SITUA : Abril - Agosto 97,  Año V  Nº 10

PERCEPCIÓN DE ENFERMEDADES EN DOS COMUNIDADES:
URBANOMARGINAL Y RURAL

Dra. Katia Miraval Niño Guzmán(*), Dr. Humberto Guzmán Arenas(*), Dr. Abel Alejandro Luna Figueroa(*)

(*):Médico cirujano, egresado de la Facultad de Medicina Humana- UNSAAC

 

RESUMEN

El objetivo de presente estudio fue establecer la percepción de enfermedades (IRA, EDA y desnu-trición) de las madres de dos comunidades: rural (CR) y urbanomarginal (CUM).

Previo estudio piloto de validación, se estable-cieron 2 grupos: 40 madres de CR de Huasao y 40 madres de la CUM de la margen derecha del río Huatanay-Cusco. Se aplicó un cuestionario, en el que se consideró: evaluación de la percepción ma-terna de enfermedad (estado de salud de sus hijos menores de 5 años), resultado del examen clínico practicado a los niños (62 de la CR y 54 de la CUM), y en test sobre prácticas maternas en EDA e IRA.

Las madres de ambas comunidades identifica-ron mejor los casos de EDA debido a que las depo-siciones diarreicas son más fácilmente catalogadas como anormales. Se halló mayor dificultad para reconocer los signos de IRA, y, sobre todo, los ca-sos de desnutrición.

El resultado del test de prácticas maternas fue heterogéneo en ambos grupos. Se concluye con la existencia de discordancia entre conocimientos mos-trados y las prácticas maternas adoptadas ante los casos de enfermedad, especialmente en la comuni-dad rural.

 

SUMMARY.

The goal of this study was to determinate the maternal perception of disease (acute diarreic and respiratory infections and malnutrition) in two communities: periurban and country.

Previous validating study, two groups were established: 40 mothers of Huasao country community and 40 mothers of a periurban community of Cusco. A questionary was applied to evaluate: maternal perception of disease (health sta-tus of her children below 5 year old), results of the clinic exam of the children (62 children of the country community and 54 children of the periurban community), and maternal practices in acute respiratory and diarreic infections.

The mother of both groups recognized better the acute diarreic cases. They had difficulty recognizing acute respiratory infections, and specially malnutrition cases. The result of the maternal practices was heterogeneous, and a discordance between the knowledge and maternal attitudes was obtained, specially in the country community.


Rev. Situa 1997; 5(10): 26-8


INTRODUCCIÓN

En nuestro medio la población infantil es la ex-puesta a mayor riesgo de afección por infecciones respiratorias agudas (IRA), enfermedades diarreicas agudas (EDA) y desnutrición,1,2 reflejado por tasas elevadas de morbimortalidad en, este grupo etáreo por estas patologías potencialmente tratables. En este contexto, son las madres generalmente, las prin-cipales protagonistas en el seno familiar de las ac-ciones de salud de sus hijos.4

En la práctica de salud en las comunidades se ve que la percepción de enfermedad se ve influida por múltiples factores socioculturales propios, y que muchas veces difieren de los parámetros clínicos que los trabajadores de salud suelen enseñar a los pobladores.5 Los diferentes conceptos aprendidos en el seno de una comunidad (y entre ellos la percep-ción de enfermedad) están expuestos a cambios cuando se da un proceso de integración hacia un nuevo medio (transculturización).6

Siendo las zonas urbano-marginales de la ciu-dad áreas de confluencia generalmente de poblacional rural, donde se produce este proceso de transculturización,6 el presente estudio busca esta-blecer y comparar la percepción de enfermedad (IRA, EDA y desnutrición) que tienen las madres de dos comunidades: rural y urbano-marginal, y sus consecuencias expresadas en términos de morbimortalidad infantil por estas patologías ha-lladas en estas poblaciones.

 

MATERIAL Y MÉTODOS

Estudio descriptivo transversal realizado durante los meses de enero a marzo de 1995, en el que pre-vio estudio piloto se establecieron dos grupos de estudio: Comunidad Rural (CR) de Huasao y Co-munidad Urbano-Marginal (CUM) de la Margen de-recha del río Huatanay-Cusco (40 madres con al menos un hijo menor de 5 años de edad, como uni-dades muestrales de cada grupo, cantidad obtenida por estimación muestral.)

La percepción de enfermedad se evaluó me-diante la apreciación de las madres sobre el estado de salud de sus hijos menores de 5 años al momento de realizar el estudio, estableciéndose dos catego-rías excluyentes: sano y enfermo. Seguidamente se evaluó el estado de salud por un examen físico de los niños orientado al diagnóstico de IRA, EDA y desnutrición; según los criterios de la OMS utiliza-dos por los programas de ULA, EDA y desnutrición de los establecimientos de salud del MINSA.10

Como variables clasificatorias se introdujo un test sobre prácticas maternas en IRA y EDA, pre-guntas cerradas, con escala de 0 (inadecuado) a 12 (adecuada) evaluándose la conducta materna ante casos de: resfriado, alza térmica, deposiciones diarreicas, deshidratación, falta de apetito, presen-cia de signos de anormalidad (tos, ronquera y rinorrea) y dificultad para la lactancia y/o alimen-tación. Se elaboró un cuestionario para consignar filiación materna, resultados de la percepción ma-terna de enfermedad, examen físico a los niños y del test de conducta maternas. Las variables extra-ñas se controlaron por doble ciego.

 

RESULTADOS.

Fueron incluidos en el estudio 62 niños de la CR: 90,3% de ellos fueron percibidos por sus ma-dres como sanos porque «no molestaban» y/o «rea-lizaban sus actividades habituales»; el 9,7% fue percibido como enfermo por su irritabilidad, inacti-vidad, resfriado o deposiciones diarreicas. Al exa-men clínico el 83,8% de los niños presentaba al menos una patología: 32,2% infección respiratoria alta, 6,4% neumonía y 3,2% con IRA clasificada como enfermedad muy grave, 37,0% EDA y 66,1% desnutrición crónica reagudizada. Ninguna madre llevó sus hijos a un centro de salud.

De 54 niños en la CUM: 81,5% fueron percibidos como sanos por sus madres porque «se alimentaban bien», «no daban molestias»; y 18,5% percibidos como enfermos por que presenta-ban deposiciones diarreicas y/o algún síntoma de IRA. Al examen clínico el 64,8% presentaba al menos una patología: 14,8% infección respiratoria alta, 1,8% neumonía, 18.5% EDA y 51,8% desnu-trición crónica.

En la CR se obtuvo una relación adecuada en-tre la percepción de las madres de hijos con EDA con los casos confirmados clínicamente (p<0,05).

En la CUM hubo una relación adecuada de per-cepción materna de sus hijos con IRA y EDA al compararla con los casos confirmados al examen (p < 0,04).

El test comparativo de conductas maternas en IRA y EDA mostró un puntaje medio de 7, 1 (SD=2,3) en la CUM, y de 41,3 (SD=3,6) en la CR, dife-rencia que no fue significativa estadísticamente.

GRAF. 1 PERCEPCION MATERNA Y EX.CLINICO   DE LOS NIÑOS DE LA COMUNIDAD RURAL

GRAF. 2 PATOLOGIAS HALLADAS EN EL EXAMEN CLINICO LOS NIÑOS DE LA C. RURAL

GRAF. 3 PERCEPCION Y EX. CLINICO DE LOS NIÑOS DE LA COMUNIDAD URBANOMARGINAL

GRAF. 4 PATOLOGIAS(S) HALLADAS EN EL EXAMEN CLINICO DE LOS NIÑOS DE LA CIUDAD URBANOMARGINAL

 

DISCUSION Y CONCLUSIONES.

En general se apreció un mejor reconocimiento de los niños enfermos por las madres del CUM.

Las IRAS son más difícilmente percibidas como patológicas por las madres de la CR por la creencia de que signos como tos, rinorrea y ronquera no son indicativos de anormalidad o son poco importantes (lo cual fue confirmado por los resultados de test de prácticas maternas); esto lleva a estadíos más avan-zados de enfermedad e intervenciones tardías.

Las madres de ambas comunidades son capa-ces de reconocer de mejor modo los casos de EDAS, debido a que la deposición diarreica es identificada más fácilmente como anormal, pero sin embargo en la mayoría de estos casos las madres tampoco lle-varon a su hijo a un control de un Centro de Salud, concluyéndose en una adecuada identificación pero una pobre conducta materna. En ambas comunida-des también hay un inadecuado reconocimiento de los casos de desnutrición en los infantes, lo cual podría explicarse por falta de control de crecimien-to y desarrollo de estos niños en los Centros de Sa-lud; lo cual, al alterar el estado inmunológico, con-tribuye a incrementar la morbimortalidad por otras patologías.

Las razones más frecuentes dadas por las ma-dres para catalogar a sus hijos como sanos fueron; «no molestan y están tranquilo»: 93,7% (lo cual puede resultar engañoso por los casos de enferme-dades graves halladas en los cuales se ve hipoactividad, especialmente en menores de 1 año), «realizan sus actividades normales»: 70,6% (que resultó ser el parámetro más adecuado hallado en nuestros estudio).

Especialmente en la CUM, la disminución del apetito del niño no es un hecho preocupante en sus madres, coincidiendo ello con el hecho de que el 85% de las madre no supieron recocer como anor-mal los casos de desnutrición.

A través del test de prácticas de salud, las ma-dres del CUM mostraron un mejor conocimiento, pero este resultado fue heterogéneo con mayores diferencias sobre conductas ante presencia de fiebre, disminución del apetito, administración de lí-quidos orales y lactancia materna en los casos de EDA. En mayor grado en la CR, se evidenció una ruptura entre las actitudes que la madre supuesta-mente adoptaría ante la presencia de determinados signos de enfermedad en sus hijos, y lo que en rea-lidad hace, o en muchos casos deja de hacer, cuan-do esto sucede.

La educación previa en salud explicaría tam-bién en parte los resultados hallados, sabiendo ade-más que la mayor accesibilidad de la CUM a los servicios de salud.

Concluimos que:

- Las madres de la CUM perciben mejor los casos de enfermedad.

- Hay mayores dificultades en la identificación de los casos de desnutrición y de los signos iniciales de IRA.

- En ambas comunidades no hay concordancia entre la percepción de enfermedad y las actitudes maternas adoptadas.

- Los programas de salud dirigidos a comuni-dades deben realizarse en base a diagnósticos pre-vios que aprovechen y refuercen las actitudes posi-tivas de sus pobladores, haciéndolos así partícipes del proceso de salud en su propia comunidad.

 

BIBLIOGRAFÍA

1 . Guerrero R., Gonzales C., Medina L. Epidemiología. Fondo Interamericano, Bogotá, Colombia, 1988.

2. Unidad de Salud de la Región Inka. Servicio de Epidemiología, 1994.

3. Morley D. Prioridades de salud infantil, creencias y ac-titudes sobre la crianza infantil, la alimentación y la en-fermedad, México, 1984.

4. Bernales M., Davidson J. et al. Cambio Cultural en Salud. Ed. nuevo Mundo, 1986.

5. Kroeger A. Cambio Cultural y Salud, 5.ª edición, Quito, Ecuador, 1984.

6. Kroeger A., Zurita, A. Hacia un mejoramiento de la sa-lud, una investigación de la percepción de la enferme-dad y la utilización de recursos de la salud en el Chaco, Argentina (Universidad de Heilderberg), Resistencia, 1985.

7. Mc Guigan, Pisoclogía Experimental. Ed. Trillas, México, 1984.

8. Sierra, B.R. Técnicas de investigación social, 4ta. edición. Ed. Paraninfo, Madrid, España, 1985.

9. Ministerio de Salud, Manuales para el diagnóstico y tratamiento de IRA y EDA, MINSA, Lima, Perú, 1994