SITUA : Octubre 96 - Marzo 97,  Año V  Nº 9

 


EDITORIAL

EL TRABAJO COMUNITARIO

La situación de salud en el departamento del Cusco en 1980 era alarmante, si bien es cierto que todavía sigue siendo actualmente difícil, se evidencian que los indicadores de salud vienen mejorando.

Frente a esta situación la Facultad de Medicina Humana de la UNSAAC en 1980 inició sus actividades con un plan de estudios donde se incluye actividades comunitarias tanto urbano marginales como rurales.

El trabajo comunitario que desarrollan los estudiantes y docentes en el Internado Rural y en las otras asignaturas de Salud Pública ha venido desarrollando muchas actividades en bien de la salud en varias comunidades rurales, resolviendo problemas concretos concernientes a ésta.

La foto de la carátula nos muestra como en 6 meses nuestras internas Gudith Coa primero y luego Ofelia Ardoz en su internado rural en el C. S. Urcos, lograron cambiar completamente el abastecimiento de agua de la Comunidad de Mollebamba. En mayo de 1996, la Comunidad se abastecía de agua de unos "manantes" que eran un lodazal, y compartían su consumo con los animales; las enfermedades de transmisión hídrica tenían alta incidencia. Gudith enfrentó el problema, reunió a la gente, les explicó las consecuencias derivadas y les planteó la necesidad de proteger sus "manantes ", la comunidad, después de varias reuniones acordó realizar el trabajo, se hicieron faenas, recolectaron piedras, arena; el cemento, clavos y alambres los dio el PEAPS-UNSAAC/gtz del Convenio Perú-Alemania y así se protegieron los manantes. Ofelia al continuar el trabajo iniciado, siguió insistiendo en la necesidad de cubrir los manantes y hacer canales para que no se formen charcos de agua, la gente se encontraba más entusiasmada y con el material que dio el Convenio UNSAAC/AID (madera, bisagras, clavos y cemento) se tienen protegidos estos manantes. Ofelia avanzó más y ha conseguido junto con la comunidad, que el Proyecto Sanbasur de Cosude los considere para un proyecto integral de agua potable y desagüe. Cabe resaltar también que en este trabajo el personal (profesional y técnico) del C. S. de URCOS del MINSA ha contribuido decididamente en el desarrollo de todas estas actividades. Con mucha satisfacción podemos decir que la integración docente, asistencial y comunal ha logrado resolver un problema de salud comunitaria.

Este trabajo comunitario y la enseñanza de la Salud Pública en la Facultad de Medicina Humana, viene siendo reconocido a nivel nacional e internacional, es así como cada vez más estudiantes de medicina de Canadá, Bélgica y Estados Unidos quieren venir a realizar su Internado Rural en nuestra Facultad y en nuestros módulos rurales; muchos ya han hecho el trabajo, otros lo están haciendo y pronto arribarán muchos más, todos ellos después de aprender la estrategia, realizan junto con nuestros estudiantes trabajos importantes en la comunidad y esperamos que se conviertan en embajadores y defensores de nuestras comunidades en su país de origen.

De otra parte, el noveno número de SITUA trae artículos que presentan los estudiantes y profesores de la Facultad, así como los profesionales de la salud del Cusco. Todos estos trabajos están relacionados a la patología regional y/o alternativas de curación que estamos seguros que ayudarán a solucionar problemas de salud.

Finalmente queremos reiterar nuestro agradecimiento al PEAPS-UNSAAC/gtz por los 10 años de apoyo en el desarrollo de la Educación para la atención primaria, y estamos comprometidos a continuar el trabajo comunitario como el mejor homenaje a dicha cooperación.

Agradecemos también al Convenio UNSAAC/AID que continúa su apoyo a la Facultad de Medicina Humana en el desarrollo de la enseñanza de la SPIAPS en nuestra Facultad.



El Director