MAYOR CONCENTRACIÓN Y ALTOS MÁGENES DE REFINACIÓN márgenes de refinación
Repsol y las imperfecciones del mercado*


A pesar de las optimistas predicciones del FMI y el Banco Mundial, la economía mundial cada vez se parece más a un débil barco a punto de zozobrar en medio de una fuerte tormenta con vientos huracanados y gigantescas olas. Frente a esta situación, el capitán de la nave sin mucha fe, pregona confianza y más confianza a los pasajeros. La lista de los problemas es larga: crisis asiática, rusa, brasileña, crisis de los metales, menores tasas de crecimiento económico en el Japón y en Europa. Sólo la aparente solidez económica de los Estados Unidos, con su creciente endeudamiento público y privado, le permite actuar como locomotora internacional, y justificar de pasada su intervención militar como el sheriff del mundo, en los Balkanes, Irak, etc. 

Lo que está pasando en la guerra de los Balkanes puede ser el preludio de un conflicto mayor, de impredecibles consecuencias económicas y políticas, que lejos de estimular la economía de las potencias occidentales (G-7), puede llevarlos a una depresión mayor. El financiamiento de las guerras en la actualidad, ya no tiene un efecto expansivo, propio de los enfoques keynesianos en la economía como sucedía en décadas anteriores a los setenta. Ello en razón que el gasto militar y tecnológico ya se realizó, y la movilización naval y aérea que utilizan derivados del petróleo, se financian con mayores déficit o recortes presupuestales en gastos sociales, como lo ha hecho el gobierno de Clinton.
En la historia del petróleo, sus precios han sido explicados más por fenómenos extraeconómicos, e institucionales tales como catástrofes naturales, guerras, por acuerdos (trust, carteles) y políticas monopólicas como las desarrolladas por “las Siete Hermanas”, regulaciones en los mercados, cuotas (OPEP) e intervenciones de empresas estatales integradas. Pese al discurso liberal, se podría afirmar que no existe mercado más ajeno a los supuestos teóricos de la “libre competencia” que el de los hidrocarburos.
En la actualidad existe una sobreproducción mundial del mismo, y los grandes estados productores tanto como las empresas transnacionales desarrollan políticas estratégicas de largo plazo, y en el corto plazo, aplican planificadas reducciones y menores cuotas de producción. 

Es más, el misterio de la determinación del precio del petróleo como de otras materias primas, con el dominio de las transnacio-nales se complica, pues como afirma Oswaldo de Rivero “... la velocidad con que cambia la propiedad de las acciones en el mercado global hace difícil identificarlos. Nadie sabe quiénes son ellos. Hoy el poder mundial de las transnacionales es cada vez más anónimo y personas no conocidas ni elegidas deciden el valor de la moneda de un país en el mundo, el precio de las materias primas, el precio del crédito, los precios de la energía o de los alimentos, afectando así la suerte de millones de personas en muchas naciones” (De Rivero, 1998: 63).

En este contexto, debiéramos interrogarnos sobre la naturaleza, validez teórica y alcances de la categoría “paridad internacional” en la determinación del precio del petróleo y derivados. Y, como producto de la globalización de la economía y política mundial, interesa analizar las fusiones, absorciones, participaciones y alianzas estratégicas entre grandes empresas, procesos que están a la orden del día como mecanismos de reestructuración del capital para valorizarse más, es decir, posicionarse mejor en los mercados para incrementar ingresos y beneficios. 

Es el caso de la rápida expansión del grupo energético Repsol S. A., en América Latina, que en el Perú prácticamente ha integrado sus operaciones con su participación en la distribución mayorista y minorista de combustibles a través de estaciones y grifos (55 a nivel nacional), su control en el envasado y comercialización del gas licuado de petróleo (GLP) a través de las empresas SOLGAS y Rímac Gas, con participación exploratoria en varios lotes petroleros. Es más, se podría decir que con la adquisición del 14,99% de las acciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Argentina (YPF), se ha convertido no sólo en el principal accionista de la empresa argentina, sino también en la más importante empresa petrolera privada de América Latina.

Esto nos debe remitir al análisis de la principal refinería del país, La Pampilla, cuya mayor participación accionaria es controlada por Repsol. Esta fue transferida al sector privado en junio de 1996 con el argumento de fomentar la libre competencia y el abastecimiento a precios competitivos en los combustibles. Debiera interesar, también, su posición en el mercado y rentabilidad, y su comportamiento en relación a las refinerías que aún opera PetroPerú, empresa estatal reducida a su mínima expresión, sin lotes petroleros, terminales y sin contar con la participación de sus filiales (Solgas, Transoceánica, Petromar, grifos, etc).

El petróleo: ¿Una mercancía más?

En la teoría económica ortodoxa, el petróleo y derivados constituyen bienes transables, supuestamente equivalentes a la harina de trigo, cobre y/o cualquier producto de exportación, cuyos precios se determinarían en función de su escasez o abundancia relativa, es decir, por la oferta y demanda. En la realidad, esto resulta muy diferente, pues está demostrado que la actividad petrolera constituye un negocio estratégico, vital para las economías modernas. Por ello, los países con Estados fuertes y modernos desarrollan políticas energéticas en concordancia entre el sector público y privado, en el marco de una regulación en el mercado, que satisfaga el interés del consumidor, con precios competitivos y ganancias razonables.

En principio, se debe reconocer que los precios del petróleo tienen un alto contenido especulativo, son sumamente volátiles, al margen de sus tendencias depresivas en el largo plazo. Sin embargo, hasta ahora, es la fuente energética más importante de la economía mundial, y la propia economía norteamericana depende en más del 50% de su consumo de petróleo de las importaciones realizadas a los países  árabes, Méjico y Venezuela. 

Por ello, James Schlesinger, ex secretario de Defensa y ex director de la CIA de Estados Unidos en el XIV Congreso Mundial de Energía en 1990, analizando las tendencias para el siglo XXI, señalaba: “Estados Unidos tendrá  que gastar US$ 100 000 millones por año en importación de petróleo que con las actuales debilidades de la balanza de pagos deberán impactar en la economía y en las fuerzas que garantizan su posición estratégica”. Es más, en su visión estratégica de largo plazo, expresaba “Dominará  el mundo, quien domine el petróleo del Golfo Pérsico”.

En tal sentido, se podría decir que a pesar de las políticas de sustitución energética que realizan los países desarrollados, el petróleo y derivados es lo que mueve al mundo. Así, los países dependientes de este recurso, que pretenden cierta autonomía y/o amortiguar sus efectos perversos, desarrollan planificadas políticas energéticas.

En América Latina, por ejemplo el Brasil fomenta el consumo del combustible para el transporte automotriz en base al alcohol de caña de azúcar producida y subsidiada en el noroeste de ese país. Nuestro vecino del sur, Chile, con el establecimiento del Fondo de Estabilización del Petróleo, se permite aminorar los efectos negativos de las drásticas variaciones en los precios del crudo internacional.

Por estas razones, al margen del precio pagado por la pri- vatización de la refinería La Pampilla, debió resultar evidente para nuestros gobernantes que no se transfería al sector privado una empresa industrial más. Prácticamente se “vendía un mercado”, el más importante del país, donde por las condiciones históri- cas de la economía peruana existen limitaciones estructurales para el fomento de una “libre competencia” en el mercado de hidrocarburos, sumado al pequeño mercado interno de combustibles, que es abastecido en casi el 88% del consumo por dos refinerías medianas (Talara y La Pampilla).1 

Márgenes refineros: Excesivos o racionales

En el Perú, durante el segundo semestre de 1997 y 1998, a pesar de las tendencias depresivas del precio del crudo, los precios internos de los combustibles han disminuido con retardo, y las refinerías locales han obtenido importantes beneficios. Éstos resultarían mayores si la actividad petrolera fuera integrada entre las distintas fases de exploración, transporte, refinación y distribución. Éste sería el caso de la transnacional Repsol de España, que desarrolla operaciones de producción, refino y marketing y petroquímica en Europa, Libia, Méjico, Brasil, Argentina, Ecuador, Colombia y Perú.

La realidad nos demuestra que cuando existen ciclos deprimidos en los precios del crudo, la integración permite compensar los menores ingresos y utilidades productivas, mediante los excedentes obtenidos en la refinación, a través del margen refinero producto del procesamiento de derivados. A ello, debe agregarse los márgenes de distribución mayorista y minorista (grifos), el llamado problema de los altos precios de los aditivos, los descuentos como mayoristas, y los cambios de temperatura en los combustibles. 

Se debe tener presente, como analogía, que un mismo barril de petróleo al ser sometido en las refinerías al proceso de destilación primaria, que podemos concebirlo como un líquido que ingresa a un edificio de varios pisos donde existen diversas temperaturas, según el calor, el crudo cambia de estructura molecular del car-bono y oxígeno, liberando los diversos derivados, desde los más livianos (gasolinas de octanaje), los destilados medios (diesel y kerosene), gas licuado, asfaltos, hasta los más pesados, los petróleos residuales. Es decir, en un mismo proceso técnico-material, asociado con el craqueo catalítico, se posibilita obtener los derivados de mayor octanaje del petróleo. 

Por tanto, el valor agregado industrial, es decir el valor nuevo creado en la refinación, resulta independiente de los precios internacionales del petróleo, sean éstos altos o bajos. Las compras de crudo constituyen el mayor egreso en los costos de ventas de las empresas refineras. 

En términos internacionales, la refinación constituye una actividad industrial de transformación del petróleo en derivados (gasolinas, diesel, kerosenes, GLP, etc.), donde se pueden estimar los márgenes de refinación, como la diferencia de los ingresos y costos operativos. 

Debiera ser evidente que en razón de una mayor eficiencia y productividad y/o posiciones dominantes en un mercado pequeño como el nuestro, los márgenes de refinación tiendan a incre-mentarse. En Europa los márgenes de refinación no son mayores a los US$ 2,8 dólares por barril procesado, en los Estados Unidos no superan los US$ 3 dólares. 

Aquí, los márgenes de refinación varían según se trate de la empresa estatal PetroPerú (Talara), con márgenes entre US$ 1,5 a 2,5 dólares por barril procesado, y la refinería La Pampilla-Repsol que declara obtener márgenes de US$ 4 a 5 dólares por barril. Evidentemente, si los precios internacionales del crudo se mantienen con tendencia a la baja, y los precios internos de los combustibles elevados, manteniéndose todo lo demás constante, (ceteris paribus) las utilidades de refinación tendrían que incrementarse. 
Paradójicamente, los márgenes obtenidos por Repsol en Perú resultan superiores a los logrados en sus propias refinerías de España, en virtud de las limitaciones estructurales en la economía peruana para el fomento de un mercado de “libre competencia” en el sector hidrocarburos.

Aquí, en razón de su particular posición en el mercado específico, ha obtenido márgenes superiores de refinación y distribución de combustibles en relación a los promedios internacionales. Así, los propios Informes Corporativos de Repsol, indicaban, por ejemplo, que en el tercer trimestre de 1998, en el  área de marketing (comer-cialización) “En Latinoamérica se han registrado fuertes incrementos en ventas, tanto respecto al año anterior como al trimestre precedente. Es de destacar que las ventas en Perú, en este trimestre quintuplican las del tercer trimestre del año anterior (1997)”.

Informe corporativo Repsol

En el año 1997 el petróleo puesto en el mercado local, según la información oficial del Ministerio de Energía y Minas, es decir, a precio CIF, precio de importación que incluye sólo el costo del seguro y flete, equivalía a US$ 19,26 dólares el barril, sin considerar los otros costos que nos permitan estimar el Precio de Paridad ex planta, la transnacional española declaraba en su informe corporativo correspondiente a ese año: “La actividad de refino en Perú ha mantenido al cuarto trimestre márgenes muy altos, próximos a US$ 5 dólares por barril, del mismo orden que el tercer trimestre. El nivel de destilación se ha mantenido al 95% de la capacidad nominal”. Se podría decir que los márgenes operativos obtenidos de US$ 5 dólares por barril, constituyen extraordinarios márgenes que superan los obtenidos en otros países de América Latina.

En 1998, con un precio de importación (CIF) promedio de US$ 14,01 dólares el barril, es decir 27% menor con respecto al año anterior, el margen refinero durante el año se ha incrementado a pesar de las dificultades económicas del país. Así se señala: “La actividad de refino en Perú ha mantenido en el IV trimestre de 1998 márgenes altos, próximos a US$ 4 dólares el barril, muy superiores a los del III trimestre de 1998...” .

Por ello, en su Avance de Resultados correspondiente a 1998, Repsol como empresa transnacional declara que los resultados netos (beneficios netos) entre 1997 y 1998 se incrementaron de US$ 827 millones a US$ 1023 millones de dólares. Y explicaba que: “Estos buenos resultados ponen de manifiesto la fortaleza de los negocios de la compañía y el creciente equilibrio de su base de generación de recursos, en un contexto internacional marcado por el bajo precio del crudo, los efectos de la crisis de las economías emergentes y el mantenimiento de los márgenes internacionales de refino a niveles superiores a los del ejercicio anterior”.
Es evidente que la mayor importación de crudo a menores precios ha tenido efectos positivos en la rentabilidad refinera que desarrolla Repsol en España y América Latina. Por lo menos así lo manifiestan cuando en su avance de resultados de 1998 señala: “La actividad de Refino y Marketing, ha registrado un resultado operativo de 155,186 millones de pesetas (US$ 1094 millones de dólares), un 40% superior al de 1997. Este fuerte incremento de los resultados se ha debido a los mayores márgenes de refino, al in-cremento de las ventas, a los buenos márgenes registrados en la comercialización de productos y a la mayor contribución de Latinoamérica.”

En tal sentido, PetroPerú como La Pampilla-Repsol, han obtenido altos beneficios en 1997 como en el año pasado. Por tanto, al margen de cualquier discusión fundamentalista, el Estado también está captando estos beneficios, no sólo de la petrolera estatal sino también producto de su participación en la refinería privada, al retener aún el 31,2% de las acciones de La Pampilla (Ver Cuadro Nº 1).
Se debe recordar que en junio de 1996, el consorcio Refinadores del Perú S. A., conformado por Repsol, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), Mobil, Inversiones Wiese, The Perú Privatization Fund y Graña & Montero, resultó ganador de la subasta del 60% de las acciones de la Refinería de La Pampilla ofreciendo pagar US$ 180,5 millones de dólares incluyendo en dicha propuesta US$ 38 millones de dólares en papeles de deuda externa, más un compromiso de inversión de US$ 50 millones de dólares en cinco años.2 

CUADRO Nº 1 ACCIONISTAS DE LA REFINERÍA DE LA PAMPILLA

INVERSIONISTA

Acciones Comunes 

Número de

% deAcciones 

Número deAcciones 

%

Refinadores del Perú S. A.

A

 21 651 677 

60,037

21 638 400

 60,000 

PetroPerú

B

11 258 311

31,218 

 11 258 311

  31,218 

The Peru Privatization and Development 
Fund Limited 

2 596 688

7,200

 2 596 688 

7,200 

Trabajadores de 
la Compañía y
Trabajadores y 
Ex Trabajadores 
de PetroPerú 

B

557 323 

1,545 

570 600 

1,582

PetroPerú 

1

0,000

1

0,000

TOTAL  

 

36 064 000 

100,000

36 064 000 

100,000

FUENTE: Memoria de la empresa, 1998 
ELABORACIÓN: J.M.Z.

 
En la práctica, llevado acabo el proceso de venta de las acciones que correspondían a los trabajadores de PetroPerú, por el 10% de las acciones en la refinería, se podría afirmar que el control privado según la composición accionaria mostrada en el Cuadro Nº 1 corresponde al 67% del capital social.

Producción e importación de crudo

El Cuadro Nº 2 Importaciones de Petróleo, Diesel y Gas Licuado de Petróleo (GLP) expone el comportamiento de estos derivados durante 1997 y 1998. En 1997, la refinería La Pampilla-Repsol importó petróleo, por un valor de US$ 452 millones de dólares, realizando sus compras en Ecuador, Colombia y Venezuela. Para ese año estaría explicando el 81% de las compras de crudo en el exterior (MM US$ 452/561).

Al comparar 1998 respecto a 1997, las importaciones de crudo en términos de valor disminuyen por efecto de la reducción del precio internacional del crudo, pero las cantidades del crudo comprado en el exterior aumentan de 29,2 millones de barriles a 33,8 millones de barriles. Lo que en términos de la importación por día calendario, significa pasar de un promedio de 80 000 MB/DC a 93 MB/DC (Miles de barriles por día), constituyéndose La Pampilla-Repsol en el principal importador. 

CUADRO Nº 2 IMPORTACIONES DE PETRÓLEO, DIESEL Y GLP 1997-1998

CRUDO Miles Bl. 

 

US$/Bl
Precio CIF 

 

MUS$ 

 

1997 

29 179

 

19,26

 

561 910 

 

1998

33 821

 

14,01 

 

473 744 

 

 

 4 642

16%

5,25

 (27,3%)

88 166 

(15,7%)

B

DIESEL 2

US$/Bl

 

 

 

 

 

Miles Bl.

Precio CIF

 

 

MUS$

 

1997

8 018

25,67

205 840 

 

 

 

1998 

6 437

 

17,80 

114 556 

 

 

 

1 581

(19,7%)

7,87

(30,6%)

91 284

 (44,3%)

C

GLP

US$/Bl

 

 

 

 

 

Miles Bl.

 

Precio CIF

 

MUS$ 

 

1997 

1 243 

 

21,25 

 

26 413 

 

1998

1 599

 

12,05

 

19 263 

 

 

356 

28,6%

9,20 

(43,2%) 

7 150

(27%)

FUENTE: En Cifras, Revista Mensual del Ministerio de Energía y Minas (MEM).
ELABORACIÓN: J.M.Z.

 
 
 En el mismo sentido, en términos de cantidad, las importaciones de Gas Licuado de Petróleo (GLP) se han incrementado en un 28% y el precio promedio pagado por importación del barril de este derivado, que incluye el costo de seguro y flete, ha experimentado una disminución del 43% que lamentablemente no se ha transmitido en su integridad al consumidor. 

Por ello, los ingresos y la rentabilidad de la corporación Repsol debieran aumentar significativamente, si sumáramos los ingresos y beneficios de SOLGAS-Repsol, que le permite controlar el 40% del mercado del gas licuado de petróleo (GLP), que agregadas al 2% que le proporciona el control sobre Rímac-Gas, le otorga una posición dominante en el mercado doméstico del gas licuado.

Una mención aparte merece la disminución de las importaciones del diesel-2, tanto en términos de cantidad como de valor entre 1997 y 1998. Ello se explica por la mayor producción interna de este derivado en particular por la refinería La Pampilla, y la recesión económica interna en especial de las actividades industriales y de pesca.

En el caso de la importación del petróleo, usualmente en el país se asume como referente el crudo West Texas Intermediate, que entre diciembre del 98y abril del 99 se incrementaba desde los US$ 11 dólares el barril a US$ 16,80. Sin embargo, el indicador correcto debiera ser el crudo colombiano de Caño Limón, que es el realmente importado y el que se ajusta a las necesidades de la refinería La Pampilla operada por la transnacional española. 

En todo caso, presentamos la evolución de los precios del petróleo que normalmente importamos, sean éstos de Caño Limón de Colombia, el crudo Oriente del Ecuador, de Méjico, Venezuela e incluso de Nigeria. Ver Cuadro Nº 3, los Precios del Crudo que realmente se importan por las empresas radicadas en el país.
Es evidente, en función del Cuadro Nº 3, la tendencia depresiva en el largo plazo del precio del petróleo. Así, para enero de 1997 el barril del crudo colombiano se cotizaba en US$ 22,85 dólares en enero de 1999 dramáticamente disminuyó a los US$ 8,50 dólares, en una variación relativa del 62%, para luego recuperarse a US$ 14,20 el barril para el 16 de abril, llegando alcanzar brevemente los US$ 17 dólares para mayo del ‘99, para luego retroceder un mes después.

Al margen de las características técnicas existentes en las dos refinerías más importantes del país, se debe considerar que la refinería de Talara se abastece, a diferencia de La Pampilla-Repsol, casi en un 80% de la producción interna de crudo. Así, compra abonando precios internacionales el crudo de alta calidad producido por las empresas petroleras privadas que operan en el noroeste talareño (Pérez Companc, Sapet, Vegsa, Graña y Montero, MPOG, etc.) y el proveniente del Zócalo Continental producto de las operaciones de Petrotech (ex Petromar).

CUADRO Nº 3 PRECIO  DEL PETRÓLEO IMPORTADO POR LAS REFINERIAS LOCALES
(Dólares por barril)

PAÍS

TIPO DE CRUDO

16 abril 99

09 abril 99

1 enero 99

1 enero 98

1 enero 97

1 enero 96

1 enero 95

1 enero 78

Nigeria

Forcados 31°

14,60

14,00

10,40

16,50

24,75

19,70

16,15

13,70

Venezuela

Tía Juana 31°

14,63

14,29

9,45

15,93

26,62

18,81

16,40

13,54

Méjico

Isthmus 33°

14,51

14,18

9,37

15,80

23,82

18,53

15,92

13,10

Colombia

Caño Limón 30°

14,20

14,10

9,05

15,65

23,94

18,49

16,02

NA

Ecuador

Oriente 30°

14,20

14,00

8,50

14,90

22,85

18,20

16,17

12,35

FUENTE: Weekly Petroleum Status Report/ Energy Information Administration (EIA) y Ministerio de Energia y Minas.
ELABORACIÓN: J.M.Z.


Según el Cuadro Nº 4 de la Producción Fiscalizada de Hidrocarburos Líquidos por Contratista y Zonas, la producción del norte del país entre 1997 y 1998, ha disminuido significativamente como consecuencia del llamado fenómeno de “El Niño”, destruyendo infraestructura, caminos, puentes, tuberías, pozos, etc. De allí, que la producción haya experimentado una reducción del 12,3%, que en la práctica significa dejar de producir aproximadamente 3000 barriles MB/DC (Miles de barriles por día calendario).
Por ello, resulta de prioridad el incrementar la producción interna de petróleo, que debiería servir como un colchón amortiguador ante las imprevisibles variaciones de las cotizaciones del crudo. Lamentablemente, la producción interna tiene una tendencia decreciente en calidad y cantidad, pues si en 1993 se producía un promedio de 126 mil barriles de petróleo por día, en 1998 tal como se expresa en el cuadro, la producción por día es de 115 MB/DC. 

Es más, la tendencia decreciente se agrava en el presente año, pues en el primer bimestre se está  produciendo no más de 109 mil MB/DC, de los cuales aproximadamente 44 mil MB/DC corresponden a la producción de la contratista Occidental, empresa que opera en el lote 1-AB de la selva, que se tienen que exportar a bajos precios, por constituir un crudo pesado, con un API menor a los 19º, y que no puede ser procesado por las refinerías locales.

En cambio, la refinería La Pampilla, con una capacidad de 102 mil MB/DC, tiene que importar más del 90% del petróleo que procesa, pues a nivel local sólo se abastece de una mínima porción de la producción del lote 8 a cargo de la empresa argentina Pluspetrol. Ello significa que los precios del petróleo que compra en el exterior, Colombia, Ecuador, Venezuela e inclusive del Africa (Nigeria), tienen que asumir el pago de aranceles, los costos del seguro y flete, más los márgenes propios de refinación, recepción, almacenamiento y despacho por barril.

CUADRO Nº  4 PRODUCCIÓN FISCALIZADA DE  HIDROCARBUROS LÍQUIDOS POR CONTRISTA Y ZONAS 1997 Y 1998 (Miles de Barriles)

CONTRATISTA

LOTE

ENE/DIC
1998

ENE/DIC
1997

VAR
%

NOROESTE: CONTINENTE

GMP S.A.

I

230,00

258,90

-11,16

VEGSA CG.

II

261,90

340,90

-23,17

MPOG

III

360,90

537,00

-32,79

RÍO BRAVO

IV

177,20

208,00

-14,81

GMP S.A.

V

52,80

62,80

-15,92

SAPET

VI

1151,20

1328.40

-13,34

SAPET

VII

483,00

633,70

-23,78

UNIPETRO

IX

134,00

153,20

-12,53

PEREZ COMPANC

X

4874,30

5288,60

-7,83

SUBTOTAL

 

7725,308

811,50

-12,33

NOROESTE: ZÓCALO

PETROTECH

Z 2B

5750,906

322,60

-9,04

SELVA NORTE

 

 

 

 

PLUSPETROL

8

10173,00

9741,20

4,43

OCCIDENTAL

1 -AB

17593,00

18071,20

-265

SUBTOTAL

 

27766,00

27812,40

-0,17

SELVA CENTRAL

MAPLE

31B

131,00

156,10

-16,08

MAPLE

31D

43,70

54,50

-19,82

AGUAYTÍA

31C

774,20

0,00

0,00

SUBTOTAL

 

948,90

210,60

350,57

TOTAL

 

42191,10

43157,10

-2,24

PROMEDIO DIARIO

 

115,59

118,24

-2,24

FUENTE: Perupetro
Elaboración: J. M. Z.


¿Libre importación?

En teoría, la libre importación está  abierta a cualquier empresa, mas las limitaciones propias de los montos del capital utilizado, es decir, “restricciones de entrada”, el pago por el almacenamiento y alquiler de los tanques de combustibles, el pago de los fletes del transporte marítimo, lo reducido del mercado interno que es abastecido en gasolinas, kerosenes, turbo, y petróleo industrial por las dos refinerías más importantes, limita la “libre importación”. Ésta sólo le es posible a las grandes empresas, que tienen la capacidad económica financiera suficiente para poder contratar navíos con una capacidad de carga de por lo menos 200 mil barriles de petróleo. 

Al respecto, se debe mencionar que en los dos últimos años transcurridos, sólo la empresa Shell ha realizado dos veces importaciones del derivado diesel-2 para abastecer a sus grifos y las necesidades de las empresas privadas. 

En tal sentido, cuando el precio del crudo es bajo aquellas empresas refineras, como La Pampilla, obtienen márgenes superiores a los promedios internacionales en razón de su posición particular en el principal mercado del país. Así, aprovecha las condiciones del mercado, obteniendo un diferencial que puede explicarse por la pequeñez del mismo, y las limitaciones para una “libre importación” de derivados, en el sentido que sólo empresas transnacionales de la magnitud de Shell, Mobil, Texaco, estarían en capacidad financiera de comprar derivados en el exterior. 

Precio paridad ex planta

Ésta es una categoría económica que sirve para justificar el alineamiento de los precios internos del petróleo y derivados con los vigentes en el mercado internacional. Mas, teniendo en consideración que no existe un precio único y homogéneo del crudo, pues éste depende de su gravedad, estimada en los grados API (American Petroleum International), de la naturaleza de las compras y ventas a largo plazo o de compras al contado (spot), y del mercado sea precio Nueva York, o Londres. Sumado a ello, las consideraciones extraeconómicas e institucionales que intervienen en la determinación del precio del crudo.
Sin embargo, debe ser claro que en el caso del petróleo no existe una correspondencia proporcional entre los costos de producción y los precios que rigen a nivel internacional. Ello determina que los grandes productores, sean empresas privadas o estatales, obtengan una renta diferencial, que será  mayor cuando los precios internacionales se mantengan en alza. De allí, la necesaria integración entre las diferentes fases de las actividades petroleras, para compensar pérdidas o menores ingresos que pudieran ocurrir en algunas de las operaciones.

En tal sentido, considerando el Cuadro Nº 5 de “Precio Paridad Ex Planta del Petróleo en Refinería”, para el 11/12/98 y el 16/4/99, y con la metodología expuesta por la Dirección de Hidrocarburos en su presentación ante la Comisión de Energía, Minas y Pesquería del Congreso de la República, podemos obtener un estimado del precio por barril de petróleo procesado y el precio promedio por galón de combustible obtenido por medio de la refinación.

Así, considerando el precio del crudo colombiano importado fundamentalmente por Repsol-La Pampilla, conocemos el precio entre esas dos fechas. A ello, le sumamos los costos de fletes, seguros y márgenes de comercialización (traders), equivalentes a US$ 2,21 dólares por barril. Agregando los derechos arancelarios y gastos de internamiento por barril (US$ 1,85 dólares por barril), se obtiene el famoso Precio de Paridad Ex Refinería, que resulta el referente teórico y práctico, de cuánto nos costaría importar un barril de petróleo colombiano (Caño Limón).

El Precio de Paridad Ex Refinería resulta para el 11/12/98, en un valor de US$ 12,81 dólares por barril y de US$ 18,26 dólares para el 16/4/99 (Ver Cuadro Nº 5). A estos valores, deben sumarse los márgenes comerciales de refinación, que según el responsable de la Dirección de Hidrocarburos se estimaba en US$ 1,46 dólares por barril, Aunque los propios Informes Corporativos de Repsol lo sitúan por encima de los US$ 4 dólares. Por ello, es de suponer que tales márgenes están referidos a la Refinería de Talara, todavía administrada por PetroPerú.

Por último, se tiene que agregar los costos de Recepción, Almacenamiento y Despacho por barril, que se estiman en US$ 1,35 dólares por barril. En conjunto, el precio del petróleo, principal insumo y costo de las refinerías más todos los costos asumidos, nos determina un Precio Final de Paridad Ex Planta por barril de US$ 15,62 dólares para el 11/12/98 y de US$ 21,07 dólares para el 16/4/99. (Ver Cuadro Nº 5). 

CUADRO Nº 5 PRECIO PARIDAD EX PLANTA DE PETRÓLEO EN REFINERÍA 
US$ Por Barril

 

11 - dic- 98 

16 - abr - 99

1.

Crudo Colombia Caño
Limón 30º API 

8,75 

14,2

2.

 Margen, Trader, Flete y
Seguro US$ por barril 

2,21 

2,21

3. 

Precio CIF por barril (1 + 2) 

10,96 

16,41

4. 

Más arancel y gasto de internamiento por barril 

1,85 

1,85

5. 

Precio paridad ex refinería (3 + 4) 

12,81 

18,26

6.

 Más margen comercial por barril 

1,46 

1,46

7.

 Más recepción, almacenamiento 
y despacho por barril 

1,35

1,35

8. 

Precio Paridad Ex Planta US$ 
por barril (5+6+7) 

15,62 

21,07

9. 

Precio Promedio en Refinería en
centavos de dólar por galón 
(1 barril = 42 galones) 

0,37 

0,50

FUENTE: Weekly Petroleum Status Report/ Energy Information Administration (EIA) y Ministerio de Energía y Minas.
ELABORACIÓN: J.M.Z.


En tal sentido, se podría decir que dividiendo el Precio Final de Paridad de un barril de crudo procesado que contiene 42 galones americanos, (US$ 15,62/42 galones), el precio promedio por galón de combustible, equivaldría a US$ 0,37 centavos para el 11/12/98 y US$ 0,50 centavos el galón para el 16/4/99. Debiera ser evidente, que si las refinerías percibiesen a esa fechas precios netos menores a estos valores por sus productos refinados, estarían subsidiando y arrojando pérdidas, lo cual no sería el caso.
Es más, si relacionamos el Cuadro Nº 5 con el Cuadro Nº 6, los Precios Netos del Productor Refinero por galón de combustible expresados en dólares al tipo de cambio de la fecha, vigentes para Lima, se puede observar que tanto los precios netos percibidos por las refinerías de PetroPerú como Repsol-La Pampilla, están por encima del precio promedio de US$ 0,37 centavos para el 10/12/98, y de los US$ 0,50 centavos para los precios vigentes del 12/4/99 y 15/4/99. Estos diferenciales constituyen a nuestro criterio sobreutilidades, que realizan tanto las refinerías estatales como la privada, en razón de su control del mercado local de combustibles.

CUADRO Nº 6
PRECIOS NETOS DEL PRODUCTOR REFINERO
(Centavos de Dólar por Galón)

PRODUCTOS 

PETROPERÚ 10/12/98 15/04/99

Variación 

Repsol-La Pampilla
12/04/99 27/04/99

Gasolina 84

0,43

 0,57

32% 

0,57 

0,59

Gasolina 90

0,46 

0,63 

37% 

0,63

0,65

Gasolina 95 

0,50

0,69 

38% 

0,69

 0,71

Gasolina 97 

0,52

0,72

38%

 0,72

 0,73

Diesel 2

0,46

0,55 

 19%

0,55 

0,57

Kerosene

0,46

0,57

24%

0,58

0,59

Precio promedio en Refinería por centavos por  galón (Cent. US$ x galón)

0,37 

0,50

0,50

-

FUENTE: Dirección General de Hidrocarburos (MEM).
ELABORACIÓN: J.M.Z.


Por último, si comparamos los precios netos de PetroPerú vigentes al 15/4/99 con los precios netos de Repsol-La Pampilla al 27/4/99, es notoria la diferencia entre US$ 2 a 3 centavos de dólar por galón entre los combustibles mencionados. Diferencia que se equilibra con retraso en función del agotamiento de las existencias y que dependen de políticas precisas de marketing. Sin embargo, ambas están percibiendo un ingreso diferencial a pesar del incremento del precio internacional del petróleo. Y cuando éste disminuye las refinerías se alinean con un relativo retardo.

En la práctica, las refinerías de PetroPerú, actúan como regu-ladoras en el mercado de combustibles, donde a pesar de la segmentación del mercado, los derivados producidos por la refinería de Talara pueden ser comercializados en Lima por medio de las instalaciones de la Refinería Conchán, que posee terminales, tanques de almacenamiento y planta de ventas. Así, a pesar de la distancia de 1200 km entre Lima y Talara, los derivados de la refinería estatal pueden ser comercializados en Lima, estableciéndose en la práctica una competencia propia del duopolio.

La Pampilla: Estados financieros

En 1997, según la Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores (CONASEV) en la información consolidada puesta de conocimiento al público sobre las 3000 primeras empresas que operan en el país, se hacía referencia a los ingresos de la refinería La Pampilla como unidad. 

Allí se expresaba oficialmente que los ingresos y utilidades de la refinería alcanzaban los S/. 1956 millones de soles y S/. 135 millones de nuevos soles, que al tipo de cambio promedio de S/. 2,66 por dólar determinaba un ingreso del orden de US$ 735 millones de dólares y utilidades por US$ 51 millones respectivamente.3

En el mismo sentido, el gerente general de la refinería La Pampilla, Ing. Joaquín Uris, celebrando el 30 aniversario de la refinería, en entrevista concedida declaraba: “Los productos que se obtienen de refinería La Pampilla están presentes en casi todo el territorio nacional, donde se mantiene una cuota de mercado cercana al 45%. Sólo a nivel de Lima Metropolitana, nuestra producción cubre aproximadamente el 65% del consumo. Esto, unido a un fuerte impulso a la exportación, ha dado lugar a que nuestras ventas alcancen los 700 millones de dólares en 1997”.4

Sin embargo, en el Cuadro Nº 7 presentamos los Estados de Ganancias y Pérdidas de la Refinería La Pampilla según la Memoria Anual de 1998, considerando los resultados también de 1997 al 31 de diciembre. Resulta evidente que para ese año, la refinería facturaba ingresos por ventas netas de S/. 2908 millones, equivalentes a US$ 1093 millones de dólares y una utilidad de S/. 144 millones de nuevos soles, que expresados al tipo de cambio promedio para ese año determinaba una utilidad neta de US$ 54 millones de dólares.

En verdad, para 1997 la diferencia entre los ingresos por Ventas Netas de US$ 735 millones y de US$ 1093 millones, se explicaría por la inclusión en la segunda cifra, del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) y el Impuesto al Rodaje. Es decir, la recaudación fiscal por la venta de combustibles que la refinería La Pampilla ha facturado es de US$ 358 millones.

Así, en las aclaraciones de los Principios y Prácticas Contables se afirma: “A partir de 1998 y de acuerdo a prácticas internacionales, la Compañía incluye el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) y el Impuesto de Rodaje como parte de los ingresos por la venta de combustibles y del respectivo costo de ventas. El efecto neto en los resultados de la Compañía al aplicar este tratamiento es nulo...”.

CUADRO Nº 7 REFINERÍA LA PAMPILLA ESTADO DE GANANCIAS Y PÉRDIDAS
(Por los años terminados el 31 de diciembre de 1997 y 1998) (Expresado en miles de nuevos soles y miles de dólares)

 

1998

 1997

 

soles

dólares

soles

dólares

Ventas Netas 

2 570 039

 877 146 

2 908 214 

1 093 314

Costo de Ventas 

2 299 881 

784 942 

2 615 593 

983 306

Utilidad Bruta 

270 158 

92 204 

292 621 

110 008

GASTOS DE OPERACIÓN 

Administrativos

 29 116 

9 937 

27 916 

10 495

Ventas 

47 803 
76 919 

16 315 
26 252 

23 429 
51 345 

8 808
19 303

Utilidad de Operación

193 239 

65 952

241 276

90 705

OTROS GASTOS (INGRESOS) 

Financieros, neto 

-2 688

-917

 -18 

-7

Otros, neto 

4 762
2 074 

1 625
708

5 978
5 960

2 247
2 241

(GANANCIA) PÉRDIDA POR EXPOSICIÓN A LA INFLACIÓN

-4 143

 -1 414

1 034

 389

Utilidad antes de la participación de los trabajadores y del Impuesto a la Renta 

195 308

66 658

234 282

   88 076

PARTICIPACIÓN DE LOS TRABAJADORES 

19 806

 6 760

24 370

9 162

IMPUESTO A LA RENTA

53 476

18 251

 65 800

   24 737

UTILIDAD NETA

122 026

 41 647 

144 112

 54 177

NOTA: Se ha considerado un tipo de cambio promedio (BCRP), de S/. 2,66 por dólar para 1997 y S/. 2,93 soles por dólar para 1998. 
FUENTE: Memoria de la Empresa, 1998.

   

Así, para 1998 del ingreso por Ventas Netas de S/. 2 570 millones de nuevos soles equivalentes a US$ 877 millones habría también que deducir los montos correspondientes por los impuestos al selectivo y rodaje.
Por ello, según la propia información los ingresos han aumentado, pues la Memoria señala que: “Refinería La Pampilla, durante 1998 ha aumentado sus ventas totales de productos petrolíferos en casi 7% respecto del ejercicio anterior alcanzando un total de 32,3 millones de barriles”. Y, respecto a las ventas globales de la compañía en el Perú “éstas han aumentado en casi 2%, llegando a los 23,7 millones de barriles a pesar de la caída generalizada del consumo de combustibles registrada en el país durante 1998, que asimismo ha reducido los márgenes de refino y comercialización en el mercado nacional”.

Ello le ha permitido aumentar su participación en un 47% en el mercado de líquidos de combustibles, superando en tres puntos porcentuales la participación de 1997. Mas, existe una falta de coherencia y correspondencia entre los Informes Corporativos de Repsol Internacional en lo referente a los márgenes de refino y marketing y la situación en el Perú, con la información contenida y expuesta en la Memoria 1998 de la refinería La Pampilla. Situación que amerita una mayor investigación, pues en el Informe Corporativo se afirma con claridad: “La actividad de refino en Perú ha mantenido en el cuarto trimestre de 1998 márgenes altos, próximos a US$ 4 dólares por barril, muy superiores a los del tercer trimestre de 1998...”.

Inversiones en la refinería de La Pampilla

El Cuadro Nº 8 expone las inversiones en La Pampilla correspondientes a 1997 y 1998, expresadas en dólares y Nuevos Soles. Se debe tener presente que el compromiso de inversión asumido en el proceso de privatización de junio de 1996 por esta unidad refinera era de US$ 50 millones en cinco años, cifra fácilmente de alcanzar para una refinería que factura ingresos por más de US$ 735 millones dólares anuales, es decir US$ 2 millones por día. En tal medida, se podría afirmar que parte significativ