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Pablo Macera

Nacido en Huacho, en 1929, Pablo Macera Dall`orso actualmente es uno de los críticos
sociales más influyentes y lúcidos del país.
Desde las aulas del colegio La Salle, donde cursó sus estudios primarios, Macera sintió
una predilección especial por el curso de Historia. "Me apasionaba la información
histórica en sus diversos aspectos..." reveló recientemente en una breve
entrevista.
"Mientras yo me inclinaba por la Historia agregó, mi hermano prefería
las Matemáticas, con lo cual quiero decir que los contextos familiares pueden tener o no
influencia, pero que no es definitiva".
Como lo señalamos anteriormente, estudió la primaria en el colegio La salle; luego,
cursó la secundaria en el colegio Hipólito Unánue.
Estudió en las facultades de Letras y Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, donde se desempeñó por muchos años como profesor principal. Se graduó de
bachiller en Humanidades en 1960 con la tesis Ensayos sobre el siglo XVIII en el Perú
(cultura y economía). Realizó estudios de postgrado en Francia y optó el grado
académico de Doctor en Historia (1962) con una tesis denominada "La imagen francesa
del Perú (siglos XVI - XIX).
Posteriormente, ejerció la jefatura del departamento de Ciencias Históricas Sociales
(1971). Fue también director del programa académico de Ciencias Sociales en esta
Cuatricentenaria Universidad.
Uno de los mayores aportes bibliográficos del doctor Macera es la publicación de los
trabajos sobre Historia, cultura y economía (4 volúmenes). Además desarrolló trabajos
sobre Los mapas coloniales de haciendas arequipeñas (1968), Bosquejo de la historia
económica del Perú (1972), Visión Histórica del Perú (1978), Pintores populares
andinos (1979) y Penas y furias (1983).
Macera Dall`orso es requerido frecuentemente por diversas publicaciones periodísticas
quienes le solicitan su opinión o comentario sobre temas del acontecer nacional. Incluso
su obra ha merecido el reconocimiento de instituciones extranjeras.
Macera hoy
En la actualidad, viene dirigiendo de manera ininterrumpida, desde hace más de 33 años,
el Instituto de Estudio de Historia Rural Andina. Fue precisamente en dicha dependencia
sanmarquina que lo encontramos sentado en un banco de madera, apacible y disfrutando los
rayos solares que le transmitían mucha tranquilidad. Sin duda, un lugar perfecto para la
investigación y la reflexión.
Allí viene publicando, desde hace algunos años, textos sobre el quechuañol. "Esta
palabra fue propuesta en algún momento por el historiador cusqueño José Tamayo Herrera
para definir provisionalmente el modo como José María Arguedas habría estado empleando
el quechua", refiere el historiador sanmarquino.
"Por mi parte subrayó, he rescatado esta palabra (quechuañol) para
definir el empleo que del español y el quechua se hace en los medios rurales y urbanos
peruanos, combinando diversos componentes que provienen de cada uno de esos lugares".
Para satisfacción suya y de sus colaboradores, ha encontrado narradores y pintores
andinos, quienes les proporcionan sus textos para que luego sean publicados.
"Nosotros lo publicamos tal como lo escribieron, sin tratar de mejorarlos",
dice.
En los años recientes la fecunda producción bibliográfica de Macera no ha disminuido, a
pesar de la grave crisis por la que atraviesa el país. De la última etapa citaremos Los
presos en el Perú (siglo XVII - XVIII), Arte mural andino, Pintores populares andinos,
Parlamento y sociedad en el Perú (siglo XIX) e Investigación sobre pintura amazónica y
narrativa quechua".
Aurelio
Miroquesada Sosa
Nacido en Lima en 1907, Aurelio Miró Quesada Sosa fue hombre
multifacético: periodista, investigador, literato, viajero y maestro universitario.
Vivió profundamente vinculado a la Decana de América, desde su ingreso como estudiante,
después profesor, luego Decano de la Facultad de Letras y Rector entre 1962-1967.
El Inca Garcilaso de la Vega es el tema símbolo de toda su obra. En varias ediciones ha
revelado hallazgos importantísimos y dado interpretaciones definitivas.
La noticia sobre el verdadero origen de la madre del Inca Garcilaso de la Vega se lo
debemos a Aurelio Miró Quesada Sosa. En uno de sus viajes al Cusco encontró el
testamento de Chimpu Ocllo, madre del inca, con el nombre españolizado de Isabel Suárez.
Es el único documento encontrado en cuatro siglos sobre la progenitora del autor de Los
Comentarios Reales.
"En 1927, cuando estaba en el Cusco tuve molestias de salud, al día siguiente el
médico que me atendió me preguntó ¿sabe usted en qué casa ha estado durmiendo? Esa
pensión era la casa del inca", contó en una oportunidad Miró Quesada Sosa al
recordar sobre las incidencias del tema al que le dedicó la mayor parte de su vida.
En esa misma entrevista Miró Quesada precisó que en la ciudad de Montilla, en España,
se mantiene vivo el recuerdo del inca. "Su casa es ahora la Casa de la Cultura, he
estado allí en dos oportunidades en jornadas garcilasísticas".
"El Inca Garcilaso de la Vega (1945-1948), estudio biográfico por el cual se
le otorgó en 1945 el Premio Nacional, es la obra que contiene la mayor y más amplia
investigación sobre el inca.
Los estudiosos de la obra de Aurelio Miró Quesada Sosa, señalan que fue un pulcro
escritor y cuidadoso investigador que legó a la humanidad libros como Notas de tierra y
mar, Martín de Porras en el arte y el folklore, Lima Ciudad de los Reyes, Vuelta al mundo
y Costa, sierra y selva, entre otros.
Sobre este último libro, el crítico Estuardo Núñez señala que el agradable ritmo y la
sugerente sencillez de la obra nos conducen, salvando la topografía, hacia un conjunto
integral de bellezas de curiosidades y de impresiones sociológicas y psicológicas de las
diferentes regiones que recorrió.
Con respecto a sus estudios comparativos sobre América en el teatro de Lope de Vega, de
Cervantes, del Perú, así como de su disertación sobre Lope de Vega y el Perú, los
seguidores de su obra señalan que son puntos importantes sobre las relaciones entre Perú
y España en los siglos VI y VII. El autor investiga las bendiciones del mestizaje,
escudriña la historia, el paisaje y geografía nacional para defender con valentía el
interés invariable de la peruanidad e ir en busca de la verdad.
Otra de las características de la obra de Miró Quesada Sosa, es que sus estudios pueden
servir de pie para investigaciones posteriores, como es el caso de El virreinato y la
conciencia nacional del Perú, Ideas y procesos de mestizaje en el Perú y Francisco
Fernández de Córdova criollo del Perú.
Asimismo, en sus investigaciones el autor ofrece noticias nuevas, datos desconocidos,
documentos inéditos, fechas exactas, cartas privadas y olvidadas de figuras ilustres como
la fecha de la muerte de Manuelita Sáez, una descripción inédita de Lima en el siglo
XVIII, cuándo y cómo se inauguró la plaza de toros de Acho, cartas inéditas de Palma,
de César Vallejo, todas ellas publicadas en El Comercio, diario donde trabajó desde los
23 años de edad.
Durante 30 años dictó el curso de Historia de la Literatura Castellana; al respecto
manifestó que con esta cátedra propugnó poner el acento en la lengua para que no fuera
literatura española, o sea que no se pensara que era literatura de España, sino
literatura castellana por ser lengua castellana.
Además de su intensa actividad como periodista, investigador y maestro, tuvo tiempo para
presidir la Academia Nacional de Historia, así como para asistir regularmente a las
sesiones como miembro de la Academia Peruana de la Lengua y de la Sociedad Geográfica del
Perú. Don Aurelio dejó de existir en 1998 a los 92 años de edad.

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