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Ella Dunbar Temple

Ella Dunbar Temple nació en Lima el 10
de junio de 1918 y murió el 20 de febrero de 1998. Se sentía piurana por su linaje
norteño. Por parte de su padre, don Ricardo Temple Seminario, estaba vinculada a la
familia del héroe Miguel Grau. Precisamente, publicó una monografía titulada El
victorial de Miguel Grau, editada por San Marcos con motivo del centenario de la Guerra
del Pacífico.
En San Marcos se recibió como abogada en 1941 y en 1946 obtiene el grado de Doctora en
Historia y Literatura. Desde esa fecha se dedicó en forma exclusiva a la docencia en la
Decana de América.
Ella Dunbar Temple fue la primera mujer que ocupó una cátedra universitaria en el Perú.
Fue la primera historiadora profesional en la Academia Nacional de Historia. La primera en
una Junta Directiva del Colegio de Abogados de Lima y la primera como Vocal Superior
Suplente, cuando aún la mujer no era ciudadana en ejercicio.
Javier Pulgar Vidal jamás habría imaginado que la señorita Dunbar Temple llegaría a
ocupar estos importantes cargos negados hasta entonces a la mujer porque muy a su pesar la
desaprobó en la cátedra principal de Filosofía de la Religión, cuando la señorita
cursaba el primer año en la Facultad de Letras en la Pontificia Universidad Católica del
Perú.
"En relación con su pensamiento general de insurgencia, era también algo alejada de
los pensamientos religiosos y me expresó que ella no creía mucho en las enseñanzas que
yo empecé a impartirle. Llegado el día del examen tuve el desagrado de aplazarla, se
molestó muy agriamente y me dijo: nunca nadie me ha aplazado en materia alguna",
rememoró el amauta Pulgar Vidal.
Luego de este incidente la amistad entre maestro y alumna se consolidó con el transcurrir
de los años, tal es así que el autor de las Ocho regiones del Perú fue quien le
presentó a Julio C. Tello, estudioso que acentuó el pensamiento de Ella Dunbar Temple
sobre la cultura del antiguo Perú.
El historiador Miguel Maticorena señala que es múltiple la obra escrita por Ella Dunbar
Temple. "Fundamental fue la aportación de la historiadora a la Colección Documental
de la Independencia del Perú. De un total de 86 tomos, Temple publicó 14", anotó.
Sus aportes bibliográficos son fundamentales para una comprensión cabal de la
participación del pueblo peruano en el proceso de la emancipación.
Otro hecho que enaltece la memoria de la Profesora Emérita de San Marcos es la creación
de la Fundación Biblioteca Museo Temple-Radicati, Centro de Altos Estudios de
Investigaciones Peruanistas, que guarda entre sus tesoros una colección de 25 quipus
inéditos que pertenecieron a su esposo Carlos Radicati, con quien compartió su pasión
por la investigación.
"La doctora Temple fue una verdadera maestra: formó promociones de historiadores,
amó la ciencia, la historia y su biblioteca particular estaba a disposición de quienes
fuimos sus alumnos", escribió Manuel Ballesteros Gaibrois, historiador español que
fue uno de sus discípulos.
Luis E. Valcárcel
Hijo de Domingo L. Valcárcel y Leticia
Vizcarra, nació en Moquegua el 8 de febrero de 1891. Su familia se trasladó a la ciudad
imperial del Cusco, donde estudió en el Colegio Peruano y el seminario de San Antonio de
Abad.
Luis Eduardo Valcárcel Vizcarra fue un hombre que desde sus comienzos se sintió
profundamente comprometido en dar a conocer las raíces autóctonas del Perú, un país
milenario y rico en tradición. Fue uno de los más empecinados en demostrar la
originalidad de la civilización de los Andes o más circunstancialmente, la
correspondiente al período de los incas. Esta época, llamada del Incario, fue estudiada
exhaustivamente por el maestro Valcárcel dando inició en el país, al desarrollo de esa
disciplina científica denominada etnohistoria. A este insigne estudioso se le debe
también el haber iniciado en el Perú la corriente conocida como antropología cultural.
Carlos E. Valcárcel, joven aún, ingresó a la Universidad del Cusco y participó
activamente en el movimiento que propugnó la reforma universitaria. Simultáneamente,
ejerció el periodismo trabajando como redactor en los diarios El Sur, La Sierra, El Sol y
El Comercio, donde llegó a ser director desde 1916 hasta 1923.
Fue inspector departamental de Educación del Cusco, presidente del instituto histórico
de la ciudad imperial, diputado por Chumbivilcas y fundador del Museo Arqueológico de
dicha región.
Luis Valcárcel mantuvo vínculos muy estrechos con el gran pensador y ensayista José
Carlos Mariátegui, iniciados durante la estada del ideólogo en el Cusco, según refiere
la Enciclopedia Biográfica e Histórica del Perú de Milla Batres.
En Lima
Nombrado en 1930 Director del Museo Bolivariano el doctor Valcárcel se trasladó a Lima.
Al año siguiente y hasta 1945 asumió la dirección del Museo Nacional del país.
En su paso por los claustros sanmarquinos fue catédratico de Historia de la Cultura
Peruana e Historia del Perú, y posteriormente Decano de la Facultad de Letras desde 1956
a 1961. En la Decana de América estableció el Instituto de Etnología.
El historiador Luis Varcárcel fue ministro de Educación Pública (1945 - 46), presidente
de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas, director del Museo de la Cultura
Peruana y del Instituto Indigenista Peruano.
Profuso escritor
Entre sus obras sobresalen Kon, Pachacámac, Viracocha, De la vida inkaika, Tempestad en
los Andes, Mirador del indio, Ruta cultural, Historia de la cultura antigua andina del
Perú, Etnohistoria del Perú antiguo e Historia del Perú antiguo.
Publicó textos de etnohistoria, una combinación de los tradicionales relatos de las
crónicas con información arqueológica y etnográfica. Fue así como impulsó la
corriente antropológica cultural en el Perú.
En 1932 inició la edición de la Revista del Museo Nacional, donde aparecieron
importantes trabajos arqueológicos. Publicó además, en 1981, sus propias Memorias. Por
su fecunda labor fue galardonado con las Palmas Magisteriales, en el grado de Amauta.
A la edad de 96 años dejó de existir el 26 de diciembre de 1987. A las exequias
asistieron, entre otras ilustres personalidades del mundo científico, político y
cultural, los ex presidentes Fernando Belaúnde Terry y Alan García Pérez. Se puso así
punto final a la presencia física de uno de los más reconocidos estudiosos,
intelectuales, propulsores y amantes de nuestra cultura e historia milenaria. |
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