioja, San Martín, Requena, Loreto y muchos otros lugares, haciendo una efectiva descentralización y oyendo el clamor de los pueblos.

Buscamos a través de la Reforma y Modernización que el Poder Judicial sea un efectivo Poder Autónomo, de acuerdo a nuestra tradición republicana y democrática, integrado por Magistrados honestos que dotados de la tecnología más moderna para cumplir satisfactoriamente sus altas funciones, orienten su accionar al ciudadano que antes es persona humana y como tal, fin supremo de la Sociedad y del Estado.

Este nuevo Poder Judicial debe inspirar confianza. El gran componente, centro y objeto primordial de la Reforma, es el Magistrado, por eso es un objetivo y compromiso de nuestra gestión llegar lo más antes posible a la titularidad de los Magistrados, entretanto se suplen las necesidades mediante una coordinación permanente entre el Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura y la Academia de la Magistratura.

Quiero comprometer a que hagan suyas las banderas de Moralización, Descentralización, Capacitación y Modernización. Al entrar a este nuevo proceso, queremos servirnos de la tecnología e ingresar a la cibernética, cambiando la pita por la informática y no distrayéndonos en seguir cosiendo expedientes.

Estas no son simples palabras huecas o sin sentido; les anuncio que un nuevo tiempo ha llegado, donde el clamor de Justicia recorre nuestras playas, los andes y montañas, donde se harán sentir con la fuerza propia del peruano, basado en nuestro antiquísimo precepto de ser Firme y Feliz por la Unión.

Finalmente, deseo expresar mi agradecimiento a la ciudad caudillo, cuna de juristas y defensora de la Ley, por la calidez de este recibimiento y expresarles que por estirpe materna soy un "Vivanco" y en consecuencia, por ius sanguinis, un arequipeño más. Con esa confianza, quiero pedir a la Magistratura arequipeña que continúe preservando el esfuerzo de la Reforma que no sólo busca cambiar un Poder del Estado, sino servir lealmente al Perú.

Ciudad caudillo y revolucionaria, te saludo a tí, Arequipa, y agradeciendo tu generosa acogida, declaro clausurado el Pleno Jurisdiccional Laboral 1998, felicitando a los señores Magistrados participantes por su empeño, tesón y esfuerzo desplegados en este evento.

 

¡Viva Arequipa!

¡Viva el Perú!

Arequipa, Julio de 1998