Moyobamba

 

Por estar ubicada en un lugar estratégico y de obligado tránsito para ingresar a la Nación Mayna, desde mediados del siglo XVIII la ciudad de Moyobamba empezó a tener importancia económica, social, política y de control militar. Por su alejamiento de los centros de poder, desarrolló en sus habitantes un cierto espíritu levantisco y contestatario que los enfrentó a las autoridades colonialistas. Moyobamba fue una ciudad tumultuosa y comprendía los pueblos de Soritor, Lamas, Rioja, Tabalosos, Tarapoto y otros poblados. El Mercurio Peruano sobre esta zona nos informa: "Su destino común es extraer caldos de la caña que siembran, hacer hilados con mucho algodón que recogen, y texer tocuyos, lonas y listados pintados con las yerbas de aquellos montes." (T. V: 220). Las "lonas acriolladas" producidas en Moyobamba tuvieron un estimable valor, pues cada fardo se valorizó en 200 pesos y el rollo en 250 a principios del siglo XIX, circulando en toda la región de Chachapoyas así como en la selva de las Misiones, llegando hasta Lima. De modo similar, los listados, que presumimos fueron telas de algodón, se produjeron en esta zona y se distribuyeron comercialmente en toda la región.

En 1782 Martínez de Compañón fundó La Nueva Rioja como punto intermedio entre Chachapoyas y Moyobamba y, desde esa fecha, se fueron asentando una serie de familias importantes salidas de Chachapoyas y Moyobamba, aunque éstas no son consideradas en un informe que en 1794 hizo el sacerdote don Pedro Sánchez Pareja: "sólo [se] cosecha un poco de algodón, el que se convierte en pagamentos que hacen dichos indios de sus Tributos a la Real Corona, y el poco pie de altar a sus Curas y no tiene otro ningún comercio"". Es raro, porque salvo que el sacerdote hubiese ocultado información, en 1813 vivían 50 familias dedicadas al cultivo y cosecha de tabaco, que habían ido llegando a la zona entre 1783 a 1800 autotitulándose: "Los cosecheros de tabacos españoles y miztos", propietarios de chacras entre los que se encontraban Basilio Reyna, Manuel Reátegui, Juan Gómez Trigoso, Bernardo Mori, Pablo Reátegui, Alejo Caro, Juan Vela, Angel López, Juan Mori, Rudecindo Ruiz, Mateo Sandoval, entre otros. A principios del, siglo XIX resulta claro que la región de Rioja estaba desplazando a Moyobamba en la producción de tabaco como lo demuestra la opinión de don Andrés Llanos y Mendoza, Visitador de tabacos: "Es innegable que la siembra de tabaco en los exquisitos terrenos de Rioja es interesante a la Renta mejor que en los de Moyobamba"85; y es que además de la "esquisitez de los terrenos de Rioja", su ubicación estratégica entre Moyobamba y Chachapoyas permitía ahorrar dos días de viaje, pues ya no era necesario cruzar el río Indoche (afluente por la izquierda del río Mayo) y el río Jouchima (?) significando, además, un ahorro de 4 reales por flete. Es decir, no sólo ahorro en tiempo que ya es beneficioso, sino también ahorro en dinero al pagar menos por flete. Estas y otras razones, tienen que haber influido para que, en base a la producción de tabacos, Rioja comenzara a tener importancia económica atrayendo población española, criolla y mestiza. Ya en 1813 en Rioja se encuentra una prominente familia chachapoyana: los Gómez Trigoso y, desde hacía 30 años (1783), Lorenzo Reátegui como vecino principal y español casado con María del Pilar del Águila. En resumen, la producción de tabacos, en tierras apropiadas para ello, y la ubicación entre Moyobamba y Chachapoyas, redujo los costos, lo que llevó a darle un impulso sostenido a Rioja.

 

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83. ADA. Expediente año 1794.

 

 

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