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5.2. FACTORES SOCIALES
El distrito de San Juan de Lurigancho está entre los distritos más importantes del país, debido a su volumen poblacional (582 975 habitantes en 1993), en la división política administrativa se encuentra ubicado dentro del primer estrato poblacional (poblaciones con más de 300 mil habitantes), aspectos que marcan su relevancia poblacional y por ende social.
Población emergente, ávida de desarrollo y progreso, de educación y cultura, de lectura y libro, entre otros justos anhelos.
Con una probabilidad de error del 5%, de la composición muestral por sexo, podemos decir que estadísticamente existen diferencias significativas en relación con la edad (anexo N° 06), así como con el grado de instrucción.
En este cuadro se observa que la mayoría de encuestados pertenecen al género femenino, mostrando la tendencia de la preeminencia del sexo femenino en la composición poblacional del distrito; resultado explicado, también, porque la encuesta se aplicó los siete días de la semana, comprendiendo días laborales, cuando la mayoría de los hombres se encuentra laborando.
Es necesario tener en cuenta que en nuestro país la mujer paulatinamente va adquiriendo mayor presencia en todas las actividades del quehacer humano y logrando mayores oportunidades de progreso, tal como señala la UNICEF/INEI (1995)
"La situación y posición de la mujer peruana ha evolucionado en forma relativamente favorable en la última década. Se observa un incremento del nivel educativo de la mujer, un descenso de la fecundidad, un aumento de su participación en el espacio público y una mayor inserción en el mercado laboral"
Oportunidades como mayor acceso a la educación y al libro, los cuales va logrando con el tiempo. Asimismo, se observa que la mayor parte de los encuestados tienen entre 18 y 30 años de edad, población joven en plena formación y capacitación, luego le sigue la población de 31-40 años que representa el 21,8%, segmento poblacional que busca consolidar sus logros económicos, intelectuales y sociales.
Otro aspecto del perfil del encuestado es que, la mayoría tiene educación superior
(cuadro Nº
9); observándose de ello que:
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cuadro
Nº
9.1
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| Situación de la
población con educación superior |
El 33% cuenta con educación superior técnica y el 34,1% educación superior universitaria, sumando entre ambas el 67,7%. En cuanto al nivel educativo con respecto al género se tiene:
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cuadro
Nº
9.2
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| Segmento
poblacional por género con estudios superiores |
El subtotal mostrado, es la suma de los componentes cuantitativos de los tipos y estados de educación superior, tanto para el género masculino como femenino, los cuales son tomados como referencia para anotar las cantidades absolutas (127 masculino y 143 femenino) y relativas (71,3% y 64,9% respectivamente); el total por género es el mismo que se tiene en el cuadro N° 09, los cuales facilitan tomar las cifras para el cálculo de las cantidades relativas.
La educación superior es un aspecto de la dimensión humana que lo predispone a tener una actitud positiva a la cultura de la lectura y tener conocimiento de los medios, lugares y formas para acceder al libro; esto, debido a que la educación superior influye y forma en el educando la gestión bibliográfica, sea para reforzar, ampliar, compilar información o conocimientos de su interés; segmento muestral que esta en ventaja frente al que cuenta con educación primaria (0,5%) y nivel secundaria (27,8%).
Los factores económicos que inciden en la accesibilidad al libro y la cultura de la lectura se encuentran en el ingreso familiar mensual, las tenencias y las tendencias adquisitivas.
En este cuadro
Nº 10 se observa que casi un tercio de los encuestados tiene un ingreso familiar mensual menor a mil nuevos soles, ingreso que limita la adquisición del libro o de otro medio de lectura (periódicos, revistas), dado que primero tiene que satisfacer sus necesidades básicas. Considerando que el 8,8 % gana entre 1 001 - 1250 nuevos soles y un 9% tiene ingresos entre
1 251 y 1 500 nuevos soles, se puede señalar que el 17,8% recibe entre
1 001 y 1 500 soles mensuales. El ingreso familiar promedio calculado es de
1 616 nuevos soles; debajo de este ingreso está el 52% de la población entrevistada y por arriba de este promedio se encuentra el 48%, población que por su ingreso se encuentra en mejores condiciones de acceder al libro y a otros medios de información, pero observamos que escasamente el 4,0% tienen ingresos entre 2 501 - 3 000 y el 7,5% ingresos superiores a 3 000 soles, es decir, que sólo el 11,5% tienen ingresos superiores a 2 500, que en cierto modo le daría solvencia para acceder al libro.
Otro aspecto constitutivo del perfil del encuestado es el ingreso económico, donde el ingreso de los encuestados está diferenciado por el género (
X2c > X2t ; 10,218 > 18,31, calculado con datos del cuadro
Nº 10)**
pues el ingreso medio de los hombres es S/. 1 740, cifra mayor a S/. 1 587, que es el ingreso medio de las mujeres encuestadas, diferencias que colocan al hombre en mejor posición económica para acceder al libro.
Los ingresos promedio obtenidos en esta investigación son corroborados con la tenencia de artefactos electrodomésticos en el hogar, donde el 89,9% de los encuestados tienen televisor a color
(cuadro
Nº 11), el 84,5% equipo de sonido y el 69,7% refrigeradora, que son los artefactos "básicos" que mayormente tienen los hogares en una sociedad moderna. También se observa que sólo el 20,3% tiene computadora, una herramienta moderna de trabajo, cultura, información, entretenimiento y relaciones sociales.
Otro aspecto a resaltar es que los encuestados, luego de haber satisfecho sus necesidades básicas, el 34,3% prefiere adquirir ropa
(cuadro
Nº 12), un 18,5% adquiere libros, al respecto cabe señalar que los hombres tienen mayor preferencia (10,5%) por adquirir libros que las mujeres (8,0%).
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Gráfico Nº 03
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Luego de
satisfacer las necesidades básicas prefiere adquirir
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Estos resultados reflejan una realidad latinoamericana, cabe
mencionar a Laura Sandroni (1991), quien en su obra "Lectura y medios de comunicación de masas", señala que en Latinoamérica, el acceso al material impreso es exclusivo de las clases sociales de mayor poder adquisitivo. Estructurándose el círculo vicioso donde el libro, poderosa palanca del acceso social y humano, se transforma en instrumento de estratificación de clases. Sandroni, continúa afirmando, que sólo quienes tienen recursos pueden adquirir libros y sólo aquellos que tienen acceso a los libros encuentran condiciones favorables al desarrollo humano económico y social. Por ello, esta investigadora concluye que el bajo número de lectores se debe a las condiciones socioeconómicas del subdesarrollo, el desinterés gubernamental, la precariedad de las casas editoras y la ineficiencia de las instituciones escolares; en consecuencia las poblaciones de bajo poder adquisitivo, impedidas de comprar libros, revistas y periódicos buscan en la radio y la televisión la información y el esparcimiento y se alejan cada vez más de cualquier interés por la lectura transmitida de padres a hijos.
Las variables, género, edad, ingreso familiar, tenencia de artefacto electrodoméstico y adquisición de algún bien menor dan lugar al siguiente perfil:
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La población, está predominada por el género femenino, tendencia general en el distrito.
-
La muestra en su mayoría está constituida por una población joven, menor de 30 años de edad.
-
El 67,7% de los encuestados cuenta con educación superior, aspecto que forja la actitud hacia la lectura y el libro.
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El ingreso familiar promedio es de 1 616 soles mensuales, debajo de este promedio está el 52% de la población muestral, aspecto que limita su predisposición a adquirir algún libro u otro medio de información.
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Más del 70% tiene televisor a color, refrigeradora y equipo de sonido, pero sólo el 20% tiene una computadora, herramienta básica en las labores cotidianas en la sociedad del siglo XXI la cual cada vez está tomando mayor posicionamiento en la lectura e información.
Los factores culturales están direccionados por la actitud hacia la lectura (sean libros, revistas o periódicos) y al libro.
Según este cuadro
Nº 13 una cantidad significativa de los encuestados afirma que en sus ratos de ocio lee un libro, o lee una revista, es decir que el 45,8% tiene por preferencia el leer en sus ratos libres, en esto, la mujer (29,8%) tiene mayor afinidad por la lectura que el hombre (16%). El resto prefiere oír música (19,5%), ver televisión (14%), practicar deporte (7,8%), etc.
Este 45,8% que manifiesta tener preferencia por la lectura en sus ratos de ocio, resulta revelador para nuestra realidad económica-educativa, ya que observamos que casi la mitad de los encuestados leen, sea por placer 44,9%,
(cuadro
Nº 14), por moda (13%), por estudios (25,8%), porque una publicación está de moda (13%) o por imitación (6,5%), es decir contrario a lo que se cree sí se lee, resultado que se condice con lo apreciado por Carmen Villanueva (1997) quien afirma:
" Es un lugar común decir que en el Perú no se lee. Si queremos ser realmente exactos, deberíamos decir que no sabemos qué se lee, ni cuánto, ni quiénes ni por qué se lee o no se lee. Porque tenemos datos de cuánto se vende en las librerías, pero ese dato no es equivalente a población
lectora" (66)
Los resultados encontrados en esta investigación están dentro de lo que afirma Fernando Savater (1997) en "El valor de la lectura", quien señala que "el primer valor de la lectura es el placer que proporciona a quien la realiza. Sólo con este objetivo quedaría plenamente justificado la promoción de hábitos lectores". El leer implica: inteligencia y voluntad, fantasía y sentimientos, pasado y presente, contribuyendo y afianzando el proceso de madurez a través de la autonomía intelectual, por ello, dice Savater, es garantía de la libertad personal del lector y enriquece al lector, ya que la lectura es una de las actividades que mejor contribuyen al desarrollo de las diferentes facetas de la personalidad. En consecuencia, el libro, a decir de Savater, es un formidable instrumento para una permanente formación intelectual, moral, afectiva y estética del lector, al tiempo que ampliará su experiencia y desarrollará su capacidad de comprensión y
expresión (67).
En los últimos seis meses la mayoría (60,2%) no ha leído ningún libro
(cuadro
Nº 15), en tanto que un tercio manifestó haber leído en ese tiempo.
Estos resultados reflejan la situación educativa del país en general, pues, como señala el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (1989), "el bajo nivel educativo y de ingresos de la población hacen la adquisición de un libro algo difícil para la mayoría de los
peruanos" (68)
Resultados de estudios realizados por la UNESCO (2000) mencionado en el diario El Comercio (24/03/02) comentan acerca del promedio de libros que se lee en América Latina, mientras en países como Argentina, Brasil y México se lee 5 libros al año en el Perú se llega a leer menos de un libro al año, cifra realmente preocupante.
Entre los encuestados se aprecia mayor preferencia por leer periódicos (47,4%), y revistas (48,6%) ambas son lecturas informativas, livianas, cortas, de entretenimiento y de menor costo y esfuerzo. En tanto que el 29,1% prefiere leer cuentos, mientras que el 25,8% novelas.
Éste, es un resultado sustantivo de la presente investigación, siendo entre los bibliotecólogos válido correlacionar y averiguar ¿qué leen? y ¿dónde leen?, a fin de sustentar la existencia de la "cultura del libro" entre los encuestados.
En principio, existe diferencias sustantivas en las preferencias por la lectura entre los géneros ( X2c > X2t ; 13,89 > 12,59, calculado con datos del cuadro N° 15), tal es que la preferencia por la lectura la cual es marcada mayormente por la lectura informativa (periódicos y revistas), en la lectura "culta formativa" se prefiere los géneros literarios (cuentos y novelas). Resultado que tiene relación con la Encuesta Nacional de Hogares, en cuanto a la Percepción de la Cultura en los Hogares Urbanos del INEI:
"Los periódicos (53,4%) y los libros (39,9%) fueron señalados como las publicaciones de mayor lectura por los miembros del hogar. En Lima Metropolitana se aprecia un mayor porcentaje de lectores de periódicos, 59.6%. En el resto urbano, se encuentra proporciones similares en los periódicos y revistas (47,0% y 46,1%
respectivamente) (69)
En este contexto se observa una marcada preferencia por leer los diarios "serios", la mayoría lee "El Comercio", seguido de " La República"
(cuadro
Nº 17). En cuanto a los diarios deportivos la preferencia está fijada en los hombres. Los "diarios chicha" tienen mayor acogida en las mujeres.
Aun cuando la prensa amarilla, expone llamativos titulares, este hecho no marca preferencia de compra o lectura, explicado, porque estos grupos poblacionales cuentan con algún grado de nivel superior, que le da un tamiz intelectual sobre la preferencial lectural hacia esta clase de periódicos.
Los temas que los entrevistados prefieren leer son política, actualidad,
(cuadro
Nº 18) y deporte. En menor preferencia se tiene las novelas o cuentos y avances tecnológicos. El encuestado, mayormente, busca estar informado sobre el acontecer de interés nacional, de allí que el 38,1% y el 27,8%
(cuadro
Nº 19) compra el periódico todos los días o interdiario respectivamente.
La lectura de periódicos complace muchísimo al adolescente, señala L. Sandroni (1992), y lo lleva al camino del libro, pues este joven tiene una actitud de apertura hacia el mundo, la curiosidad en relación con nuevas culturas y experiencias distintas, a lo que aúna la pasión por el deporte, por la política, por las artes, y el periódico trae en sus páginas una síntesis de lo que pasa en el mundo y en todas esas áreas.
El hábito de la lectura, también se logra por imitación, como en el caso del niño que influido por el hábito familiar comienza a leer periódicos revistas y libros, lo cual conduce a formarlo como lector.
La lectura, va acompañada con el acceso al libro, entre los encuestados casi la cuarta parte no compra libros, explicado por factores económicos, educativos, formativos; en contraste hallamos que la mayoría compra libros, al indagarse sobre la adquisición de libros en los últimos seis meses, observamos que el 23,8%
(cuadro
Nº 21) ha comprado un libro, el 21% dos libros, sólo el 2% más de 5 libros y un 12,5% ningún libro.
El lugar donde mayormente prefieren comprar un libro es en las ferias,
(cuadro
Nº 22), esto porque se ofrecen novedades, ofertas, charlas, conferencias que motivan la adquisición del libro mientras que las personas que compran en librerías alcanzan un 33,6%; una quinta parte de los encuestados compra en vendedores "ambulantes de libros", quienes venden libros usados o copias. El miembro de la familia que más lee es el padre (35,8%),
(cuadro Nº
23), luego sigue el mismo encuestado y el hermano(a).
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Gráfico Nº
07
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| Personas que lee
más en la familia |
Es reconfortante encontrar que el 64,9% cuenta con más de 20 libros en casa
(cuadro
Nº
24), en tanto que el 10,5% dice tener de uno a diez libros y el 21.8% tiene en sus hogares de 11 a 20 libros.
El hecho que el 60,2% (ver cuadro
Nº 15) no haya leído libro alguno en los últimos seis meses, guarda relación con la frecuencia de compra del libro, donde el 23%
(cuadro
Nº 20) no compra libros, los que compran un libro cada 6 meses representan el 14,3% y los que lo hacen anualmente un 15,8%. Ante ello, cabe preguntarse ¿Por qué un alto porcentaje de los encuestados no lee o compra libros con frecuencia?. Las respuestas serían:
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Las limitaciones económicas, que no permiten acceder al libro por el "alto costo" que éste tiene. En nuestro país, el libro y sus insumos tienen altas tasas impositivas lo que limita su acceso. Hay quienes creen que el libro pirata sería la solución a éste problema pero realmente no lo es, muestra de ello es que encontramos un gran segmento de la población (que se supone debería tener la capacidad económica y la formación educativa para acceder al libro), que no compra con frecuencia el libro, por consiguiente no accede al conocimiento que es posible hallar en libros, revistas, entre otras fuentes. Con respecto al tema Carmen Villanueva señala que:
"La piratería no es un problema originado entre nosotros ni exclusivo del Perú. Históricamente sabemos que ha existido por siglos. Pero hoy, muchos países, sobre todo del tercer mundo no encuentran una solución a los altos precios...
No nos engañemos suponiendo que los precios bajos de las ediciones piratas son "la solución"; de hecho determinan el desaliento de los generadores de la
información" (70)
-
El libro - su producción y acceso - no puede estar ajeno a los desequilibrios de la política económica, a los vaivenes del sistema educativo y al sentido consumista de la economía, donde los magros ingresos familiares y una educación de avances y retrocesos conlleva a priorizar el consumo de otros bienes y servicios. Existe la urgencia de cubrir las necesidades básicas de sobrevivencia (recordemos la escala de necesidades de Maslow), luego queda la educación y finalmente la adquisición del libro. Esto es una barrera difícil de sobrepasar, un círculo vicioso que va envolviendo a más población.
-
La formación de la cultura del libro y la cultura de la lectura, es otro aspecto que explicaría esta situación. En el hogar, las frases más frecuentes son: "ve a estudiar", "ve a leer", "ponte a leer algo en vez de ver televisión". Sumado a ello, el sistema educativo no ayuda en este sentido, las tareas escolares sobre la lectura de alguna obra literaria, se toman más como un castigo o forzamiento, antes que motivar, incentivar, formar el espíritu por la lectura.
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En los hogares, los que más leen son los padres, quienes representan la imagen rectoral de conocimientos, cultura, información, aunque se ignora qué leen los jefes de familia, qué tiempo leen, cuáles son sus hábitos de lectura, qué los motiva leer, preguntas que corresponden ser absueltas en otras investigaciones aplicadas a nuestra realidad, que bibliotecólogos y otros profesionales en conjunto deben realizar.
-
En tanto, que el encuestado, coherente con sus limitaciones para acceder al libro, mayormente
(cuadro
Nº
24), lee de vez en cuando, es decir, cuando se le ofrece la oportunidad de tener un libro, cuando puede comprar un libro, cuando por diversas circunstancias (promoción, el amigo le recomienda el libro, curiosidad, por estudios o trabajo) está motivado a inmiscuirse en las páginas de un libro.
Otro aspecto de la investigación es que la tenencia de libros en el hogar mayormente está referido a los libros escolares (65,4%), universitarios (62,6%) y enciclopedias (61,4%), herramientas naturales de todo estudiante, pero cuando se supera esta etapa - caso del 98% de los encuestados, que tienen más de 20 años de edad, y que por tal ya concluyeron la educación secundaria-, difícilmente se atreven a revisar o releer estos libros.
Infiriéndose, que las "bibliotecas del hogar" cuenta con pocas obras literarias (44,4%), podremos referirnos entonces que el hecho de contar con más textos escolares es debido a las exigencias del sistema educativo.
Ante este hecho, consideramos, es muy importante romper la asociación de la lectura con la actividad académica, pues ésta sería una de las razones por la cual los pobladores no se preocupan por acrecentar la colección de su hogar.
La actitud hacia la lectura y al libro se puede objetivizar básicamente con la frecuencia de la lectura de un libro, la acción que realiza el poblador para agenciarse del libro y si adquiere originales o copias.
El cuadro
Nº 26
destaca el hecho que pocos encuestados nunca leen (7,5%), en contraste, casi igual número leen diariamente (7,3%), un segmento pequeño, pero real, en una sociedad donde el tiempo se utiliza mayormente para producir (trabajar), trasladarse, quedando escaso tiempo para actividades como la lectura. Rescatable es el hecho de que una gran mayoría leen de vez en cuando (62,9%), segmento que manifiesta su deseo de leer, pero este requerimiento es postergado por factores como el tiempo, economía, desidia, etc.
Se puede observar que cuando el poblador desea leer un libro, mayormente se lo presta de alguien, mientras que el 30,8% prefiere comprarse uno. En tanto que el 21,8% acude a la biblioteca (en el caso de los que se encuentran estudiando). Un comportamiento que entre los estudiantes se viene extendiendo es el uso de las fotocopias de libros, estos representan el 9%, explicado básicamente por el factor económico.
Al hecho de usar las fotocopias de libros se agrega el comprar copias, observamos que el 38,8%
(cuadro
Nº 28) adquiere estas copias, en tanto que más de la mitad manifestó no adquirirlas.
Entre los que adquirieron copias de libros, la mayoría, justifica que lo hace por economía
(cuadro
Nº 29), el 18,7% refiere que las copias son lo que más se encuentra (en los vendedores ambulantes de libros). Quienes fotocopian los libros tienen casi los mismo motivos; el 45,6% de los encuestados afirman que lo hace por economía
(cuadro
Nº
30) mientras que el 10,5% afirma que fotocopia sólo lo necesario (10,5%).
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Gráfico Nº
09
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| Justificación
a la compra de copias |
La percepción que tiene el encuestado sobre la piratería de libros, es que atenta contra el derecho de autor,
(cuadro Nº
31), perjudica la economía y que es deplorable. Pero, encontramos quienes opinan, que es una fuente de trabajo y que abarata el libro, apreciaciones encontradas entre lo ético y las limitaciones económicas.
La piratería es, en el Perú un negocio próspero, paralelo al formal y con características de mafia, donde las leyes se incumplen, a lo que se suma también la negligencia de las autoridades, las buenas intensiones y la satisfacción de una necesidad a un menor precio del libro, pero con grave daño a la industria editorial, y la falta de conciencia de que la piratería literaria es un delito que perjudica la creatividad del autor, y al Estado que deja de percibir los impuestos necesarios para el cumplimiento de actividades que permitan el desarrollo nacional.
En los hábitos de acceso a la lectura si existe diferencias entre el género (
X2c > X2t ; 38,18 > 9,49, calculado con datos del
cuadro
Nº
27), cuando de leer un libro se trata las mujeres mayormente prefieren el préstamo de libros, en cambio, en el caso de los hombres acuden a la biblioteca. Estos rasgos, denotan que ante las limitaciones económicas para acceder al libro, se busca superarlas con otras alternativas.
Cuando de adquirir un libro se trata la mayoría lo hace a través de la librería y las ferias de libros, última de las cuales actualmente tienen mayor difusión y aceptación, y un segmento significativo lo hace por medio de vendedores ambulantes de libros, quienes son los que difunden la venta de libros piratas. Un 38,8%
(cuadro
Nº 28) de los encuestados adquieren copias de libros, sea porque lo tienen como alternativa de adquisición, como un paliativo a su necesidad de adquirir libros (al no poder tener los originales, debido a la limitación económica), o porque le es igual de útil la copia o el original.
A la adquisición de libros pirata, se suma otro acto ilícito - aunque la población no lo percibe así, tomándolo como algo "normal", que no transgrede norma alguna-, que es copiar parte o todo el libro, aduciendo el factor económico y porque sacan "sólo lo necesario".
El acceso a Internet lo tiene la mitad de los encuestados (cuadro
Nº 32), accediendo 2 días por semana (15,5%) otros lo hacen de vez en cuando (34,6%). En tanto que el 43,1% no accede a Internet.
En el presente cuadro observamos que el 35,1% utiliza internet para informarse
(cuadro Nº
33), conocer gente (20,8%), comunicarse (16,6%), y por estudios un 14,5%.
A la indagación si ha leído algún libro en formato electrónico, un escaso número respondió afirmativamente el mismo que correspondió a dos personas
(cuadro
Nº 34).
En cuanto a las preferencias del tipo de lectura, la mayoría prefiere el libro físico que comúnmente se conoce, luego prefiere el libro electrónico (en CD-Rom) y un escaso número se inclinó por el uso de internet
(cuadro
Nº 35). Es decir, que existe una tendencia por los nuevos formatos de libros que ofrece el avance tecnológico.
No obstante que Internet, cada día tiene más adeptos en el país, va formando parte del quehacer diario, tal es que el 50,1%
(cuadro
Nº 32) accede a este medio electrónico en la búsqueda de datos e información. Hallamos que la preferencia de la lectura en formato electrónico es casi inexistente quizá esto se deba al temor a lo nuevo o por falta de tiempo e infraestructura, ya que para leer en estos formatos necesitaría una computadora personal. Ante ello podemos decir que el libro físico tiene un gran segmento cautivo, constituyéndose, todavía, como el medio preferencial de lectura.
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5.5. VERIFICACIÓN DE HIPÓTESIS
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La verificación de la hipótesis general y específicas se anotan en el
cuadro
Nº 36, la misma que contrasta cada hipótesis con la parte correspondiente de la encuesta a los pobladores de los NSE B y C del distrito de San Juan de Lurigancho quedan do así demostrada con los resultados del instrumento de recolección de datos cada hipótesis. En el cuadro N° 37 se encuentra la matriz de consistencia de la investigación.
Verificación de la Hipótesis General
En la accesibilidad al libro y la cultura de la lectura en los niveles socio-económico B y C de San Juan de Lurigancho, encontramos factores sociales, económicos y culturales que sí inciden. En los factores sociales se tiene que es una población emergente, ávida de desarrollo y progreso, basados en la educación y el trabajo; por ello, el 67,7% cuenta con educación superior que lo predispone hacia una actitud positiva a la lectura colocándolos en mejores condiciones de acceder al libro. Otro aspecto social, es que la mayoría de la población pertenece al género femenino, caracterizada por su empuje progresista, mayor participación social y laboral, que de hecho le posibilita un mejor acceso al libro. La población del estudio, también, se caracteriza por ser joven, en plena formación y capacitación, por ende ligada al libro y la lectura.
El otro factor incidental, es el económico; en los NSE B y C de San Juan de Lurigancho tiene un ingreso promedio de 1 616 soles mensuales, aunque el 52% está por debajo de este promedio, lo cual limita su predisposición a adquirir algún libro. Es un factor relevante en el acceso al libro, porque los ingresos familiares no puede franquear la adquisición del libro, en un país donde el libro se considera caro, restringiendo su integración a la canasta (presupuesto) familiar.
El factor cultural, en el cual se asimila el educativo, es incidental en el acceso al libro y a la cultura de la lectura, en la medida que el sistema educativo, la familia, la política del Estado con respecto al libro y la acción de las instituciones responsables de alguna manera, motivan la adquisición del libro y su lectura. Entre los encuestados, la mayoría lee de vez en cuando, pero existe el deseo de leer, requerimiento que es postergado por aspectos de tiempo, economía, desidia que afecta la necesidad de leer y tener un libro.
Verificación de Hipótesis específica 1
El acceso al libro en los niveles socio-económicos B y C de San Juan de Lurigancho sí está limitada por factores económicos sociales y culturales. Los factores económicos son determinantes en el acceso al libro, pues en la distribución del ingreso familiar (presupuesto), la asignación para adquirir un libro es precaria, no se le da la preeminencia por considerársele un producto superfluo, quizás porque no se le da la relevancia de su incidencia en el progreso y desarrollo personal y familiar. Los factores sociales también son determinantes porque según el medio en que se vive se da la adquisición del libro y la cultura de la lectura; ya que existe la imitación, la vinculación o el consejo por adquirir o leer tal o cual libro. Y el factor cultural en que están inmersos los factores socioeconómicos B y C del referido distrito relativizan el acceso al libro, pues si bien existe la predisposición para ello no se da el fomento para acceder al libro y/o predisponer su adquisición.
Verificación de Hipótesis específica 2
Las condiciones económicas, dadas las dificultades económicas de las familias de los niveles socioeconómicos de San Juan de Lurigancho que están afectados por la recesión, el desempleo y los bajos ingresos limitan su cultura de la lectura, ya que dan preferencia al gasto en necesidades básicas antes que en invertir en los medios y modos que forman su cultura de la lectura, en cuanto a las condiciones sociales, el distrito es signado como pobre y como tal no existen librerías, instituciones u organizaciones que tengan políticas que promuevan adecuadamente la lectura en el lugar de estudio. En lo cultural la acción de las organizaciones como la municipalidad, no pueden franquear la formación que tienen los niveles socioeconómicos B y C para facilitar la cultura de la lectura.
La cultura de la lectura, también está desvaloralizada porque se prefiere adquirir diarios, que son de carácter informativo, y que en su mayoría contienen componentes sensacionalistas, con intereses establecidos ajenos, que si bien mantienen al individuo al tanto de su realidad lo mantiene lejos de forjar en él una cultura de lectura valorada por su contenido formativo, como los tipos de libros que si lo hacen.
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** Formula que significa que el Chi cuadrado
calculado es mayor que el Chi cuadrado teórico

66 VILLANUEVA Carmen (1997) "El problema del libro en el Perú: el punto de vista de las bibliotecas", p. 15
67 SAVATER, Fernando (1999) "El valor de la lectura", p. 1
68 CERLALC (1989) "El libro en el Perú, situación y perspectivas", p. 15
69 INEI (2000) "Encuesta nacional de hogares: percepción de la cultura en los hogares urbanos", p 5
70 VILLANUEVA, Carmen, op.cit. p. 18
Tabla de contenido |
Ficha de
tesis
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