GACETA SAN MARQUINA

Año IX - Nº 38 | Órgano Oficial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos | Enero - 2000

 

PROHOMBRES DEL SIGLO XX

Anterior   |   Inicio   |   Siguiente

 

Hermilio Valdizán

Hermilio Valdizán

Gracias a Hermilio Valdizán los pacientes del Asilo Colonia de la Magdalena (hoy Víctor Larco Herrera) dejaron de lado las camisas de fuerza, el cepo y "otros métodos" y recibieron un trato más humano con sistemas científicos.

Valdizán logró este cambio en el tratamiento de los enfermos mentales gracias a los conocimientos adquiridos en las clínicas psiquiátricas de Francia, Suiza e Italia donde trabajó y recibió las enseñanzas de los destacados maestros Murri y Santé de Sanctis.

Imbuido de las nuevas tendencias médicas de Europa, Valdizán completó su trabajo de reforma en el asilo logrando el cambio de religiosas por profesionales y personal laico capacitado para la asistencia de los enfermos mentales.

Este crucial giro en el tratamiento de los enfermos mentales se logró en el Perú porque Hermilio Valdizán fue un profesional competente y respetado. Por sus altas calificaciones universitarias en 1914 viajó a Europa comisionado por el Gobierno peruano para realizar estudios de especialización en psiquiatría.

Tras esta experiencia, Valdizán regresó al Perú, es decir a San Marcos, donde se graduó de Doctor en Medicina con la tesis titulada La alienación mental entre los primitivos peruanos.

Otro de los aportes importantes de este insigne médico fue la creación del consultorio de enfermedades mentales y nerviosas del hospital Dos de Mayo; asimismo, fundó la cátedra de Enfermedades Mentales y Nerviosas de la Facultad de Medicina de San Marcos, organizando la enseñanza de acuerdo a los postulados pedagógicos que estudió en Europa.

La mayor parte de su vida profesional como médico lo dedicó al impulso del tratamiento mental en los peruanos. Fue el iniciador de los peritajes médicos legales psiquiátricos en el Perú, estableció el seminario psicopedagógico destinado a orientar a los maestros peruanos en los problemas de la psicología, fue igualmente el creador del Movimiento de Higiene Mental en el Perú y profesor de Jurisprudencia Médica en la Facultad de Derecho de la Decana de América.

Valdizán y algo más
Médico, investigador, sociólogo, periodista, Hermilio Valdizán nacido en Huánuco en 1885, cultivó también la literatura y la historia desde revistas y periódicos. Como periodista pertenece al elemento renovador que une esta profesión con los estudios nacionales a través de sus colaboraciones en La Prensa y El Tiempo. Como sociólogo e historiador estudió mitos, costumbres y degeneraciones de las razas primitivas e investigó el pasado de la medicina peruana.

Dentro de su producción bibliográfica, aproximadamente 150 artículos, sobresale el Diccionario de la Medicina Peruana, que reúne copiosa información biográfica, bibliográfica, etimológica, folclórica y médica; también logró editar el primer volumen del diccionario de la Medicina Peruana.

Entre los numerosos libros legados por Valdizán podemos mencionar La psiquiatría en el Perú, Hogar y fragilidad mental, Los problemas médicos en el matrimonio, así como Apuntes para la bibliografía peruana.

Luego de hacer historia en las páginas del Perú y San Marcos, el 25 de diciembre de 1929, Hermilio Valdizán, partió de este mundo aquejado de una enfermedad al corazón.

Hermilio Valdizán investigó el pasado de nuestra medicina. Nos hizo saber que teníamos una tradición de la que podíamos estar orgullosos.

 


César Vallejo

 

César Abraham Vallejo, el más grande poeta nacional, nació en un pueblito serrano del norte llamado Santiago de Chuco en 1892, pero murió lejos de su patria, un viernes santo de 1938, en la ciudad de París. Sus padres fueron Francisco Vallejo y María de los Santos Mendoza. Tuvo diez hermanos.

César Vallejo fue un poeta que corregía mucho sus textos. Casi nunca estuvo satisfecho con lo que hacía. El poeta peruano, según los estudiosos de su obra, corregía de una manera magistral que, tal vez, fue una de las mejores lecciones que ha dejado a todo escritor.

Estudió la primaria en su tierra, y secundaria en Huamachuco, hacia fines de 1908. Ingresó en 1913 a la Universidad de La Libertad (Trujillo), donde se graduó de Bachiller con una tesis sobre El romanticismo en la poesía castellana. Por aquellos años se asoció al denominado grupo "Norte", encabezado por Antenor Orrego, Víctor RaúlHaya de la Torre, Macedonio de la Torre y Alcides Spelucín, entre otros.

"Cuando Juan Parra del Riego estuvo en Trujillo por el año 1916 señaló la importancia de Vallejo, ante la lectura de sus poemas, y lo sindicó entonces como poeta 'preciosista' ", detalla el crítico Augusto Tamayo Vargas en Literatura Peruana.

Asimismo, José Carlos Mariatégui en 7 ensayos de la interpretación de la realidad peruana escribe: "Vallejo es el poeta de una estirpe, de una raza. En Vallejo se encuentra, por primera vez en nuestra literatura, el sentimiento indígena virginalmente expresado".

En 1918 viajó a Lima para estudiar un doctorado en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ese año publicó su primer libro titulado Los Heraldos Negros.

André Coyne estudió este poemario y, entre otros aspectos, sostiene: "lo que integra inmediatamente a Vallejo en una corriente poética general, que se inicia en los años de la primera guerra mundial, es su abandono desde el primer libro y de una vez por todas de la preocupación por la forma bella y el lenguaje pulcro".

En 1920, el poeta estuvo envuelto en un incidente drámatico por el cual fue detenido injustamente y llevado a la cárcel de Santiago de Chuco, donde permaneció tres meses. Los periódicos de aquella época defendieron la inocencia del vate peruano y gracias al trabajo de su abogado José Carlos Godoy Vallejo salió libre.

Viaje sin retorno
Tras las rejas escribió Escalas melografiadas, una prosa desgarradora. Los seguidores de su obra indican que este texto sirvió de inspiración para la construcción literaria de Trilce (1922), una obra que publicó poco antes de su viaje a Europa y que fue prologado por Antenor Orrego.

Precisamente en 7 ensayos..., Mariátegui transcribe las palabras que César Vallejo escribió a Orrego, luego de publicar Trilce: "El libro ha nacido en el mayor vacío. Soy responsable de él. Asumo toda la responsabilidad de su estética. Hoy y más que nunca quizás, siento gravitar sobre mí, una hasta ahora desconocida obligación sacratísima, de hombre y de artista: ¡la de ser libre! Si no he de ser hoy libre, no lo seré jamás...".

Al respecto Mariátegui concluye: "Éste es inconfundiblemente el acento de un verdadero creador, de un auténtico artista. La confesión de su sufrimiento es la mejor prueba de su grandeza".

César Vallejo, considerado el representante máximo del vanguardismo en el Perú, deseaba viajar a Europa y lo hizo en 1923. Estuvo por diversas ciudades europeas como París, Madrid, Moscú, Budapest, Bruselas y Berlín. Permaneció en el Viejo Continente 15 años y se casó con la francesa Georgette Philipard.

Lejos de nuestro país escribió Rusia en 1931, Reflexiones al pie de Kremlin, así como una obra de teatro llamada Lock-out. Ese mismo año se afilió al partido comunista español. También escribió una novela sobre la explotación de una comunidad de indios titulada Tungsteno.

Vallejo careció de recursos económicos en Europa. Al principio, vivió de artículos periodísticos y ensayos que enviaba a distintas revistas del país. Por ello Luis Alberto Sánchez escribió: "Europa fue terrible para Vallejo. Un hombre como él, todo sensibilidad, sencillez y contemplativo ocio, sin inquietudes políticas, generoso y discurridor, no tenía qué hacer".

Después de su muerte, en la clínica del Boulevard Arago en París, el 15 de abril de 1938, se publicaron, entre otros, Poemas Humanos y España, aparta de mí este cáliz.

Estamos, pues, ante un personaje mayor de las letras peruanas. "Por muchos motivos y desde variados ángulos —apunta LAS—, la poesía de César Vallejo es considerada como una de las más representativas, insólitas y profundas del idioma".

César Vallejo


Anterior   |   Inicio   |   Siguiente

San Marquinos Ilustres del Siglo XX