INVESTIGACIONES PECUARIAS : Enero - Julio 1998,  Vol. 9 Nº 1

 

PRODUCCIÓN DE PASTOS CULTIVADOS EN TRES ZONAS AGROECOLÓGICAS DE LA SIERRA CENTRAL

Custodio Bojórquez R.1

 

Abstract

The objetives of the study were define the productivity of the pasture growing at different altitudes in the Mantaro Valley, and evaluate the effect of the cutting intervals on the population and quality of the pasture. The experiment was conducted for two years on three localities with different altitude: Huanchar (3,300 m), Chaquicocha (3,700 m), and San José de Quero (4,050 m). The pasture used was an asociation of Perennial Rye Grass, Italian Rye Grass, Cocksfoot, White clover and Red clover. The highest annual production of dry matter (DM) was obtained at Chaquicocha (26,840 kg. DM/ha/year) and with 30 days cutting intervals instead of 40 and 50 days. DM yield in the rainy season was 6 to 15 times higher than in the dry season, showing the highest fluctuation at San José de Quero. The protein quality and the legume population were higher at lower localities. The food requirements of dairy cows were calculated for Chaquicocha (4,408,9 kg. DM/cow/year), Huanchar (4,516 kg. DM/cow/ year) and San Jos6 de Quero (4,144.9 kg. DM/cow/year), and the data from theses localities were used to calculate the hypothetical carrying capacity, resulting 4.2, 3.4 and 1.6 cow /ha/year, respectively.

Key words: Cultivated pastures, stocking rate, dry matter production.

 

Resumen

Los objetivos del estudio fueron evaluar la productividad, de composición y calidad de las pasturas en diferentes períodos de descanso de pastos cultivados introducidos en diferentes niveles altitudinales en el Valle del Mantaro. El estudio se llevó a cabo, por dos años consecutivos, en las comunidades campesinas de Huanchar (3,300 msnm), Chaquicocha (3,700 msnm) y San José de Quero (4,050 msnm), en los módulos lecheros implementados por IVITA. La asociación de pastos establecida estuvo compuesta por Rye grass inglés, Rye grass italiano, pasto ovillo, trébol blanco y trébol rojo. Los resultados muestran mayores rendimientos en la localidad de Chaquicocha (26,840 kg.. materia seca/ha/año). El período de descanso de 30 días en las tres localidades produjo mayor rendimiento anual que los períodos de descansos de 40 y 50 días. La producción de MS en la época lluviosa fue 6 a 15 veces mayor que en la época seca; teniendo una mayor fluctuación en la zona más alta (San José de Quero). La calidad proteica y la población de leguminosas fue mayor en la zona más baja del Valle. Los requerimientos por año de una vaca lechera en Chaquicocha es de 4,408.9 kg. MS, en Huanchar de 4,516 kg. MS y en San José de Quero 4,144.9 kg. MS. La carga animal calculada para las tres localidades, fueron de 4.2, 3.4 y 1.6 vacas/ha/año, respectivamente.

Palabras clave: Pasto cultivado, carga animal, producción de Materia seca.

 


Rev. de Investigaciones Pecuarias 1998; 9 (2):20-1

 

Introducción

En el Valle del Mantaro, aun en áreas reducidas, las condiciones climáticas cambian abruptamente en función de los cambios de altitud. Estos cambios climáticos tienen una fuerte influencia sobre el crecimiento de los pastos. Asimismo, se reconoce que en las pasturas la acumulación de reservas nutritivas, la tolerancia al frío y el calor están muy ligados a las condiciones del medio a que están expuestas.

Tres son los factores climáticos importantes que determinan el desarrollo vegetativo, reproductivo y la maduración de una especie forrajera. Ellos son luz, temperatura y humedad.

En la región andina, la atmósfera está enrarecida en su espesor y deja pasar una radiación solar mucho más intensa que en lugares de similar latitud pero a nivel del mar. Esta radiación tiene rayos de menor longitud de onda obligando a las plantas y animales a desarrollar sistemas de adaptación para sobrevivir en estas condiciones (Tapia, 1984; Ruiz y Tapia, 1987).

En el Valle del Mantaro, la temperatura varía más con la altura que con la estación. Se calcula que la temperatura media anual baja en 0.5º C por cada 100 metros adicionales de altura y, por encima de los 4,000 metros, el mismo cambio de altitud produce una baja mayor de temperatura (Mayer, 1981). Las temperaturas medias mínimas diarias son bajas en la estación seca y altas durante la estación lluviosa. Igualmente, las heladas son más frecuentes a mayor altura.

La temperatura del aire, y sus variaciones diurnas y estacionales, influye en mayor o menor grado en todos los procesos fisiológicos de la planta. Así, la temperatura óptima para las diferentes especies vegetales, fases de desarrollo y sus órganos (parte aérea, raíces, rizomas, etc.) es variable. El mayor número de especies de pastos que se introducen a las áreas alto andinas y provienen de zonas templadas poseen un intervalo óptimo de temperatura, que se sitúa entre los 10 a 20º C. Tanto las temperaturas demasiado bajas como las excesivamente altas detienen el desarrollo de las plantas. Por ejemplo, las temperaturas mínimas en que pueden seguir creciendo el Thimoty (Phleum pratense) es de 0º C, el Rye grass italiano (Lolium multiflorum) es de 3 a 4º C, la avena (Avena sativa) de 4 a 5º C, el Rye grass inglés y el Pasto ovillo (L. perenne y Dactyl¡s glomerata, respectivamente) de 6 a 7º C (Malpartida, 1992).

La lluvia es otro factor climático importante en el crecimiento de las plantas. Además es el factor que más influye en la producción agrícola de pastos y forrajes. En el Valle del Mantaro, la estación lluviosa comienza entre setiembre y octubre, alcanzando su máximo entre enero y febrero y termina entre abril y mayo, con una gran irregularidad en su distribución mensual, que ocasionalmente causa severas perturbaciones en la producción agrícola y pecuaria (Mayer, 1981; Bojórquez, 1989 y col., 1989; Bojórquez y Col., 1978).

Las características topográficas de los suelos de la Sierra Central afectan la capacidad de la tierra para capturar, almacenar y distribuir el agua. Su abrupta topografía, la erosión y la reducida cubierta vegetal explican el hecho de que el 60% de la precipitación se convierta en escorrentía (Tos¡, (1960); citado por Mayer, 1981).

Por las razones expuestas, la introducción y producción en la zona alto andina de nuevas especies y variedades de pastos y forrajes, dependerán de sus posibilidades de adaptación a las condiciones elimáticas.

En base a lo anterior, se planteó el presente trabajo con los objetivos de determinar la productividad de la asociación Rye grass-Trébol en tres pisos agroecológicos (bajo, medio y alto) del Valle del Mantaro y estimar su potencial productivo de leche.

 

Materiales y Métodos

El IVITA-El Mantaro, durante la década del 80, estableció cinco módulos lecheros en comunidades campesinas de la Sierra Central. El sistema se basó en pasturas cultivadas asociadas de gramíneas y leguminosas, con riego en la época seca y fertilización de mantenimiento (fósforo y potasio) al inicio de la temporada de lluvia. La tecnología establecida fue desarrollada en la Estación Experimental del IVITA-El Mantaro y validada en un Módulo Demostrativo de 5 ha (4.75 ha de pastos y 0.25 ha vivienda y sala de ordeño). En los módulos lecheros, la pastura estuvo conformada por la asociación de rye grass inglés, rye grass italiano, pasto ovillo, trébol rojo y trébol blanco. Para su utilización, la pastura fue dividida con cercos eléctricos, en 19 potreros de aproximadamente 0.25 ha cada uno. Cada potrero se pastoreó por franjas por 2 días y con descanso de 36 días. El manejo de los animales consistió en pastoreos día y noche, sin recibir concentrados ni forraje conservado, sólo sales minerales y agua a libre disposición. Los ordeños fueron a mano y dos veces al día. Las crías salían del módulo al tercer día de nacidos, después de tomar el calostro (Bojórquez y col., 1974; FAO, 1978).

Los módulos lecheros establecidos en diferentes comunidades campesinas del Valle del Mantaro, están ubicados en un amplio rango de niveles altitudinales.

Así tenemos a la Comunidad Campesina de Huanchar (a 3,300 msnm), Comunidad Campesina de Chaquicocha (a 3,700 msnm) y Comunidad Campesina de San José de Quero (4,050 msnm). Las características topográficas y de suelo fueron de ladera suave y suelo superficial en Huanchar, meseta plana con suelo profundo en Chaquicocha, y ladera con pendiente fuerte y suelo superficial en San José de Quero. Las comunidades de Huanchar y San José de Quero tuvieron dificultades en la provisión y manejo del agua de riego, por lo que en algunas ocasiones los riegos se hicieron a los 10 a 15 días; cuando los requerimientos reales fueron de 7 a 8 días. En cambio, en Chaquicocha los suelos son más profundos y con un buen contenido de materia orgánica, permitiendo riegos más espaciados (8 a 10 días) sin mayores problemas.

En todos los casos, la fertilización aplicada en la siembra fue de 0 kg. de Nitrógeno, 80 kg. de P2O5 y 60 kg. de K2O por ha. La fertilización de mantenimiento, en las mismas proporciones, fue aplicada al inicio de la temporada de lluvias.

En los módulos de Huanchar y San José de Quero, por el riesgo de robo de ganados los pastoreos fueron sólo de día (8:00 a 16:00 horas, aproximadamente) y los animales estuvieron en estabulación durante la noche, sin recibir alimento adicional. En cambio, en el módulo de Chaquicocha, por contar con cerco periférico los animales permanecieron en los potreros día y noche, siendo estabulados sólo al momento del ordeño. En este módulo entonces, hubo un mayor consumo y mayor reciclaje de nutrientes al suelo.

Para los estudios en cada localidad, se escogió un potrero representativo y se cercaron áreas de 60 x 60 m de lado, que se dividieron en tres bloques de 60 x 20 m, los que a su vez se subdividieron en parcelas de 20 x 20 m, que recibieron los tratamientos de períodos de descanso (30, 40 y 50 días). Los muestreos se realizaron por el método del metro cuadrado (Mott y Moore, 1985), cortándose 10 muestras a ras del suelo, por tratamiento. Además se tomaron 50 lecturas visuales de la producción y la composición botánica de la pastura, en cada período de descanso (Borel, 1981). Inmediatamente después de las evaluaciones se procedió al pastoreo de la parcela, hasta una altura de 3 a 5 cm. Las evaluaciones se realizaron durante dos años consecutivos y permitieron realizar 12, 9 y 7 cortes por año, para los tratamientos de 30, 40 y 50 días de descanso, respectivamente. Las muestras fueron secadas en estufa, a 60º C por 48 horas, para obtener la materia seca (MS) y realizar los análisis de proteína y fibra cruda (A.O.A.C., 1970).

En todas las localidades la asociación de pastos utilizada fue de Lolium perenne variedad "Ruanui", L. multiflorum "Paroa", Dactylls glomerata "Apanui", Trifolium repens "Huia" y T pratense "Turoa". Esta asociación que se sembró en la proporcion de 6 kg. para cada una de las gramíneas y 2 y 4 kg./ha para el trébol blanco y rojo, respectivamente. En la comunidad de Chaquicocha y San José de Quero, las vacas eran de la raza Brown Swiss, mientras que en la comunidad de Huanchar de la raza Holstein.

El diseño estadístico utilizado fue el de parcelas divididas, siendo localidades las parcelas y períodos de descanso las subparcelas. Para la comparación de medias se usó la prueba de Tuckey (Steel y Torrie, 1980).

En el Cuadro 1, se muestra los promedios de las precipitaciones y de las temperaturas medias, ocurridas en el Valle del Mantaro, para las localidades de Huayao, Pachacayo y Layve, ubicadas a 3,350; 3,600 y 4,095 msnm, respectivamente. No estuvieron disponibles los datos climáticos para las localidades donde se ubican los módulos de las comunidades; por lo que, estos datos sólo tienen valor referencial por la cercanía a los lugares en estudio y sus altitudes (SENA-MH1/OSE, 1988).

 

Cuadro 1. Precipitación mensual y temperatura media en Huayao (3,3500 msnm), Pachacayo (3,600 msnm) y layve (4,096 msnm).
Meses Precipitación (mm.) Temperatura media (ºC)
Huayao Pachacayo Layve Huayao Pachacayo Layve
Enero 118 134 130 12 10 8
Febrero 124 143 152 12 10 8
Marzo 115 156 138 12 10 8
Abril 63 62 60 11 9 7
Mayo 10 20 23 11 9 6
Junio 3 7 7 10 8 5
Julio 6 11 11 10 8 4
Agosto 24 18 18 9 8 5
Setiembre 41 41 49 10 9 6
Octubre 70 61 72 11 10 7
Noviembre 60 70 74 11 10 8
Diciembre 84 106 119 12 10 8
Total año 718 829 853

 

Resultados y Discusión

La producción de MS por corte y por año (Cuadro 2), fue significativamente superior (p < 0.05) en Chaquicocha y Huanchar, en comparación a la producción de San José de Quero. Sin embargo, la mayor producción lograda en Chaquicocha, a pesar de estar ubicado a 400 m más alto que Huanchar, indican que la temperatura imperante y la altitud no fueron limitantes de la producción de pastos (Tinoco, 1980; Ruiz y Tapia, 1987). En la Sierra Central, factores como fertilidad del suelo, retención de humedad, nutrientes y pendiente del terreno, parecen tener mayor influencia en el crecimiento de los pastos que la altura; por lo menos hasta altitudes de 3,700 a 3,800 m. Por encima de estas alturas, las temperaturas mínimas más bajas empiezan a limitar la producción de pastos (Ruiz y Tapia, 1987).

 

Cuadro 2.   Producción  de MS (Kg/ha) de la asociación Rye grass/Trébol, por corte y por año y la carga estimada según periodo de descanso en cada localidad.

Periodo de Descanso Módulo
(Localidad)
Producción de MS Carga estimada
corte año vacas/ha/año
30 chaquicocha 2,236 a 26,840 a* 304
Huanchar 1,821 a 21,850 a 2.8
S.J Quero 800 b 8,590 b 1.2
40 Chaquicocha 2,460 a 22,140 a 2.8
Huanchar 2,276 a 20,490 a 2.6
S.J. Quero 943 b 8,490 b 1.1
50 Chaquicocha 2,587 a 18,110 a 2.3
Huanchar 2,370 a 16,590 a 2.1
S.J. Quero 960 b 8,490 b 0.9
Pomerdio Chaquicocha 2,429 a 22,590 a 2.9
(Periodo de Descanso) Huanchar 2,156 a 20,050 a 2.6
S.J. Quero 901 b 8,380 b 1.1

 

La carga animal estimada en cada localidad (Cuadro 2), se realizó descontando 30% de la producción de pastos, por pérdidas de pisoteo y por ensuciado con heces durante el pastoreo (Smetham, 1973; Borel, 1981). El consumo promedio fue de 15 kg. (3% de una vaca de 500 kg. PV). La carga promedio de 2.9 vacas/ha/año de Chaquicocha fue similar al logrado en la pampa de Layve de la SAIS Cahuide (Salazar, 1982). Esta pampa posee una área similar en altura y características de suelo a Chaquicocha. Sin embargo, Tinoco, (1980), en Ayacucho reporta cargas que llegan hasta 5.6 vacas/ha/ año, con las mismas especies de pastos y rendimientos similares a Chaquicocha. Esta mayor carga es explicada debido a que el consumo de pastos en el campo fue restringido (5.2 h/día) y la alimentación de los animales fue completada por las noches con pasto conservado.

Aun cuando en todas las localidades se ha logrado mayores rendimientos por corte a 50 días de descanso (2,590, 2,380 y 960 kg. MS/ha/corte, para ChaquiCocha, Huanchar y San José de Quero, respectivamente); estos rendimientos no fueron estadísticamente diferentes (p > 0.05), a los logrados en 30 y 40 días de descanso (Cuadro 3). Igualmente, si se compara la producción anual acumulada, sólo en Chaquicocha y en el promedio de los módulos, se encuentra que los rendimientos son significativamente (p < 0.05) más altos en las pasturas con 30 días de descanso comparada a las pasturas con 40 y 50 días de descanso. Estos resultados son contrarios a los esperados ya que la hipótesis planteada fue de que a mayor altura y temperatura más baja el crecimiento de los pastos se retardaba, y descansos más prolongados de la pastura permitirían una mayor oportunidad a recuperarse y lograr mayores rendimientos. Tinoco (1980), en Ayacucho (3,500 msnm), reporta rendimientos de 16,780 kg. de MS/ha/año, con descansos de 45 días en promedio, resultados similares a los logrados en Huanchar y Chaquicocha con 50 días de descanso. En Puno, Moscoso (1981), a 3,840 msnm señala que en potreros de rye grass/treból, con descansos de 60 días, podía mantener 2.0 vacas/ha/año al pastoreo. Igualmente, Salazar (1982) informa que en la Sierra Central a 3,900 msnm las pasturas asociadas de rye grass/treból y con descansos de 35 a 45 días en la época lluviosa y 45 a 60 días en la época seca, soportan cargas de hasta 3 vacas/ha/año.

 

Cuadro 3.   Producción de MS (kg/ha) de la asociación  Rye grass/Trébol por localidad y según  los periodos de descanso

Localidad Periodod de descanso Nº de cortes Producción de materia seca
corte año
Chaquicocha 30 12 2,240 a 26,840 a
40 9 2,460 a 22,140 a b
50 7 2,590 a 18,110 b
Huanchar 30 12 1,820 a 21,850 a
40 9 2,280 a 20,490 a
50 7 2,380 a 16,590 a
S.J. de Quero 30 12 800 a 9,590 a
40 9 940 a 8,490 a
50 7 960 a 6,720 a
Promedio (localidades) 30 12 1,620 a 19,430 a
40 9 1,890 a 17,040 a b
50 7 1,970 a 13,810 b

* Promedio en columnas con letras iguales no son significativamente diferente (p>0.05) a la Prueba de Tuckey.

 

En el Cuadro 4, se ¡nuestra la producción promedio de MS por ha/día, por mes y por año para cada una de las localidades en estudio. En Chaquicocha, (3,700 m) se alcanza la mayor producción total de MS por ha/año (26,840 kg.). Esta producción, que es casi tres veces mayor al logrado en San José de Quero (4,050 m), estaría indicando que los 400 m de diferencia entre estas dos localidades son fundamentales. La temperatura imperante en esta última localidad limita claramente el crecimiento de la pastura. Por otro lado, se observa en el Cuadro 4 que en las tres localidades la producción en el mes de julio es crítica, extendiéndose este problema a los meses de junio y agosto en San José de Quero.

 

Cuadro 4.  Producción (kg/ha) diaria (d), mensual (m) y anual de Materia Seca (MS) en las tres localidades con periodo de descanso de 30 días

Mes Producción de MS
Caquicocha Huanchar S.J. Quero
d m d m d m
Enero 111.6 3,460 91.0 2,820 44.2 1,370
Febrero 117.9 3,300 96.1 2,690 46.8 1,310
Marzo 101.6 3,150 82.9 2,570 40.0 1,240
Abril 99.7 2,299 82.7 2,480 39.3 1,180
Mayo 55.5 1,720 49.4 1,530 29.0 900
Junio  38.3 1,150 30.7 920 4.7 140
Julio 18.7 580 14.8 460 2.9 90
Agosto 43.2 1,340 34.5 1,070 5.8 180
Setiembre 57.3 1,720 46.0 1,380 13.3 400
Octubre 68.1 2,110 53.9 1,670 23.2 720
Noviembre 83.0 2,490 66.3 1,990 31.3 940
Diciembre 91.3 2,830 74.5 2,310 36.1 1,120
Anual 26,840 21,850 9,590

 

Aun cuando la pastura puede seguir creciendo durante todo el año, la tasa de crecimiento es cambiante con la estación y la altura donde se está desarrollando. En la época de lluvia (diciembre-marzo), cuando las condiciones climáticas son buenas, sobre todo por la ausencia de heladas, la tasa de producción puede ser 6 a 15 veces mas que la producción en la época seca, aun con riegos semanales en esta época. Esta estacionalidad de la producción de pastos afecta fuertemente la producción animal en general y la lechera en especial (Silva y col. 1978; Zárate, 1982; Bojórquez, 1989).

Con respecto a la calidad nutritiva, en general, en los tres módulos, se encontró que el contenido proteico en etapas tempranas de utilización (30 días) fue más alto que en los períodos más tardíos (Van Soest, 1985). Igualmente, se observó que los niveles proteicos fueron más bajos en la época seca que en la época de lluvia (Cuadro 5). Estos resultados son similares a los obtenidos por Acuña y col. (1978) y San Martín y col. (1980) quienes trabajaron con asociaciones simples de Lolium perennelTrifolium repens y L. multiflorum/T repens, y a los que obtenidos por Malpartida (1992) en trabajos realizados en el Valle del Mantaro, la SAIS Ramón Castilla y la SAIS Pachacútec.

La composición botánica de la pastura en las diferentes localidades, períodos de descanso y época del año se muestran en el Cuadro 6. La participación de las gramíneas aumenta a medida que se incrementa la altura, ocurriendo lo contrario con las leguminosas. En general, las leguminosas se reducen en la época seca debido a su menor tolerancia a la baja temperatura. Si bien las leguminosas como la alfalfa, el trébol rojo y el trébol blanco crecen durante la temporada fría, sus órganos muestran gran sensibilidad a las fuertes heladas que queman el tallo, las puntas o por lo menos los foliolos, ocasionando una detención del crecimiento (Malpartida, 1992). La participación de las leguminosas no sólo afecta la calidad de la pastura, sino también la productividad (Smetham, 1973). El menor contenido de proteínas en la época seca y en las zonas altas, es explicado entonces a la disminución de la población de leguminosas.

 

Cuadro 5.   Contenido (%) de proteína cruda (PC) y fibra cruda (FC) de la Pastura por localidad, periodo de descanso y época del año.

Localidad

Periodo de descanso

Época LLuvial

Época Seca

PC

FC

PC

FC

Chaquicocha 30 20.8 19.4 15.3 18.3
  40 18.6 20.2 11.8 18.6
  50 11.5 20.9 11.4 20.5
Promedio   18.6 20.2 12.8 19.1
Huanchar 30 20.0 20.6 19.1 20.0
  40 18.5 22.1 18.2 20.4
  50 15.1 21.6 15.1 21.5
Promedio   17.9 21.4 17.5 20.6
S.J. Quero 30 18.9 22.4 17.1 18.9
  40 16.2 23.2 11.4 19.3
  50 13.0 22.1 10.9 19.5
Promedio   16.0 22.6 13.1 19.2

 

Cuadro 6.  Composición botánica de la pastura (%) por la localidad, periodo de descanso y época del año.

Localidad Periodo de descanso Época LLuviosa Época Seca
G1 L2 M3 G L M
Chaquicocha 30 71 28 1 86 13 1
  40 84 14 2 91 5 4
  50 80 18 2 84 11 5
Promedio   78 20 2 87 10 3
Huanchar 30 74 26 0 82 18 0
  40 58 42 0 80 20 0
  50 81 19 0 86 14 0
Promedio   71 29 0 83 17 0
S.J. Quero 30 88 11 2 89 6 5
  40 81 16 3 89 9 2
  50 89 13 6 90 4 6
Promedio   83 13 4 89 6 5

1) G= gramínea, 2) L= leguminosas y 3) M= maleza

 

Para estos períodos de escasez de pastos se propone como alternativa viable la conservación de forrajes anuales como avena, vicia, trébol encarnado, etc.; así como, la elaboración de ensilaje de maíz "choclero".

En Nueva Zelandia, país caracterizado por producir leche a muy bajo costo, los ganaderos basan su producción esencialmente en la pastura. Por lo tanto, estos ganaderos manejan la disponibilidad de alimentos durante el año y los requerimientos alimenticios de las vacas. De esta manera aseguran que los requerimientos alimenticios del ganado coincidan, tan cercanamente como sea posible, con la producción o disponibilidad de la pastura a través del año (Holmes y Wilson, 1984).

En base a lo anterior, se estableció el perfil de la demanda anual de alimentos por el hato, teniendo en consideración el estado fisiológico del animal y la producción de leche esperada con la disponibilidad y calidad de la pastura, con la finalidad de tener una utilización más eficiente de los recursos disponibles. En el Cuadro 7 se muestran los perfiles de las necesidades alimenticias de las vacas lecheras criadas en cada localidad. En las tres localidades se consideró que las vacas paran la primera semana de noviembre y son inseminadas la segunda quincena de enero.

En base a los perfiles anteriores, se calculó los requerimientos anuales de alimentos para vacas con producciones estimadas de 3,600, 4,150 y 2,600 kg. de leche por campaña, en Chaquicocha, Huanchar y San José de Quero, respectivamente (Cuadro 8). En las tres localidades, el pico de lactación coincidió con el período de mayor crecimiento de pastos, lo que permite mantener una alta producción de leche.

 

Cuadro 7.  Perfil de demanda alimenticia de una vaca lechera de 500 kg. de peso vivo en Chaquicocha (Chaq.) y Huanchar (Huan.) y de 450 kg. en San José de Quero (SJQ).

Mes Estado Fisiológico Producción Leche Calidad de Pastura
(kg/días) (Mcal EM/kg de MS)
Chaq. Huan. SJQ Chaq. Huan. SJQ.
Noviembre Inicio lactación 16 18 10 2.8 2.8 2.8
Diciembre Pico lactación 18 20 12 3.0 3.0 2.8
Enero Pico lactación 18 20 12 3.0 3.0 2.8
Febrero Pico lactación 16 18 10 3.0 3.0 2.8
Marzo Lactación intermedia 11 13 8 2.8 2.6 2.6
Abril Lactación intermedia 11 13 8 2.8 2.6 2.6
Mayo Lactación intermedia 8 10 8 2.6 2.4 2.4
Junio Final lactación 7 9 6 2.4 2.4 2.4
Julio Final lactación 6 8 6 2.4 2.4 2.4
Agosto Final lactación 6 6 6 2.4 2.6 2.4
Setiembre Periodo seco 0 0 0 2.6 2.6 2.6
Octubre Periodo seco 0 0 0 2.6 2.6 2.6

 

Cuadro 8.  Cálculo de Requerimiento  de Alimento de una vaca de 500 kg de peso con una producción de 3,600 1 de Leche/año en Chaquicocha, 4,150 1/año en Huanchar y 2,600 1/año en San José de Quero, todas con 4% de grasa.

Mes Chaquicocha Huanchar San José de Quero
Requer. Requer. Pasto Requer. Requer. Pasto Requer. Requer. Pasto
Mcal/día kg/mes Mcal/día kg/mes Mcal/día kg/mes
Noviembre 39.52 423.3 40.60 453.0 31.89 341.7
Diciembre 42.00 434.0 43.08 445.2 34.37 380.7
Enero 42.00 434.0 43.08 445.2 34.37 380.7
Febrero 39.52 381.9 40.60 392.4 31.89 330.3
Marzo 35.80 369.8 36.88 408.3 30.65 365.5
Abril 33.32 357.0 34.40 396.9 29.41 339.3
Mayo 29.60 352.8 30.68 396.2 29.41 379.8
Junio 28.36 354.6 29.44 368.1 26.93 336.6
Julio 27.12 350.3 28.20 364.2 26.93 347.8
Agosto 27.12 350.3 25.72 306.6 26.93 347.8
Setiembre 25.61 295.5 23.78 274.5 25.35 292.5
Octubre 25.61 305.4 23.78 283.6 25.35 302.2
Requerimiento  Anual 4,408.9 4,516.2 4,144.9

 

Los cálculos se realizaron considerando la calidad y curva de producción mensual de los pastos en cada localidad. A los requerimientos de mantenimiento de Energía metabolizable (NRC, 1978), se le incrementó 40,30 y 50%, a los animales de Chaquicocha, Huanchar y San José de Quero, respectivamente; esto último para atender las necesidades de energía de los animales en pastoreo, en las condiciones climáticas y de altura propias de cada localidad.

En función de las cantidades calculadas en cada localidad se estimó la carga animal por ha, descontando en las tres localidades 30% de pérdidas (Cuadro 9). Las cargas estimadas para Chaquicocha, Huanchar y San José de Quero fueron de 4.2, 3.4 y 1,6 vacas /ha/año, respectivamente.

 

Cuadro 9.  Carga animal en cada localidad en relación a la producción de la pastura y de los requerimientos anuales de una vaca adulta

Localidad

Prod. MS

MS Disponible

Requer. MS

Carga

Kg/ha/año

Kg/ha/año

Kg/ha/año

vacas/ha/año

Chaquicoha 26,840 18,788 4,408.9 4.2
Huanchar 21,850 15,295 4,516.2 3.4
S.J. Quero 9,590 6,713 4,144.9 1.6

 

Los resultados obtenidos nos permite concluir que es posible introducir pastos cultivados de climas templados en las tres zonas agroecológicas del Valle del Mantaro, con una capacidad de soportar cargas animales de 4.2, 3.4. y 1.6 vacas/ha/año para Chaquicocha, Huanchar y San José de Quero, respectivamente. Del mismo modo los resultados muestran que la zona agroecológica intermedia (Chaquicocha 3,500 a 3,800 msnm) tiene un mayor potencial para producción de pastos y consecuentemente de leche, pudiendo llegar a 15,000 litros/ha/año con buen manejo y armonización de la curva de producción de pastos con la curva de los requerimientos alimenticios de las vacas, según sus estados fisiológicos.

1. Ing. Agron. MSc. UNMSM-FMV-Instituto Veterinario de Investigaciones Tropicales y de Altura (IVITA) El Mantaro. Apartado 55, Huancayo, Perú.

Ver Literatura Citada


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