| Sistematica de
thylamys (mammalia): didelphimorphia: marmosidae. un estudio de las
poblaciones asignadas a thylamys elegans en perú.
Solari Torres, Sergio Alcides |
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OBJETIVOS
Aclarar la situación taxonómica del
género Thylamys en el Perú y determinar su diversidad, proveyendo descripciones
morfológicas que faciliten su identificación y diferenciación respecto a otros taxa,
especialmente con T. elegans.
Actualizar la distribución de Thylamys en el Perú, presentando información detallada
sobre las localidades que ocupa.
Evaluar la variación geográfica de los caracteres morfológicos y morfométricos en
Thylamys elegans de Perú y Chile, y estimar la significancia de esta variación
comparándola con la de otros taxa incluidos en Thylamys.
ANTECEDENTES
HISTORIA TAXONOMICA DE THYLAMYS
Originalmente, Thylamys fue propuesto como diferente de Didelphis, Marmosa, o Micoureus,
incluyendo únicamente a Didelphis elegans Waterhouse 1839, la cual se convirtió en la
especie tipo del género por monotipia. Otros autores, como Allen y Chapman (1897), Allen
(1900, 1912), Matschie (1916) y Cabrera (1919), ampliaron su definición al considerar que
Thylamys debería incluir especies actualmente en los géneros Marmosops y Gracilinanus,
junto a otras especies claramente asociadas, posteriormente, a elegans (ver Tate, 1933).
Thomas (1921c) usó el nombre Thylamys como un subgénero para Marmosa elegans,
asociándola implícitamente al grupo de especies afines que él reconocía (ver luego).
En la primera revisión formal del género Marmosa (sensu lato), Tate (1933) reconoció
cinco grupos de especies (cinerea, microtarsus, murina, noctivaga y elegans),
principalmente en base a caracteres morfológicos. El grupo elegans no fue asociado al
taxón Thylamys, quizás por su confusa historia; más bien, Tate (1933) sugirió una
relación entre el grupo elegans y la sección microtarsus del grupo microtarsus.
Posteriormente, Gilmore (1941) unió a estos taxa bajo el subgénero Thylamys, en base a
tres caracteres muy marcados. Estos caracteres se refieren a la presencia adicional de
mamas en la región pectoral, paladar altamente fenestrado, y patrón anular de escamas en
la cola.
Cabrera (1958) utilizó el nombre Thylamys para definir un subgénero de Marmosa,
siguiendo principalmente a Gilmore (1941). Aunque no fueron considerados por Cabrera
(1958), los grupos de Tate (1933) se mantuvieron como grupos naturales supra específicos.
Nuevas especies de Marmosa fueron descritas y asignadas a estos grupos (e.g., Handley,
1957; Petter, 1968; Pine, 1981), y reportes generales (e.g., Hall, 1981) utilizaron
también esta división.
Marshall (1982) usó los nombres Thylamys y Micoureus como géneros válidos en una
relación de marsupiales actuales y fósiles de Sudamérica. La única indicación
respecto a su composición fue "marmosas pequeñas" y "marmosas
grandes", respectivamente, señalando que este "arreglo tripartito" de
Marmosa (s.l.) estaba basado en las investigaciones de Reig, Kirsch y Marshall,
posteriormente publicadas en 1985 y 1987. Reig et al. (1985, 1987) incluyeron en su
revisión de Didelphimorphia actuales y fósiles a los géneros Marmosa (con Marmosops
como subgénero), Micoure[u]s, y Thylamys (sensu Cabrera, 1958). La composición de cada
género fue detallada, de manera que Thylamys correspondía a una actualización y
ampliación del sentido usado por Gilmore (1941) y Kirsch y Calaby (1977); es decir un
taxón polifilético. R.H. Pine (en Reig et al., 1987; p. 7) sugirió reconocer al grupo
elegans de Tate (1933) como un subgénero de Thylamys (sensu lato).
Fue Creighton (1984), quien en una revisión sistemática de la subfamilia Didelphinae
elevó a Thylamys al nivel genérico, restringiéndolo al grupo elegans de Tate (1933) y
listando, aunque sin definir, a las especies. Este autor reconoció la monofilia de varios
de los grupos de Tate (1933), pero no los usó como subgéneros dentro de Marmosa. Gardner
y Creighton (1989) definieron y elevaron al rango genérico al grupo noctivaga y la
sección microtarsus del grupo microtarsus (Tate, 1933) usando los nombres Marmosops y
Gracilinanus, respectivamente. Al igual que Creighton (1984), sólo se mencionó las
especies incluidas, pero no su definición.
POSICIÓN DE THYLAMYS DENTRO DE LOS DIDELPHIMORPHIA
La sistemática de los marsupiales didelfimorfios ha motivado más de una revisión de
los taxa actuales y/o fósiles (Creighton, 1984; Reig et al., 1985, 1987; Hershkovitz,
1992a, 1992b; Kirsch y Palma, 1995; Patton et al., 1996; Jansa y Voss, 2000), proponiendo
agruparlos en familias, subfamilias y/o tribus, a fin de representar mejor sus relaciones
de parentesco.
Creighton (1984) resume los principales cambios taxonómicos en la definición de los
Didelphidae, que se inician con la ubicación de Dromiciops en la familia
Microbiotheriidae (Reig, 1955), el establecimiento de la subfamilia Caluromyinae para
incluir a Caluromys, Caluromysiops, y Glironia (Kirsch, 1977) y el reconocimiento de
Thylamys y Micoureus como géneros diferentes de Marmosa (Marshall, 1982). A esto,
podríamos agregar la definición de grupos naturales dentro de Marmosa (Creighton, 1984;
Tabla 1a) y su posterior elevación al nivel genérico (Reig et al., 1985, 1987; Gardner y
Creighton, 1989). A partir de estos cambios, muchos han sido los intentos por determinar
las relaciones filogenéticas entre dichos géneros, la mayoría de ellos usando una
metodología cladista (Creighton, 1984; Reig et al., 1987), aunque también otras menos
ortodoxas (Hershkovitz, 1992a, 1992b), generalmente usando caracteres morfológicos.
Creighton (1984) encontró una mayor afinidad entre el grupo elegans de Tate (1933) y
Lestodelphys, lo cual le llevó a reconocer el rango genérico de Thylamys y su
distinción respecto a Marmosa (sensu lato). Más que otro de los "grupos" de
Marmosa (sensu Tate, 1933), el siguiente género en afinidad al nodo Thylamys-Lestodelphys
fue Monodelphis. A partir de los trabajos de Reig et al. (1985, 1987; Tabla 1b) es
imposible determinar alguna afinidad real para Thylamys debido a su definición
polifilética, similar a la de Gilmore (1941), que incluye a priori especies de
Gracilinanus. La propuesta de Hershkovitz (1992a), considerando cinco subfamilias dentro
de la familia Marmosidae, tampoco permite definir afinidades para Thylamys por cuanto lo
incluye en una subfamilia monogenérica (Tabla 1c).
Recientemente, Goin y Rey (1997), usaron únicamente características morfológicas para
reconocer una Tribu Monodelphini, con Monodelphis como único género actual. Esta tribu
sería el grupo hermano de los restantes Marmosini (Marmosa [s. l.] y Lestodelphys), en la
subfamilia Marmosinae (equivalente a los Marmosini de Reig et al., 1985).
Basados en análisis de hibridación de ácidos nucleicos (ADN), Kirsch y Palma (1995)
incluyeron a Thylamys y Lestodelphys en la tribu Thylamyini, que junto a Marmosops y
Gracilinanus (tribu Marmosopsini) conforman la subfamilia Thylamyinae (Tabla 1d). En el
estudio más completo al momento, incluyendo los quince géneros actuales, Jansa y Voss
(2000) también reconocen un grupo Thylamys + Lestodelphys, basados en el análisis de
pares de bases de un gen de lenta evolución. Un estudio similar, pero usando el gen
citocromo b del ADN mitocondrial (Patton et al., 1996), no incluyó a Thylamys o
Lestodelphys en sus análisis.
Recientes intentos por determinar afinidades filogenéticas en los Didelphimorphia,
incluyen definiciones y relaciones interespecíficas en Marmosops (Mustrangi y Patton,
1997), Philander (Patton y Da Silva, 1997) y Thylamys (Palma y Yates, 1998). Estos
estudios se basan en análisis moleculares, como secuenciación de bases del ADN
mitocondrial (gen citocromo b), análisis cromosómicos y electroforesis de proteínas.
Más allá de evaluar las diferentes filogenias antes mencionadas, es preciso establecer
un esquema de trabajo respecto a la posición filogenética de Thylamys (sensu stricto),
dentro de los Didelphimorphia (sensu Gardner, 1993). Esto permitirá conocer al género
más próximo a Thylamys, el cual proveerá información importante al momento de evaluar
las similaridades y diferencias entre especies de Thylamys, para los distintos caracteres
morfológicos discretos. Para los objetivos de esta investigación, se sigue a Creighton
(1984), Kirsch y Palma (1995) y Jansa y Voss (2000), quienes consideran a Lestodelphys
como el género de mayor afinidad a Thylamys.
Tabla 1.- Clasificaciones alternativas para los Didelphimorphia actuales
a) Creighton (1984)
Orden
Didelphoidea (Gray, 1821)
Familia Didelphidae Gray, 1821
Subfamilia Didelphinae (Gray, 1821)
Chironectes Illiger, 1811
Didelphis Linnaeus, 1758
Lestodelphys Tate, 1934
Lutreolina Thomas, 1910
Marmosa Gray, 1821
grupo cinerea
grupo microtarsus
grupo noctivaga
grupo murina
Metachirus Burmeister, 1854
Monodelphis Burnett, 1830
Philander Tiedemann, 1808
Thylamys Gray, 1843
Subfamilia Caluromyinae Kirsch, 1977
Caluromys Allen, 1900
Caluromysiops Sanborn, 1912
Glironia Thomas, 1912
Familia Microbiotheriidae Ameghino, 1887
Dromiciops Thomas, 1894
b) Reig, Kirsch, y Marshall (1987)
Orden
Polyprotodonta Owen,
1866
Suborden Didelphimorphia Gill, 1872
Superfamilia Didelphoidea (Gray, 1821)
Familia Didelphidae Gray, 1821
Subfamilia Didelphinae (Gray, 1821)
Tribu Didelphinae (Gray,
1821)
Chironectes Illiger, 1811
Didelphis Linnaeus, 1758
Lutreolina Thomas, 1910
Philander Tiedemann, 1808
Tribu Marmosini Reig, Kirsch, y Marshall, 1985
Lestodelphys Tate, 1934
Marmosa Gray, 1821
Micoureus Lesson, 1842
Monodelphis Burnett, 1830
Thylamys Gray, 1843
Tribu
Metachirini Reig, Kirsch, y Marshall, 1985
Metachirus Burmeister, 1854
Subfamilia Caluromyinae Kirsch y Reig, 1977
Caluromys Allen, 1900
Caluromysiops Sanborn, 1912
Glironia Thomas, 1912
c) Hershkovitz (1992a)
Orden
Didelphidia Gray, 1821
Superfamilia Didelphoidea (Gray, 1821)
Familia Marmosidae
Hershkovitz, 1992
Subfamilia Marmosinae (Reig, Kirsch, y Marshall, 1985)
Gracilinanus Gardner y
Creighton, 1989
Marmosops Matschie, 1916
Marmosa Gray, 1821
Micoureus Lesson, 1842
Subfamilia Thylamyinae Hershkovitz, 1992
Thylamys Gray, 1843
Subfamilia Lestodelphyinae Hershkovitz, 1992
Lestodelphys Tate, 1934
Subfamilia Metachirinae (Reig, Kirsch, y Marshall, 1985)
Metachirus Burmeister, 1854
Subfamilia Monodelphinae Hershkovitz, 1992
Monodelphis Burnett, 1830
Familia Caluromyidae (Kirsch y Reig, 1977)
Subfamilia Caluromyinae Kirsch y Reig, 1977
Caluromys Allen, 1900
Subfamilia Caluromysiopsinae Hershkovitz, 1992
Caluromysiops Sanborn, 1912
Familia Glironiidae Hershkovitz, 1992
Glironia Thomas, 1912
Familia Didelphidae Gray, 1821
Subfamilia Didelphinae (Gray, 1821)
Philander Tiedemann, 1808
Didelphis Linnaeus, 1758
Chironectes Illiger, 1811
Lutreolina Thomas, 1910
d) Kirsch y Palma (1995)
Orden Didelphimorphia
Gill, 1872
Superfamilia Didelphoidea (Gray, 1821)
Familia Didelphidae Gray, 1821
Subfamilia Didelphinae (Gray, 1821)
Tribu Didelphini (Gray,
1821)
Didelphis
Linnaeus, 1758
Philander Tiedemann, 1808
Lutreolina Thomas, 1910
Chironectes Illiger, 1811
Tribu Metachirini Reig, Kirsch, y Marshall, 1987
Metachirus Burmeister, 1854
Subfamilia Thylamyinae Hershkovitz, 1992
Tribu Thylamyini Hershkovitz,
1992
Thylamys
Gray, 1843
Lestodelphys Tate, 1934
Tribu Marmosopsini Kirsch y Palma, 1995
Marmosops Matschie, 1916
Gracilinanus Gardner y Creighton, 1989
Subfamilia Marmosinae (Reig, Kirsch y Marshall, 1985)
Tribu Marmosini Reig, Kirsch y
Marshall, 1985
Marmosa Gray, 1821
Micoureus Lesson, 1842
Tribu Monodelphini Hershkovitz, 1992
Monodelphis Burnett, 1830
Familia Caluromyidae (Kirsch y Reig, 1977)
Subfamilia Caluromyinae Kirsch y Reig, 1977
Caluromys Allen, 1900
Caluromysiops Sanborn, 1912
Subfamilia Glironiinae Hershkovitz, 1992
Glironia Thomas, 1910
LAS ESPECIES Y SUBESPECIES ASOCIADAS A THYLAMYS
El género Thylamys, al igual que varios otros pequeños mamíferos Neotropicales (e.g.,
Cryptotis, Monodelphis), ha sido conocido de escasas colectas, provenientes de áreas muy
apartadas entre sí, de modo que la descripción de especies no solía basarse en series
completas, que incluyeran especímenes de ambos sexos y diferentes edades (ver Hall,
1943). Este problema fue reconocido y expresado al referirse a las especies de Thylamys
(Osgood, 1943; Handley, 1957; Cabrera, 1958).
Aunque actualmente se conocen las características que definen al género Thylamys
(Creighton, 1984; Gardner y Creighton, 1989; Hershkovitz, 1992b), no todos los taxa
incluidos han sido revisados (ver Palma, 1995; Palma y Yates, 1998). Además, los
caracteres usados para reconocer ciertas especies como válidas (ver Palma, 1995) no han
sido evaluados para la totalidad de los taxa, o muestran elevada variación
intrapoblacional, lo que impide establecer diagnosis válidas para las especies o
subespecies incluidas.
Dos casos en la historia taxonómica de Thylamys pueden ayudar a entender los problemas
respecto a la aplicación de nombres específicos. Thomas (1894), usó el nombre Micoureus
griseus para especímenes de Corrientes, Argentina, que, por razones de precedencia tuvo
que cambiar luego a Marmosa marmota (1896). Finalmente, describió dichos especímenes
como M. citella (1912), luego de compararlos con formas topotípicas de M. marmota.
Actualmente, griseus (sensu Thomas, 1894), citella, y marmota (sensu Thomas, 1896) son
sinónimos de T. pusillus, mientras que griseus y marmota (sensu Thomas, 1912), lo son de
T. macrurus.
Al referirse a ejemplares de Marmosa karimii, Pine et al. (1970) señalaron que la
descripción original (Petter, 1968) sugería su afinidad a pallidior. Sin embargo, debido
a que los caracteres dentales y craneales usados por Petter (1968) eran sujetos a
variación individual y de edad, recomendaron considerar a M. karimii como co-específica
con M. pusilla (sensu Cabrera, 1958). Un estudio reciente (Palma, 1995) concluyó que M.
karimii es sinónimo de T. velutinus, y que poblaciones del norte de Chile, previamente
asignadas a T. elegans (Pine et al., 1979), incluyen a T. pallidior.
Un breve resumen de las diferencias en los criterios de clasificación de las especies
dentro de Thylamys, y ocasionalmente Marmosa, se presenta a continuación. Este resumen
pretende mostrar los diferentes tratamientos respecto a la diversidad y taxonomía del
género desde una perspectiva histórica.
Como originalmente propuesto (Gray, 1843), Thylamys incluyó únicamente a Didelphis
elegans Waterhouse 1839. El nombre se mantuvo como un subgénero de Marmosa Gray 1821 por
mucho tiempo, aún cuando la distintividad de elegans respecto a otras especies incluidas
en el género era obvia (ver Thomas, 1894). A través de casi cuarenta años, Thomas
describió y comparó quizás la mayor parte de los taxa de Didelphidae (s.l.), llegando a
establecer relaciones entre algunas especies. Uno de los primeros nombres asociados
explícitamente a elegans fue marmota, basado principalmente en tamaño y forma general,
además de compartir como único carácter el hecho de "no poseer nasales
posteriormente expandidos" (Thomas, 1894).
El siguiente nombre asociado a elegans, no fue un Thylamys actual. Allen y Chapman (1897)
describieron Thylamys carri de la Isla de Trinidad, usando al mismo tiempo el nombre
genérico para las formas "sin procesos postorbitales, con nasales no expandidos
posteriormente, de casi el mismo ancho a toda su extensión" (p. 27). Posteriormente,
Allen (1900) usó este mismo criterio al describir Thylamys keaysi, de Puno, Perú, y
luego (1912) para incluir Marmosa caucae Thomas 1900. Todas estas especies corresponden al
actual género Marmosops; la primera como sinónimo de M. fuscatus, la segunda lo es de M.
noctivagus, y la última, de M. impavidus (ver Gardner, 1993).
El mayor aporte de Thomas en cuanto al conocimiento de Thylamys (s.s.), es la revisión de
las formas de elegans, en la cual define dos mayores grupos "geográficos" en
este complejo de especies: el grupo elegans y el grupo marmota (Thomas, 1902). Esta
separación se mantuvo a lo largo de trabajos posteriores, describiendo nuevos taxa (1912,
1921a, 1921b, 1926), que resultaron en el reconocimiento final de sólo seis especies
(Tabla 2a). Thomas (1902) basó el reconocimiento de elegans y sus subespecies en la
distribución geográfica de las mismas, las cuales afirma, aunque apartadas, se hallan
conectadas por países montañosos. Por el contrario, marmota esta separada de las otras
especies "paraguayas" por el amplio Chaco. Thomas (1902) hizo la primera
mención de una especie de Thylamys en Perú, al describir Marmosa elegans venusta, basado
en un individuo de Cochabamba, Bolivia, y mencionando otro de Surco, cerca a Lima, aunque
no incluyó a este último en la serie tipo.
Matschie (1916) usando un criterio similar al de Allen y Chapman (1897) reconoció y
expandió el subgénero Thylamys para incluir además de especies asociadas a elegans,
algunas relacionadas al actual Marmosops. Seis de las nueve especies listadas por Matschie
(1916) corresponden a taxa dentro de Thylamys; de las restantes, dos provienen de las
descripciones de Allen y Chapman (1897) y Allen (1900), mientras la tercera, T. purui, es
un nombre actualmente asociado a M. impavidus (Tabla 2b).
Cabrera (1919) mencionó la región interorbitaria lisa, y los nasales de similar anchura
en toda su longitud, sin ensancharse posteriormente, como los caracteres del subgénero
Thylamys, siguiendo a Allen y Chapman (1897). Su lista incluyó subespecies y sinonimias
para las cinco especies reconocidas (Tabla 2c), además de datos sobre su distribución.
Dentro del subgénero Marmosa, incluyó dos actuales Thylamys: M. pusilla y M. velutina.
Cabrera (1919) describió el engrosamiento de la cola por acumulación de grasa en
elegans, señaló la distribución de venusta en Perú (Thomas, 1902), y notó el mal uso
del nombre grisea por Thomas (1894).
Tate (1933) revisó todas las formas conocidas de Marmosa (s.l.) hasta ese momento,
distribuyéndolas en cinco grupos equivalentes a subgéneros. Tate (1933) creía que
Marmosa era "un buen género natural" de Didelphidae, y que el uso de
subgéneros obscurecería la unidad del género. Cada grupo incluyó secciones sin
equivalencia taxonómica alguna, y aquellas del grupo elegans carecieron de criterios
geográficos o bases morfológicas. El grupo elegans se compone de dos secciones y nueve
especies (Tabla 2d), por la adición de janetta, bruchi y formosa. Al igual que Cabrera
(1919), Tate sólo reconoció a M. venusta venusta como presente en el Perú, representada
por el ejemplar de Surco (Thomas, 1902) y otro de Matucana. Sin embargo, el ejemplar de
Surco es ligeramente más claro, asemejándose a un juvenil de pallidior. Ambos ejemplares
representaron el extremo norte de la distribución para el grupo elegans.
Osgood (1943) se ocupó con gran detalle de Marmosa elegans, en su revisión de los
mamíferos de Chile. Su análisis sugiere que las diferencias existentes entre las formas
descritas lo son sólo a nivel subespecífico, que toda la variación existente dentro del
grupo elegans se debería a gradaciones geográficas, y que los vacíos de distribución
reflejan la carencia de colectas en esas regiones. Consideró a soricina como una
subespecie válida, removiéndola de la sinonimia de elegans; describió el tipo
depositado en Chile (ver Tate, 1933, p. 217), y resaltó la validez de sus diferencias.
Sinonimizó janetta (Thomas, 1926) con venusta, sponsoria con cinderella (sugerido por
Thomas, 1921d), y colocó a pallidior entre las subespecies de M. elegans. Osgood (1943)
mencionó una serie de ejemplares asociados a M. elegans del suroeste de Perú, Arequipa,
que podrían ser parte del rango norte de M. e. coquimbensis. Consideró a pusilla y
marmota como posibles variaciones del mismo tipo, y eventualmente, todas las formas
podrían demostrar estar "conectadas" a pusilla, el primer nombre propuesto en
este grupo.
Zúñiga (1942) y Sanborn (1949), reportaron el hallazgo de Marmosa sp. en las lomas de
Atocongo, al sureste de Lima. Estos ejemplares extendieron la distribución del grupo
elegans hasta la Costa central de Perú, aunque su pertenencia a este grupo no fue
determinada en algún trabajo posterior. Posteriormente, Handley (1957) describió a M.
tatei del departamento de Ancash, el cual representó la mayor extensión al norte del
grupo elegans. Sin embargo, no hizo mención alguna a los ejemplares del valle del Rímac,
Lima, o de Arequipa.
Cabrera (1958) siguió a Gilmore (1941) en el reconocimiento de Thylamys como un
subgénero válido de Marmosa, incluyendo "el grupo elegans y la sección microtarsus
del grupo microtarsus de Tate [1933]". Aunque posterior a los trabajos de Osgood
(1943) y Handley (1957), no incluyó sus conclusiones. El subgénero Thylamys (sensu
Cabrera, 1958) incluyó 12 especies, de las cuales ocho corresponden a taxa ahora en
Gracilinanus, y sólo cuatro pueden considerarse actualmente como Thylamys. Cabrera (1958)
consideró a pallidior, formosa, y venusta, como subespecies de Marmosa pusilla, M.
velutina, y M. elegans, respectivamente (Tabla 2e). En esta última especie incluyó a los
ejemplares del valle del Rímac, aunque presumió que podrían pertenecer a una subespecie
no descrita o, a M. elegans coquimbensis, distribuyéndose desde Coquimbo, Chile, a lo
largo del litoral Pacífico. Cabrera (1958) no hizo ninguna referencia a la especie M.
tatei.
Hershkovitz (1959) clarificó la nomenclatura de algunas especies, relacionándolas a
descripciones originales de F. de Azara. Consideró al crecimiento indeterminado de estos
marsupiales como la causa de "adultos" de talla variable, según su edad,
sugiriendo que pusilla y macrura serían sólo extremos del crecimiento de una misma
especie. Va más allá de Osgood (1943), al proponer el uso de pusilla, el nombre más
antiguo, como la única especie válida del grupo; todos los otros nombres se
convertirían en subespecies o sinónimos de ésta. Petter (1968) describió Marmosa
karimii del Noreste de Brasil, comparándola únicamente con M. pallidior y estableciendo
implícitamente su afinidad al grupo elegans, sección venusta, de Tate (1933).
Tabla 2.- Especies reconocidas en Thylamys (s.s) por diferentes autores y su
correspondencia con el sentido actual (Gardner, 1993; Palma, 1995, 1997).
a) Thomas (1894 a 1926).
| Sentido de Thomas |
Uso actual |
Género Marmosa
Subgénero Thylamys (1921c)
Grupo Andino o elegans
M. elegans "típica"
M. elegans venusta
M. elegans pallidior
M. elegans cinderella
M. elegans sponsoria
Grupo Paraguayo o marmota
M. marmota
= griseus
a) sensu 1896
b) sensu 1912
M. citella
M. bruchi
M. verax
M. janetta
|
Género Thylamys
T. elegans elegans
T. venustus
T. pallidior
T. venustus cinderella
T. venustus sponsoria
a) T. pusillus
b) T. macrurus
T. pusillus
T. pallidior
T. pusillus
T. venustus
|
b) Matschie (1916).
| Sentido de Matschie |
Uso actual |
Género Marmosa
Subgénero Thylamys
carri
cinderella
citella
elegans
keaysi
pallidior
purui
velutina
venusta |
Género Thylamys
Marmosops fuscatus
Thylamys venustus cinderella
Thylamys pusillus
Thylamys elegans
Marmosops noctivagus
Thylamys pallidior
Marmosops impavidus
Thylamys velutinus
Thylamys venustus
|
c) Cabrera (1919).
| Sentido de Cabrera |
Uso actual |
Género Marmosa
Subgénero Marmosa
1) pusilla = nana
2) velutina
Subgénero Thylamys
1) carri
2) citella = grisea Thomas 1894
3) elegans
a. cinderella
b. elegans
= hortensis
= pimelura
= soricina
c. pallidior
d. venusta
4) keaysi
5) marmota
= grisea Desmarest, 1827 |
1) Thylamys pusillus
2) Thylamys velutinus
Género Thylamys
1) Marmosops fuscatus
2) Thylamys pusillus
3) Thylamys elegans
a. Thylamys venustus cinderella
b. Thylamys elegans elegans
Thylamys velutinus
Thylamys elegans soricina
c. Thylamys pallidior
d. Thylamys venustus
4) Marmosops noctivagus
5) Thylamys macrurus |
d) Tate (1933).
| Sentido de Tate |
Uso actual |
Género Marmosa
grupo elegans
a) sección elegans
elegans elegans
elegans coquimbensis
elegans soricina
marmota marmota
= grisea
marmota verax
janetta
pusilla
b) sección venusta (o pallidior-venusta)
venusta venusta
venusta cinderella
venusta sponsoria
pallidior
bruchi
formosa
= muscula
velutina
= pimelura |
Género Thylamys
Thylamys elegans elegans
Thylamus elegans coquimbensis
Thylamys elegans soricinus
Thylamys macrurus
Thylamys pusillus
Thylamys venustus
Thylamys pusillus
Thylamys venustus venustus
Thylamys venustus cinderella
Thylamys venustus sponsoria
Thylamys pallidior
Thylamys pallidior
Gracilinanus agilis
Thylamys velutinus
|
e) Cabrera (1958).
| Sentido de Cabrera |
Uso actual |
| Género Marmosa |
|
Subgénero Thylamys
elegans cinderella
= sponsoria
elegans coquimbensis
elegans elegans
elegans soricina
elegans venusta
= janetta
grisea
= marmota Thomas, 1912
pusilla bruchi
= fenestrae
= pulchella
pusilla pallidior
pusilla pusilla
= marmota Thomas, 1894
= citella
= verax
velutina formosa
= muscula
velutina velutina
= pimelura |
Género Thylamys
T. venustus cinderella
T. elegans coquimbensis
T. elegans elegans
T. elegans soricina
T. venustus venustus
T. macrurus
T. pallidior bruchi
T. pallidior pallidior
T. pusillus
Gracilinanus agilis
T. velutinus |
Kirsch y Calaby (1977) publicaron la primera lista anotada de especies de marsupiales del
Mundo, basando el arreglo de Marmosa en Cabrera (1958), y siguiendo su arreglo en
subgéneros, con algunas adiciones y correcciones de trabajos posteriores. Los mayores
cambios dentro del subgénero Thylamys son: la ubicación de emiliae en el subgénero
Marmosa, el reconocimiento de dos nuevas especies (karimii y tatei), y la validación de
M. (Thylamys) formosa como diferente de velutina. La lista resultante incluyó 14
especies, seis de ellas referibles a actuales Thylamys, pero sin detallar subespecies o
sinonimias.
En Perú, Brack (1974) usó el nombre Marmosa elegans coquimbensis para el pequeño
marsupial de las lomas costeras de Atocongo (Lima) y Mollendo (Arequipa), siguiendo la
sugerencia de Cabrera (1958). Pearson y Pearson (1978) reportaron la presencia de Marmosa
elegans en varios hábitats (lomas, desierto arbustivo, serranía esteparia, y queñual),
a lo largo de un gradiente altitudinal entre los 60 y 3900 m en el sur del Perú. Poco
después, Pine et al. (1979), mencionaron una serie de especímenes de Arequipa como muy
similares a M. elegans coquimbensis.
La primera edición del catálogo de especies de mamíferos del Mundo (Honacki et al.,
1982), reconoció tres subgéneros dentro de Marmosa (Marmosa, Thylamys, y Stegomarmosa
[Pine, 1972]), pero no especificó cuales especies pertenecerían a cada uno de ellos. La
principal referencia para el arreglo parece ser Kirsch y Calaby (1977), sin mayores
actualizaciones. Entre las especies asignables a Thylamys, M. elegans se reportó para el
sur de Perú, y M. tatei para el norte (Ancash). Nowak y Paradiso (1983) listaron a
Thylamys como uno de los tres subgéneros de Marmosa, incluyendo las 14 especies sugeridas
por Kirsch y Calaby (1977). Sólo seis especies corresponden a actuales Thylamys, de las
cuales T. tatei se reportó como presente en Perú.
En el primero de una serie de tres publicaciones (ver Reig et al., 1985, 1987), en las
cuales se reconoció que Marmosa era un compuesto de varios géneros, Marshall (1982)
reconoció a Thylamys como un género diferente de Marmosa. Su composición no fue
indicada, excepto por la denominación de "pequeñas raposas" (p. 254).
Streilein (1982) actualizó la distribución de los marsupiales sudamericanos, señalando
a Marmosa tatei, pero no a M. elegans, como presente en Perú. No hubo indicación acerca
de subgéneros, grupos de especies, o subespecies.
Creighton (1984) presentó una evaluación detallada de las relaciones intergenéricas
dentro de la subfamilia Didelphinae (s.l.), incluyendo formalmente a los grupos de Tate
(1933). Propuso reconocer a Thylamys (s.s.) como un género distinto de Marmosa (s.s.), y
lo restringió al grupo elegans de Tate (1933), con ciertas modificaciones debido a nuevas
especies y su revisión de especímenes. El género Thylamys incluye así siete especies,
por el reconocimiento de T. pallidior como diferente de T. elegans (ver Osgood, 1943) o T.
pusillus (ver Cabrera, 1958), respecto a las seis reconocidas por Kirsch y Calaby (1977).
Además, trató a M.(Thylamys) formosa como miembro del grupo microtarsus, actualmente
correspondiente a Gracilinanus agilis.
Reig et al. (1985, 1987) reportaron los resultados de un completo estudio sistemático que
incluyó Didelphimorphia actuales y fósiles, donde el género Thylamys fue reconocido,
con su composición similar a la propuesta de Kirsch y Calaby (1977), más la probable
adición de lepida, emiliae, y una especie fósil. Se incluyó una sugerencia verbal de
R.H. Pine para incluir las especies del grupo elegans ("i.e., elegans, formosus?,
griseus, karimii, pusillus, tatei, velutinus") dentro de un subgénero en Thylamys.
Al reconocer la validez de los grupos supra específicos de Tate (1933), tal como fueron
delimitados por Creighton (1984), Gardner y Creighton (1989) caracterizaron los géneros
Micoureus (ver Reig et al., 1985, 1987), Thylamys (ver Creighton, 1984) y Marmosops (para
el grupo noctivaga), además de describir Gracilinanus, para el grupo microtarsus. El
listado de especies válidas en Thylamys es más restringido que el de Creighton (1984),
por la aparente sinonimia de karimii y tatei con otras especies.
En una revisión taxonómica del género Gracilinanus, Hershkovitz (1992b) menciona una
serie de ejemplares de Arequipa, Perú, como representativos de Thylamys pallidior.
Éstos, serían los mismos reportados por Pine et al. (1979) como Marmosa elegans
coquimbensis.
Gardner (1993) siguió la propuesta de Gardner y Creighton (1989) incluyendo sólo cinco
especies nominales en el género Thylamys. Entre los sinónimos o subespecies de T.
elegans se incluyó a venusta y tatei, con lo cual extendió el rango de la especie hasta
el "sur de Perú".
En una revisión parcial de las especies de Thylamys, Palma (1994) reconoció a la especie
venusta como diferente de elegans, asignando a venusta las poblaciones de Bolivia y
Argentina, al este de los Andes (ver Tate, 1933). Como parte de sus resultados, sugirió
una mayor afinidad entre elegans y el clado pallidior - pusillus, proveyendo una
explicación biogeográfica para este patrón de relaciones. Palma (1995, 1997) siguió a
Gardner (1993) para asignar el nombre elegans a las poblaciones en la costa del Perú,
considerando a tatei como sinónimo de elegans.
Puede observarse que hasta cinco nombres han sido aplicados a las poblaciones de Thylamys
en Perú: elegans, venusta, coquimbensis, tatei y pallidior. Sin embargo, la mayoría de
autoridades recientes (Gardner, 1993; Pacheco et al., 1995; Palma, 1997) ha preferido usar
elegans, en su sentido más amplio, para referirse a estas poblaciones. Ningún estudio
del género ha permitido documentar su real diversidad, y claras diagnosis morfológicas
no están disponibles, lo que impide establecer su real distribución como una
aproximación al estudio de sus patrones biogeográficos en Perú y Sudamérica.
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