PREUNIVERSITARIOS EN LA CIUDAD DEL CUSCO AUTORES: CONTRERAS ZARAVIA, Norma Roxana(1), DELGADO CAMACHO, Arturo Uldarico(1), LIZARBE CASTRO, Víctor Oswaldo(1), YÁBAR PEÑA, Juan Carlos(2) ASESORES: Dr. Pavel Mijahil Cornejo Ortega(3), Dr. Carlos E. Vega Centeno Cruzado(4) (1):
Estudiantes del 6to. Año de Medicina -UNSAAC
(2): Estudiante del 3er. Año de Medicina - UNSAAC (3): Médico Jefe del Centro de Salud de Colquepata (4): Médico Jefe del Centro de Salud de Ttio. SUMMARY TITLE: «AIDS: KNOWLEDGEMENTS, ATTITUDES AND PRACTICES OF RISK OF PRE-UNIVERSITARY STUDENTS IN CUSCO CITY". METHODS: Descriptive and transversal study by means of inquiry with closed questions, voluntary and anonymous, in students of pre-universitary preparation academies in Cusco. Evaluation of knowledgements was expressed as: SUFFICIENT, INSUFFICIENT and DEFICIENT. Attitudes were expressed as: ACCEPTATION, INDIFFERENCE and REBOUND. Practices of risk were expressed as THERE ARE or THERE ARE NOT. RESULTS: From 330 inquired students 55,45% were women; 81,81% received sexual acquaintance. Knowledgements were predominantly insufficient: concept 57,27%, nature of producer agent, host and window period 76,36%, reservoir 72,12%, forms of transmission 89,1%, prevention 76,97%. Attitudes were predominantly indifference: before possibility of infection 72,12%, before one AIDS patient 66,36%, possibility of being porter 73,64%, prevention 53,94%. To elect blood donor prefer relatives 73%. 35,54% had sexual relations, the mode of start-age was 15 years old, 74,4% were men, first sexual partner was girlfriend or boyfriend 74,36%; 65% didn't use condom while having sexual relations after drink alcohol. CONCLUSION: knowledgements are insufficient, attitudes are of indifference and there are practices of risk with regard to start-age of sexual activity and its preventive measurements. KEY WORDS: AIDS - adolescents.
RESUMEN: MÉTODOS: Estudio descriptivo, transversal mediante encuesta con preguntas cerradas, volun-taria y anónima en alumnos de academias de pre-paración universitaria en Cusco. Evaluación de co-nocimientos se expresó como: SUFICIENTE, INSUFICIENTE y DEFICIENTE Actitudes se cata-logaron como: aceptación, indiferencia y rechazo. prácticas de riesgo se expresaron como: si tienen o no tienen. RESULTADOS: De 330 encuestados 55,45% fueron mujeres, 81,81% recibieron orientación sexual. Los conocimientos fueron predominante-mente insuficientes: concepto 57,27%, naturaleza del agente productor, huésped y período de venta-na 76,36%, reservorio 72,12%, formas de transmi-sión 89,1% prevención 76,97%. Las actitudes fue-ron predominantemente de indiferencia ante la po-sibilidad de infección 72,12%, frente a un enfer-mo con SIDA 66,36%, posibilidad de ser portador 73,64%, prevención 53,94%. para elegir donante de sangre prefieren familiares 73%. Un 35,54% tuvieron relaciones sexuales, la moda de la edad de inicio fue de l5 años, el 74,4% fueron varones, siendo enamorada(o) la primera pareja sexual 74,36%; 65% no usó condón mientras tuvo relaciones sexua-les después de beber alcohol. PALABRAS CLAVES: SIDA - adolescentes CONCLUSIÓN: Los conocimientos son insu-ficientes, las actitudes son de indiferencia y exis-ten prácticas de riesgo en relación a la edad de ini-cio de la actividad sexual y sus medidas preventi-vas.
INTRODUCCIÓN: 5.1. ANTECEDENTES: HECHOS Y TEO-RÍAS: SIDA, es el síndrome que se presenta en las per-sonas infectadas por tino de los virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH 1 ó 2). Se carac-teriza por varios signos y síntomas que aparecen en una persona que no tiene otra causa de inmunodeficiencia diferente a la infección VIH y son indicativos de una seria alteración de la inmunidad, que comienza por afectar la inmunidad celular(1). El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (A1DS o SIDA) ha sido definido por el Center for Disease Control (CDC) como la presencia de un padecimien-to susceptible de diagnóstico preciso indicativo si-quiera sea en forma moderada de un defecto subya-cente en la inmunidad mediada por células, por ejem-plo, sarcoma de Kaposi en un individuo menor de 60 años de edad, neumonía por Pneumocystis carinil, u otras infecciones oportunistas que amenazan la vida. En otras palabras es la enfermedad producida por el virus de la inmunodeficiencia adquirida que ataca al sistema inmunológico predisponiendo al ser humano a infecciones oportunistas y la presentación de cánceres(2). La mayoría de los casos notificados de SIDA se han transmitido por vía sexual. Sólo el contacto más intimo, el que usualmente supone intercambio de semen o sangre de una persona a otra, puede trans-mitir el virus. De ahí que el SIDA no sea una enfer-medad altamente contagiosa, sea por: contacto sexual, por transfusiones de sangre contaminada o de la contaminación de productos derivados, por compartir o usar repetidamente agujas contamina-das, y de la madre al hijo durante el embarazo, el parto y posiblemente durante la lactancia(3)(6)(16) Es posible que no se reconozca a cabalidad el riesgo de transmisión del VIH entre los jóvenes o los programas en los que se ofrece información o enseñanzas prácticas o medios de protección a los jóvenes sean insuficientes(4) En todo el mundo, el coito es la forma más fre-cuente e importante de transmisión de la infección por VIH. A causa de los tabúes sociales y del hecho de la conducta sexual y, la comunicación al respecto es un asunto delicado, las autoridades de salud pú-blica y los educadores a menudo afrontan graves problemas en sus actividades de prevención y con-trol, sobre todo cuando se trata de jóvenes de 10 a 24 años (4)(8)(14) Teniendo en cuenta que la principal vía de trans-misión del VIH, en nuestro país, es la vía sexual, es necesario recordar que la conducta sexual es en gran parte aprendida, es decir, es un producto sociocul-tural que evoluciona con el ser humano reflejando la ideología de diversos momentos históricos por los que pasa la humanidad (5)(16). En países como Bélgica, Brasil, Uganda y EE.UU., la elevada proporción de casos en el grupo de 20 a 29 años indica que la infección pudo ocurrir cuando esas personas tenían de 15 a 19 años. Es posible que no se reconozca a cabalidad el riesgo de transmisión del VIH entre los jóvenes o que los pro-gramas en los que se ofrecen información, enseñan-zas prácticas o medios de protección a los jóvenes sean insuficientes. Estos deben ser conscientes de las posibles consecuencias de las relaciones sexua-les sin protección y el uso de drogas. También pue-den infectarse si carecen de los medios o de la capacidad para poner en práctica los conocimientos ad-quiridos. Muchos jóvenes desconocen todavía el efecto que puede tener la infección por el VIH en su vida (7)(9)(15). Se hace necesario insistir en la prevención, en las campañas educativas, sanitarias, llegar al meollo central del problema, e incorporar para ello, la anti-cipación social, con todo el significado legitimado (etapa más precoz que la prevención y que singula-riza a la determinación social, que será propia de cada nación y, que responderá al desarrollo autóno-mo de cada pueblo)(5) El sistema educativo en nuestro país atiende a más de 9 millones de educandos, en todos los nive-les y modalidades, y se cuenta con 260 mil docen-tes, cifras que nos afirman que la cobertura de aten-ción es significativa, a pesar de los problemas de deserción, ausentismo, etc.(10)(11)(17) Las medidas de prevención y educación deben difundirse en centros de gran influencia popular y en diferentes niveles de instrucción (12). La epidemia del VIH/SIDA en el país y en el Cusco es menor a otros países, pero la promiscui-dad, la pobreza, la subordinación de la mujer y el analfabetismo son factores que aceleran la propaga-ción de la epidemia, por lo que se debe tener presen-te su prevención (12)(16) En cuanto a la importancia del porqué nuestro grupo de estudio es trascendente de estudiar noso-tros encontramos las siguientes referencias: El 70% de mujeres afectadas por el VIH/SIDA en el mundo son adolescentes y jóvenes entre 15-25 años (13) En el informe trimestral del boletín OPS-OMS sobre vigilancia epidemiológica del SIDA en las Américas, se puede apreciar que en el Perú desde 1983 hasta 1995 los grupos de edad reportados más frecuentes son entre los 20-29 años (28,9%), luego del grupo de 30-39 años (36,1%) (13). En el boletín anteriormente mencionado además encontramos que es el sexo masculino (87,2%) el más afectado, y la vía de transmisión mas frecuente la sexual (94,1%), seguida de la sanguínea (más fre-cuente por transfusiones que por uso de drogas endovenosas) y perinatal; finalmente el total acu-mulado de casos de SIDA en Perú hasta 1995 fue de 3016 casos, de los cuales fallecieron 813 (27%) (13). Por las razones explicadas en los párrafos ante-riores nos proponemos a explorar la situación de los adolescentes en la ciudad del Cusco en relación al SIDA y la infección por VIH, por lo que optamos por evaluar a los preuniversitarios.
5.2. PROBLEMA: 5.2.1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA: ¿ Cuáles son los conocimientos, actitudes prác-ticas en relación al SIDA y a la infección por VIH de los preuniversitarios de la ciudad del Cusco? OBJETIVOS ESPECÍFICOS DE LA INVESTI-GACIÓN: Describir el nivel de conocimientos en relación a la definición, sistemas que se afectan en el SIDA, tratamiento, evolución de la enfermedad, el virus, su reservorio, periodo de ventana, vías de transmi-sión y prevención en los preuniversitarios de la ciu-dad del Cusco. Describir las actitudes frente a la prevención del SIDA, frente al portador de VIH, los enfermos con SIDA y frente a ser portador del SIDA. Describir las prácticas de riesgo en relación a la infección por VIH, en los preuniversitarios de la ciu-dad del Cusco.
MATERIAL Y MÉTODOS Se realizó un estudio descriptivo, con referencia temporal transversal a través de una encuesta volun-taria y anónima en los alumnos inscritos en las aca-demias de preparación preuniversitaria en la ciudad del Cusco, durante el ciclo verano 1996 (enero-mar-zo). Dichas academias fueron seleccionados por sor-teo sumando en total 10 instituciones. El tamaño muestral se calculó con una referen-cia estadística del 30% de conocimientos insuficien-tes de un estudio realizado en Arequipa (1995), de acuerdo a la siguiente fórmula: p=30; q=70; z=5; e=5 n= z2 pxq n=323
Los datos fueron recolectados a través del cues-tionario tipo encuesta, cuyo desarrollo fue de inme-diato. La evaluación ha consistido en items relacio-nados a: conocimientos sobre el SIDA, conocimien-tos acerca de la naturaleza del agente productor, el reservorio, las formas de transmisión y de preven-ción; actitudes frente a la posibilidad de contagio, frente a un enfermo con SIDA, posibilidad de ser portador, ante la prevención de la infección por VIH y el SIDA, y actitud frente a la posibilidad de elegir un donante de sangre; en las prácticas de riesgo se evaluaron la edad del inicio de la actividad sexual, tipo de persona de la primera pareja sexual, número de compañeros sexuales en toda su vida y el último año, parejas sexuales anteriores, relaciones sexuales luego de haber ingerido bebidas alcohólicas. La evaluación de los conocimientos se expresó como: suficiente, insuficiente y defi-ciente, de acuerdo a las respuestas recabadas en los items respectivos. las actitudes se catalogaron como: de aceptación, de indiferencia y de rechazo, de acuerdo a las respuestas recaba-das en los items consignados. Las prácticas de ries-go se expresaron como: si tienen prácticas de ries-go o NO TIENEN prácticas de riesgo, de acuerdo a las respuestas recabadas. Los items del cuestionario fueron validados por una prueba piloto en 33 personas que correspondían al mismo grupo etáreo que la población estudiada, y conforme a los resultados se realizaron varias modi-ficaciones, tales como la necesidad de que todas sean preguntas cerradas. Los datos se analizaron utilizando el programa estadístico EPI.INFO 6.0. Los resultados y propor-ciones para cada grupo de preguntas se basan en el número de estudiantes que dieron respuestas váli-das. Se establecieron puntuaciones para las percep-ciones correctas de modo que si todas las respuestas eran válidas correspondían a las categorías de sufi-ciente o de aceptación en conocimientos y actitudes respectivamente, si solamente eran correctos meno-res de la mitad de los indicadores se trataba de defi-cientes o de rechazo y los que oscilaron entre la mi-tad y la totalidad de correctos correspondieron a las categorías de insuficiente y de indiferencia respecti-vamente. En el caso de las prácticas la evaluación fue directa en función a las respuestas obtenidas. Con la finalidad de evidenciar asociaciones entre las va-riables se realizaron tabulaciones cruzadas, las que se muestran en cuadros y gráficos.
7. RESULTADOS: De un total de 355 encuestas fueron respondidas 330, habiendo una pérdida de 25 encuestas, pero que sin embargo supera al tamaño de muestra real que es de 323. La edad de los preuniversitarios oscilaron entre 13 y 25 años, siendo la mediana de 17 años (D.E.=1,423). La población estudiada fue equiparable en rela-ción al sexo (gráfico N.º 1). El análisis por tipos de colegio de procedencia y orientación sexual recibi-da se describe en el cuadro N.º 1.
En relación al conocimiento sobre lo que signifi-ca el Síndrome de Imnunodeficiencia Adquirida (SIDA), esto es, concepto, órganos afectados y prue-bas de laboratorio, ver gráfico N.º 2. En relación a la naturaleza del agente productor, su huésped y el pe-riodo de ventana que tiene para manifestar la enfer-medad, se expresa en el gráfico N.º 3. Los conoci-mientos de: reservorio, formas de transmisión y prevención del SIDA, se evalúan en los gráficos N.º 4, 5 y 6.
La actitud frente a la posibilidad de contagio, frente a un enfermo con SIDA y ante la posibilidad de ser portador se exponen en los gráficos N.º 7, 8 y 9. La actitud frente a la prevención, la actitud frente a la necesidad de elegir un donante de sangre se exponen en los gráficos N.º 10 y 11.
Un 35,5% de los encuestados afirmó haber teni-do relaciones sexuales, siendo un 25,6% mujeres y un 74,4% varones. En cuanto a las prácticas de ries-go de este grupo, los resultados en cuanto al número de compañeros sexuales en el último año y sus pare-jas sexuales habituales, se exponen en los gráficos N.º 12 y 13. Los que mantuvieron su primera relación sexual con su enamorado(a) representan el 74,36% (87/117). Sólo el 35% (12/34) de los que mantuvieron relaciones sexuales luego de haber bebido alcohol usó un condón. En cuanto a religión el 93,94% (310/330) son creyentes, de los cuales 68,39% (212/310) practi-can parcialmente las normas de su religión (gráfico N.º 14).
8. Discusión: La muestra que obtuvimos es representativa estadísticamente probada, siendo la población femenina con la masculina equiparable. Se trata de una población de riesgos potenciales en relación al tema estudiado tal como afirman otros estudios, en que la población altamente vulnerable se encuentra en el grupo etáreo de 15 a 19 años y que manifiestan la enfermedad ya estando entre los 20 a 29 años. Referencias nacionales del año 1995 (programa nacional de control del SIDA y ETS) refiere que el grupo etáreo más afectado es de 30 a 39 años, seguido de no muy lejos de 20 a 29 años, que son los casos detectados.(17) Los resultados en relación a los conocimientos de los diferentes conceptos involucrados al SIDA e infección por VIH, denotan ser deficientes o en su defecto ser insuficientes, resultado que es compatible con las afirmaciones de Magdalena Chu que nos refiere que la mayor parte que la mayor parte de nuestros niños y jóvenes de nuestra sociedad están desarrollándose en un medio lleno de carencias, lo que coloca su salud biológica, psicológica y social en una situación altamente vulnerable(11). También denotamos que la población de sexo femenino es la que aporta en mayor porcentaje conocimientos deficientes y/o insuficientes en relación a los varones. Este hallazgo se relaciona con un estudio estadounidense en la que reportan que al menos la mitad de mujeres infectadas por el VIH son menores de 25 años, lo que convierte al SIDA en un gran flajelo para la juventud de hoy(08). Sin embargo, son diferentes a los resultados encontrados por Egger M., Ferrie J. y cols. quienes describen en su estudio de conocimientos, actitudes y prácticas acerca del SIDA en escolares secundarios, realizado en Manaos, que los adolescentes conocían de la enfermedad y su transmisión en un 86% (14)(11). Otro hecho importante es que las tradiciones culturales, las creencias, los temores u otras inhibiciones pueden limitar que los jóvenes aprendan lo relativo a la transmisión del VIH o los métodos de pre-vención o pongan en práctica los conocimientos ad-quiridos. Es posible que los padres de familia y la población no favorezcan la comunicación sobre asun-tos sexuales porque no quieren reconocer la activi-dad sexual de los jóvenes(4) La actitud predominante encontrada ante el SIDA y, la infección por VIH es la de indiferencia mayoritariamente, haciendo de los adolescentes un grupo mucho más potencialmente predispuesto. Es-tos resultados son compatibles con la referencia bi-bliográfica en que nos indican que en la adolescen-cia existe una sensación aparente de invulnerabili-dad, los mismos que los condiciona a un incremen-to del riesgo de infectarse por el VIH(9)(17). En relación a la actitud específica ante la preven-ción existe un grupo importante de rechazo, para nosotros constituye un llamado de alerta, que mere-ce ser explorado en el contenido de los mensajes y los medios que se están utilizando en las campañas de prevención sean estos medios masivos o interpersonales. Ante la posibilidad de elegir un do-nante de sangre la actitud predominante es la de op-tar por un familiar; hecho que bien puede ser expli-cado por la gran publicidad que ha merecido el me-dio de transmisión que más ha impactado, cual es, las transfusiones sanguíneas. El inicio de la actividad sexual en nuestro grupo en relación a la edad tiene una moda de 15 años tanto en los de sexo masculino y femenino. Este gru-po etáreo es compatible con otros hallazgos; los que refieren que el inicio temprano de la actividad sexual ocasiona la aparición de muchos factores de riesgo como la inadecuada protección y/o la falta de la misma durante el acto sexual, múltiples parejas sexua-les y el uso de drogas intravenosas. En relación al número de parejas sexuales, al parecer existe una práctica conservadora en nuestra población por que la mayoría tuvo relaciones con una sola pareja en el último año; sin embargo, un basto sector tuvo dos o más parejas sexuales en este mismo periodo, que en cierta forma es compatible con la población norte-americana, de la que nos refieren que el 39% de mujeres de 18 a 24 años ha tenido 3 ó más compa-ñeros sexuales en un periodo de un año. En este mismo país, en otro estudio en adolescentes se en-contró que el 40,3% de las mujeres y el 69,4% de los varones de edades de 14 a 19 años ha mantenido relaciones con más de un compañero sexual en el periodo de un año. De la misma forma otro estudio también referido a adolescentes nos indica que del 22 al 32% de las mujeres tuvieron de 2 a más pare-jas sexuales en un periodo de 6 meses(9) Los resultados en relación a las prácticas sexua-les con grupos de riesgo (prostitutas y turistas) reve-laron un porcentaje mínimo, hecho que no implica que se debe desestimar, por que la tendencia si bien está estancada no significa que deje de avanzar. Con-siderando que la OMS en el año 1990, informó que la transmisión sexual del VIH en Las Américas es de tipo heterosexual en un 60% y que se calcula que para el 2000 este porcentaje aumente en un 75 a 80%; en nuestro país en 1991 el 100% de los casos trans-mitidos eran nativos, en el 94% por vía sexual, sien-do en 1995 un 50,4% de tipo heterosexual y la rela-ción varón-mujer es de 3:5.(16)
Finalmente concluimos que los conocimientos son insuficientes, las actitudes son de indiferencia y existen prácticas de riesgo.
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