ECONOMÍA POLÍTICA DE LA PRIVATIZACIÓN*
PETROPERÚ: VENTA DE LA REFINERÍA LA PAMPILLA *
En la historia republicana, el petróleo continúa siendo un
tema sensible. Más de un gobierno ha sido cuestionado debido a políticas poco
transparentes respecto a los contratos petroleros y las negociaciones con el
capital transnacional. Desde las primeras décadas del siglo se fueron forjando las ideas
nacionalistas acerca del control sobre este recurso natural, escaso, no renovable, que
mueve la economía de los países. Bastaría recordar el artículo de Jorge Basadre
publicado en la revista Amauta Mientras ellos se extienden, o toda la
bibliografía sobre la Brea y Pariñas, y la presencia de la IPC (Standard Oil).
La participación estatal sobre tan vital recurso tuvo partida de nacimiento el 9 de
octubre de 1968, dando origen a PetroPerú sobre las bases de los activos de la IPC y la
Empresa Petrolera Fiscal. Se puede decir que la imagen de PetroPerú está en la
conciencia nacional; y el sentido común de la gente expresado a través de
diversas encuestas señalan que, a pesar de las privatizaciones de las unidades más
importantes de PetroPerú, ¿por qué vender una empresa rentable y eficiente?
Más aún en una coyuntura problemática con nuestros vecinos, Chile y Ecuador, que
modernizan sus empresas estatales de petróleo y no tienen prevista la privatización de
las mismas. A pesar del discurso liberal, el desgraciado conflicto con el Ecuador en enero
del 95 demostró la naturaleza estratégica del petróleo y la importancia de PetroPerú,
abasteciendo oportunamente a nuestras Fuerzas Armadas y ofreciendo sus diversas
instalaciones al servicio de las operaciones militares.
Sin embargo, el gobierno durante 1996, no sólo reafirmó la decisión política de
privatizar por partes la principal empresa del país. Desde 1991 se han transferido al
capital privado las filiales de PetroPerú, 78 grifos, SOLGAS, Petromar, Transoceánica y
el liquidado Serpetro, empresa de perforación y servicios petroleros en el mar, además
de la refinería La Pampilla, el Lote 8/8X, la Planta de Lubricantes Petrolube y el Lote
X/XI de Talara.
En tal sentido, urge realizar una evaluación de conjunto del proceso de privatización de
la actividad económica empresarial del Estado en general y del sector hidrocarburos en
particular. Por ello, en el presente artículo sólo se trata de realizar un balance sobre
la privatización de la unidad más importante de PetroPerú, la refinería La Pampilla.
Ello significa tratar acerca de la rentabilidad del negocio petrolero, antecedentes,
importancia productiva, subasta, postores y los posibles efectos en la economía nacional
y consumidores.
El estudio de la privatización en el sector permitirá establecer las nuevas
características de la actividad petrolera en el Perú, en el marco de las políticas de
desregulación y libre competencia. Pues a nuestro parecer la fragmentación
significa quebrar la unidad tecnológica y material del todo y las partes, lo
cual está provocando incrementos de costos y de los precios en los combustibles.
¿Qué argumentos sustentan técnicamente la privatización de PetroPerú que, sin lugar a
dudas, constituye la peor de las opciones para la economía, los intereses
empresariales de la industria, el interés del consumidor y claro está la seguridad
nacional?
Al margen de las declaraciones oficiales provenientes del Ministerio de Energía y Minas,
en el sentido de señalar el proceso de privatización de PetroPerú como
irreversible porque es irreversible, o que se privatiza duela a quién
le duela. Expresiones estas, que distan mucho de las recomendaciones del Banco
Mundial, en el sentido de que las privatizaciones debieran procesarse con la debida
transparencia y sustentarse en una opinión pública favorable.
La ausencia de argumentos sólidos se percibe cuando a nivel de la consultora Booz-Allen
& Hamilton (Informe Preliminar, abril de 1993) se señalaba que una razón de fuerza
para la transferencia por partes estaba en relación a que ninguna empresa extranjera
quería aparecer como la nueva IPC (International Petroleum Company) de triste
recordación en la historia del Perú.
El otro argumento estaba en relación al poder de compra de una empresa que
tiene activos valorizados del orden de US$ 4000 millones y que, previa encuesta a posibles
compradores nacionales éstos no estarían en la capacidad económica de asumirla en su
integridad.
En verdad, sin estudio técnico alguno, en julio de 1992 el Gobierno a través del Ing.
Jaime Yoshiyama como Ministro de Energía y Minas se comprometió ante el Banco Mundial
para la venta por unidades de negocios. Esta fue una condicionalidad exigida al país por
parte de la multilateral para acceder a los préstamos que financian las reformas
estructurales.
Mas, luego de haber tomado tal decisión, de espaldas al país y sin consulta previa se
contrató a la consultora Booz Allen & Hamilton, para que justifique tal
decisión política, fijándole un parámetro: ¿Cuál es la forma más rápida de vender
PetroPerú? Evidentemente por partes.
Al respecto, el libro del Ing. Daniel Saba, Memorias de un Confeccionista, historia del
proceso de privatización de PetroPerú, constituye un testimonio de excepción sobre la
improvisación que caracterizó dicho proceso. Igualmente, el libro de Raúl Wiener
La Venta Sucia realiza un análisis del marco institucional y de las
características políticas de la venta de la principal empresa del país.
Rentabilidad del negocio
PetroPerú desde su inicio como unidad empresarial perteneciente al ámbito de la
actividad económica del Estado, a pesar de las interferencias políticas de los distintos
gobiernos de turno, ha generado en la mayoría de los años beneficios netos, (Véase
Cuadro N° 1).
|
Cuadro N° 1 Utilidades netas (pérdidas) de Petroperú 1969-1994
(Millones de dólares)
|
|
Año
|
US$
|
Años
|
US$
|
|
1969
|
5,2
|
1983
|
32,5
|
|
1970
|
9,8
|
1984
|
8,7
|
|
1971
|
4,6
|
1985
|
33
|
|
1972
|
6,7
|
1986
|
(154,0)
|
|
1973
|
7,8
|
1987
|
(411,0)
|
|
1974
|
10,0
|
1988
|
(1470,0)
|
|
1975
|
5,4
|
1989
|
(512,0)
|
|
1976
|
14,4
|
1990
|
(831,0)
|
|
1977
|
0,0
|
1991
|
(227,0)
|
|
1978
|
4,5
|
1992
|
(5,0)
|
|
1979
|
10,7
|
1993
|
85,0
|
|
1980
|
23,7
|
1994
|
183,0
|
|
1981
|
1,7
|
1995
|
65,0
|
|
1982
|
6,2
|
|
|
|
FUENTE:
Memorias. Petroperú. varias. Petróleos del Perú, en cifras
1969-1993,
1969-1984: Petróleos del perú en cifras
1985-1992: Petroperú en cifras 1993
1985-1994: Informes petroperú
1995: Se deducen las partidas inusuales
|
En verdad estimar la rentabilidad es un asunto de primer orden, tanto para su
valorización como para la lucha contra la pobreza. Por ello, el precio de PetroPerú como
empresa integrada debiera ser distinto al de sus partes. ¿Cuánto valía en el mercado
una empresa, que en el pasado cercano, ha tenido ingresos por ventas anuales que bordean
los US$ 1500 millones y que ha generado importantes utilidades?
En tal sentido bien vale la pena tener presentes las utilidades operativas de los dos
últimos años: US$ 275 en 1994 y US$ 223 en 1995. Tal como se expresa en el Cuadro N° 2
el Estado de Ganancias y Pérdidas por Función, a diciembre de 1995, PetroPerú ha
generado Ingresos por Ventas del orden de S/. 3 488,151 soles (US$ 1500 millones de
dólares. Y la Utilidad Operativa ha representado S/. 514 878 ( US$ 223 860 al tipo de
cambio de S/. 2,30 por dólar)
|
Cuadro N.° 2
Estado de ganancias y pérdidas por función (En miles de
nuevos soles)
|
|
Concepto
|
Reexpresado
al IV trim. 94 1994
|
Ejecución
al IV trim. Ajustado 1995
|
|
VENTAS
NETAS
|
3451,683
|
3488,151
|
|
A
Terceros
|
3425,683
|
3488,151
|
|
A
Filiales
|
0,000
|
0,000
|
|
Otros
Ingresos Operaciones
|
36,194
|
111,410
|
|
A
terceros
|
36,194
|
111,410
|
|
A
Filiales (o principal) y afiliadas
|
0,000
|
0,000
|
|
Total
Ingresos
|
3487,877
|
3599,561
|
|
COSTOS
DE VENTAS
|
2675,453
|
2936,081
|
|
Existencia
Inicial
|
353,601
|
352,102
|
|
Compras
|
1777,274
|
2113,104
|
|
Gastos
de Operaciones
|
1000,049
|
1021,062
|
|
Productos
consumidos en operación
|
-106128
|
-103,525
|
|
Existencia
final
|
-34343
|
-46,662
|
|
UTILIDAD
(O PÉRDIDA) BRUTA
|
812,424
|
663,480
|
|
Gastos
de ventas
|
106,917
|
88,609
|
|
Gastos
de administración
|
73,045
|
59,993
|
|
UTILIDAD
(O PÉRDIDA) OPERTATIVA
|
632,462
|
514,878
|
Las Utilidades Operativas permiten estimar los excedentes producidos por la empresa antes
que el Estado retenga y se apropie a través de las llamadas partidas
inusuales de una significativa parte de las utilidades.
Según los Estados Financieros al 31 de diciembre de 1995, se demuestra que PetroPerú ha
generado un excedente de US$ 356 millones de dólares que se descomponen de la siguiente
forma:
|
CUADRO N° 3
PETROPERÚ: EXCEDENTES GENERADOS EN 1995
En millones de US$
|
|
Utilidad Neta
|
65
|
|
Contribución del 7,5% a las ventas
|
90
|
|
Pago a la AIG
|
125
|
|
Contribución a la Fuerza Armada (Cenepa)
|
25
|
|
Regalías
petroleras (lotes 8 y 10)
|
51
|
|
TOTAL US$
|
356
|
|
(Tipo
de cambio utilizado S/. 2,30 x US$)
|
Esta rentabilidad debe considerarse al margen de la capacidad de recaudación de impuestos
para el fisco e impuestos pagados por las operaciones propias como empresa, que
tranquilamente representan montos superiores a los US$ 1200 millones de dólares
(selectivo al consumo, IGV, rodaje, derechos arancelarios, etc.).
Es evidente la rentabilidad de PetroPerú y su importancia en la economía nacional. Ello
se percibe mejor cuando se precisan las contribuciones y deducciones a través de las
llamadas «Partidas Inusuales» que, en última instancia, son transferencias de
excedentes en razón de la naturaleza de la propiedad estatal de la empresa. Así, la
contribución extraordinaria del 7,5% a las ventas de combustibles en el mercado interno
representan US$ 90 millones en 1995. O el pago de la deuda externa por US$ 236 millones a
la American International Group (AIG), para lo cual PetroPerú ha desembolsado US$ 125
millones de sus propios recursos.
Cabe mencionar que el único periodo durante el cual PetroPerú arrastró pérdidas está
identificado con las políticas de subsidios 1985/1990, en particular de los combustibles.
Estas obligaron a que PetroPerú vendiese al público el galón a US$ 0,20 ctv, como
precio promedio cuando su costo de equilibrio representaba US$ 0,52 ctv. En tal sentido es
relativamente fácil estimar la transferencia de riqueza que descapitalizó a la empresa.
El negocio petrolero, como actividad integrada, tiene en la refinación de hidrocarburos
una fase de la mayor importancia, pues gracias a la capacidad de transformar el petróleo
en los derivados necesarios (gasolinas, turbo, diesel, gas, etc.) para la industria y la
vida cotidiana, se agrega valor a los productos. Por ello, la trascendencia de la
refinería de La Pampilla, la unidad más moderna y de mayor volumen en la economía
nacional por abastecer en promedio el 70% de los requerimientos del principal mercado que
es Lima.
La Pampilla
Es reconocida como una refinería mediana con una tecnología aceptable a escala
internacional, con costos de refinación que bordean los US$ 1,15 y US$ 1,20 por barril.
Es una unidad relativamente moderna, pues sus primeras instalaciones datan de 1967, con
una torre de destilación primaria de 20 MB/DC que fue ampliada en 1970 a 30 MB/DC y
sucesivamente en 1974 para llegar a una capacidad de refinación de 37 MB/DC.
En 1977 se construyó la segunda planta de destilación primaria, con una capacidad de
transformación de 65 MB/DC. En resumen tiene:
|
CUADRO N° 4 LA PAMPILLA: CAPACIDAD DE PROCESAMIENTO
Miles de barriles día (MB/DC)
|
|
Capacidad
|
102
|
|
Destilación al vacío
|
17
|
|
Craqueo Catalítico
|
8
|
|
Hidrotratamiento de nafta
|
2
|
A nivel nacional La Pampilla ha sido responsable para 1995, de la producción del 28% de
GLP (gas licuado de petróleo), del 47% de gasolinas, del 65% del combustible turbo A1,
derivado que es utilizado por la aviación civil y militar, del 47% del diesel, del 32% de
la producción de kerosene y sobre todo del 78% del petróleo industrial o también
llamado residual (Ver Cuadro N° 5).
En lo referente a la refinación, es decir la transformación del crudo en derivados, la
expresión técnica del ilustre Colegio de Ingenieros en su pronunciamiento institucional
(El Comercio 31/12/95) señalaba acertadamente que:
Las refinerías de La Pampilla y Talara son tecnológicamente complementarias, con
mercados segmentados... y que no es cierto que su venta fragmentada fomentará la libre
competencia. Por el contrario, estimulará la formación de un duopolio privado con grave
riesgo para la economía nacional..
Prueba de ello es la producción nacional de derivados en ambas refinerías en 1995 que,
expresada en porcentajes, nos demuestra la interdependencia y complementariedad entre las
refinerías Talara y La Pampilla (Ver Cuadro N° 6).
|
CUADRO N° 6
PRODUCCIÓN DE DERIVADOS
Miles de barriles MB
|
|
Total
|
Ref. Talara
21 253 MB
|
Ref. La Pampilla
28 368 MB
|
|
GLP (gas)
|
73%
|
26%
|
|
Gasolinas
|
49%
|
47%
|
|
Turbo A1
|
28%
|
65%
|
|
Kerosene
|
60%
|
32%
|
|
Diesel 2
|
46%
|
47%
|
|
Petróleo industrial
|
12%
|
78%
|
|
Otros (*)
|
85%
|
0,4%
|
|
(*) Otros: incluye grasas, aceites, asfaltos.
FUENTE: En Cifras, Revista Mensual del Ministerio de Energía y Minas.
|
El mismo informe de la consultora Merrill Lynch & Prisma reconocía que se trata de
una refinería de Condición regular a buena para su edad (29 años) [... con] la
mano de obra, los costos operativos y el consumo de energía se aproxima a los niveles de
la industria. Es decir, La Pampilla no es ninguna chatarra como interesadamente
sostenían los comisionados de la COPRI para justificar su venta.
Ingreso por ventas
Normalmente La Pampilla generaba un promedio de US$ 650 millones de dólares de ingresos
anuales por concepto de venta de combustibles. Ello aproximadamente significaba el 43% de
los ingresos totales de PetroPerú (US$ 1500 millones para 1995), representaba el 31% del
mercado nacional de combustibles y lubricantes, unos US$ 2100 millones, que dicho sea de
paso constituye el principal atractivo para las empresas interesadas en la privatización
de PetroPerú.
Tomando en consideración la producción diaria al mes de marzo de 1996, expresada en
galones y los ingresos netos percibidos por PetroPerú como productor, a partir del
reajuste de precios del 17/4/96 y del 29/4/96, es decir sin considerar los impuestos
generados para el fisco, se puede calcular el valor de la producción y los ingresos
generados por día por concepto de ventas al mercado interno y externo. La refinería a
esa fecha, producía un estimado de ingresos del orden de US$ 2 462 450 dólares. Es
decir, casi dos millones y medio de dólares por día. (Cuadro N° 7).
|
CUADRO N° 7
INGRESOS DIARIOS REFINERÍA LA PAMPILLA
|
|
|
PRODUCCIÓN
Galones Día
|
PRECIO PetroPerú US$
|
INGRESO DIARIO
US$
|
|
MERCADO INTERNO
|
|
GLP
|
71,82
|
0,67
|
48,119
|
|
GASOLINA 97
|
113,40
|
0,82
|
92,988
|
|
GASOLINA 90
|
124,74
|
0,70
|
87,318
|
|
GASOLINA 84
|
424,20
|
0,63
|
267,246
|
|
TURBO A1
|
241,92
|
0,86
|
208,51
|
|
KEROSENE
|
264,18
|
0,68
|
179,642
|
|
DIESEL 2
|
760,62
|
0,65
|
494,403
|
|
RESIDUAL 6 PETRÓLEO
|
939,12
|
0,33
|
309,909
|
|
INDUSTRIAL 500
|
651,00
|
0,28
|
182,280
|
|
MERCADO EXTERNO
|
|
RESIDUAL 6
|
848,40
|
0,46
|
390,264
|
|
RESIDUAL 500
|
449,40
|
0,45
|
202,230
|
|
TOTAL INGRESO POR DÍA
|
|
US$ 2 462,450
|
A ello le deberíamos agregar el valor económico que significa estar al interior del
principal mercado del país. Es decir, su posición dominante y, en el futuro, el llamado
efecto Camisea, pues el fraccionamiento de los LGN (líquidos de gas natural) para obtener
GLP, gasolinas, kerosene se realizaría cerca a sus instalaciones utilizando posiblemente
la capacidad de tancaje disponible para su almacenamiento.
En el negocio petrolero la rentabilidad de una empresa depende sobre todo de la renta
diferencial, es decir, de la diferencia entre el precio internacional del crudo y el costo
interno de producción, que en última instancia depende de la productividad del trabajo y
de la calidad del yacimiento.
Actualmente, el primero, en razón de la calidad del crudo selva, bordea los US$ 18-20
dólares por barril, en este caso 27° API que estiman la gravedad del mismo. Y el costo
operativo por barril en el Lote 8/8X (Selva) por obtenerlo no supera los US$ 9 dólares
por barril. Por costo operativo debe entenderse el costo en boca de pozo que
se estima en US$ 5 dólares por barril, más la amortización/depreciación, intangibles y
otros costos indirectos que se cargaban a las operaciones directas de PetroPerú para
hacerlas aparecer como ineficientes.
Por lo tanto, el excedente (US$ 18 - US$ 9 = US$ 9) constituye la fuente de la renta
petrolera y el atractivo para los interesados compradores. A ello se debería considerar
la calidad del crudo del Lote 8/8X, que bordea los 27,2° grados API (American Petroleum
International) muy superior al crudo de la Occidental en el Lote 1AB que sólo tiene
19,4° API.
Como negocio integrado, La Pampilla procesa el crudo del Lote 8 (Selva) que tiene una
producción promedio de 28 MB/DC (Miles de barriles por día). Este petróleo antes de la
privatización se contabilizaba al costo puesto que existía integración vertical entre
Lote y Refinería. Por el resto del petróleo que procesaba, PetroPerú tenía que pagar
las tarifas internacionales del crudo, sea el producido por la Occidental y que es
adquirido a través de PerúPetro y el petróleo directamente importado.
Por tanto, la rentabilidad de la refinería debe considerarse integrada al Lote 8. Pues se
podría decir que la renta diferencial se obtiene en la producción y se realiza a través
de la transformación del crudo en derivados. En cambio, por el petróleo que compra a
terceros, sólo gana por el proceso de refinación. En tal sentido, la refinería es
sensible a las variaciones del precio internacional del petróleo. Pues, como norma,
cuando éste tiende al incremento disminuye la rentabilidad de la actividad refinera y
viceversa.
La refinería no sólo abastece a la gran Capital, también satisface las necesidades de
los sectores industriales, minería, electricidad, pesca, transporte, etc. Esta
participación en el mercado de combustibles, demuestra el papel central de La Pampilla,
en la economía doméstica. Por tanto, el Consorcio Refinadores del Perú que
asumió la propiedad mayoritaria accionaria, tendrá el acceso sobre el mercado más
importante del país pues históricamente, la refinería abastece el 70% de los
requerimientos de combustibles de Lima.
A ello debiera agregarse la gran concentración del parque automotor en la capital de la
República. Para 1994 de un total de 760 mil unidades, Lima centralizaba el 68% (521 049
unidades). A setiembre de 1995 existían en la capital 809 grifos con tendencia al aumento
gracias a los altos márgenes de participación y a una demanda insatisfecha en razón de
las políticas de libre importación de vehículos.
En el Cuadro N° 8 se presentan los ingresos, egresos y utilidades antes de impuestos,
generados por la refinería para 1992, 1993, 1994. La rentabilidad del negocio es
evidente. En 1994, con una utilidad de US$ 85 millones, de lejos se financiarían los
compromisos de inversión mínimos que se estipulaban para su transferencia.
|
CUADRO N° 8
INGRESOS Y UTILIDADES ANTES DE IMPUESTOS
LA PAMPILLA
(Millones de dólares)
|
|
|
1992
|
1993
|
1994
|
|
INGRESOS
|
636
|
581
|
657
|
|
EGRESOS
|
620
|
516
|
572
|
|
UTILIDADES
|
16
|
64
|
85
|
|
FUENTE: PetroPerú; informes refineros varios.
|
La Venta
El 11 de junio de 1996 se abrieron los sobres que contenían las propuestas económicas
por las unidades más importantes de PetroPerú, la refinería La Pampilla y el Lote 8/8X
de la selva. El consorcio ganador del 60% de acciones de la refinería estuvo conformado
por la empresa Repsol de España, con una participación del 55%, YPF S.A. de Argentina
con el 25%, y los restantes socios Mobil (5%), Graña y Montero (5%), Inversiones Wiese
(5%) y Fund Privatization of Perú (5%), que estaría aportando los títulos de deuda
externa exigidos por la COPRI.
La COPRI estableció un precio base por el 60% de las acciones de La Pampilla equivalentes
a los US$ 108 millones desdoblados en un pago en efectivo de US$ 70 millones más papeles
de deuda por US$ 38 millones. Más un compromiso de inversión por US$ 50 millones en
cinco años. Es decir, montos de US$ 10 millones anuales, que en las actividades
petroleras están consideradas como razonablemente menores.
En el mismo sentido, el Lote 8/8X fue ofrecido mediante un contrato de licencia y fue
valorizado en un precio base de US$ 75 millones, con un pago en efectivo de US$ 50
millones y US$ 25 en papeles de deuda externa, más un compromiso de inversión de US$ 25
millones.
Lejos quedaron los requerimientos de inversión de US$ 334 millones que teóricamente
necesitaban La Pampilla y el Lote 8/8X según la exposición ante el Congreso del Ing.
Pandolfi el 14/2/95 como Presidente del Directorio de PetroPerú. Este fue el falaz
argumento que se usó para justificar la transferencia de las unidades de PetroPerú al
sector privado.
Para el caso de La Pampilla, oficialmente se sostuvo que sólo se ha transferido el 60% de
las acciones. Del resto, un 10% será ofrecido a los trabajadores y el 30% restante se
considerará ofrecerlo al público a través del proceso de participación
ciudadana. Por último, el Estado retendría por un tiempo determinado supuestas
acciones doradas, que le darían derecho a veto sobre determinadas operaciones
que se pudieran considerar lesivas o contrarias a la naturaleza del negocio.
Al 1° de agosto de 1996 las operaciones de la refinería La Pampilla han sido realmente
transferidas al Consorcio Ganador Refinadores del Perú S. A. constituyéndose
Repsol en el responsable operativo, y en el caso del Lote 8/8X la empresa argentina
PlusPetrol.
Se debe tener presente que no sólo se ha vendido la mayoría accionaria de una empresa.
Se ha transferido todo un mercado, el más importante del país, al cual La Pampilla
abastece tradicionalmente con el 70% de sus requerimientos. Ello lo reconoce el propio
Gerente General de La Pampilla, cuando afirma que ... con la privatización de la
Refinería La Pampilla se ha transferido más del 50% del sector refinero del país; el
resto está aún en manos del Estado (Gestión 28/Oct./96).
En verdad, la transferencia de ambas unidades constituye un buen negocio para los
compradores pero pésimo para el Perú, más si se considera que extraoficialmente el
ejecutivo esperaba percibir no menos de US$ 600 millones por la transferencia de estas
unidades de PetroPerú. Sólo se obtuvo por la refinería y el lote 8/8X la cantidad de
US$ 322,7 millones, de los cuales hay que descontar US$ 63 millones en títulos de deuda
externa y el resto US$ 259,7 millones en efectivo.
En todo caso, lo obtenido por la venta de 619 349 y 400 acciones en los tramos
internacional, institucional local y minorista de las acciones que aún retenía el Estado
en la Telefónica representan US$ 1239 millones; o la venta de los yacimientos más los
montos de inversión comprometidos por Antamina US$ 2520 millones y Quicay US$ 202
millones, siendo últimos prospectos mineros de Centromín Perú, ensombrecen la
privatización de PetroPerú en cuanto a los resultados obtenidos.
Ganadores de la refinería
Un breve análisis de la composición del consorcio ganador en La Pampilla refleja con
claridad la naturaleza del proceso de priva-tización que, sin lugar a dudas, constituye
la reforma estructural más importante y que, en esencia, significa un mecanismo de
transferencia de riqueza del Estado para la valorización del capital privado,
básicamente transnacional. En décadas anteriores la transferencia de riqueza se
realizaba mediante la política de subsidios, exoneraciones comerciales, tributarias, etc.
Con la privatización cambia la forma y el mecanismo de transferencia de riqueza pero se
mantiene su contenido esencial.
Repsol
El consorcio conformado por Repsol, Yacimientos Petrolíferos Fiscales S.A. (YPF) y socios
menores (Mobil, Wiese, Perú Fund, etc.) ganaron la subasta pagando US$ 180,5 millones, es
decir, 67% por encima del precio base.
El postor perdedor estuvo representado por Maraven filial internacional de PDVSA el
gigante estatal de petróleos de Venezuela que tiene inversiones en USA, Caribe, Alemania,
Suecia, Francia etc. Este sólo ofreció US$ 165,5 millones; pero sus directivos han
mostrado interés de participar en otras unidades de PetroPerú.
Repsol de España tiene como accionistas que conforman el núcleo duro al
Estado que retiene aún el 10% del capital accionario, a través de la Sociedad Estatal de
Participaciones Industriales (SIPI), al Banco Bilbao Vizcaya (BBV) que participa con el
5%; Petróleos Mexicanos (PEMEX) que participa con otro 5% de las acciones. Por último,
la Caja de Ahorros y Pensiones de Barcelona (CAIXA) que compró el 3% de Repsol a través
de los mecanismos de Bolsa, pagando US$ 337 millones de dólares. El resto del
accionariado (75%) está distribuido entre más de 500 mil accionistas de España, Estados
Unidos y resto del mundo.
Fue durante el gobierno socialista de Felipe Gonzales que la empresa petrolera, un gigante
en Europa, fue privatizada pero en forma integral. Evidentemente, es una empresa
transnacional de España que busca petróleo y mercado para sus derivados. Su estrategia
internacional, en proceso de expansión, queda demostrada en la compra por un valor de US$
360 millones del 37,7 % de la Cía. Astra Argentina de Petróleo S.A. y con su
participación del 51% en el consorcio ganador de la refinería La Pampilla.
Declaraciones del grupo Petroquímico Repsol señalan que esperan obtener rápidas
ganancias con sus recientes inversiones en Argentina y Perú, pues incluso tendrán un
impacto positivo en los resultados de 1996 (Gestión 14/6/96).
Actualmente, en el Perú tiene un contrato de exploración en el zócalo continental
frente a las costas de Trujillo y, a nivel de la comercialización minorista, tiene una
participación del 75% en una sociedad peruana que controla una red de 23 estaciones de
servicios de grifos en proceso de crecimiento.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales S. A. (YPF)
Es el más importante productor de hidrocarburos en la Argentina con una participación
del 40% de la producción. Está considerada en el puesto 22 del ranking a nivel mundial
de las principales empresas petroleras con una política agresiva de
transnaciona-lización pues mantiene actividades en asociación con empresas estatales, la
ENAP de Chile, Braspetro de Brasil y, a través de la compra de la empresa norteamericana
MAXUS Energy de Dallas, tiene intereses en EE. UU., Colombia y Ecuador.
A nivel de América Latina esta empresa estatal, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF),
fue privatizada en forma integral. En 1993 se vendió el 45% por US$ 3000 millones y la
gestión de la empresa es ahora privada. Pero, el Estado sigue siendo el accionista
mayoritario y la empresa no se vendió por partes.
Ahora, la estructura del capital accionario está constituida por: inversionistas
argentinos, 11,5%; inversionistas de Estados Unidos, 22%; otros inversionistas
extranjeros, 12%; jubilados, 12,4%; Estado, 20%; provincias y trabajadores, 22%. Con la
limitación que ningún tenedor privado retiene más del 3% de las acciones. La lección
que se puede obtener de tal experiencia, además del respeto a la integridad empresarial,
radica en la participación mayoritaria de capitales nacionales argentinos, de la
consideración a los intereses regionales y de los trabajadores.
En Argentina, con una producción superior a los 315 MB/DC (miles de barriles por día) y
con reservas probadas de crudo de más de 1005 millones de barriles es, sin lugar a dudas,
una gran empresa petrolera. Así, su nivel de ingresos, utilidades netas y activos para
1993 y 1994 se expresa en el siguiente cuadro:
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CUADRO N° 9
INGRESOS, VENTAS Y UTILIDADES
Millones de US$
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1993
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1994
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Ingresos Ventas
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3959
|
4192
|
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Utilidades
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706
|
538
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Activos
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7353
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7509
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FUENTE: Memorias YPF S.A.
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YPF S.A. participa asociada en el Consorcio Refinadores del Perú S.A.
controlando el 25% de las acciones. Según su Presidente Ejecutivo, Nells León, el
objetivo de la empresa es tener participación en la exploración, producción,
refinación y la comercia-lización de energía. En base a esta estrategia trabajamos
desde hace tiempo en el Perú.... Prueba de ello son las inversiones de US$ 18
millones en exploración en el Lote 50 (Selva) y el programa de expansión de servicios de
grifos a través de una inversión de US$ 40 millones, mediante la construcción de 7
grifos propios y 25 grifos asociados.
En verdad, la formación del Consorcio Refinadores del Perú S.A. (Repsol, YPF, Mobil,
etc.) no sólo se llevó a cabo para enfrentarse al poder de PDVSA-Maraven. Existe una
razón de fondo que la expone con toda crudeza, el Presidente del Comité de Petróleo de
la Sociedad de Minería y Petróleo el Ing. Felipe Thorndike al señalar que se juntan
para no disputarse luego el mercado de gasolina y asegurarse la provisión de
gasolina (Subrayado nuestro, Expreso 2/6/96).
Este constituye un reconocimiento de parte sobre la naturaleza del negocio petrolero
donde, lejos de primar la libre competencia, lo realmente existente es la
competencia imperfecta, donde lo normal resulta el acuerdo en el mercado y
sobre los precios.
Los otros participantes, Graña y Montero, Wiese, Perú Fund Privatization, certifican el
rol que juegan los grupos de poder nativos en el proceso de privatización. Son los socios
menores que aportan el conocimiento sobre el mercado, las costumbres, las relaciones. Esta
es la historia en el conjunto de las privatizaciones. Ello plantea el tema central sobre
la viabilidad del modelo económico en el largo plazo basado en el capital extranjero y
grupos de poder nativos, pues está comprobado por la historia económica y social
que el capital transnacional tiene intereses estratégicos que no coinciden necesariamente
con el desarrollo del país. Sus intereses centrales identificados con el incremento de la
rentabilidad y el control del mercado incluso limitan la competencia y sólo satisfacen
las necesidades de minorías sociales con capacidad de ingreso y gasto.
En todo caso, bien vale la pena recordar lo que escribieran los investigadores
Thorp-Bertram refiriéndose a las políticas de libre mercado vigentes en el
Perú en el período comprendido entre 1948 y fines del sesenta:
... Un sistema orientado por las exportaciones, en el cual las dificultades cíclicas de
la balanza de pagos se controlaban a través de contracciones de la demanda interna y
devaluaciones cambiarias; un sistema en el que tanto la entrada de capital foráneo como
la repatriación de las utilidades eran prácticamente irrestrictas y en el que la
intervención y participación estatales eran mínimas...[...] el Perú siguió al pie de
la letra las instrucciones del FMI en la crisis de 1958-1959 y se apresuró a retirar las
restricciones impuestas a mediados de la década de 1940 en los mercados de comercio
exterior y cambiario... (Thorp-Bertram, 1985: 311).
En verdad la celeridad del cronograma para la privatización de PetroPerú, puesto en
práctica durante 1996, a pesar del proceso de la consulta ciudadana a través del
referéndum nacional, se explicaría por las exigencias de los organismos multilaterales
como el Banco Mundial y FMI, puestas de manifiesto en la presencia del propio Sr. Michel
Camdessus al señalar que el referéndum sobre PetroPerú ponía en riesgo el programa
económico y constituía un elemento central de las reformas estructurales. A ello se debe
agregar las presiones inaceptables de empresas transnacionales, como la del representante
de la Mobil que señalaba:
La privatización de PetroPerú para Mobil es imperativa, nosotros entramos al mercado con
ese parámetro calculado. Nuestro interés era entrar al Perú como mayoristas, por eso es
que la privatización para nosotros es fundamental para garantizar la continuidad en el
mercado peruano (Gestión 20/8/95).
Nueva transferencia de riqueza
El estudio del proceso de privatización aplicado en el Perú, desde 1991 a la actualidad,
confirma esta hipótesis de trabajo pues ningún empresario privado se deshace de lo que
da ganancias. Ello sólo es capaz de hacerlo el Gobierno, y la sociedad pagará la cuenta.
En décadas anteriores la transferencia de riqueza se realizaba mediante la política de
subsidios, exoneraciones comerciales, tributarias, etc. Con la privatización cambia la
forma y el mecanismo de la transferencia de riqueza pero se mantiene su contenido
esencial. Esta se realiza a través del mecanismo de los precios relativos, con las alzas
de las tarifas de las empresas privatizadas, de la energía (Luz del Sur, Edelnor), gas
licuado de petróleo (SOLGAS), teléfono (Telefónica S.A.C.), combustibles; también debe
tomarse en consideración la venta de empresas con operaciones en marcha, que fueron
subvalorizadas en lo referente a los precios base y que han permitido a sus nuevos dueños
una rápida recuperación del capital.
Para terminar, cabe mencionar la llamada socialización de la deuda externa de las
empresas públicas, que previamente fue asumida por el Estado. Es decir, éste asume la
deuda de las empresas, previamente a su privatización, para hacerlas más atractivas al
capital transnacional.
En el caso de la refinería La Pampilla, con el nivel de ingresos y rentabilidad de la
refinería, posición en el mercado, proyecciones, etc., no comprendemos las razones que
determinaron esta subvalorización de la unidad más importante de PetroPerú. Es más,
los compromisos de inversión que el nuevo propietario debería asumir, del orden de los
US$ 50 millones en cinco años, de lejos se financiarán con los propios excedentes
generados.
En lo particular podemos confirmar que la privatización de La Pampilla constituye
un mecanismo de transferencia de riqueza del Estado para la valorización del
capital privado, básicamente transnacional. Debe quedar en claro que no sólo se ha
transferido una empresa sino un mercado en crecimiento.
Todo ello al margen del valor de los activos de La Pampilla, que fueron estimados en no
menos de US$ 460 millones. Sólo el valor del terreno, de 5 240 861 de metros cuadrados,
fue calculado por PetroPerú en US$ 104,7 millones. Sin embargo, su valor económico
debería ser mayor al valor de sus activos, si se considera su posición en el mercado, su
potencial, no sólo por su cercanía a Lima, concentración industrial, el creciente
parque automotor, número de grifos, el mayor número de habitantes, etc.
En tal sentido, extraña de sobremanera que en la valorización se hayan incluido títulos
de deuda externa por un monto equivalente a los US$ 38 millones. Al respecto, la propia
consultora Merrill Lynch & Prisma recomendaba que la forma de pago debería ser al
contado pues ... considerar el pago con papeles de deuda o incluir compromisos de
inversión puede complicar la evaluación de las ofertas y el proceso de subasta y, por
otro lado, reducir el universo de potenciales inversionistas.
Ello de por sí plantea serias interrogantes sobre la metodología del cálculo utilizada
en la valorización efectuada por la COPRI. Interesaría saber si en los cálculos y
proyecciones de ingresos se han considerado los precios de paridad internacional que a la
fecha de privatización se encontraban en promedio, rezagados, en particular el petróleo
industrial con un diferencial de más del 20%.
Igualmente importa saber qué tasa de descuento (tasa de interés) se está utilizando en
la estimación del Valor Presente Neto. Es evidente que con el cálculo de los ingresos
futuros, tomando en consideración los precios de paridad internacional, La Pampilla tiene
un valor económico mayor.
Conclusiones
En el sector petrolero, por la propia naturaleza del negocio, los montos requeridos de
capital, el riesgo de las operaciones y los altos márgenes de beneficio, las
fluctuaciones en los precios internacionales, suponen e imponen la integración del
negocio entre sus distintas fases operativas. Es decir, entrar al sector de hidrocarburos
exige y supone una fuerte dotación de capital.
Por ello, la libre competencia de los textos de economía no expresa la especificidad del
negocio petrolero. Existe, por el contrario, la competencia imperfecta o de pocas grandes
empresas, donde resulta normal la concertación en los precios y los acuerdos
de mercado.
En tal sentido, se puede afirmar con fundamento que en la privatización de la actividad
refinera se está transitando desde una posición de monopolio estatal hacia
el duopolio privado. Por ello, la crítica fundamental al actual proceso de privatización
apunta a que éste carece de una estrategia global sobre la percepción de nuestro
desarrollo.
Se debiera suponer que la privatización sería positiva en la medida que los montos
comprometidos por la inversión privada permitan un mayor crecimiento económico, progreso
tecnológico y aumento del empleo, que satisface en última instancia al consumidor. Ello
debe depender, a nuestro entender, del valor de retorno, es decir de los
niveles de reinversión del excedente generado, de la capitalización de la
economía peruana, que según la información disponible, está básicamente centrado en
el sector minero-energético y comunicaciones.
Desgraciadamente, la experiencia de algunas privatizaciones, como La Pampilla, nos permite
afirmar que estamos perdiendo la oportunidad histórica de modernizar desde un punto de
vista nacional la economía peruana y de redefinir las relaciones entre el Estado y el
mercado ad portas del siglo XXI.
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