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Francisco
Miró Quesada Cantuarias

Nacido en Lima en 1918, este filósofo y
matemático sanmarquino considera que sí existe una filosofía latinoamericana y precisa
que uno de los más grandes aportes en este campo, ha sido la del filósofo brasileño,
Alfonso Newton D Acosta quien ha creado un sistema de lógica que rompió con todos
los paradigmas anteriores, desde Aristóteles hasta Hegel. "Su lógica se está
utilizando hasta en la computación, saltando de la importancia filosófica a una
tecnológica", subrayó este ilustre humanista, que fue distinguido por su alma mater
como Profesor Emérito hace algunos años.
Le habría encantado conocer a la Madre Teresa de Calcuta, a Einstein y a Godel. Considera
que la mayor mentira del siglo es decir que todo se compra con dinero y su más grande
preocupación es que el tráfico de armas no termine por completo.
Francisco Miró Quesada Cantuarias, uno de los filósofos más importantes del país,
considera que en las preguntas donde siempre ha tropezado y seguirá tropezando la
filosofía son: ¿Hay vida después de la muerte? ¿Existe Dios?
En estos casos la religión ha suplantado a la filosofía. En este siglo la
filosofía es la ciencia que ha fracasado, y la ciencia es la filosofía que ha triunfado,
no hay línea divisoria entre las dos", precisó al respecto el filósofo en una
reciente entrevista publicada en un diario local.
Miró Quesada Cantuarias, que ha realizó estudios doctorales en el extranjero, se
preocupó por introducir en el Perú la Lógica y las corrientes epistemológicas
contemporáneas. Entre sus principales obras en este campo podemos mencionar Sentido del
movimiento fenomenológico, Problemas fundamentales de la lógica jurídica, El Hombre sin
teoría, Apuntes para una teoría sin razón y El problema de la libertad y la ciencia
moderna, que lo desarrolló en colaboración con Oscar Miró Quesada.
Desde la dirección del Suplemento Dominical del diario El Comercio, escribe y publica
para difundir sus pensamientos en el orden filosófico, especialmente en el campo de la
Lógica matemática", las relaciones entre las matemáticas y la filosofía y
algunos problemas científico-filosóficos.
Uno de sus singulares aportes en el campo literario es el conjunto de crónicas de viaje
que, bajo el título de La otra mitad del mundo le sirvió para reunir sus impresiones de
viaje a la Rusia soviética, la China continental y otras naciones dentro de la órbita
del comunismo oriental.
"El estilo de Miró Quesada Cantuarias es nervioso y directo. No utiliza casi nunca
metáforas ni circunloquios, en parte por la índole de los asuntos que trata, y de otra
parte por una visible ausencia de preocupación literaria. Sus opiniones suelen
presentarse bajo una forma un tanto periodística, eminentemente vivaz", escribió
Luis Alberto Sánchez en su libro La literatura peruana.
Francisco Miró Quesada ha representado al Perú como Embajador, también fue Ministro de
Educación durante el primer Gobierno de Belaúnde y hasta hace poco presidió la
Federación Internacional de Sociedades de Filosofía.
Francisco Miró Quesada, tras optar el grado de Doctor en Filosofía en la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos, fue incorporado a la Decana de América en 1941; asumió la
cátedra de Filósofos contemporáneos y en 1946 el curso de Lógica.
Becado por la Unesco, estudió un curso sobre La formación del profesorado
secundario en Francia, Italia e Inglaterra. También en 1955, invitado por la
Universidad de Bonn en Alemania, dictó un curso de invierno sobre Educación
pública.
Oscar
Miró Quesada de la Guerra
Tenaz divulgador de la ciencia, Oscar Miró Quesada nació en Lima en 1884. Ingresó a San
Marcos con el objetivo de estudiar Medicina, pero a la postre se orientó hacia las
disciplinas humanísticas y sociales. Tras optar el grado de Bachiller en Letras, se
graduó de Doctor con una tesis sobre El arte y la cultura general. Poco tiempo después
obtuvo también los de Bachiller y Doctor en Derecho, con tesis en las cuales trató sobre
el divorcio, la nacionalización del derecho y la extensión universitaria.
Un amigo de Oscar Miró Quesada, sin que lo supiera, envió los artículos periodísticos
de éste a Albert Einstein. La respuesta del sabio fue una carta donde le manifestaba su
asombro por la labor desarrollada.
Oscar Miró Quesada fue desde 1901 el iniciador del periodismo científico en el Perú y
el mundo. Escribió durante su larga y fecunda vida, sobre todas las teorías científicas
importantes que tuvieron influencia mundial.
Se entusiasmó con la teoría de la relatividad. Para comprender a fondo los conocimientos
matemáticos que se requiere en este campo, a los 50 años de edad reformuló sus estudios
avanzados sobre esta materia. Ni bien comprendió y apenas dominó la teoría de la
relatividad comenzó a divulgarla a través de libros y, principalmente, en el diario El
Comercio.
Creyó que así contribuía a estimular el progreso nacional; y a través de los años
desplegó una plausible aptitud para renovar y ampliar sus afinidades científicas con el
propósito de conferir actualidad e intensidad a sus divulgaciones.
Entre las obras que comprenden esta parte de sus investigaciones podemos citar títulos
como La Relatividad y los quanta, El número y la realidad, El problema de la libertad y
la ciencia y en colaboración con Francisco Miró Quesada Cantuarias, La Bomba atómica.
También publicó Problemas ético-sociológicos del Perú, El arte y la cultura, así
como La salud y el cuerpo humano y Formación del profesorado de enseñanza secundaria.
Antes de dedicarse de lleno a divulgar los conocimientos científicos fue incorporado a la
docencia de la Decana de América como catedrático interino de Sociología, en 1910, y en
la Facultad de Jurisprudencia donde regentó la cátedra de Derecho Penal e inauguró el
de Criminología. En este período publicó los libros Breves apuntes de mesología
criminal y Antropología criminal. En 1927 hizo un viaje de estudios por Europa y desde
entonces se apartó de la enseñanza.
El crítico literario Estuardo Núñez señala que Oscar Miró Quesada dentro de su vasta
y multifacética producción cultivó también el ensayo filosófico y estético, en sus
libros La realidad del ideal y La renovación estética por el toreo, ensayos que son
considerados de envergadura sobre la tauromaquia. Por su parte, Luis Alberto Sánchez
agrega que el autor insertó composiciones rimadas en El Comercio y las editó después en
un volumen titulado Versos.
Fue miembro de la Academia Peruana de la Lengua, la Academia Nacional de Historia, así
como también de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de la
Sociedad Geográfica de Lima y la Sociedad Peruana de Filosofía.
Otra de las etapas cruciales en su vida fue el vínculo con el diario El Comercio. Como
miembro del directorio y como director general cargo que ocupó hasta su muerte en
1981 apoyó siempre todas las iniciativas de renovación tecnológica del diario.
En el aspecto político, social y pedagógico, su influencia en El Comercio fue igualmente
decisiva. En todas las oportunidades en que la causa del Perú estuvo en juego, su pluma
emergía valiente a la palestra periodística. Fue un hombre que amó al Perú y creyó en
el potencial de los peruanos.

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