GACETA SAN MARQUINA

Año IX - Nº 38 | Órgano Oficial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos | Enero - 2000

 

PROHOMBRES DEL SIGLO XX

Anterior   |   Inicio   |   Siguiente

 

Carlos Daniel Valcárcel

Carlos Daniel Valcárcel

"Sin documentos no hay posible Historia, pero sólo con documentos tampoco existe ésta. Para que haya historia es necesario la presencia del hombre específico: el historiador, cuya labor crítica haga patente su proceso, objetivando un disperso y latente contenido", es la manera como concibe la Historia el maestro Carlos Daniel Valcárcel, quien nació en Lima el 3 de enero de 1911.

Asegura que esta ciencia está constituida por dos partes correlativas: una descriptiva o historiográfica, donde se enuncia el cómo de la vida histórica; y otra interpretativa o historiológica enunciativa del qué, de su correspondiente significado.

Fue en San Marcos donde inició su carrera como catedrático adscrito, en 1942. Valcárcel quien ha sido honrado por su alma mater con el título de Profesor Emérito, ejerció la docencia en diversas universidades del país y del exterior. Fue también Profesor Visitante y conferenciante en universidades y centros culturales del país, América, Europa y Asia.

En 1974 la UNESCO distinguió a tres historiadores: Ricardo Donosso (Chile), Ignacio Rubio (México) y Carlos Daniel Valcárcel (Perú), por estudiar los documentos sobre la emancipación existentes en los archivos europeos, hecho que culminó con la publicación de sendos tomos sobre sus respectivos países. Ha sido colaborador de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla y del Instituto Panamericano de Geografía e Historia de México. Trabajó en los archivos de Caracas, México, La Habana, Río de Janeiro, Sevilla Madrid, Bruselas y Londres.

Valcárcel ha recibido numerosas distinciones: el Premio Nacional de Historia Inca Garcilaso, Premio Nacional de Educación Toribio Rodríguez de Mendoza, Medalla de Oro y Diploma de Honor de la Fundación Luis Antonio Eguiguren y Premio de la Embajada Argentina sobre Reforma Universitaria. Es Miembro Honorario del Instituto de Investigaciones Histórico-Argentino, así como Miembro Correspondiente de la Academia Nacional de Historia de Venezuela, de México y del Instituto Gonzalo Fernández de Madrid; ostenta la más alta condecoración en el grado de Amauta otorgado por el Ministerio de Educación en 1990.

Ha sido, igualmente, Presidente del Seminario Universitario Nacional de Biblioteca y Publicaciones, director de la Biblioteca de la Universidad de San Marcos y director del Archivo Central de San Marcos.

Entre sus libros podemos mencionar Rebeliones indígenas, La rebelión de Tupac Amaru (traducida al japonés en 1985), Perú Borbónico y emancipación, Historia de la educación incaica y Garcilaso inca.

La historia de la universidad de San Marcos también fue reseñada por Daniel Valcárcel en su libro San Marcos, Universidad Decana de América, así como la relación que tuvo el libertador Bolívar con San Marcos en la Obra educativa de Bolívar en el Perú y su recibimiento en San Marcos.

 


 

Abraham Valdelomar

 

Pese a que su tránsito por este mundo fue muy corto, Abraham Valdelomar (1888-1919) es considerado uno de los escritores peruanos más destacados de este siglo. Su mayor aporte a nuestra Literatura lo encontramos en sus cuentos, género literario que cultivó con mucha creatividad y emotividad.

Nació en Ica el 27 de abril de 1888. Sobre los primeros años de su vida mucho se ha escrito y especulado. Luis Alberto Sánchez en Literatura Peruana escribió: "Se dice que a los nuevos años Abraham (Valdelomar) abandonó Ica para venir a Lima y antes desempeñó en Chincha algunos menesteres relacionados con la panadería. Puede haber sido así, pero las fechas asignadas no concuerdan".

Pedro Abraham Valdelomar y Pinto, nombre completo de este escritor iqueño, estudió la secundaria en el Colegio Nuestra Señora de Guadalupe, en Lima. Luego, al paso de algunos años, en abril de 1905, se matriculó en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Durante su permanencia como estudiante en la Universidad más antigua de América, San Marcos, Abraham Valdelomar firmaba papeletas donde su edad variaba inexplicablemente. Sobre este hecho el estudioso LAS señaló: "Presumimos que Valdelomar quería mantener su calidad de estudiante a fin de gozar de una credencial para sus actividades políticas a favor del candidato presidencial Guillermo Billinghurst al Gobierno, cuyo ‹Club Universitario› electoral presidía. En ese tiempo Abraham era un apasionado partidario".

Al poco tiempo, precisamente en 1912 Billinghurst llega al gobierno y lo nombra director del diario El Peruano y de la imprenta del Estado. Pero su participación duró poco tiempo porque al año siguiente viajó al Viejo Continente para cumplir misiones diplomáticas. Este viaje fue muy importante en la carrera de Valdelomar, pues le permitió afianzar su talento por la escritura.

Grupo Colónida
Regresa al Perú en 1916 y publica una efímera revista llamada Colónida, nombre de un futuro movimiento intelectual que fundó y en el cual reunió a escritores como Federico More, José Carlos Mariátegui, Abraham Valdelomar, entre otros.

En Los 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, Mariáteguí dice: "La bizarría, la agresividad, la injusticia y hasta la extravagancia de los "colónidos" fueron útiles. Cumplieron una función renovadora. Sacudieron la literatura nacional. La denunciaron como una vulgar rapsodia de la más mediocre literatura española. Le propusieron nuevos y mejores modelos, nuevas y mejores rutas."

En ese tiempo, el autor del Caballero Carmelo, además, acuñaría una frase conocida: “El Perú es Lima. Lima es el Jirón de la Unión. El Jirón de la Unión es el Palais Concert. Luego, el Perú es el Palais Concert.” Así resumió la efervescencia literaria que se vivía.

Escritor y dibujante
Su mayor contribución a las letras peruanas lo encontramos en sus cuentos. Para muestra dos botones: El Caballero Carmelo y El vuelo de los cóndores, uno de los cuentos más leídos en todos los colegios del país. Esto se debe a la pluma magistral y a la sensibilidad de Valdelomar, quien murió a los treinta años de edad, luego de sufrir un accidente cuando se encontraba en el departamento de Ayacucho.

Abraham Valdelomar también escribió poemas, los cuales estaban cargados simbolismo y añoranza. En ese sentido debemos citar su poema más comentado y conocido: El hermano ausente.

Valdelomar en este campo —según Mariátegui— "fue muy moderno, audaz, cosmopolita. En su humorismo, en su lirismo se descubre a veces lineamientos y matices de la moderna literatura de vanguardia".

El talento del Conde de Lemos (seudónimo aristocrático que asumió Valdelomar), no supo de límites ni barreras, artísticas esto porque también fue un excelente caricaturista. Así, colaboró en numerosas revistas de ese entonces, como lo fueron Monos y monadas, Aplausos y silbidos, La prensa, Mundo limeño, entre otros.

Estudiosos y críticos literarios del Perú coinciden en señalar que la temprana muerte de Abraham Valdelomar ocurrida en 1919, no impidió que se ganara un sitial preferencial en las letras peruanas.

Abraham Valdelomar


Anterior   |   Inicio   |   Siguiente

San Marquinos Ilustres del Siglo XX