| GACETA SAN MARQUINA | ||||
| Año IX - Nº 38 | | | Órgano Oficial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos | | | Enero - 2000 |
PROHOMBRES DEL SIGLO XX |
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Aramburú Menchaca nacido en Lima, en 1909, fue jurista, político, periodista, internacionalista y diplomático; pero sobre todo maestro universitario. Sus discípulos lo recuerdan como un hombre generoso, polifacético, conversador, abierto y culto. Alguien lo definió como un "Poliedro con lados infinitos". "Yo estudié en San Marcos y desde que me inicié en la cátedra nunca he cambiado de camiseta", decía Aramburú Menchaca a sus alumnos cada vez que iniciaba sus clases como catedrático de Derecho Internacional Público en la Decana de América. En San Marcos obtuvo el título de Abogado y el grado de Doctor en Derecho, además del Bachillerato en Historia, Filosofía y Letras. Cuando cesó como docente, tras 50 años de fecunda labor , la universidad lo distinguió como Profesor Emérito en reconocimiento a sus extraordinarios méritos académicos, intelectuales y personales. "Tenía por San Marcos ese sentimiento que nos une a los sanmarquinos, mezcla de orgullo por su tradición y de preocupación por los problemas que han afligido a nuestra Alma Mater", escribió Max Arias Schreiber en uno de su artículos publicados precisamente en esta revista tras la desaparición física de Aramburú el 23 de febrero de 1994. Quienes conocieron a Aramburú Menchaca
recuerdan que su vocación jurídica fue profunda. Aseguran que desde la cátedra La
Tribuna Pública y los medios de comunicación se identificó con las grandes causas
nacionales, principalmente con sus argumentos en defensa de nuestro mar territorial. La elaboración de los argumentos para la
defensa del mar peruano los inició en 1952, al presentar su tesis para obtener el
doctorado; el título que escogió para esta oportunidad fue El sistema marítimo regional
del Pacífico Sur y las nuevas tendencias del derecho del mar, consagrada a exponer la
posición peruana en los conflictos suscitados por la fijación de sus fronteras
septentrionales y los fundamentos de la defensa del mar territorial extendido hasta un
límite de 200 millas. Prolífica Trayectoria Aramburú Menchaca ya no está entre
nosotros. Su obra continúa vigente a través de sus textos que son de consulta necesaria
para los especialistas y los alumnos que recién se inician en el mundo del derecho, sobre
todo, de la defensa en el fuero internacional.
José María Arguedas nació en Andahuaylas, en 1911. Cuando era muy niño aún quedó huérfano de madre. Al comenzar su adolescencia fue llevado a la costa para continuar sus estudios como alumno interno en un colegio de Ica. Al terminar sus estudios secundarios, se matriculó en la universidad Nacional Mayor de San Marcos para estudiar Literatura. Arguedas es considerado uno de los más destacados escritores peruanos, ocupación literaria que la compartió con sus cargos de funcionario público y maestro. Trabajó varios años en el Museo Nacional y llegó a ser director de la Casa de la Cultura. Su vocación de maestro le permitió dictar cátedra en las universidades de San Marcos y La Agraria. Se afirma que Arguedas fue criado por los sirvientes indios de su casa paterna y, prácticamente, desde que nació, se empapó de la cultura indígena propia de la región de Andahuaylas, Apurimac. Aprendió el quechua y se familiarizó con las costumbres indígenas al punto de centrar el fondo de su obra literaria en buscar la redención de los indígenas y de su cultura. Este acercamiento no sólo se dio por haber vivido con ellos desde su niñez sino también por su dedicación consciente al estudio científico de la etnología y el folklore popular. "Cuando llegué a la universidad leí los libros en los cuales se intentaba describir a la población indígena, me sentí tan indignado que consideré que era indispensable hacer un esfuerzo por describir al hombre andino, tal y como yo lo había conocido", dijo en una oportunidad al referirse al tema recurrente de su obra. Arguedas inició su carrera literaria al
publicar su libro de cuentos Agua que muestra la rebeldía social de los indios. En 1941
publicó su primera novela Yawar Fiesta, donde revela su constante preocupación por
entender la cultura y el espíritu quechuas. Después de muchos años de silencio
publicó, en 1958, Los Ríos Profundos, considerada por muchos críticos, como su mejor
novela. Uno de los puntos importantes en la obra antropológica de José María Arguedas es el estudio de la música y su integración en la vida indígena. La vida de Arguedas fue muy difícil y desgarrada, era una lucha perpetua contra la soledad y la incomprensión social, transcurrió en el medio capitalino hostil y mezquino, muy diferente al mundo andino que tanto amaba. El periodista José Miguel Oviedo señala que la última década de vida y obra de Arguedas fue un periodo intensamente doloroso, angustioso y sobre todo confuso para él, pues sus conflictos personales, el agitado proceso sociopolítico del país (agudizado por el golpe militar revolucionario de 1968) y hasta la misma posición intelectual que el autor había ganado en el panorama nacional empezaron a pesar demasiado sobre sus minadas fuerzas. Oviedo precisa que en esta etapa produjo obras de muy distinta naturaleza, como El sexto, descarnado testimonio de sus meses de encarcelamiento por razones políticas, en 1937; el relato La agonía de Rasu Ñiti que ensambla perfectamente su investigación antropológica y su intuición estética y sobre todo sus dos últimas novelas Todas las sangres y El zorro de arriba y el zorro de abajo. Esta última obra es el testimonio desgarrador de los conflictos internos que atravesaba los últimos días de su existencia. Arguedas se suicidó de un disparo de pistola cuando era profesor de la Universidad Agraria, el 28 de noviembre de 1969.
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