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REGULACIÓN O LIBRE MERCADO ECONOMÍA POLÍTICA EN EL
MERCADO DE COMBUSTIBLES*

En el ámbito internacional, el precio del petróleo ha tenido una tendencia sostenida a la baja, desde el mes de octubre de 1997, tal como lo expresa la evolución del crudo West Texas International, que podemos tomar como referente práctico. Su precio expresado en dólares corrientes disminuye en un porcentaje del 45%, en el período comprendido entre octubre de 1997 y el 28 de diciembre de 1998. 

Así, de un precio equivalente US$ 21,18 dólares el barril, se cotizaba en diciembre del 98 a US$ 11,46. 
En términos reales, los precios del petróleo serían equivalentes a los vigentes a inicios de la década del setenta. Estamos pues, ante un desplome de las cotizaciones del crudo, que durará algunos años más (Ver Cuadro N° 1).

Cuadro N.°1 Precio del petróleo internacional W. Texas internat. US$/ Barril

octubre de 1997

21,18

noviembre

19,89

diciembre

18,06

1998

enero

15,67

febrero

15,85

marzo

14,75

abril

15,13

mayo

14,70

junio

13,49

julio

14,30

agosto

13,32

septiembre

16,22

noviembre

11,30

diciembre 15

11,58

diciembre 28

11,46

FUENTE: BCR, Nota semanal, N° 4818, dic. 1998


Sin embargo, esta realidad supuestamente debería favorecer a economías crecientemente importadoras de petróleo, como la peruana, que desde 1988 tiene déficit comerciales en su balanza de hidrocarburos, importando crecientes cantidades de crudo, diesel 2 y gas licuado de petróleo, y exportando petróleo pesado y petróleo industrial (residual). En 1998, aproximadamente el 55% del petróleo procesado por las refinerías ubicadas en el país, resulta ser importado (Ver Cuadro N° 2).

CUADRO Nº 2 IMPORTACIÓN DE PETRÓLEO Y DERIVADOS 1991-1998 (importaciones miles US$ CIF)

AÑOS 

CRUDO 

DIESEL - 2

GLP 

    

1991 

246,926 

68,958

22,033 

1992 

200 841 

118 468

21 097

1993 

154 605 

88 045

18 995 

1994

122 730 

110 115

26 962 

1995

294 982

200 002 

34 964 

1996

421 032

224 610

34 785 

1997 

565 232

205 841

 26 665 

1998 

473 744 

114 556

19 263

TOTAL 

 

2 480 092

 1 130 595 

204 764 

US$ 3 815 451


FUENTE: Ministerio de Energía y Minas. 


En nuestro país era evidente el retraso que experimentaban los precios internos de los combustibles para adecuarse a la baja, en particular, en los precios finales que tienen que abonar los consumidores en las estaciones de servicio. Ha sido tan clamoroso el retraso, que el propio Ing. Fujimori realizó impresionantes declaraciones sobre la necesidad de una efectiva regulación en el mercado de combustibles y la intervención de la empresa estatal PetroPerú en la distribución minorista.

Implícitamente ha reconocido la importancia de PetroPerú en su función reguladora en el mercado, a pesar de una existencia reducida a su mínima expresión. Sin sus filiales (SOLGAS, Trans-oceánica, Petromar), sin lotes petroleros propios, ni los 78 grifos que tuvo que transferir al sector privado en 1992, la empresa estatal está presionando a la baja de los combustibles, compartiendo el mercado con la refinería privada La Pampilla-Repsol que abastece el 65% del mercado más importante del país y un 45% del mercado nacional.
Ello plantea una realidad de duopolio en la producción, donde dos empresas (una estatal, la refinería de Talara y otra privada, la refinería La Pampilla), determinan más del 88% de la producción interna de derivados del petróleo. Y, estando teóricamente abierta la posibilidad de importar derivados del petróleo, en razón de la transferencia de los terminales donde se almacena el crudo y derivados a las empresas privadas, ello plantea en la práctica los límites reales para el fomento de la libre competencia, pues las restricciones de capital impiden que “cualquier empresario” compre combustibles en el exterior.

El Ing. Fujimori, en la práctica asumió como gravísimo error el haber transferido los grifos de PetroPerú, que en la lógica integral del negocio eran las bocas de salida y lo último en ser vendido. De la misma forma, tácitamente reconoció que la “falta de competencia” en el mercado de combustibles corresponde a la naturaleza oligopólica en la distribución, en donde dos refinerías medianas, Talara y La Pampilla, resultan responsables del 88% de la producción interna de derivados del petróleo, que con la excepción del diesel 2 y el gas licuado de petróleo, se tienen que importar para satisfacer la demanda interna (Ver Cuadro N° 2).

Sin embargo, el problema de fondo es identificar los factores que determinan los elevados precios de los combustibles, pues resulta una «paradoja de la pobreza» que los peruanos tengamos que pagar por las gasolinas un precio superior a los vigentes en los Estados Unidos. Mientras allá, los consumidores pueden pagar US$ 0,97 centavos por galón, nosotros tenemos que gastar, una media de S/. 8 nuevos soles (US$ 2,23 por galón).

La problemática exige preguntarse sobre los límites para el fomento de la “libre competencia” en el mercado de combustibles en una economía pequeña como la nuestra. Ello nos introduce a la naturaleza de las relaciones entre el Estado y el mercado y la moderna teoría de la regulación.

Contexto Internacional

En el contexto internacional se reconoce la experiencia peruana como la más extrema, pues es inédita la vía de privatizar “por partes” una empresa petrolera rentable, sea su gestión estatal o privada. Incluso en países tan ortodoxos como Méjico, Brasil, Venezuela se manifiesta la necesaria apertura, ya sea para la participación de capital privado en la petroquímica secundaria cual sería el caso de Méjico; o la participación de los capitales privados en los campos marginales o de crudo pesado en el caso de Vene- zuela; y la participación del capital privado transnacional en el desarrollo del gas en el caso del Brasil, sólo por mencionar algunos ejemplos.

En la mayoría de países de América Latina existe una clara y decisiva posición para el desarrollo de sus empresas estatales, sea a través de la internacionalización, es el caso de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Méjico (Pemex), Brasil (Petrobras y Braspetro) Argentina (YPF). En esta última, YPF, que fue privatizada manteniendo su integración, el Estado, provincias y trabajadores controlaban un porcentaje significativo de acciones aproximadamente del 40%; y se transnacionaliza a través de la compra de la empresa Maxus, estableciendo acuerdos estratégicos con ENAP de Chile para el desarrollo del mercado del gas, etc.
Es decir, la experiencia internacional no avala la “privatización fragmentada”, y en la mayoría de los casos se apuesta por la modernización de sus empresas petroleras, pues no debiera existir oposición entre la presencia estatal y la necesaria desregulación y apertura en el sector de hidrocarburos, acorde con las nuevas tendencias que caracterizan a la “economía global”.

Chile: modelo de planeamiento estratégico

El caso chileno resulta ilustrativo, pues se trata de un importador neto de petróleo, es decir altamente dependiente del mismo, donde la empresa estatal, ENAP, actúa como un holding en las distintas fases de la actividad petrolera. No sólo mantiene el control de la actividad refinera, a través de la Refinería de Petróleo Concón S.A. y Petrox S. A., obteniendo importantes márgenes de beneficios; también por medio de la Empresa Almacenera de Combustibles (Emalco) asegura el acceso de las cadenas de grifos independientes. Con ello, preserva la competencia a nivel de la distribución mayorista y minorista, regulando los posibles abusos en el mercado de los combustibles de parte de las empresas transnacionales.

El ejemplo chileno debería ser tomado en cuenta, pues‚ éste es un país marginal en la producción de crudo. Enap-Magallanes, encargada de la producción, cada vez obtiene menores volúmenes de crudo. Chile sólo produce internamente 9 MB/DC (Miles de barriles por día calendario) y consume 182 MB/DC. Sin embargo, tiene como política de Estado la potenciación y modernización de su empresa estatal ENAP y como estrategia para asegurar la renta petrolera a través de su filial internacional Sipetrol, explora y explota petróleo en Ecuador, Colombia, Argentina y África.

Sin embargo, lo más notable es el “Acuerdo Estratégico”, firmado, entre los representantes de los trabajadores, supervisores y gerencia. En éste se “reconoce que ENAP es una empresa estatal de todos los chilenos y para seguir sirviendo al país debe modernizarse, crecer y desarrollarse” (El Mercurio, 30/3/98). Esta alianza estratégica, con gestión participativa de los trabajadores, redunda en un mayor rendimiento y productividad.

También, acorde a la modernidad, en ENAP se reconoce que el principal activo de la empresa, es la capacidad de sus trabajadores, que suman alrededor de 3 mil, asegurándoles la estabilidad laboral. Esta realidad resulta absolutamente diferente de la nuestra, donde la privatización en el sector hidrocarburos, ha significado el despido de miles de trabajadores para ser contratados parte de ellos bajo la modalidad de “contrata” o “enganche petrolero”, con míseros salarios y jornadas superiores a las 12 horas.
En Chile, el “Acuerdo Estratégico” supone un plan de inversiones en los próximos cinco años, por un monto de US$ 1655 millones de dólares, que serán financiados con recursos obtenidos por la venta de activos no deseados, depreciación de activos, endeudamiento razonable sin el aval del Estado, asociación con terceros en proyectos específicos que no comprometan la propiedad, incorporación de capital de terceros en la filial internacional Sipetrol y mediante la reinversión de utilidades.

Esta modernización supone también convertir a Chile en la potencia refinera de esta parte de América Latina, con la ampliación y modernización de la capacidad refinera de ENAP. Actualmente la capacidad de ambas refinerías, bordea los 188 MB/DC (miles barriles por día calendario), equivalentes a 30 mil metros cúbicos diarios, para pasar en los próximos cinco años, a refinar 314 MB/DC, procesando gasolinas de alto octanaje sin plomo que se adecuarán a las exigentes normas ambientales.

Chile, considerado un país modelo en cuanto a la aplicación de las reformas estructurales y procesos de privatización, constituye un positivo ejemplo de la relación existente entre el Estado y el mercado. En ese país, el Estado prácticamente explica el 50% de la producción del cobre, el mayor generador de sus divisas, y en el campo petrolero mantiene su presencia a través de ENAP, garantizando la competencia en el mercado mayorista y minorista de combustibles.

Contexto Nacional

Los mayores incrementos

No resulta una casualidad histórica que habiendo «fragmentado» las actividades de explotación, refinación, transporte y distribución, en el Perú se tengan que pagar los combustibles más caros de América Latina, experimentando los más fuertes incrementos. Incluso más altos que los vigentes en los países de un mayor desarrollo relativo y por tanto de mejores ingresos, tales como Argentina, Brasil, Chile y Colombia.
En el Cuadro N° 3 mostramos los precios de los combustibles entre junio del 1996 y enero del 1998, expresados en dólares por galón, en los principales países de América Latina, según información estadística proporcionada por la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE). Ello nos demuestra que en los dos países que privatizaron la actividad petrolera, tanto Perú y Argentina, los precios de la gasolina regular, del diesel 2, kerosene y gas licuado de petróleo (GLP), se incrementaron a pesar de la baja del precio internacional del petróleo.

Incluso las variaciones de los precios fueron más fuertes en el Perú que en la Argentina, particularmente en el gas licuado. Estos altos precios al consumidor en nuestro país se explicarían por los altísimos márgenes de distribución y la fuerte participación tributaria. A ello, habría que agregarle la evidente rigidez para alinear los precios internos a las fluctuaciones de los precios internacionales del crudo y derivados.
En cambio, en los países que mantienen la presencia estatal en la actividad petrolera, en especial de sus refinerías (Bolivia, Ecuador y Colombia), los precios de las gasolinas diesel y kerosenes disminuyeron, mientras en Brasil y Chile se incrementaron los precios de las gasolinas y gas licuado, disminuyendo los precios del diesel 2 y kerosenes.

Cuadro N.° 3 Precios internos al consumidor Variación de precios en el Combusible en América Latina (junio 1996 y enero 1998) US$ por galón / US$ por Kg

Países

Gasolina Regular

Diesel 2

Kerosene

GLP US$/Kg

 

jun-96

ene-98

Variación

jun-96

ene-98

Variación

jun-96

ene-98

Variación

jun-96

ene-98

Variación

PERÚ

1,32

1,87

42%

1,00

1,63

63%

0,85

48%

48%

0,41

0,88

115%

ARGENTINA

2,18

2,86

31%

1,00

1,62

62%

1,09

62%

62%

0,85

1,00

18%

BRASIL

2,15

2,50

16%

1,41

1,34

-5%

1,49

-13%

-13%

0,38

0,54

42%

CHILE

1,94

2,02

4%

1,35

1,24

-8%

1,08

-7%

-7%

0,66

0,73

11%

BOLIVIA

1,50

1,40

-7%

1,50

1,40

-7%

0,82

-6%

-6%

0,27

0,25

-7%

ECUADOR

1,17

1,06

-9%

0,82

0,74

-10%

n.d

-

-

0,06

0,07

17%

COLOMBIA

0,89

0,70

-21%

0,89

0,70

-21%

0,70

-21%

-21%

0,25

0,19

-24%

FUENTE

Estadísticas energéticas. Organización Latiniamericana de Energía (OLADE)


Producción y ventas de derivados

El Cuadro N° 4 sobre la producción y Ventas Internas de Derivados, considera el periodo enero-octubre de 1998 en términos de miles de barriles por día calendario. Este expone la estructura y participación de la producción en el mercado de combustibles, ¿quién produce y cuánto produce?

La producción de derivados por las refinerías existentes en el país, a través de las refinerías La Pampilla y Talara, sumadas a las de Conchán, Iquitos, Pucallpa y El Milagro (Bagua), permite obtener de manera desagregada la producción por refinería, la producción total por derivado y su relación con las ventas internas.

Se debe mencionar que las refinerías de Talara y Conchán, mantienen un saludable nivel de integración, pues parte de la producción talareña se vende en el mercado limeño utilizando las instalaciones de la refinería de Conchán, que además de contar con un terminal, posee tanques de almacenamiento y una planta de ventas. Por ello, la producción de PetroPerú puede competir con la producción de la refinería La Pampilla, que tiene como operador a la transnacional Repsol y como accionistas minoritarios a la Mobil, YPF, etc.

Cuadro N.° 3 Producción y ventas internas de derivados de Petróleo  de las principales refinerias del  País MB/DC enero-octubre 1998.

Derivados

Talara

La Pampilla

Conchán

Iquitos

Pucallpa

El Milagro

Total Producc.

Ventas Internas

GLP

4,4

1,8

0

0

0

0

6,2

10,9

Gasolina 84

7,8

6,5

0,87

1,09

0

0,09

16,4

16,3

Gasolina 90

2,6

4,3

0,54

0

 

0

7,4

6,8

Gasolina 95

1,0

0,5

0

0

0

0

1,5

1,5

Gasolina 97

0,1

1,9

0,31

0

0

0

2,3

2,7

Turbo A-1

2,7

5,9

0

0,48

0

0

9,1

9,0

Kerosene

6,9

5,4

1,04

0,33

0,62

0,16

14,5

13,4

Diesel 2

12,9

24,0

1,07

1,66

0,28

0,31

40,2

55,5

Petróleo Indus. 5y 6

5,8

8,1

3,39

1,57

0,22

1,03

20,1

11,5

Petróleo Ind.

 

 

 

 

 

 

 

 

Export. 500t

3,9

32,0

1,72

0

0

0

37,6

16,0

Fuente: Ministerio de Energía y Minas-Petroperú. En Cifras, Revista Mensual de Estadística Nov. 1998 N.° 59
Elaboración: J. M. Z.
MB/DC Miles de Barriles por Día Calendario


Técnicamente la refinería de Talara está mejor balanceada que La Pampilla en el proceso de transformación del crudo en derivados. Esto significa que por barril de petróleo se obtienen mayores destilados medios (kerosene, diesel), gas licuado, gasolinas y una reducida cantidad de residual. En la actualidad su producción en relación a las ventas internas a nivel nacional de combustibles, satisface el 40% del gas licuado de petróleo, el 48% de las ventas de la gasolina de 84 octanos, el 66% de la gasolina de 95, el 51% del popular y necesario kerosene y el 23% del diesel 2, combustible utilizado en la minería, pesca, industria y generación eléctrica (Ver Cuadro N° 4).

Ésta es la importancia de la refinería de Talara en el mercado de combustibles que abastece el norte, centro y sur del país de manera interdependiente con la refinería de Conchán, a pesar de existir entre ambas una distancia geográfica de 1200 km. Ello le permite el suministro de gasolinas de alta calidad, con aditivos y a menores precios. 

Resulta claro que somos autosuficientes en gasolinas, kerosene y turbo A-1. Así mismo, tenemos que importar el diesel 2 y el gas licuado de petróleo (GLP), para satisfacer el mercado local en la medida que la producción interna no satisface la demanda local. Y, por último, es claramente manifiesto, que generamos en demasía el petróleo industrial 5 y 6 y, especialmente, el petróleo industrial 500 de exportación, de lo cual la refinería La Pampilla es la principal responsable.

Ventas internas: Recesión selectiva

En la presente coyuntura, tomando como periodo de referencia enero-noviembre de 1998 en comparación con un lapso similar de 1997, es evidente la recesión del mercado de combustibles, teniendo como indicador las Ventas Internas en el mercado local según los tipos de derivados, estimada en miles de barriles por día calendario (MB/DC). Así, las ventas aumentaron en un pobre 1,10% (Ver Cuadro N° 5).
Esto demuestra que existe una alta correlación entre el crecimiento de la economía y el consumo de combustibles, sin embargo, a nivel particular hay combustibles cuyas ventas aumentan fuertemente (GLP, petróleo residual 6), otros que disminuyen como las gasolinas de 84 y 95 octanos y particularmente el petróleo residual 500.
Llama la atención el crecimiento de las ventas internas del gas licuado que aumentan en un 17%, a pesar de la recesión económica. Al respecto, bien vale la pena adelantar la estructura del precio en un balón doméstico, mostrando la rentabilidad de la distribución y comercialización del gas. Por cada balón de 10 kilos que le cuesta S/. 23 nuevos soles al ama de casa, el productor refinero percibe sólo S/. 6,26, el envasador/distribuidor y comercializador, capta S/. 12 nuevos soles, y el Estado captaría casi S/. 4 nuevos soles por concepto de impuestos.

CUADRO Nº 5 COMPORTAMIENTO DE LAS VENTAS INTERNAS DE LOS DERIVADOS DE PETRÓLEO CRUDO Según tipo de productos
Miles de Barriles por Día (MB/DC)
Enero-Noviembre

Total

1998
148,80

1997
146,30

Variación
1,10%

Derivados

GLP

10,90

9,30

17,20

Gasolina 84

16,30

17,50

-6,90

Gasolina 90

6,80

5,90

15,30

Gasolina 95

1,56

1,68

-7,10

Gasolina 97

2,68

2,57

4,30

Turbo A-1

9,00

9,26

-2,80

Kerosene

13,41

13,80

-2,80

Diesel 2

55,68

56,39

-1,30

Residual 6

11,68

8,09

46,60

Residual 500

16,43

18,06

-9,00

Otros

3,22

3,69

-12,70

FUENTE: Ministerio de Energía y Minas-PetroPerú.
ELABORACIÓN: J.M.Z.

 

SOLGAS (GLP)
Balón de 10 Kg = S/. 23 Nuevos Soles
(A marzo de 1999)

 

Productor 

Estado 

Envasador / distribuidor

En S/. 

S/. 6,26 

S/. 3,90 

S/. 12,84 

En US$ $

1,87

$ 1,16 

$ 3,80 


La realidad del patrón refinero debiera servir para preguntarse sobre la evolución y comportamiento de las gasolinas, tomando como ejemplo la gasolina de 84, que resulta la más significativa en cuanto a sus ventas, como habíamos afirmado. De ella se vendieron un promedio de 16,3 MB/DC (miles de barriles por día calendario) a nivel nacional. Es decir, un 6,9% menos que lo vendido en el periodo enero/noviembre 1997, que fue de 17,5 MB/DC (Ver Cuadro N° 5).

Sin embargo, esta disminución en las ventas de la gasolina 84, resulta en parte compensada con un incremento de las ventas de las gasolinas de 90 y 97 octanos, que al mismo tiempo resultan más limpias en la medida de su mayor octanaje sin plomo. Así, la gasolina de 90 experimenta un crecimiento de 15,2%, pasando de un nivel de ventas de 5,9 MB/DC a 6,8 MB/DC y las ventas de la 97 aumentan un 4,3%.
Merece destacarse también la caída del kerosene en un 2,8 % en razón de dos factores de naturaleza distinta. Por un lado, el efecto sustitución del kerosene por el gas licuado y el otro, producto del empobrecimiento de los sectores populares que recurren a combustibles tradicionales, que implican el carbón de leña, la leña y la bosta.

Por último, el significativo aumento del 47% en las ventas del petróleo residual 6, sorprende en un contexto recesivo. Este combustible es mayormente utilizado por la minería, el sector eléctrico, la industria y la pesca. Y el mayor productor es la refinería La Pampilla-Repsol.

Esta radiografía de las ventas, resulta de la mayor importancia, pues las empresas mayoristas y minoristas, que operan en la distribución de combustibles se abastecen, con excepción del diesel y el gas licuado importados (GLP), casi íntegramente de la producción local, muy en especial de las gasolinas.
En tal sentido, constituye una incorrecta evaluación la posición asumida por el Presidente de la Shell Perú, cuando afirmó que: “El mercado total de combustibles cayó el año pasado (1998) en 6% y al mismo tiempo se ha incrementado la oferta de las estaciones y la venta promedio ha bajado. Éste es el problema para todos...” (Gestión 18/1/99).

Con la información oficial, las ventas totales aumentaron pobremente en un 1,10%, en razón de la recesión, siendo el efecto variado en el caso de las gasolinas. En segundo término, el incremento del número de los grifos y estaciones de servicio resulta evidente.

Entre 1991 y la actualidad, considerando la información del Osinerg, Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Energía, éstos habrían pasado de 1185 a 2953. En verdad, los nuevos grifos son atraídos por los altos márgenes de distribución, y contradictoriamente acceden cada vez a menores porciones del mercado de combustibles, situación que se expresaría en las disminuciones en los volúmenes vendidos por grifo, hecho que se agrava con las tendencias depresivas en la economía nacional y familiar. De allí el creciente malestar, en particular de los grifos asociados a las transnacionales.

La gasolina 84: Evolución

El Cuadro N° 6, evolución Precios de la Gasolina 84, expone el comportamiento de éste derivado, producido por PetroPerú, entre el período agosto 1997 y la modificación realizada al 10 de diciembre de 1998. Posteriormente, el 2 de febrero de 1999, se realizó un reajuste de los precios por los efectos devaluatorios que caracterizaron el primer trimestre en la economía peruana. Sin embargo, ello no invalida análisis en el periodo considerado para percibir las tendencias que nos interesan y captar la estructura y dinámica del precio de éste combustible.

La gasolina 84 es totalmente producida en el país, y se puede sostener que la mejor expresión de su evolución se da en moneda nacional. No sólo porque la gran mayoría de usuarios perciben sus ingresos en moneda nacional y no en dólares. Los impuestos son recaudados en Nuevos Soles; y el petróleo procesado por las refinerías, en su mayor parte (55%) ha sido importado con un dólar barato, por lo menos en el periodo de referencia.

En el Cuadro N° 6 identificamos tres elementos, que nos permiten analizar el comportamiento del precio de esta gasolina y responder sobre la naturaleza de los factores que explican los elevados precios de los combustibles a nivel local.

CUADRO N° 6 EVOLUCIÓN DE PRECIOS DE LA GASOLINA DE 84
Soles por Galón

FECHA

Precio Planta Refinería 
(1)

Impuesto
(2)

Precio Ex Planta (3)=(1)+(2)

Precio al 
  Público
Min-Max 
(4)

Margen Bruto % 
(5) = 4/3x100

13-Ago-97

1,76

2,37

4,13 

12-Dic-97 

1,76

2,41

4,17 

4,95 - 5,30 

19%

12-Ene-98 

1,72

2,40

 4,12 

24-Mar-98

1,67

2,45

4,12 

08-Jul-98

1,67

2,53 

4,20 

21-Nov-98

1,56 

2,50

 4,06 

10-Dic-98 

1,36

2,45 

3,81

4,85 - 5,00 

27%

 Variación entre S/. 0,08 S/. 0,32 
13-Ago-97y 10-Dic-98 cent. más cent. menos
Absoluta: S/.0,40 ctv. menos 

Relativa: 

(23%)

 3,40% 

(7,7 %)

FUENTE: Perupetro 
ELABORACIÓN: J.M.Z.


El primero, está relacionado con el precio neto que percibe PetroPerú como productor refinero. Entre el 13 de agosto de 1997 y el 10 de diciembre de 1998, el precio al productor de la gasolina 84, disminuyó en términos monetarios de S/. 1,76 el galón a S/. 1,36. Es decir en 17 meses, el precio se ha reducido en S/. 0,40 centavos de Nuevo Sol por galón. Expresado en porcentaje, es un decremento del 23%, que con retraso trata de adecuarse al desplome del precio internacional del petróleo, que había sido del 45%.
Luego se expone, la participación de lo captado por el Estado en impuestos de forma consolidada. Así para las gasolinas de 84, se considera el 8% por concepto de rodaje, el monto fijo en Nuevos Soles del Impuesto Selectivo al Consumo de combustibles, y el 18% por el Impuesto General a las Ventas. El consolidado de los impuestos aparece en la segunda columna.

En el periodo de referencia los impuestos en el caso de la gasolina 84, se han incrementado en S/. 0,08 centavos de Nuevo Sol. Es decir, los impuestos aplicados a este derivado se elevan en un porcentaje de 3,4%.

La columna número 3, expresa la suma del precio al productor y los impuestos que determinan el precio ex planta. Este es el precio que aparece en los listados en las refinerías y plantas de venta. En este caso, se está considerando los precios correspondientes al Callao.

Por último, en la columna número 4 se presenta los precios de los combustibles en los canales de distribución, sean grifos independientes y/o asociados en cadenas, mostrando los precios mínimos y máximos que se pueden observar en los diversos centros de expendio. En el caso de la gasolina 84, tomando en consideración la modificación del 10/12/98, el precio fluctúa entre S/. 4,56 y S/. 4,65 en el caso de los grifos independientes, abastecidos por PetroPerú, y en no menos de S/. 4,85 el galón, según sea la gasolina aditivada de Shell, Mobil, Texaco.

Es evidente, que en los centros de expendio a un precio de S/. 4,85 Nuevos Soles el galón, el margen bruto de la comerciali-zación, estaría determinado por la diferencia con el precio ex planta, de S/. 3,81. Este sería equivalente a S/. 1,04 Nuevo Sol por galón, que determinaría un margen bruto del 27%. Este margen constituye el ingreso que, previa deducción de costos y gastos, determinaría la rentabilidad del distribuidor mayorista, minorista y transportista.

En síntesis, los precios del productor refinero, en este caso PetroPerú, que se puede hacer extensivo también a las refinerías de Repsol-Pampilla y Maple (Aguaytía), han disminuido sus precios, y su participación, tratando de adecuarse, a la baja del precio internacional del crudo. El Estado, ha incrementado mínimamente su participación, manteniendo su 50% en el precio final que paga el consumidor.
Por tanto, el efecto combinado de la disminución del precio al productor y el total de los impuestos, se expresa en una rebaja del 7,7% del precio ex planta, equivalente a S/. 0,32 centavos menos (Ver columna 3 del Cuadro N° 6). Ello significa que los factores que estarían determinando los altos precios de los combustibles, están en relación con los altos márgenes de distribución, en particular de las cadenas transnacionales, específicamente de la Shell, Mobil y Texaco.

Grifos: ¿Cuántos son?

En setiembre de 1998, según declaraciones del máximo responsable del Organismo Supervisor de la Inversión Privada en Energía (Osinerg) ante la Comisión de Energía, Minas y Pesquería del Congreso de la República, el número total de grifos representaba los 2953, sin considerar la competencia desleal que constituyen los grifos informales.1

Sin embargo, según la información proporcionada por la Dirección General de Hidrocarburos (DGH), organismo adscrito al Ministerio de Energía y Minas, al 31 de agosto del mismo año, estaban registrados solamente 1285 grifos y estaciones de servicio de combustibles líquidos (Ver Cuadro N° 7).

CUADRO N° 7 TRANSPORTE, DISTRIBUCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DE PRODUCTOS 
Vigencia en el Registro de Hidrocarburos
al 31/08/98

 

N° de Empresas Vigentes 

Planta de abastecimiento de combustibles líquidos

30

Distribuidores mayoristas de combustibles líquidos

113

Consumidores directos de combustible líquido

1052

Grifos y estaciones de servicio de combustible líquido

1285

Transportistas de combustibles líquidos 

2850

Plantas envasadoras, consumidores directos, camiones 
tanque, camionetas baranda y locales de venta de gas
licuado de petróleo 

1816

Plantas de lubricantes

6

TOTAL

7152



Resulta preocupante la incompatibilidad de las cifras de las dos instituciones oficiales, en un gobierno que ofreció la modernidad y tecnología en la administración y gestión estatal.

Por último, la consultora privada Apoyo S. A., caracterizada por su activa participación en el proceso de privatización y de asesoría al gobierno, en su informe reservado sobre “La situación y perspectivas del Sector Hidrocarburos” de julio de 1998, presenta la cantidad de 1920 Estaciones de Servicio, de las cuales 565 corresponderían a las cadenas transnacionales tanto como asociadas y estaciones propias.

A pesar de la poca confiabilidad estadística, pues no sabemos si son 2953, 1285 ó 1920 el número de grifos y estaciones de servicio, las pertenecientes a las cadenas, se pueden estimar en 625. De éstas 205 son afiliadas a la empresa Shell, 160 pertenecientes a la transnacional Mobil, 100 de Texaco, 55 de Repsol, 45 de YPF y 60 de Pecsa, empresa peruana de combustibles abastecida por PetroPerú que ofrece los menores precios en los combustibles a sus asociados.

Estos grifos, sean independientes o afiliados a cadenas transna-cionales, son abastecidos por mayoristas (Shell, Mobil, Texaco, YPF, Repsol, Chevron, Pecsa, etc.) que compran con descuento los combustibles a las refinerías locales, sean propiedad de PetroPerú, y/o La Pampilla-Repsol. En esta última, la Mobil resulta ser intermediario mayorista, y accionista minoritario del Consorcio Relapasa S.A., propietario de más del 60% de acciones de la refinería, de la cual Repsol de España es la operadora. 

Con la recesión y disminución de las ventas unitarias, los grifos asociados tienen fuertes restricciones para la competencia, en razón de las cláusulas de exclusividad firmadas.

Estas los obligan a comprar las gasolinas con aditivos proporcionadas por las transnacionales, y prácticamente en mediano y largo plazo, los condena a la quiebra y/o absorción a precios no convenientes por las poderosas empresas, tal como ha sucedido en el vecino país de Chile.

En tal sentido, quien mejor expresa esta crítica situación es un afiliado afectado cuando manifiesta: “... Las transnacionales han sabido hacerla bien. No tienen por qué ser competitivos si ya tienen un mercado cautivo en nosotros. Ahora estaremos entre la espada y la pared. Si bajamos nuestros precios no cubriremos los costos operativos; si no lo hacemos, perderemos clientes. El resultado será igual” (Entrevista La República 16/1/99).

Distorsiones en la distribución

Por ahora se puede afirmar que el mayor número de estaciones de servicio son independientes, sin embargo, la tendencia es hacia una mayor participación y control en el mercado de parte de los grifos asociados y de los grifos propios de las cadenas transna-cionales, que ofrecen adicionalmente al expendio de combustibles, una serie de servicios colaterales (minimarkets, telefonía, etc.).

Este mayor control y dinámica en el mercado de combustibles de parte de las transnacionales, se expresa en las políticas de diferenciación de marcas en sus gasolinas, con el uso de aditivos, que conservarían el motor dándole una mayor potencia. Se debe tener presente que las gasolinas en su conjunto son producidas localmente, como se ha expuesto antes.

El alto precio de los aditivos que afecta la competitividad lo expresa el máximo representante de la AGESP, (Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú), cuando señala “... Si bien las transnacionales empezaron con un precio de paridad igual al combustible vendido por PetroPerú, cuando deciden aditivar su producto se inicia la diferenciación de precios. Recordemos que todas las gasolinas son nacionales. Entonces el factor diferencial de precios que tienen las compañías transnacionales en el fondo es un margen de ganancia...” (Síntesis 10/10/98).

En el mismo sentido, el representante de la AGESP, afirma que las empresas transnacionales perciben tres márgenes de ganancia, y reducen al mínimo el riesgo. Por los descuentos percibidos como mayoristas, equivalentes a US$ 0,02 centavos por galón, acceden a un significativo margen. A ello, habría que sumar la ganancia que reciben por los aditivos que agregan a las gasolinas producidas localmente, que permiten la diferenciación. Y, por último, el margen obtenido como distribuidores minoristas.

Expresión de esta realidad, sería el significativo incremento de los ingresos de las empresas transnacionales Shell y Mobil, por la venta al por mayor y menor de los combustibles en el rentable mercado nacional, entre los años 1993 y 1997. Así, los ingresos de la Shell han subido de los US$ 27 millones en 1993 a más de US$ 280 millones en 1997. En el mismo sentido, la Mobil ha logrado mayores ingresos pasando de US$ 19 millones a percibir ingresos de US$ 368 millones, en el mismo lapso. Y la tendencia es a un mayor incremento (Ver Cuadro N° 8). 

CUADRO N° 8 INGRESOS Y ACTIVOS - DISTRIBUCIÓN DE COMBUSTIBLES 
US$ Miles

AÑO

Ingresos

 SHELL1

 

MOBIL2

1993 

26 927 

Activos 

Ingresos 

Activos

1994 

28 748 

12 077 

19 329 

11 220 

1995

 64 091 

38 752

 24 052 

23 507 

1996 

200 599 

57 902 

61 050 

44 606 

1997 

280 782  

86 690 

147 240 

108 635 

 

 

-

368 576

-

(1) Los ingresos corresponden a Cía. de Petróleo Shell por la venta al por mayor de combustibles y Shell Peruana S.A., responsable de la venta por menor.
(2) En el caso de Mobil Oil del Perú S.A., corresponde sólo por ventas al por mayor de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos y de los productos conexos.

FUENTE: Ranking Empresarial de Gestión y las mil primeras empresas de CONASEV.


En tal sentido, testimonio válido resultan las declaraciones del Ing. Juan Carlos Paniagua, ex gerente general de La Pampilla, cuando reconocía que “... El Perú tiene unos márgenes para los mayoristas muy altos. Por eso que tener un grifo en este país es un gran negocio” (El Comercio, 15/12/96). En la actualidad, gracias al aumento desmesurado del número de estaciones de servicio y grifos, el negocio languidece. En tal sentido, resulta evidente que la racionalidad en la actividad petrolera es la integración.
Sin embargo, en lo referente a los aditivos, el comportamiento de la empresa estatal PetroPerú resulta diferente; en las gasolinas que produce, asume el costo de los mismos y no los transmite al consumidor final. Ello es posible, en la medida que el costo adicional de los aditivos utilizados para mejorar la potencia y conservación del motor resulta, al decir del Gerente de Ventas de PetroPerú, “... un costo muy poco significativo en nuestra estructura de precios, razón por la que ello no se ha traducido en mayores precios”.
Los aditivos comprados por PetroPerú a la transnacional Nalco/Exxon Energy Chemicals, representan un costo que no supera los dos centavos de dólar por galón (US$ 0,02 ctv x gl) frente a los diez a doce centavos (US$ 0,10/0,12 en promedio x gl) que representaría en otras empresas como la Shell, Mobil, etc., y que de pasada les sirve para justificar los altos precios de las gasolinas en sus cadenas de distribución (Ver Cuadro N° 9).

CUADRO N° 9 PRECIO DEL ADITIVO QUE COBRAN LOS MAYORISTAS INCLUIDO IGV (Soles)

GASOLINA 

SHELL 

MOBIL  

TEXACO

YPF

97 

0,55

 0,56 

0,43 

0,54

95

0,55

 0,54 

0,45 

0,62 

90 

0,37

0,37

0,37

 0,43 

84 

0,20 

0,19 

0,20 

0,27