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Cristóbal de Losada y Puga

La niñez y adolescencia de Cristóbal de
Losada y Puga (1894 - 1961) transcurrió en uno de los departamentos históricos del ande
peruano como lo es Cajamarca, paraje donde, seguramente, inició su romance con las
ciencias matemáticas.
En 1923 obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Matemáticas en la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos con la tesis "Sobre las curvas de Rodadura". También
estudió en la Escuela de Ingenieros, donde obtuvo el título de Ingeniero de Minas.
Se desempeñó como docente en la Escuela Militar de Chorrillos, donde enseñó
Aritmética y Mecánica Elemental. Su fructífera labor como profesor lo llevó luego a
importantes instituciones educativas del país, como la Universidad de San Marcos, la
Escuela Nacional de Ingenieros y la Pontificia Universidad Católica. En dichas
universidades enseñó, entre otros cursos, Cálculo Diferencial e Integral, Cálculo de
Probabilidad y Física Matemática, Mecánica Racional, Resistencia de Materiales y
Cálculo Infinitesimal.
Fecunda labor
Eran principios de 1931. El país atravesaba una crisis política y social. Augusto B.
Leguía ponía fin a su gobierno que duró 11 años. Cristóbal de Losada y Puga asumió
en ese entonces la dirección de uno de los gremios industriales más importantes del
país: la Sociedad Nacional de Industrias.
Luego, durante el gobierno de José Luis Bustamante y Rivero fue nombrado ministro de
Educación. En dicho cargo permaneció 10 meses, tiempo en el cual se impulsó el
desarrollo educacional del país, especialmente en los niveles primarios y secundarios que
se encontraban muy desarticulados.
Asimismo, fue director de la Biblioteca Nacional; en dicha institución pública le
guardan el mejor de los recuerdos, debido a la constante preocupación que el destacado
matemático Cristóbal de Losada y Puga mostró por la situación laboral de los
trabajadores. En 1938 fue Decano de la Universidad Católica, donde dirigió la revista de
la citada casa de estudios. Otra faceta poco difundida es la de periodista. Losada y Puga
dirigió la revista Fénix, de la Biblioteca Nacional, y además participó en la
fundación de la revista Mercurio Peruano.
La labor profesional de Cristóbal de Losada y Puga no se centra sólo en el país. Su
obra ha sido también apreciada en el extranjero donde dictó muchas conferencias
magistrales.
No debe de extrañar, entonces, su incorporación en la Real Academia de Ciencia Físicas
y Naturales de Madrid y la Sociedad Francesa de Física; asimismo fue miembro de la
Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Asociación Peruana para
el Progreso de la Ciencia, la Academia Peruana de la Lengua, entre otras instituciones.
Producción bibliográfica
Su contribución bibliográfica más importante se titula Curso de Análisis Matemático,
un ejemplo de tratado de su especialidad. Figuran además Las anomalías de la gravedad;
su interpretación geológica, sus aplicaciones mineras, Contribución a la teoría
matemática de las clepsidras y de los filtros, Galileo, Copérnico, entre otras
publicaciones.
Entre los principales reconocimientos a su trayectoria profesional destaca la Gran Cruz de
la Orden de Alfonso X el sabio, otorgado nada menos que por el gobierno español en 1949.
Una distinción justa y merecida para uno de los matemáticos peruanos más
representativos del siglo XX.
Luis Guillermo
Lumbreras
Nacido en Ayacucho en 1936, obtuvo su
Doctorado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1963 retornó a su tierra
natal como catedrático de la Universidad San Cristóbal de Huamanga donde fundó la
primera Facultad de Ciencias Sociales en el
país.
Luis Guillermo Lumbreras es reconocido como uno de los arqueólogos más brillantes de
Latinoamérica porque impregnó una nueva perspectiva a la arqueología con valiosos
aportes, no sólo en el aspecto descriptivo y analítico sino también en el plano
teórico de la definición de la arqueología peruana.
Lumbreras es el impulsor de una arqueología social con proyección hacia el futuro, donde
ésta participa del desarrollo y la integración de la sociedad. "Es un tipo de
arqueología que se preocupa por el desarrollo y contribuye a las propuestas de cambio de
los países del tercer mundo. Es más participativa, no es sólo la recopilación de datos
del pasado", explicó.
Lumbreras señala que la Arqueología Social ha sido reconocida a nivel internacional.
Incluso los europeos y norteamericanos la llaman arqueología social
latinoamericana, aseguró.
Lumbreras Salcedo considera que la arqueología, desde sus orígenes en el siglo pasado,
se fue organizando como una disciplina científica. También reconoce que en su profesión
existen dos tendencias: social y culturalista.
"Ambas formas de hacer arqueología pueden coincidir en la excavación, la
prospección y aun en la clasificación de los restos recuperados, pero la manera como se
procede a la interpretación de los restos, la forma de explicar sobre la historia es muy
diferente, tan distinta como es la filosofía positivista de la materialista
dialéctica", explicó Lumbreras.
En San Marcos
En esta universidad, con la colaboración de Pablo Macera y Aníbal Quijano, impulsó la
creación de la Facultad de Ciencias Sociales. "Propusimos reunir los institutos de
Historia y de Sociología, que pertenecían a la Facultad de Letras y Humanidades, para
convertirla en la de Ciencias Sociales", detalló Lumbreras.
Estuvo ligado a San Marcos hasta 1988, año en que dejó la docencia para dedicarle más
tiempo a los trabajos de campo. En reconocimiento a su importante labor como investigador
y docente, en 1986 San Marcos le otorgó el título de Profesor Emérito.
Con este título en brazos se ausenta del Perú los 10 últimos años, permaneciendo entre
España, Alemania y Brasil, en este último país participó en un proyecto de creación
de una universidad en Río de Janeiro.
Recientemente regresó a su patria con el objetivo de retomar sus proyectos de
investigación en el valle de Chincha y principalmente retornar a San Marcos para dictar
cátedra en la Unidad de Postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales.
"Una de las razones por las que he vuelto al país es por San Marcos, creo que es una
obligación de los profesores eméritos mantenerse ligados a su universidad",
aseguró Lumbreras con la certeza de que todavía tiene mucho que aportar a su alma mater.
Otros cargos
Lumbreras ha asumido diversos cargos, entre ellos la dirección del Museo Nacional de
Arqueología y Antropología en 1973, la presidencia del Museo de Lima (1986). Más
adelante fue nombrado consultor de arqueología en la UNESCO para diversos proyectos, en
1994 fue asignado como consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Ha sido Profesor Visitante en la Universidad de Bonn, en Alemania, y en la Universidad
Superior Politécnica de Guayaquil, en Ecuador. Este arqueólogo, que supo otorgarle el
sitial que se merecen el Perú y San Marcos, ha recibido muchos premios, entre ellos el
Premio Nacional de Cultura (1970) y el Premio Humboldt de Investigación Científica del
mismo año.
La experiencia profesional de Guillermo Lumbreras no solamente se limita a la cátedra
universitaria, pues también ha trabajado en diferentes zonas del Perú realizando
importantes investigaciones principalmente en el área de Chavín, Huari y en el altiplano
peruano-boliviano.
Actualmente investiga sobre la revolución urbana y la revolución agrícola, y el papel
de la ecología en el desarrollo andino, tan de moda en los últimos años.
Su obra De los pueblos, culturas y artes del antiguo Perú, es un verdadero clásico sobre
la arqueología peruana. Otro texto importante de este arqueólogo sanmarquino es
Arqueología de la América Andina, escrito en 1981, el cual es una aproximación a una
síntesis del desarrollo cultural prehispánico en Latinoamérica.

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