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Javier Pulgar Vidal

"Mi patria el Perú tiene un nombre
que significa abundancia. Su edad se pierde en los milenios de la pre-historia, más allá
de los 20 mil años; su riqueza se basa en la biodiversidad, vegetal, animal y
humana...", es el concepto del autor de Las Ocho Regiones Naturales del Perú, Javier
Pulgar Vida, quien en 1945 fue elegido diputado por Pachitea, provincia a la que pertenece
el distrito de Panao, lugar donde nació allá por el año 1911.
Egresado como abogado y Doctor en Letras de las aulas de la Pontificia Universidad
Católica del Perú, Pulgar Vidal, siempre estuvo ligado con la investigación geográfica
e histórica. También ha publicado sobre Las Noventiseis Zonas de Vida Natural del Perú,
las que se subdividen a partir de las Ocho Regiones Naturales del Perú".
"Las noventiseis zonas de vida natural en el Perú, son fáciles de identificar,
todas ellas tienen características muy diversas en la producción y para convertir las
riquezas naturales en recursos humanos", escribió al respecto en uno de los
boletines publicados en 1998 en la Universidad Particular Alas Peruanas, casa de estudios
que él preside.
A sus 88 años, son numerosas las obras que ha escrito, entre ellas Esquema geográfico
del Perú, La amazonía vínculo de unión internacional, o el Diccionario de ingenieros
agrónomos, así como El mapa de las ocho regiones naturales del Perú.
En 1946 se ligó a la Decana de América al asumir la cátedra de Geografía del Perú en
la Facultad de Letras.
De regreso al Perú tras algunos años de exilio en Colombia, nuevamente se incorpora a
San Marcos en 1962 ejerciendo la dirección del Departamento de Geografía de la Facultad
de Letras durante varios períodos, e inició la compilación de un ambicioso
"Diccionario Geográfico Toponímico del Perú". En 1975, en este mismo centro
superior obtiene el título de Geógrafo Profesional.
Posteriormente, las autoridades sanmarquinas le otorgaron el título de Profesor Emérito.
Y no es el único título que ostenta Pulgar Vidal, pues diversas universidades del país
reconocieron su labor. La universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huánuco, su tierra
natal, le confirió el título de Doctor Honoris Causa, al igual que la Universidad José
Faustino Sánchez Carrión de Huacho.
Las Palmas Magisteriales del Perú en el Grado de Amauta y la Orden de San Carlos en el
Grado de Gran Cruz, son las condecoraciones que completan el rosario de premios que ha
recibido este insigne peruano que amplió sus influencias hasta el hermano país de
Colombia donde fundó la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y como geógrafo
experto en Recursos Naturales fue contratado por el Ministerio de Agricultura de Colombia.
En dicho ministerio, fundó y dirigió el Fichero Científico Agropecuario.
Su labor de investigador siempre estuvo ligado con el quehacer universitario, tal es así
que fundó en 1959 la Universidad Comunal del Centro con sede en Huancayo, y en cuyas
filiales han tenido su origen las universidades Federico Villarreal, Hermilio Valdizán,
Daniel Alcides Carrión y José Faustino Sánchez Carrión.
Pulgar Vidal continúa investigando sobre los temas que más le apasionan y, seguramente,
que continuará aportando al país con novísimos conocimientos sobre nuestra benigna
geografía como lo ha venido haciendo hasta ahora.
Augusto
Salazar Bondy
Augusto Salazar Bondy fue un pensador
comprometido con su tiempo y con los problemas humanos. Sus ideas sobre la educación
traslucen o revelan su inquietud filosófica por resolver las necesidades educativas de la
sociedad peruana.
Como resultado de esta preocupación sobre los problemas educativos del país Salazar
Bondy se incorporó en 1970 al régimen nacionalista de Juan Velasco Alvarado para
participar en el proceso de la Reforma Educativa, labor durante la cual le sorprendió
prematuramente la muerte en febrero de 1974.
Augusto Salazar Bondy nació en Lima el ocho de diciembre de 1925. Estudió Filosofía en
la Universidad de San Marcos, donde obtuvo los grados de Bachiller y Doctor. Su espíritu
de superación y de búsqueda de nuevos horizontes lo llevó a especializarse en la
Universidad Autónoma y el Colegio de México y en las universidades de París y Munich.
En 1954 Salazar ingresó a trabajar como catedrático en San Marcos donde dictó el curso
de Introducción a la filosofía y Metodología de la educación, en la Facultad de
Educación.
En la obra de este filósofo con respecto a la educación del país se aprecian dos clases
de enfoque desde el punto de vista ontológico y del histórico social; esta inquietud se
ve reflejada en sus libros Misión y formación del maestro, Educación humanística y
educación técnica: una falsa oposición y La educación peruana en el mundo
contemporáneo.
En este último trabajo ataca la situación de la educación como una Educación en
crisis, y relaciona tal crisis educativa con una fuente mayor de problemas, que es la
crisis social. "La educación está en crisis porque el Perú está en crisis, aquí
donde impera la desigualdad social, los privilegios, la explotación del trabajador y el
enclaustramiento de las regiones", es el argumento del filósofo.
Filosofía de la Liberación
El estudioso de la obra de Salazar, David Sobrevilla en uno de sus escritos señala que la
etapa de madurez en su evolución filosófica termina en 1968 para dar paso a una nueva
etapa donde propone una filosofía de la liberación como una corriente
tercermundista que debía superar a la filosofía procedente de los centros de poder.
Sobrevilla precisa que Salazar intentó renovar la antropología filosófica con su obra
inacabada Antropología de la dominación, y se dedicó a tres líneas de investigación:
la reflexión sobre la dominación y la liberación; la consideración renovada sobre la
cultura y la filosofía de la dominación; y el planteo de estrategias que permitieran
superar la dominación.
Luego de un análisis profundo de la obra de Salazar Bondy, David Sobrevilla concluye que
si Mariátegui tuviera a la vista los escritos de Augusto sobre dominación y liberación
cambiaría de opinión porque ellos dan testimonio de un pensamiento hispanoamericano que
no es más meramente imitativo de los bloques de poder, aunque haya aprendido de él, y
que ha reorientado su labor en el sentido de promover el final de la dominación de los
países del Tercer Mundo.
Sobrevilla menciona a Mariátegui porque el Amauta en 1925 al preguntarse sobre la
existencia de un pensamiento hispanoamericano ofrecía una respuesta negativa. "Me
parece evidente la existencia de un pensamiento francés, alemán, etc., en la cultura de
Occidente. No me parece igualmente evidente la existencia de un pensamiento
hispanoamericano", escribió en la revista Mundial.
Definitivamente, el estudioso sanmarquino no sólo señala el problema sino plantea
soluciones donde concibe una educación para el desarrollo, lo que supone la exigencia de
convertir a la educación, a través de la escuela técnica, en formadora de hombres
nuevos que puedan responder eficazmente a la necesidad del desarrollo nacional, material y
espiritual.

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