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LA AGENDA PENDIENTE EN HIDROCARBUROS
Regulación, medio ambiente y canon petrolero*
Son múltiples los problemas y el contenido de la agenda pendiente en materia de energía
e hidrocarburos, que tiene como punto de partida la naturaleza un perverso patrón de
consumo energético que caracteriza al país, basado en la utilización del petróleo y
derivados, recurso escaso no renovable, que genera más del 68% de la energía comercial.
Así como también son de gran interés la declinante producción y reservas de petróleo,
el creciente déficit en la balanza comercial de hidrocarburos, el escaso éxito de las
inversiones en exploración para el descubrimiento de nuevas reservas comerciales. En tal
contexto, urge la necesidad de establecer un planeamiento estratégico que propone el
cambio del patrón de consumo energético con la masiva utilización del gas natural, que
abunda en nuestro país, no sólo en Camisea. A ello debe sumarse la débil capacidad
regulatoria del Estado en el mercado de combustibles, con el objeto de una mayor
transparencia en la formación de los precios de los combustibles, y servir mejor en
calidad, precios y oportunidad al consumidor.
En segundo lugar, igualmente importantes son los problemas derivados por la agresión
contra la naturaleza y el medio ambiente, producto de las actividades de hidrocarburos en
sus diversas fases sean éstas exploratorias, de explotación, refinación, transporte y
comercialización. En el mismo sentido debiera interesar las consecuencias ambientales y
para la vida cotidiana, el explosivo crecimiento del parque automotor, que utiliza de
forma masiva los derivados del petróleo, sean éstos gasolinas de diverso octanaje y el
diesel. En particular, este último resulta altamente contaminante y su consumo se fomenta
por la existencia de una errática política tributaria que lo grava relativamente con un
menor selectivo al consumo de combustibles (ISCOM) respecto a las gasolinas, y en la
práctica, se ha constituido en el principal combustible, con ventas diarias superiores a
los 56 mil barriles, de los cuales aproximadamente un poco menos de 18 mil barriles son
importados, agravando el déficit comercial de la balanza comercial de hidrocarburos.
En tercer lugar, urge la necesaria evaluación del proceso de privatización en el sector
de hidrocarburos, en particular de la empresa estatal PetroPerú, en la perspectiva de
estimar los resultados del fomento de la libre competencia en el mercado, el
aumento de las reservas, inversiones y la satisfacción al consumidor. En ese sentido
existiría un viraje oficial en materia de privatizaciones al postergar, sin fecha
conocida la venta de las unidades que le restan a la empresa estatal; es decir, las
refinerías de Talara, Iquitos, Conchán, El Milagro y el Oleoducto Norperuano.
Ello plantea la necesidad de modernizar y potenciar la presencia estatal en la actividad
de hidrocarburos con el objetivo fundamental de capitalizar el país por la importante
generación de excedentes; la empresa estatal, a pesar de estar disminuida en sus
unidades, cuenta con utilidades operativas en 1999 superiores a los 400 millones de Nuevos
Soles. En el marco de la globalización, resulta imperativa la asociación estratégica de
PetroPerú con transnacionales de prestigio que aporten capitales y tecnología y/o
empresas estatales de terceros países para el desarrollo y modernización de PetroPerú.
En tal contexto debe entenderse los pre-acuerdos y estudios de factibilidad para la
integración petrolera entre el Perú y el Ecuador, a través de la conexión del
oleoducto norperuano y la producción petrolera del Ecuador.
Por último, un cuarto tipo de problemas guarda relación con los efectos regionales de la
actividad petrolera, respecto a la riqueza generada y la participación de las localidades
donde operan las crecimiento del parque automotor, que utiliza de forma masiva los
derivados del petróleo, sean éstos gasolinas de diverso octanaje y el diesel. En
particular, este último resulta altamente contaminante y su consumo se fomenta por la
existencia de una errática política tributaria que lo grava relativamente con un menor
selectivo al consumo de combustibles (ISCOM) respecto a las gasolinas, y en la práctica,
se ha constituido en el principal combustible, con ventas diarias superiores a los 56 mil
barriles, de los cuales aproximadamente un poco menos de 18 mil barriles son importados,
agravando el déficit comercial de la balanza comercial de hidrocarburos.
En tercer lugar, urge la necesaria evaluación del proceso de privatización en el sector
de hidrocarburos, en particular de la empresa estatal PetroPerú, en la perspectiva de
estimar los resultados del fomento de la libre competencia en el mercado, el
aumento de las reservas, inversiones y la satisfacción al consumidor. En ese sentido
existiría un viraje oficial en materia de privatizaciones al postergar, sin fecha
conocida la venta de las unidades que le restan a la empresa estatal; es decir, las
refinerías de Talara, Iquitos, Conchán, El Milagro y el Oleoducto Norperuano.
Ello plantea la necesidad de modernizar y potenciar la presencia estatal en la actividad
de hidrocarburos con el objetivo fundamental de capitalizar el país por la importante
generación de excedentes; la empresa estatal, a pesar de estar disminuida en sus
unidades, cuenta con utilidades operativas en 1999 superiores a los 400 millones de Nuevos
Soles. En el marco de la globalización, resulta imperativa la asociación estratégica de
PetroPerú con transnacionales de prestigio que aporten capitales y tecnología y/o
empresas estatales de terceros países para el desarrollo y modernización de PetroPerú.
En tal contexto debe entenderse los pre-acuerdos y estudios de factibilidad para la
integración petrolera entre el Perú y el Ecuador, a través de la conexión del
oleoducto norperuano y la producción petrolera del Ecuador.
Por último, un cuarto tipo de problemas guarda relación con los efectos regionales de la
actividad petrolera, respecto a la riqueza generada y la participación de las localidades
donde operan las empresas petroleras, a través del canon petrolero. En verdad, la
determinación del canon petrolero debiera revisarse en el marco de un nuevo gobierno, si
se apuesta en serio por una genuina descentralización. La problemática de la justicia
redistributiva de la riqueza debiera privilegiarse, tratándose de recursos naturales no
renovables que en el tiempo se agotan.
En el caso del canon petrolero las perspectivas no son halagüeñas, en razón de la
producción decreciente del crudo y las menores regalías pagadas, a pesar de la tendencia
favorable de los precios internacionales en 1999 y en el presente año. A ello debe
considerarse que al no haberse encontrado ningún yacimiento comercial de hidrocarburos
con excepción de Camisea, la situación del canon es crítica. Ello coloca en primer
lugar la necesidad democrática e histórica de las provincias de percibir un ingreso
justo por concepto del canon gasífero, recurso natural que subyace en abundancia en el
Cusco (Camisea), Madre de Dios, Piura (zócalo continental, Talara, Vice), Ucayali
(Aguaytía).
Habiendo expuesto el listado de problemas, es evidente que por razones de espacio no
podremos desarrollar la totalidad de la agenda pendiente y la problemática en materia de
energía e hidrocarburos. Por ello, seleccionaremos de los cuatro grandes temas aquellos
que a nuestro criterio ameritan ser tratados por su importancia económica en la vida
cotidiana. En primer término, el problema de la capacidad regulatoria del Estado y el
mercado, tomando como ejemplo la casuística del gas licuado de petróleo (GLP), gas
doméstico que es utilizado por millones de peruanos, y empresas comerciales. En segundo
lugar, los problemas derivados de la actividad de hidrocarburos en el medio ambiente, en
particular los relacionados con el parque automotor y los grados de contaminación. Y, por
último, la realidad del canon petrolero que como legítima reivindicación regional,
está íntimamente ligada a la población de la Amazonía y Piura-Tumbes.
I. Regulación y el gas doméstico
En teoría la libre importación de crudo y derivados está abierta a cualquier empresa
que opera en el país, mas la realidad impone una serie de limitaciones propias de un
mercado muy particular, que nada tiene de libre, como lo demuestran los distintos acuerdos
de los productores organizados en la OPEP para disminuir la producción de petróleo y
regular la oferta. A ello deben agregarse las llamadas restricciones de
entrada producto de los montos de capital requeridos para operar en el negocio, es
decir, los pagos de fletes y seguro del transporte marítimo, aranceles, el almacenamiento
y alquiler de los tanques de combustibles, y lo reducido del mercado interno. Éste, con
excepción del diesel 2 y gas licuado de petróleo (GLP) que se compran en el exterior en
volúmenes cada vez menores, es lo suficientemente abastecido en gasolinas, kerosenes,
turbo y petróleo industrial por las dos refinerías más importantes: La Pampilla, cuyo
principal accionista es el grupo transnacional Repsol-YPF, y la refinería de Talara,
todavía bajo administración y gestión estatal por medio de PetroPerú.
Aproximadamente el 88% de los combustibles consumidos en el país son producidos por estas
dos refinerías, que conforman un duopolio especial, pues uno tiene
administración privada y el otro estatal. Como tales, tienen segmentado el mercado, y en
parte compiten por abastecer al mayor número de distribuidores mayoristas y
minoristas. Sin embargo, los precios netos que perciben como unidades empresariales,
precios de refinería sin considerar impuestos, son los que determinan sus ingresos que
tienden a igualarse con diferencias mínimas, a excepción del gas licuado de
petróleo.
Esta realidad es el reconocimiento que el libre mercado en materia de
combustibles es un supuesto abstracto que no tiene un correlato en la realidad; es decir,
no se verifica en la práctica. La última prueba de ello es la situación del gas licuado
de petróleo (GLP), donde es evidente la existencia de una especulación en la
distribución de este derivado, con ganancias extraeconómicas, que constituyen un dolor
de cabeza para las amas de casa que tienen que pagar un promedio de S/. 29 Nuevos Soles
por un balón de 10 kilos. Se debe tener presente que en el pasado cercano, el balón se
estimaba en 24 libras equivalentes a 10,8 kilos, y su precio hacia 1992 no superaba los
seis Nuevos Soles.
A diferencia de la mayoría de combustibles que han reflejado la recesión económica de
1998 y 1999, y del primer trimestre del presente, la venta del gas licuado se ha
incrementado todos los años, en tasas de crecimiento que superan el 15% anual. De la
misma forma la producción interna es satisfecha por nuevos actores, tales como Aguaytía
(Maple) y la Empresa Eléctrica de Piura (EEPSA). En tal sentido, el Cuadro Nº 1 nos
presenta las Empresas Productoras de GLP correspondiente a febrero del 2000.
La lectura del cuadro nos permite señalar que un 34% del mercado del gas licuado es
abastecido por importaciones realizadas por dos empresas privadas SOLGAS del grupo
español Repsol-YPF, y Zeta Gas grupo mexicano ligado a Pemex, la empresa petrolera
estatal de Méjico. A nivel local, los productores privados tales como La Pampilla,
operada por Repsol-YPF, Aguaytía, y EEPSA son responsables del 29% de la producción
interna. Es decir, en total la empresas privadas abastecen el 63% de este derivado
esencial en la vida doméstica de los hogares peruanos.
Al respecto, cabe mencionar que la empresa SOLGAS no sólo importa el gas licuado,
también envasa y comercializa la producción de la refinería La Pampilla, con lo cual su
participación en el mercado del gas doméstico de lejos supera el 50%.
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CUADRO Nº 1
EMPRESAS PRODUCTORAS GAS LICUADO DE PETRÓLEO
(Barriles por Día Calendario)
|
|
EMPRESA
|
PRODUCCIÓN
|
PARTICIPACIÓN
|
PROCEDENCIA
|
|
PetroPerú Talara
|
4 640
|
37 %
|
Local
|
|
SOLGAS (Repsol-YPF)
|
2 500
|
20%
|
Importación
|
|
La Pampilla (Repsol-YPF)
|
1 840
|
15 %
|
Local
|
|
Zeta Gas
|
1 800
|
14,4 %
|
Importación
|
|
Aguaytía (Maple)
|
1 320
|
10,5 %
|
Local
|
|
EEPSA (Endesa)
|
420
|
3,2 %
|
Local
|
|
TOTAL
|
12 510
|
100 %
|
|
|
Fuente: Ministerio de Energía y Minas (MEM).
Elaboración: J.M.Z.
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Por otra parte, la empresa estatal PetroPerú por intermedio de la refinería de Talara,
con una producción promedio de 4640 barriles diarios de gas licuado, satisface el 37% de
la producción. Por tanto, con la información disponible es evidente que la
participación de la empresa estatal tiene un efecto compensador. Ello se refleja en los
precios de este derivado, que resultan más baratos en relación a los ofertados por los
privados.
¿Por qué sube el gas doméstico?
En los primeros cuatro meses del año 2000 el gas doméstico subió entre un sol a tres
nuevos soles dependiendo de la empresa en- vasadora. En el país, existen más de 65
empresas comercializa-doras y de distribución mayorista. Son las más importantes SOLGAS,
Lima Gas, Delta Gas, Flama Gas, Llama Gas, etc. Sólo las dos primeras controlan casi el
55% del mercado. Y, como señalaba el Ing. Jorge Kawamura, Presidente del Directorio de
PetroPerú, explicando las razones de las presiones especulativas: Es lógico que
los envasadores prefieran comprar a PetroPerú porque SOLGAS y Zeta Gas venden el balón
de GLP a un sol más, pero (PetroPerú) no puede vender más de lo que produce
(Conferencia de Prensa del 27/4/2000).
Es decir, PetroPerú produce al tope de su capacidad un promedio de 4640 barriles por
día, ganando por unidad producida bajo la determinación de la teoría de paridad
de importación. Como los distribuidores deciden comprarle prioritariamente a
PetroPerú, por sus menores precios y la empresa estatal no puede producir más de lo que
ya produce, aparece una escasez relativa del bien, presionando a manejos
especulativos que exigen una mayor regulación de parte del Estado, a través de Indecopi
y Osinerg.
El Cuadro Nº 2 presenta la estructura del precio del gas domés-tico y expone la
participación de los actores en un balón de 10 kilos, a los precios de mayo de 1999. La
empresa PetroPerú percibe S/. 11.8 nuevos soles. Con ello no sólo cubre sus costos sino
que también se rentabiliza, por tanto sería un error afirmar que la empresa está
subsidiando los precios y a los consumidores.
El Estado por concepto de impuestos, sea el selectivo al consumo de combustibles (ISCOM),
el IGV, retiene por balón el equivalente a S/. 4,7 Nuevos Soles. Y, el precio al público
dependiendo de la empresa distribuidora fluctúa entre S/. 25 y S/. 29 Nuevos Soles. Ello,
determina que el ingreso de las empresas envasadoras y comercializadoras varíe de S/. 8,4
y S/. 12,4 Nuevos Soles.
En resumen, las últimas alzas en los precios del gas doméstico demuestran la necesidad
de PetroPerú en el mercado de combustibles y la exigencia de una mayor y efectiva
regulación en el mercado. Pues habrían empresas envasadoras-distribuidoras que estarían
percibiendo ingresos de hasta S/. 12 Nuevos Soles por balón de 10 kilos es decir, tanto
como la empresa refinadora-productora que tiene que pagar por el crudo, asumir los costos
de transporte y refinación. Por ello, con justa razón el presidente del directorio de
PetroPerú, señaló que el problema: no era que PetroPerú vendiese el gas licuado
más barato sino que había que preguntarles a los otros competidores por qué lo venden
más caro.
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CUADRO Nº 2
ESTRUCTURA DEL PRECIO Gas Licuado Petróleo (GLP)
Balón de 10 kilogramos
|
|
Empresa PetroPerú
|
|
S/. 11,8
|
S/. 11,8
|
|
Estado (Impuestos)
|
|
S/. 4,7
|
S/. 4,7
|
|
Ingreso Envasador-Distribuidor, varía entre:
|
S/. 8,4
|
S/. 12,4
|
|
|
Precio al Público, varía entre:
|
S/. 25 y
|
S/. 29,0
|
|
|
FUENTE: Ministerio de Energía y Minas (MEM).
ELABORACIÓN: J.M.Z.
|
Esto nos lleva a desarrollar y entender la posición de mercado y el rol regulador en el
mercado de combustibles que tiene la presencia del Estado a través de PetroPerú.
PetroPerú: Posición en el mercado, ventas y distribución sectorial
En la actualidad PetroPerú se encuentra disminuida; producto de la transferencia de sus
unidades al sector privado, opera solamente las Refinerías de Talara, Conchán, Iquitos,
El Milagro (Bagua) y el Oleoducto Nor Peruano. Al respecto, la importancia de la
producción de los derivados de las refinerías de PetroPerú en el mercado de
combustibles, estimada a partir de su participación en las ventas internas, resulta
ilustrativa tomando en consideración el comportamiento del mercado entre enero y
diciembre del año 1999.
El Cuadro Nº 3 demuestra la importancia productiva y su posición en el mercado de
combustibles. Así, las refinerías de PetroPerú abastecen el 34% de las ventas del gas
licuado de petróleo (GLP), el 52% de las ventas de las gasolinas de 84 octanos, el 54% en
las gasolinas de 90, el 78% en las gasolinas de 95 octanos y en un 49% en las gasolinas de
97 octanos.
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CUADRO Nº 3 PARTICIPACIÓN DE LA PRODUCCIÓN DE LAS
REFINERÍAS DE PETROPERÚ EN LAS VENTAS INTERNAS DE COMBUSTIBLES 1999
(EN BARRILES)
|
|
PRODUCTO
|
PRODUCCIÓN (Barriles)
|
VENTAS
INTERNAS
|
PARTICIPAC. PORCEN.
|
|
GAS LICUADO DE PETRÓLEO
|
1 636 300
|
4 753 200
|
34,40%
|
|
GASOLINA 84 OCTANOS
|
3 035 400
|
5 815 100
|
52,19%
|
|
GASOLINA 90 OCTANOS
|
1 540 000
|
2 828 100
|
54,45%
|
|
GASOLINA 95 OCTANOS
|
532 100
|
680 000
|
78,25%
|
|
GASOLINA 97 OCTANOS
|
393 700
|
807 700
|
48,74%
|
|
TURBO A-1
|
1 121 700
|
3 030 500
|
37,01%
|
|
KEROSENE
|
3 379 800
|
4 856 300
|
69,56%
|
|
PETRÓLEO DIESEL 2
|
6 375 500
|
21 332
|
29,88%
|
|
PETRÓLEO INDUSTRIAL 5 y 6
|
4 409 700
|
4 946 800
|
|
|
PETRÓLEO RESIDUAL 500
|
2 149 000
|
6 151 800
|
|
|
NOTAS:
(1) En el caso del petróleo industrial 5 y 6 y residual 500, el Perú es superavitario y
parte de su producción se exporta.
(2) En la relación solamente se han considerado los productos comerciales que se venden
directamente en el mercado de combustibles.
(3) En la producción de las refinerías de PetroPerú se considera la producción de las
unidades de Talara, Conchán, Iquitos, El Milagro (Bagua).
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|
FUENTE: Ministerio de Energía Minas (MEM).
ELABORACIÓN: J.M.Z.
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Igualmente, como es evidente en el cuadro, la producción de las refinerías de PetroPerú
explican en relación a las ventas internas, el 37% del Turbo A-1, el 70% del kerosene, el
30% del diesel 2, y es significativa la producción de petróleo residual 500 y de
petróleo industrial 5 y 6, derivados en los cuales la refinería de La Pampilla es la
principal responsable. Es decir, en los residuales existe una sobreproducción que es
exportada principalmente por la transnacional española Repsol-YPF.
En ese sentido, el presidente del directorio de PetroPerú señalaba la importante
participación de la producción de PetroPerú en el mercado de combustibles estimado por
medio de las ventas realizadas. Así afirmaba:
... PetroPerú vende a compradores independientes que son todos los grifos chicos 50
mil barriles por día; a los mayoristas 33 mil barriles diarios, quiere decir que más del
60% se venden a independientes y tenemos 84 mil barriles diarios de venta.
La competencia vende 65 mil barriles diarios (se refiere a las refinerías de La Pampilla
(Lima) y Maple (Pucallpa) con lo cual (el mercado interno) es de 149 mil barriles diarios;
por lo tanto, hoy la participación de PetroPerú es del 56% del mercado. Ésa es la
participación de PetroPerú. (Exposición del Ing. Jorge Kawamura Antich,
Presidente del Directorio de PetroPerú, ante la Comisión de Energía, Minas y Pesquería
del Congreso de la República el 15/06/99).
Esta posición de mercado de PetroPerú, que tiene un efecto regulador y compensatorio
frente a las presiones de los privados, ha sido reconocida por el propio señor Ingeniero
Alberto Fujimori Fujimori en su rol de regulador en el mercado de combustibles. En tal
sentido él afirmaba que PetroPerú: financiará la instalación de surtidores en
los grifos y promoverá la venta de la gasolina con marca PetroPerú. En el mismo
sentido, era de la opinión, que PetroPerú requería contar con un mayor número de
estaciones de servicio (Declaraciones en el diario Gestión 04/03/1999).
Como se observa el posicionamiento de PetroPerú en el mercado de combustibles, el cual
satisface actualmente en un promedio del 56% del mercado interno, garantiza un
abastecimiento seguro y oportuno a nivel nacional con precios razonables para los
consumidores.
Por las declaraciones efectuadas por el señor Presidente del Directorio de PetroPerú, en
su exposición ante la Comisión de Energía, Minas y Pesquería del Congreso, se tiene
conocimiento que las ventas realizadas por PetroPerú, en promedio se distribuyen
sectorialmente en determinados porcentajes demostrando la importancia de una
industria estratégica para la economía y el proceso de reproducción
técnico material.
Se debe tener presente que el uso y consumo de combustibles es un imperativo de la vida
moderna. Éstos resultan indispensables para el desenvolvimiento de las empresas, familias
y economía en su conjunto. En el sector comercio están incluidos los distribuidores
mayoristas y minoristas que abastecen a las estaciones de servicio y expendio de
combustibles (grifos).
Hay que destacar que PetroPerú vende los combustibles que produce y una mínima parte de
los mismos son importados, para satisfacer las necesidades del mercado local.
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CUADRO Nº 4
VENTAS DE PETROPERÚ Y DISTRIBUCIÓN SECTORIAL
|
|
SECTOR
|
%
|
|
COMERCIO
|
65,0 %
|
|
MINERÍA
|
1,8 %
|
|
PETROLERO
|
1,4 %
|
|
AGROPECUARIO
|
1,2 %
|
|
PESQUERO
|
1,1 %
|
|
INDUSTRIAL
|
1,0 %
|
|
CONSTRUCCIÓN
|
0,4 %
|
|
TRANSPORTE
|
10,0 %
|
|
SERVICIOS PÚBLICOS
|
7,0 %
|
|
OTROS
|
11,3 %
|
|
TOTAL
|
100,0 %
|
|
FUENTE: Exposición del Ingeniero Jorge Kawamura, Presidente del Directorio de PetroPerú,
en el Congreso de la República el 15/06/1999, p. 24.
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II. Los problemas del medio ambiente
Existe consenso para afirmar que el siglo XXI estará marcado por tres megatendencias de
primer orden. La primera es la globali-zación de las economías por la complejidad
resultante del énfasis que las empresas ponen en los nuevos mercados. Una segunda
megatendencia está constituida por la masificación y rapidez de las informaciones, dado
que la sociedad humana está duplicando su conocimiento cada seis años con niveles de
organización, soporte y transmisión, sin precedentes, lo que ha dado lugar a una nueva
organización del trabajo a escala mundial en torno a la información.
A estas dos megatendencias se ha sumado la necesidad de la conservación del medio
ambiente, puesta de manifiesto por la falta de sostenibilidad de los modelos de desarrollo
e industrialización vigentes. Estos han pasado de ser asuntos aislados, particulares e
incluso nacionales (preocupación de algunos sectores en ciertos países), a formar parte
de una corriente de responsabilidad universal que está orientando los nuevos
comportamientos políticos, sociales y económicos y su relación con la salud de nuestro
planeta, y la vida cotidiana.
En nuestro país, en razón de la importancia de la producción de materias primas, sean
éstas mineras, pesqueras y petroleras que explican más del 65% de las exportaciones
totales, se afecta gravemente el equilibrio ecológico. El modelo económico que
privilegia la producción de recursos naturales no renovables, es depredador
de la flora y fauna, del medio ambiente, empobreciéndolo en grado sumo. En tal sentido,
la industria de hidrocarburos es altamente contaminante, a pesar de las medidas de
preservación ambiental.
A ello, debe sumarse la extrema pobreza de gran parte de nuestra población, cuyo
comportamiento genera una agresión ambiental sin precedentes, pues se trata de una
población pobre que se lanza con desesperación sobre los recursos naturales sean éstos
árboles, ríos, tierra, animales, etc., para satisfacer de cualquier manera sus
necesidades. Sin embargo, en economías de subsistencia como la nuestra, muy pocos se
preguntan ¿qué pasará cuando se agoten los recursos naturales como el petróleo y el
oro?, ¿qué hacer cuando se agoten los recursos locales?, ¿en qué se benefician las
poblaciones donde se extraen los recursos naturales?
En tal sentido, uno de los grandes problemas que forman parte de la agenda pendiente en
materia de energía e hidrocarburos está íntimamente ligado a los efectos en el medio
ambiente. Para ello, destacaremos la fase de refinación, comercialización de
combustibles y el parque automotor.
La refinación de petróleo y medio ambiente
La refinación de petróleo como actividad industrial está constituida de una serie
compleja de operaciones que tienen relación entre sí y cuyo objetivo es la separación
de los constituyentes del petróleo crudo y su transformación en derivados tales como las
gasolinas, el combustible diesel y los combustibles industriales, etc. (Ver Cuadro N° 5).
En tal sentido destacan:
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CUADRO
N.° 5 ASPECTOS Y ACTIVIDADES DE
REFINACIÓN DDE PETRÓLEO QUE SON SIGNIFICATIVOS DESDE EL
PUNTO DE VISTA AMBIENTAL REFINACIÓN DEL PETRÓLEO
|
|
DESARROLLO
|
OPERACIÓN
|
|
Vías
de acceso
|
Drenaje
del emplazamiento
|
Almacenamiento
|
|
Estudio
de emplazamiento
|
Descadescarga
del agua de enfriamiento.
|
Oleoductos
Servicios auxiliares
|
|
Estudio
geofísico
|
Tratamientos
de los afluentes
|
Servicios
generales
|
|
Preparación
de emplazamiento
|
|
|
|
Movimiento
de tierras/almacenamiento
|
|
|
|
Control
de la erosión
|
|
|
|
|
|
|
- Las emisiones atmosféricas que variarán según los procesos de refinación empleados.
Por lo general, las emisiones de óxidos de azufre y nitrógeno, hidrocarburos, monóxido
de carbono y el olor normalmente serán motivo de preocupación, ya que afectan la salud
de los trabajadores y de la comunidad.
- Los efluentes de agua de deshecho provenientes del proceso de refinación pueden ser de
tres tipos: el agua sin petróleo ni material orgánico, el agua que ha sido contaminado
accidentalmente con petróleo y el agua que es continuamente contaminada con petróleo
durante el proceso de refinación. No tratar adecuadamente dichos efluentes antes de que
ingresen al cuerpo acuático receptor puede producir una grave contaminación que podría
afectar la salud humana, la biota acuática y el uso de recursos marinos.
- La generación de deshechos sólidos cuya eliminación es costosa. Si no se tratan
correctamente, los lodos pueden dañar la tierra y los recursos acuáticos.
Comercialización y distribución
Las instalaciones de comercialización y distribución comprenden estaciones de servicio y
plantas de venta a granel. Las plantas de venta representan instalaciones de distribución
donde el petróleo y otros productos, generalmente líquidos, son almacenados en
cantidades relativamente considerables. Los productos, entonces se cargan y transportan en
cantidades más pequeñas a muchos destinos, incluyendo las estaciones de servicio. El
Cuadro Nº 6 resume los efectos significativos de las fases de la distribución y
comer-cialización sobre el medio ambiente. Siendo los principales impactos ambientales
los siguientes:
- El riesgo más común es el de la contaminación del suelo y aguas superficiales y
subterráneas que puede originarse la descarga accidental de los productos a través de
los derrames o filtraciones del tanque.
- La volatilidad de los productos petrolíferos puede ocasionar explosiones e incendios.
- La inadecuada manipulación y eliminación de materiales de deshecho, incluyendo los
lubricantes y filtros empleados, puede ser una fuente potencial de contaminación del
suelo y del agua.
- Las emisiones gaseosas que provienen del tanque y de la manipulación y transferencia
del producto pueden crear contaminación, problemas de olor y seguridad.
CUADRO Nº 6
ASPECTOS Y ACTIVIDADES DE COMERCIALIZACIÓN Y
DISTRIBUCIÓN DE PETRÓLEO QUE SON SIGNIFICATIVOS
DESDE EL PUNTO DE VISTA AMBIENTAL
COMERCIALIZACIÓN Y DISTRIBUCIÓN
Preparación del Emplazamiento
Almacenamiento Superficial y Subterráneo.
Plataforma de Llenado a Granel.
Bombas de Producto.
Emisión de los Tanques Superficiales.
Tuberías.
Manejo y Eliminación de Desechos.
Derrames y Filtraciones
Drenaje de Emplazamiento.
Tráfico de Vehículos.
Control de la Vegetación.
Almacenamiento del Material Peligroso.
Interferencias en el uso de la Tierra.
En lo que se refiere a las estaciones de servicios y venta de combustibles y de gas
doméstico, que constituyen las bocas de salida de la industria de
hidrocarburos, la seguridad, higiene y respeto del medio ambiente debieran ser
preocupaciones centrales en una nueva agenda de gobierno, pues más que la abundante
legislación existente, debiera interesar el cumplimiento estricto de la normatividad
ambiental, a través de una supervisión y fiscalización que asegure la calidad de vida y
el respeto ecológico en una actividad de por sí contaminante.
En la actualidad, en el Perú, el universo de las estaciones de servicio y venta de
combustibles es abastecido por la distribución mayorista, cuya responsabilidad está a
cargo de empresas trans-nacionales tales como Shell, Mobil, Texaco, Repsol-YPF, etc.,
además de PetroPerú empresa todavía en el marco de la actividad empresarial del Estado.
En total, existen 17 empresas mayoristas a nivel nacional que abastecen a casi 3000
estaciones minoristas.
En realidad, el explosivo crecimiento de las estaciones de servicio que operan en el
ámbito de la distribución minorista se expresa en el aumento significativo de su
número, pasando en 1991 de 1485 estaciones de expendio a casi 3000 estaciones entre
formales e informales, comprometiendo el empleo de casi 16 000 trabajadores que se
desenvuelven bajo precarias condiciones de trabajo.
En setiembre de 1998, según declaraciones del máximo responsable del Organismo
Supervisor de la Inversión Privada en Energía (Osinerg), responsable de supervisar la
calidad de los combustibles que se expenden en las diversas estaciones, existían
aproximadamente 2953 grifos, asumiendo en ellos los grifos informales, que constituyen un
peligro para la seguridad ciudadana, al atentar contra la calidad del servicio por las
posibles adulteraciones de los combustibles y el respectivo daño al medio ambiente.
En el envasado y distribución de gas licuado de petróleo (GLP), al igual que los grifos,
no existen estadísticas confiables en cuanto al número de las empresas distribuidoras
minoristas de gas. A nivel del envasado y comercialización del gas licuado de petróleo
(GLP) destacan las empresas SOLGAS, Lima Gas, Flama Gas, Delta Gas, Inti Gas que
concentran el 80% de la comercialización del gas doméstico e industrial. Junto a éstas,
existen 60 empresas envasadoras pequeñas, de viabilidad precaria, que operan en
con-diciones problemáticas de seguridad, higiene y medio ambiente, comprometiendo la vida
de sus trabajadores y del entorno vecinal.
Ligadas a las empresas envasadoras y distribuidoras mayoristas se estima que existen,
sólo en Lima, aproximadamente 3000 locales de expendio de gas doméstico. Muchos de estos
puntos de venta estan constituidos por empresas familiares de distribución minorista, los
cuales en su mayoría no ofrecen las mínimas garantías de seguridad e higiene.
Medio ambiente y parque automotor en el Perú
El parque automotor que utiliza intensivamente el diesel y las gasolinas en nuestro país
se constituye en un gran contaminante del medio ambiente, principalmente urbano, no sólo
por su concentración sino también por la utlización de gasolinas de bajo octanaje que,
para elevar su grado de explosión en los motores, utilizan el plomo tetraetílico. Con la
estadística disponible a diciembre de 1997 el parque estaba constituido por un total de
950 300 unidades que transitan en todo el territorio nacional, de este total, la ciudad
capital Lima concentra aproximadamente el 67% de las unidades. Por ello, la contaminación
del anhídrido carbónico (CO2), plomo y otros gases nocivos han incrementado las
enfermedades bronquiales, asmáticas y cancerígenas.
A ello, debe sumarse la antigüedad del parque automotor que en el servicio público
supera los 15 años de uso, que al utilizar el diesel 2 y gasolinas con plomo contaminan
en alto grado el medio ambiente urbano. En nuestro país, a diferencia de otros,
contradictoriamente no se tiene una seria política ambiental al respecto. Así, a una
mayor antigüedad del parque automotor los impuestos por recaudar disminuyen lo cual
estimula la obsolescencia del parque automotor. Tampoco existen políticas concertadas
entre el sector público y privado, para la necesaria renovación de las unidades de
servicio público. En tal sentido, esta se ha reducido al fomento de la libre importación
de unidades chatarra de las economías desarrolladas sean Japón, USA, Corea,
etc.
Al respecto, la información empírica expresa que la ciudad capital es uno de los lugares
más contaminados de América Latina, debido a la alta concentración de vehículos que
transitan, la humedad imperante en el entorno, la ausencia de fuertes lluvias y vientos,
posibilitan la concentración de los gases, smog y residuos contaminantes. A
ello debe sumarse la utilización del petróleo diesel y gasolinas con plomo que agravan
la situación del medio ambiente en nuestra capital. Esta realidad, a nuestro entender, se
constituye en uno de los problemas más graves, que afecta la calidad de vida de los
peruanos y que deberá ser resuelto en los próximos años.
En el Cuadro Nº 7, se puede apreciar la conformación del parque automotor en el Perú y
su explosivo crecimiento; donde apreciamos que los automóviles, station wagon, camionetas
pickup y camionetas rurales cubren cerca del 90% de las unidades a nivel nacional. Se debe
tener presente que la ciudad de Lima concentra aproximadamente el 67% del parque
automotor.
CUADRO Nº 7
PARQUE AUTOMOTOR NACIONAL, POR TIPO
DE VEHÍCULO 1980-1997
(en miles de unidades)
Año Total Auto- Station Camionetas Ómni- Camión Remol- Remolque
móvil wagon pickup rural panel bus cador 1980 486,1 278,2 31,2 65,2 17,9 6,1 17,8 62,8
3,2 3,7
1985 596,2 333,3 42,6 87,2 27,7 9,1 20,5 66,7 4,2 4,9
1990 605,6 324,4 43,7 99,7 30,7 8,6 20,6 66,6 5,0 6,2
1991 623,9 333,7 45,3 102,8 33,5 8,8 21,2 66,6 5,5 6,5
1992 673,0 352,9 49,4 106,7 47,1 9,2 27,3 67,6 5,9 6,8
1993 707,4 367,5 51,2 111,0 55,6 9,5 30,6 68,4 6,4 7,3
1994 760,8 389,4 54,7 117,5 67,1 10,2 35,1 71,3 7,4 8,1
1995 862,6 441,0 64,8 126,1 81,8 10,9 41,0 79,0 9,0 9,0
1996 936,5 493,4 73,6 133,7 88,3 11,2 43,2 83,1 9,9 10,0
1997 950,3 503,5 76,1 140,8 102,1 11,9 49,2 85,5 10,6 10,6
FUENTE: Compendio Estadístico 1998, Instituto Nacional de Estadística e Informática
(INEI).
III. Distribución, riqueza y canon petrolero
La realidad del canon petrolero constituye una de las reivindicaciones más sentidas por
los pueblos de la Amazonía y Piura-Tumbes, en el norte del país. Como principio
redistributivo de la riqueza generada por la actividad petrolera, éste ha disminuido
sensiblemente en los últimos años, en razón de las menores regalías abonadas por las
empresas que mantienen contratos de licencia con el Estado, y otros ingresos que percibe a
través de Perupetro.
Dependiendo de la calidad del crudo, los menores precios internacionales del petróleo y
los decrementos en la producción interna han determinado que las transferencias por
concepto de canon y sobrecanon disminuyan dramáticamente en 1998. Así, en febrero de
1997 el crudo Loreto (lote 8) se cotizaba en US$ 16,76 el barril, en mayo de 1998 llegó a
cotizarse en US$ 10,18 dólares. Es decir, una disminución de casi el 40%. Cabe mencionar
que los aumentos del precio del crudo se materializan a partir de abril de 1999, llegando
a fines de ese año a superar los US$ 30 dólares el barril.
El Cuadro Nº 8 expone los montos distribuidos por concepto de canon y sobrecanon
petrolero, entre 1989 y 1998, habiéndose estimado el correspondiente a 1999 teniendo en
consideración las partidas del presupuesto general de la república para dicho año.
CUADRO Nº 8
Transferencias por Canon y
Sobrecanon Petrolero
Año En miles de US$
1989 19 658,0
1990 75 853,0
1991 56 918,0
1992 56 153,0
1993 53 493,0
1994 72 851,0
1995 77 114,0
1996 98 498,0
1997 86 480,0
1998 51 596,0
1999 74 846,4
2000 116 534,1
Fuente: Anuario Estadístico 1998. Ministerio de Energía y Minas (MEM).
En particular, en 1998 respecto a 1997, lo dejado de percibir por concepto de canon
petrolero es el equivalente a US$ 35 millones de dólares, es decir, una disminución del
40%, que afecta drásticamen-te el presupuesto de las instituciones que dependen del
canon. Ello explica el creciente malestar social pues el canon financia parte de la
inversión en infraestructura social (salud y educación) y económica, necesarias ambas
para amortiguar la pobreza regional.
En verdad, los factores que determinan el canon petrolero están en relación con la
decreciente producción interna de crudo. En 1994 la producción era equivalente a los 127
mil barriles por día, en la actualidad son menores a los 98 mil barriles, con tendencia a
su disminución. Al mismo tiempo en 1998 las cotizaciones del petróleo disminuyeron a
menos de US$ 11 dólares el barril. Por último, sólo las empresas que tienen firmado un
contrato de licencia con el Estado están obligadas al pago de regalías, montos que en
última instancia financian los valores del canon petrolero.
En la actualidad, sólo seis empresas petroleras desembolsan las regalías. Éstas son
Pluspetrol por la explotación en el lote 8 (Selva), Maple por los lotes 31B y 31D
(Pucallpa), Río Bravo/Pan American en el lote IV (Talara), Provisa/Mercantile en el lote
III (Talara), Vegsa en el lote II y Pérez Companc, empresa argentina que sustituyó a
PetroPerú en el lote X; estas últimas también operan en la zona de Talara, y han
experimentado una dramática dis-minución de la producción de petróleo y de sus
reservas.1
Ello significa que empresas petroleras como PetroTech que opera en el zócalo continental
frente a Talara, con una producción promedio de 14 102 barriles por día de un crudo de
alta calidad; o la Occidental Petroleum (OXY), con una producción de aproximadamente 40
mil barriles diarios, no están sujetas al pago del canon. Allí, por el contrario el
Estado les paga una retribución, que se valoriza teniendo en consideración
una canasta de crudos internacionales, y el petróleo le pertenece al Estado, recurso que
tiene que ser exportado por Perúpetro a precios que se castigan a nivel
internacional.
Se debe tener presente que la OXY, después de casi tres décadas, ha dejado las
operaciones del Lote 1-AB (Andoas) el 8 de mayo del 2000, pues acaba de transferir el
contrato de servicios del referido lote a la empresa argentina Pluspetrol, que en la
práctica se convierte en el más importante productor de crudo del país con una
producción superior a los 67 mil barriles diarios. Sin embargo, cabe preguntarse acerca
de la contribución regional de un modelo extractivo y depredador de la naturaleza. En el
mismo sentido es válido preguntarse ¿cuánto de la riqueza generada por el boom del
petróleo ha capitalizado la Amazonía?
Declinante producción petrolera
La región amazónica desde 1939, fecha del inicio de las operaciones en la Selva central,
ha producido en pequeña escala en las concesiones de Agua Caliente (Ganzo Azul) y
Sol-Maquía (Petrolera El Oriente). Sin embargo, entre 1939 y diciembre de 1998, la
Amazonía ha sido testigo de la producción acumulada de más de 799 millones de barriles
de petróleo. Tomando en consideración, desde 1972, la producción de la Occidental
Petroleum (OXY), de PetroPerú en el lote 8 desde 1971, y de la empresa argentina
Pluspetrol desde 1996.
Se debe tener presente que el llamado boom del petróleo se inició en la
década del setenta, con los descubrimientos de crudo por parte de la empresa estatal
PetroPerú en el lote 8, en los pozos de Trompeteros, Pavayacu, yacimientos que, desde
mediados de 1996, están bajo responsabilidad de la empresa argentina Pluspetrol (Ver
Cuadro Nº 9)
Sin embargo, la mayor productora de la zona y del país ha sido la empresa transnacional
Occidental Petroleum que operaba simultáneamente en el Perú, Ecuador y Colombia. Ésta
ha obtenido en el lote 1-AB, una producción acumulada de 553 millones de barriles de
petróleo. Pero por razones técnico-materiales, rendimientos decrecientes, agotamiento,
etc., la producción de esta contratista tiende no sólo a disminuir, sino que su
producción estaba constituida por un petróleo pesado con un alto contenido de
azufre.
Teniendo como punto de referencia Andoas y su conexión con el ramal principal del
oleoducto, a mediados de la década pasada (1985), OXY producía 82 MB/DC (Miles de
barriles por día calendario), en diciembre de 1999 su producción diaria era menor a los
40 MB/DC (Miles de barriles por día calendario), con el agravante que casi la totalidad
del petróleo proveniente del lote 1-AB se tiene que exportar, por ser un crudo pesado, no
apto para ser transformado en las refinerías locales.
El segundo productor en importancia opera el Lote 8. Hasta julio de 1996 estuvo bajo
responsabilidad de PetroPerú, y a partir de esa fecha por Pluspetrol, empresa argentina
que la sustituyó en el marco del proceso de privatización. Según la información
disponible, el petróleo extraído en dicho lote en el periodo considerado ha totalizado
226 millones de barriles. En 1985 el promedio de su producción diaria sumaba los 40 mil
barriles, en la actualidad su producción bordea los 27 MB/DC (Miles de barriles por
día), abasteciendo a las refinerías locales.
En resumen, entre 1971 y diciembre de 1998, la Selva nor oriental (Loreto) ha sido testigo
de la producción de 779 millones de barriles de crudo, que valorizados a un precio
conservador a nivel internacional de US$ 15 dólares el barril promedio ha generado una
riqueza no menor a los US$ 11,691 millones de dólares. Sin embargo, cabe preguntarse como
habitante de la región ¿cuánto de esta riqueza ha fructificado la Amazonía?
Distribución del Canon
Del total de los montos transferidos, históricamente, en promedio Loreto capta
aproximadamente el 43% del canon petrolero, Piura el 36%, Ucayali el 11%, y Tumbes el 9%.
Es evidente, que la reducción de los montos del canon y sobrecanon afecta profundamente a
los departamentos, en especial a los de la Amazonía, paralizando obras, construcciones e
investigaciones, que normalmente se realizan en los gobiernos regionales, los Consejos
Municipales y, particularmente, el Instituto Peruano de la Amazonía y las Universidades
Nacional de Iquitos y Pucallpa que participan de dichos ingresos.
Es obvio que Loreto capta la mayor parte, distribuyéndose el 52% del mismo para el
Gobierno Regional, 40% a los Consejos Municipales, un 5% para la Universidad Nacional de
la Amazonía y un 3% que le corresponde al Instituto Peruano Amazónico; con dichos montos
se financian obras de infraestructura, educación y salud y, en una menor proporción,
necesarias inversiones repro-ductivas.
Desde 1997, la baja de la producción interna de petróleo, combinada con la disminución
del precio internacional del crudo ha generado un efecto perverso, que se expresa en un
menor pago de regalías y otros ingresos que percibe el Estado por parte de las empresas
petroleras, que mantienen firmados contratos de licencia con Perupetro. Esto significa un
decremento del canon y sobrecanon petrolero que perciben los departamentos de Loreto,
Piura, Tumbes, Ucayali y la localidad huanuqueña de Puerto Inca (Ver Cuadro Nº 10).
El canon, con la información económica disponible, disminuye dramáticamente y
lamentablemente no está siendo compensado por transferencias del tesoro público. En ese
sentido, están lejanas las promesas de las más altas autoridades políticas que
aseguraban que los ingresos del Canon no serían menores a los US$ 77 millones de
dólares.
En 1994, el Ministerio de Economía y Finanzas transfirió a los departamentos perceptores
el equivalente a US$ 72,8 millones de dólares, llegando a sumar en 1996 US$ 98,5
millones. Sin embargo, el canon experimenta una sustantiva reducción en 1998, sumando con
la información disponible apenas US$ 51,6 millones de dólares.
Pero esta realidad se agrava para 1999, pues según la Comisión de Presupuesto del
Congreso, los montos considerados por canon y sobrecanon sólo sumarán los US$ 37
millones, violentando los propios dispositivos legales promulgados por este régimen.
Se debe tener presente que el art. Nº 1, de la ley Nº 26390, promulgada el 16 de
noviembre de 1994, considera que: El canon que resulte aplicable conforme al art. 77
de la Constitución, no podrá ser en ningún caso menor a la suma que cada
circunscripción hubiese recibido en el año de 1994. Si por aplicación del respectivo
cálculo el monto de participación resultara menor se entenderá la existencia de
una renta ficta del Estado que lo obligará a pagar en favor de cada zona el mismo
monto del año 1994, mediante la correspondiente partida presupuestal conforme a la
legislación vigente. En otras palabras, el Gobierno no estaría respetando sus
propias leyes y, por lo tanto, urge una pronta compensación a los departamentos afectados
en el marco de una ley de desarrollo integral.
Los menores montos distribuidos del canon petrolero afectan significativamente las
importantes investigaciones para el desarrollo equilibrado de la Selva. Ante los menores
ingresos, sus trabajos sobre las posibilidades de la agroexportación, como la planta de
camu camu, uña de gato, sangre de grado, chuchuhuasi, siete raíces, exóticas frutas, se
han paralizado o no tienen continuidad. Se debe tener presente que nuestra Amazonía posee
3213 plantas útiles de carácter medicinal, que muy bien podrían servir para convertir
nuestra Selva, en un gran laboratorio genético, con el más absoluto respeto a la madre
naturaleza y al medio ambiente. A ellas se deben sumar las 524 especies de alimentos, las
401 especies de madera, 110 de colorantes y tintes, etc, que de existir decisión
política y proyecto nacional para la Amazonia se podrían explotar en beneficio de sus
pobladores y del país.
Conclusión
En verdad, lo que debiera estar en cuestión es el modelo extractivo, depredador de
recursos naturales no renovables y altamente contaminante que tiene un pobre efecto de
arrastre en el empleo y en la distribución de la riqueza. Un nuevo modelo y
concepción de desarrollo alternativo, para el conjunto del país, debiera tener como eje
central, la promoción de las inversiones en capital humano e infraestructura para el
desarrollo de ventajas competitivas, priori-zando la investigación, la educación, la
salud, fomentando el trabajo productivo acorde con las leyes de la naturaleza y respetando
el medio ambiente.
En la Amazonía, se debería tener presente que el patrimonio más importante es la
riqueza de la biodiversidad. En tal sentido, el ocaso del boom de petróleo y
la disminución del canon lo demuestra, como en el pasado, lo hizo evidente el auge y
decadencia del caucho. Estas experiencias demuestran la precariedad de las explotaciones
primarias sin mayor grado de elaboración o valor agregado en relación a los mercados
externos. Urge por tanto el fomento de las ventajas competitivas que se construyen, en el
marco de un planeamiento estratégico, respetando en lo posible el equilibrio ecológico.
Mas, ante la quiebra e inviabilidad del modelo neoliberal, que empobrece superlativamente
las regiones, urge la planificación democrática y la inversión pública asociada a la
privada para su desarrollo. Sin embargo, para lograr ello se impone una genuina
descentralización del país y la necesidad de replantear la presencia del Estado en
sectores o industrias estratégicas como la de hidrocarburos.
En tal sentido, es urgente y necesaria la modernización de las refinerías de PetroPerú,
en el marco de un plan de desarrollo estratégico, que le permita producir gasolinas
limpias de alto octanaje, destilados medios y competir eficientemente para servir mejor a
la industria y a los consumidores en el mercado del siglo XXI. Fortaleciendo su rol
regulador en el mercado de combustibles ante las distorsiones del mercado y abusos de
poder.
Igualmente se debería fomentar la intervención asociada de PetroPerú con
transnacionales de prestigio y tecnología de punta en la exploración y explotación de
petróleo para capitalizar el país con la obtención de la renta petrolera. Ello supone
adoptar la decisión política de la intervención estratégica consorciada y/o asociada
de PetroPerú con transnacionales de prestigio en la explotación, transporte y
distribución del gas natural y condensados de gas existentes en Camisea.
En razón de la posición de mercado de PetroPerú, debería existir una razonable
capitalización de los recursos y excedentes generados por la empresa estatal, que
satisface el 56% del mercado interno de combustibles. En el mismo sentido, es deseable la
mayor transparencia en la formación de los precios de los combustibles en el mercado
interno, reconociendo que el Estado en promedio capta aproximadamente el 50% del precio de
las gasolinas por concepto de impuestos.
Por último, la determinación del canon petrolero debiera revisarse en el marco de un
nuevo gobierno, si se apuesta en serio por una genuina descentralización. La
problemática de la justicia redistributiva debiera privilegiarse, tratándose de recursos
naturales no renovables que en el tiempo se agotan. A ello debe considerarse que al no
haberse encontrado ningún yacimiento comercial de hidrocarburos con excepción de
Camisea, la situación del canon es crítica. Ello coloca en primer lugar la necesidad
democrática e histórica de las provincias de percibir un ingreso justo por concepto del
Canon Gasífero, recurso natural que subyace en abundancia en el Cusco, Madre de Dios,
Piura, Ucayali. Es hora que las provincias perciban lo que realmente les corresponde por
la explotación de recursos naturales agotables.
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